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domingo, 29 de septiembre de 2013

ESTO NO TE LO CONTARÁN

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ESTO NO TE LO CONTARÁN


¿Se han dado cuenta, estimados lectores, que en la investigación que le hacen el único que tiene titulares es Alan García? ¿Que presenta cuentas en París para no presentar las de verdad? Y no sigo para no aburrir. Mejor véanse este videíto del Periodismo independiente, sí, ese formado por periodistas de verdad que no están haciendo psicosociales ni escribiendo bostezantes artículos sobre cualquier cosa menos lo importante.

Este reportaje es de los amigos de OjoalPiojo. Disfrútenlo:

  http://www.youtube.com/watch?v=pqcgTr-jIQM

Y nuestras felicitaciones desde este humilde Blog a Sergio Tejada.

El link a OjoalPiojo es::  http://ojoalpiojo.pe/2013/09/28/reportaje-las-movidas-de-garcia/


viernes, 21 de junio de 2013

ERA CIERTO EL SICOSOCIAL o Periodismo en caída libre

ERA CIERTO EL SICOSOCIAL o Periodismo en caída libre

La información es demasiado importante como para dejarla
en manos de los periodistas.
(Pierre Bourdieu)


Acaba de publicarse algo de lo más interesante. Según acaba de escribir en el diario La República el periodista Augusto Álvarez Rodrich, había sido cierto que entre el 2006 y el 2011 se planeó y ejecutó un sicosocial consistente en una Campaña Mediática de Demolición dirigida contra Ollanta Humala Tasso, actual presidente de la República. 


Dicha campaña habría tenido como parte de sus objetivos el deshumanizar a Ollanta Humala, o si este no era un objetivo específico a conseguir, pues resultaba entonces un medio para lograr que no accediera a la presidencia de la república, objetivo general del Operativo Sicosocial. Vale decir habría en este caso una intromisión sumamente interesante de los Propietarios de los Medios de Comunicación, los Empresarios que los financiaron y sus empleados en planilla, entre los que uno de los más inteligentes indudablemente es Álvarez Rodrich. Añadamos a esto los evidentes intereses políticos del apra entonces en el gobierno, y del fujimorismo experto en estos temas de manipulación mediática, que no son inocentes palomitas invitadas al banquete, y tenemos entonces el Sicosocial completo.

Añadamos a esto la ramplonería cada vez más evidente del periodismo nacional, la incapacidad para hilvanar ideas sin permiso del editor, la evidente manipulación mediática, las muy notables dificultades semánticas y de sindéresis con las que luchan denodadamente (y sin éxito) la gran mayoría de los llamados periodistas, en su calidad de carne de cañón que los grupos de poder envían al frente cuando quieren tumbarse a los que les estorban. Estos hechos denotan que los Medios de Comunicación están cuidando su presupuesto, contratando chibolos baratos que no saben, y especialmente con dificultades a la hora de ejercer las habilidades del pensamiento y la crítica, que es a lo que verdaderamente sí le tienen miedo los que la mueven.   

Sicosocial, el hijo negado hasta ayer

Este Sicosocial fue negado en todos los idiomas y se dijo hasta la náusea que no existía, que estaba en la imaginación, que cómo se les ocurría, que era montesinismo, que Ollanta no era importante y que lo tenían - perdón ... estaba - bajo en las encuestas. Es decir se le mintió con descaro y planificadamente a toda la ciudadanía que preguntó. Y se dieron los mismos argumentos que se dan hoy en día, sin mayores cambios, cuando se les pregunta lo mismo o parecido: Yo no Fui, los Políticos no establecen la Agenda Periodística, Ollanta no es noticia, eso es atentado contra la Libertad de Prensa.

Obsérvese que el Sicosocial tiene un notable planeamiento y ejecución, y en él participó toda la DBA, incluyendo hueleguisos y espontáneos lanzados al ataque y que buscaban ganarse alguito de la nada escueta financiación cuya procedencia no conocemos, pero como nacimos ayer tampoco nos imaginamos. El asunto no solamente fue titulares de periódicos y noticias de radio y TV. Al ninguneo y satanización digitados se sumó la persecución judicial, a fin de atarle las manos al candidato y retenerlo en Lima con febles acusaciones que al final - oh, qué raro - se cayeron solas. Es que ya sabemos a quien obedece el Poder Judicial, de dónde proceden los Narcoindultos y adónde se envían las investigaciones al respecto. Interesante fue observar a los sicarios mediáticos del extranjero (los de acá eran muy ignorantes e incapaces), incluyendo el aporte egregio del fujimorismo: un Vidente Brasilero que se encontró el pasaje a Lima en la calle, y vino "espontáneamente" a predecir el triunfo de Keiko. Claro que dicen que entre Fujimori y Montesinos no hay vínculo alguno. Sólo guiñitos de ojos.

Manipulación mediática

Como es obvio para los usuarios de sus neuronas, el sicosocial duró desde 2006 hasta el 2011, en que repentinamente Ollanta Humala adquirió Calidad Humana gracias a que ganó las elecciones abriéndose paso en medio del cerco mediático que hoy en día se le quiere imponer nuevamente. En todo caso, el que esto escribe y muchísimos peruanos votamos por Ollanta Humala, y no por ningún editor periodístico. Los contenidos.basura de la TV Ídem están allí hace años y reflejan una intencionalidad política, aquí en el Perú y en toda América Latina. Cansa escucharlos hablar solos y decir monsergas con pose de intelectual. Como  padres y madres de familia conscientes nos preocupa que los que Ponen la Agenda Periodística sean Alan García, Gisela, Cacho, Aldo, Laura, Bayly, Federico, Combate, Guerra, Aurelio Pastor, Rafael Rey y demás personajes de cuestionable calaña. En mi casa NO se prende la TV en la mañana, rezuma mucho cadáver, mucha sangre, mucha tripa sanguinolenta; mucho sicosocial, demasiada autocomplaciente ignorancia de gentes que se dicen a sí mismos periodistas. Trato de cuidar el cerebro de mis hijos, no vayan a creer que esa es manera de expresarse y esos los pensamientos que deben tenerse. Yo no voté por esos editores que dizque ahora hacen la Agenda-Setting, que ponen ignorantes a digitar noticias, a redactarlas y mal leerlas. Si los periodistas quieren defender a sus colegas, sus jefes y sus sueldos, por favor por lo menos háganlo de manera que parezca inteligente, o cuando menos - ya que todo no se puede - sin faltas de ortografía y sindéresis. Tal vez entonces les prestemos algo de credibilidad.  

En consecuencia

Considerando ... 

... que no existen cifras confiables sobre la Delincuencia en el Perú. Ni sobre la mayoría de cosas que importan

... que lo único que realmente sabemos es que MILES DE DELINCUENTES FUERON INDULTADOS y puestos en la calle en el Gobierno de Alan García, aparentemente después de pasar por Caja. 

..., que a todos los corruptos y delincuentes la prensa los trata con guante blanco - excepto si son pobres - y les hace constantes lavados (de cara).

... que las Toneladas de Clorhidrato de Cocaína en casa de Kenji no merecen titulares periodísticos.

... que los discursos de Alan García - el principal acusado de corrupción en nuestro país - son televisados para solaz y esparcimiento de la DBA y efectos de lavado de cara 

... que todos los días y desde hace varios años TODOS los noticieros incluyen noticias policiales con abundancia de sangre y tripas y sicosociales donde se muestra un discurso ambivalente sobre la Policía Nacional.

... que esto ocurre en varios países latinoamericanos, lo que demuestra que el asunto está planeado, digitado y ejecutado por fases ... y por ende financiado..

... que la Prensa constituye un grupo de poder con vínculos políticos y financieros de alto nivel, y que existe no para informar sino que tiene como preocupación fundamental que ellos y sus socios lucren y ganen plata.

... que el espectro electromagnético no les pertenece a las empresas sino al pueblo que le delega al estado para su concesión para el cumplimiento de fines sociales.

... que todos los medios de comunicación gritan al unísono que el principal problema es la Inseguridad Ciudadana, pero no dicen nada sobre la corrupción y os narcoindultos y más bien le dan cátedra al principal responsable.

... que no existe la más mínima autocrítica ni autorregulación, lo que quiere decir que seguirán sirviendo sangre coagulada para el Desayuno todas las mañanas, que continuarán con os sicosociales, y que además defenderán ese vampiresco menú con su característica petulancia y pedantería..

... que existen evidentes vínculos entre ciertos grupos políticos con la Corrupción, la Delincuencia, el Narcotráfico y el Crimen Organizado, y que la Prensa es cómplice al no denunciarlos y usufructuar de sus ventajas.

... que en ejercicio del uso del cerebro que nos quieren expropiar, y puesto que hubo un sicosocial  de cinco años de duración, procedemos a sumar Uno más Uno y ...

QUEREMOS SABER:

¿Es dable pensar que hay un Sicosocial para aumentar la Sensación de Inseguridad Ciudadana con fines políticos?

Colofón

El que tenga Ojos, que Oiga. 
El que tenga Oídos, que Vea. 
El que tenga cerebro, úselo.
Apaga la TV.  

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miércoles, 9 de noviembre de 2011

AGENDA PÚBLICA



“¿Tan difícil es andar derecho?”
(Nadine Heredia)

“(La agenda-setting es una) "alianza tácita que existe entre el gobierno de un país (…) y los medios de comunicación para comunicar a los espectadores, oyentes o lectores de un determinado medio sólo lo que les interesa, y ocultar al máximo lo que puede resultar peligroso o perjudicial para la estabilidad que ellos creen la correcta para su país".
(Noam Chomsky)

La primera reacción de la Primera Dama frente al caso Chehade, que expresó por Twitter, y que involucra al Segundo Vicepresidente de la República del Perú en un probable tráfico de influencias, muestra el nivel rastrero al que hemos llegado en comprensión lectora. El hecho que hayamos encontrado cuando menos cuatro interpretaciones opuestas y contradictorias de estas cinco palabras encerradas entre interrogantes no dejan de sorprenderme. Hay gente que cree que se puede hacer un psicoanálisis completo de alguien a partir de cinco palabras y algunos prejuicios.

Sin embargo, la contradicción flagrante entre el tráfico de influencias y el tema de campaña de la anticorrupción es un tema complejo que hace bastante buen rato dejó de ser de búsqueda de la verdad. Hay montones de temas anexos, los que valdría la pena analizar su poquito con el fin de ver toda la película, y no solamente la parte que nos quieren presentar. Por supuesto, esto no tiene nada que ver con la verdad o falsedad de las acusaciones. Si son verdaderas, que se castigue, y si son falsas que se reivindique. Y eso, como en el caso de Ciro Castillo, toma su tiempo. Por ello me he demorado en tratarlo, porque ver lo que pasa detrás de la profusa niebla con la que se rodea el caso es realmente complicado. El tema que me interesa a raíz de este problema es el de la Agenda Pública y su relación con los medios de comunicación.

Agenda Pública

Me he preguntado en repetidas ocasiones de donde sale esa cosa, la agenda pública. He estado escuchando a varios periodistas, algunos buenos, que en nombre de esa entelequia de la agenda pública determinan los espacios y la importancia que le dedican a ciertos temas. Naturalmente privilegiar ciertos temas significa invisibilizar otros, y recordemos que los medios de comunicación en nuestro país y en otros no se caracterizan por poseer demasiada credibilidad, en parte precisamente por la experiencia que las gentes han ganado sobre la manipulación evidente de las noticias, sea en su importancia o en su sentido. Muchísima gente desconfía con razón acerca del origen de los temas que los periodistas dicen que están en Agenda. Se le tiene tirria a las “cortinas de humo”, noticias que se levantan con el fin de ocultar otras. Se detesta la sangre y las tripas que los noticieros suponen que es noticia, y se interpreta como una generalizada cortina de humo y una prueba de que los medios se dirigen a los sectores más ignorantes e impresionables de la población. Es obvio que los intereses que persiguen los medios son los de sus propietarios o los de ciertos grupos de poder. Esto es palpable en la evidentísima campaña contra Susana Villarán, alcaldesa de Lima, a la que ya consiguieron anclarla en el epíteto de incapaz. En el caso Chehade, y con la entusiasta colaboración de éste, se ha conseguido hacer estallar un torpedo en la misma línea de flotación del Gobierno. Pero no nos adelantemos.

Qué es la Agenda Pública

La agenda pública es una lista de temas o problemas a la que los funcionarios del gobierno o gentes relacionadas ponen atención en un momento o plazo determinado. Esto de la gente relacionada es interesante, porque siendo los temas y problemas cuestiones públicas, interesan a todos, y entonces la opinión pública cuenta muchísimo, así como la intervención de los periodistas, que hacen carrera de ello. Cuando un tema o problema no entra en agenda pública es normalmente por dos razones: Porque se ignora o no se está al tanto de la existencia del tema, lo que en la jerga política se dice estar “invisibilizado”; o porque se ha decidido no hacer nada al respecto, que también es una decisión política, a veces por buenas razones, a veces por simple falta de voluntad. En este caso se dice en la jerga que el tema “está en la congeladora”.

Si traemos a nuestra memoria los penosos intentos de Alan García de poner en agenda la Pena de Muerte, con la clara complacencia y amplificación de los medios de comunicación (complacencia que, según algunos maledicentes, estaba en relación directa con el monto de la publicidad estatal y otros pecuniarios intereses), veremos un ejemplo de manipulación de la agenda. También es visible como, a pesar de la cantidad de amplificado jarabe de pico que Alan nos administró todo el rato, la opinión pública no necesariamente atracó con lo que se les dijo, lo que además quedó probado con los resultados electorales. Queda patente cómo la Agenda Pública del gobierno aprista terminó siendo difusa y muy poco importante, destinada más bien a sacar a la opinión pública del proceso de establecer la Agenda Pública, con lo que el gobierno aprista sentía tener mayor libertad para hacer los faenones que se les viniera en gana. Sin embargo aún así la fuerza de la opinión pública consigue imponer ciertos temas, aunque los diversos grupos de interés traten de manipularlos, minimizarlos y redirigirlos en otras direcciones.

Establecer la Agenda Pública

Una agenda pública efectiva se establece de acuerdo a ciertos principios, que en inglés se denomina la Agenda-setting. La legitimidad, la factibilidad y el apoyo de la opinión pública son fundamentales, según algún autor que no recuerdo. Un grupo político sensato, más si es gobierno, trata de establecer una agenda programando acciones legítimas – es decir, en las que tienen derecho a intervenir -, que tengan buenas posibilidades de éxito, y que correspondan a lo que la opinión pública quiere, permite o está dispuesta a aceptar. Esto explica en buena medida los temas programáticos a que el actual gobierno se comprometió en campaña, los que se han verbalizado como un Gobierno de Inclusión Social, con una agenda general de crecimiento con inclusión social y lucha contra la corrupción.

Agenda periodística

Por otra parte, los medios de comunicación manejan una agenda propia, la Agenda periodística, diferente de la Agenda Pública. En general, los medios poseen gran influencia sobre el público pues deciden qué hechos, historias y noticias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia relativa les darán en su soporte, es decir qué titulares habrá en el periódico o revista, o qué espacios radiales o televisivos se le dedicarán. Al graduar la importancia de la información que difunden le otorgan un orden de prioridad cuyo objetivo es obtener mayor audiencia, impacto y un determinado punto de vista sobre el hecho noticioso. Y desde ahí influyen abiertamente en la agenda pública, lo que entendemos está muy bien en principio.

Cuando la agenda pública y la periodística se reúnen en función de intereses se cae sin embargo en una suerte de venenoso oligopolio informativo, en el que abundan las cortinas de humo y las agendas hechizas orientadas por el cortoplacismo de ciertos temas empleados como cortinas de humo, a fin de lograr el silenciamiento de temas fundamentales. El pasado y felizmente terminado gobierno aprista fue un interesante ejemplo de libro de cómo la agenda-setting del gobierno y la de los medios de comunicación iban de la manito en función de estos intereses. La curiosa y bastante cuestionable erradicación del analfabetismo, o la reducción de la pobreza manifestada a través de la reducción de un solo indicador no merecieron las especiales habilidades de investigación que el periodismo dedica a saber si la Primera Vicepresidenta influyó para enviar un aparato a Abancay o a Piura. La muy actual investigación acerca de las multas dejadas de pagar por las empresas pesqueras, con implicancias tributarias, ambientales y de corrupción no se merece hoy en día ni siquiera un titularcito. Parece obvia la conclusión: Poderoso caballero…

Muchos periodistas, y no los menos hábiles, parecen estar confusos o querer estarlo alrededor de las agendas periodística y pública. Parecen creer que son lo mismo, o las ubican en el mismo proceso, aunque es claro que tras cinco años de alanismo se puedan confundir, lo que lleva entre otras cosas a hacerles suponer que poseen más poder del que realmente tienen. Quizá esto explique el general desconcierto periodístico actual, que se expresa en la continuidad de la desinformación y los constantes enfoques interesados. Se pasa por alto los requerimientos y reclamos de la población al respecto, a pesar de que el descontento ya se expresa de manera diaria cada vez que el público cuenta con un espacio de intervención. El periodismo peruano no ha hecho su mea culpa aún de cinco años de guerra sucia destinadas a impedir que el actual gobierno llegara a serlo, y que fracasaron en toda la línea. Apenas han bajado en algo la antigua petulancia con que se referían a la gente ignorante. El racismo abierto y el desprecio por los pobres algo ha remitido, excepto en algún que otro reducto. Que las tácticas se mantienen queda demostrado por el hecho que los sectores más recalcitrantes siguen su entusiasta campaña de demolición de Susana Villarán, que según parece comparte la confusión señalada líneas arriba, pero desde el otro lado.

Las portátiles

Últimamente se ha aireado el tema de las llamadas Portátiles, grupos más o menos folklóricos de ciudadanos que hacen barra por un determinado candidato o político, se entiende por algún tipo de estipendio. Esta variante de la acción política, inaugurada y desarrollada por el clientelismo fujimorista en los noventas, ha terminado por difundirse en los demás partidos políticos, en especial considerando el tema del voto preferencial, que pone a los candidatos de un mismo partido unos contra otros. En su variante mediática usan los foros de Internet y los teléfonos para levantar sus propias agendas, normalmente en oposición directa a la agenda de los medios mismos. Empezaron siendo grupos o personas que se manifestaban espontáneamente, sin embargo rápidamente fueron bautizados como “portátiles”, en alusión a la anterior acepción, y con ello descalificados por los medios. Su efecto real en la elaboración de la agenda pública y periodística podría ser un interesante objeto de estudio.

Lucha sin cuartel

La agenda pública y la agenda periodística están en abierto conflicto en estos días. Se confunde, no sabemos si intencionadamente, a una con la otra, y se lucha por ver cuál será la que prevalecerá. Esto es patente en el tema que hoy involucra al Segundo Vicepresidente. Aunque la primera cuestión es la de ver si el delito de tráfico de influencias se cometió (Parece que no, al no haber beneficio patrimonial, ni soborno, a no ser que se probara que el grupo Wong pagó la cuenta del restaurante, o algo más serio). La corrupción es un tema complejo de probar, ya lo sabemos. Entre los muchos actos que una persona puede realizar, algunos pueden ser corruptos. En ciertos casos no hay duda de ello, en tanto que en otros la evidencia en contrario es palpable. Por otra parte, existen actos de corrupción que no están considerados en el orden legal, en tanto que otros actos que no son necesariamente corruptos sí lo están. Otros actos están en el cómodo limbo de poder ser considerados corruptos o no, como es el caso del tráfico de influencias, según lo que se haya dicho o no dicho, pero en ese caso no parece haber delito por no haber cuerpo del delito. Recuerda el caso de la desaparición de Ciro Castillo, en el que se acusó mediáticamente a su acompañante de un crimen cuando no había cuerpo. Aparecido tras seis meses el cuerpo, se examinó y se determinó que no había delito, con lo que los medios se quedaron sin tema y los buitres sin cadáver. Por otra parte, la misma prensa que amplificó y dio cobertura a las pachotadas de Alan García y sus aliados es la que hoy en día abandera la lucha contra la corrupción. Curioso, muy curioso.

Colofón

En términos de agenda pública el desdichado condumio del Segundo Vicepresidente en el restaurante Las Brujas de Cachiche tiene efectos políticos en el incomodísimo reino de la exégesis o interpretación de lo dicho, que desafía la paciencia del más hábil de los abogados o lingüistas cuando se trata de determinar qué se dijo, cómo se dijo, por qué se dijo y en qué contexto se dijo. Aún si no hay delito, hay presunción de corrupción que hace muchísimo daño a la agenda pública del gobierno. El castigo propinado por los medios por ende no es judicial sino político. Los temas están mezclados, y se cae en una discusión que combina opiniones y datos, aburrida como sermón de curita de parroquia, que tras las tres primeras frases ya nadie lo escucha y se convierte en objeto de opinión de todo el mundo. El tema del te dije lo que te dije, y no otra cosa se vuelve el centro de la discusión por un rato, hasta que la gente se cansa y empieza a opinar abiertamente, con sus prejuicios y estereotipos. Y la agenda periodística se convierte en agenda pública. ¿A quién favorecerá todo esto? Vivir para ver.

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miércoles, 3 de agosto de 2011

CONSTITUCIÓN, A ESTAS HORAS



“¿Constitución a estas horas? Que lo amarren al señor.” (Ricardo Palma)

Acostumbrados estamos desde la década de los 90 a la desinformación y la manipulación de las agendas políticas, tanto, que a estas alturas ya no nos sorprende que se retire un programa de televisión top en sintonía, que se le niegue a un premio Nobel la posibilidad de tener un programa de TV, que desaparezca la parte noticiosa de una radio como CPN, o que el periodista más respetado del medio no tenga un programa de opinión. Nos da una idea clara de quien manda, y hace que se nos despierten simpatías por el presidente Correa, que recurrió a la legalidad de los tribunales de justicia para salvaguardar su honor, cuando se le acabó la paciencia.

Tampoco sorprende que, a raíz del escandalete surgido en el Congreso por obra y gracia de Santa Marta Chávez – canonizada y expuesta hasta la saciedad por los medios -, las declaraciones de parlamentarios de Gana Perú o miembros del gobierno no sean ni consultadas ni difundidas. Para averiguar qué va a hacer el gobierno los periodistas no parecen tener mejor idea que preguntárselo a sus enemigos o adversarios. La evidente inequidad es indicativa, y según parece, y a pesar de la zurra recibida en las urnas, no se han enterado que cuando esto sucede se potencia la capacidad comunicadora de aquel al que se pretende acallar. La otra tarde escuchaba un conocido programa en una radio local - cuyo lema es “Tu opinión importa” - donde miríadas de radioyentes empleaban su tiempo en preguntar por qué continuaban dándole y dándole con Santa Martha, cuando había tantos otros temas qué tocar, y la única respuesta que los agudos periodistas presentes pudieron dar era que ese era el tema en agenda. Esto hace que uno se pregunte qué entelequia o santo del paraíso se ocupa de establecer dicha agenda, y a quién le pertenecerá la opinión que realmente importa.

Agenda política: Intenciones y temas

En medio de este acre humo parece ser que el tema a invisibilizar esta vez es el de la Constitución del Estado. Como en mi Blog no me pagan por estar, las opiniones que vierto en este espacio son las mías propias, y por eso intentaré ver las intenciones que se traen, así como el tema de fondo, soplando el humo a un lado, a ver si los sufridos peruanos que me honran con su atención pueden contar con algunos de los elementos de juicio que los medios de comunicación les niegan.

Se observa que el general descontento y repudio a la malacrianza de Santa Martha resulta ser bastante acallado, y la sobreexposición de la Santa dice muchísimo del discurso que se está levantando. Parece claro que su intención es echar dudas sobre la legalidad y legitimidad del actual Gobierno, explorando las reacciones de la ciudadanía al respecto. Se trata de condenar a un Gobierno que no ha empezado a funcionar aún, y de hecho esto debería alertar a la ciudadanía respecto a las intenciones de los que pretenden cortar el jamón. El tema constitucional, presentado como secundario como quien mira a otro lado, parece en realidad ser el esencial. Tratemos de verlo con alguna claridad.

Un par de Falacias alrededor de las Constituciones de 1979 y 1993.

Empiezo señalando que no creo en la santidad de la entelequia constitucional. Una Constitución es un instrumento político, si bien fundamental, y por ende cambiarlo cuando es necesario no es cosa que debiera escandalizar a nadie. No es la Palabra de Dios. Los que la mueven lo entienden así, correctamente por cierto, pero al haber varias falacias en juego aquí, resulta importante develarlas. No entraré a mencionar todas ellas. Solamente recordaré que una Falacia consiste en un inadecuado uso de las reglas de la lógica con fines secundarios.

Es así que distinguimos el empleo masivo de la falacia “Post hoc, ergo propter hoc” (Pasó después de esto, luego esto es su causa) respecto a ambas constituciones. Se le adjudica a la Constitución de 1979 la hiperinflación y los desastrosos gobiernos de Fernando Belaúnde y Alan García del decenio 1980 y 1990, en tanto que a la Constitución de 1993 se le adjudica el crecimiento económico y el bienestar general. Curioso y polarizador alegato, bastante limitado en su alcance. Podríamos decir que, dado que el Cometa Halley pasó en 1986 cerca de la órbita terrestre, esto causó la hiperinflación de Alan García. O que el consumo de bacalao por parte del Ingeniero Fujimori causó el golpe de estado del 5 de abril de 1992.

La falacia de la parte por el todo está también aquí. Entiendo que para ciertas mentes lidiar con más de una causa es complicado, pero el simplismo con que se maneja la cuestión aterra. Se adjudica el efecto del crecimiento económico a la Constitución de 1993, cuando según tengo entendido se debe más bien al incremento de los precios internacionales de los minerales, que inyectó e inyecta ingentes fondos a la economía nacional. No encuentro relación alguna entre los precios internacionales y la Constitución del Perú. No creo que la Constitución de 1993 haya impactado tanto en la economía internacional que haya aumentado el precio del oro y la plata, ni me parece que fuera tomada en cuenta en la decisión estadounidense de invadir Irak dos veces, que disparó el precio del petróleo. Esto para dar pequeños ejemplos nomás. Contrario sensu, la Constitución del 79 no parece haber tenido relación con los relativamente bajos precios de nuestros principales productos de exportación en la década de los 80.

La metafísica de suponer que un documento produce inversión no es sostenible y denota pensamiento mágico. En el terreno de la realidad, un documento mandatorio puede tal vez fomentar la inversión, pero hará falta la concurrencia de muchos otros factores para movilizarla en la realidad. Una Constitución, por sí sola, no produce inversión extranjera o nacional. La Constitución de 1933 no produjo el crecimiento económico durante el gobierno de Odría (1948-1956), ni la de 1856 el incremento de las exportaciones de guano durante el Gobierno de Ramón Castilla. Cualquier historiador o economista con medio dedo de frente acudirá al agotamiento de los campos europeos y al redescubrimiento de las propiedades del guano en el siglo XIX; o al aumento del precio de los minerales debido a la Guerra de Corea (1950-1953). Acudir a las cartas constitucionales de aquellos días resulta improcedente por lo absurdo. Tampoco es que los papeles no puedan contribuir. Las Leyes de Fomento pueden aprovechar de las coyunturas económicas internacionales, pero no las determinan.

Un par de falsedades alrededor de las constituciones de 1979 y 1993

Una falsedad es distinta de una falacia. Producto del engaño premeditado o del error, la falsedad es simplemente decir – según el camarada Aristóteles – de lo que no es que es, o de lo que es que no es. Con el afán de equiparar ambas Constituciones en cuanto a su origen, se dice que las dos fueron producto de Dictaduras, y aquí es claro que se trata de equipararlas como si ambas fueran producto del mismo proceso, o cuando menos del mismo tipo. Como no nos gustan las falsedades, procederemos a recordar las circunstancias históricas para ambos casos, y ver por qué no son equiparables.

En 1978 el gobierno de la Fuerza Armada en su segunda Fase, liderado por el General Francisco Morales Bermúdez, se caía. Sin el innegable apoyo popular y la legitimidad de la que sí gozaba el gobierno del General Juan Velasco Alvarado, el gobierno estaba cercado por los conflictos sociales y políticos. “Abajo la Dictadura” era el lema más socorrido en aquellas épocas. El Paro del 19 de Julio de 1978 puso de rodillas al gobierno, que se echó a buscar con desesperación salidas políticas. Fue así que a los pocos días del Paro decidieron convocar a elecciones, primero constituyentes y luego generales, a fin de sacar a las Fuerzas Armadas del horno en que se estaban quemando. La Constituyente de 1979 nace de este proceso, y fue dirigida por un político de polendas, Víctor Raúl Haya de la Torre, ducho en la negociación política y hábil en el logro de consensos. Vastos sectores del Perú fueron representados, lo que le dio una alta legitimidad, y se desarrolló en el contexto de la realidad política de un gobierno incapaz de sostenerse, pero que estructuraba una salida política coherente. Los constituyentes de entonces gozaron por ende de mucha libertad para elaborar la Constitución, incluso al extremo de devolver las “correcciones” que Morales Bermúdez pretendió imponer, y que no pudo.

En 1992 el gobierno de Alberto Fujimori era producto del golpe de estado del 5 de Abril. Y pretendía no irse, sino quedarse. La presión interna era baja, pues la clase política de entonces hacía agua debido al desgobierno económico y la presencia de Sendero Luminoso y el MRTA. Desde afuera del Perú, en cambio, la OEA (Organización de Estados Americanos) – caja de resonancia de la Secretaría de Estado de Estados Unidos - presionaba hacia una salida política que preservara cuando menos una apariencia de democracia. En este contexto es que la dupla Fujimori – Montesinos decide convocar a un Congreso Constituyente para salvar la faz empleando el evidente descontento del pueblo peruano en referencia a la situación económica y social para conseguir una suerte de legitimidad que les permitiera continuar en el gobierno. La Constitución de 1993 fue ratificada por muy poco en un referéndum destinado precisamente a darle esa legitimidad, aunque algunos dicen con fraude electoral. De esto no sabemos, pero lo cierto es que dicha Constitución permitió instrumentar un acuerdo entre el poder político y el poder económico. Y esto era posible porque el gobierno no solamente no se iba, sino que reajustaba las cosas para quedarse con la mayor cantidad de poder posible. No se les puede negar que demostraron mayor habilidad que la de la clase política tradicional en esta tarea.

El Interés por sostener la Constitución de 1993

Cuando yo era chico, mi santa abuela me decía que me fijara en los intereses antes que en las palabras. De acuerdo a esta cuerda máxima política, podemos ver que cuando dicha Constitución fue elaborada, lo que se trataba era de darle una base de gobernabilidad al gobierno surgido del golpe de estado. No era el caso del Documento de 1979, donde el muy desgastado gobierno saliente no consiguió imponer una sola de sus condiciones. Vale decir, aquí el fujimontesinismo hizo lo que se le vino en gana, y lo esencial y central de esta Constitución fue el pacto económico y social que se estableció entre el fujimontesinismo y los poderes facticos. Ojo que en todo pacto hay acuerdos, y el hecho de hacer pactos y acuerdos no es necesariamente negativo. Pero el toma y daca de este pacto, apenas disimulado hoy en día después de las pasadas elecciones, era, para decirlo en simple, el poder político a cambio de mayores ganancias. Te elimino la oposición a cambio de que me financies. Esto era posible, desde que el gobierno fujimontesinista tenía la sartén por el mango, y podía imponer condiciones, como de hecho lo hizo.

Salta a la vista que este Pacto no fue el de la Moncloa, ni nada parecido al Acuerdo Nacional de hoy en día. Tenía ganadores y perdedores, y los perdedores estaban fuera del pacto. Se hizo a espaldas de la ciudadanía para reconfigurar y sostener un modelo económico y social de concentración de riqueza y exclusión social y política de las mayorías que el Gobierno de Velasco, la irrupción de las izquierdas y la guerra interna habían puesto en serio riesgo. Durante siete años (1993 – 2000) la trama del poder expresada en esta Constitución fue sostenible tanto en lo político como en lo económico, a costa de la más evidente y mendaz corrupción y concentración económica que el estado republicano vio jamás. Además permitió la estructuración de una dictadura civil de nuevo cuño, basada en el chantaje a los Poderes Fácticos, y en la que algunos alcanzaron pingües beneficios. Al venirse abajo la dictadura por el peso muerto de la corrupción y los costos que a ésta se vinculan, quedó supérstite, flotando en el esquema previo, el viejo pacto entre la clase política y los poderes fácticos, pero sin los vínculos que Montesinos había conseguido establecer y que una vez caído el gobierno dejó al Estado en situación de “default” frente a los poderes fácticos.

El Pacto en la primera década del nuevo siglo

El Pacto entre el gobierno y los poderes fácticos se vino abajo con el calateo y deslegitimación de la entraña corrupta del régimen fujimontesinista. Todos sabemos qué pasó ahí y cómo al final se resolvió, a medias, la crisis política. Tras la pequeña primavera democrática de Paniagua, con el Presidente Alejandro Toledo se trató de rearmar el pacto, en esta ocasión a favor de los poderes fácticos, que a partir de aquí, liberado de sus compromisos con Montesinos y Fujimori, empezó a tener una vez más la sartén por el mango, y en bastante mejores condiciones que antes de 1993. El gobierno de Toledo resultó cooptado, y se siguió con el business as usual, lo que se expresó en gestos para la platea – como el retiro de la firma de Fujimori de la Constitución de 1993 – y el mantenimiento del Pacto, aunque con modificaciones importantes en la trama del poder.

La irrupción del Partido Nacionalista Peruano y de su líder Ollanta Humala reventó el esquema, como era lógico. Tras las elecciones de 2006 quedó patente que la garantía de que dicho Pacto se mantuviera era la constitución de 1993, en especial en la parte correspondiente al orden económico, que garantizaba las ganancias. Ello desató la competencia entre los diversos grupos de la clase política tradicional para ser el agraciado con el reparto de la torta, fortalecido por el sistema del ballotage. Como sabemos, dicha lotería política la ganó el Apra de Alan García, y con ellos fue que los poderes fácticos negociaron y renegociaron un reparto de la torta hasta las últimas elecciones políticas. Los tejemanejes de Alan García, aunados con el crecimiento y desarrollo de la opción política de Gana Perú, determinaron el colapso relativo de este acuerdo representado por la Constitución de 1993. En las elecciones pasadas el fujimorismo redivivo intenta nuevamente reconquistar la posición política hegemónica para replantear el reparto de la torta según los esquemas de la década de los 90, y aunque consigue imponerse en primera vuelta, no consigue ganar la Segunda, gracias a la acción militante de Gana Perú y de la Derecha Liberal y Democrática. Y aquí estamos.

Lo que importa no es la Constitución, es el Pacto

Que haya Pactos y Acuerdos entre los diversos poderes no es precisamente una excepción, es la regla. El chiste es que tal Pacto considere todas las partes. La exclusión de sectores importantes quita gobernabilidad al esquema política, y por ende amenaza el crecimiento económico. Cuando las cosas cambian, los pactos cambian, y de eso no hay por qué escandalizarse, que precisamente para eso sirve la Democracia. La Constitución de 1993 es el mascarón de proa, lo que realmente importa no es el título del papel, lo que cuenta es el Pacto que un Gobierno que aspire a sostenerse en el Poder debe establecer de hecho con los Poderes fácticos. Hasta ahora la fuente del Poder Político ha sido el usufructo patrimonialista del Estado por parte de las argollas de turno, y con esas argollas es que los Poderes fácticos han estado negociando. Víctima Toledo, Testigo Alan. Pero este estilo de Pacto ha llegado a su fin con las últimas elecciones, porque el contrapeso político hoy en día puede ser – aún no lo es plenamente – el Poder Ciudadano expresado en un Estado de Todos, no en un Estado propiedad de una casta política, que es lo que el Fujimorismo trataba – y aún trata - de reorquestar, y que sin duda fue uno de los factores que determinó que perdieran las elecciones. Hoy en día vemos la desesperación con la que el Fujimorismo redivivo trata de recuperar algún sector del mango de la sartén para así reconfigurar por una parte una alianza con algunos Poderes Fácticos; y por otra ponerse a la cabeza de una alianza de derechas. La composición del gabinete y de las alianzas políticas evidencia en la actualidad estos hechos.

Todo esto genera dos preguntas: ¿Cómo reaccionarán los diferentes Poderes Fácticos? La otra es ¿Qué hará la Derecha Liberal y Democrática? Las apuestas parecen estar alrededor de un nuevo pacto entre el Poder Ciudadano y los Poderes Fácticos, de Crecimiento con Inclusión, y su centro es el Gabinete Ministerial, donde están representados, con el arbitraje y muñeca del Presidente de la República y su Primer Ministro. Otras apuestas giran alrededor del Congreso, desde el cual los malcriados acontecimientos protagonizados por el fujimorismo recalcitrante el día de la Toma de Posesión se dirigen a crear una Oposición Caníbal, posible única salida que visualizan les puede asegurar algún nivel de supervivencia política. Poca imaginación demuestran, según entiendo. Dudo que amplios sectores obedezcan el artificial canto de sirena, y se alineen detrás del fujimorismo.

El tema constitucional

Si bien un programa como el de la Hoja de Ruta no implica para nada renunciar al objetivo político de fondo, resulta obvio que no es el rótulo del cambio constitucional la piedra de toque. Lo es el novísimo Pacto entre los Poderes Fácticos y el Poder Ciudadano dirigido al logro de Crecimiento con Inclusión. El Presidente de la República manifestó en una entrevista que no importa el color del gato, con tal que cace ratones. Representantes de grandes sectores económicos en nuestro país parecen dispuestos a pagar una factura que asegure sostenibilidad y gobernabilidad. Esto para nosotros es indicio de un pragmatismo político que no ha renunciado a los principios, pero que, como buena política, debe acomodarse a las realidades.

Hay diversos aspectos constitucionales que deben ser resueltos, en la medida que aspiramos a que nuestra nación tenga un Estado que la represente, y donde los diversos intereses puedan convivir en paz.

Colofón

Lo trascendental de las elecciones que pusieron a Gana Perú en el Gobierno no es que ahora el pacto pueda ser replanteado en el sentido que Alan García le dio, sino que el tipo de tablero ha cambiado. Se ha dicho hasta la saciedad en los dos últimos decenios que para repartir hay que crecer – la famosa política del chorreo -, y más bien la nueva lógica del momento político, económico y social actual es que para crecer hay que repartir. En Política práctica, no hay gobierno alguno que no quiera que el país crezca económicamente. El tema es que este crecimiento necesita de gobernabilidad, y la gobernabilidad democrática es incompatible con Pactos como el expresado en la Constitución de 1993 en su momento. La acción del fujimorismo militante de la actualidad ciertamente no aspira a asegurar la sostenibilidad de un modelo de crecimiento, y menos aún de crecimiento con Inclusión. De hecho lo que parecen querer fuera de las justificaciones y declaraciones es que la Inclusión fracase y que la Economía no crezca. Y un sector de la Prensa y los Medios les acompaña en esto. Vivir para ver. Y hasta la próxima.

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martes, 28 de junio de 2011

¿LIBRES DEL ANALFABETISMO? … UN MOMENTO, POR FAVOR


“Todo Acto Educativo es un Acto Político” (Paulo Freire)

El Señor Presidente en Funciones de la República del Perú declaró el 13 de Junio próximo pasado lo siguiente: “El Perú, después de 500 años, por fin es libre del analfabetismo”. También declaró a todos los 13 de Junio de todos los Años hasta el fin de los Siglos, “Día del Perú Libre de Analfabetismo”. En alguna parte dijimos antes que no nos importa quien haga trizas el analfabetismo, con tal que lograra tal objetivo nacional, así que debo reconocer para mi vergüenza que me alborocé con la mandada de Alan. Hasta dije para mis adentros, oh desdichado de mí, esa frase-eslogan popularizada por este gobierno y metida por los ojos y las orejas, con la nuestra claro: El Perú Avanza. Wishful Thinking que le dicen los anglosajones. Sin embargo tuve suficiente presencia de ánimo para ponerme en posición de Firmes y esperar a ver qué decían los colegas especialistas al respecto, en parte porque eso de celebrar lo que no existe o está por existir en un indeterminado futuro ha sido una costumbre de nuestro amado Mandatario en Funciones; y porque lo menos que deberíamos hacer en caso de efectivamente desterrar esa lacra es una Fiesta Nacional, con fuegos artificiales, condecoraciones de la Orden del Sol y Palmas Magisteriales a los alfabetizadores más señalados, albazos, procesión del Señor de los Milagros, felicitaciones a las autoridades educativas, jolgorio popular criollo-andino-amazónico, padrino sebo y harta chicha de jora, pisco puro y chela heladita. Así que esperé la Fiesta tanto como las opiniones de los especialistas, y lo que razoné al no ver fiesta alguna, más lo que me encontré tras alguna búsqueda, fue lo siguiente:

¿Tendrá base el Triunfalismo del Gobierno Saliente? Nos sobran los motivos para la duda. Se nos dijo hace algún tiempo que la pobreza se redujo en montones de puntos, y lo que en resumen eso significa en la realidad real, que tiende a escapársele a las estadísticas, es que si antes eras pobre por gastar 100 soles – cifra cualquiera que elijo al azar por no recordar la otra – ahora gastas 100 con 50 céntimos, y SALISTE DE LA POBREZA. De repente consideran que dejas de ser analfabeto si logras decodificar 15 de las 28 letras del alfabeto latino. Me costaría mucho pensar que el Ministerio de Educación pudiera siquiera cohonestar esto, pero puestos en la duda tras los trasiegos y los mejunjes que se armaron en las estadísticas y censos nacionales, que han sido puestos en cuestión por connotados especialistas, había y hay motivos muy fundados para la duda, así que haremos bien si tomamos el asunto con pinzas. Ilustra el caso el siguiente link de Farid Matuk: http://29x55.wordpress.com/2009/01/25/sin-analfabetos-ni-desempleados-la-republica-23-ii-07/

(Paréntesis: Según parece hay un problema muy grave en el Perú con los censos y estadísticas, aunque las encuestas de campaña ya deberían habernos familiarizado con ello. Nadie parece saber con certeza cuántos adultos mayores, jóvenes, pensionistas, desempleados, subempleados, pobres, personas con discapacidad, analfabetos, analfabetos funcionales, etc, etc, etc, etc, hay en el Perú. La duda en la estadística es un tema de enorme gravedad. ¿Cómo sabemos si un programa, proyecto o cualquier otra cosa tiene efectos reales si no podemos confiar en las estadísticas?)

Dentro de la duda razonable: ¿Ha hecho este Gobierno algo de provecho en Educación? La Municipalización, según piensan tirios y troyanos, se percibe como una cosa que es mejor desactivar y hacer otra cosa y de otra manera. Hay consenso en que los Colegios Mayores siembran más desigualdad educativa. Muchos estamos de acuerdo con la Carrera Pública Magisterial, pero su aplicación en el terreno de la realidad está tan rodeada de errores e irregularidades de tono mayor, que habrá que lavarla, secarla, despercudirla y remendarla en forma. La actualización y capacitación de maestros es una broma, según muchos. Hmmm …. Quizá sea preferible mirar esto de la Alfabetización con lupa.

Si dudamos de lo que el Gobierno nos pueda decir, acudamos a otras instancias. UNESCO es quien tradicionalmente ha refrendado a los países que destierran el Analfabetismo ¿Habrá la necesaria corroboración de UNESCO, como sí la hubo en Cuba, Venezuela y Bolivia cuando obtuvieron sus respectivos logros? Hmmm …. No. O si la hay no la hemos visto. Y sospechamos que si la hubiera la publicitarían. O tal vez estará en proceso. Imaginamos que puede que se obtenga, pero el anuncio de “Perú, Libre de Analfabetismo” aparentemente se ha hecho antes de disponer de esta corroboración, y eso, ad portas del fin del mandato, produce la sensación de cierta desesperación por mostrar logros.

Bueno, está bien. Si UNESCO no está, algo habrá, no creemos que se mostrará un logro de este calibre sin que esté refrendado. ¿Hay una evaluación del MED o de algún otro organismo que avale la afirmación hecha por el Señor Presidente en Funciones? Pues sí. Existe una evaluación realizada a través de una Consultoría Internacional ejecutada por el Instituto Internacional de Investigaciones Educativas del Convenio Andrés Bello, y que el Ministerio de Educación describe en un Resumen Ejecutivo, el que encontramos tras poca búsqueda en alfa.minedu.gob.pe/alfa/templates/the_path_less...2/.../21-07-09.pdf y donde se dice textualmente: “se exploró y se recogió información a través de encuestas y entrevistas a unos 16,016 participantes de 26 regiones del país, 104 provincias y 170 distritos en lo que constituye uno de las evaluaciones más serias y amplias sobre un programa de alfabetización a nivel mundial, con un rigor científico(SIC)”. Se añade en el referido documento que se “ha comprobado que más de un millón están debidamente alfabetizadas y además adiestradas en operaciones matemáticas básicas y concluye que en el año 2011 el Perú podrá ser declarado territorio libre de analfabetismo”. Esto suena mejor, pero un momento por favor … esta redacción es a futuro, no en presente. ¿Cuándo se realizó esta Consultoría? Por lo que parece a mediados del 2009, es decir hace dos años más o menos. Es interesante el hecho que se pueda prever un logro de esta clase con dos años de antelación. Algo así como decir que en el 2030 llegamos a Marte, con la diferencia que corroborar la llegada o no llegada a Marte es mucho más fácil. Y el documento completo no parece estar disponible en ninguna parte. Gugleando y gugleando solamente encontramos publicado en la red el dicho Resumen Ejecutivo del Ministerio de Educación que lo menciona. Nos da que pensar un tanto.

Bueno, lo cierto es que también sabemos que todo gobierno que sale tiende a ser vilipendiado, muchas veces injustamente, y si de repente tienen razón tenemos la obligación moral de decirlo. Sigamos nuestro ejercicio de buena fe. Veamos qué nos dicen algunos especialistas:

Gloria Helfer, ex Ministra de Educación: “Esperamos que no ocurra, pero si se declara a un país libre de analfabetismo, entonces el próximo presidente puede decir para qué vamos a invertir en alfabetización si ya el Perú está libre de este problema, esperemos que las evaluaciones sobre el tema se realicen de manera independiente para que nos den la verdadera realidad de este problema.”
Conclusión: Se reclama evaluaciones independientes para corroborar el logro.

Madeleine Zúñiga, Coordinadora Nacional de la campaña peruana por el derecho a la educación: “Por investigación y experiencia sabemos que no se puede alfabetizar a una persona en cuatro meses, que es lo que dura este programa, es un proceso que requiere entre uno y dos años por lo menos y si hablamos de habitantes de lengua indígena el proceso es mayor porque no vamos a pretender que el saber leer en lengua indígena lo va a insertar en el ejercicio ciudadano (…) En realidad no ha habido ninguna evaluación seria de por medio.”
Conclusiones: Se plantea de nuevo el problema de la evaluación del logro. Además se cuestiona el proceso de alfabetización en sus medios, y se plantea el problema de las lenguas vernaculares originarias, aparentemente no tomado en cuenta.

Jesús Herrero, presidente del Consejo Nacional de Educación (CNE), “el proceso de alfabetización va más allá de aprender a firmar o escribir, es un trabajo continuo para evitar caer en el analfabetismo funcional (…) la tarea es más complicada y amplia que el haber recibido un número de clases. Además hay que asegurar que estas personas puedan continuar su educación, y si tienen acceso a libros que los apoyen en eso (…) Tiene que continuar siendo una prioridad para la nueva gestión, comenzando por determinar bien cuántos analfabetos hay realmente en el país”.
Conclusión: Se cuestiona el proceso de alfabetización en sus fines, se añade el tema del analfabetismo funcional, y el de sostenibilidad, es decir, el riesgo de recaída en el analfabetismo. Y, nuevamente, el problema estadístico.

Hasta ahora hay sombras y dudas que no debería haber, pues no habría sido tan difícil despejarlas haciendo las cosas con un mínimo de eficiencia, potencialidad que no dudamos existe. Veamos el otro lado. Los medios de comunicación se han limitado a reproducir las declaraciones de las autoridades educativas y del Señor Presidente en Funciones, y no han cuestionado las cifras ni el logro, aunque ya sabemos que reservan el cuestionamiento a otras cosas, y están ocupados defendiendo los intereses de los grupos de poder, a los que les conviene decir que su aliado en el gobierno ha tenido logros, con lo que evitan las salpicaduras que les pudieran caer. Así que por acá nada nuevo.

Vaya, pero esto suena a mencionar la soga en la casa del ahorcado. ¿Es que acaso, cuál perros del hortelano, se critica a destiempo y no se come ni se deja comer? ¿Acaso nadie, en su momento, habló? Miremos.

Sí, se habló. Hace dos años – 2009 - el Consejo Nacional de Educación, que es a quien le toca decir las cosas, las dijo. En un pronunciamiento se había planteado varios problemas en el Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización - PRONAMA, tales como la ausencia de un censo nacional de analfabetos, debido a la diversidad de definiciones en cuanto a lo que es ser analfabeto. Esto derivó en diferencias notabilísimas en las estadísticas que registraban dicha población: el Censo de Población y Vivienda 2007 registró 1´360,663 analfabetos, la ENAHO 2005 llega a casi 2 millones; y la cifra del Ministerio los ubica entre 2 y 2,5 millones. Vaya, en qué quedamos. No había una Línea de Base única y concreta sobre la cual trabajar. Otro problema puesto en evidencia fue el de la baja eficiencia del programa por factores como el reclutamiento de estudiantes de 5to año de secundaria como alfabetizadores, las dificultades en el pago oportuno de los facilitadores, la supervisión de éstos, y la distribución oportuna de los materiales de enseñanza. Los programas de post-alfabetización además registraban reducción de matrícula y no incremento, lo que también se veía curioso, por decir lo menos. Es decir, el CNE cumplió con su deber haciendo ver a los ejecutores de las políticas los errores que podrían estarse cometiendo para su corrección.

Por cierto, también el educador José Rivero hizo un pequeño aunque enjundioso estudio crítico donde señaló éstos y otros problemas de PRONAMA y del proceso de alfabetización en el Perú. El link es el siguiente: http://es.scribd.com/doc/58099852/Estudio-Jose-Rivero-Pronama

Aunque estas advertencias para enmendar rumbo debieron haber bastado, hubo más. Pero el resultado es que hoy en día sumamos una estadística falaz más a las muchas falacias que este gobierno nos ha endilgado en el transcurso de su paso por la historia nacional. Según parece, en Educación deberemos tipificar este quinquenio como perdido. Urge una reformulación de las estadísticas y censos en nuestro país, porque en realidad ya no sabemos si hemos tenido algún logro o no en este quinquenio que felizmente acaba. Eso ya es tarea del gobierno entrante, y no es ni tan difícil ni tan caro.

Estos hechos más otros más nos dan bastantes motivos más que fundados para creer que el principal argumento del gobierno de Alan García para justificar su política ha sido la Finta. En cierto modo es más que natural que ahora, cuando en el realineamiento de los actores políticos resulta que el gobierno saliente tiene una categoría bastante menor que la que solía tener, ya que la vaina corre por otra parte, se quiera levantar logros tal vez con la intención de no cerrarse la puerta a una eventual vuelta de tortilla a posteriori. Pero así como el Señor Presidente en Funciones tiene el derecho de levantar sus logros, nosotros el pueblo tenemos el derecho de compulsar sus afirmaciones y ver si obedecen a la realidad por alguna parte. En cuanto a la comedia en que se convirtió la Alfabetización Nacional, no es lo mismo que si inaugurara el Cristo del Pacífico al caballazo, esto es mucho más grave. Los juramentos que los Presidentes toman dicen con toda claridad, en caso de incumplimiento, “que la Patria se lo demande”. Sería importante que efectivamente, se le demandara el tema de la “erradicación” del Analfabetismo. Y punto.

miércoles, 11 de mayo de 2011

ODIOSAS COMPARACIONES – Segunda Parte


En el mes de Enero de este año, como celebrando Año Nuevo, me disparé un artículo sobre un hecho que me parecía de cabal importancia: Luis Inazio Da Silva “LULA”, terminaba su segundo período de Gobierno en Brasil, con una aprobación superior al 87 %, y era sustituido por Dilma Roussef, la primera Presidenta de dicha República. Decía en el dicho artículo que este hecho era acallado por nuestra Prensa, Recontra Democratísima e Imposible De Ser Considerada Sesgada. Y sospechábamos que la razón podría estar en las Odiosas Comparaciones de Siempre, que la gente suele hacer entre unas y otras personas en la misma situación, en aquel caso entre nuestro amado presidente actual, y el susodicho Lula.

(Paréntesis: Las últimas y memorables declaraciones de Alan García respecto a la muerte de Bin Laden y la eventual relación de este hecho con la directa intervención del Beato Juan Pablo II con Dios, aparte de haber hecho trizas el efecto del buen video de nuestra Marca País, demuestra que la Distancia con Lula es realmente abismal … Hoy en día al Presidente de la República del Perú se le menciona en los programas humorísticos de TV en los Estados Unidos, y eso seguro llegó a Peru, Nebraska).

Vale la pena poner al día algunos de los conceptos vertidos en aquel momento: Lo primero que saltaba a la vista era la enorme aprobación con que Lula se iba, 87 %. Para lograrla, no necesitó de una corte de medios de comunicación de ridícula obsecuencia, ni un interesado manejo de los noticieros de la televisión abierta, los diarios y los programas radiales que evite cuidadosamente decir las verdades, y de cuando en vez celebre triunfos hechizos o cante halagos a algún candidato por “mantener el modelo”. Tampoco necesitó de un conjunto de encuestadoras que le manejara una cifra más o menos razonable como para mantener la ilusión del apoyo popular. Ni del apoyo de un montón de dizque representantes del pueblo para crear una mayoría basada básicamente en las prebendas políticas y en la promesa del continuismo.

De hecho, lo que Lula hizo fue gobernar para su pueblo. Tuvo a la prensa en contra, obvio. Cuando la Prensa se dedica a DESINFORMAR y a MANIPULAR, como queda patente en la actual campaña electoral, no parece que sean los candidatos los que están mal. En todo caso, y como consecuencia lógica, el que debe estar mal es el candidato al que apoyan, no al que atacan. Ese es un razonamiento de sentido común que, a pesar de tanta y tan sólida campaña de embrutecimiento de la población, no parece haber sido demasiado golpeado. Es que la gente, a pesar de lo que algunos despistados creen, conservan algo de sentido común, y se nota si se acalla permanentemente todo lo que huela aunque sea un poquito a crítica del modelito económico en el que se medra. Es que se ve raro cuando se nos alimenta a diario a los electarados – desdichada frase de AM destinada a halagar a los que no son, supuestamente, tarados – con nuestro correspondiente menú de asesinatos, violencias, chismes de farándula, racismo solapado o descarado, cherris, medias verdades, alusiones veladas, publirreportajes, completas mentiras, ediciones fraudulentas, autovictimizaciones, llamados a la libertad de empresa, contradicciones o desinformaciones. Incluso al Plan Sábana se le ven los hilos, así como se le ven a la contrata de sicarios mediáticos, y la gente, aunque se le haya adormecido su sentido de la ética y la moral, se escandaliza al saber que a dichos sicarios se les paga sumas que harían que 100,000 o más de nuestros niños desnutridos crónicos tomaran desayuno por un mes.

Volviendo a Lula diremos que, en suma, fue un Presidente de Lujo. Y para serlo tuvo que cometer diversos pecados contra el modelito, además. El principal de todos sus pecados fue el de ser honesto. Vale decir, y para ponerla en fácil, no parece que se haya levantado los dineros del Estado, como más bien fue la costumbre de la mafia agrupada alrededor de uno de los candidatos a las elecciones peruanas (Adivinen cuál). Tampoco se educó con el dinero que el pueblo tiene que arañar día tras día, pero concedámosle a la candidata que no estaba enterada de esto, a pesar que formaba parte del gobierno como Primera Dama. De ser el caso, creemos que Lula no hubiera sido tan inepto de no darse cuenta, en primer lugar.

Centrémonos en el temita de la corrupción. Hay dos posibilidades: O Lula fue más brillante que Montesinos para esconder las cutrerías, robos, alianzas con el narcotráfico y lavados de dinero; o de repente, quien sabe, no hizo más zamarradas que las puramente políticas. Es decir, no fomentó el delito, no fomentó la corrupción, no fomentó el crimen, aunque algo de ello se haya producido. Es muy distinto, válganos Santa Corruptela, tener un caso de corrupción adentro y extirparlo, que fomentar la corrupción como método. En este sentido Lula no cayó en el delito y el crimen en que sí cayó, sin atenuante alguno, el fujimorismo. Y considerando que Lula tenía – y tiene, no crean que se le ha perdonado - a los grupos de poder y sus medios de comunicación en contra, es seguro que fue examinado con lupa. Y no se le ha encontrado un hijo no reconocido, un familiar trepado al aparato del estado, un petroaudio, un vladivideo, o más que sea una verruga en el que te jedi. Nada, maldición. Parece que ni siquiera se ha tirado un lápiz, porque con seguridad lo hubieran denunciado con parlantes de 100,000 watts, y por vía satélite.

Y encima fue capaz. Porque aunque le han revisado ya no con lupa, sino con microscopio electrónico, toditos sus actos de gobierno, el resultado ha arrojado logros realmente espectaculares que lo califican como el mejor Presidente que ha tenido la hermana República, y un líder importante a nivel del continente y del mundo. Este simple hecho no ha sido “notado” por la Prensa, ocupada en buscar los errores por puro sesgo político. Y a pesar de ello ha logrado su inmenso prestigio sin el apoyo descarado de los medios de comunicación. Y no se lo debe a nadie sino a sí mismo y a su Partido. De hecho, Lula se ha ganado un sitial importantísimo en toda la patria grande latinoamericana.

¿Qué le puede oponer el fujimorismo redivivo? ¿A Alberto Fujimori, el “mejor” presidente del Perú? Válganos el cielo, si este fue el mejor, como habrá sido el peor. Porque hacer algunas cosas bien – que las hizo, no vamos a retrechearle sus logros tampoco – no te da permiso para hacer las cosas mal. Porque no es que haya una compensación entre unas cosas y otras. Un asesino que toque bien la flauta es un gran flautista, pero también un gran asesino. No me parece que por el gusto de escuchar una obrita de Mozart como Dios manda tengamos que tolerar un asesino en casa. El problema es que algunas personas han sido tan deformadas en su sentido ético y moral, que creen que existe algún tipo de compensación entre lo bueno y lo malo. Entonces ponen en la balanza y hacen un juicio: Lo bueno superó a lo malo. Y no dudo que en ciertos aspectos de la realidad esto puede que sea más o menos adecuado. Pero hay límites.

Y en el proceso político que vivimos, donde el candidato de GANA PERÚ posee el aval, apoyo, y cercanía ideológica con el Partido de los Trabajadores del Brasil - el partido de Lula -, no parece raro que la candidata de FUERZA2011, habiendo observado en su entorno muchos modos de apropiarse de lo ajeno, intente ganarse alguito pegándose a ideas que no son suyas ni de su equipo de Plan de Reparto, perdón, de Gobierno. Entonces copia, y con descaro, el Plan de Gobierno de GANA PERÚ, a la vez que lo ataca, tanto por sí como a través de los medios de comunicación que le son obsecuentes, espontánea o interesadamente.

Entonces las Comparaciones, que en el caso de Lula con Alan García podían ser más o menos risueñas, en el caso de la candidata de FUERZA2011 son más bien patéticas. Ya había copiado de Ollanta Humala el tema del Impuesto a la Sobre Ganancias, lo que, a juzgar por los antecedentes alanistas del 2006, sería sustituido por alguna otra clase de óbolo, cuyo destino no es seguro que sean necesariamente las arcas nacionales. Ya estaba copiando las propuestas de Pensión 65 u otras de carácter social, intentando aprovechar la evidente pegada que estaban teniendo entre los vastos sectores excluidos de nuestra Patria. Apoyada esta candidata en la sumisión, espontánea, adquirida u obligada, de los medios de comunicación, ataca el Plan que copia con descaro. Muestra de pragmática coherencia, suponemos. Con ello, si de Odiosas Comparaciones se trata, a quien más se parecería la candidata de FUERZA2011 es a Alan García, más bien que a Luis Inazio Da Silva LULA.

Tampoco es que sepa copiar con la debida discreción. Es lo mínimo, como sabe cualquier muchacho que ha copiado en un examen. El problema es cuando empieza a decir cosas delirantes, como que su estilo de gobernar será parecido al de Lula. No es extraño que la reacción haya partido del mismo partido travalhista brasileño, ligeramente contrariado por el intento de semejantes hueleguisos de subirse a su carro. Y estamos seguros que ni a Lula ni a Dilma le deben gustar tan malos arrejuntes. Diplomacia, ta bien, pero no más. Y como para las cuestiones políticas está el partido, veamos la respuesta que le dio Valter Pomar, dirigente nacional del PT: "Keiko Fujimori es neoliberal, no tiene nada que ver con nosotros, decir que aplicará políticas sociales como las de Lula es oportunismo, es un chiste.” Y el diputado PT Emiliano José: “Nosotros en el PT en realidad sentimos simpatía por el candidato Ollanta Humala, pero queremos decir que las elecciones peruanas las decide el pueblo del Perú, que es libre de hacerlo y que tiene la sabiduría para hacerlo, y lo hará con tranquilidad. Y esperamos que elijan a Humala, pero este deseo es el fruto de nuestra solidaridad (…) Y el pueblo del Perú está a las puertas de una decisión histórica. O es el pasado de Fujimori, un recuerdo triste y trágico, o se mueven hacia el futuro con Ollanta Humala. Nosotros, aquí, en Brasil, observamos con atención el recorrido del pueblo peruano.”

Más directo y elegante, imposible.

martes, 22 de febrero de 2011

LA DANZA DE LOS WIKILEAKS


Muchos no lo notan, pues tras años de gritarnos la porquería que es la Política, se ha logrado el objetivo de que mucha gente simplemente no piense lo importante que es una campaña electoral como la que existe hoy en día. Se trata del Gobierno, de la Administración del Estado, del presupuesto del Estado, muchachos. Se rifa el Premio Mayor, que en cifras bien, pero que bien redondas, resulta en una capacidad para hacer plata que así nomás nadie tiene, y que así nomás no se logra a través del trabajo honrado. Así que la lucha por entrar al reparto a ver quien tiene la hegemonía en esta ocasión resulta de lo más interesante.

Tal vez haya por ahí alguna pobre alma que todavía crea que no se trata del premio mayor de la lotería. Busquemos qué expresidente pobre existe hoy en día. Tal vez Lula. De entre los peruanos, todos parecen disfrutar de posiciones económicas desahogadas, y a nadie eso parece inmutarle. Igual ocurre con los del cogollo de la Corte que rodea al exmandatario. De donde peccata mea si no es de la Sacrestea decimos en el Perú, y decimos bien. En resumen, que el temita este de la Corrupción sigue ahí como si tal cosa. Y que el temita del engaño y la manipulación va ahí juntito, por supuesto. La Plata no viene solita así nomás, sino que aparece con el engaño, la corrupción y el narcotráfico. Y si de algo adolecen la mayoría de los contendientes es de ideas organizadas contra la corrupción. Y como no creemos que falten ideas ni experiencias, pues que creemos que la cosa es algo más interesante, pues fuera de las banalidades que se repiten como si fueran serias, hay pocos candidatos que hayan levantado el tema.

Puestas así las cosas, y habiendo un premio mayor qué ganarse, podríamos preguntarnos con toda justicia qué pito tocan los medios de comunicación. Y la respuesta más cínica deviene la única que parece real: Obvio, pues, muchacho. Pues para engañar. Para manipular. Para desinformar. Todo depende quien pague, y suponemos que también depende de cuánto, en especial a nivel de las promesas que en estos casos se suelen hacer. Cinco años de contratos y apoyo desde el Estado no es moco de pavo. Y desde Fujimori parece haberse afiatado una red de relaciones y un aparatejo de comunicaciones sumamente interesante, y con vínculos sumamente significativos, medibles en plata, claro.

Los wikileaks aparecieron en este panorama de cielos azules para meter algo de rayos, truenos y granizos. Nuestra campaña electoral, que parecía que iba a ser más aburrida que circo de provincia, resultó empezando algo a moverse, porque la verdad que le falta algo de pimienta y ají. En este caso, marca Assange.

Ahora que hay wikileaks para obsequiar y cotejar, resulta que nos empezamos a enterar que mucho de lo que nos habían dicho había sido mentira, y que la danza de la plata que llega sola no era tan solitaria como se nos dijo. Por ejemplo, por wikileaks sabemos ahora que sí hubo acuerdo entre el Apra y el Fujimorismo durante todo el período de gobierno. Imaginamos que tenía como objetivo estratégico el viabilizar el reparto de la torta y defenderla del amenazante, aunque bien modesto, chorreo. Aunque todo esto es apenas una confirmación, porque habría que haber sido muy sonso para no haberse imaginado la cohabitación considerando que el Ministro de Defensa del Apra resulta ahora ser el candidato a la vicepresidencia del Fujimorismo. Y eso sin contar con la mancomunidad de intereses evidenciada a cada momento los últimos cinco años. Pero se la pasaron negándolo cinco años. Es decir, nos mintieron con descaro, y aún están muertos de risa … de aquellos que se la creyeron, por supuesto, y que no fueron pocos.

Siguiendo en esta línea de ingenuidad política habría que ver qué hace una parte del Fujimorismo en las filas del Castañedismo. Es decir, un vínculo claro entre unos y otros, y con esta ya van tres. Porque además sonaron algo rastreras esas mil disculpas que le envió Castañeda a Alan por decir que era un “vendedor de sebo de culebra” – trapito - wikileak sacado al fresco –, y que suenan a una suerte de “disculpa, compadrito, me se escapó”. Es decir, si no tapamos el sol con un dedo, parece que la cosa estaría dada como un paquetito Apra – Fujimorismo – Solidaridad Nacional. Y con esta, como decíamos, ya van tres. Y que la Virgen nos coja confesados, porque según parece hay más tiburones en la danza.

Al pobre PPK, a quien no le sacan ni un wikileak, debe estar triste, porque eso de ser el outsider de la derecha no parece serle tan maravilloso. Y por ahí hay más de uno que desearía tener, a estas alturas del partido, un wikileak más que sea para compensarle la falta de trámite mediático. Porque lo de las encuestas ya es papel para envolver pescado, y a estas alturas ya no hay bicho con cabeza que les crea.

Los casos de Toledo y Humala son más interesantes aquí. Porque después de todo, durante su gobierno, Toledo y su grupo tuvieron harto tiempo de armar su propia red, aunque hay que decir que no con la misma eficacia del Montesinismo de la época de Fujimori, aunque sí más o menos con las mismas ideas, las mismas estructuras y las mismas intenciones. Y en eso parece estaban más o menos enfrentados con las estructuras remanentes montesinistas. Recuerdo que un amigo mío me decía que todo ello le sonaba como el enfrentamiento entre Al Capone y Frank Nitti. Es decir, entre el capo de todos los gangsters, con raterillos de poca monta. Graciosa la metáfora.

Recordemos que el gobierno de Alejandro Toledo no se caracterizó precisamente por la transparencia en una serie de aspectos. Ahora sabemos, Wikileak mediante, que “algo” se movió para darle vuelta a Humala en las elecciones del 2006. A pesar de que, según algunos dicen, Rospigliosi no estaba con Toledo y fue a hablar con la Embajada de USA de manera santa, sagrada y absolutamente espontánea, precisamente porque es un peruano a carta cabal que quería impedir como fuera que se le interrumpiera el suministro para la ONG. Este wikileak desató las santas iras democráticas y periodísticas del Canal 4 y los grupos mediáticos vinculados, aunque curiosamente no a favor de la vejada Democracia Peruana, ofendida por la búsqueda por parte de ciudadanos peruanos de una injerencia extranjera en nuestra política interna, sino, más curiosamente todavía, contra el blanco de la intriga, Ollanta Humala. Mira qué lisura. Ví el otro día en el canal 4 a Sol y al Muñequito de Torta repetir lo ensayado para justificar lo injustificable, y para decir que no dijo el que dijo que si dijo lo que dijo cuando no lo dijo … bueno, se ve la desesperación por esconder de la mayor cantidad de segmentos posibles del mercado electoral las travesuritas sin hiel del expresidente Toledo. O por lo menos meter cuanta bruma sea posible. Verlos actuando así francamente ya levanta un bostezo. Después de todo, es lo que han venido haciendo durante cinco años largos.

La del Canal 2 fue más interesante aún. En cualquier caso, son bastante más solventes que el Muñequito de Torta. Como siempre, entraron con la pata levantada, y marcaron los temas de agenda como sólo ellos saben hacerlo, tratando de especulación lo que decía Humala, en tanto que en apariencia se tragaban los otros camellos levantados por los adversarios de Ollanta. Y cuando Humala les dejaba el asunto bien claro, le interrumpían y le cambiaban el tema, hasta el extremo del maltrato. Más solventes definitivamente que el Muñequito de Torta, pero con intenciones exactamente iguales. Y sin embargo, y a diferencia de lo ocurrido durante años, en esta ocasión Ollanta, le guste a quien le guste o le disguste a quien le disguste, cortó oreja. Porque el problema del bloqueo informativo y la demonización es que no puede operar para siempre bajo los mismos conceptos, porque la vida sigue su curso. Y en esto hay que decir que es muy probable que tanto Aldo como Mónica probablemente se estén jugando el puesto. Pues a Aldo le complican la vida sus anteojeras ideológicas, el abuelo le ayuda y le estorba a la vez, y se le nota demasiado. Y Mónica ya se está cansando de sacarle las castañas del fuego. Y también eso se nota demasiado. El esquema no les funcionó tan bacán en esta ocasión, dado que Ollanta apareció humano, Dios nos libre, y además tuvo cancha para explicar cosas. Y se lo permitieron, Dios de Israel. Y de paso le permitieron aclarar los temas de Nadine y de Locumba, y hasta incluso una parte de su programa político. Qué escándalo. Definitivamente están demostrando que el esquema táctico empleado ya empieza a sonar a hueco.

Sin embargo, y sin detenernos más en pequeñeces, tal vez lo más interesante de todo esto es la ausencia total de Toledo en el escenario. Total, es la otra parte de este menjunje, y algo tendrá que decir. El guante blanco con que es tratado ya es demasiado notable. Pero suponemos que deben de estarle tratando de explicar las cosas, ver qué flancos no debe presentar, y de pasadita dejar pasar el tiempo suficiente para que el trato que le den los medios de comunicación aparente en algo ser semejante al que le dieron a Ollanta. Ahora que las encuestas van a continuar puede recuperarse algo manteniendo un incómodo silencio. Pero algún día tendrá que salir al fresco. Por ahora, todo esto se lo podemos adjudicar a táctica, si queremos ser amables. O de repente al hecho simple de que en una confrontación más o menos justa entre ambos candidatos, lo probable es que Ollanta le gane por varios cuerpos. Nos imaginamos, con algo de gracia, qué respuesta él podría dar si en un debate con cualquier candidato se le preguntara “Oe cholo, ¿qué has fumado?”

Y ahora hay otro Wikileak de lo más interesante. Es uno que dice que dicen que dijo Toledo que Humala recibió no sé si 6 o 100 millones de Hugo Chávez la vez pasada. Levantar a estas alturas el desfalleciente fantasma del chavismo, ya indica que, para variar, los amigos mediáticos de Toledo hacen su tarea, aunque según parece desde que Rendón ya no está bajo contrato, no se les ocurren grandes ideas. Porque que alguien diga algo de alguien sí que es realmente levantar un chisme. No sabemos si eso resistiría alguna prueba periodística seria, en el supuesto negado que alguien la hiciera. Y con seguridad nadie se meterá a solicitarle pruebas, ni se le preguntará si los 100 millones se entregaron con un pagaré, en moneda rusa, en piedras preciosas, en whisky etiqueta azul, o en cheques de viajero, y que si es en cheques de viajero entonces es cosa privada, y no significa que el gobierno de Toledo haya estado involucrado. Con seguridad no veremos nada de eso. Y sin embargo, esto sirve para algo en lo sí que hay expertisse, que es la capacidad de banalizar las noticias. Es decir, aguar lo importante en un lago de intrascendencias. Total, así es como se trata con la información que es peligrosa para los intereses de ya sabemos quiénes. Y como la banalización sale de manera espontánea, no resulta tan complicado. Y también viene “Al Fondo al Sitio”.

En la historia, sin embargo, encontramos casos curiosos que nos muestran lo contraproducente que puede ser para los medios de comunicación y los grupos de poder demonizar a alguien. Quizá uno de los casos más interesantes haya sido el de Franklin D. Roosevelt, en los Estados Unidos. Invariablemente, el 80 % de la prensa estadounidense estuvo en su contra, y sin embargo ganó por cuatro veces consecutivas la Presidencia de los Estados Unidos. Y con un programa que para esos tiempos resultaba de lo más radical. En América Latina no nos quedamos muy atrás, porque el esquema se repitió con Hugo Chávez, Lula, Evo Morales, los Kirchner, el Frente Amplio uruguayo, etc. Y sin wikileaks de por medio. Y Ollanta Humala demostró la vez pasada que sabe ser buen gallo de tapada. La vez pasada subió como un jet en las últimas semanas. Me parece que sus adversarios no deberían olvidar ese detallito, que OH subió precisamente cuando más lo estaban atacando. Los wikileaks pueden dar aún más sorpresitas, de esas que El Comercio no publicará, pero sí El País de España. Y si Ollanta las sabe aprovechar, levantando sus aspectos positivos, pues aún puede dar un batacazo que le pondrá la carne de gallina a menos gente que la vez pasada … Vivir para ver, y el que tenga oídos, que vea.

domingo, 2 de enero de 2011

ODIOSAS COMPARACIONES


Odiosas Comparaciones

Felicidades a todos y cada uno por este Nuevo Año. Aunque ya hace un respetable número de décadas que vengo repitiendo este saludo, y las felicidades más bien como que se resisten un tanto a aparecer. En todo caso este principio de año 2011, año electoral para nosotros, está marcado por diversos hechos. Alan García terminará su mandato constitucional y será sustituido por el que gane las elecciones generales próximas. Y en nuestro vecino del Oriente, el Brasil, se produce un acontecimiento que los medios de comunicación hacen pasar desapercibido, para variar, suponemos que para evitar las Odiosas Comparaciones de siempre.

Hay cambio de gobierno. Sale de la cancha, aureolado por una aprobación del 87 %, Luiz Inacio da Silva, “Lula”, tras un desempeño, que, para conservar la metáfora futbolera, le ha merecido aplausos desde la tribuna. Entra Dilma Rousseff, del mismo Partido Travalhista Brasileño, como la primera mujer que gobierna el Brasil. Hay algunas acotaciones que vale la pena hacer, en cuanto a las enseñanzas que cabe extraer de estos acontecimientos.

Lo primero que salta a la vista es la enorme aprobación con que Lula se va. No necesita aparentemente una corte de medios de comunicación obsecuentes, ni un interesado manejo de los noticieros, diarios y programas radiales que evite cuidadosamente decir las verdades y de cuando en vez celebre triunfos hechizos o le cante halagos por “mantener el modelo”. Ni un conjunto de encuestadoras que le maneje una cifra aprobatoria más o menos razonable como para mantenerle la gobernabilidad al modelito. Parece ser que a Lula le ha bastado para ser apreciado por sus ciudadanos el colocar el desempleo brasileño en su nivel más bajo históricamente, y rebajar la pobreza en el Brasil en casi 30 millones de personas, es decir la población combinada de los peruanos de dentro y de fuera del Perú. Brasil, el enorme Brasil, el Brasil Gran Potencia, crece además un 7 % cada año. Y su gente, a diferencia de la nuestra, parece leer mejor. Bueno, esto último no es demasiado difícil, dado que seguimos últimos en Sudamérica y casi últimos en el mundo.

Lula ha sido un presidente de lujo, en suma.

Y que tuvo a la prensa en contra, la tuvo. Obviamente, desde que la libertad de prensa falleció de muerte natural en nuestro continente, y fue sustituida por la libertad de empresa, el coro de sostenedores del “modelito” no le dejó pasar una al expresidente del Brasil desde el saque. Los ejemplos nacionales que ilustran este comportamiento mediático sobran. Recordemos la demolición a que fue sometido Alejandro Toledo, con el fin específico de cortarle las alas políticas. O las baterías dirigidas permanentemente contra Ollanta Humala estos últimos cinco años. O, dado que la memoria de nuestro país está como su comprensión lectora, y no se recuerda nada más allá del mes pasado, la manipulación mediática contra la Susita Villarán. Todo lo que huela un poquito a crítica es permanentemente acallado y se nos sirve diariamente nuestro correspondiente plato de asesinatos, violencias, chismes de farándula, racismo solapado o descarado, cherrys, medias verdades, alusiones, publirreportajes, completas mentiras, contradicciones o desinformaciones. Y todo para sostener el modelito.

Lula parece haber estado blindado contra estos ataques. El hecho de haber sido reelecto con portentosas votaciones, y ser, de lejos, el mejor presidente que ha tenido el Brasil, país vecino con el que estamos unidos por intereses estratégicos de primera línea, no parece ser importante para nuestros hipercultos medios de comunicación. Pero es que Lula comete diversos pecados contra el modelito. El principal de todos, el de ser honesto y capaz. Vale decir, y para ponerla en fácil, no parece que se haya levantado los dineros del Estado. Y parece que ha tenido sus logros. Centrándonos en la cosa honesta, o es brillantísimo para esconder las cutrerías, o de repente no las hizo. Y considerando que tiene a los grupos de poder y sus medios de comunicación en contra, parece que fue examinado con lupa. Y no se le ha encontrado un hijo no reconocido, un reloj caro, un familiar amigo de lo ajeno, un petroaudio o más que sea una verruga en el que te jedi. Parece que ni siquiera se ha tirado un lápiz, porque con seguridad lo hubieran denunciado con parlantes de 100,000 watts. Por supuesto eso no quiere decir que lo adoran con locura. Ya vemos cómo igualito entró en acción el bloqueo informativo enfriando sus iniciativas positivas y simplemente callando la existencia de este personaje, en la esperanza de desapercibirlo. Para enterarnos de lo que hacía el Presidente del país vecino, debíamos recurrir a BBC. De hecho, el bloqueo informativo es un tema internacional, y la Derecha Peruana compite con la hondureña en ser la más retrógrada del continente. Y como la prensa existe para defender el modelito, y para nada más, pues para qué hablar de otras cosas, excepto los asesinatos de siempre. Salvo la ilusión que se nos vende, todo es Poder.

Para continuar estas Odiosas Comparaciones, ahora cabe preguntarnos a donde se irá a vivir el ahora expresidente. Según parece, Lula se va a su casa, un pequeño departamento en Sao Bernardo do Campo, ciudad industrial donde nació hace 65 años. Me parece muy curioso que no se vaya a Francia o a Japón, destinos aparentemente obligados de los que ejercitan el poder en nuestro país. Es más, maravilla de las maravillas, no se ha fugado ni espera fuera del país que le prescriban los delitos. Extraño y curioso. Llega a producir cierto desasosiego cívico, y cierto desequilibrio cognitivo, saber que en una parte no muy lejana hay un exPresidente que no tiene que salir corriendo cuando su mandato termina. Sospecho que eso no le es perdonado por los sostenedores del modelito cuyos más destacados exponentes practicaron el arte de la fuga en Si Mayor, como lo pueden atestiguar Fujimori, De la Rúa, Sánchez de Losada, y un largo etcétera. Ahora y de repente es por eso que no lo mencionan mucho los medios. Podría afectar, creemos, la estabilidad del modelo y la gobernabilidad el percatarnos que este obrero tornero y sindicalista de izquierdas ha resultado ser un presidente bastante más ético y capaz que … otros.

Y aquí vale la pena señalar otro ángulo notable de la noticia, y contrastarlo con el eterno discurso del conservadorismo en nuestro país, que expresa a voz en grito la imperiosa necesidad de que los que ejercen la política posean una aureola de títulos académicos (casi digo nobiliarios) para ejercer los cargos respectivos. Se critica a quechuahablantes por no hablar “bien”, y se ejerce una suerte de culto a la “suficiencia académica”, al alcance solamente de los que la mueven en nuestro país. El Presidente Lula le propina una soberana cachetada a esta trasnochada y oligárquica idea que algunos escriben o dicen con total desparpajo, vendiéndonos un ejército de gatos por liebre, y asociando falazmente la “honestidad” y la “capacidad política” con el “desempeño académico”. Y eso que la idoneidad real de la mayoría de los propietarios de papeles que dicen que uno es tal cosa o la otra no está ni mucho menos probada. De hecho, y como todos sabemos, por lo general la posesión de papeles de este tipo en el Perú solamente atestigua sin ninguna duda que se pagó el cupo correspondiente por ellos. Algunos de nuestros vecinos han sido o son gobernados por personas sin ningún pergamino académico, y sin embargo han hecho o hacen magníficas presidencias. Por supuesto no me faltará alguna pobre alma que me diga que esto no demuestra que ser un “ignorante académico” capacita para el ejercicio pleno de cargos políticos. Naturalmente, el polo norte no es más caliente que el sur porque sea su opuesto, y algunos pobres de espíritu viven tan dentro de sus anteojeras conceptuales, que evitan como a la peste y por todos los medios el pensamiento racional, que les hace mucho daño.

De hecho, en nuestro país el “desempeño académico” significa en realidad, y con menos excepciones de las que creemos, únicamente la posesión de papeles de instituciones que supuestamente dan fe del hecho. No hace muchos días me comentaban que bastaba con leer como el 5 % de la bibliografía, y por supuesto, pagar, para que te endosaran tu correspondiente licencia para matar. Es decir, lo que indican con certeza es la pertenencia a la argolla correspondiente, y la posibilidad de poder ejercer exclusión a los que no pertenecen a la dicha. Saber o conocer o aplicar con coherencia, suficiencia y habilidad los conocimientos aprendidos es algo completamente diferente y que la papelería no mide. Y los grandes y relevantes actos de corrupción no son ejecutados por personas “ignorantes”, sino más bien, por personas que poseen todos los “títulos académicos” necesarios para ejercer, según las pobres, asustadas y conservadoras almas, el poder del Estado con preferencia a obreros torneros o campesinos cocaleros.

Lula retorna a su pequeño departamento, y lo hace incluso con cierto desparpajo y desenfado. Como no parece deber nada, por ende no parece temer nada. Y ello le da un tono bastante irónico a ese aparentemente inocente retorno. Sospecho que Lula sonríe para sus adentros cuando se percata de la Odiosa Comparación. La conclusión obvia de este acto es que para ejercer un cargo ciudadano de manera honesta y capaz no se necesita un título académico (casi digo nobiliario), y que no existe relación alguna entre los papeles académicos y la honestidad y capacidad políticas. De hecho, incluso parecería ser al revés, si no supiéramos que el dominio moral y el dominio académico no se tocan sino muy relativamente. Hay personas ignorantes académicamente que la rematan con deshonestidad y otras lindezas. Y hay personas de magnífico desempeño académico que poseen un agudo sentido del ejercicio de la corrupción. Y viceversas.

Por otra parte, debe ser horrible para los grupos de poder en nuestro continente ver cómo la democracia se les tuerce, cómo deja de ser su propiedad, cómo se vuelve contra sus márgenes de utilidad, y, sobre todo, cómo se permite el escándalo de que obreros torneros y campesinos cocaleros, exguerrilleros y militares progresistas, mujeres e indígenas, cometan el nefando crimen de faltarle el respeto a las aristocracias de la sangre, el color y la plata, ganando elecciones y reelecciones de la manera más democrática y casi plebiscitaria, creando partidos democráticos que se suceden en el gobierno y demostrando en los hechos su mayor capacidad para gobernar. Es que la indiada es, en el fondo, desagradecida. La frase de Lula, dicha entre lágrimas hace pocos días, "Si yo hubiese fallado (como presidente de Brasil) el fallo hubiese sido de la clase trabajadora, de los pobres", es tremenda. Desnuda las diferencias políticas entre unos y otros, y sobre todo hace sobrenadar aquello que los medios machacan y que se nos ha dicho en todos los tonos posibles que no existe: Las diferencias de clase. Y es que estas diferencias de clase están ocultas detrás de las falaces cifras de reducción de la pobreza, que les encanta tratar a los medios como si fueran cuestiones puramente estadísticas y la gente pudiera disociarse de su condición humana para transformarse en números manipulables. Y produce una Odiosa Comparación más, la de la cifra de reducción de la pobreza, por la que si gastas 139 soles (cifras promedio del 2008) eres un pobre extremo, pero si gastas 141 eres pobre nomás. Y si gastas 251 soles con cincuenta céntimos al mes, resulta que ya no eres pobre. O eso nos quieren decir los estadígrafos al servicio de ya sabemos quiénes. Aunque no es éste el lugar para discutir la efectividad de las políticas de reducción de la pobreza, o las falacias de la conceptualización de la pobreza, o su medición, es bastante obvio para cualquiera con medio dedo de frente que una cosa es reducir la pobreza y otra muy diferente fingir que se reduce la pobreza. Vale decir, la simple diferencia entre la verdad y la mentira.

Y este es un tema de ética y moral política antes que un tema técnico.

Porque la más Odiosa Comparación de todas es la que tenemos directa y frontalmente ante nuestros ojos, a pesar de la interesada ceguera mediática. La de la Corrupción Institucionalizada como sistema de gobierno. La del Engaño entendido, considerado e institucionalizado como instrumento de la administración de los recursos comunes. Porque la Mentira y la Corrupción son, definitivamente, hermanas. Porque para que la plata “llegue sola”, se necesita de ambas.