jueves, 23 de enero de 2014

CRÓNICA DE LECTURAS 73 - LECTURA EN PANTALLA (PARTE DOS)

CRÓNICAS DE LECTURAS – 73
Lectura en Pantalla (on line y off line)
 – Parte Dos

I
Pequeña Historia de la Lectura 
(Parte Uno)

La Lectura, hablando en simple, es un medio para almacenar y administrar Información. En la guerra constante que los seres organizados tenemos emprendida contra la entropía, la información es un elemento de organización tan fundamental que sus soportes y sustratos físicos surgen espontáneamente para actuar como almacenes y operadores. El curioso fenómeno que llamamos “vida” es, entre otras cosas, mover información de un conjunto de coordenadas espacio-temporales a otro. Dicho en culterano, se trata de vencer el paso del tiempo, de permanecer lo más posible como individuos y conjuntos. Los soportes formados por estructuras de ADN (Ácido Des-Oxi-Ribonucleico) pasan la información de una a otra generación  de seres vivos. Los soportes basados en haces de células nerviosas evolucionan desde el ADN primigenio y conforman sistemas nerviosos que brindan información para tomar decisiones más rápidas y pertinentes que lo que permite el estereotipado hardware de ADN, congelado en un momento del tiempo. Con esto se las arreglaron bastante bien las especies por algunos miles de millones de años. El ser humano, recién llegado a la danza contra la entropía, requirió de más almacén de información y de mejoradas habilidades de procesamiento, por ello inventó el alfabeto, la lectura, los gnomones, las Bibliotecas, las matemáticas, los quipus, la contabilidad, las yupanas, los escribas, los ziggurats, los ábacos y las tablillas de barro, entre muchas otras cosas, para incrementar y mejorar el manejo de datos. La herramienta para ello es el muy activo sistema nervioso central, que consume desmesuradas cantidades de energía para ejecutar su chamba fundamental: optimizar recursos. El cerebro halla formas de hacer cosas con mayor eficiencia y eficacia, y lo hace magníficamente bien dada cierta amplitud de los parámetros culturales.

En la actualidad la Lectura es sin duda la más central de las operaciones de conservación y procesamiento de información. La cantidad y movilidad de la información en nuestro planeta presenta un Incremento en el tiempo cada vez mayor, y una pendiente cada vez más cercana al infinito. Las operaciones mentales que asociamos a la Inteligencia crecen en cantidad y complejidad. La Lectura / Escritura no es excepción: Se inventa hace unos 5000 años, y la inteligencia – sea cuál sea su definición – desde entonces aumenta exponencialmente. Hoy sabemos que la experiencia modifica la estructura sináptica del cerebro individual, y aunque necesitemos más información al respecto parece que la vieja polémica entre Lamarck y Darwin sobre la herencia de información adquirida por los individuos - resuelta tiempo ha a favor del segundo - podría tener que reabrirse dialécticamente: Es decir, ni tú ni yo tenemos la razón, sino todo lo contrario. Pero no nos compliquemos, el cerebro modifica su estructura sináptica a lo largo de la vida y podría resultar que ello quede registrado en el ADN que se transmite a las nuevas generaciones, lo que explicaría muchas cosas. En todo caso, como los seres humanos inventamos los símbolos y los signos no hace mucho tiempo (cinco milenios son un suspiro para la evolución), el cerebro no desarrolló aún circuitos neuronales dedicados en exclusiva al efecto y especializa poco a poco – como suele ocurrir en los procesos evolutivos – circuitos de otras funciones. Cuando aprendemos a leer en la infancia dichos circuitos “improvisados” y “reciclados” se activan y por eso una manzana y la pintura de una manzana nos parecen igualmente reales, y si somos chibolitos estiramos la mano para alcanzar la manzana del cuadro o la foto, por supuesto si la queremos. Al principio no muchos debieron tener la predisposición necesaria para ser “escriba”, primer intelectual de la Historia capaz de “leer” y “abstraer” símbolos y signos.       

II
Pequeña Historia de la Lectura (Parte Dos)

Con la Lectura / Escritura y otros inventos como la Contabilidad, las tareas sociales se agilizan, los mecanismos de control social mejoran, el Poder se sofistica y sutiliza. Las elites se alertan, tratan que el conocimiento no salga del círculo dominante, lo frenan y contienen, reteniendo lo necesario para sus fines: Pirámides y Grandes Murallas, esclavizar al pueblo, levantar ejércitos, banquetear a lo grande, cosillas análogas a las de hoy. El mito de Prometeo encadenado y torturado para siempre por entregar el conocimiento al hombre, compadecido de verle padecer hambre y frío, expresa el milenario castigo que las clases dominantes le reservan al imbécil que se le ocurra pasarse a la Indiada, porque la chusma no debe empoderarse del saber de los Dioses. Pero los cerebros continuaron su elaboración y argumentación y reflexión. La creatividad dio un Gran Salto Adelante, mayor conforme crecía el número de gente capaz de leer y escribir. Por siglos dichas operaciones estuvieron separadas, no era raro escribir sin entender lo escrito, que se decodificaba en un segundo paso, la lectura en voz alta. Y otro cambio será hacia el siglo III d. C. la adopción de la lectura silenciosa, para procurar recogimiento y devoción a los monjes, únicos lectores por entonces. Asimismo los alfabetos ideográficos ceden lentamente a los silábicos y fonéticos, más fáciles de decodificar. Leer en silencio aporta nuevas formas de reflexionar e interpretar y propende a la autoconciencia, aunque la Lectura en voz alta se conserva hasta hoy en contextos precisos. El siguiente cambio se produce hacia el siglo XII en la escritura del alfabeto fonético, con los signos de puntuación, las separaciones en párrafos y las mayúsculas. Imaginemos si podemos un texto sin separaciones, puntuación, mayúsculas, ello nos da idea de la dificultad enfrentada por los Traductores italianos que hubieron de inventarse Capítulos y Versículos para aportarle unidades de sentido a la Biblia hebrea traducida en la Vulgata. En otra Crónica vimos a Richard Burton traduciendo Las Mil y Una Noches a un inglés sin puntuación ni saltos de párrafo para mostrar cómo fluye la narrativa árabe. Los párrafos, la puntuación y las mayúsculas y otros signos asisten la Comprensión del sentido de los textos, unen la lectura con la respiración, dan espacio a macrooperaciones lectoras más complejas.  

Se ha abundado tanto en el tema de la revolución causada por la Invención de la Imprenta que casi resulta ocioso seguir haciéndolo, pero cuando Johann Gutenberg se mandó con eso, todo cambió para siempre. El número de libros se multiplicó por cien, por mil y luego por decenas y centenas de mil. Con el crecimiento exponencial de la Oferta los costos y los precios de los libros se vinieron al piso, haciendo accesible la lectura a millones de gentes. Hacia 1490 circulaban 12 millones de libros y el proceso echado a andar ya era irreversible. Por supuesto, y con rapidez que denota profunda conciencia de sus intereses, tanto el Estado como la Iglesia hicieron lo suyo para mantener el control de las conciencias a través de eventuales mecanismos como la censura, que trataremos en otra Crónica ya casi lista. Pero el Cambio no se detuvo: Aparece en el último tercio del Siglo XX la escritura / lectura digital y todo se remueve otra vez. El paso de la web 1.0 a la web 2.0 implicó dejar de ser simples recipiendarios de información para convertirnos todos en potenciales productores de la misma, y si no me engaña mi memoria de lo que trata todo esto es precisamente de información, su procesamiento y soportes: Blogs como éste, páginas web, redes temáticas, foros, listas de interés, gestión de datos,  gráficos y fotografías, motion pictures, microblogging, etcétera, todo en conexión diferida o en tiempo real, pero siempre sobre una pantalla. El Procesamiento de Datos más la Telecomunicación nos ha convertido en un solo gran cerebro global, enorme y asaz chismoso, al que los Poderes Fácticos tratan de controlar con cierta histórica desesperación. Hacia el año 2011, según la revista Science, la humanidad interconectada generaba cada dos días la misma cantidad de información – no calidad, ese es otro precio – que lo que la misma hizo en la totalidad de los últimos 5000 años. En cifras: 5 Hexabytes = 1018 bytes cada 48 horas. Es decir 10.000,000.000,000.000,000 bytes. O por ahí.       

III
Intento de un Pequeño Estado del Arte

Hoy probablemente podríamos meter todo el contenido - gráficos incluidos - de la proverbial Biblioteca de El Nombre de la Rosa de Umberto Eco en un solo disco duro, y nos sobraría harto espacio virtual. Menos del 0,1 % de la información del mundo está sobre soporte de papel. Vale decir, el 99,9 % de toda la información del mundo está digitalizada y sólo podemos acceder a ella en la pantalla. La razón fundamental son los costos, ya hemos visto que nuestro cerebro tiende a buscar espontáneamente cómo hacer las cosas mejor, más rápido y con menos recursos. Y ello a pesar que construimos nuestras imágenes simbólicas del mismo modo que construimos las del mundo real, o por lo menos con los mismos circuitos nerviosos. Hay discusión entre si estamos más adaptados al libro de papel o al libro en pantalla, y yo la siento como una discusión entre lectura silenciosa y lectura en voz alta, o si es mejor leer con música o en silencio. Lo que yo pienso es Lee como quieras, porque el cerebro presenta aguda plasticidad, y puesto a la tarea de aprender lo hace según la experiencia del medio ambiente que vive y ha vivido, de donde no hay que sorprenderse si es que se demora un tanto en adaptarse. Hay base para suponer que la tendencia del cerebro al soporte físico de papel, el libro tal como lo conocemos, es análoga a la que hubo respecto al rollo en tiempos helénicos. El cerebro se modifica a sí mismo, no es una entelequia metafísica, y lo digo en serio, el cerebro reconstruye todo el santo tiempo sus estructuras cognitivas reformulando químicamente su citoarquitectura. No hay gran diferencia – si acaso en la intensidad medida en cantidad de estímulos por segundo – entre leer un libro que nos sacuda emocionalmente e inyectarse LSD. El secreto del cerebro es el mismo del ADN: La forma es fondo, el cómo adquirimos información determina cómo la percibimos y transmitimos.

Y esto significa que la herramienta para leer condiciona la Lectura. Fueron todos seres humanos los que inventaron sucesivamente el rollo de papiro, la tablilla cuneiforme, el pergamino, el papel y la imprenta en China y en Europa, y la máquina de escribir del Siglo XIX. El que escribe a mano y luego aprende mecanografía sabe que sus procesos mentales cambian en profundidad. La tan vilipendiada Lectura en F que se produce en Pantalla (dos / tres líneas del primer párrafo – paseo por la izquierda del borde, uno o dos líneas del medio y nuevo paseo por la izquierda hasta el fondo de la página web) es una técnica de toma de decisión sobre continuar o no la lectura más ilustrada y costoefectiva que la mayoría de otras empleadas en una lectura cuyos contenidos nos son casi totalmente desconocidos. Y esto se refleja en el mucho menos tiempo que se demora un “nativo digital” en encontrar una información “x” por comparación con un “inmigrante digital”. Lo importante para padres y educadores es poder enseñar a Tomar Decisiones en lo cognitivo, lo metacognitivo y lo axiológico. Por cierto, baso estas afirmaciones - de las que soy único responsable - en la Investigación Nielsen – Norman, a la que me referí en Crónica anterior y que definió la Lectura en F; la de la University College of London dirigida por David Nicholas; la del Laboratorio de Investigación de Usabilidad de Software de la Universidad Estatal de Wichita; la de la empresa israelí de software ClikTale, especialmente valiosa por lo masivo de su universo y muestra en cuanto al tiempo de permanencia en las páginas web; y la de Ziming Liu, de la Universidad Estatal de San José, que describe la aleatoriedad de la exploración en pantalla y su centro no en la Lectura Lineal sino en los motores de búsqueda de palabras-clave.

IV
Coexistencia Pacífica:
Lectura Lineal y Escaneo

Pero donde por lo general está el problema de fondo es en las capacidades y habilidades lectoras que dícese los estudiantes deberían tener y no tienen "debido a la Pantalla". Relativizo esta afirmación dado que la queja proviene por lo general de la nostalgia de un deber-ser del que francamente no estamos para nada seguros. No tenemos ni la más remota idea de qué tipo de habilidades lectoras – y de cualquier otra índole, para el caso - serán necesarias en el futuro, cualquier futuro que podamos imaginar, o no. Sólo sabemos con seguridad que cualesquiera sean esas habilidades, nuestros sistemas educativos no entrenarán a nadie para ello, por obsoletos y anquilosados, inútiles y prescindibles. En mi país consigue aprender a entender lo que lee una de cada cinco personas, así que no me vengan ahora con la lectura en libro y las habilidades curriculares, mejor haríamos en cantar, todos juntitos en coro y con música de huayno: Este librito que tú me regalaste / este librito que tú me regalaste / pío, pío, pío, pío / no sé qué dice / pío, pío, pío, pío / no entiendo ná. Ahora bien, nos es posible encontrar un par de cosas que se pueden decir “desde el otro lado”, es decir desde las habilidades que la Lectura en pantalla tal como es, efectivamente no forma ni puede formar dejada suelta. Y el asunto no se resuelve repartiendo demagógicamente computadoras, del mismo modo que no fomentamos la música selvática arrojando en paracaídas Pianos Steinway a las tribus no contactadas de nuestra Amazonía.

¿Qué falla en este esquema? Entre otras cosas, que las Computadoras conectadas a Internet son un Medio de Comunicación análogo a la Radio, la TV y la Prensa Escrita y deben por ende ser tratadas como tal. TV, Radio y Periódicos pueden ser utilizados como medios para educar, los profes lo sabemos bien. Pero las computadoras y soportes análogos no sirven si no los empleas de acuerdo a sus características, sus potencialidades y límites. Si nos limitamos a dejarlas que se apoderen de nuestras vidas, pues ahí sí que nos desestabilizan, porque la pantalla posee potencial de entretenimiento, siempre más fácil, que para eso es entretenimiento. La palabra mágica – la hay, y no es sinsaravino –para resolver este problema, es administración. Administración de las habilidades, la educación, el trabajo, las actividades, el tiempo. El aprendizaje es un hecho espontáneo, lo que hay que hacer es organizarlo. La experiencia de la Escuela en la Nube de Sugata Mitra ha demostrado (Ver el enlace en http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/05/un-agujero-en-la-pared-una-nube-en-el.html) a mi corto entender que los niños y niñas se equivocan bastante menos que los sistemas que pretenden amaestrarlos.

La cuestión parece más simple así: ¿Es posible administrar las cosas para que la Lectura en Pantalla y la Lectura Lineal coexistan pacíficamente y se refuercen entre sí? Hablando con honestidad, no creo que nosotros los que pontificamos seamos quienes para dar las respuestas. Queramos o no, nuestros primeros años fueron de lectura lineal, nuestros cerebros se adaptaron a ello, así que estamos sesgados e influidos… pero, stop y firmes… aún así todos los días los inmigrantes digitales estamos en Internet mirando y mirando páginas web, interactuando, buscando información, chateando, escribiendo correos electrónicos, haciendo las mil y una cosas que se hacen en las redes sociales. Y para remate escribo esto en un Blog, y no solamente no me he muerto sino que… sigo leyendo linealmente, y más, mucho más; y mejor, mucho mejor; que nunca. Y si un inmigrante digital como yo puede sin demasiado problema, pues los nativos digitales también pueden, y mejor… pero eso significa que hay que enseñarles a leer linealmente, y cuando digo eso no me refiero solamente a decodificar, sino a comprender y a disfrutar del leer, y nada de eso es del otro Mundo. Pero es exigente en la medida que te obligará a leer y a entender lo que lees en más de una forma. Pero esas son las cosas que se hacen por nuestros hijos y alumnos.

V
Colofón


Hay, entonces, una conclusión, y se parafrasea en una vieja verdad de Shakespeare: El problema, querido Horacio, no es nuestro destino, somos nosotros. Me reafirmo: Lee lo que quieras.

La primera parte de LECTURA EN PANTALLA se encuentra acá:

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