Mostrando entradas con la etiqueta Fujimori. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fujimori. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de junio de 2013

DESACTIVADOS POLÍTICOS o CONTRA LA DBA

DESACTIVADOS POLÍTICOS o CONTRA LA DBA

El peor analfabeto es el analfabeto político
(Bertolt Brecht)


Entre tanto que nos debe el Fujimorismo y la Derecha Bruta y Achorada, algo que nos debe realmente en serio a todos los peruanos es la desactivación política y educativa de Toda una Generación:


Gracias a ellos tenemos la población menos activa políticamente de toda América latina, lo que quiere decir que los Corruptos y Achorados la tienen relativamente fácil y pueden cooptar a cualquier Gobierno, inclusive los más inclusivos.

Gracias a ellos tenemos un sistema educativo diseñado para que ciertos grupos se llenen de plata con las expectativas de padres y jóvenes, para deseducar a la mayoría de la gente, para poner en la calle todos los años centenares de miles de jóvenes NINI, y para alimentar a otros países con los pocos que consiguen remontar nuestra mediocridad, y por mayor audacia, inteligencia o comprensión lectora, se van del Perú al ritmo de 100 al día.

Gracias a ellos tenemos un Poder Judicial diseñado para colar el zancudo y tragarse el camello, en especial cuando se trata de proteger a las Mafias y sus aliados delincuenciales, ajustándose a la letra de la Ley y olvidándose olímpicamente de su espíritu.

Gracias a ellos tenemos los Medios de Comunicación más desinformadores, pedantescos e ignorantes del Continente, donde los más renombrados “líderes de opinión” no saben hablar ni escribir sin faltas de ortografía, ripios, faltas de sindéresis y obvios compromisos con sus empleadores, y que tratan todo el tiempo de convencernos que las excepciones son la regla, con la consecuencia de que los mejores periodistas son los que NO trabajan para los grandes medios de comunicación.

Gracias a ellos se pueden hacer en el Perú procesos de revocatoria que no son más que venganza política, canibalismo e instrumento de poder, y que darían vergüenza en cualquier país civilizado.


Gracias a ellos, la gente cree que la Política es sucia y no hay que meterse en ella, con lo que se les deja las manos libres a los Corruptos, Mafiosos y Argolleros, se fomenta el analfabetismo político y la estupidez rampante.

Gracias a ellos hay muchos Jueces como Malzón, semi-analfabetos, semi-inteligentes, semi-jurídicos, y además particularmente semi-éticos.

Gracias a ellos tenemos la peor Televisión del Continente, sembradora de anti-valores, fomentadora de estereotipos nacionales ridículos y despreciativos, dominada por mafias cohonestadas con las mafias económicas, eclesiásticas y políticas para poder seguir manteniendo el control de los recursos y los procesos de concentración de capital.

Gracias a ellos tenemos una población que ha aprendido la ética de los dibujos animados de Tom y Jerry, donde el mejor es el que le pega más al otro.

Gracias a ellos nuestras jóvenes promesas políticas creen que una movilización política se hace a través de las redes sociales.

Gracias a ellos tenemos el último – penúltimo según Alan – lugar en Comprensión Lectora en el Mundo. Que no me digan que eso no corresponde con toda lógica a una Política de privatización a lo bestia y de embrutecimiento generalizado. Para muestra Laura B. trabajó para ellos, e hizo tan magnífico trabajo que la DBA de otros países la recontrata.  

Gracias a ellos podemos notar que la distancia entre Argentina y nosotros en cuanto a Ciudadanía es mayor que la que hay en Fútbol: Nadie se ha atrevido allá a pedir un ilógico Indulto Humanitario para el Dictador Jorge Rafael Videla, que discrepancias aparte murió en la cárcel y completamente en su ley, a diferencia de los de acá, que pierden toda dignidad y coherencia cuando de plata y poder se trata.

Gracias a ellos tenemos una Policía desarmada cuando se trata de proteger el Pueblo, pero preparada y lista para defender a los Grupos de Poder, penetrada por Mafias y Argollas y presa de la Corrupción Hormiga por los sueldos de miseria que la convierten en Guardia Pretoriana de los Bancos y Grandes Empresas.

Gracias a ellos la agenda periodística “baja de los cielos”, y olvida temas tan tontos y absurdos como la Desnutrición Infantil, la Debacle Educativa o la Pobreza. En cambio, nos sirven sangre y tripas sanguinolentas todos los días para crear la sensación de desprotección que sus amos desean. Además, cuando el Presidente de la República les llama educadamente la atención al respecto, se pretenden extraterritoriales, se burlan del Público y dicen que es atentado contra la Libertad de Prensa.

Gracias a ellos muchísimos jóvenes se preguntan hoy en día si los Terrucos no tendrían razón al levantarse contra el Estado y la Sociedad, firman los planillones de MOVADEF y apoyan al Narcotráfico.  

Gracias a ellos nadie pregunta de dónde salieron las Casas y Hoteles del Juego de Monopolio de los expresidentes e hijos de expresidentes, nadie se molesta porque se eche del parlamento a los parlamentarios probos y en cambio se queden los propietarios de las empresas donde se encuentran toneladas de Clorhidrato de Cocaína, por el hecho de ser hijos de su papá.

Gracias a ellos nuestra política exterior la determinan dos achoradas que agreden a un embajador en un mercado con decimonónicos insultos racistas.

Gracias a ellos no utilizamos en su momento el dinero de nuestra matriz primario exportadora para  invertir en Desarrollo, Agricultura, Educación y Ciencia y Tecnología; sino para engrosar aún más las utilidades de las empresas y tener una reserva para el necesario y previsible salvataje del sistema financiero cuando las burbujas exploten y los precios internacionales de las materias primas bajen.

Gracias a ellos la gente es lo suficientemente desenfocada y los medios lo suficientemente anodinos para poder armar psicosociales a mansalva, darle pantalla solamente a los mafiosos, y aún así seguir pretendiendo muy sueltos de huesos que somos un país donde rige la “más irrestricta libertad de prensa”.


Gracias a ellos, todos los días hay niños, niñas y adolescentes que pierden un poco más la esperanza de vivir en un país al que se pueda amar en serio. Y así quieren que los indulten: El que tenga Oídos, que Vea. 

Peru Blogs

viernes, 17 de mayo de 2013

CREENCIAS MÁGICAS: UN VIDEO TED

CREENCIAS MÁGICAS: UN VIDEO TED

El pensamiento mágico abunda en las sociedades necesitadas de creerlos. Esta verdad de Pero Grullo (Caballero sumamente crédulo que expresaba verdades evidentes por sí misma, del tipo "Todos nos dimos cuenta", con gran seriedad) es en nuestro país más evidente que nunca. Por ejemplo, ya no tenemos Noticiarios para informar sino solamente para Manipular. Lo que se calla es tan importante o más importante que lo que se dice. Hay programas de radio y TV dedicados a lo "Oculto", cuando necesitaríamos uno o dos dedicados a lo Evidente. Pero hay quien está interesado en que tú y el resto sigan siendo fáciles de ser llevados por la nariz. Para eso que seas ignorante es bueno para ellos, pero lo es más aún que seas CRÉDULO, es decir que te creas algo porque está vinculado a la Religión, o tal vez porque te resulte más bacán pues le pone una aspirina a alguno de los Miedos que te meten por los ojos. Recordaremos que durante más de diez años Fujimori & Montesinos nos dieron de esta medicina masivamente, y nos acostumbramos a pensar que una cosa es verdad si nos tranquiliza. Recuerdo en particular las Vírgenes que Lloraban, porque el amigo Michael Shermer, conocido Escéptico, trata este tema así como Otros vinculados. Disfruten el video:    

Michael Shermer on strange beliefs | Video on TED.com

Peru BlogsComo hemos visto, la Ignorancia es una enfermedad menor, se cura con lecturas adecuadas y videos esclarecedores, lo que constituye un esfuerzo pequeño y sumamente remunerativo. La credulidad es más difícil de curar, en especial cuando hay intereses políticos en mantener la educación en su carácter estupidizante. En tal contexto se recurrirá a criterios curiosos: Te dirán, por ejemplo, que eres en exceso "racionalista" y que debes "equilibrar" por un sentido "de equidad" tus afirmaciones racionales con creencias no demostradas. Naturalmente las creencias no demostradas no tienen nada de malo, ten todas las que quieras. pero por ello no van a estar en el mismo nivel de las afirmaciones verificadas. El que tenga Oídos, que Vea.    

jueves, 18 de abril de 2013

VALORES, CORRUPCIÓN, ARGOLLAS – Parte 1: El Coyote y el Correcaminos

Peru Blogs

VALORES, CORRUPCIÓN, ARGOLLAS
Parte 1: El Coyote y el Correcaminos

“¿Tan difícil es andar derecho?” (Nadine Heredia)

El tema es amplio, y lo inicio arriesgando una respuesta a la añeja pregunta de la Primera Dama, porque a pesar del tiempo que ha pasado desde que la hizo, y fuera de la anécdota que la causó - que trajo cola, pero fue anécdota al fin y al cabo -, nadie se la tomó en serio y nadie la respondió formal ni cabalmente. Así que a la luz de los últimos acontecimientos, trataré de esclarecerla su poquito. Es que creo que es una pregunta que en serio debería tratar de responderse.

Respuesta a la pregunta

La respuesta, naturalmente, es que

NO, NO ES NADA FÁCIL ANDAR DERECHO

Esto es una corroboración política que cuando se es oposición resulta tan fácil de hacer como de convertir en caballo de batalla, y cuando se es gobierno se convierte en un problema con el que lidiar tipo pulpo-tiburón que antes que te des cuenta primero te atrapa con sus tentáculos y luego te come. Mientras se crea que la respuesta a esta pregunta es ética y moral en su fundamento, no andaremos derecho ni en lo ético ni en lo intelectual. Se puede ser inmoral y bruto, como el Tremendo Juez Malzón el de La Parada, pero más te vale no ser bruto, en especial si eres inmoral. Resulta mucho más fácil que te encuentren, te evidencien y eventualmente te envíen a la Canasta.

(Paréntesis Propedéutico: Para los pajaritos sin hiel faltos de cayetano, les chamullo que Canasta es el chaplín para Cana = Cárcel, es decir, ese sitio donde la Indiada cree que vas si cometes falta).

La corrupción no es un tema tan ético cuanto político, y eso quiere decir que hay que tenerla como objeto de estudio tanto como de condena moral. Más exacto es decirlo así: No hacemos absolutamente nada con condenas morales si no tenemos dientes para morder. Y por eso yo en lo personal me muero de risa de las declaraciones y convocatorias de los medios de comunicación, que no sabemos si responden a una encantadora ingenuidad, a una mayúscula estupidez o simplemente a connivencia y complicidad con la delincuencia, la mafia y las argollas.

Grupos expertos en corrupción

Claro que es un enorme avance que un corrupto pueda caer eventualmente en la Canasta, más que sea Canasta de Luxe. Dígalo el expresidente Fujimori, que aunque los barrotes sean de oro no son menos barrotes. Aunque si perteneces a ciertas agrupaciones la corrupción te pasa por el costado, y tiene que ser muy gordo lo que hagas para ser eventualmente mantenido por el estado. De lo contrario no solamente no llegas a la Canasta, sino que puedes meter en ella al que te estorbe y sacar de ella a quienes necesites, sea porque la Justicia está en la práctica privatizada (es decir, tiene precio de mercado), sea porque así le puedes sembrar inseguridad ciudadana a tu sucesor, para luego poner a tus medios de comunicación a gritarlo con el fin de acortarle su presencia en el gobierno, o por lo menos ponerle la agenda y limitarle las opciones. Que esto tenga como implicancia que los estándares de la Honestidad y la Honradez Políticas bajen al subsuelo les tiene sin cuidado, pues ellos libran sobre la paciencia ciudadana como sobre una cuenta a plazo fijo con vencimiento cada año electoral. Por ello el Apra va desapareciendo y el fujimorismo debilitándose, pero solamente hasta un punto, porque de ahí tratarán de inyectar nuevos fondos en la ingenuidad ciudadana, no les falta la plata para ello. Llega sola.

Así que cuando los ingenuotes se escandalizan de lo que ocurre hoy en día en términos de corrupción podríamos mostrarles como eran las cosas antes y reírnos de su ingenuidad, que los viejos han visto muchas más cosas, más indecentes y más descaradas. Y lo digo porque el pasado cuenta pues establece las bases del hoy. Pero muchos postmodernos caídos del palto creen que el Mundo apareció con ellos, y se sorprenden cuando encuentran cosas que se apartan de un deber – ser amamantado en las otras latitudes donde cursaron sus maestrías. Esta sorpresa pequebú es propia de los denominados caviares, gentes bienintencionadas y decentitas que aspiran a algo diferente, más justo y menos corrupto, más racional y menos inhumano; pero que carecen de cayetano aunque no de street.

El Coyote y el Correcaminos

Pero esa es otra discusión. La corrupción tiene causas, a pesar de que los reaccionarios, conservadorones, aristocratones y derechistones Brutazos y Achoradazos usen sus periódicos, radios, televisoras y demás Medios de Manipulación para convencer a la Indiada que si hay Corrupción eso depende de los “Valores”, algo muy lindo que baja de los cielos y que tienes si eres de Derecha, porque si eres de Izquierda eres malo, ateo, inmoral, chavista y te violas dos o tres monjitas antes del desayuno. Hay gentes como la Chichi y el Aldo que son inapreciables porque mantienen la valla baja pues se la creen completita – cómo harán en su vida personal para convivir con su ingenuidad es para mí un misterio – y trasladan a la Indiada con más o menos éxito su ingenua convicción y su mundito artificial, bien aceitado por supuesto, que sin plata nada funca.   

(Paréntesis Propedéutico: Nadie, y menos aún ellos, se molestará en explicarte qué son los Valores, solamente te dicen que NO hay, o que SE HAN PERDIDO, y que como solamente los tienen ellos por eso tienen que gobernar. Y se pican si no votas por ellos y te llaman electarado.)

Y como no hay Valores, entonces hay Corrupción, y así la Corrupción te la pintan como el dibujito animado del Coyote y el Correcaminos, es decir una carrerita donde el pobre Coyote emplea todos los medios para alcanzar al Correcaminos, y éste siempre es más rápido, lo que por cierto es el único argumento del tal Correcaminos, porque a veces el Coyote muestra gran astucia pero jamás alcanza al maldito pajarraco. Y algunos se la creen tanto que le hacen barra al pajarito. Del mismo modo, cuando se acaban las cortinas de humo, la Corrupción termina siempre por justificarse sola y únicamente en la más elemental y primitiva de todas las justificaciones morales: No me alcanzaron, no me ampayaron, no me demostraron. Argumento de niños, de bebes de teta ético-moral para los que no existe falta si no te atrapan, y que le venimos escuchado años a Alan García. Quizá el espectáculo más triste es ver a gentes que uno supuso articulados e inteligentes hacer de escuderos y apropincuarse a las falacias con piruetas mentales para justificar lo injustificable. Me pregunto qué verán en el espejo cuando se miran. Valores no creo, a no ser que sean los de la Bolsa de Valores … .

Colofón

Dejamos estas preguntas abiertas para los Pacientes Lectores: 

¿Qué les parece, hay Valores, existen esas “cosas”? ¿Qué deberíamos hacer para que haya Valores? ¿Clasificará el Perú al Mundial de Brasil, o a algún otro, aunque sea el de yan-ken-pó? ¿No hay faltas y delitos si no te atrapan? ¿Fue la revocatoria honesta y decente? ¿Son el apra y el fujimorismo grupos de gentes honestas y decentes? ¿Recapturarán La Parada los comunicores? ¿Fueron ilusos y manipulados los que votaron por el Sí y creyeron que no tratarían de recuperar La Parada, o era que no les importaba? ¿Qué son las argollas y las mafias, cómo se organizan, cómo se organiza la corrupción?

Habrá una segunda parte de este artículo, y si Dios y mis lectores quieren, una tercera y una cuarta, y quién sabe si más. Trataremos de avanzar a responder tan profundas interrogantes. Hasta entonces. Esta vez fueron el Coyote y el Correcaminos. Viene ahora Scott McCloud, el Ángel del Espacio. Que el que tenga Oídos, que Vea.  

miércoles, 3 de agosto de 2011

CONSTITUCIÓN, A ESTAS HORAS



¿Constitución a estas horas? Que lo amarren al señor.” (Ricardo Palma)

Acostumbrados estamos desde la década de los 90 a la desinformación y la manipulación de las agendas políticas, tanto, que a estas alturas ya no nos sorprende que se retire un programa de televisión top en sintonía, que se le niegue a un premio Nobel la posibilidad de tener un programa de TV, que desaparezca la parte noticiosa de una radio como CPN, o que el periodista más respetado del medio no tenga un programa de opinión. Nos da una idea clara de quien manda, y hace que se nos despierten simpatías por el presidente Correa, que recurrió a la legalidad de los tribunales de justicia para salvaguardar su honor, cuando se le acabó la paciencia.

Tampoco sorprende que, a raíz del escandalete surgido en el Congreso por obra y gracia de Santa Marta Chávez – canonizada y expuesta hasta la saciedad por los medios -, las declaraciones de parlamentarios de Gana Perú o miembros del gobierno no sean ni consultadas ni difundidas. Para averiguar qué va a hacer el gobierno los periodistas no parecen tener mejor idea que preguntárselo a sus enemigos o adversarios. La evidente inequidad es indicativa, y según parece, y a pesar de la zurra recibida en las urnas, no se han enterado que cuando esto sucede se potencia la capacidad comunicadora de aquel al que se pretende acallar. La otra tarde escuchaba un conocido programa en una radio local - cuyo lema es “Tu opinión importa” - donde miríadas de radioyentes empleaban su tiempo en preguntar por qué continuaban dándole y dándole con Santa Martha, cuando había tantos otros temas qué tocar, y la única respuesta que los agudos periodistas presentes pudieron dar era que ese era el tema en agenda. Esto hace que uno se pregunte qué entelequia o santo del paraíso se ocupa de establecer dicha agenda, y a quién le pertenecerá la opinión que realmente importa.

Agenda política: Intenciones y temas

En medio de este acre humo parece ser que el tema a invisibilizar esta vez es el de la Constitución del Estado. Como en mi Blog no me pagan por estar, las opiniones que vierto en este espacio son las mías propias, y por eso intentaré ver las intenciones que se traen, así como el tema de fondo, soplando el humo a un lado, a ver si los sufridos peruanos que me honran con su atención pueden contar con algunos de los elementos de juicio que los medios de comunicación les niegan.

Se observa que el general descontento y repudio a la malacrianza de Santa Martha resulta ser bastante acallado, y la sobreexposición de la Santa dice muchísimo del discurso que se está levantando. Parece claro que su intención es echar dudas sobre la legalidad y legitimidad del actual Gobierno, explorando las reacciones de la ciudadanía al respecto. Se trata de condenar a un Gobierno que no ha empezado a funcionar aún, y de hecho esto debería alertar a la ciudadanía respecto a las intenciones de los que pretenden cortar el jamón. El tema constitucional, presentado como secundario como quien mira a otro lado, parece en realidad ser el esencial. Tratemos de verlo con alguna claridad.

Un par de Falacias alrededor de las Constituciones de 1979 y 1993.

Empiezo señalando que no creo en la santidad de la entelequia constitucional. Una Constitución es un instrumento político, si bien fundamental, y por ende cambiarlo cuando es necesario no es cosa que debiera escandalizar a nadie. No es la Palabra de Dios. Los que la mueven lo entienden así, correctamente por cierto, pero al haber varias falacias en juego aquí, resulta importante develarlas. No entraré a mencionar todas ellas. Solamente recordaré que una Falacia consiste en un inadecuado uso de las reglas de la lógica con fines secundarios.

Es así que distinguimos el empleo masivo de la falacia “Post hoc, ergo propter hoc” (Pasó después de esto, luego esto es su causa) respecto a ambas constituciones. Se le adjudica a la Constitución de 1979 la hiperinflación y los desastrosos gobiernos de Fernando Belaúnde y Alan García del decenio 1980 y 1990, en tanto que a la Constitución de 1993 se le adjudica el crecimiento económico y el bienestar general. Curioso y polarizador alegato, bastante limitado en su alcance. Podríamos decir que, dado que el Cometa Halley pasó en 1986 cerca de la órbita terrestre, esto causó la hiperinflación de Alan García. O que el consumo de bacalao por parte del Ingeniero Fujimori causó el golpe de estado del 5 de abril de 1992.

La falacia de la parte por el todo está también aquí. Entiendo que para ciertas mentes lidiar con más de una causa es complicado, pero el simplismo con que se maneja la cuestión aterra. Se adjudica el efecto del crecimiento económico a la Constitución de 1993, cuando según tengo entendido se debe más bien al incremento de los precios internacionales de los minerales, que inyectó e inyecta ingentes fondos a la economía nacional. No encuentro relación alguna entre los precios internacionales y la Constitución del Perú. No creo que la Constitución de 1993 haya impactado tanto en la economía internacional que haya aumentado el precio del oro y la plata, ni me parece que fuera tomada en cuenta en la decisión estadounidense de invadir Irak dos veces, que disparó el precio del petróleo. Esto para dar pequeños ejemplos nomás. Contrario sensu, la Constitución del 79 no parece haber tenido relación con los relativamente bajos precios de nuestros principales productos de exportación en la década de los 80.

La metafísica de suponer que un documento produce inversión no es sostenible y denota pensamiento mágico. En el terreno de la realidad, un documento mandatorio puede tal vez fomentar la inversión, pero hará falta la concurrencia de muchos otros factores para movilizarla en la realidad. Una Constitución, por sí sola, no produce inversión extranjera o nacional. La Constitución de 1933 no produjo el crecimiento económico durante el gobierno de Odría (1948-1956), ni la de 1856 el incremento de las exportaciones de guano durante el Gobierno de Ramón Castilla. Cualquier historiador o economista con medio dedo de frente acudirá al agotamiento de los campos europeos y al redescubrimiento de las propiedades del guano en el siglo XIX; o al aumento del precio de los minerales debido a la Guerra de Corea (1950-1953). Acudir a las cartas constitucionales de aquellos días resulta improcedente por lo absurdo. Tampoco es que los papeles no puedan contribuir. Las Leyes de Fomento pueden aprovechar de las coyunturas económicas internacionales, pero no las determinan.

Un par de falsedades alrededor de las constituciones de 1979 y 1993

Una falsedad es distinta de una falacia. Producto del engaño premeditado o del error, la falsedad es simplemente decir – según el camarada Aristóteles – de lo que no es que es, o de lo que es que no es. Con el afán de equiparar ambas Constituciones en cuanto a su origen, se dice que las dos fueron producto de Dictaduras, y aquí es claro que se trata de equipararlas como si ambas fueran producto del mismo proceso, o cuando menos del mismo tipo. Como no nos gustan las falsedades, procederemos a recordar las circunstancias históricas para ambos casos, y ver por qué no son equiparables.

En 1978 el gobierno de la Fuerza Armada en su segunda Fase, liderado por el General Francisco Morales Bermúdez, se caía. Sin el innegable apoyo popular y la legitimidad de la que sí gozaba el gobierno del General Juan Velasco Alvarado, el gobierno estaba cercado por los conflictos sociales y políticos. “Abajo la Dictadura” era el lema más socorrido en aquellas épocas. El Paro del 19 de Julio de 1978 puso de rodillas al gobierno, que se echó a buscar con desesperación salidas políticas. Fue así que a los pocos días del Paro decidieron convocar a elecciones, primero constituyentes y luego generales, a fin de sacar a las Fuerzas Armadas del horno en que se estaban quemando. La Constituyente de 1979 nace de este proceso, y fue dirigida por un político de polendas, Víctor Raúl Haya de la Torre, ducho en la negociación política y hábil en el logro de consensos. Vastos sectores del Perú fueron representados, lo que le dio una alta legitimidad, y se desarrolló en el contexto de la realidad política de un gobierno incapaz de sostenerse, pero que estructuraba una salida política coherente. Los constituyentes de entonces gozaron por ende de mucha libertad para elaborar la Constitución, incluso al extremo de devolver las “correcciones” que Morales Bermúdez pretendió imponer, y que no pudo.

En 1992 el gobierno de Alberto Fujimori era producto del golpe de estado del 5 de Abril. Y pretendía no irse, sino quedarse. La presión interna era baja, pues la clase política de entonces hacía agua debido al desgobierno económico y la presencia de Sendero Luminoso y el MRTA. Desde afuera del Perú, en cambio, la OEA (Organización de Estados Americanos) – caja de resonancia de la Secretaría de Estado de Estados Unidos - presionaba hacia una salida política que preservara cuando menos una apariencia de democracia. En este contexto es que la dupla Fujimori – Montesinos decide convocar a un Congreso Constituyente para salvar la faz empleando el evidente descontento del pueblo peruano en referencia a la situación económica y social para conseguir una suerte de legitimidad que les permitiera continuar en el gobierno. La Constitución de 1993 fue ratificada por muy poco en un referéndum destinado precisamente a darle esa legitimidad, aunque algunos dicen con fraude electoral. De esto no sabemos, pero lo cierto es que dicha Constitución permitió instrumentar un acuerdo entre el poder político y el poder económico. Y esto era posible porque el gobierno no solamente no se iba, sino que reajustaba las cosas para quedarse con la mayor cantidad de poder posible. No se les puede negar que demostraron mayor habilidad que la de la clase política tradicional en esta tarea.

El Interés por sostener la Constitución de 1993

Cuando yo era chico, mi santa abuela me decía que me fijara en los intereses antes que en las palabras. De acuerdo a esta cuerda máxima política, podemos ver que cuando dicha Constitución fue elaborada, lo que se trataba era de darle una base de gobernabilidad al gobierno surgido del golpe de estado. No era el caso del Documento de 1979, donde el muy desgastado gobierno saliente no consiguió imponer una sola de sus condiciones. Vale decir, aquí el fujimontesinismo hizo lo que se le vino en gana, y lo esencial y central de esta Constitución fue el pacto económico y social que se estableció entre el fujimontesinismo y los poderes facticos. Ojo que en todo pacto hay acuerdos, y el hecho de hacer pactos y acuerdos no es necesariamente negativo. Pero el toma y daca de este pacto, apenas disimulado hoy en día después de las pasadas elecciones, era, para decirlo en simple, el poder político a cambio de mayores ganancias. Te elimino la oposición a cambio de que me financies. Esto era posible, desde que el gobierno fujimontesinista tenía la sartén por el mango, y podía imponer condiciones, como de hecho lo hizo.

Salta a la vista que este Pacto no fue el de la Moncloa, ni nada parecido al Acuerdo Nacional de hoy en día. Tenía ganadores y perdedores, y los perdedores estaban fuera del pacto. Se hizo a espaldas de la ciudadanía para reconfigurar y sostener un modelo económico y social de concentración de riqueza y exclusión social y política de las mayorías que el Gobierno de Velasco, la irrupción de las izquierdas y la guerra interna habían puesto en serio riesgo. Durante siete años (1993 – 2000) la trama del poder expresada en esta Constitución fue sostenible tanto en lo político como en lo económico, a costa de la más evidente y mendaz corrupción y concentración económica que el estado republicano vio jamás. Además permitió la estructuración de una dictadura civil de nuevo cuño, basada en el chantaje a los Poderes Fácticos, y en la que algunos alcanzaron pingües beneficios. Al venirse abajo la dictadura por el peso muerto de la corrupción y los costos que a ésta se vinculan, quedó supérstite, flotando en el esquema previo, el viejo pacto entre la clase política y los poderes fácticos, pero sin los vínculos que Montesinos había conseguido establecer y que una vez caído el gobierno dejó al Estado en situación de “default” frente a los poderes fácticos.

El Pacto en la primera década del nuevo siglo

El Pacto entre el gobierno y los poderes fácticos se vino abajo con el calateo y deslegitimación de la entraña corrupta del régimen fujimontesinista. Todos sabemos qué pasó ahí y cómo al final se resolvió, a medias, la crisis política. Tras la pequeña primavera democrática de Paniagua, con el Presidente Alejandro Toledo se trató de rearmar el pacto, en esta ocasión a favor de los poderes fácticos, que a partir de aquí, liberado de sus compromisos con Montesinos y Fujimori, empezó a tener una vez más la sartén por el mango, y en bastante mejores condiciones que antes de 1993. El gobierno de Toledo resultó cooptado, y se siguió con el business as usual, lo que se expresó en gestos para la platea – como el retiro de la firma de Fujimori de la Constitución de 1993 – y el mantenimiento del Pacto, aunque con modificaciones importantes en la trama del poder.

La irrupción del Partido Nacionalista Peruano y de su líder Ollanta Humala reventó el esquema, como era lógico. Tras las elecciones de 2006 quedó patente que la garantía de que dicho Pacto se mantuviera era la constitución de 1993, en especial en la parte correspondiente al orden económico, que garantizaba las ganancias. Ello desató la competencia entre los diversos grupos de la clase política tradicional para ser el agraciado con el reparto de la torta, fortalecido por el sistema del ballotage. Como sabemos, dicha lotería política la ganó el Apra de Alan García, y con ellos fue que los poderes fácticos negociaron y renegociaron un reparto de la torta hasta las últimas elecciones políticas. Los tejemanejes de Alan García, aunados con el crecimiento y desarrollo de la opción política de Gana Perú, determinaron el colapso relativo de este acuerdo representado por la Constitución de 1993. En las elecciones pasadas el fujimorismo redivivo intenta nuevamente reconquistar la posición política hegemónica para replantear el reparto de la torta según los esquemas de la década de los 90, y aunque consigue imponerse en primera vuelta, no consigue ganar la Segunda, gracias a la acción militante de Gana Perú y de la Derecha Liberal y Democrática. Y aquí estamos.

Lo que importa no es la Constitución, es el Pacto

Que haya Pactos y Acuerdos entre los diversos poderes no es precisamente una excepción, es la regla. El chiste es que tal Pacto considere todas las partes. La exclusión de sectores importantes quita gobernabilidad al esquema política, y por ende amenaza el crecimiento económico. Cuando las cosas cambian, los pactos cambian, y de eso no hay por qué escandalizarse, que precisamente para eso sirve la Democracia. La Constitución de 1993 es el mascarón de proa, lo que realmente importa no es el título del papel, lo que cuenta es el Pacto que un Gobierno que aspire a sostenerse en el Poder debe establecer de hecho con los Poderes fácticos. Hasta ahora la fuente del Poder Político ha sido el usufructo patrimonialista del Estado por parte de las argollas de turno, y con esas argollas es que los Poderes fácticos han estado negociando. Víctima Toledo, Testigo Alan. Pero este estilo de Pacto ha llegado a su fin con las últimas elecciones, porque el contrapeso político hoy en día puede ser – aún no lo es plenamente – el Poder Ciudadano expresado en un Estado de Todos, no en un Estado propiedad de una casta política, que es lo que el Fujimorismo trataba – y aún trata - de reorquestar, y que sin duda fue uno de los factores que determinó que perdieran las elecciones. Hoy en día vemos la desesperación con la que el Fujimorismo redivivo trata de recuperar algún sector del mango de la sartén para así reconfigurar por una parte una alianza con algunos Poderes Fácticos; y por otra ponerse a la cabeza de una alianza de derechas. La composición del gabinete y de las alianzas políticas evidencia en la actualidad estos hechos.

Todo esto genera dos preguntas: ¿Cómo reaccionarán los diferentes Poderes Fácticos? La otra es ¿Qué hará la Derecha Liberal y Democrática? Las apuestas parecen estar alrededor de un nuevo pacto entre el Poder Ciudadano y los Poderes Fácticos, de Crecimiento con Inclusión, y su centro es el Gabinete Ministerial, donde están representados, con el arbitraje y muñeca del Presidente de la República y su Primer Ministro. Otras apuestas giran alrededor del Congreso, desde el cual los malcriados acontecimientos protagonizados por el fujimorismo recalcitrante el día de la Toma de Posesión se dirigen a crear una Oposición Caníbal, posible única salida que visualizan les puede asegurar algún nivel de supervivencia política. Poca imaginación demuestran, según entiendo. Dudo que amplios sectores obedezcan el artificial canto de sirena, y se alineen detrás del fujimorismo.

El tema constitucional

Si bien un programa como el de la Hoja de Ruta no implica para nada renunciar al objetivo político de fondo, resulta obvio que no es el rótulo del cambio constitucional la piedra de toque. Lo es el novísimo Pacto entre los Poderes Fácticos y el Poder Ciudadano dirigido al logro de Crecimiento con Inclusión. El Presidente de la República manifestó en una entrevista que no importa el color del gato, con tal que cace ratones. Representantes de grandes sectores económicos en nuestro país parecen dispuestos a pagar una factura que asegure sostenibilidad y gobernabilidad. Esto para nosotros es indicio de un pragmatismo político que no ha renunciado a los principios, pero que, como buena política, debe acomodarse a las realidades.

Hay diversos aspectos constitucionales que deben ser resueltos, en la medida que aspiramos a que nuestra nación tenga un Estado que la represente, y donde los diversos intereses puedan convivir en paz.

Colofón

Lo trascendental de las elecciones que pusieron a Gana Perú en el Gobierno no es que ahora el pacto pueda ser replanteado en el sentido que Alan García le dio, sino que el tipo de tablero ha cambiado. Se ha dicho hasta la saciedad en los dos últimos decenios que para repartir hay que crecer – la famosa política del chorreo -, y más bien la nueva lógica del momento político, económico y social actual es que para crecer hay que repartir. En Política práctica, no hay gobierno alguno que no quiera que el país crezca económicamente. El tema es que este crecimiento necesita de gobernabilidad, y la gobernabilidad democrática es incompatible con Pactos como el expresado en la Constitución de 1993 en su momento. La acción del fujimorismo militante de la actualidad ciertamente no aspira a asegurar la sostenibilidad de un modelo de crecimiento, y menos aún de crecimiento con Inclusión. De hecho lo que parecen querer fuera de las justificaciones y declaraciones es que la Inclusión fracase y que la Economía no crezca. Y un sector de la Prensa y los Medios les acompaña en esto. Vivir para ver. Y hasta la próxima.

Peru Blogs

sábado, 21 de mayo de 2011

CÓMO SE DERROTÓ AL TERRORISMO – Algo de Historia Reciente




























CÓMO SE DERROTÓ AL TERRORISMO 
Algo de Historia Reciente


… a lo largo de ese conflicto, 
el más violento de la historia de la República,
 el PCP-SL cometió gravísimos crímenes
 que constituyen delitos de lesa humanidad (...)
 la CVR estima que la cifra total de víctimas fatales
 provocadas por el PCP-SL asciende a 31,331 personas.”

(Comisión de la Verdad y la Reconciliación)


Introducción

Me atrevo a meter la cuchara en terreno histórico cercano sabiendo que está minado. En momentos electorales en los que se discute sobre tantos y tantos problemas que tuvo y tiene el Perú, el tema del cómo se derrotó al Terrorismo cobra actualidad, dado que además de relacionar Defensa Nacional y Seguridad Ciudadana, se le supone vinculado a una opción de gobierno. Las visiones históricas suelen tener peso político, más si se refieren al pasado reciente y aún no resuelto. Pretendo plantear algunas ideas al respecto como simple ciudadano y no más, para tratar de proporcionar una visión panorámica centrada en sus protagonistas sociales.

La Guerra de Sendero Luminoso y su secuela de muertes marcaron a fuego la escena de los 80 y  90. Los que vivimos esa época tan difícil, a más del Terrorismo, vivimos el mediocre gobierno del segundo Belaúndismo y el desastrosísimo primer gobierno de Alan García, lo que de alguna manera nos hace sentir como supervivientes de cuando menos dos desastres y medio. En aquellos años se sentía al Estado peruano pintado en la pared, Sendero Luminoso hacía lo que quería y mataba generales, almirantes, soldados, policías, dirigentes barriales, alcaldes de pueblo, campesinos y toda suerte de gentes sin que se le supiera detener. No cabía duda de que le había declarado la guerra a la sociedad peruana al modo de Pol Pot en Camboya, incluyendo sus espantosos experimentos sociales.

El estado peruano era como el de hoy: covacha de impresentables que vivían en las nubes, ocupados en faenones mientras el pueblo era agredido tanto por Sendero Luminoso como por malos elementos de las Fuerzas Armadas y Policiales. El que estas líneas escribe padeció, como los demás en este país entre 1980 y fin de siglo, su parte de la Guerra de Sendero, y pretende dejar sentado un punto de vista personal. Después de todo la historia le pertenece a todos los peruanos, y cada 18 de Mayo se cumplen dos aniversarios, más o menos comparables o más o menos incomparables, según las diversas opiniones: La ejecución de José Gabriel Condorcanqui - Túpac Amaru II, Micaela Bastidas y otros miembros de su familia; y la fecha que Sendero Luminoso eligió para iniciar su “Guerra Popular”.

Algunos aún sienten a Sendero Luminoso y al Terrorismo como peligros agazapados que esperan un momento de crisis para apoderarse del estado y la sociedad, fue así un buen tiempo, pero tal peligro ya no existe hoy en día. De Sendero Luminoso sólo quedan precarios jirones de pequeños grupos que han conservado sus armas, y cuya mayor trascendencia es proporcionar sicarios al narcotráfico. Otros pretenden que la Guerra de Sendero nunca existió, los más ni se hacen la pregunta. Algunos desearíamos poner un telón de acero en nuestras mentes que impidan el recuerdo de qué hicimos, pensamos o sentimos en esos años, a fin de creernos que eso no pasó, que fue un mal sueño. Otros virtualizan la realidad, y se la fabrican igualándola a una contienda entre buenos y malos para fines de política subalterna. Pero la realidad real es real y no se puede pasar por alto, mas no culpemos a nadie por querer dejar atrás esos años, no fue una gran época para nadie, yo los siento los años que viví en peligro, mismo título de película, creo que así fue para muchos. Tratemos de mirar atrás a vuelo de pájaro para distinguir el panorama, aunque se nos pierdan detalles, sentimos necesitar una versión común para todos, que aún no tenemos.



Terrorismo y Lenguaje oficial

Es curioso que según ciertos actores políticos, Sendero Luminoso haya sido derrotado y a la vez no. El lenguaje oficial no habla de narcotraficantes sino de narcoterroristas. Vale decir, algo existe de Sendero Luminoso que debe combatirse, por lo menos si le creemos al ex Ministro de Defensa aprista, y excandidato fujimorista a vicepresidente, Rafael Rey. El fujimorismo sostiene que Alberto Fujimori erradicó el Terrorismo, sin embargo es obvio que lo que sobrevive no está derrotado, que lo muerto no está vivo. Ambos enunciados contradictorios se le hacen aceptar a un pueblo acostumbrado a los psicosociales y ansioso de olvidar los malos momentos, como falacia para manipular opinión. Trataré por lo tanto de ver este período y la derrota del Terrorismo y de Sendero Luminoso a través de un hecho que veo indiscutible: Sendero Luminoso fue derrotado por la Sociedad Peruana a pesar de la clase política y económica en el Poder. Afirmo además que esta victoria se le ha retrecheado a la sociedad peruana, y espero con ello plantear un proceso para reivindicar a la Nación Vencedora de esta guerra.

Nuestra tesis es que varios sectores de nuestra sociedad peruana ganaron la Guerra. Intentemos ver entonces lo que cada protagonista hizo en su momento en un sentido amplio. Naturalmente, seguramente corro el riesgo de no decir la Verdad al no decirla toda. Si cometo algunos errores, espero serán corregidos por otros más inteligentes y mejor enterados.

Las Fuerzas Armadas

So pena de ser más miopes que un topo, no se puede quitar un ápice a la labor de las Fuerzas Armadas y Policiales. Los militares y policías pusieron el pecho demasiadas veces en condiciones muy complicadas; los responsables políticos de entonces –  Fernando Belaúnde de 1980 al 85, y Alan García de 1985 al 90 –, como suele decirse, les encajaron el asunto, les empujaron el pato, les arrimaron el piano. La incapaz clase política abdicó sus responsabilidades al entregar el control político absoluto de las zonas de emergencia a los jefes militares.

Debemos rendir el debido homenaje a los soldados, marinos, aviadores y policías que se fajaron sobre el terreno con pobrísimos recursos, que obedecieron órdenes y combatieron a un enemigo complejo, retorcido y difícil. Es una terrible verdad que se cometieron crímenes espantosos contra importantes sectores de la población que nada tenían que ver con Sendero, algunos pretendían responder al Terror con el Terror. Pero los perpetradores no fueron las Fuerzas Armadas de Grau, Bolognesi y Quiñones, sino sus peores elementos, algunos de ellos de alta graduación.

Mirando con ojos de ver, las Fuerzas Armadas y Policiales fueron abandonadas a su suerte por una clase política ciega y dedicada a gobernar para sí misma. El sentido de las Fuerzas Armadas y Policiales es el cumplir órdenes, y por eso la responsabilidad de los crímenes de lesa humanidad está en las órdenes de los mandos, y/o en los individuos que actuaron contra las órdenes o por fuera de la institucionalidad militar y policial, transformados en banda armada o paramilitar. Las Fuerzas Armadas no son sutiles, no hacen lo que los instrumentos más delicados del aparato civil pueden hacer, aprendieron sobre la marcha una forma de guerra para la que no estaban preparados, y en el proceso sufrieron bajas. Pero fue la Fuerza Armada la que arbitró el principal recurso para derrotar a Sendero: La población misma.

¿Qué debería enseñarnos esto? Que las Fuerzas Armadas no deben renunciar nunca a su vocación de proteger a la Nación. Es su razón de ser por más que algunos la perviertan y tratan que olvidemos que el pueblo de uniforme no está ahí para matar al pueblo, sino para defenderlo. Y para defenderlo necesita tecnificación, presupuesto, respeto de la ciudadanía, liderazgo civil.


Los Ronderos y Comités de Autodefensa 

Sendero Luminoso actuaba contra el pueblo. El Terrorismo consiste en sembrar el Terror para lograr la parálisis de las voluntades y la obediencia de las gentes. Sendero era particularmente brutal y sanguinario con las comunidades rurales campesinas y selváticas, que sufrieron su presencia durante más tiempo y con mayor dureza que los pobladores urbanos. Sendero ingresaba en las comunidades campesinas y, so capa de justicia popular, cometió toda suerte de crímenes. La moral es algo muy bueno, pero no detiene una bala o machetazo. Aún así, la resistencia campesina fue durísima, inerme y mal orientada por las Fuerzas Armadas, recordemos la matanza de Uchuraccay. Tras algún tiempo de dar manotazos en varias direcciones y aplicar sin éxito las estrategias contrasubversivas de la Escuela de las Américas, se estructuró una estrategia militar coherente: Armar al pueblo para que se defienda a sí mismo. Ello arrojó como resultado la derrota de Sendero en el campo. Cuando los senderistas se percataron que los antes indefensos campesinos, hombres, mujeres y niños que habían vejado y asesinado tenían dientes para morder, y mordían fuerte, huyeron a escape a las ciudades de la costa y a la ceja de selva. No se ha escrito la historia de esa resistencia de rejones, machetes, fusiles artesanales, cerbatanas, arcos y flechas.


Los Ejércitos de las etnias selváticas


Cuando Sendero se desplazó a la selva alta encontró dos cosas: la hoja de coca y las comunidades étnicas. Derrotados en la sierra por las Rondas Campesinas y Comités de Autodefensa, pensarían tal vez que las etnias selváticas serían más fáciles de dominar. Pero los abusos de Sendero llevaron a los indígenas de la selva a sumarse a la resistencia, tales los ejércitos asháninkas, que se las vieron por sí solos contra Sendero Luminoso. Venían a Lima las delegaciones asháninkas a pedir al Estado retrocargas y municiones, pues el corto alcance de arcos y cerbatanas les permitía resistir pero no enfrentar a Sendero en campo abierto, la moral del hombre desarmado se hunde frente al abuso. Las etnias de la selva con sus armas tradicionales y las que las Fuerzas Armadas les proporcionaron vencieron a Sendero y recuperaron a sus niños raptados para adoctrinamiento. Sin embargo, este episodio de la guerra aún no termina en las zonas del VRAEM y el Huallaga, donde jirones de Sendero se vinculan al narcotráfico como brazo armado a sueldo o a cupo, pero su capacidad de amenazar al Estado y a la Sociedad se ha evaporado.

Lección a extraer: Por más autoridad y gobierno que seas, no ten metas con veteranos de la Guerra contra Sendero. El Baguazo se dio porque los hombres y mujeres que defienden su tierra y su cultura de la ideología del perro del hortelano no son idiotas. Sorprende que tras la experiencia de Sendero Luminoso nuestros más connotados politicastros no hayan entendido tan sencilla verdad. Lo seguimos viendo estos días, en las acostumbradas mecidas de la tecnocracia, que estos veteranos toman como un insulto a su inteligencia.

Si nos libramos de Sendero Luminoso, no fue que los habitantes de las ciudades nos levantáramos a pelear, se levantaron los indios y cholos que algunos que se creen superiores desprecian estos días. Sendero y el MRTA fueron vencidos por los guanacos y chunchos de la sierra y selva del Perú. Me alegra que volvamos a la buena costumbre de Rondas y Comités que desfilan el 29 de Julio con sus ojotas, ponchos, sombreros alones y retrocargas, al lado de las Fuerzas Armadas de uniforme. Pero no hay reconocimiento social a esos cholos e indios que dieron la pelea: ¿Dónde está el Monumento a las Rondas Campesinas y los Comités de Auto Defensa? ¿Dónde la Plaza de los ejércitos asháninkas y demás etnias selváticas? Lima y su petulante ignorancia siguen, como vio tan claro Bolívar, a cien leguas del Perú, y la Nación sigue siendo muy superior al Estado.

La Policía Nacional del Perú

La Policía Nacional del Perú tiene muchos defectos, pero ahí también hubo luz en esos oscuros años. La Policía estuvo en la primera línea de combate contra Sendero, y su lógica fue apabullada por los acontecimientos. Pusieron las primeras víctimas, pues Sendero atacaba como primer objetivo a las comisarías, pues erradicarlas desaparecía la presencia del estado y eliminaban la defensa social frente a la delincuencia. Desterrada así la Policía, Sendero se hacía garante del orden dentro de su peculiar concepción, y trataba de alcanzar legitimidad social.

La entrada de las Fuerzas Armadas en la lucha contra Sendero puso a la Policía en un rol secundario. Para 1990 las zonas rurales estaban casi libres de Sendero Luminoso pero en las ciudades menudeaban las acciones terroristas. Las había habido antes, pero comon demostraciones de poder: perros colgados, pintas, apagones y feroces pero limitadas ejecuciones selectivas. Las intervenciones armadas eran más importantes en las zonas urbano-marginales, pero a fines de los 80 y principios de los 90, coches-bomba y apagones eran cotidianos en los cascos urbanos, pues Sendero traslada sus cuadros sobrevivientes a las ciudades y ceja de selva. Estos cuadros se unieron a la plana mayor, que nunca se fue de Lima, dirigida por el llamado Presidente Gonzalo, Abimael Guzmán Reynoso. Las ciudades sufrieron así ofensivas directas, de las que el atentado de la calle Tarata en Miraflores fue uno de los más representativos.

La población urbana, aislada del resto del Perú, creía que el mundo se acababa, y millones emigraron fuera del Perú gracias al esfuerzo combinado de Sendero Luminoso y Alan García. El supuesto crecimiento de Sendero era parte del espejismo con el que siempre nos hemos engañado, se cree que lo que ocurre a la vuelta de mi casa le pasa a todo el país. En 1990, Sendero ya estaba vencido estratégicamente cuando inició campaña en las ciudades de la costa. Sus feroces manotazos de ahogado buscaban ganar alguna hegemonía en la ciudad, pues en el campo le había ido mal. La toma de la comisaría de Villa El Salvador y el bombazo de Tarata fueron medios para manipular a la población, no otra cosa es el terrorismo.

La Captura de Abimael


Bastó la captura de Abimael Guzmán para que el castillo de naipes del senderismo se viniera abajo. La labor de la Fuerza Policial dirigida por Antonio Ketín Vidal y otros hábiles policías no puede retacearse. Abimael cayó un día en que el Presidente Alberto Fujimori estaba de pesca y volvió precipitadamente a Lima a buscar la popularidad que se le escapaba, agenciada entonces como hoy,  por el control de los medios de comunicación. Abimael Guzmán cayó en los cubileteos políticos de Vladimiro Montesinos – no retaceemos su parte, importante aunque no tan esencial como se le ha pintado - que llevaron a una suerte de Acuerdo de Paz con entrega de armas de muchos elementos senderistas. Se dice que hasta el 60 o 70 % del aparato fue desactivado así, y no es poco. A cambio, Abimael Guzmán y su facción apoyaron desde la cárcel la reelección de Fujimori de 1995, como se recuerda. Sin embargo, los senderistas de la ceja de selva no aceptaron el hecho y pese a algunos precarios éxitos, terminaron en el triste papel subalterno de sicarios del narcotráfico. Como tantas veces ha ocurrido, los incendiarios terminaron de bomberos, y apuntalan el corrompido sistema de cosas.


La resistencia popular urbana

La resistencia popular urbana ha sido tan ignorada como la decisiva intervención de los campesinos quechuas y aymaras, y los grupos étnicos selváticos. Sendero Luminoso había estado en las universidades nacionales y en el magisterio desde muchos años antes de declarar la Guerra a la sociedad peruana, pero su hegemonía era duramente cuestionada por grupos como Patria Roja. No vamos a retrechear a nadie su participación, Patria Roja operaba como frontera ideológica de la democracia, probablemente sin saberlo ellos mismos, muy pocos opusieron resistencia ideológica a Sendero Luminoso. Las radicales discusiones políticas en las universidades nacionales las resolvían las habilidades políticas más desarrolladas de otros grupos de izquierda, que le arrebataban audiencia a las pobremente formadas huestes senderistas.

Universidades Nacionales

Cuando Sendero declaró la guerra, produjéronse cismas profundos en los grupos de jóvenes radicales de la época, varios se integraron a Sendero, pero no la mayoría. Como forma radical de ganar las discusiones políticas, Sendero  introduce el tiro en la nuca del polemista que le derrotara. Esta amenaza de muerte obligó a profesores y estudiantes a callarse para proteger sus vidas, hay. En casos en que la única resistencia posible es seguir vivo. A diferencia de los campesinos, los estudiantes no eran adecuados a ojos de los militares para armarlos contra Sendero, su radicalismo les asustaba, y no los sabían diferenciar. Sendero los usaba para camuflarse detrás, provocando la represión policial - militar para radicalizar estudiantes y reclutar nuevos cuadros. La intervención militar en las Universidades fue así más bien contraproducente a efectos de la guerra contra Sendero.

Magisterio y Sindicato

La penetración senderista en el magisterio peruano fue muy temprana, el tremendo deterioro económico y social del magisterio fue un caldo de cultivo que aprovecharon a conciencia, importantes dirigentes y núcleos de militantes eran profesores, algo lógico pues la masificación educativa puso escuelas en todo el Perú, y Sendero parasitó la estructura educativa basado en el discurso ideológico de los estudiantes de pedagogía, proclive al cambio social, y la crecientemente popular extracción social de los profesores. El simplón y acrítico marxismo de manual, parte de la muy deficiente formación inicial de los maestros, dio lugar a que el magisterio fuera el sector social más importante para Sendero Luminoso, que centró su acción en los órganos intermedios, escuelas, universidades, institutos pedagógicos, sindicato, incluso las academias preuniversitarias.

A la vez, la organización que mejor resistió la creciente infiltración fue el SUTEP, que aguantó el vendaval a pie firme durante décadas. Sólo se registra una victoria sindical de Sendero Luminoso en el SUTE-Huamanga. Sin embargo, el estado consideró al SUTEP como subversivo, obviamente un grave error.

Cinturones urbanos marginales

En las poblaciones urbano-marginales se producía una sostenida penetración senderista, la crisis económica y social era perfecto caldo de cultivo para ello, precisamente ahí se marcaba parte importante de la escisión social que vivía el Perú, por donde Sendero se colaba. La intervención policial y militar no era suficiente, Sendero destruía el tejido social existente atacando las organizaciones populares, matando o cooptando dirigentes para que les dejaran hacer, y liquidaban la resistencia antes que se produjera. Como habían aprendido antes los estudiantes, no se discute con una bala. Sin embargo hubo hombres y mujeres valerosos que alzaron su voz contra Sendero Luminoso, y lo pagaron con su vida. A ellos se debe que Sendero no penetrara más en las ciudades. Pascuala Rosado en Huaycán y María Elena Moyano en Villa El Salvador dieron testimonio de coraje y vocación por la paz con sus propias vidas. Y no fueron los únicos.

En resumen, la derrota de Sendero Luminoso fue también obra de maestros sindicalistas, pobladores organizados y estudiantes universitarios. Su intervención no tan decisiva se constituyó como resistencia sorda, que hay que revalorar y comparar con las de la clase política de entonces.


Terrorismo, Narcotráfico, Fujimontesinismo

Lo que queda de Sendero Luminoso hoy en día son grupos de sicarios que por cupo o salario se vinculan al narcotráfico en algunas partes de la ceja de selva peruana. No se registran acciones senderistas fuera de estas zonas. La penetración del narcotráfico en la política no es nada nuevo, ni se limita a Sendero Luminoso. Desde los ´80 y ´90 hay congresistas y otras autoridades claramente conchabados con el tráfico de drogas. En aquel momento los peruanos nos limitábamos a colocar la hoja de coca en Colombia, que hegemonizaba la elaboración de cocaína a través de sus cárteles, aún los mexicanos no entraban en la colada. En Estados Unidos decir colombiano era sinónimo de narcotraficante. Y parece ser nuestro destino que pongamos la materia prima y otros se lleven las ganancias, como la minería hoy en día. Todo esto significa Corrupción. En el empobrecido y estamentario Perú de aquellos días, las opciones que muchos ciudadanos teníamos al frente eran la emigración o el narcotráfico. 

Cuando Sendero fue vencido y su moral destruida, sus motivos para luchar se pasmaron, quedó eliminado como amenaza y estorbo, y por ello muy conveniente tenerlo lo más “vivo” posible como arma política. La dupla Fujimori-Montesinos actuó en este sentido con una inteligencia y eficacia poco conocidas en la mediocre política peruana. Tras el golpe del 5 de abril de 1992, esta dupla capeó el medio internacional tranquilizando a Estados Unidos la lucha contra el narcotráfico. Luego convocó a un Congreso Constituyente para lavarse la cara, aprobó una Constitución – que nos rige hoy en día con cambios de poca monta – que reestructurara las cosas en su beneficio, e incluso se permitió derrotar por goleada a los remanentes de la clase política en debacle nucleados alrededor de Pérez de Cuéllar. De paso resolvió temas de verdadera importancia como el eterno conflicto con el Ecuador, y acabó con lo que quedaba del MRTA. Por otra parte, la dupla construyó el más afiatado aparato de corrupción que se haya visto en nuestro país: Echenique, Balta, Leguía, Odría y otros quedaron por comparación como niños de teta. La clase política tradicional, desplazada del papel principal en el reparto de la torta, se enojó con Fujimori, si bien hizo alianza con él en determinados puntos fijos. El resto es historia.

Colofón

Notarán mis lectores que no tengo interés alguno en relevar desacuerdos, como por ejemplo si los muertos en la Guerra de Sendero fueron 70,000 o 25,000. Me basta por el momento con que hubo muertos en un conflicto que enfrentó a peruanos contra peruanos. La victoria en esta Guerra ha querido ser “privatizada” como  mérito político exclusivo de un pequeño grupo (nosotros matamos menos). Creemos que esta gesta nacional fue mucho más compleja y difícil.

Todos los sectores, sin excepción, que participaron en esta Guerra tienen derecho a un proceso de paz y reconciliación nacional, a reconocerse a sí mismos y ser reconocidos por la sociedad en su conjunto, para que nunca más vuelva a haber una Guerra como ésta. He tratado de resumir lo más posible una visión de esta época que tal vez, solo tal vez, podamos compartir todos los peruanos. Si lo he conseguido, me alegro. Si no, seguiremos haciendo el esfuerzo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

ODIOSAS COMPARACIONES – Segunda Parte


En el mes de Enero de este año, como celebrando Año Nuevo, me disparé un artículo sobre un hecho que me parecía de cabal importancia: Luis Inazio Da Silva “LULA”, terminaba su segundo período de Gobierno en Brasil, con una aprobación superior al 87 %, y era sustituido por Dilma Roussef, la primera Presidenta de dicha República. Decía en el dicho artículo que este hecho era acallado por nuestra Prensa, Recontra Democratísima e Imposible De Ser Considerada Sesgada. Y sospechábamos que la razón podría estar en las Odiosas Comparaciones de Siempre, que la gente suele hacer entre unas y otras personas en la misma situación, en aquel caso entre nuestro amado presidente actual, y el susodicho Lula.

(Paréntesis: Las últimas y memorables declaraciones de Alan García respecto a la muerte de Bin Laden y la eventual relación de este hecho con la directa intervención del Beato Juan Pablo II con Dios, aparte de haber hecho trizas el efecto del buen video de nuestra Marca País, demuestra que la Distancia con Lula es realmente abismal … Hoy en día al Presidente de la República del Perú se le menciona en los programas humorísticos de TV en los Estados Unidos, y eso seguro llegó a Peru, Nebraska).

Vale la pena poner al día algunos de los conceptos vertidos en aquel momento: Lo primero que saltaba a la vista era la enorme aprobación con que Lula se iba, 87 %. Para lograrla, no necesitó de una corte de medios de comunicación de ridícula obsecuencia, ni un interesado manejo de los noticieros de la televisión abierta, los diarios y los programas radiales que evite cuidadosamente decir las verdades, y de cuando en vez celebre triunfos hechizos o cante halagos a algún candidato por “mantener el modelo”. Tampoco necesitó de un conjunto de encuestadoras que le manejara una cifra más o menos razonable como para mantener la ilusión del apoyo popular. Ni del apoyo de un montón de dizque representantes del pueblo para crear una mayoría basada básicamente en las prebendas políticas y en la promesa del continuismo.

De hecho, lo que Lula hizo fue gobernar para su pueblo. Tuvo a la prensa en contra, obvio. Cuando la Prensa se dedica a DESINFORMAR y a MANIPULAR, como queda patente en la actual campaña electoral, no parece que sean los candidatos los que están mal. En todo caso, y como consecuencia lógica, el que debe estar mal es el candidato al que apoyan, no al que atacan. Ese es un razonamiento de sentido común que, a pesar de tanta y tan sólida campaña de embrutecimiento de la población, no parece haber sido demasiado golpeado. Es que la gente, a pesar de lo que algunos despistados creen, conservan algo de sentido común, y se nota si se acalla permanentemente todo lo que huela aunque sea un poquito a crítica del modelito económico en el que se medra. Es que se ve raro cuando se nos alimenta a diario a los electarados – desdichada frase de AM destinada a halagar a los que no son, supuestamente, tarados – con nuestro correspondiente menú de asesinatos, violencias, chismes de farándula, racismo solapado o descarado, cherris, medias verdades, alusiones veladas, publirreportajes, completas mentiras, ediciones fraudulentas, autovictimizaciones, llamados a la libertad de empresa, contradicciones o desinformaciones. Incluso al Plan Sábana se le ven los hilos, así como se le ven a la contrata de sicarios mediáticos, y la gente, aunque se le haya adormecido su sentido de la ética y la moral, se escandaliza al saber que a dichos sicarios se les paga sumas que harían que 100,000 o más de nuestros niños desnutridos crónicos tomaran desayuno por un mes.

Volviendo a Lula diremos que, en suma, fue un Presidente de Lujo. Y para serlo tuvo que cometer diversos pecados contra el modelito, además. El principal de todos sus pecados fue el de ser honesto. Vale decir, y para ponerla en fácil, no parece que se haya levantado los dineros del Estado, como más bien fue la costumbre de la mafia agrupada alrededor de uno de los candidatos a las elecciones peruanas (Adivinen cuál). Tampoco se educó con el dinero que el pueblo tiene que arañar día tras día, pero concedámosle a la candidata que no estaba enterada de esto, a pesar que formaba parte del gobierno como Primera Dama. De ser el caso, creemos que Lula no hubiera sido tan inepto de no darse cuenta, en primer lugar.

Centrémonos en el temita de la corrupción. Hay dos posibilidades: O Lula fue más brillante que Montesinos para esconder las cutrerías, robos, alianzas con el narcotráfico y lavados de dinero; o de repente, quien sabe, no hizo más zamarradas que las puramente políticas. Es decir, no fomentó el delito, no fomentó la corrupción, no fomentó el crimen, aunque algo de ello se haya producido. Es muy distinto, válganos Santa Corruptela, tener un caso de corrupción adentro y extirparlo, que fomentar la corrupción como método. En este sentido Lula no cayó en el delito y el crimen en que sí cayó, sin atenuante alguno, el fujimorismo. Y considerando que Lula tenía – y tiene, no crean que se le ha perdonado - a los grupos de poder y sus medios de comunicación en contra, es seguro que fue examinado con lupa. Y no se le ha encontrado un hijo no reconocido, un familiar trepado al aparato del estado, un petroaudio, un vladivideo, o más que sea una verruga en el que te jedi. Nada, maldición. Parece que ni siquiera se ha tirado un lápiz, porque con seguridad lo hubieran denunciado con parlantes de 100,000 watts, y por vía satélite.

Y encima fue capaz. Porque aunque le han revisado ya no con lupa, sino con microscopio electrónico, toditos sus actos de gobierno, el resultado ha arrojado logros realmente espectaculares que lo califican como el mejor Presidente que ha tenido la hermana República, y un líder importante a nivel del continente y del mundo. Este simple hecho no ha sido “notado” por la Prensa, ocupada en buscar los errores por puro sesgo político. Y a pesar de ello ha logrado su inmenso prestigio sin el apoyo descarado de los medios de comunicación. Y no se lo debe a nadie sino a sí mismo y a su Partido. De hecho, Lula se ha ganado un sitial importantísimo en toda la patria grande latinoamericana.

¿Qué le puede oponer el fujimorismo redivivo? ¿A Alberto Fujimori, el “mejor” presidente del Perú? Válganos el cielo, si este fue el mejor, como habrá sido el peor. Porque hacer algunas cosas bien – que las hizo, no vamos a retrechearle sus logros tampoco – no te da permiso para hacer las cosas mal. Porque no es que haya una compensación entre unas cosas y otras. Un asesino que toque bien la flauta es un gran flautista, pero también un gran asesino. No me parece que por el gusto de escuchar una obrita de Mozart como Dios manda tengamos que tolerar un asesino en casa. El problema es que algunas personas han sido tan deformadas en su sentido ético y moral, que creen que existe algún tipo de compensación entre lo bueno y lo malo. Entonces ponen en la balanza y hacen un juicio: Lo bueno superó a lo malo. Y no dudo que en ciertos aspectos de la realidad esto puede que sea más o menos adecuado. Pero hay límites.

Y en el proceso político que vivimos, donde el candidato de GANA PERÚ posee el aval, apoyo, y cercanía ideológica con el Partido de los Trabajadores del Brasil - el partido de Lula -, no parece raro que la candidata de FUERZA2011, habiendo observado en su entorno muchos modos de apropiarse de lo ajeno, intente ganarse alguito pegándose a ideas que no son suyas ni de su equipo de Plan de Reparto, perdón, de Gobierno. Entonces copia, y con descaro, el Plan de Gobierno de GANA PERÚ, a la vez que lo ataca, tanto por sí como a través de los medios de comunicación que le son obsecuentes, espontánea o interesadamente.

Entonces las Comparaciones, que en el caso de Lula con Alan García podían ser más o menos risueñas, en el caso de la candidata de FUERZA2011 son más bien patéticas. Ya había copiado de Ollanta Humala el tema del Impuesto a la Sobre Ganancias, lo que, a juzgar por los antecedentes alanistas del 2006, sería sustituido por alguna otra clase de óbolo, cuyo destino no es seguro que sean necesariamente las arcas nacionales. Ya estaba copiando las propuestas de Pensión 65 u otras de carácter social, intentando aprovechar la evidente pegada que estaban teniendo entre los vastos sectores excluidos de nuestra Patria. Apoyada esta candidata en la sumisión, espontánea, adquirida u obligada, de los medios de comunicación, ataca el Plan que copia con descaro. Muestra de pragmática coherencia, suponemos. Con ello, si de Odiosas Comparaciones se trata, a quien más se parecería la candidata de FUERZA2011 es a Alan García, más bien que a Luis Inazio Da Silva LULA.

Tampoco es que sepa copiar con la debida discreción. Es lo mínimo, como sabe cualquier muchacho que ha copiado en un examen. El problema es cuando empieza a decir cosas delirantes, como que su estilo de gobernar será parecido al de Lula. No es extraño que la reacción haya partido del mismo partido travalhista brasileño, ligeramente contrariado por el intento de semejantes hueleguisos de subirse a su carro. Y estamos seguros que ni a Lula ni a Dilma le deben gustar tan malos arrejuntes. Diplomacia, ta bien, pero no más. Y como para las cuestiones políticas está el partido, veamos la respuesta que le dio Valter Pomar, dirigente nacional del PT: "Keiko Fujimori es neoliberal, no tiene nada que ver con nosotros, decir que aplicará políticas sociales como las de Lula es oportunismo, es un chiste.” Y el diputado PT Emiliano José: “Nosotros en el PT en realidad sentimos simpatía por el candidato Ollanta Humala, pero queremos decir que las elecciones peruanas las decide el pueblo del Perú, que es libre de hacerlo y que tiene la sabiduría para hacerlo, y lo hará con tranquilidad. Y esperamos que elijan a Humala, pero este deseo es el fruto de nuestra solidaridad (…) Y el pueblo del Perú está a las puertas de una decisión histórica. O es el pasado de Fujimori, un recuerdo triste y trágico, o se mueven hacia el futuro con Ollanta Humala. Nosotros, aquí, en Brasil, observamos con atención el recorrido del pueblo peruano.”

Más directo y elegante, imposible.