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lunes, 28 de noviembre de 2011

MARCACIÓN ESTRICTA Y POLÍTICA MEDIÁTICA


La guerrita mediática que se evidencia cada vez más en nuestro país, con respuestas diversas de la ciudadanía, el Gobierno y los medios de comunicación está de lo más interesante en estos días. Según parece a la gran prensa se le ha dado por dedicar sus potentes equipos de investigación a saber si Nadine va al peluquero, Salomón a la Sinagoga o a examinar el Túiter de Tapia. Para explicarla con la mayor claridad posible no hay como la metáfora y la analogía, que tienen la virtud de poder proyectar la estructura de conocimiento que poseemos de un tema al otro. Trataremos de hacer eso, básicamente porque nos hace gracia hacerlo.

El Fútbol suele parecerse mucho a la vida política. En el fútbol la marcación estricta es sinónimo de marcación “hombre a hombre”, es decir un jugador que se pega a otro con el fin de destruir su juego. Una variante más moderna es la marcación estricta “por zonas”, es decir, cuando el hombre peligroso que avanza con pelota dominada es marcado sucesivamente por dos, tres o cuatro jugadores. Existe una tercera forma de marcar, menos evidente, que es el control de la pelota por parte de uno de los equipos, lo que quiere decir que el otro no la tiene y no puede por ende jugar. Los últimos acontecimientos de la política mediática muestran estas y otras formas de marcación, destinadas a destruir el juego del adversario. Hagamos un pequeño análisis empleando la metáfora futbolera hasta donde dé.

Equipos en la cancha

En la esquina azul, de oriente a occidente, está el Atlético Nacionalista y sus aliados políticos y mediáticos, tratando de hacer un gobierno de Lucha contra la Corrupción, Inclusión Social y Crecimiento Económico, que ha asumido frente a la hinchada el compromiso de hacer goles en estos aspectos para ganar el partido del desarrollo y de la transformación democrática y social en democracia. En la esquina roja, de occidente a oriente, el Combinado Oposición aspira a representar a las argollas de los Clubes deportivos que controlan la Federación de Fútbol y al periodismo deportivo, cuyo Faenón Fútbol Club perdió por 2 a 1 el partido de las últimas elecciones frente a un equipo en ascenso. El Combinado Oposición aspira básicamente a recuperar el control del campeonato local, de los ingresos de las entradas y de las transmisiones por TV, procurando que el otro equipo se haga autogoles y tratando de destruir su juego, sin el objetivo aparente de hacer algún gol. Podríamos decir que el Atlético Nacionalista necesita ganar el partido mientras que el Combinado Oposición se conforma con el empate. Después de todo, el objetivo confesado del Gobierno es tener logros, y por lo tanto si los poderes fácticos impiden que los tenga es como una especie de victoria en vistas a la Final del 2016. La cancha es la Opinión Pública, y la metáfora ya no funciona tanto, pues a diferencia del fútbol, hay muchos espectadores que pueden entrar o no al juego, según las circunstancias, y en un momento dado un equipo tiene doscientos jugadores y el otro cuatro.

Control de la pelota

En política mediática de lo que se trata es de controlar la agenda pública, que podemos considerar más o menos como la pelota. Esto las dirigencias de los Clubes y los periodistas deportivos lo niegan en todos los idiomas, pues según ellos la Agenda política baja de los cielos. Pero hoy no discutimos metafísica. El hecho es que en el fútbol político los medios tratan de arrebatar la pelota a los “policy-makers” para convertirse en su dueño y jugarla a gusto. Así el juego se convierte en el popular camote, es decir en un intercambio de la pelota entre los jugadores del Combinado Oposición, con los medios de aguateros, que seguramente es muy divertido para ellos, pero que aburre y molesta al respetable público, que quiere ver goles y juego bonito. De hecho el Faenón Fútbol Club, que ya nos gobernó, y otros equipos como el Sporting Naranja, ambos hoy en el Combinado Oposición, trataron y tratan de hacer de la Agenda pública un camote donde sólo ellos jueguen: Así la gente dejó de ver el campeonato y se concentró en la Segunda División, que jugaba mejor fútbol. El resultado fue el ascenso a Primera del actual Gobierno. Ahora la Copa que se juega se ajusta más a las necesidades del Público que paga por él, y entonces las tácticas, como bien saben los entrenadores, cambian.

Como no todos los periodistas deportivos ni todos los opinantes están a sueldo del Combinado Oposición, hay una confrontación de ideas constante alrededor de cómo debe jugarse el partido. En este tira y afloja algunos juegan con la Opinión Pública, con resultados que no siempre se adecúan a los intereses de las argollas de los Clubes y la Federación. Eso a pesar de contar con varios jugadores en su Liga: Las Encuestas de Opinión, la mayor parte de la Prensa escrita, televisiva y radial, una parte de la prensa virtual alternativa, más la bendición del Arzobispo de la ciudad. El Atlético Nacionalista juega solo, aunque tiene como equipo amigo al Alianza Susana, equipo también recién ascendido, pero que aún no ve muy bien cómo pararse en la cancha, y que le encaja bastantes goles al Combinado Oposición, que lo usa para ensayar el juego que hará en las ligas mayores.

Marcación por zonas y “hombre a hombre”

La marcación por zonas implica jugar las fichas de manera que se controle el juego del adversario cada vez que éste se adelanta al arco con pelota dominada. Un ejemplo de gol es lo que ocurrió acto seguido el actual gobierno asumió, al negociar directamente con las Mineras y lograr financiar sus programas. Esto fue claramente un gol, dado entre otras cosas porque el Combinado Oposición no salió a jugar los primeros veinte minutos del nuevo partido arrancado el 28 de Julio pasado, confundió las cosas y su capitana terminó expulsada por falta técnica. El gol los agarró descolocados y se nota que les falta un Berlusconi, gran manejador de pelotas mediáticas. Cosas del Fútbol, ajustadas a los Reglamentos Oficiales de 1979 y 1993.

En táctica político-deportiva, la primera forma del marcaje por zona es hacerle el vacío al jugador haciendo que los espectadores vean a otra parte o transmitiendo un programa cultural, de manera que el jugador juega en estadio vacío, nadie hable de él y se le esconde, de modo que aunque sea Maradona y Pelé combinados, nadie sabrá que lo es. En Política sólo se hace gol cuando la gente lo ve, no hay tal cosa como partidos con estadio vacío. Por cierto, una variante es presentar boxeo o vóleibol para restar espectadores, puesto que se controla la entrada al estadio y las transmisiones radiales y televisivas, cambiando la programación basados en que la Agenda bajó así de los Cielos. Pero esto no siempre funca. Si la prensa tradicional independiente y la prensa alternativa de Internet logran que los espectadores comenten su buen juego, la prensa mediatizada lanza un marcador de punta que señala que el jugador tiene la camiseta salida o los cordones de los chimpunes desamarrados. Otro marcador dice que está en off-side (fuera de juego) y/o que lo que está haciendo no es legal, legítimo o conveniente. Otro que en realidad no jugó bien en el otro partido, que lo hace por plata, que su Club es de segunda o que quien le paga. Otro más que no llegará a hacer gol por falta de financiamiento. Y otro más que si hace gol se producirá el fin del mundo.

Si se consigue sortear estas zancadillas y se continúa dominando pelota, la marcación se hace más dura, “hombre a hombre”, acumulando jugadores que controlarán diversos sectores del campo, olvidándose del jogo bonito y del fair play, y empleando con profusión la pierna levantada. Como el cargamontón que hay en el Rugby o el Fútbol Americano, el jugador, por más virtuoso con la pelota que sea, terminará con veinte tipos encima. Ahí se suele reclamar acudiendo a diversos árbitros y jueces de línea, que por lo general están pagados por el Combinado Oposición, o se recurre al público para qué se pronuncie. Otra forma menos voluminosa de marcación “hombre a hombre” es mucho más selectiva, pero depende demasiado de la habilidad y precio de los marcadores. En las elecciones – partido pasadas se recurrió a un internacional, Bayly de la liga de Florida, que sudó la camiseta e hizo lo que sabe hacer en la cancha, pero sin resultados por autoestima demasiado elevada. Error de los entrenadores, así es el Fútbol.

Fin de la Metáfora

Hasta aquí la metáfora. El irrespetuoso e irrelevante escudriñamiento al milímetro de las acciones de los que están en el poder, más el cargamontón, rayan ya en lo ridículo, si no fuera porque se hace dejando atrás noticias realmente relevantes. Pero ya sabemos para donde tira el Combinado Oposición, y como decía Mao, Salvo el Poder todo es ilusión. El colapso de la credibilidad de los medios de comunicación está patente en la manera como NO se tratan ni los faenones en Pesquería, ni la ridícula participación del Perú en los Juegos Panamericanos, ni la génesis y comprensión de los conflictos sociales. Es tan notable el deseo de controlar la pelota de la Agenda que es lo único que no se ve invisibilizado. Tras haberle permitido con descaro al Faenón Fútbol Club hacer lo que le viniera en gana, parece muy obvio por qué se hace lo que se hace. Y el público, en última instancia, es el que decidirá los resultados en la Final del 2016. Pero el partido se juega desde hoy. Y punto.


Peru Blogs

jueves, 17 de noviembre de 2011

CONTRA EL FÚTBOL


CONTRA EL FÚTBOL

Caray, cómo me gusta el buen fútbol, especialmente el de selecciones. Como tantos latinoamericanos, lo he jugado y creo entender mucho de él, soy un tradicional hincha de un equipo tradicional, y sigo los partidos internacionales con la atención que el tiempo y las ocupaciones permiten, y la verdad es que lo disfruto enormemente. Entonces la pregunta sería por qué me lanzo contra el fútbol. Estoy seguro que mis lectores, por poco avisados que sean, son lo bastante inteligentes para percatarse que la última derrota de nuestra selección frente a la de Ecuador, en el marco de las eliminatorias para el Mundial de Brasil del 2014, además de poner las cosas futboleras en su lugar, nos ha dañado una vez más la autoestima nacional y motiva esta diatriba anti-futbolera.

Orígenes

El Fútbol, balompié o soccer es un deporte de equipo, vence el que consigue introducir la redonda en el arco contrario más veces – es decir anotar más goles. Casi 300 millones de personas lo practican en el planeta, y muchísimos más están dispuestos a pagar por verlo, directa o indirectamente. Es un deporte de contacto físico, a diferencia del vóleibol, otro deporte popular en nuestro país. Aparentemente surge en Inglaterra hacia 1863, y su expansión resultó tan rápida que en 1904 se fundaba la FIFA, en 1908 ya habían competencias entre selecciones nacionales, en 1916 se fundaba la Confederación Sudamericana de Fútbol, y en 1930 se jugaba en Uruguay el Primer Campeonato Mundial de Selecciones, mantenido hasta hoy. En el Perú llega el Fútbol por el Callao a fines del Siglo XIX. Parece que los chalacos vieron a los marineros británicos practicar el exótico deporte y lo adoptaron con entusiasmo, de ahí se expandió al resto del país. Los primeros clubes aparecen con el Siglo XX. En 1922 se funda la Federación Peruana de Fútbol, y los campeonatos y encuentros internacionales tomaron auge. Nuestra selección participa en los Mundiales de 1930, 1970, 1978 y 1982, con diversa suerte.

El problema del Fútbol

El problema no es el Fútbol en sí mismo sino su condición de rasgo nacional hipertrofiado de identificación. El deporte en el Perú es actividad descuidada y poco considerada socialmente, y el gran responsable es el Fútbol no en tanto deporte, sino como objeto de entretenimiento y actividad comercial. Posee además cierta trascendencia política, pues se empleó y emplea para distraer a las gentes de sus problemas. De esto último no habría para qué quejarse si algo interesante hiciéramos con el Fútbol. Lo que molesta es que no se hace nada interesante. En este sentido, y solamente en este, el Fútbol es como la Minería. La Minería, que no durará para siempre, puede ayudar efectivamente a financiar el desarrollo de otras actividades económicas que eventualmente la complementen y reemplacen en sus efectos nocivos, como la Agricultura, la Investigación Científica y Tecnológica y el Turismo, y por ende colaborar eficazmente en el desarrollo nacional y ser algo más que una fuente de ganancias fáciles que se irán eventualmente al exterior. El Fútbol, deporte popular, debería como responsabilidad social ayudar a fomentar la práctica del deporte en general, con lo que colaboraría eficazmente al desarrollo al fomentar la salud y el bienestar de las gentes.

Manipulación futbolística

Los clubes profesionales de Fútbol y sus empresas vinculadas poseen evidentes intereses económicos. Ello ha producido un efecto que muchos hemos observado con cautela, que hay harta publicidad que fomenta no la práctica del deporte sino el visionado del mismo sea en persona o a través de las emisiones televisivas. Vale decir hablamos de una campaña de marketing orientada a la venta de publicidad, no es otra cosa. Nada tenemos contra la publicidad, pero se ha jugado con las ilusiones de las gentes al elevar artificialmente las reales posibilidades futbolísticas de la selección para llevar gente al estadio o a la pantalla. Y se ha hecho única y exclusivamente por plata, en un contexto donde la corrupción y las argollas en las instituciones privadas dedicadas al fútbol han puesto a éstas en una situación de crisis económica y moral.

La propaganda hizo que nos olvidáramos de Walter Oyarce, cuya muerte en una situación de barbarie producida durante un espectáculo futbolístico ha sido cómodamente enterrada y olvidada. La crisis sigue ahí, nada se ha resuelto, y curiosamente las dos derrotas consecutivas de nuestra selección no solamente no han hecho remitir la campaña, sino que hacen que se note más el saborcito ese de meterle punche a la Selección, tratando de identificar a lo bestia a los peruanos con ésta, haciéndoles partícipes de algo en lo que no participan sino como consumidores de avisaje televisivo. Y esto se explica sencillamente porque quedan aún quince partidos qué jugar en el transcurso de los próximos dos años, y la venta de publicidad es considerada mucho más importante que recordar las circunstancias de la muerte de Walter y lo que se debería hacer al respecto y no se hace.

El papel del periodismo

Que los periodistas especializados en el Fútbol se dediquen al Fútbol no es raro, por supuesto. Perciben un sueldo por levantar artificialmente a la selección llegando al punto de que los narradores parecen contarnos un partido diferente del que estamos viendo con nuestros propios ojos. Deberían saber que la gente tiene los suyos, y si vemos que los ecuatorianos en el segundo tiempo salieron al ataque y encimaron a la defensa peruana arrinconándola contra el arco, pues no se puede decir – y se dijo – que lo mejor de la selección era su defensa. Si no saben contar lo que ven porque están comprometidos con la publicidad, que no se escondan detrás de esa falsa emoción patriótica, y le cedan sus puestos a otros que sepan narrar. Vemos periodistas brasileños, uruguayos y argentinos que no se olvidan del fútbol cuando lo narran, la comparación resulta odiosísima: Se extraña a Don Emilio Laferranderie, El Veco, que sí respetaba al telespectador.

Pero el asunto no se limita a ellos. Llama la atención observar a tanto periodista el día del partido con Ecuador hablar y hablar de dos temas recurrentes: Chehade y el Partido con Ecuador, como si no hubiera absolutamente nada más en el mundo. ¿Periodistas políticos tratando de Fútbol, masivamente? Esto da para pensarlo, parece que la política anda más metida de lo que parece en el tema. Seguro algunos periodistas nos dirán que eso estaba en la Agenda Pública. Precisamente el otro día publiqué un artículo referente a la Agenda, que suele ser planteada por los periodistas como una suerte de entidad metafísica que determina qué temas tocan y qué temas no, como si los temas que se tocan, su extensión y relevancia, fueran determinados por el Espíritu Santo o los Arcángeles San Papel y Santa Pantalla que trabajan en las diversas redacciones. Sí, sí.

Los Juegos Panamericanos

Los XVI Juegos Panamericanos se celebraron en Guadalajara, México del 14 al 30 de Octubre de 2011. En México fueron una fiesta y en el Perú pasaron desapercibidos. Estoy seguro que muchísimos de mis lectores no sabían que el máximo encuentro internacional deportivo de este Hemisferio se estaba llevando a cabo. Y es natural, porque ese periodismo que se hace llamar deportivo en realidad se dedica solamente al Fútbol, porque ahí está la plata. El interés nacional o si se quiere el interés común están tan ausentes del discurso periodístico, que ni siquiera se nota su presencia en el llamado periodismo deportivo. Pero es que hablar de la participación del Perú en los Juegos Panamericanos no resultaba nada conveniente para los intereses económicos puestos en juego en el Fútbol. Ahora veremos por qué.

Caímos vencidos ante Chile y Ecuador, bueno, eso pasa en el Fútbol, a veces se gana y a veces se pierde, eso es normal diría Atahualpa. En última instancia es un problema deportivo que se resuelve en la cancha, no diciéndole a la hinchada que su presencia es importante, porque para ganar o perder un partido su presencia no lo es. Si un partido se pierde NO es responsabilidad de la hinchada, no es ético ni real decir "Todos somos Perú". No, señores, No todos somos Perú acá. Pero como no podemos dejar de participar en las Eliminatorias a Brasil 2014, podríamos tratar de hacerlo decorosamente y sin esperar milagros. Mucho será si nuestros jugadores aprenden a no tirar la toalla y a concentrarse en hacer regularmente aquello por lo que les pagan.

Deporte, Panamericanos, y Fútbol

El problema de nuestra participación en los Panamericanos es muchísimo más grave, es la peor participación nacional en los Juegos Panamericanos en toda la historia, y esto es muchísimo más trascendente que una derrota futbolística.

En los XVI Juegos Panamericanos participaron 52 países más las Antillas Holandesas. El Perú envió la delegación más nutrida de su historia: 139 deportistas, para Atletismo, bádminton, bolos, boxeo, esquí acuático, ecuestre, frontón, gimnasia, judo, karate, levantamiento de pesas, lucha, natación, remo, squash, taekwondo, tenis, tenis de mesa, triatlón, tiro, vela y voleibol. Ocupamos el puesto 20, al obtener 7 medallas: 2 de plata y 5 de bronce. Entre los que nos superaron están Chile (que en Fútbol nos venció por 4 a 2), que ocupó el puesto 13, con 3 oros, 16 platas y 24 bronces. El otro país que nos ganó en Fútbol, Ecuador, se ubicó en el puesto 10, con 7 oros, 8 platas y 9 bronces.

PREGUNTA: ¿Nos parece raro que nos hayan ganado en Fútbol si nos ganan en Atletismo, Deportes Acuáticos y Gimnasia?

No digamos lo que pasa con los siete primeros puestos: Estados Unidos, Cuba, Brasil, México, Canadá, Colombia y Argentina. En particular Estados Unidos y Cuba ganaron a ritmo de pachanga, pues ya sabemos que para ellos los Panamericanos son un aperitivo para los Juegos Olímpicos y Mundiales. Los USA ni siquiera se molestan en enviar a sus titulares, sino a sus muchachos jóvenes para foguearlos. Esto nos está diciendo en alta voz cuál es nuestra situación real. Digamos además que países muy pequeños, como las Islas Caimán, las Bahamas y las Antillas Neerlandesas obtuvieron medallas de Oro, en tanto nuestro país no alcanzó ninguna.

Los Dos Lados de la Cuestión

¿Qué nos dice esto respecto a nuestro problema con la educación Física? ¿Y respecto a las políticas sobre Deporte?

Por una parte es obvio que el resto lo está haciendo mejor, bastante mejor que nosotros, y hace bastante tiempo que es así. Es bastante probable que los sistemas educativos de estos países fomenten el deporte, y las instituciones deportivas públicas y privadas sean bastante más sanas en lo financiero y moral. Es posible que se haya establecido una cultura social deportiva y de buen estado físico. Es posible que sus autoridades fomenten el deporte y enfrenten los problemas nutricionales y educativos vinculados. Y es obvio que si ellos hacen todo eso y nosotros no lo hacemos, se refleje en el Fútbol. Me pareció realmente penoso que el periodismo deportivo hablara de la altura como factor de la derrota ante Ecuador, como si nuestros jugadores procedieran de las llanuras europeas o como si lo ecuatorianos no estuvieran sometidos exactamente a la misma presión atmosférica. ¿Nunca han jugado nuestros jugadores en Puno, Arequipa, Cusco, Huánuco, Cajamarca? En realidad esto esconde una situación mucho más grave, la del estado físico de los jugadores de fútbol, los biotipos que le dicen hoy, que se notan demasiado distintos del de los jugadores de otros países. Y esto significa que si nuestros mejores jugadores tienen estos problemas ¿qué podremos decir de la población en general? Es obvio que si le dedicas tiempo y dinero a nutrir a tu gente y a fomentar los deportes y el entrenamiento físico pues tendrás resultados.

Veamos el asunto desde la otra perspectiva, la de la situación de nuestros medallistas. Tuvimos dos medallas de plata en Taekwondo y Karate, a través de nuestros jóvenes valores Julissa Díez Canseco y Alexandra Grande. Estoy seguro que todos saben cómo se apellidan los “Cuatro (Delanteros) Fantásticos” de nuestra selección de Fútbol, que por cierto tan fantásticos no se han mostrado hasta ahora. Y estoy seguro que en nuestros medallistas se ha invertido una fracción despreciable de lo que se ha invertido en uno solo de estos “fantásticos” tan poco fantásticos. Esas medallas de plata no son un triunfo del Perú, a no ser por un abuso de la metáfora. Se deben a estas jóvenes mismas, a su disciplina personal y entrenamiento solventado por ellas mismos y sus familias. La sociedad no solamente no ha tenido nada que ver, sino que apuesto doble contra sencillo que no les ha hecho las cosas más fáciles, todo lo contrario.

Nuestros medallistas de bronce lo son en las disciplinas del bádminton en singles y dobles, el maratón y los 5000 metros planos de mujeres, y en el judo. En el Deporte Base que da sentido y fundamento a todos los demás, el Atletismo, solamente hubo dos preseas de bronce, ambas por mujeres. Esto indica la mínima importancia que le damos a los elementos base del deporte. Después de todo, los niños no necesitan para correr y saltar más que nutrición, parques y jardines; y algo de orientación. Todos empezamos por ahí, y para ello no se necesitan tremendas inversiones. El bádminton, por otra parte, es una disciplina poco practicada, obviamente sin apoyo, con seguridad los medallistas han obtenido este resultado por su propio esfuerzo y el de sus familias, no hay más.

Tengo más preguntas malvadas: ¿Cuántos corredores y saltadores amateurs se financiarían con lo que cuesta solo traer a un "Jugador" de Fútbol? ¿Cuántos gimnastas? ¿Cuántos judokas, taekwondistas y karatecas? ¿Cuántos deportistas podrían financiarse con una fracción de lo que se ha gastado en la fracasada campaña al Mundial de Brasil 2014?

Desinformación y Deporte

Para rematar, en estos días se celebran los Juegos ParaPanamericanos con la participación de atletas con discapacidad. Los que dicen informarnos podrían empezar a hacerlo de vez en cuando, así nos enteraríamos de que esto pasa. Pero seguramente “no está en la agenda” porque a los más de 3 millones de personas con discapacidad que hay en nuestro país no les interesan los deportistas con discapacidad y su desempeño. No es noticia. Qué bueno sería que de vez en cuando nos informaran qué pasa aquí. Pero no lo harán, porque no hay plata que cobrar ahí. Period.

La Dura Realidad

La realidad es simple de entender: Desnutridos y abandonados a su suerte los deportistas con y sin discapacidad no hay cómo lograr nada en Deporte. Los resultados en el Fútbol y en otras disciplinas se logran conjuntando los aspectos técnicos-científicos con las ganas y la voluntad. Es esfuerzo, puro esfuerzo. El deporte construye valores y autoestima en nuestros jóvenes, y contribuye a la salud de la sociedad. El chico que se esfuerza cada vez un poco más duro, y se vence a sí mismo cada vez que salta más alto o corre más rápido no termina de narcotraficante, sicario ni delincuente. El Fútbol hoy en día solamente sirve para bajarnos la autoestima y darle espacio a la corrupción y el pandillaje organizado. La Sociedad y el Estado tienen que meter la mano fuerte en el tema deportivo, sin mezquindades. Esperamos verlo, algún día.

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viernes, 30 de septiembre de 2011

HAY QUE MORIR EN EL ESTADIO PARA QUE SE HAGA ALGO o Cómo apesta todo esto



“¡Que no haya (campeonato) descentralizado, pues! ¿Acaso va a pasar algo si no lo hay? ¿Qué es más importante, un muerto o un campeonato?”  (Reacción de un furioso ciudadano al enterarse que los clubes quieren continuar jugando fútbol a pesar de la muerte de Walter Oyarce)

La noticia de la horrible muerte del joven Walter Oyarce en el Estadio Monumental del Club Universitario, por obra de criminales disfrazados de hinchas deportivos, suma una nueva víctima a las muchas causadas por la “mano invisible” del mercado en el Deporte, combinada con la intensiva política de “dejar hacer, dejar pasar” - es decir de hacer nada - que ha caracterizado a los últimos cuatro gobiernos. La continuidad del abuso a lo largo de muchísimos años denota estructuras largamente instaladas y afiatadísimas en el control de los ingresos. Los intereses económicos informan la práctica del deporte en nuestro país, y están tan enraizados y mandan tan poderosamente en el ánimo – y el bolsillo – de tanta gente, que han llegado a constituir bandas o argollas que han logrado plenamente los objetivos que todas las argollas se plantean: controlar la plata, dominar las organizaciones y excluir a los no argollados de sus áreas de control. Lo han logrado con tanto éxito que no solamente han quebrado a la mayor parte de los clubes deportivos de nuestra patria, sino que han conseguido hacerse el harakiri al alienar a la gran mayoría de los peruanos tanto de la práctica deportiva como de la posibilidad de expectarlo en persona sin que lo arrojen a uno del palco.

Indignación ciudadana

Naturalmente esto no quita un ápice de culpa a los criminales que actuaron directamente. Sin embargo, estamos bastante acostumbrados a ver cómo los otros responsables salen bien librados, gracias a nuestro Poder Judicial experto en colar el zancudo mientras se traga el camello, en sesuda aplicación del aforismo de que la pita se rompe por lo más delgado. Sin embargo, algo positivo ocurre, y es que el escándalo está in crescendo conforme se averiguan más cosas y así como las protestas estudiantiles en Chile, no parece estar disminuyendo. Y se comprende: Uno de los homicidas fuga a los Estados Unidos, y vuelve tras una rápida acción de amenaza de extradición. Se denuncia pago de uno para que el otro se haga el chivo expiatorio. Sale una canción que, al margen de su calidad, es vista por la ciudadanía como manipulación y oportunismo. La revista Caretas lanza una fotografía que crea polémica. Los clubes se quejan de que no los dejen jugar, tras haber provocado que estas situaciones se entronicen y se repitan. Periodistas y otros líderes de opinión alzan su voz y tratan de movilizar a las gentes alrededor del tema de los valores. Muchos ciudadanos comparan lo que está pasando acá con lo que ha pasado en circunstancias análogas en otros países, y en todas partes las reacciones de los clubes fueron rápidas y adecuadas al caso. No es el caso en el Perú. Se evidencia el nivel rastrero y metalizado en el que viven nuestras dirigencias deportivas. No es que no se cuezan habas en todas partes, pero por lo menos los de afuera no se dedican solamente a cocer habas. Hace que uno se pregunte cómo la hizo nuestra “dirigencia” deportiva para arribar a donde está.

¿Hay que morir para que te hagan caso?

La ciudadanía teme ir a un Estadio. Es más, teme tener su casa, o incluso circular, cerca a uno. Se cumple el sueño dorado de cualquier argolla delincuencial, que consigue expropiar la calle transformándola en “zona liberada” por la acción de barras bravas, grupos delincuenciales estructurados en los polos de un artificial conflicto que supuestamente opone a los hinchas de los clubes Universitario de Deportes y Alianza Lima, y “justifica” el despliegue de la violencia y la expoliación, acaso el asesinato. Los verdaderos conflictos quedan ocultos tras la increíble artificialidad que esconde a los verdaderos responsables, los que de hecho deben estar muriéndose de risa, mientras el deporte colapsa en las manos de delincuentes de poca monta, que esconden a los de cuello y corbata, los que sí la llevan y se la llevan.

Me pregunto si para que te hagan caso te tienes que morir primero. Esa lógica perversa está instalada desde mucho en el Perú. Se sabe que la palabra de las autoridades no vale el papel en que se escribe, y los acuerdos firmados con sonrisas e hipócrita estrechamiento de manos serán desconocidos ni bien voltees la cabeza. La lógica de la violencia y el achoramiento se ha entronizado en las relaciones sociales. Hay que decir que el último gobierno llevó este modus operandi a su perfección, dejándonos montones de conflictos sin solucionar, demasiado ocupados en los faenones y en los cristos del pacífico para preocuparse de otras cosas menos importantes, como la desnutrición, por ejemplo, o como los muertos acumulados por los dizque hinchas de Universitario o Alianza. Lo terrible es que, según parece, sólo te harán caso si pones muertos en la mesa de negociaciones. ¿Quiere decir esto que hay que morir para que te hagan caso y algo cambie?

Algo apesta en todo esto

Alianza Lima y Universitario de Deportes son quizá los equipos de fútbol más queridos entre nosotros. Yo soy hincha de la U, aunque hoy en día eso me duele y me da vergüenza y asco. Las viejas adhesiones emocionales a una historia y unas características deportivas – la picardía aliancista o la “garra” de la U – han cedido a un tema delincuencial. El fútbol ya no es más un juego de varones de pelo en pecho que juegan duro y parejo, rudos pero limpios y respetando al adversario, que no es lo mismo patear al adversario cuando se busca la pelota que patear a la pelota cuando se busca al adversario, y donde ganas el partido porque pones lo que las gallinas ponen, pero ahí en la cancha. Hoy los jugadores, se sabe bien, juegan por dinero y cambian sus lealtades con completa indiferencia, porque dicha lealtad – un valor al fin y al cabo – no es al equipo del que forman parte, o al club que les cobija, sino al sobre de pago o al posible futuro contrato en el exterior. La lógica del mercado ha matado al deporte hace ya mucho tiempo, y de hecho no creemos que reviva y se salve. Esperar, por ende, que una convocatoria a añejos valores deportivos consiga resultados parece un tanto irreal, aunque entiendo que es válido. Sospecho que más vale considerar todo este asunto del deporte como lo que hoy es: empresas con fines de lucro, con chambas y relaciones comerciales y laborales que se rigen por su propia lógica. En este contexto capitalista moderno, no se entiende qué justificación puede tener la existencia de esa suerte de repartimientos llamados Trinchera Norte o Comando Sur, grupos que en la práctica encuadran jóvenes NINI (que NI estudian NI trabajan), desempleados, miembros de pandillas, e individuos de mal vivir. En la práctica estas organizaciones reclutan para la realización de acciones pandillescas de alto vuelo y financiadas por las dirigencias de los clubes. No existe en absoluto ninguna justificación sino para su desbande, a mano policiaca si es necesario. Estas bandas de matones deben ser eliminadas de plano, desaparecidas, acabadas, sacadas de nuestras vidas de una vez y para siempre. Si aún después de todo esto continúan existiendo será signo que a las dirigencias de los clubes les importa tres pepinos el tema, y que necesitan de sus delincuentes para su propia sobrevivencia. Se evidenciará la relación delincuencial y encomendera entre las barras bravas de abajo con los cuellos blancos de arriba. Y el problema será entonces de otra clase.

Los poderes públicos

Estamos agradablemente sorprendidos por la rápida y decidida reacción de los poderes públicos a nivel nacional y municipal. Al revés de los últimos gobiernos, tanto el Presidente Ollanta Humala, como la Alcaldesa Susana Villarán se compraron el pleito, y no se voltearon para no ver lo que pasa, como sus antecesores. Esto es algo que con seguridad la oposición de derechas no reconocerá y retrecheará, como es costumbre. Los gobiernos nacional y municipal están, pues, en sintonía con la Nación que se opone terminantemente a que esta situación se eternice. Debe ser porque somos peruanos, pero sorprende que una autoridad cumpla con su deber. Por lo demás, ha bastado que Presidente y Alcaldesa hayan tomado rápidas y contundentes medidas, de esas que pisan callos, para que se haya levantado el consabido clamor mediático en pro de Clubes Deportivos que bien poco tienen de deportivo, y sí mucho de banda.

¿Será esta actitud flor de un día? Dado que el Estado en el Perú se ha caracterizado por su absoluta inoperancia en el tema del deporte, y como consecuencia éste fue dejado a su arbitrio durante luengos años, la actividad deportiva terminó en manos de argollas, y en refugio de individuos de mal vivir en relación de clientelismo con los capos de las argollas. Es que hay mucha plata, señor, y plata internacional incluso. Y sorprende la lenidad y la poca voluntad de la respuesta de los clubes, en especial Universitario de Deportes. Acá parece que de tanto “agarrar” se les acabó la “garra”. Cabe preguntarse, ya para terminar, ¿qué demonios necesitan que pase para que reaccionen, que se prohíba el fútbol?


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miércoles, 20 de julio de 2011

CONTRA EL ENGAÑO EN PUBLICIDAD


No hace mucho di a luz un pequeño articulito que mencionaba lo que pasa cuando el valor de la Verdad se contrapone y termina dominado por el valor de la Ganancia económica. Creo que, por una vez, todos estaremos de acuerdo en que la publicidad muy fresca aún de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo, que defiende – pobrecitos ellos – la posición contra el pago de impuestos constituye una monumental metida de pata. El pasarla durante el partido de Fútbol Perú-Uruguay de la Copa América constituyó otro señalado desenbarrancamiento. El recurrir al señero jugador y buen entrenador Juan Carlos Oblitas, con el máximo de los respectos que me merece, me pareció otra magnífica metida de pata, aunque para él ha significado sin duda un sustancioso aumento en sus arcas, cosa que no podemos retrechearle. Pero estos son detalles. El tema de fondo es el de la mentira elevada como argumento a favor de la ganancia económica.

Los superdotados publicistas que perpetraron esta Publicidad se basaron en algunos elementos desfasados, otros absurdos y otros bastante obvios. Veamos algunos.

Apelación a la competencia con Chile

Uno, Chile nos ganó por uno a cero, y por lo tanto debería haber algún tipo de resquemor frente a ellos. Y sin embargo esto todo lo que demuestra es que hay que ser bien caído del palto para plantearle eso a gente que ve Fútbol, considerando que Chile fue eliminado por Venezuela, que Uruguay nos ganó el partido en que pasaron el spot – asociando la Publicidad al hecho de Perú perdiendo -, y que a la inmensa mayoría de la gente nos importa tres pepinos que Chile nos ganara en una olvidada guerra hace casi 130 años. Lo de la competencia podría tal vez funcionar, pero según parece tomaron como ejemplo el peor posible.

Preguntas: ¿Por qué no compararon la situación del Perú con la del petróleo de Venezuela o la gran minería en Bolivia, si tan seguros están de su posición? ¿Por qué con Chile?

Comparación como ejercicio racional

Dos, trataron de hacer una comparación como ejercicio racional, es decir que lo buscado era una demostración racional de que en el Perú las Mineras pagan impuestos más que en otros países, y que eso es negativo para la inversión. Pero para cualquiera es patente que no puedes asumir el Fútbol como si fuera la Minería, no hay una sola asociación libre que permita asociar una con otra en la mente de la gente. Con esto la comparación se hacía espectacularmente incoherente, y cómo la apelación es a la racionalidad, pues obligas a la gente al indeseado ejercicio del pensamiento. El efecto, por ende, ha sido exactamente el contrario al deseado.

Preguntas: Si nos querían hacer pensar en la Minería, ¿no hubieran acudido mejor a lo que la Minería le hace ganar al Perú? ¿O al número de puestos de trabajo creados? No hubiera sido óptimo, y la comparación no hubiera funcionado, es decir, la publicidad hubiera sido más tradicional y menos impactante, pero por lo menos no la habrían embarrado. Pero el problema es que según parece lo que les interesa no es lo que la gente quiere, sino lo que ellos quieren, y ESE mensaje sí pasó a la perfección.

Asociaciones libres

Tres, Que a Oblitas le reviente que Chile nos ganara 4 a 0 en una ocasión está tapado por el hecho que con Markarián nos ganó por uno a cero en la última, lo que todo el Perú vio. La asociación es que si antes, con Oblitas, nos ganaba por 4-0; ahora, con Markarián, lo hace por 1-0, y si le sumas que Ollanta ganó las elecciones, entonces eso significa que las cosas con el de antes iban mal y con el de ahora – Ollanta - irán a mejor y no a peor, y por lo tanto Ollanta queda asociado a Markarián y su exitosa campaña en la Copa América.

Preguntas: ¿Es que no vieron que Oblitas, el entrenador de antes, está asociado a perder, y Markarián a trabajar y ganar? ¿Dónde tienen los publicistas el cerebro, por Dios santo? ¿No vieron que la asociación era negativa para la SMPE, y favorable a Ollanta Humala?

Cifras discutibles

Cuatro, la apelación racional queda oscurecida por el simple hecho que, según parece, las cifras presentadas son altamente discutibles. No soy técnico en la materia, pero lo que he visto es que Chile presiona más que el Perú en impuestos a las mineras extranjeras, en tanto que a las Mineras nacionales les da un trato preferencial. Por ahí que de repente a algún caído del palto no se le ocurrió desagregar las cifras y sumó unas con otras, y claro, le iba a salir favorable a Chile. La frase atribuida a José de Echave, experto en el tema, es lapidaria: “Si sumas todo lo que deberías sumar y restas todo lo que deberías restar, en el Perú pagan menos que en Chile”. Y ahí no quedó la cosa, sigue Echave: “Han sumado el Impuesto a la Renta (IR), las regalías, el aporte voluntario… Pero las empresas que pagan regalías no pagan aporte voluntario y viceversa. Además, el IR tiene una serie de beneficios tributarios que son deducibles: la depreciación acelerada, la doble depreciación, la reinversión de utilidades, si la empresa construye un colegio, un hospital, una carretera, todo eso es deducible del IR… Esas restas se han olvidado de hacer”. Por cierto, extraigo las declaraciones de Echave de La Mula.pe.

Preguntas: ¿No sabían que desde que se dan cifras, esas cifras serán cuestionadas? ¿O es que de lo que se trata es de sobarle el ego herido a la SMPE por la pérdida de las elecciones y la consiguiente baja en la autoestima? Ojo, algunas empresas de publicidad son expertas en eso de manipular el ego de sus clientes, en especial aquellos que manejan poder político. Pregúntenles a los candidatos perdedores qué opinan ahora de sus empresas de publicidad.

Contradicciones obvias

Cinco, una cosa es la comparación y otra es la forma como se obtiene. Parece ser que se utilizó un ranking del Instituto Fraser de Canadá, que según se dice emplea ponderaciones cuestionadas. Por ahí, además, me he enterado que el Perú ocupa el 5to lugar en el Mundo en prospecciones mineras, El ranking sería primero Canadá, luego Australia, México, Brasil y Quinto, el Perú empatado con Chile. Que alguien me explique por favor como se come esto.

Preguntas: ¿Las empresas mineras del mundo son tan bobas que van a gastar plata en prospección – esa plata que no retorna – a un país que le va a cobrar más que el resto, en especial el vecino?

Conclusiones

Uno, el fantasma chileno solamente funciona para algunos militares retirados y gente desfasada de lo que piensan y sienten verdaderamente los peruanos. A estas alturas nos interesa más ganarles los partidos de fútbol, que la manera en que manejen su Minería.

Dos, el fútbol no es lo mismo que la Minería. Lo digo porque creo que los de la SMPE creen que sí. El resto, no.

Tres, cuando se apela a la razón, es eso lo que van a obtener. El problema es que ya probaron con el miedo en las elecciones, y no les funcó. Ahora tendrán que convencernos, y les será más difícil tras esta metida de pata. Han levantado, Dios sabe por cuánto tiempo, una unanimidad, pero en contra.

Cuatro, todo el mundo sabe ya que lo que quiere la SMPE es no pagar los impuestos, algo que todos los peruanos sí hacemos, y nos cuesta. Y eso no se ve nada bonito en muchachos que ganan la plata que quieren.

Cinco, los peruanos saben ya que la SMPE les miente con descaro cuando de defender sus intereses se trata. Y no nos gusta eso tampoco.

Seis, para introyectar posiciones ideológicas no se emplea publicidad, se hace educación o instrucción, y se da buen ejemplo. Mejor emplearían ese dinero en mejorar escuelas, puestos de salud y cosas que la gente realmente necesita. Ahí sí obtendrán apoyo concreto y real, y las ventajas de la Minería quedarán patentes.

COLOFÓN

Para hacer una publicidad de esta clase, vaya hombre, mejor llámenme a mí, que no seré la Price Waterhouse, pero no meto la pata de ese modo, y necesito ganarme la vida. No creo que podamos dudar de nuestra vocación minera, pero lo que no queremos los peruanos es que nos tomen por idiotas. Señores: Hablen con la verdad, paguen sus impuestos, sean buenos muchachos, y en vez de navegar en tres yates, háganlo en solo dos, que lo pequeño es hermoso. Tengan ganancias sensatas en vez de jugar a la avaricia, paguen bien, cuiden el medio ambiente, demuestren que son mejores, y su situación será mucho más sostenible. O búsquense una dictadura africana que coimear.