martes, 28 de febrero de 2012

POLÍTICA, GENÉTICA Y MEDIO AMBIENTE


Han pasado varios meses desde la campaña electoral que terminó ungiendo a Ollanta Humala como Presidente de la República del Perú. Las aguas se han aquietado, aunque de modo extraordinariamente diferente a cómo se podría haber previsto. Se nota que muchos no desean volver la mirada a dichas épocas, a la mucha tinta que se derramó y las muchas cosas que se dijeron, pues leerlas y recordarlas hoy en día probablemente traería a los que las perpetraron agruras y malas digestiones. Hoy, sin embargo, y debido a las exclusivas ganas de fastidiar la paciencia que a veces se apoderan de mí, pisaré el terreno fangoso del Recuerdo y la Remembranza, antes que se pierdan en la lontananza del pasado remoto, que en nuestra Patria suele iniciarse a dos o tres semanas del acontecimiento. Y como el tema lo amerita, relacionaremos la Política de la Campaña Electoral con las conocidas posiciones contrapuestas y complementarias sobre la determinación de las características y actos humanos: La Genética y el Medio Ambiente.

Mensajes iguales y contrapuestos

Durante la muy larga Campaña Electoral de los años 2007 a 2011, recordemos, se dio una constante, incisiva y total ofensiva mediática contra Ollanta Humala, dirigida y financiada por los órganos representativos de lo que después, con fortuna, ha sido denominado entre jocosa y agresivamente por el Periodista Juan Carlos Tafur la Derecha Bruta y Achorada, en adelante DBA. Una parte del mensaje de esta guerra mediática orientada a la demolición del candidato Ollanta se concentraba en afirmaciones hechas por su Señor Padre, Don Isaac Humala, cuya escasa capacidad para ejercer el derecho de callarse sus opiniones fue explotada inmisericordemente por los conocidos plumíferos de la DBA. Sin embargo, lo que llamaba la atención era la afirmación jamás verbalizada pero omnipresente que subyacía a la crítica: Los hijos heredan las características de los padres. De esta manera, si Don Isaac afirmaba por ejemplo que se haría bien en fusilar a los homosexuales, su hijo Ollanta con absoluta seguridad y sin duda alguna pensaría exactamente lo mismo y los fusilaría masivamente en un eventual y catastrófico gobierno suyo. Falacia evidente por supuesto, pero no por eso menos machacada.

El problema fue en la segunda vuelta electoral. En la primera los tres candidatos Kuczynski, Toledo y Castañeda se habían demolido mutuamente con tal entusiasmo que los tres quedaron fuera de carrera y le cedieron el paso a Doña Keiko Fujimori Higuchi, candidata que enfrentó en Segunda Vuelta a Ollanta Humala. El mensaje anteriormente machacado acerca de que los hijos heredan las características de los padres encontróse con una suerte de corroboración extraordinaria, aunque muy comprometedora, porque si se le aplicaba a la Otra lo que al Uno se había aplicado con tanta constancia, pues la Señora Keiko no salía tan bien librada. Los medios controlados por la DBA echaron la reversa y trataron de decir que no se había dicho lo que se había dicho cuando se había dicho sino al revés y por todo lo contrario, tratando de sortear al toro con una chicuelina que ni El Niño de la Capea. El retorcimiento intelectual y la descolocación conceptual de toda la campaña de los medios de la DBA fue patente, e incluso tuvieron que reconstruir su estrategia a toda prisa. Esto debe haber causado mucha gracia en los predios ollantistas en su momento, entre otras razones porque estas disparadas al pie hacían trizas la credibilidad necesaria en los medios que trataban de influir y determinar a la opinión pública. Y es que no se les ocurrió mejor idea que seguir disparándose al pie predicando exactamente lo contrario que predicaban acerca de Ollanta Humala: Keiko Fujimori no era igual a su padre.

Un primer análisis

En primer lugar, es bastante obvio que eso ya lo sabíamos. Las personas que, con posible y pedante injusticia, nos jactamos del empleo de algún sector de nuestros cerebros en el mismo nivel cuando menos que su equivalente hepático; y que sostenemos posiciones a favor de la equidad social, la integridad intelectual y la justicia, no podemos pensar de otra manera. El matrimonio bien avenido entre principios éticos más o menos sólidos con una inteligencia más o menos despejada, determina que no se pueda creer en barbaridades como que los hijos heredan las taras morales de los padres. Y esto es válido para “A” y para “B”, para Ollanta y para Keiko. Un viejo refrán decía que de padres cojos, hijos bailarines, y, contrario sensu, que el hijo de un tuerto no tiene nada de cíclope. Si el problema fuera genético, no podríamos explicarnos las diferencias realmente existentes entre padres e hijos, y se pasaría por alto el hecho de la natural rebeldía adolescente, que casi siempre busca diferenciarse de los padres. Aldo Mariátegui, egregio director de un medio de comunicación, no podría, por ende, sostener las creencias que sostiene, diametralmente opuestas a las de su ilustre abuelo José Carlos Mariátegui La Chira. Por otra parte, pasada cierta edad, las personas tienden a emplear sus cerebros. En algunos casos esa edad puede ser muy temprana. Mi hija me demostró palmariamente que no estaba dispuesta a tragarse cualquier contradicción que se le dijera, cuando frente a una gran figura que representaba a un perro yo, haciéndome el gracioso, le dije: “Mira, Paula, un helicóptero”. Ella me miró con una desaprobación tan evidente, con tanta vergüenza ajena del exabrupto paterno, que atinó a jalonearme hacia abajo a fin de ponerme en el nivel de su impresionante medio metro de estatura para decirme quedamente al oído: “No, papá, ese es un guau-guau”. Y luego mirarme con una expresión preocupada que valía por todo un discurso de Aristóteles, del tipo “Piensa antes de hablar, ¿quieres? No me hagas pasar vergüenza ajena”. Es magnífico, aunque terriblemente exigente, eso que los hijos le crean más a sus ojos que a sus padres.

Genética y Medio Ambiente

Que la Genética tiene algo qué hacer en el parecido entre hijos y padres, tiene. Pero no es tanto como se cree. El medio ambiente cuenta. Los árabes dicen, con sabiduría de siglos, que los jóvenes se parecen más a su tiempo que a sus padres. Y aunque decimos que “De tal palo, tal astilla”, también sabemos que “En casa del herrero, cuchillo de palo”. Johann Sebastian Bach era hijo y nieto de músicos, y fue padre y abuelo de músicos. Obviamente ello implica un entorno musical que para qué te cuento. Pero que tenía habilidades propias que determinaron que fuera él el genio musical en una familia dedicada a la Música, las tenía. Por el otro lado es patente que muchas familias cuentan con sus ovejas negras, rojas y de otras y diversas coloraciones. A veces los hijos eligen la misma profesión que los padres, a veces no. Mis hijos mayores me hacen el honor de pensar de manera muy diferente a la mía en muchos aspectos, y yo lo único que les pido es coherencia entre lo que dicen y lo que hacen. La oposición entre padres e hijos es más conocida, repito, que los agujeros de las orejas del hombre de Lauricocha, y puede alcanzar ribetes emocionales dramáticos. Educadores y Psicólogos sabemos que muchos niños y jóvenes hacen contra-identificación de la conducta paterna, de manera que, por ejemplo, hijos de padres irresponsables o autoritarios se convierten ellos mismos en padres de familia responsables y afectuosos. Por el contrario, hay hijos irresponsabilísimos surgidos de familias ejemplares. Las variables intermedias al respecto son infinitas, por desgracia o por suerte.

Falacias a la vista

Una vez establecido el punto, llama la atención la increíble escisión que se operó en la mente de algunos comentaristas políticos. Tras años de enrostrarle al hoy Presidente las ideas de su padre y señalarlo con el dedo - como si de una verdad evangélica se tratara - eso de que los hijos repiten a sus padres; ahora pretendían convencernos de lo contrario, cuando de la otra candidata se trataba. ¿Por qué podrá haber sido que se limitara el debate “intelectual” de tal manera? ¿Por qué está tan claro que se defendió la posición exactamente opuesta a la que se defendía antes? Algunos de estos comentaristas políticos llegaron a defender abiertamente el racismo y la discriminación por motivos étnicos, que precisamente sostiene falazmente que los rasgos heredados son más determinantes que los adquiridos en el medio ambiente, incluso hasta el extremo de negarle humanidad o derechos a los que no poseen los rasgos supuestamente más mejores. Si se cree en esta barbaridad, claro está que desde ahí se puede creer en casi cualquier cosa. La libertad de empresa no está reñida con la ignorancia. Se puede ser, en nuestro medio, periodista o propietario de un medio de comunicación, y a la vez ignorar las verdades más elementales de la Genética y del Medio Ambiente, y elevar a la categoría de Verdad Evangélica aquello que a los susodichos les conviene creer. Quizá lo único que cabría pedir sería algo de coherencia. Pero tal coherencia tampoco existía. En esa ocasión fue palmario que se habían pasado de vueltas o estaban en plena resaca intelectual.

Un inocente análisis

¿Cómo puede alguien sostener a la vez dos ideas diametralmente opuestas? ¿Cómo puede ser posible que lo que es verdad para “A” no lo sea para “B”, cuando “A” y “B” están en situación análoga? Intentemos un ligero y altamente inocentón análisis.

Inocente Posibilidad Uno

Porque en la mente de ciertos comentaristas políticos no existe tal problema. Es decir, están en condiciones de aceptar que se pueden hacer dos afirmaciones mutuamente excluyentes pero igualmente aceptables, y a la vez. En psiquiatría esto es, más o menos, síntoma de una pérdida consistente de contacto con la realidad, con escisión de los mundos interior y exterior, y confusión entre las cosas que son con las que se quisiera que fueran. Esto es algo que creo se denomina esquizofrenia, e implicaría tratamiento médico urgente, medicamentos incluidos y pijama de fuerza. Pero no sabemos de ningún comentarista que esté internado en el Asilo de Arkham, ni en ningún otro.

Inocente Posibilidad Dos

Porque no se tiene conocimiento de las reglas de la lógica, o se carece de las habilidades necesarias para realizar operaciones lógicas. Ello produciría afirmaciones contradictorias, del tipo “Llueve pero a la vez no llueve”, “Ese guaguau es un helicóptero” o, más complejo, “Los hijos heredan las taras de los padres, en consecuencia, Ollanta heredó las taras de su padre, pero Keiko no las heredó”. La posibilidad de hacer estas “operaciones ilógicas” no es descabellada, si nos atenemos al nivel educativo de nuestra patria. Pero no nos explica cómo es que algunos de estos comentaristas pueden dirigir hasta la fecha diarios de circulación nacional y espacios de televisión. Los propietarios de éstos podrían mostrar un poco de responsabilidad contratando a gente capaz. Sin embargo, se observó que dicha gente verdaderamente capaz fue separada de sus exitosas direcciones y espacios, y sustituida por aquellos que confundían los guaguaus con los helicópteros. Es posible que esto haya pasado para evitar sobrecostos laborales. No nos consta.

Inocente Posibilidad Tres

Si eliminamos las Posibilidades Uno y Dos, lo que quede, por más improbable que sea, debe ser verdad. Así decía por lo menos Sherlock Holmes, poco sospechoso de aconchabamiento con los Liberales o los Izquierdistas. Es decir, deben existir razones suficientemente poderosas para que personas supuestamente sanas emocional e intelectualmente hagan público ridículo. Probemos, siempre con toda inocencia, con el más obvio, la supervivencia y/o el bienestar económico, que no son moco de pavo para nadie. Así, podemos suponer que esta suspensión del juicio está guiada por intereses distintos a la de la conservación de la cordura, la lógica o la sindéresis. Es decir, cómo decía el gran Filósofo Wilfrido Vargas, que por la plata baila el mono.

Posibilidad Tres punto Uno: Los comentaristas mencionados tenían la creencia real de que lo mejor que le podía pasar a nuestra patria era que Keiko fuera Presidenta del Perú. Esta creencia podría estar guiada por un patriotismo acendrado, de bases muy emocionales, que hayan producido que los comentaristas hayan perdido el contacto con la realidad, de modo que lo que en uno ocurre, en el otro no pase, aunque la situación sea exactamente la misma. Nuevamente se pregunta uno si es responsable que se permita a personas tan alienadas de la realidad que dirijan periódicos o posean espacios radiales o televisivos, por más bueno y patriótico que sea el motivo.
Posibilidad Tres punto Dos: Los comentaristas poseían un interés personal en lograr que Keiko Fujimori ganara las elecciones. Tal interés podría haber sido Directo o Indirecto. En el caso del Interés Directo, y ateniéndonos a la realidad, podría ser que dicho interés tuviera carácter crematístico explícito. Imaginemos que el interés se dirija a resolver las necesidades básicas de la supervivencia. Estos comentaristas percibían un sueldo. Es decir, se les paga para que bailar al son que desde la jefatura se les toque. Es un motivo interesante y desde todo punto de vista respetable, cuando es conocido. A ver, pues, quien no le sonríe al jefe. Un caso interesante al respecto es el de Jaime Bayly, y la eventual tarifa que habría cobrado, de US$ 20,000 por programa emitido. Yo hasta encuentro justa esa tarifa, pues Jaime Bayly, cuando apoyó desinteresadamente – suponemos - a Susana Villarán en las elecciones municipales de Lima, ensayó una suerte de justificación sobre el tema del supuesto o real chavismo de Ollanta, con el que no podía estar de acuerdo. Podemos entonces discrepar de Jaimito, pero por lo menos ensayó un anteproyecto de coherencia lógica. De hecho, dicha coherencia lo hizo más importante y caro, por la sencilla razón que a él se le podía creer. Es que el muchacho sabe posicionarse. Si lo trajeron desde Miami era porque a los otros ya no se les creía, así de simple. En cuanto al Interés indirecto puede tomar las formas de amistades, participación en las mismas argollas sociales, alianzas políticas, conveniencias personales, ocultamiento de diversos ajetreos poco amables con las finanzas públicas, etcétera. Igual, se trataba de defender la plata que llegaba sola, y el proceso que determinaba que eventualmente seguiría llegando por sí sola.

En resumen y para no cansar, la verdadera razón para decir que “A” no es igual a “A” era por la plata.

Colofón

Este artículo pensaba dispararlo en la época de la campaña electoral. Se me refundió por ahí y me olvidé de él hasta que lo encontré por fin, y con algunas modificaciones de actualidad, aquí lo presento. Aunque es medio vetustón, igual lo saco al fresco por mor de la educación política de los peruanos. Un buen recuerdo no es nunca deleznable. Por ahora ando preparando algo sobre Sedapal, otra cosa sobre la Crisis de la Educación Formal en nuestro país, y continúo mirando con interés el pandillaje y la presencia de los “maras” en nuestro país. Continúo además mis Crónicas de Lecturas. Ojalá pueda cumplir con todo eso. Punto por hoy. El que tenga cerebro para recordar, que recuerde. Y que piense.   


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lunes, 27 de febrero de 2012

LECTURA EN LA FAMILIA, o Cómo hacer que su niño lea, Señora



“Enseñarle un libro a un peruano es cómo enseñarle la cruz a Drácula” (Poeta de la calle)

“La educación de los hijos debe empezar veinte años antes que estos nazcan.” (Napoleón)

“… lo que determina en gran medida la vida de los seres humanos es el peso de las palabras o el peso de su ausencia.” (Michèle Petit, especialista internacional en lectura)

Todo el lío alrededor de los textos escolares y los costos de la Educación en el Perú ha calateado tanto la desesperación de las familias por ubicar social y económicamente a sus vástagos, como la inanidad del servicio educativo que se recibe, pagado o público. Una arista de este tema se relaciona con la lectura. Muchos papis y mamis traen una preocupación mayor, cotidiana y muchas veces desesperante, que es básicamente cómo hacemos que el muchacho o muchacha de miércoles lea y estudie.

Lectura y Nutrición

Es aquí donde se observan algunas cuestiones sobre las que quisiera echar un poquito de luz, la que pueda. Señora, si usted empieza a preocuparse de que su hijo lea a los siete, ocho, nueve o diez años, usted ya fue. Sus estrategias tendrán que ser muy otras que las que voy a proponer, porque usted dejó pasar el tiempo. Claro, los hijos pequeños se tienen por lo general cuando uno es más o menos joven y bobo. Es decir, cuando uno mismo no ha cuajado y cree aún que las cosas pasan solas. En Educación, como en todo, nada pasa si nada se hace. Y eso significa que si eres reciente papi o mami, empieza a preocuparte AHORA. No se trata de que te comas la publicidad que te presenta niños disfrazados de toga y birrete, cargados por babeantes papis jóvenes con caras de imbécil, que te jura y rejura que tu hijo dejará a Einstein como zapatilla si le das un cierto tipo de leche enriquecida. Puedes inyectársela intravenosa si quieres, y lo máximo que pasará es que el chico subirá de peso y será algo más saludable. Lo que malo no es, por más que será a un costo exorbitante que saldrá de tu bolsillo.

Es decir, tu hijo no será lector porque le des suplementos nutricionales. Claro que no sobran, pero una dieta adecuada debería ser, y por lo general es, más que suficiente. No me deja de sorprender tanto la necesidad de los papis y mamis noveles de sentir que hacen algo – probable reflejo de un sentimiento culposo – como que los oligopolios de la alimentación exploten sin misericordia este sentimiento. Los suplementos, entiendo tal vez exageradamente, son como la sopita de enfermo: Para enfermitos. Adquirir las necesarias grasas, proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales se puede lograr formando adecuados hábitos alimentarios. Tener hijos es una buena oportunidad para ordenarse y considerar la familia como un todo. Los adultos de la familia deben hablar de este y otros temas, que siempre es mejor tomar decisiones sensatas antes que dejarse llevar por la culpa de “trabajar demasiado” o de “no tener tiempo”. Además, sentirse culpable de ganarse la vida para sí y para la familia es, perdónenme mis lectores, de lo más bobo. La familia tiene que adaptarse al ritmo de la realidad, no al revés. Claro, hay que meter neuronas para contrarrestar las malas influencias sociales y hacerse cargo. Pero siempre hay un cómo.     

Lectura y Autonomía

Lo que hay que hacer con los niños es aprestarlos sin correteaderas. Cuando son bebés deben estar expuestos a las influencias del exterior. Los bebés son curiosos por naturaleza y les encanta emplear sus sentidos. Dejo a los psicólogos del desarrollo el detalle de sus etapas, y recomiendo a papis y mamis que los lean, que hay muchos y muy buenos. La cosa es que los niños y niñas son esponjitas que usan sus sentidos y captan todo, aquí, ahora, y a velocidad de auto de carreras. Nunca hay suficiente cuidado para elegir las influencias que se desea tengan nuestros bebés y niños. No es fácil y es cada vez más caro, pero nada sustituye la supervisión familiar. El objetivo es que el bebé haga las cosas por sí mismo. Naturalmente a su ritmo, pues, señora.

Lo primero en todo este asunto es que tu hijo sea él mismo, no una prolongación tuya. Vale decir se trata de desarrollarlo como un ser humano autónomo. Y eso tiene un motivo obvio: Tú no estarás siempre, tú no lo cuidarás siempre, para bien y para mal ese mocosito/a crecerá y te retará algún día, caminará con sus pies y comerá con su manito. Más vale que sepa hacerlo bien.  Tú no vas a leer por él / ella, lo tendrán que hacer por sí mismo. Es decir, hay que formar la autonomía. Esto, que es más obvio que los agujeros de las orejas, choca con la sobreprotección que mamis y papis le acuerdan a sus criaturitas de porcelana, a los que cuidan cómo si fueran a quebrarse si los exponen a la realidad. Pero la autonomía no puede fomentarse sin correr riesgos, sin que los muchachos y muchachas de miércoles se caigan y se den coscorrones. Riesgos inteligentes, avisados y calculados, claro, tampoco se trata de irse al otro lado. Pero la autonomía significa que vuestra criaturita debe llegar a enfrentar el mundo y la sociedad él solito, con confianza en sus propios medios y con confianza en su propio cuerpo.

Leer cómo habilidad

Esto del gusto por la lectura es relativo. Recojo aquí ciertas ideas de la especialista Michèle Petit. Leer puede ser muy pesado, y no necesariamente te va a gustar siempre. Se supone que la vaina empieza con el gusto derivado del leer, del placer que proporciona. Repito, esto es relativo. Si haces que tus monstruitos se familiaricen con la letra escrita, pues les gustará la letra escrita, pero no de arranque por la letra escrita, sino por lo que transporta. Contar cuentos e historias es muy bonito y a las criaturas les fascina. Por eso se pegan a la televisión, y por eso los juegos de video presentan historias que contextúan el juego mismo. El tema es que ver tele o jugar con las pantallas no crea habilidades lectoras, sino otras muy distintas. No es que sean negativas, simplemente no son habilidades lectoras. Lo que joroba la paciencia es que hay que darse el tiempo para contarles historias a los niños y niñas en vez de ver la cuarta temporada de la serie de moda. Y además hay que leerles con el libro abierto delante. Porque ellos, que son aprendices mucho más eficientes que nosotros, rápidamente asocian e imitan. Y como asocian las historias fascinantes que les cuentan con sus soportes, es decir con los libros, pues solitos y a su tiempo se acercarán a ellos a buscar esas maravillas, más aún si tienen figuritas y muchísimos colores y diseños. E imitan al papi o mami que lee, claro, si es que leen por su cuenta y sin ocultar que están leyendo. La vida familiar muchas veces puede consistir en sentarse en una sala – lugar más o menos abandonado en muchas familias – y cada cual hacer lo suyo: Los niños jugar, los papás leer y escuchar música o a veces incluso trabajar. E interactuar.  

Palabra mágica: Interactuar

La discusión acerca de la dicotomía Cantidad / Calidad del tiempo dedicado a los hijos es muy relativa. Las dificultades inherentes al ganarse la vida limitan la cantidad de tiempo disponible, y se pretende que esto se sustituya por “calidad” de tiempo. Hay algo de cierto en ello, si bien muchas veces los más empingorotados especialistas están en figuritas para explicar cómo se fabrica un tiempo de calidad. Yo tengo mi palabrita mágica para exorcizar al monstruo: Interactuar.

Un tiempo de calidad implica Interactuar. Y eso significa exactamente lo que dice: Estar juntos, no yuxtapuestos como extraños, sino haciendo cosas juntos. Estas cosas pueden ser por separado, en donde cada cual hace lo suyo e interactúa de cuando en vez. No hay reglas acá sino ser quien se es. No hay un “deber ser”. Si te provoca alzar al mocoso y comértelo a besos, hazlo. Además, si uno está ahí, le provoca hacerlo. No te aguantes si te provoca, pero fingir tampoco es gracia, los niños se dan cuenta cuando eres hipócrita. Además no todos los días estás de humor, pero tienes que recordar que el adulto eres tú, y tu responsabilidad sigue allí. Pero relájate, varón, mujer. Vive tu familia. Tampoco se trata que seas quien no eres, lo que cuenta mucho cuando se es “papá sustituto” (padrastro, tío, abuelo, pareja de la mamá, etcétera), y sobre todo cuando hay “papá oficial” más o menos ausente, con el que no se trata de competir.  Estos períodos de estar juntos sin objetivo común fijo son necesarios desde todo punto de vista. Los niños se acostumbran a vernos ahí, haciendo lo nuestro autónomamente, y de eso se trata, que no dependan emocionalmente de nosotros. Como son grandes imitadores, harán lo que nosotros. Mira qué tal  poder el que tenemos.

Otra forma de interacción es lo que llamo - con otros - los “tiempos fuertes”. Tal vez a esto se refieran los especialistas que hablan de tiempo de calidad. Puede haberlos de muchos tipos. La cosa es estar juntos haciendo algo. Pongamos algunos ejemplos: Imagínate que te levantas media hora antes, cuando no hay tanto carro en la calle y sacas a pasear a tu monstruito, mejor aún si al parque, por el puro prurito de respirar el aire en la mañana, y porque mirar árboles y verde es relajante y bonito. Los fines de semana ciertos papás se tiran el presupuesto familiar llevando a los hijos a ciertos happenings. Nada malo en sí mismo, si tienes la plata. Pero hacer las labores juntos tiene a mi ver más gracia. Y la señora, además, lo agradecerá, pero no le destrocen el establecimiento: Ayuden con el desayuno del domingo; la labor de la cocina; la limpieza de la casa; el hacer ejercicio por el puro vacilón de hacerlo; escuchar música, bailar y cantar – de paso a la señora eso le suele gustar; el salir a ver la puesta del sol, si la tienes al alcance por supuesto; incluso ver la serie de televisión preferida. Todo tiene sentido cuando están todos juntos haciéndolo. Claro, hay actividades que son mejores que otras, ahí lo dejo a tu criterio, a tu modo de ser y el de tu gente.     

Interactuar leyendo, o leer interactuando

Entre los posibles tiempos fuertes están los tiempos de leer. Ya el simple hecho de estar juntos relajadamente un cierto espacio de tiempo suele convertir espontáneamente y con rapidez los tiempos “sin objetivo fijo” en “tiempos fuertes”. Con el tiempo los tiempos se fabrican solos, si estás relajado y no tratas de corretear a tus monstruitos. Eso sólo sirve para transmitirles tu tensión y estrés. Estoy seguro que tienes cosas mejores que pasarle a tus mocosos. Tratemos de pensar en “tiempos fuertes lectores”.

Los niños y niñas de menos de seis años de edad – y también de más - se pirran por escuchar y contar cuentos e historias, de jugar con las palabras, de divertirse. Buena oportunidad para los papis y mamis de volver a ser niños y niñas. Las historias que te contaron a ti de chibolo hacen el primer gasto. Importa poco que seas varón o mujer, siempre hay buenos recuerdos, versitos, canciones, juegos con los dedos u otras partes del cuerpo, historias de fantasmas, tradiciones familiares, adivinanzas, trabalenguas. Si consigues fabricar un “tiempo fuerte” justo antes de hacer dormir a tus monstruitos, matas varios pájaros de un solo revés. Aunque a veces te interesarás tanto en tus propias historias que no querrás dejarlas después que tu mocosa o mocoso ya esté hace rato durmiendo. Pero de eso se trata al final. Y además trasladas a tus hijos aquello que más te gustó de niño, fomentas las tradiciones nacionales, y así, sin darte cuenta, incorporas a tu hijo a tu sociedad.  

Es sorprendente cómo a través de estos tiempos fuertes los mocosos se esfuerzan ellos solos para leer, si es que la hiciste bien, por supuesto. Hiciste tiempo de calidad, diste buen ejemplo, porque si ellos te ven leerles pues claro, ellos no te conocen a ti en tus mezquindades y tonterías, ellos se creen que tú eres lo máximo. Y estás usando eso para fomentar la lectura. Que te vean leerles, y leer por tu cuenta, que vean cómo te gusta, te divierte y te vacila. Comenta tus propias lecturas. Que vean cómo te esfuerzas por entender lo que tú lees. Por experiencia personal te comento que todo material es funcional. La estructura de los huesos, los departamentos del Perú o el origen del universo pueden convertirse en cuentos. Mirar la Luna en el firmamento en la noche no solamente es bacán, produce historias (Luna lunera / cascabelera / cinco pollitos / y una ternera). A veces se escucha decir que la Infancia de los propios hijos es maravillosa para uno como papi o mami. Es completamente cierto, si lo intentas.

La lectura accesible

El placer de leer no se crea con frustraciones. Es un primer paso, pero aunque sin él no se lee, no basta. Frustrar la lectura es escandalosamente fácil. Receta para no leer: Textos farragosos y complejos convertidos en una obligación penosa, con vocabulario complicado y sintaxis difícil, sin figuras, sin historias, sin juegos de palabras, no hay nada mejor para marchar en vivo y en directo hacia el aburrimiento y el fracaso. La dificultad está en el crítico período del aprendizaje de la decodificación, que coincide con la Educación Inicial. No hay reglas generales para esto, depende del ritmo de cada persona, pues que la lectura es una actividad personalísima. Pero en términos generales, si no has aprestado a tus hijos en un vocabulario relativamente complejo, pues la decodificación se convertirá en algo demasiado complejo y frustrante para ser abordado, y tu mocoso, que es cualquier cosa menos idiota, no hará lo que le cueste demasiado hacer. Como tú, ni más ni menos. Menos mal, el secreto no es tan complejo de captar.

Los cuentos infantiles poseen muchas virtudes. Aunque hay miles de versiones de cada cuál – debo haber visto unas cien o más de la Cenicienta – en general tienden a cuidar la complejidad del vocabulario. Claro, las ediciones responden a públicos muy específicos, casi siempre españoles o argentinos o mexicanos. Pero eso no es tan malo, aunque estas poblaciones – en realidad todas ellas – están por encima de nosotros en comprensión lectora. El hecho es que arrancar por ahí tiene mucho sentido, sean cuentos de autores antiguos o nuevos. Siguen siendo historias con trama e interés propio. Yo mismo me he sorprendido continuando la lectura de ciertas historias, con mis propios monstruitos largamente dormidos. Por cierto, es buen momento para introducir cuentos e historias de origen nacional y con tramas de todos tipos y calibres. No hay necesidad de experimentar, los cuentos para niños son para niños, y por lo general los autores saben lo que hacen. No hay necesidad de “proteger” a los niños, aunque nos parezca que algunos cuentos sean bien dramáticos y traigan contenidos que nos afecten personalmente. Pienso en historias como “La Niña de los Fósforos”, de dramático final; o en ciertos cuentos quechuas de aparecidos, realmente de susto, recopilados por José María Arguedas. Si te parece que algo es demasiado para tu monstruito, pues nárralo de otro modo, de todos modos, cuando lo lea por sí mismo enfrentará esas realidades. Y estarás ahí para ayudar.

Los temores de los niños pueden y deben ser exorcizados. Hay cuentos e historias que producen vergüenzas o miedos, análogos completamente a los de la vida real, que tus mocosos no diferencian, pues para ellos todo es “real”. Que consigan separar paulatinamente la fantasía de la realidad es, precisamente, pelota que está en tu cancha, y acabo de mostrarte una manera de trabajarla. El peor enemigo de los niños es el miedo irreal, sin objetivo y sin posibilidad de control. Que consigan superar sus naturales temores es parte de la adaptación al mundo natural y a la sociedad.

Qué da la lectura

La lectura proporciona mundos. Nada menos.  No solamente el macrocosmos “real” en el que vivimos, nos movemos y existimos, sino también el microcosmos, el mundo que tenemos dentro y que a veces compensa la chatura de nuestra vida cotidiana y hace que la vida sea un bien precioso, bien digno de ser experimentado. Una de las lecturas para niños que me parece de mayor efectividad para leerla con los mocosos son las fábulas. Se diferencian de los cuentos “normales” en que presentan no un ser sino un “deber ser”. La formación de valores suele ser importante para la vida social, pero a la vez existe inevitablemente ligado a todo deber-ser la confrontación con el ser.  El mundo puede necesitar de paz, pero hay guerras. La sociedad necesita de gente honrada, pero lo cierto es que existe una desenfrenada carrera codiciosa. Decir la verdad es bueno, pero la gente miente. Estas contradicciones sociales crean conflictos en las mentes infantiles desde temprano, normalmente antes que los papis y mamis nos demos cuenta. Esopo, Iriarte, Samaniego y demás fabulistas lo sabían, y trataban de presentar modelos de acción práctica, para que este mundo no nos coja desprevenidos en su dura realidad. Es así que a los temas de decodificación y comprensión lectora empezamos a añadir funciones intelectivas más altas, las que vehiculan los juicios morales.

Colofón

No se aprende principalmente a leer para divertirse, aunque divertirse sea importante. No se lee para ser una enciclopedia ambulante, ni para regodearse, ni siquiera para aprender a hacer juicios morales; por más importante que sea desarrollar funciones intelectuales y éticas para la feroz lucha por la vida. Se aprende a leer para incorporar el Mundo al propio lenguaje, para ser plenamente humano y autónomo. El peso de la palabra o de su ausencia estará encima de nosotros toda nuestra vida.  Te apropias del mundo y eres un protagonista en él si hablas tu propia palabra, no si te dejas pronunciar por otros. Y punto por hoy.

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sábado, 25 de febrero de 2012

CRÓNICAS DE LECTURAS 4: PRIMERAS LECTURAS


CRÓNICAS DE LECTURAS - Cuatro

Mis primeras Lecturas

I
Lectura enciclopédica y por qué no hacerla

Ya conté cómo aprendí a leer, aburriendo hasta la muerte a mis pacientes lectores. No trato de ser prescriptivo, sin embargo. Me limito a presentar algunos recuerdos personales, recordar mi proceso puede reflejar lo que pasa o deja de pasar en las familias en este tema. Como sabemos, si no practicamos la lectura se nos olvida la habilidad de leer. No hace mucho volví a retomar la bicicleta. Es broma común decir que montar bicicleta es como el sexo, y que en realidad nunca se olvida uno cómo se hace, o cuando menos cómo era. Pero eso no es tan cierto, cuando menos en lo que concierne a la bicicleta. Mi anécdota sobre cómo aprendí a leer a los tres años, supuestamente presenta cierto interés, pero la cosa hubiera quedado ahí como gracia de parvulito recién llegado. Podría no haber seguido leyendo, y ahí quedaba la promesa, yo sería un analfabeto funcional más. Me habría perdido de mucho, pero no lo sabría y no me haría falta, no añadiría o quitaría un ápice a mi felicidad o desgracia. Pero la anécdota trajo cola. Entre aquellas cosas que a uno lo definen está la visión que la familia tiene de uno. Y los míos parece me veían como un lector superdotado, y así me trataron. Así, como en la iniciación heroica, marcaron mi destino. Mi padre, ni muy parecido ni muy diferente a todos los padres del universo, pensó probablemente que valía la pena gastar unos cobres en tener libros en casa, dado que el muchacho de miércoles se leía hasta las instrucciones para el uso del papel higiénico, así que mejoró la calidad de mis lecturas poniendo a mi alcance algunos libros, entre ellos las enciclopedias, muy de moda en esa época pre-cibernética. Y todo esto que voy a contar me ocurrió antes de cumplir diez años de edad.

Creo que la moda de las enciclopedias empezó unos siglos ha, con la Enciclopedia Británica y la de los franceses que precipitó la Revolución Francesa, que desde entonces produjo en las clases dominantes cierta incomodidad frente a la posibilidad que la indiada de cualquier color se eduque. En mi caso, parece que estaba bien aprestado, y como a todos los chicos me atraían las ilustraciones y figuritas. Desde el principio me gustaron las enciclopedias, porque tenían muchas fotos y figuras. Mucho después encontré que al lado de las fotos y figuras había letras, oraciones y párrafos. No recuerdo ni cómo ni cuándo empecé a decodificar, parece haber sido aplicación espontánea de lo que aprendía en el Nido. La curiosidad por las letritas vino asociada al vacilón de los dibujitos, y la creciente sensación de dominio del texto llegó a través de la lectura de los textos tal y como me llegaban. Nadie trató de adaptar nada, a lo más trataron de exponerme a la letra escrita. Parece que la Enciclopedia Barsa, muy popular entonces, estaba razonablemente bien redactada, sin dificultades especiales, y por ende la exposición a una correcta sintaxis y vocabulario produjo un dominio espontáneo de la lengua castellana. Hay asociados ciertos rudimentos de metacognición: La gracia de que las enciclopedias empiecen por la A, y sigan el alfabeto hasta la Z, me intrigaba y me sugería una totalidad cuya comprensión se me escapaba, pero que intuía. Te das cuenta que leerte todo no es posible, te enteras que existe eso de los “libros de consulta”, complementado con un Diccionario que conservo y uso, y además un Tomo de Referencias. En todo caso, era rico eso de encontrar lo que uno quisiera buscándolo con la letra de principio. El alfabeto se te transforma sin querer queriendo en una “Base de Datos” digital, concepto de moda varios decenios después. Traté también la aproximación analógica, es decir empezar por la primera página y terminar en la última, y menos mal fracasé antes de terminar la “A”. Me fascinaba eso de que en una Enciclopedia esté compendiado absolutamente TODO, no me gustó descubrir que todo el conocimiento no estaba en la enciclopedia de mi casa. Fue frustrante, y a la vez esclarecedor. Si eres una enciclopedia ambulante te vuelves un mocoso pedante y un provinciano intelectual, aparte del insoportable del barrio e inmarcesible portador de chapas (apodos). En aquellas épocas se apreciaba la memoria repetitiva, y, dígolo para mi vergüenza, la poseía magnífica. Como en estos tiempos de Wikipedia y enciclopedias on-line las impresas son tan útiles como los pies para un pez, esta aproximación “enciclopédica”, funcional entonces, posee poca validez hoy en día, y la desaconsejo absolutamente.  

II
Contra las “Adaptaciones” y sobre el plagio

Me encantaría acordarme de los datos bibliográficos de una vieja y maravillosa colección que me habita aún hoy. La he visto contadas veces en otras partes que no fueran mi casa, no parece haber estado muy difundida. Se llamaba Mi Libro Encantado, y presentaba un conjunto de narrativas y textos en unos ocho o nueve tomos ordenados por las diversas etapas de la niñez. El primer tomo estaba dedicado a las mamás y se centraba en los cuidados a los bebés, y lo paso por alto. Del Tomo 2 en adelante se planteaba presentar y fomentar diversos valores a través de textos de diversas procedencias y géneros - líricos, narrativos, épicos, en prosa y verso. La extensión de los textos estaba cuidadosamente planeada, eran extractos de obras de literatos y autores universales y argentinos, entrelazadas y puntuadas con versos, canciones y poemas. La dificultad sintáctica y la extensión de los textos estaban bien diseñadas, y todo procedía de autores originales. Los editores, con criterio digno de ser imitado, estructuraron los extractos en unidades muy cortas, que tomo a tomo aumentaban su extensión y su dificultad semántica y sintáctica, dentro de una franja interesante, pues no necesitabas leértelo todo para disfrutarlo, que ese era el objetivo. Se fiaban de la genialidad de Víctor Hugo, los Hermanos Grimm o Almafuerte, y no trataban de enmendarles la plana. He estado mirando las “adaptaciones” que hacen ciertas editoriales hoy en día y distingo la petulancia sin nombre que significa enmendarle la plana a Borges, Tolstoi o José Martí. Estos “adaptadores” destruyen la obra de arte tratando a los niños y jóvenes como conceptuales tacitas de porcelana que se romperán si se los somete, oh crueldad infinita, a los textos originales. No jorobes, hombre. No necesitas “adaptar” lo que ya está bien hecho. Lo que tienes que hacer es presentarlo. En esta enciclopedia las unidades de sentido tenían creciente extensión y dosificación, y del original. Se facilita así extraordinariamente la lectura “digital”, la búsqueda de los padres y de los propios niños de lo que realmente quieren leer, desde una oferta amplia y variada. Doy fe que poemas como Los Caballos de los Conquistadores de Chocano, u otros de García Lorca, Víctor Hugo o Juan Ramón Jiménez ni estaban adaptados ni lo necesitaban. Con la prosa era igual, y como la función hace al órgano, acostumbras a los mocosos a leer directamente el original, y ya no necesitas “adaptaciones”. La única manera en que se podría aceptar “adaptar”, es cuando “cuentas” oralmente el texto, es decir en el cambio de lo escrito en oral, que implica cambio de registro lingüístico. De otra manera “adaptar” se convierte en una muleta, útil solamente para enriquecer a ciertas editoriales, pues no le encuentro ninguna, pero ninguna utilidad remedial. Volviendo a Mi Libro Encantado, su tipografía era variada, si bien tradicional, lo que entonces había. Hoy se hacen cosas maravillosas con la tipografía, que no estaban entonces al alcance de las imprentas. Pero este “tradicionalismo” se compensaba con ventaja con magníficas imágenes. De hecho, cuando la evoco vienen a mi mente esas imágenes, en particular la de San Francisco de Asís hablando con el terrible lobo de Gubbia, que ilustraba el bello poema Los Motivos del Lobo, de Rubén Darío, el que estaba completamente extractado, originalísimo por supuesto. Repito de memoria: El varón que tiene / alma de querube, lengua celestial / el mínimo y dulce Francisco de Asís / está con un rudo y torvo animal...

Particularmente interesante me resultaron los tomos Héroes y Santos; El Mar y la Aventura; Grandes Hombres, grandes hazañas; En Alto la bandera y así en adelante. Si de formación en valores se trata, y si éstos pueden fomentarse en base a ejemplos, estos textos son exitosos. Encontrabas desde las leyendas o historias de San Cristóbal y San Francisco de Asís hasta las de los héroes de las guerras de Independencia de España e Hispanoamérica, de autores como Benito Pérez Galdós, Perú de Lacroix o Leopoldo Lugones. Hace muchos años que no tengo esta colección, pero su evocación es en extremo notable, y puedo citar de memoria muchos pasajes. Los textos sobre científicos y descubridores me familiarizaron con las epopeyas de los descubrimientos geográficos y la terca búsqueda de los hombres de ciencia. De entre los diversos relatos que me impresionaron, dos me quedaron en la mente hasta hoy con pelos y señales. Uno es la sabrosa historia de Johann Kepler y su mujer, sobre el problema de la Armonía del Universo, salvada gracias a la deliciosa ensalada preparada por la Señora Kepler. Esta historia caló hondo, e inspiró mi primer ataque a la literatura hasta el extremo del plagio, pero a los siete años el plagio es casi una virtud. Nadie se imaginaba que yo pudiera escribir “tan bonito”, pero yo sabía que era una copia y que “ellos” no conocían el texto plagiado. La otra lectura relata la Expedición de 1911 al Polo Sur de Scott y sus cinco compañeros, en la que dejaron la vida. Usaba como fuente las cartas de Scott halladas con su cadáver. Esta fracasada expedición - el noruego Amundsen les ganó por un mes -, y todas las sensaciones, emociones e ideas que despertaba el aparentemente inútil sacrificio de vidas humanas obligaba a la reflexión y valoración. Era historia real, así la asumí, y aún hoy me estremece.

III
Julio Verne y lo que es “adecuado”

Había más libros en casa para sus diferentes usuarios, es decir mi padre, yo y mi recién llegado hermano menor, que heredó todas mis lecturas con resultados diferentes, ni mejores ni peores. Entre los aciertos de mi Señor Padre estuvo la adquisición de las Obras Completas de Julio Verne, de la Editorial Plaza & Janés, las que me comí con zapatos, calcetines y demás prendas. Están frente a mí cuando escribo estas líneas, junto con un par de sesudos estudios sobre la obra del autor. Al revés de lo que piensa la mayoría de las personas, los niños no son estúpidos. Ni tampoco Verne es “autor menor” por escribir para niños y jóvenes. A veces el esquematismo psicológico de sus personajes es atroz. Pero más esquemático es Salgari, y era tan popular como Verne. La reflexión que me hago ahora tiene que ver con lo que es adecuado y lo que no lo es. El hecho que Verne esté tan adaptado en las pantallas cinematográficas y televisivas indica que sus temas son muy rendidores, en especial los de su serie Viajes Extraordinarios. De hecho hay versiones, variantes y recontravariantes, pues es de los guionistas su chamba. Incluso hay en cartelera en estos precisos días una versión de Viaje el Centro de la Tierra. Pero si uno conoce a Verne se percata que hay contenidos que “no son adecuados”. Y aquí un problema. Como la quisicosa esa que dice “Chompa.- prenda que las mamás le ponen a sus hijos cuando ellas tienen frío”, algunos padres permiten o censuran ciertos libros. No dudo de que los padres tienen la responsabilidad, y la responsabilidad sin autoridad no existe. Pero estimados papis y mamis, no tapemos el sol con un dedo. Los niños acceden a la televisión y a los juegos de video sin anestesia, y aún programas tan aparentemente innocuos como Angelina Ballerina o los Backyardigans poseen cargas que podríamos considerar “peligrosas” o “inadecuadas”, no digamos el asesinato organizado de ciertos juegos de video. Repito una vez más: Los niños no son estúpidos, saben mucho, mucho más de lo que creemos, y ni siquiera resulta conveniente tratar de “censurar”. Verne, como muchos otros autores, es un mundo tan completo en sí mismo que te arrebata y te entregas. Si eres niño, te convence y te la crees. Si tú, papi, no has leído lo que tu hijo lee, tu hijo se da cuenta y le pasan dos cosas: Por una parte atrapa autonomía intelectual personal, por otra empieza a percatarse que tú no lo sabes todo. Así que es hora que si no lo haces, empieces a leer lo que tu hijo lee, papi. Y cuando lo hagas, habla con él sobre lo que está leyendo. Labor de los papis es introducir a sus hijos al mundo, y eso se hace sobre base cotidiana. A la manera de Vygotski, es mejor si estás tú para guiar el texto. Si no, puede ocurrir que tu hijo crea – me pasó a mí – que el Nautilus llegó al Polo Sur por aguas libres, por ejemplo. O que la venganza – guía del Capitán Nemo – es un sentimiento positivo.        

Como pasa en toda la Literatura, los autores escriben inevitablemente desde su carga personal, y Verne tiene harta. Compartía el antisemitismo francés del Siglo XIX, patente en sus personajes judíos, pero a Shakespeare le pasaba lo mismo y no es menos genial. Julio Verne pretendía explícitamente influir en la juventud – se observa este hecho en los autores europeos de la época como Salgari, D´Amici, y otros clásicos como Grimm y Perrault. Por ello algunos personajes vernianos son de antología e inspiran sagas, variantes y continuaciones para Cine y Televisión. Los protagonistas vernianos ejecutan hazañas y epopeyas: El Capitán Nemo el más importante, de hecho. Pero también son esenciales a sus respectivas tramas el Ingeniero Ciro Smith; el correo del Zar Miguel Strogoff; el Capitán de Quince Años Dick Sand; los viajeros lunares Barbicane, Nicholls y Michel Ardan; Phileas Fogg y su fámulo Passepartout; el Capitán Hatteras; el Profesor Liddenbrock; los hijos del Capitán Grant; e incluso el indio peruano Martín Paz. Nadie más podía hacer lo que ellos hacían. Los matices ético-morales son esquemáticos, los buenos son buenos y los malos, malos desde el principio hasta el mismísimo final. Hay excepciones, como la de Ayrton en Los Hijos del Capitán Grant y La Isla Misteriosa, pero la principal es el Capitán Nemo, que Verne presenta misterioso y torturado en 20.000 Leguas de Viaje Submarino, para descubrirlo humano en La Isla Misteriosa. De seguro los estereotipos de los valores de la Ciencia, el Trabajo, la Libertad y la Independencia en los que Verne creía, son el motivo por los que se le ve como un Clásico para Niños y Jóvenes. Los héroes vernianos adultos luchan por conocer y domar la Naturaleza al servicio de la Humanidad. Dirigen así la Iniciación Heroica de los jóvenes héroes vernianos. En el fondo del mar en 20.000 leguas … hay los tesoros que el Capitán Nemo usa para financiar revoluciones, el refugio del guerrero desilusionado y la iniciación de Pierre Aronnax; el Polo Norte en Aventuras del Capitán Hatteras es imán del orgullo nacional británico; la expedición en Viaje al Centro de la Tierra es investigación geológica, iniciación heroica de Hans y resolución del acertijo de un alquimista; Fergusson y Kennedy en el África de Cinco Semanas en Globo son descubridores y civilizadores; llegar al espacio interior en De la Tierra a la Luna es el objetivo de los norteamericanos, y también equivalente moral de la guerra; en Los Hijos del Capitán Grant el aristócrata Glenarvan usa su fortuna para reunir a los huérfanos Grant con su padre, y a la vez es inicio heroico del joven Robert. A mi modo de ver con acierto, las versiones modernas corrigen los estereotipos de los personajes y las inocencias de la trama, dándole actualidad a las viejas historias, conservando lo esencial: la iniciación heroica. Claro que a veces se les pasa la mano, pero no creo a Verne le hubiera importado mucho. Me parece que ciertas adaptaciones a la pantalla – en especial las que no pretenden ser exactas – resultan muy adecuadas para presentar hoy la temática verniana.    

IV
Más libros, y las lecturas sin supervisión

Entre otros libros que leía en mi niñez, destacaban algunos como la Enciclopedia Cumbre de la Editorial Jackson, que aún conservo, que registraba en lenguaje sencillo y con profusión de fotografías, los hechos curiosos y las costumbres de una época ya en retirada, justo antes de que el fin de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría y el principio de la Globalización empezaran a homogenizarlo todo. Aprendí que la especie humana era heterogénea, y capté avant-la-lettre eso de la interculturalidad. Por cierto, desde mi escritorio puedo ver la Cumbre, que conservo por razones puramente sentimentales. Sus fotos en blanco y negro y color atestiguan la diversidad de la especie humana, que empecé a entender poblada de todas clases de gentes. Junto a Barsa y Mi Libro Encantado, estos libros influyeron mucho en mi visión del mundo. De esta etapa data también mi encuentro con un conjunto de deliciosos libritos, de Richmal Crompton, que después hallé completa en la Librería Studium del centro de Lima - hoy cerrada - referidos a un niño inglés de nombre Guillermo en los 1930, que narraba en clave humorística muy británica sus aventuras y choques con el mundo de los adultos. Recuerdo en particular Guillermo el Genial y Guillermo y los Mellizos. Así encontré el Humor Literario, aunque al principio mucho no la agarraba, pero para eso son las relecturas. Esta colección debe haber sido una de las que más he releído, precisamente por su Humor. También a esta época corresponde mi encuentro con la literatura nacional a través de las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma, que también me atraparon por el Humor, en nuestro propio y nacional sentido. Aún hoy día trato de conservar de la mejor manera posible un par de docenas de Tomos de la vetusta Enciclopedia Espasa, editados hace más de cien años, que conservo por razones sentimentales, porque como consulta mucho no eran, y hoy menos aún son. Este intento español de producir una Enciclopedia análoga a la Británica dio por resultado una acumulación de datos sin parangón alguno en idioma español, sólo la Espasa puede de algún modo compararse a la web hoy en día. Sigo. Salgari, después de Verne, no me impresionó, la verdad. Sí lo hicieron, y mucho, Las Minas del Rey Salomón y La Isla del Tesoro, de Henry Rider Haggard y Robert Louis Stevenson, respectivamente. De entre las muchas versiones en cine, de mérito desigual, recuerdo la muy jocosa de La Isla… protagonizada por  Abbott y Costello. No olvidamos los cómics o chistes, pero eso será materia de otra Crónica. Y para culminar este párrafo, antes de cumplir los diez años mi tío Lucho me obsequió tres libritos de la Editorial San Marcos que me marcaron inmensamente pues me hicieron descubrir dos cosas extraordinarias: El Teatro y a William Shakespeare. Y qué obras: Hamlet, Macbeth, y El Mercader de Venecia.  Desde entonces Will y yo somos patas del alma, aunque la verdad a Hamlet no la capté mucho, más me gustaron las otras. Mucho le debo a mi tío Lucho, descansen en paz sus nada santos huesos, pues no solamente me metió a Shakespeare por los ojos, sino también me enseñó a jugar al Ajedrez y cada cierto tiempo me regalaba libros fuera del main-stream. Así, creo, me entró el bicho de lo contestatario. Suele pasar así.

Concedámosle espacio a las lecturas “no calculadas”, es decir a los libros y otros textos que  leí sin que estuvieran en modo alguno pensadas para mí, o por lo menos con algún tipo de supervisión adulta. De hecho en mi casa esa supervisión brillaba por su ausencia. Si mis viejos hubieran sabido lo que leía el mocoso, se les hubieran parado los pelos. Los mayores compraban para sí novelas de temática adulta, best-sellers, algunos bien escritos, y los ponían con los demás libros. Así que este pechito se los enchufaba a velocidad de Grand Prix. Así leí a Upton Sinclair y su serie sobre Lanny Budd, a Harold Robbins, de descarnada narrativa; a Janet Taylor Caldwell, autora muy vaporosa aunque interesante, e incluso libros de cruda temática sexual o cultural, que entraron en mi novel mente antes de cumplir los diez años, con efectos más o menos catastróficos. La verdad, muchas de estas lecturas no eran adecuadas. Pueden constituirse en factor de “sobre-adaptación”, y aunque proporcionan claves para la comprensión de los conflictos de los adultos que repercuten en los niños y jóvenes, no deberían abordarse sin supervisión parental cercana. Yo sé lo que me costó entender, como dice Marguerite Yourcenar, que la vida no está sólo en la palabra escrita, pues no cabe entera. Entre otras lecturas “por fuera” que un ávido jovencito lector abordaba estaban las revistas de tipo Vanidades, Buenhogar y Cosmopolitan, leídas por mi madre, tías y demás féminas de la familia. Las llevaba a mi dormitorio a escondidas, y las devolvía a su lugar con la debida rapidez, antes que se echaran en falta. Si me hubieran confrontado entonces con el hecho no lo hubiera confesado ni sometido a tortura con caballos salvajes, no parecía muy varonil eso de leer revistas femeninas, aunque en verdad eso no me preocupaba. Me llamaba oscuramente la atención ese otro lado de la especie humana, así que seguro trataba de enterarme así qué pensaban y sentían esas extrañas criaturas del Señor. Leí así a Corín Tellado, que la verdad no me impresionó nada. Ciertos artículos me llamaban la atención, otros me dejaban frío. Era lectura descartable, si no había nada más interesante a mano. Todo eso lo leía a espaldas de la familia, y tenía el sabor de lo prohibido. Fueron las primeras veces que leí sobre sexo como actos que las personas realizaban. Debo decir que estas lecturas sin guía me indujeron a muchas preguntas, pero también a grandes confusiones. Fue interesante, por supuesto, pero nada conveniente. Supongo que eso es discutible.

Colofón

Hasta aquí la Crónica. No estoy cumpliendo mucho con mi propia promesa de disparar una cada Sábado, pero es que la verdad no es tan fácil como creí en un principio. Pero si fuera fácil seguro no valdría mucho. Trato de mostrar un proceso, una pasión, incluso una obsesión, y trato de hacerlo de manera que pueda contribuir a fomentar la Lectura. Y es así que lo dejo así, y termino como siempre: Lee lo que quieras, como quieras, donde quieras. No te arrepentirás, brother.


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jueves, 16 de febrero de 2012

INNOVACIÓN Y GENERACIÓN NINI: UN VIDEO TED

Uno de los problemas de la innovación en Educación es análogo al que Descartes detectaba para el Sentido Común: Que todos creen estar tan bien provistos de él que nadie siente que realmente le falte. No se dice así de dientes para afuera, sin embargo, pero en el fondo se cree que la Innovación siempre la tiene uno, nunca el resto. Parte del palo encebado que nos caracteriza, por supuesto, que se distingue cuando empezamos a pontificar y tratar de adaptar la realidad a nuestra subjetiva medida, en vez de tratar nosotros de adaptarnos a la objetiva realidad más amplia que nos rodea y nos supera.

Esto se distingue con enorme claridad cuando tratamos los problemas educativos en nuestro país, cosa que creemos exclusiva de educadores y especialistas - y muchas veces de los que por tener espacio periodístico creen saberlo todo-, que sabemos lo que al resto le conviene y aspiramos a ser Autoridades. La Autoridad es uno de los grandes enemigos de la Innovación en el planeamiento y trato de los problemas educativos. Los que padecen los problemas no son escuchados, porque "sabemos lo que les conviene". Hablamos de ellos, y sobre ellos, pero no con ellos, y si les consultamos es casi siempre un saludo a la bandera que hacemos con desgano, porque ya que le preguntamos a otros, hay que incluirlos a ellos. Llámesele estudiante o alumno, el común denominador es que el niño, niña, adolescente, joven es un paciente, no un agente.

Creo que a pocos en nuestro país se les ocurre que uno de los principales problemas educativos a los que hay que aplicar la capacidad de la Innovación es el aburrimiento de los alumnos. Pero parece obvio que hay que combatir su desgano y desmotivación. Así parece que se le ocurrió a Geofrey Mulgan allá en las Británicas Islas. Veamos el video y saquemos nuestras conclusiones.

Geoff Mulgan: A short intro to the Studio School | Video on TED.com

Un aspecto de la Innovación en este aspecto es ver qué requieren aquellos que proporcionan empleo a los alumnos egresados. La parte de los conocimientos tiene sentido en cuanto a ciertas habilidades cognitivas que los alumnos tienen que lograr (leer y comprender lo que se lee, escribir con sentido, etc.), pero lo que los empresarios y emprendedores parecen requerir más de los egresados del sistema es que posean ciertas habilidades no cognitivas, de carácter ético-moral-político, que a veces llamamos actitudes. Creo que están tratando de enfrentar desde su perspectiva el serio problema de la Generación NINI (Que NI estudia NI trabaja) con los estudiantes, no para ellos.

La principal pregunta que yo y muchísimos otros profesores hemos oído durante años de los alumnos más perspicaces - y que por cierto hemos sido incapaces de responder convincentemente - es para qué diablos sirve todo lo que enseñamos. Parece que proporcionar un contexto como el que las Escuelas-Estudio presentan orienta a los alumnos, y responde implícita y explícitamente a esa pregunta.

Además, la propuesta de Mulgan y las Escuelas-Estudio presenta lecciones interesantes: La Inclusión es absoluta, no tratan de seccionar por "méritos", como hacen los Colegios Mayores de nuestro país - pálido reflejo nacional de estas Escuelas-Estudio -, donde evaluar es tan fácilmente convertido en un proceso arbitrario. Que el 80 % de la currícula se ejecute en base a proyectos se parece bastante a lo que queremos hacer en los CETPROS, pero ellos no parecen tener empacho alguno en hacerlo en el equivalente de nuestra Secundaria. Tratan de reproducir la jornada laboral y las operaciones propias de los oficios y ocupaciones realmente existentes, y ello en coordinación con los emprendedores y empresarios de las localidades donde se ubican. Y en esto se parecen a lo que estamos haciendo en nuestro país con PROJOVEN.

Con el egregio Maestro Jirafales, Norte y Guía de la Educación en América Latina, me pregunto por qué razón, motivo o circunstancia nosotros tenemos descuartizado en Colegios Mayores, CETPROS y PROJOVEN lo que ellos juntan en las Escuelas-Estudio. Parece más directo, más económico y más práctico unirlo que tenerlo separado. Y además tiene una virtud mayor aún: Funciona. Tengo la sensación que esta experiencia podría hacernos repensar cómo enfrentamos la Educación para el Trabajo en función de esa generación NINI aún tan invisible.

No parece tan difícil aprender de esta experiencia. Algunos pasos se están dando en esa dirección en nuestro país. Aprender sin complejos de las experiencias exitosas, y a la vez sin calco ni copia, debería ser una de nuestras consignas. Y punto por el momento.
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MOTIVACIÓN: UN VIDEO TED

"Soy abogado, no creo en los sentimientos ... soy norteamericano, no creo en la Filosofía ... Esto es un hecho." (Dan Pink)


La discusión actual sobre la promesa electoral de la elevación del salario mínimo vital en el Perú me lleva a una pequeña digresión sobre el más amplio problema de los incentivos para trabajar, o las razones por las que le dedicamos tanto tiempo a la supervivencia, o para ponerlo en términos de psicología laboral, la Motivación. En el presente video TED Ideas worth Spreading (Ideas dignas de difusión), el analista laboral Dan Pink se dirige a una selecta concurrencia con la sorprendente tesis de que los métodos tradicionales de recompensa no son tan efectivos como se cree. Veamos el Video y tratemos de pensar como pensaría un emprendedor y/o un gerente. Después de todo, muchos están en sus manos. Tal vez nos ayude a replantear algunas ideas sobre el tema laboral, en especial esa idea del "sobrecosto laboral", tan bien reflejado en el "problema de la vela".  

Dan Pink on the surprising science of motivation | Video on TED.com

Se ha aducido seriamente que el problema de la productividad está en relación con la Calidad Educativa del trabajador peruano. Parece algo sencillo de plantear: Como el sistema educativo está hasta las cangallas, entonces el trabajador peruano es ignorante y carece de habilidades consideradas elementales para el desempeño laboral. Sin embargo, los sistemas educativos en general nunca han sido extraordinarios, y esta afirmación solamente funcionaría a plenitud para los sectores donde se emplea mayor cantidad de tecnología moderna, que no es casualidad son los de mejores salarios. ¿Qué pasa con el incentivo, del que el salario es considerado el más importante?

Según se desprende de los experimentos narrados por Dan Pink, parece que, dada la preocupación de la supervivencia resuelta, el rendimiento del trabajador no depende tanto del incentivo económico - bonos, horas extras, "el propio reality-show" - como se ha creído. Se sabe que por encima de un determinado salario el rendimiento tiende a decrecer, y la pregunta que me sugiere es: ¿No estaremos equivocando de medio a medio nuestra política laboral al hacerla tan dependiente de la ganancia por productividad? O visto de otro modo, ¿No es el aumento del salario mínimo un colchón que permite una disminución general del "índice de la preocupación por la supervivencia" y libera la creatividad en el desempeño laboral?

Los motivadores externos - palo y zanahoria - parecen ser los motores fundamentales de la motivación laboral tal como los piensan los principales decisores económicos y los líderes de empresa en nuestro país. No parece que esto corresponda con los hallazgos de la ciencia de la motivación. Ni con lo que los jóvenes en general, y en especial los NINI (Que NI estudian NI trabajan), esperan de su entorno laboral. Me arriesgo a decir que tanto los jóvenes por razón generacional, como los maestros de avanzada - por su contacto con jóvenes y con la pedagogía moderna - están mucho más adelantados que los emprendedores y cabezas de empresa en cuanto al conocimiento de la Motivación laboral.

El enfoque palo-y-zanahoria, como señala Pink, parece funcionar bien para las tareas del siglo XX - masivas en cholo barato -, pero en cuanto al desempeño laboral tipo Siglo XXI, parecen estar quedando desfasadas a alta velocidad. Cuando los movimientos y tareas son simples y están, por así decir, "masticadas", parece que la atención puede concentrarse con mayor facilidad y el sistema de palo-y-zanahoria puede funcionar razonablemente. Pero cuando se trata de creatividad, intuición e innovación, es más bien perjudicial y contraproducente. No lo digo yo, lo dicen Pink y Glucksberg y no sé cuantas más autoridades. Los trabajos mecanizados los pueden hacer chimpancés bien entrenados, computadoras o ser subcontratados a menor costo en países como el nuestro. Lo que las empresas - y el estado, de paso - necesitan y necesitarán cada vez más son habilidades diferentes, habilidades tipo Siglo XXI. Como señalan Pink y el London School of Economics, el trabajador del siglo XXI se desempeña mejor cuando posee autonomía, dominio de su área, y propósito orientado por una escala de valores.  

Y aquí puede avizorarse una brecha entre lo que el sistema educativo reformado puede ofrecer, y lo que la empresa y/o emprendimiento suelen creer que necesitan. ¿Queremos un país de subcontratistas mecanizados, mecanógrafos automatizados de computadoras y/o chimpancés bien entrenados? ¿O uno de dinámicos jóvenes y adultos creativos, innovadores, autónomos, entrenados en el trabajo duro y con una escala de valores propia? Claro que estos trabajadores no serán más fáciles de manipular ni engañar para que trabajen el triple por la mitad y sin horas extras. Pero según parece ese es el precio que las empresas tendrán que pagar por una alta productividad, la de verdad, la del despegue. Cualquiera puede darle palo al burro para que ande, no se necesitan especiales habilidades empresariales para ello. ¿Se reorienta la vieja Lucha de Clases hacia el interior de la Empresa? ¿Es que las contradicciones no solamente no han desaparecido, sino simplemente transformado? ¿Es ésta, como jocosamente se pregunta Pink, una conspiración socialista? Necesitamos menos folklore y más ciencia. Dése su respuesta a estas preguntas, amable lector, en especial si es usted empresario o emprendedor.        

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LOS PELIGROS DEL MIEDO: UN VIDEO TED

En el marco de las conferencias TED, el escritor Michael Specter presenta The danger of science denial (Los peligros de negar la ciencia)  advierte de los riesgos del pensamiento mágico, del pasadismo, de la nostalgia y del Miedo. Es fácil constatar que vivimos con miedo, y más miedo tenemos cuanto menos sabemos, pues que la ignorancia alimenta el temor. Para defender nuestro Miedo tendemos a minimizar los argumentos en contra de éste y todo lo que se le oponga. Para ello recurrimos al arma de la negación. Tapar el sol con un dedo es una suerte de Deporte Nacional más popular que el Fútbol o el Vóley, y sería para sonreír un poco si no fuera porque como consecuencia tendemos a arrojar el bebé junto con el agua que empleamos para bañarlo. Veamos este Video para comentarlo.

Michael Specter: The danger of science denial | Video on TED.com

Lo interesante de la exposición es su claridad. No niega nada de los temores justificados de las gentes frente a las evidencias de lo que hacen las grandes empresas y los gobiernos. Ni duda en exigir los controles e intervenciones necesarias, por parte de la Sociedad, el Estado y la Opinión Pública. Pero a la vez advierte vigorosamente contra la seudociencia y la basura informativa, que por cierto van de la mano, como en nuestro país sabemos tan bien. La Ciencia no se diferencia del resto de conjuntos de conocimientos por ser un grupo de proposiciones - eso también lo son la religión, los mitos y la superstición - sino por su método de explicaciones y demostraciones, de testeo y construcción y reconstrucción constante; por el hecho de que sus certidumbres son siempre provisionales.

En consecuencia, las reservas que tienen las gentes sensatas frente a las vacunas, los riesgos de la Minería o los transgénicos están absoluta, total y completamente justificadas. Todos tienen el derecho ciudadano a manifestar sus preocupaciones, y el derecho a que esas preocupaciones y prevenciones sean levantadas de manera cierta, adecuada y convincente por las autoridades que son elegidas precisamente para estar advertidas de lo que ocurre. Y si estas observaciones no son levantadas como se debe, piña pues, el pueblo manda, y sanseacabó. Es obligación de los gobernantes gobernar para el pueblo, no del pueblo el acomodarse a los gobernantes. Los problemas deben enfrentarse con innovación, pero a la vez Specter advierte contra el riesgo de no considerar los límites concretos que ponen los hechos. A nadie se le ocurriría, por ejemplo, prohibir los sismos en nuestro país por Ley del Congreso. Algo semejante ocurre en referencia a los muy actuales temas de los Transgénicos y la evidente contaminación producida por la actividad  minera. Por supuesto, puede que los hechos no nos gusten, pero lo cierto es que los hechos tienen la mala costumbre de ser bastante más firmes que nuestras creencias. Y quiero hacer constar que estoy a favor de la moratoria de los Transgénicos, y que se alargue todo lo que sea necesario. Y así mismo de que las Empresas Mineras estén obligadas a tomar todas las precauciones necesarias contra la contaminación, así como que gasten en reponer el medio ambiente dañado. Pero la moratoria de los transgénicos o la contaminación minera no son temas científicos, sino políticos, sociales y económicos. No me opongo irracionalmente al eventual empleo de Transgénicos ni a la explotación minera, pero tampoco los apoyo incondicionalmente, como les encantaría poner las cosas a los extremistas de ambos lados. Pero es muy real que mientras no conozcamos más sobre Transgénicos y Minería, y no apreciemos debidamente los riesgos y ventajas de su aplicación en una economía como la peruana, que está en la obligación de defender su principal negocio, la exportación de productos orgánicos, simplemente no debemos ni aplicar Transgénicos ni dar carta blanca a las Mineras porque así lo demanden los poderosos intereses de las grandes empresas y sus felipillos de la prensa local. Pero a la vez no veo ninguna razón para no emplear eventual y sensatamente lo que nos puede ser útil. No creo que el polo sur sea menos frío que el norte porque sea el opuesto. Eso no es ciencia, será mas bien política, opinión, moral, ciudadanía, economía, incluso superstición o creencia mítica, pero ciencia, definitivamente no. Y por supuesto, el manifestar esto no es "estar a favor" ni de los Transgénicos ni de la Minería o sus empresas, como seguro dirá por ahí algún termocéfalo.

La evidencia que Specter encuentra de la epidemia del Miedo coincide con las preocupaciones de muchos respecto de la Educación. El Miedo recala en la Ignorancia, y así se convierte en una lacra. Una de las víctimas de esta epidemia es la Ciencia y su método, y se podría incluso especular que, de haber quienes formulen y ejecuten esta Campaña del Miedo - y no sea, como otros dicen, un resultado social espontáneo - pues una de sus fines sería excluir a las gentes del empleo de la lógica, la racionalidad, el sentido común, la sindéresis, la heurística, la ciencia y el método científico. No otra cosa significa que nuestro sistema educativo se haya especializado con los años en producir analfabetos funcionales, acientíficos y carentes de valores positivos. Y se entiende, porque mientras más brutos somos, somos más manipulables, e incluso somos felices de ser manipulados, lo que es infinitamente más conveniente para los impulsores de un neocolonialismo High-Tec. No creo que explícitamente nadie quiera eso, y por eso necesitamos con urgencia tener una Educación aunque sea mediocre. Punto por hoy.

lunes, 13 de febrero de 2012

NARCOTRÁFICO Y TERRORISMO



“Decir de lo que es, que es, es verdad. Decir de lo que no es, que es, es mentira” (Aristóteles)
“Sendero es ahora un Huachimán de los narcotraficantes” (Anónimo)

Ahora que ha caído el camarada Artemio, último miembro del Comité Central histórico de Sendero Luminoso, tratemos de ver las cosas con cierta objetividad, sin tratar de forzar las percepciones con falsos triunfalismos o escepticismos interesados. Las gafas ideológicas que los medios de comunicación le clavan a la ciudadanía no son inocentes. Echemos al fresco nuestro punto de vista, y tratemos que sea lo más esclarecedor y equilibrado posible.

Narcotráfico y Terrorismo

Impuesto desde instancias de mayor poder, el término “narcoterrorismo” fue machacado sin piedad desde los medios de comunicación. Como las palabras significan algo, emplearlas no es casual. Combinar los términos “Narcotráfico” con “Terrorismo” tenía y tiene un sentido determinado. Significa vincular uno y otro de manera más o menos indisoluble, de manera que no sea posible pensar el uno sin pensar el otro. Y ello sería objetivo si es que en la realidad eso hubiera estado ocurriendo. Que la gente piense subjetivamente que las cosas son relativas y que todo depende del punto de vista no implica que necesariamente así sea. Si me pegan un balazo o me ponen un coche bomba, ahí no hay nada de “relativo” ni “subjetivo”, no es que me he muerto para mí y no para el resto. Como la cosa es clarísimamente real, el resto son especulaciones vacías y retorcimientos de palabras y conceptos. No hay nada de relativo ni de subjetivo en un cadáver. Si el término “narcoterrorismo” hace fortuna es debido seguramente a que algo describe. Vale decir que la percepción social de ese grupo de gentes armadas trata de encontrar una palabra que dé razón de ellos, de quienes son y por qué hacen lo que hacen.  Por ejemplo, que el prefijo “Narco” esté delante de “terrorista” denota que lo “narco” está primero. Es decir, que el Narcotráfico domina y controla al Terrorismo, de uno u otro modo. Tratemos de analizar el asunto desde aquí.

Terrorismo

El Terrorismo es el empleo del Terror con fines políticos. Es un método de hacer política con violencia, que se emplea tanto en la guerra convencional como en los conflictos armados no convencionales. Los actores del Terror importan relativamente poco para determinar si es que hay Terror o no. Es un tema de método. Los estados, las organizaciones políticas y militares, cualquier grupo que aterrorice a la población para obtener réditos políticos, es Terrorista. Sendero Luminoso era un grupo que pretendía tomar el poder político para ejecutar su muy particular visión del mundo actuando desde el estado, y orientaba todas sus acciones en esa dirección. En ello no se diferenciaba de ningún partido político, aunque sí en sus métodos.

El método fundamental que Sendero Luminoso consideró adecuado para alcanzar el poder fue la Violencia. Hay por desgracia, demasiadas formas de Violencia. Una de estas modalidades de Violencia aplicada a la Política es el establecimiento del Terror, y Sendero Luminoso privilegió esta modalidad hasta el punto que resultaba verdaderamente descriptivo llamarle Grupo Terrorista. Podríamos decir en abstracto que en este caso el medio es el mensaje. Por eso es que Movadef no puede engañar a la gente avisada, porque no hay modo de pasar por agua tibia las decenas y centenares de miles de víctimas que la acción de Sendero Luminoso desató. Y eso no quiere decir que el Terror sea exclusivo de Sendero. Que se le quiera hacer exclusivo para limpiarse con disimulo la sangre, es otra cosa.

La condena absoluta e incondicional del Terror y de toda violencia como método de acción política es algo que nadie, absolutamente nadie, debería pasar por alto. Es hipocresía aceptar el Terror “en determinadas circunstancias” o aceptar un “ContraTerror”, o creer que el “Terror Blanco” es más mejor que el “Terror Rojo”.  Organización terrorista es la que usa el Terror, sea cual sea, venga de donde venga, no importa en nombre de qué. Sea de la entidad que sea, debe ser combatida con absoluta firmeza y sin ninguna duda ni murmuración. Terror es Terror. Que a Sendero Luminoso le haya divertido tener la casi exclusiva del método en nuestro país no quiere decir que no haya quien no se haya metido por los palos. Terror, lo repito, es Terror, lo haga quien lo haga, y lo que el Grupo Colina y malos elementos de las Fuerzas Armadas hicieron en esas épocas no fue agüita para chocolate. Esa es mi posición, puede que a algunos les guste, puede que a algunos no les guste.
      
Narcotráfico

El Narcotráfico es una actividad económica ilícita. Consiste en la obtención de ganancias a través de la comercialización de drogas psicotrópicas, es decir, de sustancias que alteran las funciones corporales – esta es la definición de Droga. Se realiza no para obtener el poder político ni el control del Estado, sino para llenarse obscenamente los bolsillos. Le interesa el poder político, por supuesto, pero no la guía una ideología más allá que la del Mercado Libre absolutamente irrestricto. Esto es, su poder económico transforma al narcotráfico en un Grupo de Poder. No tiene un interés acusado en capturar el aparato del estado, más bien de utilizarlo para su beneficio. Le vacila la Libertad de Empresa en abstracto, no las leyes ni las restricciones que la sociedad establece para defender a los ciudadanos del poder desmedido de las empresas y grandes corporaciones. Es aliado natural del extremismo de derechas, y seguramente le interesa financiar a aquellos cuya acción desreguladora les favorezca.

El Narcotráfico existía desde antes del Terrorismo. A diferencia de éste, ha estado creciendo, desarrollándose e internacionalizándose. Controla territorios, tiene zonas de producción, redes internacionales de distribución, abultadas cuentas en Bancos en algunos paraísos financieros, y una organización vertical y jerárquica. Puede poner en jaque la autoridad de los gobiernos, e incluso eventualmente capturarlos en parte o en todo, aunque como hemos dicho, prefiera actuar en la zona crepuscular entre lo legal y lo ilegal. En ese sentido es un enemigo mucho más poderoso e insidioso. Si no me creen, pregúntenle a los colombianos y los mexicanos.

Relaciones

Cuando la Sociedad Peruana destrozó el aparato de Sendero Luminoso a través de la acción combinada, aunque descoordinada, de las fuerzas armadas, policiales y civiles de nuestra patria, lo que quedaba de Sendero se encontró en serios problemas y trató de dirigirse a zonas donde no se les pudiera encontrar con facilidad. Habían tenido relaciones encontradas anteriores con el Narcotráfico, pero la necesidad tiene cara de hereje, y al final los débiles – el Sendero golpeado – terminaron en las manos de los fuertes – el Narcotráfico. Manos relativas, por cierto. Las columnas supervivientes de Sendero estaban en posesión de sus armas, y los narcotraficantes tampoco usaban pistolitas de papel. Eran dos fuerzas armadas, una frente a la otra, y al final la razón instrumental se impuso, y la forzada convivencia se probó provechosa para ambos. Así se produjo un extraño matrimonio de conveniencia.

Artemio y los remanentes de Sendero trataron de mantener cierta autonomía y algún control de sus propias decisiones, y a la vez ser objetivamente útiles a sus patrones y financistas. Su objetivo, obviamente, era apostar a durar, solamente a durar, y ser huachimán del narcotráfico no es tan desdoroso. Los objetivos mayores – tomar el poder político y el estado – no podían ser cumplimentados con los restos de un aparato político hecho trizas en la cúpula y en la base. Así que decidieron durar, y eso ya era bastante. Por el otro lado, los Cárteles y organizaciones narcotraficantes podían utilizar y utilizaron a Sendero Luminoso para invisibilizarse, en las formas de cortina de humo, pantalla, pararrayos y escudo protector. Muchos políticos se llenaron la boca hablando contra el Terrorismo y pasando cómodamente por alto el Prefijo. Las fuerzas policiales y militares se dedicaron a combatir a Artemio, y dejaron en segundo plano durante mucho tiempo al Narcotráfico.

Política práctica

En todo análisis político, lo que se hace o deja de hacer puede explicarse por dos buenas razones: O porque no se puede, o porque no se quiere. Si no se capturó antes a Artemio la pregunta es por qué. Si había medios – nos han dicho hasta la saciedad que el Perú está maravillosamente bien en plata – pues no acabo de explicarme porque se han tomado diez años en capturar a Artemio. Puede ser que suelto resultara más conveniente que preso. Una idea, no más, que suelto por lo que pueda valer. Es muy cómodo tener a quien demonizar y a quien echarle la culpa de una serie de cosas. ¿Miopía política, simple complicidad, indiferencia ideológica? Quién sabe. Cuesta pensar que hayamos tenido que esperar hasta que llegara un Presidente y un Gobierno que tratan de actuar en serio y no hacer sainete de la política para lograr una captura que según parece pudo haberse logrado hace mucho. Los medios siempre estuvieron ahí durante diez años. Quizá lo que faltaba era la voluntad política.

Colofón

Es importante por varias razones que el camarada Artemio haya caído. No solamente por el golpe que se le ha dado a lo que queda de Sendero, sino al desmantelamiento de la cortina que esconde al Narcotráfico y otras formas de violencia. También se satisface a la opinión pública, pues caen los responsables de la Violencia política. Artemio en particular parece cargar más de 1000 cadáveres sobre su conciencia, suponiendo que tenga alguna.  Naturalmente hay que seguir escrupulosamente la legalidad, respetar los Derechos Humanos, y condenar con absolutamente todo el peso de la Ley al culpable. De eso se trata ser civilizado. Siempre se puede ser bestia, pero eso sería igualarse con los violentos. En cambio hacer las cosas bien puede ser algo más molesto, pero en el mediano y largo plazo es mucho más rendidor. Y punto por hoy.  


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