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lunes, 23 de septiembre de 2013

CRÓNICA DE LECTURAS 56 - LECTURAS POLÍTICAS (1)

CRÓNICAS DE LECTURAS – 56
Lecturas Políticas (I)

I
Política, Juventud y Educación para la Indiferencia

Empiezo con una nota real: Los jóvenes la tienen tan complicada en estos días que soñar con la posibilidad de cambiar las cosas en profundidad está tan a trasmano como el Turismo con gastos pagados a la Galaxia de Andrómeda. La inversión a realizar para posicionar laboral y socialmente a un joven hoy en día es tan ingente que resulta inalcanzable ya no al promedio, sino a la gran mayoría de las familias en nuestra sociedad, sólo unas pocas lo conseguirán. Tras ingentes gastos y desvelos, hacia la mitad de la veintena habrá que tener un título “profesional”, y por estricta situación de mercado muchos quedarán fuera. La igualdad como valor democrático está pervertida y sustituida por un feroz e indisimulado clasismo. La igualación social basada en la ciudadanía se ha evaporado, y se expande la percepción de que los relatos igualitarios son una farsa y que lo único que cuenta es la plata. Como no hay un punto de partida social parejo, los chicos quedan atrapados entre el inicio de la pubertad y el fin de la adolescencia entre el cuento de la educación y la realidad de su identidad de clase, cerrada como una casta hindú. La estafa que constituye la educación – que, como dice la canción, fue a otros que se le dio de verdad – da como resultado por un extremo el escepticismo y por el otro la indiferencia, que serán funcionales por algún tiempo, hasta que empiece el pingüinismo en el Perú, esa es mi lectura. Si es Verdad que la Verdad nos hará libres, pues entonces nuestra Educación no nos dice la Verdad, ni en el aspecto práctico de desarrollar herramientas para la Vida, ni en el de formar Valores para la convivencia civilizada.     

Entre la sociedad y la escuela hay una entelequia: La Educación Ciudadana, que algunos quieren Cívica, es decir pegada al Manual de Carreño más que a Rawls o Castoriadis. Toda democracia constituye una apuesta social implícita que combina Orden y Libertad. El Pacto Social en sociedades con larga historia de incorporar cada vez más segmentos de su población a la libertad económica y política, ha sido el de tolerar la desigualdad del mercado para elevar producción y productividad, y así elevar el nivel de vida de las mayorías en plazos razonables. Pero cuando las castas dominantes ejercen el poder sin asumir responsabilidad, dejan el elevar el nivel de vida para otro siglo y no ven más allá de sus ganancias, entonces expropian las libertades de la mayoría y faltan a dicho pacto, por más implícito que sea, más aún si se apropian de la escolaridad (Más escolaridad no necesariamente es más Educación). Allá abajo la Juventud pierde interés en la Política, que se ve inútil y por saber que se carece de posibilidades de desarrollo, a no ser que haya plata. Así aparece la generación NINI (NI trabaja, NI estudia) derrotada antes de empezar, y que cualquier teórico político contaría como potencialmente revolucionaria. Las válvulas obvias de escape para evitarlo son la emigración, el narcotráfico, la delincuencia o el nihilismo, por lo menos para aquellos jóvenes que no pueden contratar a sicarios para que asesinen a sus padres y así disfrutar de farra perpetua con la herencia.     

La Educación Ciudadana se imparte menos en las escuelas que en los medios de comunicación. Los mensajes de los medios están hegemonizados por los oligopolios que controlan la economía, y proyectan la paradoja de una Política Formal signada por una hipócrita, angelical y sesgada condena moral del mercantilismo y oligarquización. Años ha que se repite la misma cantinela a los jóvenes: La Política es una porquería, no te metas en ella si eres decente e inteligente. Claro que falló el encuadre para tanto joven “decente” e “inteligente”, hasta el extremo de oírse la extraña queja de que educar produce izquierdistas, lo que lleva a la curiosa ecuación de Izquierdista = Decente e Inteligente; y a la paradoja de que no debemos educar para que no haya contestatarios al sistema. Pero esto es parte de la razón instrumental expresada en los Cuentazos del Desarrollo Económico. Para lo que nos interesa ahora, digamos que desde Freud sábese que el Discurso Manifiesto contiene uno latente, que en nuestro caso es:  … déjame la política a mí, que me sacrifico y te libero de esa carga … por un precio. Y el tal precio en la realidad real será aceptar la Corrupción Institucionalizada como pago de que nos quiten al agobio de la política – y lo lamentamos de dientes para afuera para no sentir la obligación de hacer algo al respecto. Así conservamos nuestra ceguera, y que los jóvenes se las arreglen como puedan en eso de encuadrarse en su sociedad. La consecuencia es que de cada cuatro jóvenes como mínimo uno es NINI, y no podemos hacerlos chefs felices a todos. Y es en este contexto que hablamos de Leer Política hoy en día.  

(Paréntesis: Vale esta cita en el presente contexto: La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera (Gramsci))

II
Pequeña Antología Política, de Antonio Gramsci

Uno de los más importantes teóricos políticos de todos los tiempos es Antonio Gramsci (1891 – 1937). Abonan en su favor sus Cuadernos escritos en la cárcel de los fascistas de Mussolini, donde murió. A falta de fuentes de consulta usó de su memoria, a más que tras un cierto tiempo en la canasta los pajaritos no se quedan en la cabeza, y se habla con claridad, con el único límite de la censura de carceleros ignorantes, y qué te pueden hacer a esas alturas. Así la acción política se beneficia del tiempo pasado en estos spas, a modo de pasantías políticas que tiemplan el carácter. Cuéntanse entre los que han pasado vacaciones en la canasta a Nelson Mandela, Josip Broz, José Mujica, Mohandas Gandhi, Dilma Rousseff, Ricardo Lagos, Jawaharlal Nehru, Hugo Chávez, etcétera. Y no hay que olvidar a los que siguen presos, y a quien sus enemigos les terminarán por regalar el poder como a Mandela. Tras el colapso soviético, los socialistas más sólidos buscaron referentes teóricos acordes a las nuevas circunstancias. Antonio Gramsci resulta ser muy adecuado y tan ortodoxo que Palmiro Togliatti, jefe del Partido Comunista Italiano, lo veía continuador de Carlos Marx. Desde el otro lado, observamos que el poco sospechoso de progresismo de cualquier especie Opus Dei, que controla entre otras cosas una conocida Universidad Peruana, lo estudia con los recursos de la Universidad como al peligroso enemigo que piensa es, y edita opúsculos contra Gramsci, lo que nos indica que hay quien rinde homenaje sin saberlo al peso político de una mente clara que gana batallas después de muerta.

El libro al que aludimos es una antología de los Cuadernos y otras obras de Antonio Gramsci. Hay quien no gusta de ellas por sentir que te mastican los textos, pero las circunstancias de los Cuadernos hacen imprescindible seleccionar. Un coaching o training en habilidades precisas requiere resultados concretos, por ello se elige con cuidado contenidos y habilidades, porque construir Cuadros Políticos – lo que nuestra derecha liberal descubrió poco ha como operadores políticos, y que tratan aún de definir - es difícil y nadie garantiza resultados: Véase por ejemplo la triste suerte de los delfines de Haya de la Torre; o la inoperancia política del partido de gobierno frente a los conflictos sociales o a la simple corporización de las medidas que surgen en las cabezas del gobierno. O miremos la caída de la URSS y la sorprendente permanencia de los comunistas en China y Cuba, de la Social Democracia en Alemania y otros países. El coaching o training político de hoy requiere describir el proceso y resultado para obtener los rasgos ético-morales y cognitivos deseables. Hoy faltan Cuadros Políticos y hay una rala idea de partido político, que se cree es la estructura y no los cuerpos calientes que la llenan: (Hay) Un elemento difuso, de hombres corrientes, que en su participación ofrecen disciplina y fidelidad (…) sin ellos el partido no existiría. Nótese la necesidad de formar en ética política desde la simple simpatía. Gramsci plantea más sobre los militantes: (Son) El elemento cohesionador principal, que centraliza en el campo nacional y convierte en eficiente y poderoso un conjunto de fuerzas, aunque por sí solo este elemento no formaría el partido. Es decir se necesita entre líderes y militantes un conjunto que articule (…) y (los) ponga en contacto (moral e intelectual). Esto es Cuadros Políticos, no operadores, for God´s sake. Para ser operador no necesitas Partido, lealtad ni ética, sino astucia para ubicarte en las argollas. El precio de tener Cuadros Políticos es el Control dentro del partido. Por eso a los autoritarios y a los corruptos no les gustan los Cuadros, sino el Clientelaje; y cada cierto tiempo destripan sus partidos para eliminar elementos pensantes. Imagínate a un Lula o un Evo Morales corruptos y sin Cuadros, no podrían gobernar con eficiencia ni reelegirse. El Partido Aprista peruano, por ejemplo, hoy carece de hombres corrientes y de dirigentes dignos de ese nombre, pero tiene Cuadros cuarentones que le permiten sobrevivir como argolla enquistada en las instituciones. Claro que de ahí ya no sabemos, porque muchos fugan y dejan a los operadores.    

El liderazgo disperso y espontáneo es un rasgo político indeseable del postmodernismo. Su resultado son increíbles metidas de pata que alimentan conflictos sociales, guerras civiles e intervenciones militares guiadas por intereses mal disfrazados de falacias. Un Cuadro Político no cae en candideces y lee con solvencia la realidad política. Por ello la Derecha Inteligente contrata izquierdistas renegados, formados en política real, sin pajaritos en la cabeza y con manejo de ideas y discursos. Los renegados se venden caros, porque saben qué tienen y cuánto vale, pero perdieron la ética del Cuadro y son simples tránsfugas, no sorprende que medren. Traiciones y conformismos ha habido siempre, es la condición humana: El conformismo ha existido siempre: hoy se trata de (…) una lucha de hegemonía, de una crisis de sociedad civil. Los viejos dirigentes (…) sienten que el suelo se les hunde bajo los pies; se dan cuenta de que sus “prédicas” se han convertido precisamente en “prédicas”, esto es, en cosas extrañas de la realidad, pura forma sin contenido, larva sin espíritu; de ahí (…) sus tendencias reaccionarias y conservadoras. Cuesta no ver estas palabras como descriptivas del actual estado de la izquierda en el Perú, pero Gramsci buscaba fortalecer el Partido basado en la lógica de clase y una percepción realista del mundo. Gramsci negaría el espontaneísmo y no confundiría el medio con el mensaje, que hoy se cree lo producen las redes sociales. La primavera árabe y otros sucesos análogos no son espontánea “lucha por la libertad” como los teóricos recién descubren, aunque no los medios de comunicación, tercamente enfeudados en el fantasma de sus propios miedos o los de sus amos. Gramsci diría que una cosa es lo espontáneo y otra que nosotros no miremos bien, porque la masa no se mueve sola, y es puro idealismo la concepción (…) para la cual sólo es real y digno el movimiento que es consciente al ciento por ciento y que incluso está determinado por un plan minuciosamente trazado de antemano (que corresponde) a una teoría abstracta. No hay en mi modesta opinión autor político tan práctico y a la vez tan sólido en lo teórico. Conviene que se le lea y se le estudie con atención para entender cómo funciona la política realmente existente.
Casi seguro estoy que me acusarán de propaganda comunista por añadir este link, en el que se encontrará la obra de Gramsci: http://www.marxists.org/espanol/gramsci/   

III
Derecha e Izquierda, de Norberto Bobbio

Espero se me disculpe que me interese más en los textos referidos a la Izquierda que a la Derecha, sobre todo porque tras el colapso soviético anuncióse con bombos y platillos que el ángel de la historia de Walter Benjamin se jubilaba, que la Izquierda colapsaba al fin y la Historia llegaba a su ídem. No vieron que la Derecha se evapora cuando no hay Izquierda, pues creían – algunos aún creen - que la Derecha existe sola, pero así son los fundamentalismos e instrumentalismos a la medida de temores e irracionalidades, no hay que quejarse de que no funcionen. El pobre Francis Fukuyama vivió así la triste suerte de ser citado sin haber sido leído en la misma proporción o intensidad con que se enterró tan fácil a la Izquierda y a la Historia. Las anteojeras ideológicas impidieron una lectura objetiva de Carlos Marx – otro citado más que leído -  y si se hubieran cuidado más de hablar antes de tiempo la Historia no les sorprendería como ahora. El wishful thinking es una carga sobre el intelecto, a veces sospecho que Marx se refería a esto como corsé ideológico de la Burguesía. Pensar más allá de la época es complicado como el diablo, lo sabía Hegel cuando ideaba esa vaina del zeitgeist - espíritu de la época – y esa otra de la dialéctica. Las cosas no son tan claras como solían ser, por eso decimos hoy con más razón que todo lo sólido se desvanece en el aire. Dilucidar sigue siendo una tarea de la filosofía política y de la política a secas, y para hacerlo se requiere un mensaje claro en que insistir, porque no se puede estar en Política sin tomar parte en ella. Eso significa tenerla clara uno mismo, y así nos preguntamos, por ejemplo: ¿Existen aún  la Izquierda y la derecha?  Y esto es lo que Norberto Bobbio (1909 – 2004), un intelectual postmoderno de a de veras, trata de responder en este excelente librito, excelente porque hace lo que se supone hace un intelectual que se respete: Establecer posición, definir, clasificar, aclarar conceptos, encontrar sus relaciones, evidenciar la díada, es decir mirar los conceptos Izquierda / Derecha como interdependientes, como hermanos enemigos, como pareja conceptual Caín / Abel o matrimonio mal avenido, que no se separa porque el uno sin el otro no viven.

Escrito en los ´90, cuando parecía que la díada Izquierda / Derecha se disolvía … El primero en quedarse sorprendido del éxito de este pequeño libro he sido yo. Convertido en best-seller a pesar del mismo Bobbio, parece que ninguna otra de sus obras ha tenido esa suerte, con la posible excepción de La Izquierda en la época del karaoke, que ni por asomo tiene el mismo peso o despliegue teórico. Bobbio es mejor como pensador y fabricante de ideas que como escritor. Sus ideas las va elaborando en sus libros, leídos por pocos miles de personas cada vez, hacen fortuna y se popularizan. Le pasa así que cada obra constituye un estado del arte de sus ideas al momento de ser escritas, y por ello cuando se busca su quintaesencia en una Obra fundamental (un opus magnum) que dé cuenta del resultado final, pues no se encuentra. Es que Bobbio siempre ha tratado de combinar conceptos complejos: Democracia con Izquierda, Derechos Humanos con Paz, etcétera; todos elementos difíciles de conciliar en el discurso político y en el cuerpo ideológico; y asimismo porque no ha tenido ocasión de construir ese Opus Magnum que daría cuenta de todo ello. La coyuntura pasma los procesos largos, la lucha política italiana del Siglo XX fue mortal para desarrollar teoría. Otro Sí, la intención de Norberto Bobbio se dirigió a elementos de comunidad ideológica en conjuntos de ideas que según él, y más o menos como muñecas rusas, podían estar unas dentro de otras. Es así que con toda su solidez teórica, representa un modelo de wishful thinking de la postmodernidad política, pero ese es precisamente su inmenso aporte, también su gran límite. Sin embargo, logró un concepto pragmático de la relación en la díada, aplicable sin duda a la realidad política italiana y a otras, y que a cualquier persona interesada en estos temas conviene estudiar. La idea base es la de la Igualdad como parteaguas entre las Izquierdas y las Derechas: Nunca como en nuestra época se han puesto en tela de juicio las tres fuentes principales de la desigualdad: la clase, la raza y el sexo. Parece haber aquí todo un programa político para la Izquierda del Tercer Milenio, por poco que se sepa leer, pero se requiere no copiar solamente, aún hay que jerarquizar ideas, parece por lo menos discutible eso de subsumir el problema de la Clase en el de Género o en lo étnico, como cree cierta Izquierda de ONG, sumergida en su propio wishful thinking. La lectura de este libro de Bobbio permite entender el problema desde lo político, pero no lo he encontrado publicado en la web, discúlpenme mis lectores. Sin embargo encontré un artículo que sin tratar directamente de Bobbio, puede ser útil para introducir el tema:

IV
Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, de José Carlos Mariátegui La Chira

Uno de los textos más clásicos de la política peruana es uno de dilucidación de la realidad. Nos tememos que en muchos aspectos aún está vigente a pesar de haber sido publicado en 1928. Va ya por los 83 años, y parece que lo que Mariátegui no dejó hecho sigue todavía sin hacerse. A José Carlos Mariátegui La Chira le cupo el destino de morir antes de tiempo. Es difícil saber qué tan ortodoxo hubiera seguido siendo de no haber fallecido y continuar al frente de la Confederación General de los Trabajadores del Perú y el Partido Socialista tras 1930. La historia posterior no ha sido amable con el Socialismo Marxista en el Perú, que desde la defección de Eudocio Ravines hasta Sendero Luminoso ha tenido una larga continuidad de bandazos, desgobiernos, indisciplinas políticas, divisiones y formación de múltiples capillas, algunas con extraños seguidores. La potencia de la vida y las ideas de José Carlos Mariátegui La Chira sugieren la ucronía del qué hubiera pasado si … con toda la tentación que levanta como ejercicio intelectual que expresaría el wishful thinking de una o dos generaciones, pero resulta fácil dedicarse a la profecía a posteriori y no parece que ello contribuyera a nada, si acaso a iluminar subjetividades y tal vez las necesidades del momento. Creemos que el mismo Mariátegui hubiera preferido y le hubiera gustado manejar una racionalidad opuesta a las fantasías de la postmodernidad. Después de todo su virtud fundamental a nuestro humilde entender (hay tanto exégeta de José Carlos Mariátegui que no me atrevo a dar una opinión así como así) era precisamente su libertad intelectual, que atribuyo al hecho de no estar encerrado en las cuatro paredes de la Educación Formal de nuestra patria, particularmente limitante y castradora, más aún a principios del siglo XX. Por otra parte, los descendientes del Amauta han cuidado que la obra no se perdiera, y así el fundador del marxismo peruano no llegó a ver la gran difusión de su obra, particularmente del libro que nos ocupa.   

Como profesor de Ciencias Sociales y Realidad Peruana he preferido siempre presentar a José Carlos Mariátegui La Chira a través de su obra, antes que hablar sobre él. Por ello siempre he tratado que mis alumnos lo lean y se formen su propia opinión, y que trabajen y operen intelectualmente encontrando qué aspectos de los que trata como problemas principales del Perú permanecen vigentes y de qué manera. Y es que comparando con lo que se escribió sobre la realidad peruana en este período – Realidad Nacional de Víctor Andrés Belaúnde, El antimperialismo y el Apra de Víctor Raúl Haya de la Torre – los Siete Ensayos resultan ser la propuesta más vigente y que menos ha sufrido con el tiempo. Leer a Belaúnde o a Haya hoy nos da la sensación de lo viejo, lo concentrado en la coyuntura de la época, en la percepción - que tal vez no sea justa – de que esas obras en definitiva ya fueron. No pasa así con los Siete Ensayos, que siguen vigentes del modo que está vigente El Origen de las Especies de Darwin o incluso – me atreveré a esta comparación – a las Matemáticas de Aurelio Baldor, es decir libros que sabemos por una parte son puntos de partida, es decir clásicos; y a la vez aún hoy en día resultan útiles aunque no sean lo último. Y aunque Mariátegui escribió mucho, y con gran calidad y todo se puede hallar con facilidad en la Librería y Editorial Minerva, destacan con luz propia los Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, que aunque dedicados de manera no muy orgánica a los considerados Siete Temas Principales del Perú necesitados de explicación y dilucidación teórica, tienen como elemento común la aplicación del materialismo histórico como herramienta de comprensión de la realidad. Mariátegui había estado desarrollando sus ideas al escribir sus artículos en las revistas Amauta y Mundial, por ello es que se puede asumir los Siete Ensayos como un Estado del Arte al publicarse en 1928.

En el Primer Ensayo, Esquema de la evolución económica, se resume el desarrollo histórico de clase de la economía peruana desde sus mismas bases coloniales hasta el momento en que se escribe. Nada casual que sea el primer Ensayo del libro, considerando que aquí está planteando la estructura económica que da base a toda la sociedad y al desarrollo de los siguientes Ensayos. Los dos que siguen pueden así considerarse como continuidades y partes del primero, solamente separados por razones estrictamente metodológicas: El Problema del Indio y El Problema de la Tierra rompen con la explicaciones en boga entonces y hoy vetustas, anacrónicas y absurdas, entre ellas la de la superioridad / inferioridad de las razas, tradicional bastión argumental “racional” de la más rancia de las Derechas, empleada aún hoy. Compárese cualquier argumento de la DBA de hoy con lo escrito en 1928: Todas las tesis sobre el problema indígena, que ignoran o eluden a éste como problema económico-social, son otros tantos estériles ejercicios teoréticos -y a veces sólo verbales-, condenados a un absoluto descrédito. No las salva a algunas su buena fe. Prácticamente, todas no han servido sino para ocultar o desfigurar la realidad del problema. La crítica socialista lo descubre y esclarece, porque busca sus causas en la economía del país y no en su mecanismo administrativo, jurídico o eclesiástico, ni en su dualidad o pluralidad de razas, ni en sus condiciones culturales y morales. La cuestión indígena arranca de nuestra economía. Tiene sus raíces en el régimen de propiedad de la tierra. Cualquier intento de resolverla con medidas de administración o policía, con métodos de enseñanza o con obras de vialidad, constituye un trabajo superficial o adjetivo, mientras subsista la feudalidad de los "gamonales". Los siguientes Cuatro Ensayos se referirán a elementos que pueden considerarse de Superestructura: El proceso de la Instrucción Pública; el Factor Religioso; Regionalismo y Centralismo; y El proceso de la Literatura. No nos resistimos a comentar esta pequeña cita, referida al proceso literario: Por los caminos universales, ecuménicos, que tanto se nos reprocha, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos. Hallamos así el universalismo a través del cual encontramos y construimos nuestra identidad sin renunciar a nada de lo que nos hace ser nosotros mismo, en lo propio y en lo que compartimos con los demás seres humanos, sin calco ni copia - como se ha dicho hasta la náusea. En tal sentido el corpus del análisis de Mariátegui seguramente algún día quedará atrás, como es con cualquier creación humana, pero lo que indudablemente queda y seguirá quedando es el impulso hacia adelante.

En este link encontraremos los Siete Ensayos:

V
Colofón

Que la Política es importante, qué duda cabe. Que se ha hecho un nada laudable esfuerzo para sacar a la gente de ella para dejar campo libre a la corrupción, no me quepa la menor duda. Al pourrisement (empudrecimiento) de la Política le ha sucedido la instauración de kakistocracias (gobierno de los peores) en muchos países. Esto se contrarrestaría con la incorporación de jóvenes al Servicio Público, lo que es combatir frontalmente el desarme ideológico. No es esta la única Crónica que dedicaremos a este tema. Hay mucho qué decir, y mucho qué leer, y trataremos de decirlo y presentarlo. Por hoy, punto y coma.

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lunes, 21 de noviembre de 2011

NI ESTUDIA NI TRABAJA NI NADA: GENERACIÓN FRUSTRADA


NI ESTUDIA NI TRABAJA NI NADA: GENERACIÓN FRUSTRADA

"Los jóvenes tienen que trabajar de manera tan competitiva, que se acaban rompiendo (...) No están sólo desorientados, es que, en realidad, no hay pistas, no hay camino, no hay derecha, izquierda, adelante, detrás". (Alain Touraine)

“Si seguimos confundiendo lo que es el éxito para una persona, si queremos pensar que alguien exitoso es aquel que en menos tiempo hace más dinero, estamos equivocándonos, y eso tiene que ver con el crimen organizado y con la búsqueda de salidas falsas que no llevan a ninguna parte” (José Narro López, Rector de la UNAM de México)

“No son chicos que la que estén pasando genial a expensas de los padres. Son chicos, chichas, grandotes, grandotas y asustados.” (Alejandro Schujman)

"Lo que pasa es que rechazan el menú laboral que les ofrecemos. El fallo es nuestro, de nuestra educación y nuestros medios de comunicación (…) Se está produciendo una gran quiebra cultural. Los componentes identitarios de los jóvenes no son ya las ideas, el trabajo, la clase social, la religión o la familia, sino los gustos y aficiones y la pertenencia a la misma generación y al mismo género; es decir elementos microespaciales, laxos y efímeros" (Federico Jabaloy)

Empecemos con algunos testimonios recogidos en red. Son jóvenes Ni-Ni y adultos preocupados que hablan de su experiencia en posts anónimos sobre el problema. En algún caso he intervenido la ortografía para hacer legible el post:
“(…) hace tres meses terminé mis estudios (…) la empresa que me había prometió contratarme no me contrató. (…) después del enorme esfuerzo que supuso para mí, estudiar (…) ya pasaron 4 meses desde que terminé la escuela (…). Ahora que me entero de los NINI, me siento fatal, porque (soy) de esa generación, y por más que ayude a las tareas domésticas y trate de ser útil en mi hogar, (…) no estoy haciendo lo que a mis 21 años debo hacer. Me siento muy mal y con mucho miedo, (…) tengo pánico de ponerme a trabajar. Lo que estudié no es (…) lo que más me gusta, (…) lo estudié para (…) conseguir trabajo (…), pero no contaba con que la empresa retiraría su inversión e interés en mi, dejándome sin nada. Ahora me siento insegura porque (…) tengo que buscar trabajo (en) lo que estudié, pero es terrible buscar trabajo (en lo) que no te gusta y no puedo (en lo) que no estoy capacitada. (…) queda la opción de (…) estudiar, pero no hay (lugar) en las escuelas públicas, (…) y mis padres no me pueden pagar una escuela privada. No sé qué hacer, no quiero trabajar por pánico a tener un trabajo (que) no me gusta (ni) motiva, no puedo (entrar) en la universidad pública porque tiene un cupo super-extra limitado, (…) y no estoy dispuesta a trabajar (…) donde me paguen una miseria (…). No sé qué hacer, estoy bloqueada y ese bloqueo me hace ser parte de la nueva generación (…) de los NINI. (…) me la paso leyendo libros y estudiando Italiano en línea, pero sé que pronto eso no va ser suficiente y siento que una enorme depresión se avecina....”

“Hola, no soy bienbenido aqui, estoy pidiendo ayuda, aqui estoy en mi casa sin aser nada pero no por huevon, yo quiero estudiar y trabajar para darme mis lujos, pero no puedo, mi problema es que soy flaco, feo con lentes, un poco chaparro, tengo 15 años, cada ves que salgo la mayoria de la gente se burla y se rie, no quiero salir, ademas me jusgan sin siquiera conoserme, que me creo mucho, que tengo cara de pendejo, entre muchas cosas mas. Me sacó mi madre por que hiba a reprobar, trabaje en un restaurante en donde casi todos me trataron mal, me tuve que salir de ai y a mi si me gustaba mi trabajo, mi ermana me trata mal pero no la culpo soy un parasito, haora aveses estoy tratando de buscar como estudiar y trabajar pero aun no encuentro nada. “

“ .. usted sabe que cuando encontró empleo fue sin experiencia, igual que toda la gente grande que comenta aquí. No nos hagamos tontos, la verdad yo ahorita trabajo de chalan, aunque soy ingeniero de software y tuve que pasarme por empleado por que pedía trabajo como ingeniero y no me daban, según los empresarios por que no tiene uno mucha experiencia. Que se vayan al carajo esos vejetes, ellos mismos entraron sin experiencia y con conocimientos nulos”

“Hace días explotó mi relación con mi pareja en parte por este problema, yo nunca vi justo (que sus) dos hijos (…) (de) 24 y 22 años -no soy el padre biológico- no estudien no trabajen, exijan comodidades y lujos y hasta vehículo último modelo, no ayudan a levantar ni un papel del suelo, ah, pero sí beben alcohol y fuman. Ellos dicen porque es obligación de la madre hacerlo …”

“Yo tengo un sobrino de 21 años y no hace nada, ni trabaja ni estudia ni da golpe como dicen en mi tierra, no sabemos qué hacer, cuando dejó de estudiar mi esposo y yo lo intentamos motivar con apoyo económico como "premio", pero nada ha funcionado, al principio pensamos que por haber "salido del closet" tenía choques emocionales pero ahora ya no sé qué es lo que tiene. Sacarlo de casa y quitarle el apoyo no creo que ayude mucho, su papás nunca han tenido mucho así que mi pregunta es ¿tienen algún reportaje guía, comentarios, o algo que nos pueda guiar a sacarlo de esa actitud? Es un desperdicio de vida, capacidades y tiempo la actitud que toman.”

"Miramos con descrédito la vida que nos ofrece la sociedad. Nuestros padres trabajaron mucho y se hipotecaron de por vida, pero tampoco les hemos visto muy felices. No es eso lo que queremos. La gente tiene pocas prisas para hacerse mayor"

En este Blog hemos tocado reiteradamente el problema de los Ni-Nís, centrándonos en advertir la existencia de este grupo generacional, que abarca gran número, y algunos de sus rasgos, aunque en realidad sobre los Ni-Nís los estudios no abundan y poco sabemos fuera de hipótesis más o menos astutas y testimonios como los que muestro líneas arriba. El fenómeno, por cierto, no es privativo de los países subdesarrollados o emergentes, en verdad pasa en todos lados, aunque con diferentes modalidades e intensidades. Lo único de lo que podemos en verdad estar seguros es que el problema social ya está aquí, pero no lo vemos.

Agendas Políticas

En general a los problemas sociales en nuestro medio se los invisibiliza. Esto en parte refleja un conflicto entre Agendas políticas. Las agendas periodísticas están sesgadas hacia intereses ajenos a los grandes problemas de la sociedad. Existe un lenguaje que oculta, así como hay un lenguaje que muestra, y parece que la agenda periodística oculta muchísimo más de lo que muestra, y cuando muestra lo hace muchas veces para ocultar. La Agenda Pública la establecen los gobernantes, que tienden a ver los problemas según los criterios de lo que se puede hacer, la legalidad disponible para hacerlo y la posibilidad real de lograrlo. A su vez, hay una Agenda Ciudadana con muy limitados medios de expresión, pues la Agenda Periodística muestra poco interés en ella, y la Agenda Pública está limitada por las leyes, los presupuestos y las inercias institucionales.

Estereotipos Públicos

Hay temas que el discurso de los medios solamente toca desde sus estereotipos, que a su vez articulan un lenguaje y una visión de la realidad destinadas a lograr objetivos políticos dictados desde las alturas de los poderes fácticos. En apariencia se trata de fomentar el temor difuso y mantener lo más aislado posible en compartimentos estancos a ciertos grupos sociales. En el discurso de los medios los niños y jóvenes Ni-Ní se representan en sus estereotipos de vagos, pandilleros, delincuentes juveniles y mendigos de la calle; las Personas con Discapacidad como cieguitos, cojitos y niños Down objetos de lástima y requeridos de asistencia; los Excluidos sociales como pobretones, vagos, cholos, indios y nativos amazónicos protestones, informales, invasores y perros del hortelano; los alumnos y profesores que necesitan educación como senderistas y sindicalistas, resentidos, culpables de la decadencia de la educación, revoltosos y manipulados. Es una visión infantil de la realidad.

En el discurso de los medios así como hay los Malos de la película no pueden faltar los Buenos, tan estereotipados como los Malos, pero con estereotipos cuyos rasgos se consideran deseables en la republiqueta de fantasía que alguien por ahí pretende vender: Los emprendedores y empresarios que dan trabajo y hacen que El Perú Avance por puro patriotismo; los peruanos pobres pero honrados que sobreviven felices con unos cientos de soles al mes y no se quejan porque quejarse es de resentidos; los buenos trabajadores que son buenos precisamente porque no protestan nunca, ya que entienden los problemas de la empresa y no necesitan más que el sueldo mínimo e incluso menos; los buenos alumnos que estudian calladitos la boca, chancando sus cursos, rezando sus oraciones y obedeciendo a sus superiores; y los deportistas que sacrificada y ocultamente le dan lauros al Perú sin pedir nada a cambio. Los problemas sociales los tienen estas personas, y son presentados en los medios como, sin ironía, “casos humanos”.

El estereotipo Ni-Ní

Los adultos tenemos grandes prejuicios hacia los jóvenes, como si los adultos fuéramos lo máximo. Es así que construimos una serie de estereotipos, porque la vaca se olvida de cuando fue ternera, y los estereotipos a veces hablan más de los propios temores que de las reales características de a quienes se refiere. Los adultos ven – vemos - a los jóvenes como eventuales competidores laborales, y saben – sabemos - que se viene una avalancha de muchachos y muchachas pertrechados de montones de papeles a nombre de la Nación que dicen que son esto y lo otro, aunque sabemos que muchos de ellos son, por desgracia, analfabetos funcionales pobremente formados en universidades públicas y privadas que los han procesado como latas llenas de caballa, pero que dice atún en la etiqueta.

En lo laboral los jóvenes son repudiados, minimizados, odiados y manipulados por adultos atrincherados detrás de un escritorio y una suficiencia que ostenta supuestos conocimiento y experiencia. Olvida la vaca que un día fue ternera y el adulto que un día fue joven. Me he cansado de escuchar a muchos cuánto trabajo les costó llegar a donde están, cuando en su realidad de jóvenes consiguieron la chamba en la empresa de papi, o de un amigo de papi, o encaramándose sobre el apellido, la plata y/o las relaciones sociales de papi, mami o el abuelito, y por ende con un ingreso laboral de alfombra roja, pues menos no se mereció el hijo, sobrino o nieto de Fulano de Tal. Hoy en día se mantienen muchos rasgos del pasado, pero las estructuras sociales han colapsado por el crecimiento demográfico, y los tarjetazos y posibilidades laborales se han reducido y hecho más caras, y si no has marcado el paso, ya fuiste. Es sabido que un profesional recién salido en realidad sabe muy poco de la profesión que ejerce. Los noveles ingenieros civiles - anécdota escuchada a un ingeniero que heredó una de las fábricas más importantes del Perú – saben menos que los maestros de obra, pero tienen que aprender el arte de disimularlo, no vaya a perder valor el cartón colgado en la pared. Pero la pregunta es cómo los trabajadores jóvenes o que recién entran en el mercado laboral van a obtener la experiencia que todas las empresas solicitan de sus nuevos trabajadores, pero que ninguna está dispuesta a dar. Nadie nació sabiendo y la experiencia laboral es como el sexo, que no sabes lo que es hasta que no lo experimentas por ti mismo.  

Los Ni-Nís del Perú

El Latinobarómetro 2011 registra un porcentaje de alrededor del 18 % de los jóvenes peruanos entre los 14 y los 29 que ni trabaja ni estudia, lo que está aproximadamente dentro de los parámetros para toda América Latina. En términos sociales implica que varios millones de jóvenes están desencuadrados de los mecanismos de ubicación social y laboral.

Ser parte de la Generación Ni-Ni en el Perú significa muy probablemente que vives en una ciudad; que estás fuera del sistema educativo sea porque desertaste de él porque no te llegó a absorber (pobres rurales, personas con discapacidad), o porque desertaste antes de terminar el colegio, o si lo culminaste no te encuadraste en una chamba o en la educación formal superior. También significa que es muy probable que tu situación familiar sea vulnerable y precaria en lo económico, lo emocional, lo social o varias. Hay Ni-Nís en todas las clases sociales y en todos los niveles de remuneración de las familias, aunque es obvio que debe haber muchos más en los sectores pobres y entre las familias colapsadas o altamente disfuncionales.

Las válvulas de escape por fuera del sistema que se le ofrecen a los Ni-Nís pueden ser la migración - forma de encajarle el problema social a otro país-; el ingreso al lumpenproletariado por las vías de la mendicidad organizada, la prostitución, el bricherismo, la informalidad, las redes de narcotraficante e incluso los remanentes de sendero luminoso; combinado con distintos niveles de vagancia y permanencia en casa en una interminable adolescencia que los hace eternamente dependientes, compartiendo con la Tercera Edad el ser una carga económica para el resto de la familia, no producir y por lo tanto carecer de decisión dentro de la familia. Por ello, tampoco cuentan con decisión en su vida personal, como en la formación de pareja. Resulta ser, pues, la escuela más difundida de formación de sociópatas.

¿Qué se siente ser Ni-Ní?

Los problemas de los estereotipados Ni-Nís en el caso del Perú son invisibles para las gentes, y la preformación a través de medios tiende a aislarlos y hacerles sentir que su problema es individual y responsabilidad absoluta de ellos mismos. Se sienten en crisis permanente, estagnados, paralizados; sensación que se extiende al resto del grupo familiar, aumentando su disfuncionalidad y añadiendo presión y estrés a los productores de la familia. Pero los Ni-Nís no son vagos que tratan de pasarla bien, excepto tal vez en los casos en que la situación económica familiar es razonablemente buena.

Un tema psicológico social se vincula a la angustia de ser Ni-Ní: La tendencia social generalizada a buscar logros inmediatos que centra los objetivos en los resultados y no en los procesos. Si algo no se obtiene de inmediato es desechado con la misma inmediatez, medida del valor del logro, reforzado por la inmediatez de las necesidades, que al estar en creciente aumento requieren de mayor y más rápido financiamiento. El abuso de los medios tecnológicos que la realidad ofrece – un clic permite obtener productos intelectuales terminados – abstrae el esfuerzo que costaron dichos productos intelectuales y no se es consciente que detrás del producto hay muchísimas horas-hombre. Si los propios objetivos no son obtenidos por el joven de manera automática, o casi, entonces se frustra, se estanca y entra en estado de eterna adolescencia, de la que no sabe cómo salir. No hay cultura instalada de esfuerzo ni concepto de que las cosas cuestan tiempo, trabajo y esfuerzo físico e intelectual. El esfuerzo no es valorado ni posee sentido, y al no lograr el objetivo planteado inmediatamente la frustración se convierte en costumbre. Aunque no lo sabemos de cierto, podemos suponer con solidez que la sobreprotección y la ausencia de límites familiares desde la infancia contribuye a este hecho, con el efecto de que el joven no sabe controlar ni manejar sus estados de frustración, que se van instalando permanentemente en la psique.

Como nuestra sociedad se ha inestabilizado profundamente en lo económico y en lo emocional, y eso es percibido por todos, los jóvenes no ven emocionalmente rentable comprometerse en un proyecto de vida definido por estar casi definido su fracaso o relativización. Como los beneficios de hacer algo no son seguros, por lo tanto mejor no embarcarse y no comprometerse. Se instala el presentismo y se aprovecha el momento en una suerte de “carpe diem” hedonista que deriva en un pragmatismo neutro axiológicamente, es decir sin valores involucrados. Total, sólo el momento cuenta, pues el mundo, se dice, se acaba el año 2012.

La virtualidad de las redes sociales juega en contra de los Ni-Nís. El mundo artificial de la pantalla es vehículo de las relaciones interpersonales, y cuando el computador se apaga el joven se halla en la más absoluta de las soledades existenciales, con la que no saben cómo lidiar, ante el desconcierto de los padres y docentes. Los psicólogos ya hablan del Síndrome Ni-Ní, dada la generalización en grandes sectores de jóvenes de rasgos de apatía, astenia, pragmatismo, indefinición, presentismo, nihilismo, regresiones a la adolescencia, la pubertad e incluso la niñez, observada en jóvenes en diversas latitudes. Quizá estos caracteres tengan más tiempo instalándose de lo que creemos, y posiblemente formen la estructura psíquica básica de los miembros del movimiento de los Indignados. Es un hecho que la juventud chilena está reaccionando contra la sociedad gracias a una mayor madurez política de su sociedad. Se ha dicho abiertamente que la columna vertebral de la rebelión árabe han sido los Ni-Nís. Del alpinchismo a la protesta y el rechazo hay un pasito corto de dar. Parafraseando la maldición china, si no hacemos algo al respecto, pero ya, se nos vienen tiempos interesantes.

¿Conclusiones?

Los Ni-Nís están, en consecuencia, en la condición social de marginación, discriminación y exclusión social; obligados a mantener una situación forzada de ocio frustrante, obligatorio, impuesto, incómodo, improductivo y, por supuesto, angustiante y doloroso. Son jóvenes desocupados que buscan acomodo, que tratan de encontrar un lugar en el mundo, que luchan para obtener alguna migaja pero que no lo logran, simple y sencillo. Se les encuentra por manadas en busca de trabajos, maestrías y diplomados, fantasmas con sus currículum vitaes bajo el brazo, haciendo eternas colas, llenando montones de formularios, entrando a entrevistas y dando exámenes, para sólo recibir en la inmensa mayoría de los casos la negativa más absoluta. La frustración acumulada es clara, el desencanto sobrecogedor, el temor creciente y la situación cada vez más crítica. La autoestima se hace puré y la confianza en sí mismo desaparece. El maltrato social es evidente, y es más grave porque ocurre en la etapa más delicada de la vida, al inicio del desarrollo profesional y la inserción social, cuando se fabrican los primeros proyectos personales y se chambea en función de los sueños. La dura realidad envía a los Ni-Nís al despeñadero emocional y quedan a la deriva, sin rutas abiertas ni posibilidades a la vista, y en esto están acompañados por sus núcleos familiares, que a los problemas de la supervivencia añaden la propia angustia y ansiedad del no saber qué hacer.

La condición del joven es por naturaleza vital, combativa y llena de capacidades para la superación. Pero esta especie de desánimo general visible desde hace muchos años pero invisibilizado por la incapacidad de la sociedad de percibir y observar sus propios problemas, hace que uno se pregunte por el futuro. Las soluciones que se plantean parecen pequeñas y desarticuladas, sin impacto profundo. Los efectos del desánimo generalizado pueden ser duraderos e instalarse en la sociedad como un pesimismo generalizado y el pasmo de las posibilidades de cambio. A no ser que se tome el toro por las astas. El que tenga ojos, que vea.




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jueves, 17 de noviembre de 2011

CONTRA EL FÚTBOL


CONTRA EL FÚTBOL

Caray, cómo me gusta el buen fútbol, especialmente el de selecciones. Como tantos latinoamericanos, lo he jugado y creo entender mucho de él, soy un tradicional hincha de un equipo tradicional, y sigo los partidos internacionales con la atención que el tiempo y las ocupaciones permiten, y la verdad es que lo disfruto enormemente. Entonces la pregunta sería por qué me lanzo contra el fútbol. Estoy seguro que mis lectores, por poco avisados que sean, son lo bastante inteligentes para percatarse que la última derrota de nuestra selección frente a la de Ecuador, en el marco de las eliminatorias para el Mundial de Brasil del 2014, además de poner las cosas futboleras en su lugar, nos ha dañado una vez más la autoestima nacional y motiva esta diatriba anti-futbolera.

Orígenes

El Fútbol, balompié o soccer es un deporte de equipo, vence el que consigue introducir la redonda en el arco contrario más veces – es decir anotar más goles. Casi 300 millones de personas lo practican en el planeta, y muchísimos más están dispuestos a pagar por verlo, directa o indirectamente. Es un deporte de contacto físico, a diferencia del vóleibol, otro deporte popular en nuestro país. Aparentemente surge en Inglaterra hacia 1863, y su expansión resultó tan rápida que en 1904 se fundaba la FIFA, en 1908 ya habían competencias entre selecciones nacionales, en 1916 se fundaba la Confederación Sudamericana de Fútbol, y en 1930 se jugaba en Uruguay el Primer Campeonato Mundial de Selecciones, mantenido hasta hoy. En el Perú llega el Fútbol por el Callao a fines del Siglo XIX. Parece que los chalacos vieron a los marineros británicos practicar el exótico deporte y lo adoptaron con entusiasmo, de ahí se expandió al resto del país. Los primeros clubes aparecen con el Siglo XX. En 1922 se funda la Federación Peruana de Fútbol, y los campeonatos y encuentros internacionales tomaron auge. Nuestra selección participa en los Mundiales de 1930, 1970, 1978 y 1982, con diversa suerte.

El problema del Fútbol

El problema no es el Fútbol en sí mismo sino su condición de rasgo nacional hipertrofiado de identificación. El deporte en el Perú es actividad descuidada y poco considerada socialmente, y el gran responsable es el Fútbol no en tanto deporte, sino como objeto de entretenimiento y actividad comercial. Posee además cierta trascendencia política, pues se empleó y emplea para distraer a las gentes de sus problemas. De esto último no habría para qué quejarse si algo interesante hiciéramos con el Fútbol. Lo que molesta es que no se hace nada interesante. En este sentido, y solamente en este, el Fútbol es como la Minería. La Minería, que no durará para siempre, puede ayudar efectivamente a financiar el desarrollo de otras actividades económicas que eventualmente la complementen y reemplacen en sus efectos nocivos, como la Agricultura, la Investigación Científica y Tecnológica y el Turismo, y por ende colaborar eficazmente en el desarrollo nacional y ser algo más que una fuente de ganancias fáciles que se irán eventualmente al exterior. El Fútbol, deporte popular, debería como responsabilidad social ayudar a fomentar la práctica del deporte en general, con lo que colaboraría eficazmente al desarrollo al fomentar la salud y el bienestar de las gentes.

Manipulación futbolística

Los clubes profesionales de Fútbol y sus empresas vinculadas poseen evidentes intereses económicos. Ello ha producido un efecto que muchos hemos observado con cautela, que hay harta publicidad que fomenta no la práctica del deporte sino el visionado del mismo sea en persona o a través de las emisiones televisivas. Vale decir hablamos de una campaña de marketing orientada a la venta de publicidad, no es otra cosa. Nada tenemos contra la publicidad, pero se ha jugado con las ilusiones de las gentes al elevar artificialmente las reales posibilidades futbolísticas de la selección para llevar gente al estadio o a la pantalla. Y se ha hecho única y exclusivamente por plata, en un contexto donde la corrupción y las argollas en las instituciones privadas dedicadas al fútbol han puesto a éstas en una situación de crisis económica y moral.

La propaganda hizo que nos olvidáramos de Walter Oyarce, cuya muerte en una situación de barbarie producida durante un espectáculo futbolístico ha sido cómodamente enterrada y olvidada. La crisis sigue ahí, nada se ha resuelto, y curiosamente las dos derrotas consecutivas de nuestra selección no solamente no han hecho remitir la campaña, sino que hacen que se note más el saborcito ese de meterle punche a la Selección, tratando de identificar a lo bestia a los peruanos con ésta, haciéndoles partícipes de algo en lo que no participan sino como consumidores de avisaje televisivo. Y esto se explica sencillamente porque quedan aún quince partidos qué jugar en el transcurso de los próximos dos años, y la venta de publicidad es considerada mucho más importante que recordar las circunstancias de la muerte de Walter y lo que se debería hacer al respecto y no se hace.

El papel del periodismo

Que los periodistas especializados en el Fútbol se dediquen al Fútbol no es raro, por supuesto. Perciben un sueldo por levantar artificialmente a la selección llegando al punto de que los narradores parecen contarnos un partido diferente del que estamos viendo con nuestros propios ojos. Deberían saber que la gente tiene los suyos, y si vemos que los ecuatorianos en el segundo tiempo salieron al ataque y encimaron a la defensa peruana arrinconándola contra el arco, pues no se puede decir – y se dijo – que lo mejor de la selección era su defensa. Si no saben contar lo que ven porque están comprometidos con la publicidad, que no se escondan detrás de esa falsa emoción patriótica, y le cedan sus puestos a otros que sepan narrar. Vemos periodistas brasileños, uruguayos y argentinos que no se olvidan del fútbol cuando lo narran, la comparación resulta odiosísima: Se extraña a Don Emilio Laferranderie, El Veco, que sí respetaba al telespectador.

Pero el asunto no se limita a ellos. Llama la atención observar a tanto periodista el día del partido con Ecuador hablar y hablar de dos temas recurrentes: Chehade y el Partido con Ecuador, como si no hubiera absolutamente nada más en el mundo. ¿Periodistas políticos tratando de Fútbol, masivamente? Esto da para pensarlo, parece que la política anda más metida de lo que parece en el tema. Seguro algunos periodistas nos dirán que eso estaba en la Agenda Pública. Precisamente el otro día publiqué un artículo referente a la Agenda, que suele ser planteada por los periodistas como una suerte de entidad metafísica que determina qué temas tocan y qué temas no, como si los temas que se tocan, su extensión y relevancia, fueran determinados por el Espíritu Santo o los Arcángeles San Papel y Santa Pantalla que trabajan en las diversas redacciones. Sí, sí.

Los Juegos Panamericanos

Los XVI Juegos Panamericanos se celebraron en Guadalajara, México del 14 al 30 de Octubre de 2011. En México fueron una fiesta y en el Perú pasaron desapercibidos. Estoy seguro que muchísimos de mis lectores no sabían que el máximo encuentro internacional deportivo de este Hemisferio se estaba llevando a cabo. Y es natural, porque ese periodismo que se hace llamar deportivo en realidad se dedica solamente al Fútbol, porque ahí está la plata. El interés nacional o si se quiere el interés común están tan ausentes del discurso periodístico, que ni siquiera se nota su presencia en el llamado periodismo deportivo. Pero es que hablar de la participación del Perú en los Juegos Panamericanos no resultaba nada conveniente para los intereses económicos puestos en juego en el Fútbol. Ahora veremos por qué.

Caímos vencidos ante Chile y Ecuador, bueno, eso pasa en el Fútbol, a veces se gana y a veces se pierde, eso es normal diría Atahualpa. En última instancia es un problema deportivo que se resuelve en la cancha, no diciéndole a la hinchada que su presencia es importante, porque para ganar o perder un partido su presencia no lo es. Si un partido se pierde NO es responsabilidad de la hinchada, no es ético ni real decir "Todos somos Perú". No, señores, No todos somos Perú acá. Pero como no podemos dejar de participar en las Eliminatorias a Brasil 2014, podríamos tratar de hacerlo decorosamente y sin esperar milagros. Mucho será si nuestros jugadores aprenden a no tirar la toalla y a concentrarse en hacer regularmente aquello por lo que les pagan.

Deporte, Panamericanos, y Fútbol

El problema de nuestra participación en los Panamericanos es muchísimo más grave, es la peor participación nacional en los Juegos Panamericanos en toda la historia, y esto es muchísimo más trascendente que una derrota futbolística.

En los XVI Juegos Panamericanos participaron 52 países más las Antillas Holandesas. El Perú envió la delegación más nutrida de su historia: 139 deportistas, para Atletismo, bádminton, bolos, boxeo, esquí acuático, ecuestre, frontón, gimnasia, judo, karate, levantamiento de pesas, lucha, natación, remo, squash, taekwondo, tenis, tenis de mesa, triatlón, tiro, vela y voleibol. Ocupamos el puesto 20, al obtener 7 medallas: 2 de plata y 5 de bronce. Entre los que nos superaron están Chile (que en Fútbol nos venció por 4 a 2), que ocupó el puesto 13, con 3 oros, 16 platas y 24 bronces. El otro país que nos ganó en Fútbol, Ecuador, se ubicó en el puesto 10, con 7 oros, 8 platas y 9 bronces.

PREGUNTA: ¿Nos parece raro que nos hayan ganado en Fútbol si nos ganan en Atletismo, Deportes Acuáticos y Gimnasia?

No digamos lo que pasa con los siete primeros puestos: Estados Unidos, Cuba, Brasil, México, Canadá, Colombia y Argentina. En particular Estados Unidos y Cuba ganaron a ritmo de pachanga, pues ya sabemos que para ellos los Panamericanos son un aperitivo para los Juegos Olímpicos y Mundiales. Los USA ni siquiera se molestan en enviar a sus titulares, sino a sus muchachos jóvenes para foguearlos. Esto nos está diciendo en alta voz cuál es nuestra situación real. Digamos además que países muy pequeños, como las Islas Caimán, las Bahamas y las Antillas Neerlandesas obtuvieron medallas de Oro, en tanto nuestro país no alcanzó ninguna.

Los Dos Lados de la Cuestión

¿Qué nos dice esto respecto a nuestro problema con la educación Física? ¿Y respecto a las políticas sobre Deporte?

Por una parte es obvio que el resto lo está haciendo mejor, bastante mejor que nosotros, y hace bastante tiempo que es así. Es bastante probable que los sistemas educativos de estos países fomenten el deporte, y las instituciones deportivas públicas y privadas sean bastante más sanas en lo financiero y moral. Es posible que se haya establecido una cultura social deportiva y de buen estado físico. Es posible que sus autoridades fomenten el deporte y enfrenten los problemas nutricionales y educativos vinculados. Y es obvio que si ellos hacen todo eso y nosotros no lo hacemos, se refleje en el Fútbol. Me pareció realmente penoso que el periodismo deportivo hablara de la altura como factor de la derrota ante Ecuador, como si nuestros jugadores procedieran de las llanuras europeas o como si lo ecuatorianos no estuvieran sometidos exactamente a la misma presión atmosférica. ¿Nunca han jugado nuestros jugadores en Puno, Arequipa, Cusco, Huánuco, Cajamarca? En realidad esto esconde una situación mucho más grave, la del estado físico de los jugadores de fútbol, los biotipos que le dicen hoy, que se notan demasiado distintos del de los jugadores de otros países. Y esto significa que si nuestros mejores jugadores tienen estos problemas ¿qué podremos decir de la población en general? Es obvio que si le dedicas tiempo y dinero a nutrir a tu gente y a fomentar los deportes y el entrenamiento físico pues tendrás resultados.

Veamos el asunto desde la otra perspectiva, la de la situación de nuestros medallistas. Tuvimos dos medallas de plata en Taekwondo y Karate, a través de nuestros jóvenes valores Julissa Díez Canseco y Alexandra Grande. Estoy seguro que todos saben cómo se apellidan los “Cuatro (Delanteros) Fantásticos” de nuestra selección de Fútbol, que por cierto tan fantásticos no se han mostrado hasta ahora. Y estoy seguro que en nuestros medallistas se ha invertido una fracción despreciable de lo que se ha invertido en uno solo de estos “fantásticos” tan poco fantásticos. Esas medallas de plata no son un triunfo del Perú, a no ser por un abuso de la metáfora. Se deben a estas jóvenes mismas, a su disciplina personal y entrenamiento solventado por ellas mismos y sus familias. La sociedad no solamente no ha tenido nada que ver, sino que apuesto doble contra sencillo que no les ha hecho las cosas más fáciles, todo lo contrario.

Nuestros medallistas de bronce lo son en las disciplinas del bádminton en singles y dobles, el maratón y los 5000 metros planos de mujeres, y en el judo. En el Deporte Base que da sentido y fundamento a todos los demás, el Atletismo, solamente hubo dos preseas de bronce, ambas por mujeres. Esto indica la mínima importancia que le damos a los elementos base del deporte. Después de todo, los niños no necesitan para correr y saltar más que nutrición, parques y jardines; y algo de orientación. Todos empezamos por ahí, y para ello no se necesitan tremendas inversiones. El bádminton, por otra parte, es una disciplina poco practicada, obviamente sin apoyo, con seguridad los medallistas han obtenido este resultado por su propio esfuerzo y el de sus familias, no hay más.

Tengo más preguntas malvadas: ¿Cuántos corredores y saltadores amateurs se financiarían con lo que cuesta solo traer a un "Jugador" de Fútbol? ¿Cuántos gimnastas? ¿Cuántos judokas, taekwondistas y karatecas? ¿Cuántos deportistas podrían financiarse con una fracción de lo que se ha gastado en la fracasada campaña al Mundial de Brasil 2014?

Desinformación y Deporte

Para rematar, en estos días se celebran los Juegos ParaPanamericanos con la participación de atletas con discapacidad. Los que dicen informarnos podrían empezar a hacerlo de vez en cuando, así nos enteraríamos de que esto pasa. Pero seguramente “no está en la agenda” porque a los más de 3 millones de personas con discapacidad que hay en nuestro país no les interesan los deportistas con discapacidad y su desempeño. No es noticia. Qué bueno sería que de vez en cuando nos informaran qué pasa aquí. Pero no lo harán, porque no hay plata que cobrar ahí. Period.

La Dura Realidad

La realidad es simple de entender: Desnutridos y abandonados a su suerte los deportistas con y sin discapacidad no hay cómo lograr nada en Deporte. Los resultados en el Fútbol y en otras disciplinas se logran conjuntando los aspectos técnicos-científicos con las ganas y la voluntad. Es esfuerzo, puro esfuerzo. El deporte construye valores y autoestima en nuestros jóvenes, y contribuye a la salud de la sociedad. El chico que se esfuerza cada vez un poco más duro, y se vence a sí mismo cada vez que salta más alto o corre más rápido no termina de narcotraficante, sicario ni delincuente. El Fútbol hoy en día solamente sirve para bajarnos la autoestima y darle espacio a la corrupción y el pandillaje organizado. La Sociedad y el Estado tienen que meter la mano fuerte en el tema deportivo, sin mezquindades. Esperamos verlo, algún día.

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viernes, 24 de junio de 2011

GENERACIÓN NINI - LA SOLUCIÓN DEL EMPLEO


Las soluciones visualizadas al problema de la Generación NINI – Jóvenes que Ni estudian Ni trabajan – parecen estar en su misma formulación, es decir que este gran grupo de jóvenes que están en nada, más o menos uno de cada cuatro en el Perú, deberían por ende o estar encuadrados en el sistema educativo, o insertos en el mercado laboral. Veamos qué podemos aportar al respecto.

Una advertencia

Al cruzar datos no es difícil señalar un serio riesgo existente: Hemos superado a Colombia en el número de hectáreas dedicadas a la Hoja de Coca, la que, guste o no, es materia prima para la Cocaína, a su vez objeto de Narcotráfico. La experiencia centroamericana de los Maras demuestra que la existencia de montones de jóvenes NINI es el perfecto caldo de cultivo para proporcionar cuadros para las organizaciones de Narcotraficantes y otros delincuentes. Un encuadre de esta clase no es socialmente deseable, es de hecho extremadamente peligroso, en especial por la debilidad de las instituciones que deberían prevenir este problema, como el sistema educativo peruano; o enfrentarlo, como la Policía Nacional del Perú.

Centrados en el planteo del problema, el mantener a los jóvenes en el sistema educativo es interesante e importante, pero de hecho es un paliativo, considerando que tarde o temprano las gentes, educadas o no, crecen y deben trabajar para vivir. Además estar en el Sistema Educativo tiene un costo a pagar, sea por los interesados, o por el Estado vía Impuestos. La solución de fondo del tema pasa por una efectiva inserción laboral. No pretendo con esta idea despreciar ni echar por la borda experiencias como la de los subsidios para estudiantes en la Argentina, únicamente digo que tarde o temprano todos los niños crecen, y tarde o temprano habrá que complementar la solución educativa con estrategias efectivas de inserción laboral.

El problema del empleo juvenil

El Empleo adecuado de los jóvenes es parte del problema más amplio del empleo en general. Existe el desempleo abierto, así como el subempleo, forma paliada de desempleo. Esto se debe a tendencias globales generalizadas, a las que debemos prestar mayor atención, y que son muy estudiadas. El desempleo afecta más a los jóvenes, carentes de estrategias para emplearse con un mínimo de decencia, o incluso sin ella. Según la Ley 27802, que creó el poco efectivo Consejo Nacional para la Juventud, jóvenes son las personas entre los 15 y los 29 años. Para el año 2008 se registraron unos 8 millones de jóvenes en el Perú. De éstos, estaban en la PEA alrededor de 5,4 millones, y fuera de ella unos 2,6 millones. De los que estaban en la PEA, 432,000 eran desempleados abiertos, mientras que cerca de 4,3 millones tenían empleos precarios, definidos como carentes de Seguridad Social.

El caso es que algunos jóvenes peruanos sólo trabajan, otros sólo estudian, y otros trabajan y estudian. El Sistema Educativo peruano encuadra a unos 2,3 millones de jóvenes. Cruzando las cifras, llegamos a que los NINIS – que NI Estudian NI Trabajan - en el Perú serían algo así como 1,6 millones. Y ahí tenemos configurados algunos de los problemas a dilucidar, con sus soluciones de sentido común: ¿Qué hacemos con los desempleados? Pues crear oportunidades de empleo para ellos. ¿Qué hacemos con los subempleados? Pues crear oportunidades de empleo decente. ¿Qué hacemos con los NINIS? Pues encuadrarlos en el sistema educativo o insertarlos laboralmente en empleos decentes. Vimos ya que el problema aterriza en el empleo, incluso cuando hablamos del encuadre en el sistema educativo, del que conocemos sus taras en eso de preparar para el trabajo, a pesar de los ingentes esfuerzos al respecto. De hecho, aún encuadrando o re-encuadrando a estos jóvenes en el Sistema Educativo, necesitamos programar estrategias efectivas que les permitan acceder a un empleo decente a mediano plazo. Ello implica, a más de estabilidad macroeconómica y políticas de promoción de las actividades económicas, y sin darle tantas vueltas, entrenar a nuestros jóvenes en competencias laborales específicas y concretas que respondan a la realidad laboral presente o previsible en el mediano plazo.

Dificultades desde el lado de la promoción de las actividades económicas

El Perú es un exportador minero neto. La Minería en general crea pocos empleos directos, cuando menos en relación con la riqueza que extrae. Más interesante es la creación de empleos indirectos. Sin embargo, depende fuertemente de los precios internacionales, contamina, y no es sostenible en el tiempo. Se acaba el mineral o se hace antieconómico extraerlo, la empresa minera hace maletas, y la falaz prosperidad se hace humo. Sin embargo, la actividad minera así como es proporciona enormes ingresos, y políticas inteligentes deberían poder derivar parte de estos ingresos al cuidado del medio ambiente, a la creación de actividades económicas sostenibles, a la investigación científica y tecnológica, y a formar a nuestros jóvenes para desarrollar actividades alternas. El Valor agregado de los productos mineros es una alternativa importante, pero también depende de la rentabilidad minera, por lo que consideramos que la solución que puede aportar al empleo es relativa. La Minería Artesanal, a no ser que cambie notablemente, es muy contaminante, con el agravante que está oligopolizada en su comercialización, y es fuente importante de Trabajo infantil.

Hay otras actividades productivas. La agricultura y ganadería poseen gran potencial, y en la actualidad son la principal fuente de empleo productivo. Se resienten de la falta de solución en el tema de la propiedad de la tierra, los métodos arcaicos, la baja productividad, y la concentración oligopólica en la comercialización de productos en el mercado interno. A favor está el hecho del Perú como Centro Vavilov de Biodiversidad, lo que se está empezando a aprovechar al posicionarnos como líderes en agricultura orgánica, gracias a la labor de audaces empresarios. La pesca está en situación análoga, aunque con problemas de depredación de recursos y contaminación. A favor está tener nada menos que el mar más rico del mundo. En la Agricultura, Ganadería y Pesca nos beneficiamos además de una extraordinaria tradición proveniente de nuestros antepasados. Añadamos a esto la explotación de recursos maderables de nuestra Selva, que debe ser protegida y racionalizada.

El sector de Servicios concentra con holgura la mayor cantidad de empleo en el Perú. Los servicios no son directamente productivos, aunque el Turismo puede ser una excepción. Aún así, el empleo en el sector resulta ser de baja calidad, mal pagado, y poco productivo. Además concentra el subempleo, pues ahí se sitúan la mayor parte de pequeñas y medianas empresas, que proporcionan mayor número de empleos. Las actividades turística y cultural presentan importantes potencialidades, requiriendo de tecnificación y promoción. También tiene problemas de oligopolización, lo que determina por ejemplo la no puesta en valor de destinos turísticos alternos a los tradicionales. El resto de las actividades de Servicios, hablando muy generalmente, no serían estricto sensu adecuadas para proporcionar empleo decente.

Una política eficiente de creación de empleos potenciaría las áreas estratégicas de producción de recursos sostenibles con recursos humanos motivados, capaces y entrenados para su explotación racional; así como orientaría a las medianas y pequeñas empresas hacia actividades productivas, turísticas y culturales; así como fomentar el emprendimiento juvenil.

Dificultades desde el lado de la empresa

Las empresas y los empresarios en general se quejan de la falta de idoneidad de los recursos humanos que el sistema educativo proporciona. Les parece, y creemos que tienen razón, que los jóvenes carecen de las competencias laborales requeridas para el desempeño de tareas específicas, amén de carecer de competencias laborales generales. En todo caso, las grandes empresas no captan gran cantidad de trabajadores, y éstos por lo general son los mejor entrenados y pagados. Las Medianas y Pequeñas Empresas proporcionan más empleo, pero dependen muchísimo más que las grandes de la idoneidad de los trabajadores, y sufren el mismo problema, pero agravado. La precariedad del empleo en los niveles de las Pequeñas y Medianas Empresas está en directa relación con los problemas de ventas y costos. Por una parte el mercado interno es pequeño y no está en capacidad de resistir un aumento general de precios, sueldos y salarios, a no ser que se compense con monetización por un problemático aumento general de productividad. Por otra parte, hacer empresa en el Perú es caro, complejo y difícil, y la capacidad para bajar costos se produce casi exclusivamente ahorrando en el factor trabajo, lo que determina bajos salarios y empleo precario. Un factor compensatorio de los bajos salarios del Sector de Servicios sería poseer servicios estatales o privados baratos y eficaces de Salud, Educación, Seguridad Ciudadana y Seguridad Social, pues éstos se limitan al pequeño sector de la población que puede financiarlos. De hecho, en el Sector de Servicios se percibe un círculo vicioso, en que la baja productividad no aumenta porque los salarios son bajos, y los salarios se mantienen bajos porque la productividad no aumenta.

Dificultades desde el lado del Sistema Educativo

Nuestro sistema educativo cuenta con una Educación Básica escolar, dividida en Primaria y Secundaria; y una Superior, dividida a su vez en Profesional o Universitaria, y Técnica. En cuanto a la formación en competencias laborales nuestro sistema escolar es inútil, prescindible y oneroso. Su clamorosa incapacidad para enseñar a comprender lo que se lee, o para hacer cálculos matemáticos sencillos conspira directamente contra la idoneidad laboral. Añadamos una currícula especialmente recargada y no adecuadamente diversificada; las falencias en la formación inicial de los docentes, los bajos sueldos, la alta rotación, el control político y la baja estimación social de éstos; la precaria institucionalización de las escuelas; la evaluación obsoleta y rentabilizada; los vaivenes políticos; las brechas de calidad; la falta de políticas efectivas en formación laboral; y otras lindezas para demostrar que el sistema escolar es, como se ha dicho por gente más enterada que el suscrito, una estafa para el alumno. Hay islas de calidad educativa, por supuesto, y buenos intentos públicos y privados, pero estas islas conforman un magro archipiélago.

La Educación Superior no es mejor que la escolar. Un primer factor es la falta de idoneidad en los egresados escolares, que obliga en muchos casos a iniciar desde casi cero la formación laboral, alargando las exigencias académicas y los períodos requeridos para certificar. La alternativa de la Educación Técnica, que certifica en tres años, posee una bajísima estima social, siendo percibida como de menor importancia que la universitaria, y su mercado es mucho más pequeño. La Educación Universitaria es mediocre, requiriendo de formación ulterior en posgrados para poder acceder a alguna mejora laboral, a cambio de un cupo, y aún así la formación que dan las maestrías es pobre, con contadas excepciones. En general, las universidades están pauperizadas, son masivas, plantean carreras baratas en implementación con poca o ninguna relación con la demanda laboral o con la real estructura económica, sus títulos tienen poco valor, y en la práctica se constituyen en refugio de grupos de poder. Hay islas, por supuesto, que a todo costo ofrecen una educación de calidad, aunque limitadas por la incompetencia de los alumnos procedentes del sistema escolar, y limitadas básicamente a los sectores de élite capaces de pagar sus altos costos.

Es conocido que la Educación en el Perú es un negocio. La tendencia a su privatización y la introducción del concepto de lucro han inficionado todas sus estructuras, se ha adaptado a las tendencias mercantiles, y en buena medida su calidad depende de la capacidad económica de los padres de familia. Las inversiones en Educación se rentabilizan en el corto plazo, con lo que se producen fuertes sesgos en la formación de competencias laborales, dado que resulta más rentable seguir las líneas de menor resistencia. Asimismo, las inversiones de mediano plazo en Ciencia y Tecnología no se consideran importantes. La emigración juvenil en busca de posibilidades educativas y laborales es la forma en que los alumnos más astutos y capaces consiguen romper el círculo de hierro de la mediocridad educativa y la precariedad laboral.

Una Dificultad Sistémica

El desarrollo científico y tecnológico ha sido un instrumento multiuso para cerrar las brechas de calidad educativa, mejorar la productividad empresarial, potenciar las actividades económicas en las que poseemos ventajas comparativas, y repotenciarnos como foco cultural. Pero la inversión que el Perú realiza en R&D es irrisoria, lo que denota la real importancia que le damos. Es esencial darle peso y presupuesto. Los jóvenes, por la propia naturaleza de las cosas, tienden a saltarse las etapas tecnológicas, por lo que poseemos una ingente potencialidad a este respecto, que debería ser aprovechada creativamente.

¿Hay soluciones al problema del empleo juvenil?

Parece que sí. Y en apariencia son de sentido común. Es facilismo pensar que es solamente cosa de introducir algunas políticas generales, educativas y laborales a implementar, sea de sopetón, o por aplicación gradual. Lo sencillo es más difícil que lo complejo, y no pretendemos tener la varita mágica, pero creemos que hay ciertas ideas-fuerza a seguir. Precisemos algunas.

Políticas de Fomento de Actividades Económicas

1. Orientar la economía hacia actividades productivas racionales, sostenibles y de valor agregado en lo agropecuario, pesquero, maderable, turístico y cultural.
2. Atacar los oligopolios productivos, a través de una democrática apertura del mercado.
3. Cerrar la brecha financiera entre el aumento de la productividad por la vía de una revolución educativa y decentización del empleo, a través de Impuestos a las actividades extractivas no sostenibles. Esta idea se complementaría con un esquema de crecimiento por la demanda que financiaría el lapso que necesariamente hay entre la formación de recursos humanos idóneos, su inserción laboral y su efecto en la productividad.
4. Introducir la Ciencia y la Tecnología como elementos a investigar y emplear en el aumento de productividad, añadiendo valor a nuestros productos tradicionales y creando nuevos productos y servicios para mercado interno y exportación.

Políticas de fomento empresarial

1. Facilitar el proceso de formación de empresas y emprendimientos, en especial juveniles.
2. Disminuir la precariedad del empleo.
3. Mejorar la productividad y la eficiencia, en especial fomentando decididamente el empleo de Ciencia y Tecnología de punta.
4. Recoger los requerimientos laborales de las empresas e introducirlos en la formación laboral.
5. Crear asociaciones al estilo del programa PROJOVEN – que debiera generalizarse con alguna que otra modificación para hacerlo más flexible – que asocien empresas con entidades educativas.

Políticas educativas de formación laboral

1. Priorizar el aprendizaje de la lectura, las matemáticas, las ciencias y la tecnología a través de la integración de los procedimientos en las diversas áreas, en Primaria y Secundaria.
2. Formar a los niños de Primaria decidida y masivamente en los valores del Trabajo y el Emprendimiento.
3. Formar en la Secundaria, decidida y masivamente, competencias laborales generales, así como elementos del emprendimiento.
4. Introducir decidida y masivamente Programas de Formación Laboral en oficios por lo menos desde 4to de Secundaria, ajustados a la realidad laboral de las localidades donde se ubican las IIEE.
5. Potenciar decididamente a los Institutos Superiores Tecnológicos. Esto debe pasar por establecer carreras certificadas en las especialidades que realmente las empresas necesitan, en especial para las actividades económicas productivas.
6. Reformar las mallas currículares y los syllabii de las universidades, racionalizando contenidos, orientando las carreras hacia las actividades económicas productivas y sostenibles, y certificando en menos tiempo a los estudiantes, hasta alcanzar los niveles internacionales.

Colofón

Estas ideas, naturalmente, están en estado larvario. Lo importante, me parece, no es tanto si estamos de acuerdo o en desacuerdo sino como se pueden mejorar o sustituir por otras mejores. Cuando poseemos algo sobre lo cual pelearnos, podemos cuando menos empezar a avanzar en alguna dirección. Y dirección nos sigue faltando para poder atacar de una buena vez el problema. Ahí lo dejo, pero solamente por hoy.


VIENE DE NI ESTUDIAN NI TRABAJAN, SEGUNDA PARTE DE LA GENERACIÓN NNI - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/06/ni-estudian-ni-trabajan-segunda-parte.html

CONTINÚA EN: CONTRA EL LUCRO EN EDUCACIÓN: LA GENERACIÓN NINI PASA A LA OFENSIVA - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/08/contra-el-lucro-en-educacion-o-la.html

sábado, 30 de abril de 2011

ALGUNAS IDEAS SOBRE DROGAS Y SEXO

ALGUNAS IDEAS SOBRE DROGAS Y SEXO


Para mi amigo Ángel,
que quemó cerebro.


Las drogas destruyen tu memoria y tu propio respeto, no son buenas, pero las drogas son parte de mi vida y son tan fuertes como el diablo
(Kurt Cobain)

niños que se ponen como motos / con goma para pegar 
(Miguel Ríos)

El problema con las drogas no es que sean malas, es que son buenísimas (Ernesto Blume)


No soy un experto en el tema, pero me parece que todo educador debería tener ideas claras sobre el problema. Estas son algunas de las mías.

Una generación de convivientes con las drogas

Desde que tengo memoria me han prevenido contra las drogas. Como mi niñez empieza a perderse en la oscuridad de lo antediluviano, eso es desde hace mucho tiempo. No es que supiera muy bien qué cosa era eso de drogas, pero sí que eran malas, muy malas, y que los padres responsables se preocupaban de ello, lo suficiente para sentarse con uno a hablar sobre el tema en una época donde no se estilaba que los padres hablaran con sus hijos. Naturalmente no era consciente de lo que pasaba, eso de las drogas a los 9, 10 u 11 años no es algo que a un chico de clase media en realidad le preocupe demasiado. Yo miraba más bien a las chicas.

Sin embargo, otro recuerdo me viene a la mente, tan marcado en ella como a veces ciertos sueños muy vívidos lo están. Estaba en la cancha de fútbol de mi cole, sentado en medio de un corro de chicos de mi tonelaje, tendríamos unos 9 o 10 años de edad. Uno de estos compañeros hablaba directa y frontalmente de lo rico que era el “asio”. Por supuesto, quería decir “ácido”, que se refiere a un tipo de droga alucinógena. No sé si en verdad este chico de diez años la usara, pero hablaba con tal convencimiento y con tanto gusto de los efectos que producía, que los que lo escuchábamos sentíamos esa especie de combinación de envidia, fascinación y celos que mostraría un chico virgen oyendo hablar de la primera experiencia sexual de alguien. La conversación, en la que yo intervine en absoluto silencio, derivó en cómo obtener el “asio” y otras drogas menores, aunque bacanes, como la marihuana. La cocaína aún no estaba muy de moda. No dudo que la mayoría de aquellos compañeros hicieron la experiencia, de manera inmediata o tardía. Algunos de ellos, como se decía entonces y ahora, “quemaron cerebro”, y fueron concomitantemente condenados a una suerte de ostracismo social, sea por condena moral, sea porque era más probable que en su compañía los consumidores no tan torpes terminaran por ser detectados. Alguno que otro de aquellos muchachos se especializó en el narcotráfico. Les va muy bien económicamente.

Durante décadas hemos convivido con las drogas. Muy poca gente hablaba con claridad de ellas. Se ponía por delante la condena moral. Quiso la suerte que mi humilde persona fuera elegida en algún momento para hablar en un evento escolar masivo sobre el tema de las drogas, de donde muy tempranamente me alisté en el bando de los no consumidores. Sin embargo, ello no me libró de las otras drogas, esas que no sabíamos que lo eran, y cuyo consumo era socialmente permitido y alentado, como el tabaco y el alcohol. Es más, su empleo se asociaba a los ritos de adolescencia. No se salía de la niñez sin el empleo de dichas sustancias. La condena no las alcanzaba, eran legales. Y claro, quien toca guitarra quiere cajón, y la gran mayoría de los jóvenes de clase media de mi época adolescente fueron consumidores de drogas ilegales en diferentes medidas. Hasta hoy muchas personas de mi generación se reúnen a puerta cerrada para fumarse su porrito, y conforman un mercado interesante por su capacidad de gasto. No haré al respecto fáciles juicios morales. Los adultos supuestamente sabemos qué hacer y qué no. Sin embargo, divierte ver gente hecha y derecha tomar infantiles precauciones propias de niños malcriados que hacen su travesura, para fumarse el tronchito.

La ruptura generacional

Esta generación ahora tiene hijos adolescentes y jóvenes, y creció en medio de la aceptación soterrada e hipócrita de las drogas ilegales combinada con la aceptación abierta de las drogas legales. Muchos de ellos son en la actualidad indiferentes ante ellas, y traspasan esa indiferencia a sus hijos. Más importante resulta prevenir el embarazo adolescente, por ejemplo, cuyos efectos son más decisivos en la vida y la economía de las personas y familias. Otros son más militantes y enfrentan en sus hijos el consumo de drogas ilegales, aunque aceptan el consumo de las legales. Naturalmente esta confrontación es tanto más inútil cuanto que la nueva generación de adolescentes y jóvenes maneja sus propias reglas, como ha sido desde que el mundo es mundo. Otros padres y madres, situados en las puntas estadísticas, son consumidores de drogas, legales e ilegales; mientras que otros son no consumidores de drogas ni legales ni ilegales.

Los ritos de paso de la niñez a la juventud en nuestras culturas están profundamente asociados al consumo de drogas de varios tipos. El tabaco y el alcohol son los más conocidos, como aceitadores de relaciones sociales, tan complicadas para los adolescentes. Las profundas urgencias hormonales y los desajustes entre lo que el cuerpo exige y los límites sociales podrían estar en el origen del consumo. El cuerpo pide sexo, y los senderos químicos del cerebro estructurados desde la educación formal y no formal no son suficientes ni para obtenerlo ni para contenerlo. El celibato y la virginidad son, como dice la canción, cosa medieval en tiempos de fácil acceso a anticonceptivos y condones. Basta ver el estrepitoso fracaso de las iglesias en contener su empleo en la gran mayoría de los fieles. Lo máximo que pueden ofrecer es la sublimación de una tremenda urgencia hormonal, y, claro está, las reuniones parroquiales se convierten en oportunidades para que los chicos y las chicas se conozcan e intimen. La masturbación, por otra parte, ofrece alguna contención, aunque siempre ronda aquella antigua quisicosa de que mejor es el sexo, porque se conoce gente. Visto desde la química cerebral, el cerebro de un adolescente debe ser lo más parecido a una elaborada e inquietante trompeadera de pulpos. Se entremezclan urgencias y temores, y hormonas y neurotransmisores están en una revolución que hace de la Marcha de los Cuatro Suyos, por comparación, una reunión de monjes trapenses.

Naturalmente este enredo se expresa en contextos sociales determinados. La acelerada descomposición social de nuestra sociedad deja de proporcionar referentes utilizables efectivos. Domar, en el buen sentido del término, a los jóvenes y orientar sus energías hacia actividades “adecuadas”, como cualquier profesor y padre responsable de familia sabe, es una labor paciente que requiere de presencia física y emocional. Ningún contenido valorativo se instala sin referente concreto. La principal contención en los adolescentes es un juego de toma y daca, de tira y afloja, del que se espera emerja un ser humano capaz de contenerse a sí mismo y determinar un uso de su sexualidad libre y responsable. El problema es cuando los padres y educadores no estamos ahí, en esas situaciones que ellos deben resolver solos. Ese es nuestro terror y eso determina nuestra dificultad para dejarlos crecer autónomamente. Es un tema complejo, y me contento por ahora con dejar planteadas algunas de sus dificultades.

Drogas, sexo y envidia

Nadie como los Les Luthiers ha conseguido expresar la profunda ambivalencia y envidia de los padres frente a los hijos en su pequeño y maravilloso R.I.P al Rap. El enlace es

 http://www.youtube.com/watch?v=PULB4MjXCPg

Préstese especial atención a dos aspectos: La velada y graciosísima alusión al “éxtasis” y las drogas como las metanfetaminas, y la general y muy jocosa “denuncia” de la envidia de nosotros, “los mayorcitos”, sentimos frente a la libertad sexual que muchos jóvenes ejercen. Creo que la relación entre Consumo de Drogas y Libertad Sexual queda suficientemente explicitada, aunque no suficientemente demostrada.

Lo que entendemos por Drogas

Para la acción práctica de los padres y educadores, aparte del jovial reconocimiento emocional que debiéramos hacer sobre nuestra propia posición al respecto, resulta imperativo manejar ideas dinámicas alejadas de los estereotipos socialmente instalados, so pena de perder de vista lo que realmente pasa.

No existe consenso social sobre qué son drogas y qué no. Las mejores definiciones son las más simples por lo general, y la definición de “droga” como sustancia que al ingresar al organismo modifica una o varias de sus funciones, aunque tal vez demasiado amplia, da cuenta de la ambivalencia en que se desarrolla el tema. Porque entonces una sal de Andrews y una aspirina resultan ser drogas. Y desde el punto de vista farmacológico lo son. A nadie se le ocurriría igualar el consumo de aspirinas con el de marihuana, pero desde la perspectiva de la definición dada, vienen a ser lo mismo. Ello obliga a pensar que el tema de las drogas debería desplazarse hacia sus efectos. Y separar lo que es dañino de lo que no lo es.

Esta es una distinción clara en lo que respecta a los medicamentos, drogas por derecho, digamos así, e introduce criterios cuantitativos y cualitativos en el tema. Si te enchufas 40 aspirinas las modificaciones que harán en tu organismo producirán un “daño” concreto y a veces irreversible. La pasta básica de cocaína resulta diabólica en sus efectos, dado que en muchas personas basta una probadita para engancharse. Se supone que si se usan drogas es porque de alguna manera se necesitan. Y los efectos de cualquier droga son más o menos conocidos, en especial en lo que se refiere a la creación en el cerebro de ciertos “senderos químicos” relacionados con las sustancias cerebrales productoras del placer, cuya necesidad se hace perentoria, y cuya falta de satisfacción produce el espantoso “síndrome de abstinencia”. No puedo dejar de pensar en la reflexión de Bertrand Russell al respecto de lo fácil que es para las culturas primarias aceptar el alcohol de los hombres blancos, dado que los efectos de su consumo son, y cito de memoria, una de las pocas cosas que hacen que se crea que la vida es digna de vivirse. Ello nos lleva al tema de a qué consideramos “daño causado por las drogas”, el porqué se decide consumirlas, y por qué se cree que la voluntad debiera bastar para dominarlas.

El daño que causan las drogas

Hay un cierto consenso en que las drogas causan “daño” físico. Esto tiene sus absurdos incorporados. Mi santa abuela fumó su proverbial cajetilla de nauseabundos cigarrillos negros hasta los 85 años de edad, cuando dejó este mundo por otras muy distintas razones. Muchos ven el tema no como una cuestión o no de consumo, sino de si el consumo modifica de modo “negativo” las relaciones sociales de estudio y trabajo, en una suerte de “si no se nota, no existe”. Naturalmente están los efectos de largo plazo, acumulables, como lo sabe cualquier fumador. Desde una perspectiva puramente física – pulmones, hígado, etc. – parece que el consumo está guiado por el efecto rana: La rana salta cuando la meten en agua caliente, pero si la metes en agua fría la sancocharás antes que el batracio se percate. Si eres inteligente sabrás que el equilibrio entre el consumo de drogas en general y la vida depende de un nivel de consumo asociado a un estilo de vida saludable que compense tus pequeñas desviaciones hacia el tabaco, el alcohol o la marihuana. La mayoría de los consumidores, sin embargo, no hace este razonamiento y sufre diversos desequilibrios homeostáticos en diversos momentos, como las aseguradoras y los sistemas de Salud privados bien saben al cobrar sus primas y tarifas. Nadie ha hecho ningún esfuerzo serio por instalar una cultura de prevención de Salud.

El daño producido por las drogas en el terreno mental es, en cambio, mucho más oscuro de determinar y más visto como un estereotipo por el que sentir un temor difuso. No todos los consumidores queman cerebro, pero el daño que se percibe en la conducta del consumidor crónico es evidente en especial cuando se presenta el “síndrome de abstinencia”, que muestra la pérdida de control de las propias acciones. Este parece ser el punto crítico donde el daño que las drogas producen es considerado más negativo. Es un lugar común el fumador que sale a las 4 am de su casa a comprar cigarrillos. El “síndrome de abstinencia” evidencia la pérdida del control volitivo, y se asocia además con la evasión del mundo real. No me meteré con el problema de la realidad de la percepción del mundo, aunque bien se lo merecería.

Se registra consumo de drogas entre los soldados en los frentes de batalla, sea en la forma de la administración de alcohol antes de una batalla, o sea en la forma del consumo de marihuana y otras drogas más “duras” entre los jóvenes soldados norteamericanos durante la Guerra de Vietnam. De hecho, parece ser que el consumo puede ser fomentado en ciertas circunstancias, como se ha hecho inveteradamente en nuestra sierra con el consumo de coca para extraer mayor fuerza de trabajo a los indios sin sobrecostos laborales, como darles de comer, por ejemplo. Es evidente que en estos casos el consumo de drogas parece estar bastante “justificado” desde el lado de la realidad, sea para ocultarla o sea para soportarla.

Voluntad y Drogas

Uno de las creencias ético-morales más instaladas socialmente es la idea de que el problema de las drogas es una cuestión de voluntad individual. Las personas somos diferentes en nuestra química cerebral, y es evidente que la voluntad está relativizada por motivos genéticos. Un “deber-ser” señala que el pasarse en el consumo hasta el extremo de la pérdida de la propia voluntad debería generar acciones de recuperación del propio Yo. Alcohólicos Anónimos y las diversas acciones sociales de rehabilitación de consumidores de drogas ilegales muestran resultados poco alentadores al respecto, aunque según parece no hay mejores opciones para todos los que necesitan de estas instituciones. En todos estos casos se entiende como condición el aceptar una especie de “fuerza superior” – a veces con contenido religioso – a la que se debe someter la propia voluntad, y que de alguna manera funciona como una prótesis emocional. Tal vez esto pueda entenderse como que la necesidad de una profunda convicción emocional que marque la química cerebral de tal modo que pueda “sustituir” la necesidad de la droga. Parece una “solución” semejante a la de la extirpación del lóbulo frontal para enfrentar ciertos desórdenes mentales. La conversión religiosa parece funcionar en este sentido, lo que es utilizado seguramente por diversas confesiones. No estamos seguros que este camino sea otra cosa que una solución desesperada.

La necesidad de prevenir

Visto lo anterior, parece que la Prevención es el arma de la victoria en este caso. Se necesitan políticas de Salud Pública al respecto, y políticas de Familia y Juventud. El sector Educación parece que la tiene más clara, aunque los problemas para aplicar políticas de prevención en este caso son más complejos. Pero está claro que la Prevención es mucho más barata y eficiente, y políticas efectivas al respecto deberían reducir el número de los que requieren “rehab”.

En el nivel directo de las familias y las instituciones educativas es posible actuar preventivamente, aunque esto también presenta problemas. Las famosas charlas antidrogas que cualquier centro educativo que se respete organiza para padres de familia y profesores en algunos colegios tienen entre sus espectadores a consumidores de alcohol, tabaco y medicamentos, así como algunos consumidores crónicos o eventuales de marihuana y cocaína, hoy padres y madres de familia y/o docentes. Me pregunto qué pensaran para su coleto cuando escuchan la consabida y siempre repetida condena moral. Tiene que haber una profunda escisión en las mentes de los que aceptan de boca para afuera la condena al consumo de drogas legales o ilegales. Mi generación tiene tan instalada, vista como unidad, el consumo de drogas, que en realidad dudo mucho que esta condena, implícita o explícita, surta algún efecto. Cuando no nos cuentan la cosa moral, aunque esta condena se suponga, y se incide más bien en el daño producido, entra en juego la racionalidad adulta y los efectos de estas charlas suelen ser mejores. De aquí se extrae como lección que no es la apelación moral lo importante, sino informar y enseñar cómo prevenir. Y la prevención tiene que instalarse en los padres de familia desde el nivel inicial, porque si queremos que nuestros hijos manejen la cosa por ellos mismos necesitamos formarlos en determinadas direcciones, y la inmensa mayoría de los padres y madres de familia no tiene ni idea de cómo hacerlo. Y ello implica también tratar con el tema sexual, de las relaciones sociales, de la envidia de los mayores, y de las relaciones intergeneracionales, entre otras cosas.

A los adolescentes no les interesa mucho esto, como no les interesa demasiado la estructura del aparato reproductor cuando lo que quieren es sexo. La información es necesaria, qué duda cabe, pero los adolescentes no necesitan la condena moral, que produce muchas veces inquietantes escisiones emocionales. Los adolescentes, a veces sin saberlo ellos mismos, necesitan herramientas para entender qué diablos les pasa, por qué se sienten como se sienten, y por qué las relaciones sociales son como son. Y ello en un ambiente que les dé autonomía y seguridad propia, así como confianza, guía y consejo constante. Ellos necesitan lo que dijimos antes, autonomía para poder aprender a relacionarse unos con otros, y a lidiar consigo mismos y con las cosas que les ocurren.

En términos más generales, nadie, excepto algunas agencias y ONG s se han preocupado realmente del tema preventivo. Se ve más importante la salida – o ingreso - de divisas o el fortalecimiento de grupos de poder más o menos vinculados, directa o indirectamente, al tráfico de drogas. Lo que podríamos llamar “génesis social” del consumo de drogas no parece estar muy visualizado. Las drogas como parte de los happenings que marcan el ingreso de los adolescentes al mundo de los adultos presuponen una elección por parte de cada joven al consumo de éstas. Necesitamos, como sociedad, hablar de este tema más allá de las coyunturas electorales y de los intereses particulares. Por desgracia, la ausencia o inoperatividad de políticas al respecto ha sido la constante. Hay más preocupación por otras cosas.

Conclusión

Pienso que enfrentar el narcotráfico y prevenir el consumo de drogas son dos caras de la misma moneda. Se necesita un fuerte liderazgo para encaminar un esfuerzo nacional realmente efectivo. Esto es política social, y no deberíamos pensar que las políticas sociales son solamente para pobres. En las elecciones políticas de Junio deberemos elegir entre dos opciones, y tengo la sensación de que solamente una de ellas podría plantearse con seriedad el tema. La otra, por desgracia, parece demasiado vinculada al otro bando.

Y punto.