jueves, 30 de septiembre de 2010

ELECCIONES MUNICIPALES EN LIMA: INTERESES CALATEADOS

Las Elecciones Municipales en Lima: Intereses calateados

Ahora sí. El último tramo. El domingo los buenos ciudadanos – y los que no lo son tanto o no lo son en absoluto – votaremos por Alcalde Metropolitano de Lima y Alcaldes Distritales. Una campaña sabrosona nos ha alegrado la vida a algunos mientras se las ha amargado a otros. Ha estado divertido, no cabe duda. Algunas ideas y reflexiones sobre el tema vienen bien.

En prima, la cantada victoria de Susana Villarán muestra el calateo de los grupos de poder. Es que Susita no es tan funcional a los intereses del sistema como lo es Lourdes, y menos como lo era Kouri.

Los Intereses Creados

Si de mantener los intereses que determinan el desigualísimo reparto de la torta nacional se trata, no había como el candidato de Cambio Radical para que nada cambiara, excepto el perfeccionamiento del sistema de tomas y dacas. Lourdes, que integra otro grupo de poder que ha estado viniéndose a menos en los últimos decenios, podía plantear la dicotomía “corrupción – decencia” sin llamar demasiado las cosas por su nombre y cambiando un poquito las cosas para asegurar tanto el “borrón y cuenta nueva” propio de nuestra criolla manera de hacer política, como el novísimo business as usual que la gestión del Alcalde Castañeda ha instaurado. Así, sin ser tan descarado ni tan abierto en el planteo político, se podía continuar con el proceso de cabildeo y lobbyes, que tan altos réditos da cuando de desgraciar pistas se trata, mientras se entregan algunas migajas – tipo escaleras – a las mayorías silenciosas y manipuladas. Total, el dominio de los medios debiera bastar para asegurar una elección que no levantara olas, y después de todo, los candidatos de la cola siguen allí pugnando por el reconocimiento de su existencia…

Pero lo espantoso de la democracia es que permite a los chiquitos colarse por los palos y reventarles la película a los presuntos grandazos. Susita, sin ser extraordinaria ni el acabóse del liderazgo, posee una virtud que la hace sumamente visible contra el asqueroso fondo de la política nacional: Está mucho más limpia que el resto. Suponemos que no totalmente porque ay, somos humanos. Y porque para lidiar con el sistema de cosas de cuando en vez debes dejar los trámites sin acabar. Pero eso definitivamente no es lo mismo que tratar con lobbystas experimentados el reparto de la torta, o negociar la reducción de ciertas cifras de las encuestas de prestigiosas encuestadoras cuando las papas queman.

Naturalmente, las baterías enfilaron contra Susita cuando repentinamente su franciscana campaña resultó efectiva. A los millones puestos en juego por otros candidatos, a los tiras y afloja con los medios y las encuestadoras, le enfrentó un trabajo continuado de construcción partidaria, más la suma de personalidades jóvenes y dinámicas, ya probadas en la administración pública. También una cierta indefinición política que al final le resulta funcional con el complejo electorado limeño.

Lo cierto es que hay un hecho que es incontrovertible, y es que si se trata de tener un Alcalde – y luego Presidente Regional – que sea independiente de los juegos de intereses creados, es indudable que Susita se lleva la palma. Y eso está claro para muchos ciudadanos.

El calateo de la trama del poder

Aunque esto se viene percibiendo desde las pasadas elecciones presidenciales, lo cierto es que una vez más se hace más evidente el manejo de la trama del poder combinado Derecha Económica – Mafia – Derecha Conservadora – Apra. Confiados en la destrucción y anonadamiento del sistema educativo nacional, y de su dominio sobre los medios, realizan burdas y torpes maniobras de manipulación de masas que son solamente efectivas en parte, y no en la parte que quisieran. Las contradicciones internas – audios chuponeados mediante – asoman. La carencia de ideas también, dado que básicamente se repite un esquema ya manoseado de demolición política. La reiteración de los fantasmas del pasado no asusta como antes a gentes que no han experimentado estos fantasmas. El temor al salto al vacío es otra reiteración que básicamente muestra – y de-muestra – el miedo de los grupos de poder de dejar un resquicio para que entre al sistema alguien que no sea de los suyos.

Las encuestadoras, por ejemplo, presentan encuestas con increíbles márgenes de error, de casi el triple que hace diez o veinte años. Curioso, desde que justamente se ha dicho que lo que se negocia es precisamente los márgenes de error. El terror de las empresas de mercado es, sobre todas las cosas, perder la credibilidad, y entonces el truquete de aumentar márgenes de error se muestra funcional cuando se trata de publicar resultados de encuestas. Vale decir, están realmente atrapados los pobres, deben comer pescado con un enorme cuidado, para que no se les pase la mano. Por cierto, desde que Apoyo publicaba las encuestas en Bolivia dándole a Evo Morales más de 20 puntos menos de los que realmente sacó, no nos da la impresión que Apoyo sea tan extraordinaria encuestadora de opinión como a ellos les gustaría creer. Ello arroja dudas sobre la presunta independencia y credibilidad de la que viven. El objetivo de las encuestas determina los resultados, nos guste o no. Y es que las encuestas más confiables son aquellas que no se publican. Veremos si las encuestadoras consiguen emerger de la crisis de credibilidad que están arrastrando.

Los medios presentan unos vaivenes de lo más interesantes. El grupo Correo hace lo suyo. Dado que según parece sus propietarios podrían estar entre los principales contratistas, de las obras del estado; y dado que el nivel impreso a su periodismo es francamente deprimente, entendemos que se han equivocado de medio a medio en la misma esencia de estas elecciones, pues lo que se elige son Alcaldes, no Corregidores; y Gobiernos Regionales, no Encomenderos. El Grupo Comercio practica el arte de la oscilación de los titulares, unos días éstos son maestros en el arte de la ambigüedad, otros (los menos) son abiertamente pro-Susita, y otros más son propensos a Lourdes. Por otra parte, dosifican los diversos titulares y noticias de sus diferentes periódicos, con lo que consiguen, más o menos, navegar a dos aguas, y poder pasar después por ultra-demócratas. Los medios televisivos siguen sirviendo basura, así que con ellos resulta difícil intentar siquiera un análisis que no apeste. Sus principales programas políticos (los cómicos y Al Fondo al Sitio) se muestran dubitativos, pero siempre con los mismos contenidos ideológicos. Radioprogramas hace lo suyo, lamentando profundamente el inexistente chavismo de Susita, y sus horrorosísimas vinculaciones con Patria Roja y los Nacionalistas. En ellos se nota más el intento del traslado del miedo, teniendo a la batuta a eficientes periodistas, lo que no siempre se puede decir del resto.

Del otro lado, Susita cuenta con muy pocos medios que la apoyen, aunque estos hacen un eficiente trabajo al ser de los pocos que hacen reflexionar al público.

Por otra parte, y dado que estamos en la última parte del tinglado, arrecian los ataques contra Susita. Lo peor del asunto es que lo hacen tan absolutamente mal que más bien se les ven los hilos y obligan a la población electoral a aprender rápidamente que la verdad no está siempre del lado que más grita. Lo demuestra el casi 50 % de Ollanta Humala en las últimas elecciones, y el cantado triunfo de Susita. Sin embargo, creemos que ahora la estrategia no es evitar que gane Susita, aunque si lo lograran serían felices, sino bajarle la llanta todo lo que puedan, para que después la puedan presionar con ganas y desaparecerle todo rastro de posibilidades de hacer algo realmente interesante.

Y después, ¿qué?

En fin, Susita es la virtual alcaldesa, así lo creemos. Y hasta es posible que cuente con nuestro voto. Pero tendrá que lidiar con posiciones extremas de derecha, que por lo general tienen como resultado radicalizar hacia el otro lado. Creemos que ello sería hacerle el juego a la derecha, dado el carácter municipal del cargo, aunque es verdad que con los añadidos que la Ley de Regionalización contempla, y que Castañeda no se atrevió a asumir porque siempre parece mejor asfaltar que gobernar, y se hacen mejores negocios.

Vale decir, una línea esencial de la nueva administración municipal debiera ser, a nuestro modesto entender, el reforzamiento de las atribuciones regionales de nuestro alcalde, con lo que le daría proyección nacional. Podríase, incluso, retomar el viejo liderazgo regional de Yehude Simon, y esta vez desde la Lima Crisol Cultural y Social de la Nación.

Por ello secundamos la desigual lucha que emprende nuestro amigo y tocayo Javier Lizarzaburu desde su Blog Lima Ciudad Milenaria. Si algo debe quedar de la gestión de Susita es la continuidad de una política que tanto Barrantes como Andrade siguieron, la del desarrollo cultural y social de nuestra ciudad, la de la recuperación de su identidad, la de ser la poderosa cabeza pensante de la persona nacional peruana. Por sobre los menudos intereses de los lobbyes, representados por honestos personajes como Rómulo, se necesita urgente devolverle a la población un liderazgo democrático que contrapese a los poderes fácticos. Deseamos que esto se haga realidad.