miércoles, 7 de enero de 2015

AÑO DE LA CORRUPCIÓN


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AÑO DE LA CORRUPCIÓN, 
o Las Tribulaciones de Sor Simplicia, 
o La Superioridad Moral de la Izquierda

En un país colonial las oligarquías son dueñas de los diccionarios 
(John William Cooke)


Con este Título no me refiero al 2014 que acaba de terminar sino al 2015 que acaba de empezar. El 2014 en el Perú puede decirse fue el Año de la Embarrada Generalizada, dada la acción de la Prensa de Derechas, Parametrada, Concentrada al 85 % y Parapetada en una Posición de Dominio casi absoluto del mercado de las noticias. Dicho Plan se orienta a vestir a todo el mundo con el sambenito de la Corrupción, sin dejar títere con cabeza, incluyendo a mi buena amiga Sor Simplicia, monjita de clausura que de vez en cuando extrae una velita del altar de San Cándido para alumbrarse en casa, y que se siente últimamente de lo más culpable por ello.

La sacrificada labor de los oligopolios de la Derecha Mediática (La Bruta y la Otra - que es pequeña, pero es) esconde los árboles frondosos de la Corrupción en un artificial bosque, para instalarla como parte de un paisaje general que no sorprenda ni escandalice a nadie. Así se despeja la cancha a lo más granado de la Selección de la Corrupción Nacional para las elecciones de 2016. Desde el paraíso perdido de los años ´90 no se presentaba una situación de tan efectiva infiltración, cooptación y control desde fuera del Estado, tanto que la mayor parte del tiempo no se distingue el Gobierno de la Oposición de Derecha. Claro que más faenones y "obras" se hacen desde dentro que desde fuera, por eso ahora se cuadra a toda la Indiada dejando claro quiénes deben ser Corregidores y Encomenderos (Mil disculpas, quise decir Ministros y Congresistas) en nuestra República.   

Contradicciones 

Los que "Hacen Obra para Robar" han vuelto a la Municipalidad Metropolitana de Lima, y se nota el revanchismo y la complacencia con que la prensa lo trata. Se patea al extremo a las peligrosas izquierdas que arriesgan el ambiente de negocios, utilidades y coimas. Para ello se retuerce la realidad y se ve sólo con el ojo derecho. Es curioso que, pese al aprendizaje producto de las constantes metidas de pata, no hayan aprendido la lección, pues caen en la contradicción de instalar en las mentes la superioridad moral y ética de la Izquierda.

Como acá tratamos de esclarecer y no de oscurecer, nos explicamos: Una posición ética es moralmente superior a otra cuando consigue colocarse por encima de la condición humana, que es precisamente lo que significa explicar el ser individual por el ser social. Por más que se camufle, la Derecha no consigue hacerlo porque el egoísmo es la base de la idea del Libre Mercado, y negarlo ni Sor Simplicia se la cree.

Esto no implica que creamos que la Izquierda es el paraíso político donde anidan todas las virtudes, nuestra utópica candidez es grande, pero no llega tan lejos. El asunto es más simple, dentro del menú a escoger nos negamos a aceptar la elección de Sor Simplicia, cuya autoestima es tan baja que se siente moralmente igual a los miembros de las diversas bandas que han gobernado las últimas décadas.


Derecha, Izquierda y Corrupción 

Un argumento clave de la Derecha en general, y de la peruana en particular, es el "realismo" opuesto a la "utopía" y "buenas intenciones" de la izquierda; "realismo" que conduce al Lema Realmente Existente "Roba pero hace obra". Convencen así a Sor Simplicia que lo moralmente bueno es lo que me conviene, que la bondad es relativa a las situaciones y que cuando tiras al piso una botella de plástico eres tan culpable de contaminar como las grandes empresas que las fabrican por millones. Además te dicen que esperar otra cosa es iluso, y que las elecciones son para escoger qué Banda de Rateros nos gobernará por cuatro o cinco años.

Sor Simplicia se sentía cerca a Lula Dilma, pero desde que se enteró de la corrupción de Petrobrás, ya no está tan segura, porque se supone que el gobernante es Dios y lo sabe todo. Ella le cree a la prensa concentrada, que implica que como hay corrupción en Brasil se justifica acá el robo organizado a gran escala. Sor Simplicia está convencida - como toda la Indiada - que todos somos iguales en la corrupción, y por lo tanto que tiene base el argumento de que somos más "eficientes", "matamos menos", "robamos pero hacemos obra", así debamos votar tapándonos la nariz y tratando de no vomitar.


Una cosa es una cosa, y Otra cosa es otra cosa

¿Significa todo esto que la Izquierda gobierna mejor que la Derecha? No, porque una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. La honestidad puede significar sólo que eres sonso e ingenuo. La capacidad política, que no hay que confundir con capacidad técnica como nuestro actual gobierno, no es prerrogativa de un grupo. Claro que no hay razón para que el ciudadano no pueda exigir Honestidad, Capacidad Política y Capacidad Técnica a la vez en los grupos políticos y en los candidatos, pero la Derecha excluye que puedan unirse Capacidad y Honestidad, no otra cosa significa el Lema Roba pero hace Obra.

La Política se define de modos diversos pero, discrepancias aparte, podemos concurrir en que no es lugar para monses, sonsos, cándidos, ingenuotes y demás caídos del palto. Esto toda la Izquierda Peruana necesita aclarárselo urgente: Un Grupo Político no es el convento de monjitas de clausura de Sor Simplicia, diga lo que diga la Derecha. No tenemos por qué creernos la falacia de definirnos a nosotros mismos por lo que digan ellos.

Distintos raseros

Es que los raseros son diferentes: Si eres de izquierda y te ampayan robando, lo mínimo debe ser la expulsión del Partido o Grupo y devenir en apestado que sólo pueda encontrar sitio ... en la Derecha. No quiere decir que no haya corrupción de izquierdas, pero la corrupción no es "con-natural" y no tratamos de disculparla, perdonarla, justificarla, disimularla, institucionalizarla ni esconderla bajo la alfombra. Lo único que nos interesa es extirparla, porque la Izquierda no puede separarse de la ética, como no se puede separar la Derecha de los negocios.

Pero la Corrupción es un fenómeno social objetivo y no cuestión de buenos deseos. Poner por delante el deber-ser al ser es una trampa del idealismo liberal que no nos lleva a ninguna parte, y que siempre acaba en los valores de Sor Simplicia. El asunto es al revés, y signo de madurez de Izquierda dejarse de pajaritos en la mitra y ver las cosas como son.


Distintas escalas 

Por ello es igualmente falaz decir que la Corrupción es connatural a la Derecha, y confundir determinismo con proclividad. La corrupción pertenece a la naturaleza de las cosas y no a la condición de las personas. Desde el individuo es una Toma de Decisiones Políticas basada en una escala de valores que a su vez procede de los usos y costumbres de la sociedad y sus conceptos de Ser y Deber Ser. Vale decir, decides en función de lo que Sor Simplicia y tú ponen por delante en su valoración del mundo, o si se quiere en la clase de mundo en que les gustaría vivir, o que quisieran ver plasmado en la realidad.

Hay dos extremos - entre varios posibles - en el Deber-Ser de esta toma de decisiones: El del egoísmo individual y el del altruismo social. Si te importa el bienestar general, la gente y el servicio público; o si te importa tu confort y consumo individual. Ambas posibilidades se resumen en cómo haces para vivir plenamente y disfrutar de tu paso por este mundo. Naturalmente no es igual Chana que Juana, pues si quieres ser Scrooge o un J.P. Morgan, no te conviene la Izquierda y es normal que te ubiques a la Derecha. Es tu decisión ética, y tú responderás por ella ante quien corresponda.

Tendencias

Salgamos ahora del individuo. Los regímenes de izquierda parecen tender a no tolerar la delincuencia, las mafias o el narcotráfico. Cuando se encuentra un narcotraficante en China se le fusila sin demasiados tiquis miquis y sin que nadie parezca ofenderse demasiado, como también en Cuba. Que el entorno no parece muy seguro para los narcotraficantes se ve en que los cárteles no se pirran por visas chinas o cubanas, y no me digan que los narcos no obtienen todas las visas que les da su gana. Claro, la Derecha sostiene que es porque el narcotráfico es negocio del apparat del Partido, pero a pesar de ello nunca se han aportado pruebas contundentes. Pero ya hemos visto que la Corrupción no depende de la moral de nadie, sino de estructuras sociales, económicas y políticas, así que no nos endulzaremos la píldora.

Estando inseguros, veamos la tendencia en la otra esquina: En países que se dicen democráticos como el nuestro los capos del narcotráfico alcanzan un elevado estándar de vida, son altamente respetados por la sociedad y parte de su élite. Manejan con bastante libertad circuitos comerciales aéreos, terrestres y navales, se insertan en la economía y finanzas formales, y de ser descubiertos alcanzan indultos y sentencias por tarifas relativamente módicas. Consiguen también gobernar por la directa o la indirecta, y castigan a los que los denuncian, incluso asesinándolos como en México y Colombia. La represión - si la hay - se ceba en los chiquitos, los burrieres y los campesinos cocaleros, que no afectan gravemente la marcha del negocio. No es novedad que haya gobiernos corrompidos por el narcotráfico, más bien hace décadas que se corrompe a la sociedad para perpetuarse en el poder.

Piedra de Toque

De aquí que la verdadera piedra de toque entre Izquierda y Derecha no sea la ética ni la moral, como se ha pretendido, sino lo racional de una moral apoyada en hechos y no en la kantiana buena intención. Cualquiera tiene la ética de Sor Simplicia; pero no es de Izquierda no razonar moral y políticamente. En Política se ve el mundo como es y no como nos gustaría que fuese. Es decir, toda decisión política y moral se sostiene en una visión del mundo ni mágica ni metafísica.


Colofón

Oponerse a la Corrupción no es, por ende, tema moral y ético. Se apoya en una alternativa política y económica, pues el pragmatismo y la flexibilidad política no son prerrogativa de la Derecha anquilosada, estamentaria y semimedieval que nos gobierna. El temor que vive hoy la Derecha Inteligente (Hay poca, pero hay) es que al copar tanto el espacio político e instaurar una Timocracia Corrompida (kakistocracia), aparezca desde el fondo de la escala social el outsider desconocido que reventará el esquema a patadas. Hasta ahora han podido contener las insurgencias pasadas, pero a costa de reventarse toda legitimidad en la ruta.

Una democracia en forma tendría que recibir a los outsiders y ubicarlos en la estructura política, pero la falencia democrática de nuestra Derecha sólo le da para el canibalismo producto del miedo a perder sus privilegios, tal como se está viendo estos días en la Municipalidad de Lima.

Salvo Error u Omisión.



POSTDATA: Nos enteramos del asesinato de los caricaturistas franceses de Charlie Hebdo. Nuestro repudio al fundamentalismo venga de donde venga, y nuestra solidaridad con las víctimas. #jesuischarlie