martes, 22 de febrero de 2011

LA DANZA DE LOS WIKILEAKS


Muchos no lo notan, pues tras años de gritarnos la porquería que es la Política, se ha logrado el objetivo de que mucha gente simplemente no piense lo importante que es una campaña electoral como la que existe hoy en día. Se trata del Gobierno, de la Administración del Estado, del presupuesto del Estado, muchachos. Se rifa el Premio Mayor, que en cifras bien, pero que bien redondas, resulta en una capacidad para hacer plata que así nomás nadie tiene, y que así nomás no se logra a través del trabajo honrado. Así que la lucha por entrar al reparto a ver quien tiene la hegemonía en esta ocasión resulta de lo más interesante.

Tal vez haya por ahí alguna pobre alma que todavía crea que no se trata del premio mayor de la lotería. Busquemos qué expresidente pobre existe hoy en día. Tal vez Lula. De entre los peruanos, todos parecen disfrutar de posiciones económicas desahogadas, y a nadie eso parece inmutarle. Igual ocurre con los del cogollo de la Corte que rodea al exmandatario. De donde peccata mea si no es de la Sacrestea decimos en el Perú, y decimos bien. En resumen, que el temita este de la Corrupción sigue ahí como si tal cosa. Y que el temita del engaño y la manipulación va ahí juntito, por supuesto. La Plata no viene solita así nomás, sino que aparece con el engaño, la corrupción y el narcotráfico. Y si de algo adolecen la mayoría de los contendientes es de ideas organizadas contra la corrupción. Y como no creemos que falten ideas ni experiencias, pues que creemos que la cosa es algo más interesante, pues fuera de las banalidades que se repiten como si fueran serias, hay pocos candidatos que hayan levantado el tema.

Puestas así las cosas, y habiendo un premio mayor qué ganarse, podríamos preguntarnos con toda justicia qué pito tocan los medios de comunicación. Y la respuesta más cínica deviene la única que parece real: Obvio, pues, muchacho. Pues para engañar. Para manipular. Para desinformar. Todo depende quien pague, y suponemos que también depende de cuánto, en especial a nivel de las promesas que en estos casos se suelen hacer. Cinco años de contratos y apoyo desde el Estado no es moco de pavo. Y desde Fujimori parece haberse afiatado una red de relaciones y un aparatejo de comunicaciones sumamente interesante, y con vínculos sumamente significativos, medibles en plata, claro.

Los wikileaks aparecieron en este panorama de cielos azules para meter algo de rayos, truenos y granizos. Nuestra campaña electoral, que parecía que iba a ser más aburrida que circo de provincia, resultó empezando algo a moverse, porque la verdad que le falta algo de pimienta y ají. En este caso, marca Assange.

Ahora que hay wikileaks para obsequiar y cotejar, resulta que nos empezamos a enterar que mucho de lo que nos habían dicho había sido mentira, y que la danza de la plata que llega sola no era tan solitaria como se nos dijo. Por ejemplo, por wikileaks sabemos ahora que sí hubo acuerdo entre el Apra y el Fujimorismo durante todo el período de gobierno. Imaginamos que tenía como objetivo estratégico el viabilizar el reparto de la torta y defenderla del amenazante, aunque bien modesto, chorreo. Aunque todo esto es apenas una confirmación, porque habría que haber sido muy sonso para no haberse imaginado la cohabitación considerando que el Ministro de Defensa del Apra resulta ahora ser el candidato a la vicepresidencia del Fujimorismo. Y eso sin contar con la mancomunidad de intereses evidenciada a cada momento los últimos cinco años. Pero se la pasaron negándolo cinco años. Es decir, nos mintieron con descaro, y aún están muertos de risa … de aquellos que se la creyeron, por supuesto, y que no fueron pocos.

Siguiendo en esta línea de ingenuidad política habría que ver qué hace una parte del Fujimorismo en las filas del Castañedismo. Es decir, un vínculo claro entre unos y otros, y con esta ya van tres. Porque además sonaron algo rastreras esas mil disculpas que le envió Castañeda a Alan por decir que era un “vendedor de sebo de culebra” – trapito - wikileak sacado al fresco –, y que suenan a una suerte de “disculpa, compadrito, me se escapó”. Es decir, si no tapamos el sol con un dedo, parece que la cosa estaría dada como un paquetito Apra – Fujimorismo – Solidaridad Nacional. Y con esta, como decíamos, ya van tres. Y que la Virgen nos coja confesados, porque según parece hay más tiburones en la danza.

Al pobre PPK, a quien no le sacan ni un wikileak, debe estar triste, porque eso de ser el outsider de la derecha no parece serle tan maravilloso. Y por ahí hay más de uno que desearía tener, a estas alturas del partido, un wikileak más que sea para compensarle la falta de trámite mediático. Porque lo de las encuestas ya es papel para envolver pescado, y a estas alturas ya no hay bicho con cabeza que les crea.

Los casos de Toledo y Humala son más interesantes aquí. Porque después de todo, durante su gobierno, Toledo y su grupo tuvieron harto tiempo de armar su propia red, aunque hay que decir que no con la misma eficacia del Montesinismo de la época de Fujimori, aunque sí más o menos con las mismas ideas, las mismas estructuras y las mismas intenciones. Y en eso parece estaban más o menos enfrentados con las estructuras remanentes montesinistas. Recuerdo que un amigo mío me decía que todo ello le sonaba como el enfrentamiento entre Al Capone y Frank Nitti. Es decir, entre el capo de todos los gangsters, con raterillos de poca monta. Graciosa la metáfora.

Recordemos que el gobierno de Alejandro Toledo no se caracterizó precisamente por la transparencia en una serie de aspectos. Ahora sabemos, Wikileak mediante, que “algo” se movió para darle vuelta a Humala en las elecciones del 2006. A pesar de que, según algunos dicen, Rospigliosi no estaba con Toledo y fue a hablar con la Embajada de USA de manera santa, sagrada y absolutamente espontánea, precisamente porque es un peruano a carta cabal que quería impedir como fuera que se le interrumpiera el suministro para la ONG. Este wikileak desató las santas iras democráticas y periodísticas del Canal 4 y los grupos mediáticos vinculados, aunque curiosamente no a favor de la vejada Democracia Peruana, ofendida por la búsqueda por parte de ciudadanos peruanos de una injerencia extranjera en nuestra política interna, sino, más curiosamente todavía, contra el blanco de la intriga, Ollanta Humala. Mira qué lisura. Ví el otro día en el canal 4 a Sol y al Muñequito de Torta repetir lo ensayado para justificar lo injustificable, y para decir que no dijo el que dijo que si dijo lo que dijo cuando no lo dijo … bueno, se ve la desesperación por esconder de la mayor cantidad de segmentos posibles del mercado electoral las travesuritas sin hiel del expresidente Toledo. O por lo menos meter cuanta bruma sea posible. Verlos actuando así francamente ya levanta un bostezo. Después de todo, es lo que han venido haciendo durante cinco años largos.

La del Canal 2 fue más interesante aún. En cualquier caso, son bastante más solventes que el Muñequito de Torta. Como siempre, entraron con la pata levantada, y marcaron los temas de agenda como sólo ellos saben hacerlo, tratando de especulación lo que decía Humala, en tanto que en apariencia se tragaban los otros camellos levantados por los adversarios de Ollanta. Y cuando Humala les dejaba el asunto bien claro, le interrumpían y le cambiaban el tema, hasta el extremo del maltrato. Más solventes definitivamente que el Muñequito de Torta, pero con intenciones exactamente iguales. Y sin embargo, y a diferencia de lo ocurrido durante años, en esta ocasión Ollanta, le guste a quien le guste o le disguste a quien le disguste, cortó oreja. Porque el problema del bloqueo informativo y la demonización es que no puede operar para siempre bajo los mismos conceptos, porque la vida sigue su curso. Y en esto hay que decir que es muy probable que tanto Aldo como Mónica probablemente se estén jugando el puesto. Pues a Aldo le complican la vida sus anteojeras ideológicas, el abuelo le ayuda y le estorba a la vez, y se le nota demasiado. Y Mónica ya se está cansando de sacarle las castañas del fuego. Y también eso se nota demasiado. El esquema no les funcionó tan bacán en esta ocasión, dado que Ollanta apareció humano, Dios nos libre, y además tuvo cancha para explicar cosas. Y se lo permitieron, Dios de Israel. Y de paso le permitieron aclarar los temas de Nadine y de Locumba, y hasta incluso una parte de su programa político. Qué escándalo. Definitivamente están demostrando que el esquema táctico empleado ya empieza a sonar a hueco.

Sin embargo, y sin detenernos más en pequeñeces, tal vez lo más interesante de todo esto es la ausencia total de Toledo en el escenario. Total, es la otra parte de este menjunje, y algo tendrá que decir. El guante blanco con que es tratado ya es demasiado notable. Pero suponemos que deben de estarle tratando de explicar las cosas, ver qué flancos no debe presentar, y de pasadita dejar pasar el tiempo suficiente para que el trato que le den los medios de comunicación aparente en algo ser semejante al que le dieron a Ollanta. Ahora que las encuestas van a continuar puede recuperarse algo manteniendo un incómodo silencio. Pero algún día tendrá que salir al fresco. Por ahora, todo esto se lo podemos adjudicar a táctica, si queremos ser amables. O de repente al hecho simple de que en una confrontación más o menos justa entre ambos candidatos, lo probable es que Ollanta le gane por varios cuerpos. Nos imaginamos, con algo de gracia, qué respuesta él podría dar si en un debate con cualquier candidato se le preguntara “Oe cholo, ¿qué has fumado?”

Y ahora hay otro Wikileak de lo más interesante. Es uno que dice que dicen que dijo Toledo que Humala recibió no sé si 6 o 100 millones de Hugo Chávez la vez pasada. Levantar a estas alturas el desfalleciente fantasma del chavismo, ya indica que, para variar, los amigos mediáticos de Toledo hacen su tarea, aunque según parece desde que Rendón ya no está bajo contrato, no se les ocurren grandes ideas. Porque que alguien diga algo de alguien sí que es realmente levantar un chisme. No sabemos si eso resistiría alguna prueba periodística seria, en el supuesto negado que alguien la hiciera. Y con seguridad nadie se meterá a solicitarle pruebas, ni se le preguntará si los 100 millones se entregaron con un pagaré, en moneda rusa, en piedras preciosas, en whisky etiqueta azul, o en cheques de viajero, y que si es en cheques de viajero entonces es cosa privada, y no significa que el gobierno de Toledo haya estado involucrado. Con seguridad no veremos nada de eso. Y sin embargo, esto sirve para algo en lo sí que hay expertisse, que es la capacidad de banalizar las noticias. Es decir, aguar lo importante en un lago de intrascendencias. Total, así es como se trata con la información que es peligrosa para los intereses de ya sabemos quiénes. Y como la banalización sale de manera espontánea, no resulta tan complicado. Y también viene “Al Fondo al Sitio”.

En la historia, sin embargo, encontramos casos curiosos que nos muestran lo contraproducente que puede ser para los medios de comunicación y los grupos de poder demonizar a alguien. Quizá uno de los casos más interesantes haya sido el de Franklin D. Roosevelt, en los Estados Unidos. Invariablemente, el 80 % de la prensa estadounidense estuvo en su contra, y sin embargo ganó por cuatro veces consecutivas la Presidencia de los Estados Unidos. Y con un programa que para esos tiempos resultaba de lo más radical. En América Latina no nos quedamos muy atrás, porque el esquema se repitió con Hugo Chávez, Lula, Evo Morales, los Kirchner, el Frente Amplio uruguayo, etc. Y sin wikileaks de por medio. Y Ollanta Humala demostró la vez pasada que sabe ser buen gallo de tapada. La vez pasada subió como un jet en las últimas semanas. Me parece que sus adversarios no deberían olvidar ese detallito, que OH subió precisamente cuando más lo estaban atacando. Los wikileaks pueden dar aún más sorpresitas, de esas que El Comercio no publicará, pero sí El País de España. Y si Ollanta las sabe aprovechar, levantando sus aspectos positivos, pues aún puede dar un batacazo que le pondrá la carne de gallina a menos gente que la vez pasada … Vivir para ver, y el que tenga oídos, que vea.