sábado, 16 de febrero de 2013

CAPACIDAD Y ÉTICA o CONTRA LA FALACIA REVOCADORA


CAPACIDAD Y ÉTICA o CONTRA LA FALACIA REVOCATORIA


(El epíteto de Incapaz) “no es peyorativo ni insultativo, no tiene nada que ver con las cualidades morales. Puede haber un ingeniero muy incapaz y muy correcto moralmente. Eso no tiene nada que ver. " (Luis Enrique Tord)

“No diga usted que son corruptos, eso es un insulto” (Philip Butters)


En las últimas semanas hemos observado una suerte de rebote de la Campaña Memética por el NO en el contexto de la Revocatoria que ciertas argollas han desatado contra la alcaldesa de Lima. Se nota que se han reunido y tratan de reaccionar con argumentación a la argumentación. Saludamos ese loable propósito. Sin embargo, hemos observado grandes exabruptos y un relativismo moral y ético muy peligroso en los argumentos que improvisan. El principal es la afirmación que Luis Enrique Tord verbaliza del siguiente modo y que se ha hecho normal leer en redes sociales como argumento básico de los Revocadores para sacar a Susana Villarán de la Alcaldía Metropolitana, y dice así: El epíteto de “Incapaz” “no es peyorativo ni insultativo, no tiene nada que ver con las cualidades morales. Puede haber un ingeniero muy incapaz y muy correcto moralmente. Eso no tiene nada que ver.”

Falacias revocadoras

Naturalmente, esto, viniendo de quienes viene es una afirmación que no puede tomarse en serio, pues además de poseer diversas características de falacia y manipulación de las reglas de la Lógica, más bien busca una suerte de mimetización entre el Si y el NO que permita mantener la mayor confusión ciudadana posible. Los revocadores apuestan a la estupidez, no a la inteligencia, y eso sólo ya los hace francamente intragables para alguien de mediana inteligencia. Como soy peruano y limeño y NO me chupo el dedo, trataré de mostrarlo:

1.       La afirmación puede retorcerse, es decir: Si las cualidades morales no tienen nada que ver con la capacidad, quiere decir que puede haber administradores muy capaces que pueden ser ladrones, corruptos, violadores, mermeleros y sinvergüenzas. “Eso no tiene nada que ver”. Pero también significa que puedes ser todo eso – de hecho, algunas de estas cualidades adornan a muchos de los promotores del Si - y eso no abona nada a favor de tu capacidad.
2.       Esta proposición trata de colocar un tercio excluido donde no lo hay. Es decir: O eres Capaz, o eres Honesto. No admite las posibilidades intermedias, es decir que puedes ser Honesto y Capaz, o que puedes NO ser ni Honesto ni Capaz.
3.       De acuerdo con (1) y (2), esta proposición implica que “si robas, posees capacidad administrativa”, en tanto que “si no robas, no posees capacidad administrativa”. En este caso los revocadores hacen una identidad entre los términos de ambas afirmaciones, de donde resulta que entre otras consecuencias de este hecho, líbrenos Dios de que la ciudad caiga de nuevo en estas manos, pues ya sabemos entonces en qué entienden ellos que consiste poseer “capacidad”.
4.       Como se supone que desean poner la Ciudad en manos “capaces”, sustrayéndola de las manos “incapaces” que la gobiernan hoy en día (incapacidad que los hechos no demuestran); y cómo hacen una identidad entre “capacidad” y “deshonestidad”; entonces aspiran a que la ciudad sea manejada por gente deshonesta. No creemos que los revocadores se hayan percatado de esta evidente conclusión. Flaco favor le hacen entonces al candidato de comunicore.    

Más falacias revocadoras
Naturalmente, he hecho un primer y limitado nivel de análisis, sostenido en la Lógica de Términos. Si apelamos a la Lógica de Conjuntos, la falacia continúa, pues aunque la Honestidad es un Valor, en tanto que la Capacidad Administrativa es un rasgo cognitivo, y desde esta perspectiva ambos no se relacionan al ser cosas diferentes que están en el mismo nivel de lenguaje objeto; pues da la casualidad que los rasgos cognitivos y los valores si poseen relación. Esta relación se corporiza en los puestos de trabajo. Veamos algunos ejemplos:

a.       El profesor que le enseña a tu hija debe ser capaz en su trabajo, pero a la vez tú esperas que no viole a tu hija.
b.      Asimismo, el sacerdote o pastor de tu Iglesia no debe ser solamente capaz, sino que no debe violar a tu hija.  
c.       El policía debe perseguir con eficiencia al delincuente, pero si recibe coima de él lo dejará libre para seguir asaltándote. Y eso no es ser capaz.
d.      El bombero debe apagar los incendios, no dejar arder los lugares porque recibirá coima de una compañía de seguros.
e.      El médico debe curarte, no enviarte a su clínica que tiene al frente para lucrar con tu enfermedad.
f.        El administrador y/o gerente percibe un sueldo para manejar adecuadamente los ingresos y egresos de una empresa, no para tirarse la plata.

Podemos multiplicar los ejemplos, pero llegamos a la misma conclusión: Para realizar cualquier trabajo se necesita no solamente la capacidad administrativa, sino un nivel de ética profesional y laboral, honestidad y/o decencia. No vemos por qué los cargos de elección deberían ser diferentes, pero los revocadores dicen que sí son diferentes. Hemos escuchado a un comentarista de radio, con programa mañanero diario y evidente partidario de la revocatoria decir que motejar a alguien de “corrupto” es un insulto. Y resulta gracioso que por una parte se diga que decirle “incapaz” a la alcaldesa no es un insulto, sino una característica; mientras que decir “corruptos” a los revocadores sí resulta ser un insulto, más que una descripción de ciertas características que los adornan.

La “estrategia” revocadora
Como los ciudadanos no somos corderitos llevados por las narices por ciertas argollas, mafias y grupos de poder que controlan medios de comunicación, hacemos libre uso de nuestras neuronas, y nos percatamos de las reales intenciones de los revocadores: Así como el Jurado Nacional de Elecciones multa a Susana Villarán por hablar, en tanto que los revocadores pueden decir lo que quieran, como quieran y donde quieran; así tratan de retorcer nuestro sentido ético y moral, tratando de convencernos que decir “incapaz” no es insulto en tanto que decir “corrupto” sí lo es.

Vale decir, tratan de expropiarnos el significado de las palabras, y así controlar nuestro voto. Me parece que creen que los ciudadanos de Lima somos idiotas. Pues NO lo somos. Perdónenme que me moleste, pero me fastidia sobremanera que los revocadores – y cualquier otro, de paso - me tomen por imbécil.




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