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jueves, 15 de enero de 2015

CRÓNICAS DE LECTURAS 96 - LOS LIBROS DE MARILYN MONROE


Crónicas de Lecturas - 96
Los Libros de Marilyn Monroe










Me dicen que sos una rubia tonta / 
pero eso no es cierto / 
no sos rubia en realidad

(Canción pop de un grupo argentino)

I

Marilyn Monroe / Norma Jean Baker (1926 – 1962)

Encontré en la Revista Virtual Arcadia un artículo titulado Así era la Biblioteca de Marilyn Monroe (http://www.revistaarcadia.com/libros/articulo/libros-de-marilyn-monroe/39237), y tras leerlo me provocó escribir esta Crónica, así que ahí voy. Después de todo, aunque mi adolescencia no coincidió con la época alciónica de Marilyn Monroe, ella era un ícono en los ´60 y habría que ser marciano para no identificarla. Y de paso, dudo que los marcianos no hayan tenido noticias de ella, y si los marcianos no existen pues peor para ellos. Tuvo una niñez movida, con una madre poco aparente para el puesto, y un padre que se esfumó antes que ella naciera, lo que la hizo pasearse por varios hogares adoptivos. Casó joven en época de guerra, y luego se decidió por el sueño de Hollywood, el modelaje y la actuación. Desde 1944 pagó derecho de piso en aquel difícil ambiente, actuó en varias películas en el papel de rubia tonta, pero seductora, femenina y “vulnerable”. Este tipo no lo fijó del todo hasta 1952, y según parece expresó el problema de encasillamiento que Hollywood plantea a los actores, al exigir por contrato acomodar toda presentación pública a la “casilla” de personalidad, para maximizar la ganancia de los Estudios. Pero la Rubia no era Tonta, en 1951 se inscribió en la Nocturna de Arte y Literatura de la Universidad de California. Hacia 1953 le llega la consagración y el estrellato, marcado por su amarga y poco publicitada frase sobre los favores sexuales para conseguir un papel. Sigue estudios con Lee Strasberg, crece notablemente como actriz y funda una Productora, pero su vida emocional es un desastre. Hacia 1956 las tensiones acumuladas le pasan factura en la forma de adicción al alcohol y a los barbitúricos, y es que diez años en el Hollywood de entonces requerían un equilibrio emocional poco común. Los ataques de pánico y de negación que sufría constantemente revelan una voluntad tensa demasiado tiempo en un medio ambiente hostil y asesino, y a pesar de sus notables éxitos en diversas direcciones no logra estabilizarse, y es así que una noche cualquiera ingiere demasiados barbitúricos y ya no despertó más, tenía apenas 36 años de edad. Su muerte inspiró el bello poema de Ernesto Cardenal, Oración por Marilyn Monroe (Señor / recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe, / aunque ése no era su verdadero nombre / (pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años / y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar) / y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje / sin su Agente de Prensa  / sin fotógrafos y sin firmar autógrafos / sola como un astronauta frente a la noche espacial.) que puedes encontrar completo acá: http://www.poesi.as/ec0001.htm .

Se pregunta uno cómo una confesa amante de la lectura y la buena literatura podía terminar hundida en la evasión por alcohol y barbitúricos. Quizá ciertas lecturas la llevaban de nuevo a lo que no podía remediar, no siempre leer es tan bacán como los fanáticos de la lectura quisiéramos creer, hay lecturas que hacen disonancia con el alma. Lo que sí sabemos es que era mucho más de lo que aparentaba, como debieron haberlo sabido los obsesos y ventajistas buitres de la prensa, pues si a alguien le preguntan qué se pone para dormir, y pergeña a la velocidad de la luz la respuesta Chanel Número Cinco, discúlpenme, es para fijarse dos veces en ella. Sabemos que trató de poner por escrito lo que sentía, lo que la hermana con todos los que tratan, tratamos, de expresar nuestra verdad interior sobre el papel. Ya se le ha editado lo que se pudo rescatar, les comento, con el muy adecuado nombre de Fragmentos, en edición facsimilar que tuve la suerte de tener entre manos. El libro vio la luz gracias a Ann Strassberg, del Actor´s Studio de Nueva York, quien sabiamente reúne el testimonio gráfico con el escrito, porque a veces se necesita que haya editores que complementen lo que el autor ya no está en condiciones de poder decir, y la imagen completa lo escrito con un lenguaje igual de potente. Los textos van desde 1943 a 1962, y sus intenciones y formas van desde notas de cocina, cartas a sus amigos y otros textos casuales, hasta intentos de poetizar su interior más o menos al modo de los “cadáveres exquisitos” que nuestro amigo Claudio Basschuk solía fabricar en vida, puede incluso que por razones análogas. Mas se desprende de estos Fragmentos la lucha perenne por reunir los pedazos en que la despedazaban, la guerra por demostrarse una y mil veces que era diferente del estereotipo en que se le encerraba por contrato: es mi feminidad la que exige satisfacción. Nada menos, nada más. No hay nada de glamour en saberse una derrotada de la vida. Quisiera yo, como Ernesto Cardenal, que hubiera un Señor en el Cielo que le hiciera justicia, alguien que la invitara a bailar en la fiesta donde ha acudido sola.     

II

Marilyn Monroe: Arte, Ensayo y Política

La Revista Arcadia registra 70 títulos de los aproximadamente 450 que había en la Biblioteca de la “rubia tonta”. Mirando los títulos de una Biblioteca podemos conocer algo del carácter de los habitantes de la casa, y seguro la Biblioteca de Marilyn no es excepcional al respecto. Clasificar siempre es complicado y lo hago sabiendo que es mi clasificación y no la suya. Me imagino que ella no clasificaba, se me hace que los libros estaban en un ambiente iluminado de su departamento, en libreros de madera de cedro, sin más orden que el del momento de la adquisición. Así La Democracia en América, de Alexis de Tocqueville, se codearía con Ian Fleming (Desde Rusia con Amor) y con Sigmund Freud, en abigarrada y ecléctica combinación. Por cierto, en otra Crónica traté del libro de Tocqueville, y a ella remito a mis lectores (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/09/cronicas-de-lecturas-57-lecturas.html), pero no puedo dejar de pensar que la “rubia tonta”, vinculada sentimentalmente con John y Robert Kennedy, debía tener preocupaciones ciudadanas. Puestos a especular, quizá el libro llegó a su Biblioteca precisamente obsequiado por alguno de estos políticos, no me imagino a Marilyn haciendo librerías, era demasiado conocida. A ese respecto algunos títulos resultan especiales, por ejemplo dentro de lo que puede llamarse el aspecto práctico de la vida encontramos Cómo viajar incognito, de Ludwig Bemelmans, que obviamente le debe haber resultado de alguna utilidad en más de un momento, quizá para las compras en la Librería.

Que le interesara el Arte es bastante obvio, era parte sustancial de su chamba, y está claro que nunca se conformó con ser el proverbial prototipo cinematográfico de la Rubia Tonta que un periodismo idiota trataba de imprimir en un imaginario popular acomodado a las exigencias y necesidades de la Industria del Cine. En lo literario hallamos en la Biblioteca un estudio filológico como la Antología de la literatura afroamericana, de Sylvestre Watkins. Desde el punto de vista del arte de la música está Beethoven: Su desarrollo espiritual, de J.W.N. Sullivan, lo que hace que nos preguntemos si realmente ella escuchaba a Beethoven y si realmente estaba interesada en su desarrollo espiritual. Reconozco que acá no tengo clave alguna que me sugiera alguna razón para leer este libro. El Maestro de la Sospecha Sigmund Freud está representado en los tres ensayos publicados en Moisés y la religión monoteísta, y se me da que Marilyn no debe haber leído mucha psicología, ni tampoco se han encontrado libros de autoayuda en la Biblioteca. Por otra parte, los Fragmentos no lo sugieren así. Por último, parece que se interesaba por la mitología griega (Mitología griega, de Edith Hamilton, un clásico del género).

Para los interesados en lo que leía Marilyn Monroe, acá Freud y el Moisés:
http://www.uruguaypiensa.org.uy/imgnoticias/684.pdf;
así como el principio del Libro 1 de Edith Hamilton y Mitología Griega:
http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/obras/mitologia_princpio_del_libro_1.pdf

III

Marilyn Monroe: Literatura

En realidad no me sorprende que Marilyn leyera mucha y buena literatura, tenía un motivo de lo más profesional: Muchas historias procedentes de la Literatura recalan en el cine, son contadas y recontadas una y otra vez, y ello para una actriz constituye un aliciente para la lectura. Parece que Marilyn era centrada en la Toma de Decisiones, y si algo tiene que saber sí o sí un actor, es leer. No es improbable que las lecturas literarias de Marilyn se centraran en profundizar en ciertos personajes, y que cuando leyera se identificara con algunos más que con otros, exactamente como todos hacemos. Esto debe haber sido más ostensible en las obras teatrales que poseía en su Biblioteca, los actores suelen memorizarlas; y debió soñar con las performances de un Largo viaje hacia la noche, de Eugene O'Neill, de quien había representado con notable éxito Anna Christie; como de El innombrable, de Samuel Beckett, Tartufo de Moliére, Un tranvía llamado Deseo de Tennessee Williams o El precio, de su ex marido Arthur Miller, quien puede que le obsequiara el libro. Parece indudable que Miller encontró que ese alguien increíblemente sexy con quien se había casado tenía refinados gustos lectores, y debe haber contribuido en alguna medida a refinarlos aún más, fuera del fracaso matrimonial. Sin embargo, la relación entre la Monroe y Miller no fue emocionalmente tan comprometida como la que sostuvo con el beisbolista Joe DiMaggio, a quien continuó viendo después del divorcio, pues parece era más amable, humano y sencillo que el intelectual.

En la Literatura hace parte la narrativa. Todos los grandes narradores estadounidenses están en la Biblioteca de la rubia: Howard Fast (Espartaco), Mark Twain (Aventuras de Huckleberry Finn, El conde americano y otras historias), F. Scott Fitzgerald (El Gran Gatsby), William Faulkner (El sonido y la furia), Ernest Hemingway (Fiesta). Entre los británicos está en la Biblioteca Lewis Carroll y sus dos obras Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, libros que comenté (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/06/cronica-de-lecturas-83-literatura.html) y que de seguro le dieron buenos ratos. Anda por ahí también Lawrence Durrell y su cuarteto de Alejandría y Thomas Wolfe y La historia de una novela. Hay obras en otras lenguas traducidos al inglés, como Camille de Alexander Dumas; Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov, de Fedor Dostoievsky; La caída, de Albert Camus; La fugitiva, Sodoma y Gomorra y Por el camino de Swann, de Marcel Proust; La última tentación de Cristo, de Nikos Kazantzakis; Madame Bovary, de Gustave Flaubert; Resurrección, de León Tolstói. Parece que la novela de largo aliento no la asustaba, puede que en ella se cumpliera aquello de que uno lee lo que quiere y/o lo que necesita. Pero la pregunta se impone: ¿De verdad se habrá leído el Ulises de James Joyce, o lo estaba guardando para las próximas vacaciones, esas que nunca llegaron? Yo lo tengo en mi Biblioteca y no lo he leído aún, no completo, no consigo llegar a la página 100, y eso que el libro es interesante, pero aturrulla tanto que me cuesta pensar que Marilyn lo haya leído. Debe haber algo de prejuicio en esto que digo. Sin embargo esto no explica su ecléctico gusto, o cuando menos curiosidad, por la poesía: Incluye en su selección a Jack Kerouac, Rainer Maria Rilke, Alexander Pope, D.H. Lawrence, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Edgar Allan Poe, Louis Aragon, Oscar Wilde,  Walt Whitman, W.B. Yeats y William Blake, por supuesto en inglés, que sepamos no conocía otro idioma que el propio.

IV

Marilyn Monroe: Filosofía

¿Marilyn Monroe filosofando? La misma chica que le canta a los Diamantes ponderándolos como el mejor amigo posee en su Biblioteca los Diálogos de Platón.  Y la gran pregunta que uno se hace es si verdaderamente Marilyn se los leería. Después de todo vive sola y no tiene que rendirle cuentas a nadie, no sabemos sus lecturas de cabecera. Hay varias posibilidades dadas por las características particulares de los Diálogos. Puede que se los leyera una vez y los dejó tras completar el libro, paró de leerlo antes de terminarlo, suele pasar. Puede que las consultaba de cuando en vez, como hacemos algunos. También es posible que no los haya abierto, así de simple. Como posibilidad más posible se me ocurre que los Diálogos de Platón, como la Metafísica de Aristóteles también encontrada en su Biblioteca, podrían haber sido libros de lectura obligatoria en algún curso de la Nocturna de la Universidad de California. El destino de estos libros de lectura obligatoria es que se consulten para lo que se les necesita para luego arrumbarlos en algún estante. Pero en ese caso sorprende no encontrar en la lista la Poética de Aristóteles, digamos que muy adecuada tanto para la Filosofía de la Estética como para el Arte y la Retórica, y difícil de suponer que no se haya estudiado en una Universidad. La incursión a los clásicos de la Antigüedad se completa con De la naturaleza, de Lucrecio, el desencantado vividor.  

Sorprendentemente, Bertrand Russell es uno de los autores con más de un libro en la Biblioteca Monroe. Es verdad que Russell es un excelente escritor, y que los escándalos en que se vio envuelto en los Estados Unidos – y que le impidieron enseñar en las Universidades de dicho país - lo debieron hacer puesto en el candelero muy aparte su merecida fama como pensador, pacifista, educador y filósofo. El Por qué no soy cristiano y otros ensayos relacionados con la Religión es un best – seller, de seguro Marilyn trató de estudiarlo y quizá trató de resolver sus dudas filosóficas en materia religiosa a través de los criterios del filósofo británico. Por cierto que de este libro traté en otra Crónica (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/06/cronicas-de-lecturas-41-filosofia-2.html), y hay ahí el enlace a una página para bajar el libro, para los que lo quieran leer. Tenía la rubia un segundo libro de Russell sobre la Filosofía del Conocimiento: Nuestro conocimiento del mundo exterior. Cuando estás solo, estás solo y eso siempre es dramático. Pero por lo menos te posees a ti mismo y puedes hacer cosas que de otro modo no harías, como construir tu identidad a tu modo, eso hace tus lecturas importantes, quizá hasta ponerte en una perspectiva contestataria, tal vez por eso se encuentre en la Biblioteca La alienación del hombre moderno, de Fritz Pappenheim, cuya lectura podrá haberle dado pautas sobre la enajenación de la sociedad y de las personas en aquellos años ´50 y ´60. Posiblemente, pienso, trató de encontrar explicaciones para las relaciones humanas que le rodeaban, y este libro bien puede haber sido un intento para lograr alguna explicación. Nunca lo sabremos de cierto.   

Para los interesados, un bonito enlace a las Obras Completas de Platón:  http://www.filosofia.org/cla/pla/img/azf09007.pdf, y otro para De la Naturaleza de las Cosas de Lucrecio:  http://www.biblioteca.org.ar/libros/89401.pdf

V

Colofón

Marilyn era una mujer extremadamente realista, más culta que la mayoría de los tipos que la obligaron a pasarse la noche con ellos por una oportunidad o por el estelar de una película. Posiblemente el cuerpo de Marilyn Monroe les perteneció, pero no el de Norma Jean Baker, que sólo se perteneció a sí misma. Eso se puede distinguir en una Biblioteca, tal como se puede ver en el cómo se ordena la propia habitación o cómo se camina. Es una parte esencial del mundo interior, allí donde no hay cadenas ni mazmorras que te esclavicen. Y cuando la presión es tan ruda que ello no basta, la contradicción se hace tan aguda que tratamos de escapar de ella como sea, y a veces no volvemos. Lee lo que quieras.




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jueves, 22 de diciembre de 2011

CONTRA EL PENSAMIENTO RACIONAL Y LA FAMILIA



“Dios es trino, y todo lo que Él ha creado, lleva ese sello indeleble. El hombre que fue creado a su imagen y semejanza, no podría ser una excepción. Por este motivo nos dice la Palabra de Dios que el hombre es un ser tripartito, compuesto de espíritu, alma y cuerpo.” (Jack Fleming, http://www.estudiosmaranatha.com/mensajes/mensaje21.html, consultado el 22 de Diciembre de 2011 a las 14:40, Hora de Lima)


“La misión del señor es perfeccionarnos en el ser tripartito que somos, alma, cuerpo y espíritu.” (Ana Jara, Ministra de la Mujer)


Dos noticias últimas me motivan, ambas protagonizadas de uno u otro modo por nuestra flamante Ministra de la Mujer. Una tiene que ver con el hecho que parece que no aspiraba a ser Ministra de la Mujer; y es casi curioso eso de aceptar una cartera que no se quería, pues parece que más bien deseaba un Ministerio de la Familia. Y hay cierta diferencia entre los términos. La segunda noticia se merecería artículo aparte y quizá lo escriba, pues la flamante Ministra disparó una interesante y poco feliz declaración acerca de la tripartición platónica del ser humano en Cuerpo, Alma y Espíritu. Según parece, convocó a las Sagradas Escrituras cristianas como la fuente de la autoridad suprema en estos menesteres. Ambas cosas se me complementan en un tema, que es el uso de ciertas palabras y los contenidos y significados que se les puede adjudicar. El concepto de Familia es una de ellas.

Concepto

A riesgo de simplificar demasiado el tema, un concepto es la expresión lingüística de una imagen mental, que podríamos llamar idea. Cada vez que enunciamos un concepto los seres humanos hacemos una operación de alto vuelo intelectual, aunque no seamos conscientes de ello: Clasificamos el mundo de nuestras percepciones, introduciendo cada concepto en una pre-estructura de clases y tipos en construcción constante. Estas percepciones se integran en una estructura mental dinámica que abarca nuestra experiencia y conocimientos pasados y presentes. Dicha estructura posee un sustrato físico en el número y tipo de sinapsis – conexiones interneuronales - que se construyen incesantemente en el cerebro. Nuestro cerebro es una máquina de pensar extraordinaria, que emplea sus recursos electro-químicos para construir el hardware que soporta el software conceptual. Al revés de lo que ocurre en el mundo de la computación, en el cerebro el software construye el hardware, aunque sea en parte. Todas las personas poseemos cerebro, pero a la vez todos tenemos estructuras sinápticas diferentes, que representan nuestro mundo individual de experiencias y conocimientos adquiridos. En cierto modo la citoarquitectura cerebral es semejante a la disciplina de la arquitectura, que emplea en todos los casos ladrillos, cemento, concreto, adobe, asfalto, etc. para estructurar puentes, edificios de muchos tipos, carreteras, hoteles, fábricas y todo tipo de construcciones. Del mismo modo todos empleamos oxitocina y otros neurotransmisores para construir nuestra estructura sináptica, pero no todos lo hacen del mismo modo ni con los mismos resultados.

El concepto “Familia”, como todos los demás por supuesto, procede de varias percepciones de diversas procedencias, tanto emocionales como intelectuales. Una de las más importantes es nuestra propia experiencia de familia, construida en nuestros primeros años y por lo tanto bien metida en nuestra estructura mental. Vale la pena indicar en este punto que la evolución parece haber introyectado en nuestros genes – al final, los portadores de las instrucciones de construcción de sinapsis – algunas estructuras proteínicas que favorecen una determinada percepción de la estructura social, del mismo modo que ocurriría con los lobos que se agrupan en manadas o las aves en bandadas. Es decir hay un sustrato previo, originado en algunos centenares de miles de años de evolución, al que se le añade una suma de percepciones individuales estructuradas culturalmente. Este sería el hardware primigenio, anterior a toda construcción de software. Las percepciones son tanto emocionales como intelectuales, pues que somos seres que hemos heredado genéticamente la capacidad de vivir las emociones, y también la capacidad de reflexionar, pensar, razonar y construir pensamientos conscientes estructurados acerca de nuestras emociones y nuestro entorno. El asunto es complejo y no pretendo agotarlo, pero bien puedo introducirlo.

Condicionamientos de la Definición

Percibir la realidad de una determinada manera y construir conceptos alrededor de ella es algo que los seres humanos hacemos porque lo hacemos, del mismo modo que la araña teje su tela porque eso es lo que hace la araña. En cierto modo podríamos decir que la araña es una máquina biológica de tejer, como los seres humanos lo somos de pensar. Pero cuando nos metemos a la Definición estamos ya decididamente en el terreno propiamente humano de la Cultura. Porque “definir” es una operación mental de carácter racional, que expresa la capacidad de clasificar nuestras percepciones, generalizándolas más o menos según el caso, y esto es una operación mental más o menos consciente. Volvamos al concepto “familia”. Este se puede definir de diversos modos, y por lo general tal definición suele depender del entorno cultural en que se ha nacido. Si naciste y creciste en una sociedad determinada, eso te predetermina hacia algunos tipos de construcción conceptual, quieras que no. Hay elementos genéticos comunes a todas las culturas, pero lo cierto es que inuits, estadounidenses de Minnesota, matsiguengas, sudafricanos blancos, parias indios, lapones, beduinos errantes, tamiles, pintjantjanjaras australianos, parisinos, moscovitas, nubios, mapuches, etcétera, tienen – tenemos – concepciones diferentes de familia, y por lo tanto definiciones diferentes de familia.

Además de esta relativización cultural del concepto “familia”, hay otras, que se las debemos al esfuerzo de filósofos, científicos y demás intelectuales, entre los que destacan los Maestros de la Sospecha. Charles Darwin y sus continuadores nos hicieron saber que un enorme porcentaje de lo que tenemos en la cabeza es lo mismo que tienen los otros animales, y de hecho nos devolvió a nuestra condición de simios evolucionados. Sigmund Freud y Carl Jung introdujeron el Inconsciente como instancia mental, sobre el cual sobrenada nuestro consciente, en apariencia donde reside nuestra capacidad racional de definir, evidenciando que cuando definimos no lo hacemos solamente con nuestras mentes racionales conscientes, sino también con nuestros contenidos latentes más o menos inconfesados, que pugnan por salir a la luz. Otros psicólogos y antropólogos plantean el tema del desarrollo, que nos indica que aunque yo soy la misma persona cuando tenía tres años que a los diez, los treinta o los cincuenta; sin embargo también estoy cambiando constantemente, y por lo tanto mis construcciones mentales cambian y evolucionan según las experiencias que vivo y los conocimientos que acumulo u olvido. Karl Marx y otros pensadores señalaron la importancia de la clase social en la que se nace, y cómo ésta predetermina nuestro aparato ideológico de manera más o menos estereotipada. David Cooper y los anti-psiquiatras han desmenuzado el concepto de familia quitándole, de una vez por todas, el encanto que alguna vez pudo tener. Los filósofos modernos y postmodernos han enfatizado esta relativización del concepto de ser humano y de familia, y por lo tanto han hecho algo de eso que el ser humano sabe hacer tan bien, que es cuestionar lo que existe.

Definición y crisis postmoderna

Se nos dijo siempre que no hay que pensar tanto, cuanto pensar bien. Esta diferenciación entre lo cuantitativo y lo cualitativo alude a las reglas que se supone se debe seguir cuando se trata de pensar de modo racional. Si se siguen esas reglas se supone que estás “pensando bien”. Estas reglas proceden cuando menos desde Aristóteles (Definiendum, definiens, genus proximum, differentia specifica) y han conocido un enorme si bien desigual desarrollo tanto desde la Filosofía (falacias, paradojas), como desde la Lógica Formal y las Matemáticas (Teoría de Conjuntos, Formalización, Teoría de clases, etcétera). Se entiende que el lenguaje científico – fortaleza última de la racionalidad – está estructurado sobre este tipo de pensamiento, y en gran medida la formación profesional es la estructuración de las experiencias sociales alrededor de ciertas disciplinas, de acuerdo a estas reglas de construcción. El clamor generalizado actual de la recuperación de la Tesis para optar el Título Profesional obedece no tanto a que los conocimientos sean insuficientes en cantidad (de hecho siempre lo son), sino a que nuestros egresados son bastante incapaces de operar lógicamente, y la Tesis es, básicamente, la demostración de que se sabe pensar. Dado el estado actual de los sistemas educativos, no hay garantía que la gente piense, efecto colateral de una suerte de desconfianza frente a la inteligencia, cuyos efectos no siempre son previsibles. Dado que el soporte evidente del pensamiento racional son los resultados, es decir la eficacia y utilidad de este modo de pensar, pensamos racional, lógica y científicamente por la razón más simple del mundo: Porque funciona. Y funciona desde ciertos objetivos que se determinan a priori, es decir, “desde antes”, lo que es una manera de decir “desde fuera” del pensamiento racional.

La postmodernidad ha denunciado y criticado, a mi modo de ver con justicia, el anquilosamiento de determinados modos racionales de pensar, que presuponen objetivos y contenidos latentes ideológicos previos y que no hacen más que justificarlos, adjudicándoles contenidos de valor como “correcto / incorrecto” y “verdad / falsedad”. La consecuente relativización de toda Definición ha llevado a la idea generalizada de que todos los conceptos son más o menos equivalentes, intercambiables e igualmente valiosos o deleznables según el individuo que los profesa. La crisis del lenguaje en cuanto portador de contenidos – vehiculada por el pensamiento de Wittgenstein, Russell, Whitehead y otros – nos lleva a entender que el lenguaje oculta tanto o más de lo que muestra. Por ende tenemos tres reacciones sociales contrapuestas, pues el equilibrio conceptual inestable resulta poco soportable para la mente humana.

Algunas reacciones intelectivas

Emplearemos el concepto de “familia”, tan bueno como otro cualquiera. Asumiremos como metáfora la visión del caminante en una encrucijada. Frente a una generalizada y devastadora crítica de los absolutos, que incluyen al concepto y la definición de “familia”, el caminante se detiene y debe tomar una decisión vital y existencial, y en ello hay cuando menos tres reacciones posibles:

1.       Detenerse. Esto parece ser lo más común. El camino pierde su sentido, no hay por qué continuar andando, y mejor nos estacionamos para siempre en el sitio, dejamos de hacernos problemas y pensamos en otras cosas más prácticas. Entonces tratamos de meternos en la inconsciencia, y dejar pasar las cosas, con lo que en la práctica nos convertimos en veletas que giran según la dirección del viento. Pero como habíamos llegado hasta acá, esto se cobra su peaje, y entonces nos convertimos en quejosos profesionales, que lamentamos el estado de cosas sin meter la mano en ello, sin tratar de mejorar las cosas, y más bien incluso criticamos a aquellos que tratan de hacerlo como reflejo de nuestra propia culpa no asumida. Vale decir, nos ubicamos en el tendido a ver los toros, y comentamos con autosuficiencia lo que hace el torero, pero sin meter la mano, porque el toro suele cornear. Así hablaré de la Familia, de lo mal que está, de lo importante que es, pero todo eso será un simple saludo a la bandera, pues no haré nada al respecto.

2.       Retroceder. Esto es, como me da miedo avanzar hacia la indeterminación y el desencantamiento, y me da miedo hacer uso de la libertad de mi pensamiento, entonces retrocedo hacia una Autoridad que me dé la seguridad de que carezco. Esta Autoridad puede provenir de las Iglesias, las Ideologías o incluso del New Age. Renuncias al penoso trabajo de pensar y le entregas tus creencias y pensamientos a lo que te resulte más cómodo, y además pagarás el precio entregando tu autonomía. Una ventaja de la postmodernidad es su relativismo, así que mientras creas en la “energía”, “Dios”, o cualquier panteísmo o cosa que termine en ismo, todo va bien. Entonces tus fuentes de autoridad serán los libros sagrados de toda especie, poseerás la Verdad, más que sea por delegación de la Autoridad. Y así te sentirás seguro, gracias a la autoaplicación de una lobotomía emocional del lóbulo frontal, donde está – estaba - tu voluntad. Y creerás que opinas sobre la Familia por ti mismo, como sobre cualquier otra cosa, aunque en la práctica solamente serás caja de resonancia de otros.

3.       Caminar hacia delante. Vale decir, tratar de avanzar con el mundo, y arriesgarse a pensar por uno mismo. El camino es imprevisible, no se sabe a dónde vas ni a donde te conducirá. Eres el torero con el toro, y con el respetable en contra, comentando tus lances o tu ausencia de lances desde la platea. Si tienes un buen sentido de la aventura de estar vivo suele ser muy gratificante, pero a la vez te introduce en una gran soledad, a no ser que encuentres a otros galifardos como tú, pero eso es muy raro, así que tendrás que acostumbrarte al exilio interior, pues si hablas, los que se detuvieron y/o anquilosaron, te criticarán sin piedad y casi siempre sin fundamento. Y terminarás reaccionando a las tonterías que te digan o que escuches. Eso, claro está, si te compras el pleito. En lo que a la Familia se refiere, tu visión tratará de ser propia y realista, y aunque no siempre lo consigas, tratará de ser objetiva. Y no es que lo logres, pero en el intento está la cosa.

Por supuesto, esto representa únicamente mi idea sobre el tema. Y es discutible y espero que se discuta. Porque me creo el cuento de que estoy avanzando, aunque de repente esto no resulte así, pero en todo caso lo considero preferible a quedarse plantado en el sitio o a aceptar una Autoridad por aceptarla.

Colofón

Según parece nuestra ministra de la Mujer – Familia, perdón – tiene su situación clara. Prefiere la Autoridad metafísica platónico-cristiana y rige su acción política de acuerdo a ella. Ello no es necesariamente negativo en cuanto a los resultados previsibles, pues de proposiciones falsas pueden derivarse proposiciones verdaderas, según las leyes de la Lógica Formal. Asimismo, el reino de la política es el reino de las opiniones y las pasiones, y quien sabe no lo haga tan mal después de todo, pues una cosa es el intelectualismo y otra la acción política. Pero aún así no podemos menos que observar la dificultad para pensar de manera independiente y propia, que ahora circula de Sócrates a Platón. La Autoridad asumida porque es Autoridad siempre es cosa de doble filo. Se supone que una Autoridad que lo es por sus demostradas capacidades y resultados puede ser interesante de seguir en ciertos aspectos, pero entiendo muy instrumentalmente que no se resuelven los problemas de hoy retrocediendo hacia los paraísos perdidos del ayer, por más que Platón, Sócrates y Aristóteles les den soporte. Ellos en todo caso serían los primeros en poner en cuestión sus propios pensamientos, y nos parece que es esto lo que deberíamos aprender, antes que a seguir mecanicista e ideológicamente sus ideas. Seguiremos la acción desde nuestra perspectiva, y veremos.

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domingo, 11 de diciembre de 2011

LA GUARDIA DE SÓCRATES


“Es un error capital teorizar sin datos” (Sherlock Holmes, personaje de Arthur Conan Doyle)
“¿Quién vigila a los vigilantes?” (Juvenal)

Sismo político

El sismo político producido ayer sábado es sumamente interesante. Si un terremoto pudiera planificarse, no podría haberse planificado mejor de cara a los actores políticos. Los medios de comunicación fueron cogidos de sorpresa, porque nadie se espera que algo realmente serio pase un sábado por la noche. Los apresurados artículos y birlibirloques sacados de la manga por el periodismo este domingo, y los diversos intereses en juego presentado así lo demuestran. Muchos no sabían qué estaba pasando, y trataban de ponerse al día de los acontecimientos a toda turbina. Lo cierto es que la renuncia de Lerner se veía venir, y las sorpresas no vienen tanto de ese lado, sino de la forma, de los discursos, de los cambios y de las personas que los ejecutarán. Este sismo ni tiene tantos grados en la escala de Richter, ni tantas ondas longitudinales como a los catastrofistas les gustaría. Apenas un remezón que asusta, pero no destruye.

Pero para algunos sí. Las cabezas que ruedan y dejan regueros de sangre por las paredes de asesorías y ministerios perciben fuerte el sismo, pero esa es una percepción de parte, si bien convenientemente aireada. Los del otro extremo se congratulan de las destrucciones producidas, ya habían vivido su propio sismo antes, en todo caso. Era más que obvio que tarde o temprano el oficialismo tenía que hacer exactamente lo mismo que hicieron sus homólogos del continente, que es darse el espacio para gobernar, y por eso deberíamos tratar de ver el asunto en un contexto más amplio. Las formas y los resultados suelen ser diferentes. La extrema izquierda se equivocó al tratar de forzar la mano cuando se imponía por su propio peso una política bastante menos chabacana. La extrema derecha trata, y seguirá tratando, de recuperar todos los resortes del poder que pueda, y por supuesto recargará las tintas en la “inestabilidad” y el “fracaso”. Titulares bacanes, grandes chichones y poco más.

Cometer seppuku

El seppuku o harakiri es una costumbre que, en pocas palabras, se produce cuando alguien, por honor, se suicida. La extrema izquierda no aceptó el papel subordinado que le tocó, y sintiéndose llamada a destinos más altos, sacó al fresco sus cuadros y, tal como en el arequipazo de la época de Toledo, trató de imponer sus condiciones. No me meto con la justicia de la causa, que Dios defiende, solamente con la parte política del asunto. Tratóse de empujar al gobierno hacia la izquierda, basándose en los cuadros de izquierda ya instalados en él, y la maniobra salió cuadras. El cálculo resultó erróneo desde todo punto de vista, lo que podríamos atribuir a la entusiasta contemplación del propio ombligo de parte de ciertos personajes y comisiones políticas. Ni el tiempo era el adecuado, ni la correlación era favorable, ni las experiencias anteriores en otros países mostraban éxitos en este aspecto. Que un extremo del espectro político le entregue el poder al otro ha ocurrido antes. Cierto es que la convivencia entre diversos sectores en el Gabinete tampoco fue que trajo la solidez necesaria. Así que cuando se habla de “ajuste”, no parece ser una finta.

El arequipazo de tiempos toledistas trajo como consecuencia un debilitamiento general del gobierno durante la época de Toledo. Ese debilitamiento lo provocó la izquierda incendiaria y lo usufructuó la derecha congelada. Un gobierno débil es un riesgo que el Presidente Humala no puede correr de ninguna manera, si pretende lograr lo que se propone. Y así, cuando la extrema izquierda trata de empujar el asunto hacia un lado, lo único que podía ocurrir era que el hombre se plantara sobre el sitio y exactamente eso ha hecho. No falta quien le proponga al Presidente la alianza con el fujimorismo, derecha congelada aspirante a representar a toda la derecha, y ahí el riesgo de caerse al otro lado es real aunque improbable. No creemos que esto pase, pues no faltan actores políticos muchísimo más potables, adecuados y realmente aportantes. Juntarse a la derecha congelada no tiene sentido ni siquiera cuando hace calor. Se muere uno igual en el desierto del Sahara que en la Antártida. Si hay que salirse de los trópicos políticos no hay necesidad de dirigirse a las regiones polares. Hay espacios mucho más templados, y el costo político nos parecería funesto para la gobernabilidad.

La Guardia de Sócrates

No vamos, como nuestro héroe Sherlock, a teorizar sin datos. A estas horas no sabemos quienes conformarán el nuevo Gabinete, dato que nos dará en parte la conformación del nuevo tablero, quienes se van, quienes se quedan, y por qué se fueron unos y entraron otros. Habrá seguramente hartos rumores hoy hasta que se sepa la composición del Gabinete, la mayor parte serán especulaciones dirigidas a imponer agendas. Pero lo básico a estas alturas ya se sabe, y sobre el detalle diremos algo más, una vez que sepamos quienes ejecutarán. Como es obvio, las políticas económica y de inclusión social – columnas gemelas de la política de este gobierno – se sostienen, y el tema no está en su sentido, que a estas alturas está muy claro, sino más bien en el cómo garantizar que estas columnas se sostendrán sin ser remecidas desde la izquierda y la derecha del espectro político, en especial mirando hacia la crisis mundial que se avecina. Y aquí pareciera que la tesis de los “guardianes socráticos” resulta importante, al tratar de crear una base para apuntalar el edificio de los próximos años con esa dicha tercera columna.

(Paréntesis: No dejó de causarme gracia que en la noche del sábado algunos supuestamente muy cultos periodistas preguntábanse hasta por el túiter qué era eso de los “guardianes socráticos”. He notado que muchos periodistas son terriblemente petulantes y que aceptar en público que exista un tema del que no saben, o que no encuentren fácil en wikipedia, pone frenético a algunos. Nosotros, que no somos periodistas sino docentes, menos mal no tenemos que hacerle creer nada a nadie, qué alivio. Nosotros cuando sabemos, sabemos, y cuando no sabemos, pues no sabemos, y por eso aprendemos. )

El Discurso del Presidente en Ayacucho por el Día del Ejército – 9 de Diciembre, aniversario de la Batalla de Ayacucho – y la repentina renuncia del Premier Salomón Lerner tienen así evidente relación. La apelación del Presidente al tema ético-moral está definido sin duda por la política de coyuntura, pero obedece también a una estructura mental del cómo enfrentar los problemas políticos. No deja de tener cierto valor establecer criterios éticos en los temas políticos. Para los que no sepan – que no es un crimen no saber, lo es quedarse en la ignorancia – los guardianes socráticos a los que el presidente aludió pueden encontrarse en uno de los Diálogos más conocidos del filósofo griego Platón, “La República”. Me dirán que en ese caso son platónicos, pero lo cierto es que Sócrates, que no dejó nada escrito, es conocido por su discípulo Platón, que sí escribió haciéndolo el protagonista de sus Diálogos. Podemos discutir hasta la saciedad la influencia de uno sobre el otro, o la fidelidad de Platón al transmitir las ideas socráticas, pero eso no viene al caso ahora.

Quién vigila a los vigilantes

El Diálogo “La República” ha levantado muchísimo debate, porque para algunos es epítome del buen orden político que garantiza la gobernabilidad, mientras que para otros es la peor de las dictaduras posibles, dada la eternización de una estructura social congelada, que incluye la clase de los Guardianes. Llama la atención que estos Guardianes que sostienen las estructuras del Estado en funcionamiento sean los que gobiernan, pues por sus características solamente ellos poseen las condiciones éticas necesarias para percibir y querer el interés común de todo el Estado. Solamente así me parece se puede entender la alusión del presidente al Servicio Militar Obligatorio. Puede que no nos guste la idea, pero lo cierto es que si para alcanzar la condición de la ciudadanía hay que pasar por la milicia, hay un curioso elemento democratizador presente.

Los Guardianes, además, poseen los atributos del filósofo en la medida que por sus características son los que reflexionan más a profundidad sobre el Estado, motivados por su exclusivo interés en su defensa y permanencia. Esto es arriesgado, pues puede confundirse fácilmente la posesión del garrote con la de la razón. Otro rasgo interesante de los Guardianes es que, según Platón-Sócrates, no deben tener acceso a la propiedad privada, ni a la familia, y es bastante obvio que en la actualidad las Fuerzas Armadas son lo que más se parece a esta Guardia de Sócrates, en la medida que sus intereses familiares y pecuniarios están subordinados a – y cito al presidente – la Disciplina Militar. La apelación a los valores morales de los guardianes corresponde, por supuesto, al mundo platónico ideal, pues el pensamiento político griego clásico buscaba en medio de sus crisis políticas grandes sistemas ideales que resolvieran de una vez por todas los graves problemas que afrontaban. Los romanos no eran tan buenos teóricos como los griegos, pero sí políticos mucho más prácticos y sutiles, y en evidente sarcasmo y cachita dirigidos a Platón, el poeta latino Juvenal preguntaba con sorna: Quis custodiet ipsos custodes? Es decir ¿Quién vigila a los Vigilantes? Si bien Platón presupone que ellos se vigilarán a sí mismos, estamos ante un tema político de grandes proporciones.

Guardianes y Conflictos Sociales

El tema de cómo afrontar los conflictos sociales, en relación con el tablero político y las estructuras de poder realmente existentes, resulta en un tema de realpolitik. Sin embargo, muchos actores políticos los tratan como si fueran una cuestión ideológica. Las estructuras políticas se construyen en base a la sucesión de coyunturas, y representan los tiras y aflojas entre el programa – la Hoja de Ruta – y el estado del tablero político en el corto y mediano plazo. No hemos aprendido aún a hacer política realista y conveniente, realmente pragmática. Desde una perspectiva ciudadana aún estamos tratando de empujar las cosas sin considerar el entorno político, siguiendo más al propio hígado que al conjunto de lo que existe. Las interacciones hepáticas han terminado por producir el conjunto de torpezas políticas que nos ha llevado a este punto.

Nuestro orden constitucional es claro: El Jefe de Estado lo es también del Gobierno. La Gobernabilidad es su chacra, y por ello delega funciones, no responsabilidades. El Presidente del Consejo de Ministros posee gran importancia, después de todo el Jefe del Estado lo convoca como el Gran Coordinador de sus Políticas, pero es obvio que si las Políticas que el Jefe del Estado pretende ejecutar no se ejecutan o se ejecutan de una manera que no le parece, pues tiene la libertad de decidir el cambio, en especial cuando la realidad lo empuja. Contrario sensu, el Premier puede renunciar, precisamente por estar en desacuerdo con esas políticas o el modo de implementarlas. Los conflictos sociales no se afrontaron debidamente pues un gabinete arco-iris no luce tan funcional como parecía al principio. Introduce así el jefe del Estado un tercer actor, que a algunos puede que les guste más que a otros. Pero que lo mete, lo mete. Creo que más no podemos decir por el momento. Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos. 

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