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martes, 4 de agosto de 2015

CONTRA LA ESTUPIDEZ, o El Síndrome de Estocolmo - Parte 1


CONTRA LA ESTUPIDEZ
o El Síndrome de Estocolmo – Parte 1

Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano
(Goethe) 

Un medio informativo no debería pedirle a la gente que opine si es verdad o es mentira un dato de la realidad: debería investigar y presentarle las cifras a la gente. Simple. Se llama periodismo. O se llamaba.
(Gustavo Faverón


En postmodernos y neoliberales tiempos, a los valores, la ética, la moral y los principios se les vacía de contenido y se les esfuma en discursos gaseosos sin dirección ni sentido, vacuos pero pletóricos de buenas intenciones. Los medios de comunicación, como galán de pueblo, fingen amor para cumplir a cabalidad su verdadera labor: ocultar los hechos, y las protestas de amor también, a no ser favorezcan a fines adecuadamente facturados. Y si nadie paga, no importa pues se carga el costo a Ventas e igual se embarra a todo el mundo, para que a la indiada de todos colores – que vota por obligación - todo le dé igual. Como no soy un caído del palto, discúlpenme por no repetir las alucinantes simplezas que los medios concentrados y parametrados usan para ocultar estos hechos.  

Valores, Verdades, y Opiniones

Si usted, amigo lector, aún cree que los Valores como la Verdad y la Honestidad existen en la realidad, desengáñese. Los Valores – o mejor, su idea que usted tiene de ellos, paciente amigo – se fabrican por encargo en los medios de comunicación y las empresas de “marketing político”, muchas veces la misma razón social. Y para que usted empiece a hacer trompos ético-morales, lo primero es des - objetivarlos, es decir, quitarles existencia y convertirlos en gas.

Supóngase, paciente lector, que usa su tutuma en cosas positivas y útiles – los que te jedi no quieren eso ni a martillazos, pues así usted sabría que Verdad y Opinión son distintos, que no se decide por voto cuanto se gastó en algo, por donde sale el Sol, si tenemos fiebre o a qué velocidad va un tren. Pero nuestros plumíferos y fauna del vil oficio no quieren que consulte cifras, brújulas, termómetros o velocímetros, quieren que usted les pregunte a ellos qué hora es, en vez de a un reloj. Así llegan a líderes de opinión y venden audiencia al mejor postor.

Des-Objetivando

Se usa el censo, voto o encuesta (mejor si televisiva o radial, y en directo) para determinar quién es culpable o inocente de un crimen, quién dice la verdad, quién es honesto o corrupto, quién detenta más poder o si se gastó la plata que se dice haber gastado. Y se toma la encuesta de empresa de opinión tras disparar una campaña de “periodicazos” y haber aireado mañana, tarde y noche por radio y TV por semanas y meses las consignas establecidas en las redacciones con los que te jedi. Los lectores de otras latitudes no me lo creerán, pero mis paisanos creen que una encuesta informa de quién tiene poder efectivo, cuando de lo que en verdad informa es de la efectividad de las campañas mediáticas. Así se opera por acumulación insistente hasta la hipertrofia, pues como la gente no es tan bestia como parece, no hay que dar oportunidad de pensar, para eso se supone sirve la concentración mediática.

La saturación por acumulación (la letra con sangre entra) es desde hace siglos el principal método del sistema educativo real en el Perú - siento decir que no me refiero al sistema escolar por más que nos duela, colegas. El mejor indicador "real" de aprendizaje es el grado de confusión cognitiva y emocional de los peruanos, que nos mantiene desconcertadas gentes para las que es complicadísimo  discernir semejanzas y diferencias entre tubérculos, paradigmas y crecimiento del PBI. El fomento de la pérdida de contacto con la realidad trata de dar verosimilitud a los cuentazos fabricados por los asalariados de delincuentes y narcotraficantes, y que se nos pase por alto la cotidiana realidad de la corrupción y el sostenido pourrisement (empudrecimiento) de las instituciones.

Síndrome de Estocolmo

Delincuentes y Narcos mueren de risa de los millones de idiotas (electarados, llamas y vicuñas, gente color puerta, cholos inmundos según algunos de sus más elegantes voceros) que viven de su trabajo, y con cuyos cupos se mantienen. Para mantenernos quietecitos les pagan a los medios de comunicación y empresas de “marketing político” para que pinten la realidad que les convenga. El premio mayor llegará tras un reparto tan duro y parejo a nuestra autoestima, que nos convenza de que sólo progresaremos si nos sumamos a la espiral de corrupción, cuando nos identifiquemos con nuestros opresores y contra nuestros intereses.

Y se nos concederá como migaja emocional creernos muy vivos y superiores a los tontos útiles, caviares, soñadores, frikis, lentejas, perros del hortelano, etcétera que no han transado ni se han corrompido del todo, que creen merecer trato de seres humanos y ciudadanos con derechos. Es curioso y contradictorio – la lógica no es el fuerte de los que te jedi – que a la vez traten de convencernos que somos tan brutos e ignorantes para no saber qué nos conviene, y nos lleven de la nariz al paraíso cuando cumplamos 110 años y podamos acceder a nuestra plata del fondo de pensión. Si es que tienes pensión, pues la calle está dura y no hay para ahorrar en minucias.  

En pocas palabras, nos meten en la cabeza por las buenas o las malas que debemos ser emprendedores “Pepe el Vivo” para medrar en la jerarquía del corrompido sistema de los que te jedi, por sobre los “Juan Sonsos” que creen en la Verdad, la Honestidad y otras estupideces. Tal identificación con el agresor configura el llamado Síndrome de Estocolmo, conjunto de síntomas que presentan los rehenes durante un secuestro, que les lleva a simpatizar y aún a querer y enamorarse de sus secuestradores. Así los que te jedi y sus cómplices de la prensa concentrada y parametrada te convencen de que lo mejor es “Trabaja y no Envidies”, y si eres pobre es que te lo mereces, porque el tráfico de drogas con narcoindulto incluido abre ventanas de oportunidad a los que no son “Sonsos”.

Estupidiza e impera

Todo esto se explica en sociedades por tradición mantenidas  en la ignorancia. En los Sudamericanos, Bolivarianos, Panamericanos, Olimpiadas y Mundiales de Lectura, ostentamos con orgullo el título del país más iletrado: La acción sacrificada de los que te jedi, que gastan algunos milloncejos de dólares en chauchillas, consigue que apenas uno de cada cinco ciudadanos del Perú entienda lo que lee, si es que lee ... porque tampoco lee. En paralelo logramos una enorme "cobertura educativa" que así nomás no se consigue. Concluimos legítimamente que todo el sistema dizque escolar es una inmensa finta para que la inmensa mayoría de la gente crea que educarse es mirar la pizarra y obedecer a la autoridad durante una decena de años, y luego recabar un papel que diga que sabes tal y cual cosa. Aunque no la sepas.

Y no es falta de libros o infraestructura, como dicen algunos poniendo los ojos en blanco mientras ubican el carro delante del caballo: Tenemos más Libros y Bibliotecas que nuestros vecinos colochos, claro que ellos los leen, mientras nosotros, muy neoliberales, los usamos para hacer la finta mientras sintonizamos realities para aprender qué los archipiélagos y arrecifes son animalitos muy monos. 

En México se siente una encomiable vergüenza nacional (el que sabe que no sabe, aprende) porque cada buey lee una media de cuatro libros al año, mientras que España lee docena y media, y Alemania como 30, y en alemán encima. En mi Perú a nadie escandaliza que cada uno deletree un libro al año, para la mayoría la Biblia. Y lo dudo, a tenor de la bajísima incidencia de los preceptos de la ética y moral evangélica en la conducta de los peruanos.

Impera y estupidiza

En lo que en verdad destacamos es en el arte de hacer la finta: Es de pésimo gusto evidenciar que se prefiere un buen reality a Madame Bovary, El Capital en el Siglo XXI, los Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, Paco Yunque, o la Historia de la Corrupción en el Perú. Si quitamos los libros (sic) de autoayuda de Paulo Coelho, y apartamos a Marco Aurelio Denegri, María Rostworowski, y un par de docenas más de desubicados intelectualones caviaroides y desfibrados, nuestro promedio de lectura se desploma bajo cero. 

Como aztecas y colochos saben, porque investigan, leer y entender lo leído es un indicador directamente proporcional a la emigración juvenil a países menos agresivos con el mérito. Dicho de otro modo: Si lees y entiendes lo que lees, ello indica haber suficientes neuronas en la tutuma para distinguir que tu futuro es más negro que Nelson Mandela. Y como a pesar de la concentración mediática idiota no eres, entonces te vas pa´afuera, no importa a donde pues peor que esto no se va a poner. Hay excepciones, claro, atribuibles a ciertas nacionales tendencias  masoquistas. Así los esfuerzos para que la gente lea redundan en mejorar ... las tasas de emigración.

Es obvia la correlación entre comprensión lectora y la posesión de atributos de inteligencia, habilidad y audacia, propia de los que emigran en busca de mejores horizontes. Hoy algo más de uno de cada diez peruanos vive fuera y no se interesa en retornar, un hecho barrido bajo la alfombra de la finta de un crecimiento económico que plumíferos y marqueteros políticos tratan en vano de hacernos creer que favorece a alguien más que a los hijos de los que te jedi.

Colofón


Hasta aquí la primera parte de este post. Es posible que escriba la segunda pronto, aún no sé. Porque los peruanos, dejándonos de vainas y otras verrugas, nos merecemos más, mucho más, que esta debacle. El que tenga oídos, que lea.
 
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martes, 15 de octubre de 2013

CRÓNICAS DE LECTURAS 60 - LECTURAS INFAMES

Crónicas de Lecturas - 60
Lecturas Infames

I
De qué va la Infamia

Arranco esta Crónica de manera poco elegante, con una cita del artículo De qué va la lectura: algunas verdades políticamente incorrectas de alguien que no soy yo: El estudioso de la Lectura Juan Domingo Argüelles. Dice el caballero lo siguiente: Hay que liberar al arte y a la cultura de esas nociones fetichistas que ponen a La Obra por encima de las personas. Ningún libro es mejor que la vida (…) ninguna obra puede estar por encima de la ética. Las obras de arte que sobreviven a sus autores están vivas (…) por sus cualidades éticas: por lo que enseñan y siguen enseñando a las nuevas generaciones, (…). Sin la atrocidad del nazismo, el Diario de Ana Frank no existiría. (…) resulta obvio que un lector con ética mil veces preferiría que este extraordinario libro jamás se hubiera escrito y que la joven y bella Ana hubiera vivido feliz en el más hondo olvido. Ahora bien, ¿por qué recurro a una auctoritas en franca y repudiable renuncia a mi propia capacidad de argumentación? Simple, mi conjunta me armó un lío de polendas cuando le dije que andaba en esta Crónica de Lecturas Infames. Ella no cree que haya tales lecturas, las rinde a la intención del que lee. No carece de razón en algún aspecto, pero no consigo controlar su tendencia al comisariato político confrontando los conceptos libro y lectura; o planteando la imposible objetividad de la relación entre autores y lectores; o diferenciando los poemas de la oficina de Benedetti del Baldor de Trigonometría; ni alejando el escribir del arte por hacer uso de palabras. Claro que la discusión entre un neorrealista y una postmodernista es parte de nuestras intimidades y las cuento para hacerme el interesante y meter contenido a esta Crónica de Lecturas Infames. Al final sí sirvió: Tras el lío, mi costilla conchabóse con nuestra hija (suelen hacer eso) para aprovecharse ladinamente de mi cumpleaños y obsequiarme con afán reconciliatorio un libro de la Alice Munro que acaba de ganar el Nobel. Ese es un obsequió perfecto para este humilde servidor, ese par de sinvergüenzas saben qué me gusta. Pero no se crea que se compra así mi silencio o mi honestidad intelectual, para eso cuando menos las Obras Completas…

Hasta el siglo XIX se usó el término Libros infames para estigmatizar a los que dinamitaban la religión, la moral y las buenas costumbres del Ancient Regime. Para la presente Crónica acepto el criterio de Argüelles: ningún libro puede estar por sobre la ética ni la moral, y usaré de este criterio para discernir reglas éticas objetivas; la primera de ellas contra prohibiciones y censuras: leer un libro - aún el más infame - no puede prohibirse. Nada más penoso y francamente idiota que “proteger” de los libros a niños y jóvenes, mientras se les deja a merced de la TV Basura y el periodismo fascista: Los que se rasgan las vestiduras por la “infiltración marxista” en los textos escolares hacen el ridículo con vista al mar. A la vez no podemos dejar solos a niños y adolescentes, hay que ser claro en la valoración moral y ética. Por ende lo que sí cambia y debe cambiar es la intención de la Lectura: Un libro no es malo o bueno en sí mismo, sino por el uso que se le dé: La Biblia, el Corán, el Tao-Te-King pueden usarse para justificar cualquier cosa adentrándose en sus contradicciones y agarrándose de su aura de sacralidad. Acorde al Diccionario Manual de la Lengua Española de la Editorial Larousse, Infamia es la Ofensa Pública que sufre la fama, el honor o la dignidad de una persona; como una Acción mala y despreciable. Para definir las Lecturas Infames es útil unir la segunda acepción de la definición Larousse con la ética de Argüelles: Una Lectura Infame es la que provoca acciones malas y despreciables. Por supuesto hay gradaciones y considerandos, eso de decir provoca sé que es un terreno complejo, pero estamos para dilucidar. Hay libros que nadie confiesa leer, les da vergüenza o descaro ideológico, como Veladas de San Petersburgo de Joseph De Maistre, Camino de José María Escrivá de Balaguer o los textos de Mussolini, Abimael Guzmán o Pol Pot, que evidencian cercanías non sanctas. Por otro lado, se puede leer Los 120 Días de Sodoma del Marqués de Sade para contar los pronombres personales, y digo Sade porque se le condenó por su obra “infame” según la vieja acepción. Si estoy en política, me conviene leer el Mein Kampf (Mi Lucha) de Adolfo Hitler, lo que no me hará miembro del partido Nazi (no a mí cuando menos), y conoceré mejor lo que combato, porque las consecuencias del Nazismo son tan claras como las de Sendero Luminoso. Esta es una decisión política, y quien dice política en este contexto dice ética y moral. Y no hay tu tía.

II
Mi Lucha, de Adolfo Hitler

Se justifica leer Mi Lucha no porque tenga valor ético, Hitler no le concedía a la vida ajena ningún valor, no vamos a buscar ejemplos morales en él. Lo podemos emplear para dilucidar la verdad más allá de fáciles condenas, y saber qué había en la cabeza del asesino serial más exitoso de la Historia. La historia oficiosa actual de la derrota de Adolfo Hitler y los Nazis silencia todo aporte de la Izquierda, cosa difícil, pues no se oculta fácil con un dedo 20 millones de cadáveres soviéticos acumulados antes de la Victoria de 1945, ni se pueden eliminar los testimonios escritos y gráficos, apenas relegarlos. Es más sencillo ocultar que la Izquierda germana – particularmente los antecesores del actual SPD – fue la principal víctima de la barbarie nazi junto con judíos, gitanos y personas con discapacidad; los infames Campos de Concentración se inventaron para ellos. La Izquierda fue el verdadero enemigo de los nazis, la Derecha se dejó absorber por el nazismo con más o menos lasitud, y no defendió la República de Weimar. Los socialistas lucharon solos por una democracia en la que sólo ellos creían, el comunismo alemán estaba en la línea revolucionaria y espartaquista. Hace poco se produjo la serie Hitler, The rise of evil, poco fiel y muy sesgada, según ellos no había izquierda en Alemania, y el Mariscal Hindenburg era un paladín de la democracia, nada más falso. Se rescata la soberbia actuación de Robert Carlyle como el Führer, y la lección de que suprimir segmentos de verdad para crear un mundito propio es tan letal como nombrar Canciller a Hitler.      

En Mi Lucha Adolf Hitler (1889 - 1945) trata de combinar su autobiografía con la exposición de las ideas del nacionalsocialismo, basadas en el odio al comunismo y al judaísmo puestos en el mismo saco. Emplea fuentes panfletarias como El judío internacional, de Henry Ford; y los Protocolos de los Sabios de Sión, de la Policía Secreta Zarista, que reseñamos después. El surgimiento del nacionalsocialismo alemán y su captura del poder en Alemania reconoce muchos factores como el descrédito de la democracia liberal, la derrota germana en la Primera Guerra Mundial, la tesis falsa de la “puñalada por la espalda”, la crisis de valores del racionalismo, el auge del fascismo italiano, el culto de la guerra y la violencia, el Führerprinzip, la popularidad del racismo y el darwinismo social, el tradicional autoritarismo prusiano, entre otros. Hitler no explica bien las cosas en el libro, lo intelectual no es su fuerte, más bien lo altisonante de una propaganda que da la sensación de sinceridad, pero no nos engañemos: La mentira es esencial al nazismo: Hitler no escribió Mi Lucha por sí solo en su cárcel dorada tipo Diroes, buena parte la redactó el número dos del Partido, Rudolf Hess. Al revés de lo que se dijo, las ventas fueron erráticas entre la primera edición de 1925 hasta 1933 que los nazis tomaron el poder y las ventas dispararon a un millón al año hasta 1945. Así hizo plata Hitler pues se obsequiaba por cuenta del estado un ejemplar del libro a los recién casados y a los estudiantes graduados, y se tradujo a 16 idiomas, aunque las versiones se diferencian mucho entre sí.

Hoy en día los derechos sobre el Mein Kampf pertenecen legalmente al Estado de Baviera y expiran en 2015. Ni el gobierno bávaro ni el federal alemán permiten imprimir, vender o poseer el libro. Lo tienen algunas Bibliotecas pero no se le hallará en las librerías alemanas. Hay variantes nacionales, los Países Bajos no lo permiten en nada y para nada, en otros está más o menos tolerado. Las versiones en internet son casi todas hechizas, hay muy poco respeto por la verdad, lo que es, por cierto, consistente con el carácter moral del autor. El franquismo español conchabado con editoriales y distribuidoras españolas y latinoamericanas infiltró ediciones más o menos clandestinas de Mi Lucha hacia la Argentina y Chile, de ahí rebotaron al resto de América Latina. Se puede decir a estas alturas que la obra de marras alcanza solamente a ser más o menos útil como testimonio de la deformación ideológica que arrasó con toda una época. Los más de 60 millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial, los niveles de barbarie y salvajismo que se alcanzaron en esas desgraciadas épocas son argumento de condena más que suficiente. No nos ayudará demasiado este libro a conocer al monstruo, que se presenta a sí mismo como el superhombre de Nietszche. Para conocer mejor a Hitler podemos acudir a sus mejores biógrafos, los británicos Ian Kershaw y Alan Bullock. En cuanto al régimen nazi y sus características fundamentales, son recomendables entre otros El Tercer Reich, ascensión y caída del régimen nazi, del alemán H. S. Hegner; y La Alemania Nazi, de Enzo Collotti
 
III
Los Protocolos de los Sabios de Sión

Probablemente una de las obras más infames que hayan sido malparidas, los Protocolos de los Sabios de Sión se suponen ser un programa de dominio mundial elaborado por una sociedad secreta judía que usaba de fachada al Sionismo de Theodor Herzl. Dícese que el panfleto se elaboró en Basilea en paralelo al Primer Congreso Sionista de 1897. Sabemos hoy que es un libelo antisemita diseñado para justificar los pogromos y la persecución que la Rusia zarista le propinaba a su minoría judía, por ser nido de revolucionarios. Se fabricó a pedido de la Okhrana, Policía Secreta de los Zares, para difamar en la etnia a los revolucionarios rusos, en especial a los judíos Trotsky y Kerensky. No se publicitó mucho antes de la revolución bolchevique, pero entre 1917 y 1933 los contrarrevolucionarios editaron millones de ejemplares en todas las lenguas europeas (33 ediciones en alemán, eso antes de Hitler) y en árabe. Resulta difícil creer que esto fuera espontáneo, y si lo fue, muestra el cómo “esto que le gusta a la gente” puede pasar por alto cualquier categoría moral. Los que no creemos en pajaritos sabemos que traducciones, impresiones y difusión no se financiaron desde la nube 47, sino desde las arcas del millonario filo-fascista estadounidense Henry Ford, a quien se admira y endiosa por ciertos logros visionarios, lo que prueba que los seres humanos somos a la vez luz y sombra. Entre los que desenmascararon la farsa están el periodista inglés Philip Graves, que en varios artículos en el Times de Londres en 1921 dejó claro que los protocolos (…) son sólo un torpe fraude escrito por un plagiario inconsciente que parafraseó un libro publicado en Bruselas en 1865. En enero de 1938, el sacerdote católico francés Pierre Charlés publica en la revista Nouvelle Revue Théologique, a la letra: … los Protocolos [...] son sólo (…) divagaciones sin importancia, que delatan a cada momento la incoherencia del redactor y su ignorancia de las nociones más elementales. Nadie podría jamás llevar a ejecución ese programa, porque hormiguea de contradicciones y de visible insania. Está comprobado que estos Protocolos son una falsificación, plagiada torpemente a partir de la obra satírica de Maurice Jolý y compuesta con el fin de hacer odiosos a los judíos.

Que no se pretenda darle coartada a la falacia y la mentira reaccionaria, la denuncia no puede mediatizarse: Entre otros crímenes atribuibles a los autores mediatos e inmediatos de este panfleto están la histeria en la Rusia Blanca de 1917 y la consiguiente masacre de 60,000 judíos, el empleo de los protocolos como propaganda nazi de cobertura a la persecución antisemita, su uso como lectura obligatoria para envenenar las mentes de dos generaciones de jóvenes alemanes y para justificar el genocidio de seis millones de seres humanos, más el engaño y manipulación de las mentes de millones de jóvenes árabes y de otras etnias y culturas esparcidas en todo el mundo, con el fin de esparcir falsedades y fomentar el odio a los judíos. Dos cosas sabemos de cierto sobre los tales protocolos: No tienen justificación moral, y son completamente falsos. Ahora bien, ¿qué dicen los protocolos? Presentan a los malvados conspiradores judíos hablando sin caretas de cómo van a conquistar el mundo. Es gracioso que los que pretenden conquistar el mundo tiendan siempre a acusar a otros de querer conquistar el mundo, como Adolfo Hitler y su muchachada nazi. Otro rasgo de estos libelos es que usan cierto manual de estilo muy característico, que se reconoce en los psicosociales y manipulaciones fujimontesinistas de la prensa manejada por la Derecha Bruta y Achorada. Siempre están al servicio de grupos dominantes para lograr objetivos de control político de masas, y por eso los encontramos en los extremismos de derecha, los supremacistas, los racistas de toda calaña, las dictaduras y/o autocracias de Oriente Medio, ciertos grupos fundamentalistas cristianos y musulmanes, y en general en la mollera de gente estúpida o engañada, que se cree que lo escrito es verdad por que está escrito. Estos panfletos infames son adecuados para influir en las gentes acríticas, así mantenidas para explotarlos mejor. La Rusia de los Zares y su 90 % o más de analfabetismo fueron presa fácil; sorprende que los alemanes pisaran el palito, eso nos obliga a revisar nuestro concepto de “ser culto”, o asignarle a la propaganda más poder del que creíamos. Es un hecho vergonzoso que se puedan encontrar los protocolos con tanta facilidad en internet, pero esperemos que eso sea porque los que viven de eso necesitan justificar los pingües sueldos que les sacan a sus amos.

IV
Malleus Maleficarum, de Heinrich Kramer y Jacobus Sprenger

Una de las características de las Edades Media y Moderna europea fue su desaforada religiosidad, desaforada para el bien y desaforada para el mal. La búsqueda constante y obsesiva de Dios sólo cedía a la búsqueda aún más obsesa y constante de espíritus malignos vinculados al diablo, demonio, Lucifer, Satanás, etcétera – que con estos nombres y más se le conoce. La obsesión de las gentes por el castigo eterno en los Infiernos y la secular efectividad del control por el miedo venía de entender la vida como un tránsito, un paso del casi-no-ser de esta vida cochina y malvada al ser-pleno que se produciría en el Otro Mundo, todos esperaban que en el Paraíso, pero a muchos les tocaría en el Infierno, que ancha es la senda que lleva a la perdición. La Divina Comedia del inmenso Dante Alighieri, que comentamos en otra Crónica, no era alegoría ni símbolo, describía la realidad del Universo. Es decir, las gentes de la Edad Media sabían en positivo que el Paraíso está en el mismo plano de realidad que el mundo cotidiano; pero allá arriba, encima de todas las esferas que giran alrededor del Mundo. El infierno por supuesto está abajo, en el centro de la tierra, se llega a él por los volcanes. Arthur Koestler en Los Sonámbulos constata que para el Pedro Nadie de entonces el cosmos no era geocéntrico sino diablocéntrico: Las erupciones volcánicas mostraban los tormentos del infierno, y sus espantosos ruidos los lamentos de los condenados. En un mundo así estar del lado del diablo es terrible, en especial si ya no tienes remedio, si ya pecaste tanto que no te perdona ni tu madre. Pero en ese caso…  puede haber salida en hacerse obsecuente servidor de Su Majestad Infernal, las posibilidades de un razonable buen pasar para la eternidad mejoran. En todo caso con intentar no se pierde nada.

Así hay espacio para brujos y brujas, ritos y creencias asociados a la Magia, la Hechicería y la Brujería, tres ideas que no dilucidaremos acá, nos interesa la última por su vínculo con el Culto al Diablo. Como la misma Iglesia sostenía la realidad del Diablo, estar de su lado podía ser casi ortodoxo, aunque parece que los fieles de entonces no captaban muy bien eso del Monoteísmo. Las Iglesias por supuesto no toleraban este culto que afecta de raíz el control por el miedo, y tomaron serias medidas contra él: El dominico catalán Nicholas Eymeric escribe en 1376 un popular manual para inquisidores, el Directorium Inquisitorium, donde tipifica la brujería y distingue a los que controlan al Diablo de aquellos que se someten a él, más pecadores todavía. Hacia el siglo XV la histeria colectiva aumenta, producto de la espantosa inseguridad que se vivía entre guerras, epidemias y hambrunas; en 1431 se acusó de Brujería y se ejecutó en la hoguera a Juana de Arco. Las apariciones de brujas y los procesos legales al respecto se hacen tan comunes que en 1484 el Papa Inocencio VIII emite la Bula Summis Desiderantis Affectibus que reconoce la existencia de la Brujería:  (…)en los últimos tiempos llegó a Nuestros oídos (…) la noticia de que (…) muchas personas de uno y otro sexo, despreocupadas de su salvación y apartadas de la Fe Católica, se abandonaron a demonios, íncubos y súcubos, y con sus encantamientos, hechizos, conjuraciones y otros execrables embrujos y artificios, enormidades y horrendas ofensas. En 1486 se edita el más famoso de los libros sobre brujería, el que marcó la pauta para los demás: Malleus Maleficarum (El martillo de los brujos), escrito por dos monjes dominicos. Califica como lectura infame pues a lo largo de los tres siglos siguientes se convirtió en el manual indispensable y la autoridad final para todos los jueces, inquisidores, magistrados y sacerdotes, tanto católicos como reformados, en la lucha contra la brujería en Europa.  

En él encontrábanse las justificaciones legales para declarar a una persona o grupo como sujetos de Brujería, lo que a veces se hizo en grupos de mil o más; se describía con todo detalle las relaciones con el demonio, sus prácticas y poderes; y en lo esencial funcionaba como manual de instrucción para el maltrato y tortura mental y física de los sospechosos, a fin de arrancarles sus confesiones; detallando cuándo y cómo debía quebrantarse huesos, y cuándo y cómo condenar a muerte, e incluso las instrucciones para elaborar la Hoguera y ejecutar a la Bruja. Hay pocas cifras realmente confiables para la época, pero se ha hablado de decenas de millones de mujeres quemadas vivas bajo acusación de brujería. Lo cierto es que la suma de sufrimiento humano que este Libro hizo posible hace que no se le pueda leer ni tocar sino con tiento y algo de aprensión. No se distingue qué se le pueda extraer a esta lectura de positivo, fuera de información sobre el fanatismo de esos siglos. Leerlo puede servir para una investigación, pero luego habrá que tomarse un tranquilizante y aprender a qué puede llevar la ignorancia y el fanatismo.   

V
Colofón


Recapitulemos:  Las Lecturas Infames no hay que confundirlas con lecturas desagradables o chocantes por su forma: los Libros Negros de los crímenes nazis editados en la Segunda Guerra Mundial, o ciertas partes del Informe Final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación son chocantes más no Infames, se limitan a narrar hechos que deben conocerse. Por otra parte, las actas de la Conferencia de Wannsee que planeaban la Solución Final, o los Manuales para Torturadores empleados en las dictaduras chilena, argentina y uruguaya son un modelo de detalle y pulcritud verbal, pero Infames por definición. Ningún libro es mejor que la vida (…) ninguna obra puede estar por encima de la ética.  

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martes, 7 de mayo de 2013

VALORES, CORRUPCIÓN, ARGOLLAS – Parte 2: Scott McCloud, El Ángel del Espacio



VALORES, CORRUPCIÓN, ARGOLLAS – Parte 2: Scott McCloud, El Ángel del Espacio

“ … si no me hubieras tenido a tu lado, ya te hubieras dejado morir de hambre de puro escrupuloso. ¡Ah! ¿Crees  que si yo hubiera hallado en ti a otro hombre me hubiera contentado con dedicarte a enamorar? … No; te hubiera dedicado a la política (…) el mundo hubiera sido nuestro” 
(Jacinto Benavente – los Intereses Creados)


Por si no nos hemos dado cuenta, el Superhéroe siempre es una figura solitaria. Claro que eso es por tener Superpoderes, excepto Batman, pero Bruce Wayne es multimillonario y ha heredado una gran empresa con cuyos empleados, dinero y tecnología trata de hacer Justicia. El Justiciero Solitario es un constructo artificial y direccionado, muy ideologizado, aunque pudiera tener alguna validez en alguna sociedad. Los Justicieros Sociales raramente están solos, esa es su cruz y también su ventaja. Un sindicato, población o partido político organizados son mucho más efectivos que El Joven Maravilla, Kato, Watson o Toro. Hay gloriosos paradigmas de acción social, que las Derechas aborrecen, pues que prefieren transar con individuos antes que con masas enardecidas: Fuente Ovejuna y el Juez Lynch, por ejemplo, ponen Justicia allí donde el abuso y las instituciones son uno. Y los ciudadanos de Fuente Ovejuna, así como el crudo Juez Lynch - tan rápido con la horca - funcionan y son efectivos y eficaces a la hora de impartir justicia, bien que tremenda. Y eso da miedo.
  
El Ángel del Espacio

Al combatiente contra la corrupción, las Derechas (Más mientras más Brutas y Achoradas son) le exigen que no sea ni Frondoso de Fuente Ovejuna, ni el Juez Lynch. Debe ser Scott McCloud, el Ángel del Espacio. Es decir, si vas a combatir la Injusticia de la que yo como DBA vivo, y la que represento, aunque defienda la Justicia de dientes para afuera, házlo pe. Dado que estoy en la contradicción de vivir de la Injusticia y a la vez negarla, pues entonces te dejaré combatir este mal, pero por favor, no se te vaya a ocurrir tener armas para hacerlo. Tienes que ser un Caballero, pero Sin Espada, por favor. Es decir, toleraremos que defiendas la Justicia, pero sin medios para hacerlo. Y si consigues medios para hacerlo y empiezas a tener éxito, diremos que tienes medios, que eres un hipócrita, que tienes plata, que comes, y te acusaremos de corrupción, y te botaremos del Parlamento. Lo haremos sobre bases deleznables, para que todos sepan lo que pasa cuando se meten con nosotros, y nuestra gente nos dará cobertura en los medios de comunicación, que para eso les pagamos. Y como la gente es naturalmente estúpida – "electarados" como dijo un filósofo que contratamos - y nos ocupamos de que no lean y lo sigan siendo, no nos faltará quienes se lo crean todo. Para eso es la Libertad de Expresión, para que nuestros operadores hablen, … ¿o creían que la Libertad era para la Indiada, las Llamas y las Vicuñas?

También diremos que El Ángel del Espacio tiene que ser blanco e impóluto, impecable como santo y perfecto como Nuestro Padre que Está en los Cielos. Así le clavamos a la cosa un altísimo estándar, a la vez que lo desarmamos. Así, si se fija en la chiquilla que le pondremos o se pasa  la luz roja, le caemos con todo. Y así nadie puede alcanzar el nivel, y podemos vivir tranquilos, business as usual. Y si hay por ahí gente que alcanza el nivel, como el finado Javier Díez Canseco, o que está en la ruta de alcanzarlo, como Sergio Tejada, a esos hay que tumbárselos, porque los ejemplos tienen la mala costumbre de cundir. ¿Qué pasaría si la Indiada se creyera eso de Fuente Ovejuna y del Juez Lynch? Eso sí sería terrible, aumentaría los costos de la corrupción de tal manera que los que los pagan podrían darse cuenta que NO los tienen que pagar. Por ello los satanizamos como violentos y a la vez le decimos a la Indiada que la Violencia no arregla nada, aunque a nosotros nos consta que lo único ante lo que cedemos es la amenaza de violencia. Y además, y esto pertenece ya a las estrategias de nuestros socios de las bandas, la mejor manera de ocultar un árbol es en el bosque.

El Padrino y las Argollas

A la vez que se le exige a aquellos que están por la Justicia Social que estén solos, desarmados y sean lo más inútiles posible, notamos que en el otro Barrio no siguen sus propios consejos. Los “malos” nunca están solitos, siempre conforman grupos, bandas, pandillas. Las Mafias se agrupan en famiglias y argollas, es decir en unidades de acción altamente jerarquizadas nucleadas en torno a la explotación de algún nicho de beneficios, procedente de la acumulación de bienes públicos, y con normas precisas de reparto de las ganancias. Hay así argollas y mafias en casi todo lo que dé plata, y los vemos en acción cada vez que pareciera que se pudiera establecer algún tipo de control sobre algo. Que ese algo sea legal o ilegal da lo mismo: Funciona con los medios de comunicación y con el narcotráfico, con los oligopolios de los alimentos y de los combustibles, con la extracción de petróleo y gas, con la tala de recursos maderables y con el sistema financiero, en especial los Bancos, los Seguros y las Administradoras de Fondos de Pensiones. El Poder funciona como vasos comunicantes, porque no hay una cantidad ilimitada de él, eso es Política elemental, que no entienden los analfabetos políticos que creen en pajaritos. Si yo, como He-Man, tengo el poder, es porque tú no lo tienes. 

Un par de ejemplitos simples

Un ejemplo: REPSOL. ¿Cuántos ilusos se habrán creído que los grandes empresarios y sus plumíferos a sueldo creen verdaderamente que es malo que el estado administre unos cuantos grifos? Lo que quieren es sacar al estado para ponerse ellos, faltaba más. Y así las AFP´s se están arañando por ver cuál conglomerado se queda con ellos, una vez el Estado en walk-over. Que no es que se haya defendido mucho, tampoco, y es que Scott McCloud ya no trabaja en PETROPERÚ. Los grifos son un tremendo negociazo, en especial cuando el país no produce combustibles y no hay quien controle. Y es a eso a lo que llaman “ambiente favorable a los negocios”, a uno en el que el consumidor pague y consuma sin chistar. Y si no te has dado cuenta, allá tú por … “electarado”.

Y con la pesca pasa lo mismo. Según el oligopolio pesquero los peces nadan contra la corriente, y aunque desde Alexander von Humboldt (un taradito que cree en la Razón y en la Lógica, pero eso ya fue, que somos postmodernos) sabemos que la Corriente de Ídem va de Sur a Norte, pues los oligopolios se empecinan en que no, los peces van al sur a que los pesquen los chilenos, porque tienen un ambiente más favorable a los negocios. Por eso no quieren que los pescadores artesanales pesquen en las primeras diez millas, porque los oligopolios son, como en el caso de REPSOL, buenos y generosos, sola y únicamente guiados por el sacrosanto bien de la Patria. Que se quieran ahorrar diez millas de combustible es, bueno, un accidente, quitémosle importancia. Que hayan botado masivamente a los científicos del Instituto del Mar del Perú es, vaya, un reciclaje necesario, y Humboldt ya está obsoleto. Y que el pescado de consumo humano esté cada vez más caro en los mercados, bueno, eso debe ser un “acto de Dios”. Que los precios de la Harina de Pescado están mejor que nunca y que los costos son costos pues, y que la gente coma anchoveta, que nosotros envasamos y vendemos. Y si no te has dado cuenta, allá tú por … “electarado”.

Colofón

Dejamos estas preguntas abiertas para los Pacientes Lectores: ¿Qué les parece, hay Argollas, Mafias, existen esas “famiglias”? ¿Tendrán alguna relación con algunos partidos políticos? ¿Cuáles? ¿Clasificará el Perú al Mundial de Brasil? ¿Clasificará el Perú a algún Mundial, aunque sea el de Jackses? ¿Qué tal el faenón de REPSOL? ¿Y el de la Pesca? ¿El Juez Malzón es un hombre decente e incomprendido? ¿Lograrán retirar las vallas de La Parada? ¿Habrá alguna argolla en el Poder Judicial? ¿Y en la Fiscalía de la Nación, tocarán ARPA? ¿Tendrá que ver Kenji con el Narcotráfico o todo es una patraña urdida por Javier Díez Canseco? ¿Logrará Aldo Mariátegui ser Javert, algún día? ¿Cómo funcionan las argollas y las mafias, cómo se organiza la corrupción?

Habrá una tercera parte de este artículo, y si Dios y mis lectores quieren, una cuarta y una quinta, quién sabe si más. Trataremos de avanzar para responder las profundas interrogantes para beneficio de nosotros los electarados. Hasta entonces. Esta vez fue Scott McCloud, el Ángel del Espacio. Ya vienen los Ángeles de Charly.  Que el que tenga Oídos, que Vea.  



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jueves, 18 de abril de 2013

VALORES, CORRUPCIÓN, ARGOLLAS – Parte 1: El Coyote y el Correcaminos

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VALORES, CORRUPCIÓN, ARGOLLAS
Parte 1: El Coyote y el Correcaminos

“¿Tan difícil es andar derecho?” (Nadine Heredia)

El tema es amplio, y lo inicio arriesgando una respuesta a la añeja pregunta de la Primera Dama, porque a pesar del tiempo que ha pasado desde que la hizo, y fuera de la anécdota que la causó - que trajo cola, pero fue anécdota al fin y al cabo -, nadie se la tomó en serio y nadie la respondió formal ni cabalmente. Así que a la luz de los últimos acontecimientos, trataré de esclarecerla su poquito. Es que creo que es una pregunta que en serio debería tratar de responderse.

Respuesta a la pregunta

La respuesta, naturalmente, es que

NO, NO ES NADA FÁCIL ANDAR DERECHO

Esto es una corroboración política que cuando se es oposición resulta tan fácil de hacer como de convertir en caballo de batalla, y cuando se es gobierno se convierte en un problema con el que lidiar tipo pulpo-tiburón que antes que te des cuenta primero te atrapa con sus tentáculos y luego te come. Mientras se crea que la respuesta a esta pregunta es ética y moral en su fundamento, no andaremos derecho ni en lo ético ni en lo intelectual. Se puede ser inmoral y bruto, como el Tremendo Juez Malzón el de La Parada, pero más te vale no ser bruto, en especial si eres inmoral. Resulta mucho más fácil que te encuentren, te evidencien y eventualmente te envíen a la Canasta.

(Paréntesis Propedéutico: Para los pajaritos sin hiel faltos de cayetano, les chamullo que Canasta es el chaplín para Cana = Cárcel, es decir, ese sitio donde la Indiada cree que vas si cometes falta).

La corrupción no es un tema tan ético cuanto político, y eso quiere decir que hay que tenerla como objeto de estudio tanto como de condena moral. Más exacto es decirlo así: No hacemos absolutamente nada con condenas morales si no tenemos dientes para morder. Y por eso yo en lo personal me muero de risa de las declaraciones y convocatorias de los medios de comunicación, que no sabemos si responden a una encantadora ingenuidad, a una mayúscula estupidez o simplemente a connivencia y complicidad con la delincuencia, la mafia y las argollas.

Grupos expertos en corrupción

Claro que es un enorme avance que un corrupto pueda caer eventualmente en la Canasta, más que sea Canasta de Luxe. Dígalo el expresidente Fujimori, que aunque los barrotes sean de oro no son menos barrotes. Aunque si perteneces a ciertas agrupaciones la corrupción te pasa por el costado, y tiene que ser muy gordo lo que hagas para ser eventualmente mantenido por el estado. De lo contrario no solamente no llegas a la Canasta, sino que puedes meter en ella al que te estorbe y sacar de ella a quienes necesites, sea porque la Justicia está en la práctica privatizada (es decir, tiene precio de mercado), sea porque así le puedes sembrar inseguridad ciudadana a tu sucesor, para luego poner a tus medios de comunicación a gritarlo con el fin de acortarle su presencia en el gobierno, o por lo menos ponerle la agenda y limitarle las opciones. Que esto tenga como implicancia que los estándares de la Honestidad y la Honradez Políticas bajen al subsuelo les tiene sin cuidado, pues ellos libran sobre la paciencia ciudadana como sobre una cuenta a plazo fijo con vencimiento cada año electoral. Por ello el Apra va desapareciendo y el fujimorismo debilitándose, pero solamente hasta un punto, porque de ahí tratarán de inyectar nuevos fondos en la ingenuidad ciudadana, no les falta la plata para ello. Llega sola.

Así que cuando los ingenuotes se escandalizan de lo que ocurre hoy en día en términos de corrupción podríamos mostrarles como eran las cosas antes y reírnos de su ingenuidad, que los viejos han visto muchas más cosas, más indecentes y más descaradas. Y lo digo porque el pasado cuenta pues establece las bases del hoy. Pero muchos postmodernos caídos del palto creen que el Mundo apareció con ellos, y se sorprenden cuando encuentran cosas que se apartan de un deber – ser amamantado en las otras latitudes donde cursaron sus maestrías. Esta sorpresa pequebú es propia de los denominados caviares, gentes bienintencionadas y decentitas que aspiran a algo diferente, más justo y menos corrupto, más racional y menos inhumano; pero que carecen de cayetano aunque no de street.

El Coyote y el Correcaminos

Pero esa es otra discusión. La corrupción tiene causas, a pesar de que los reaccionarios, conservadorones, aristocratones y derechistones Brutazos y Achoradazos usen sus periódicos, radios, televisoras y demás Medios de Manipulación para convencer a la Indiada que si hay Corrupción eso depende de los “Valores”, algo muy lindo que baja de los cielos y que tienes si eres de Derecha, porque si eres de Izquierda eres malo, ateo, inmoral, chavista y te violas dos o tres monjitas antes del desayuno. Hay gentes como la Chichi y el Aldo que son inapreciables porque mantienen la valla baja pues se la creen completita – cómo harán en su vida personal para convivir con su ingenuidad es para mí un misterio – y trasladan a la Indiada con más o menos éxito su ingenua convicción y su mundito artificial, bien aceitado por supuesto, que sin plata nada funca.   

(Paréntesis Propedéutico: Nadie, y menos aún ellos, se molestará en explicarte qué son los Valores, solamente te dicen que NO hay, o que SE HAN PERDIDO, y que como solamente los tienen ellos por eso tienen que gobernar. Y se pican si no votas por ellos y te llaman electarado.)

Y como no hay Valores, entonces hay Corrupción, y así la Corrupción te la pintan como el dibujito animado del Coyote y el Correcaminos, es decir una carrerita donde el pobre Coyote emplea todos los medios para alcanzar al Correcaminos, y éste siempre es más rápido, lo que por cierto es el único argumento del tal Correcaminos, porque a veces el Coyote muestra gran astucia pero jamás alcanza al maldito pajarraco. Y algunos se la creen tanto que le hacen barra al pajarito. Del mismo modo, cuando se acaban las cortinas de humo, la Corrupción termina siempre por justificarse sola y únicamente en la más elemental y primitiva de todas las justificaciones morales: No me alcanzaron, no me ampayaron, no me demostraron. Argumento de niños, de bebes de teta ético-moral para los que no existe falta si no te atrapan, y que le venimos escuchado años a Alan García. Quizá el espectáculo más triste es ver a gentes que uno supuso articulados e inteligentes hacer de escuderos y apropincuarse a las falacias con piruetas mentales para justificar lo injustificable. Me pregunto qué verán en el espejo cuando se miran. Valores no creo, a no ser que sean los de la Bolsa de Valores … .

Colofón

Dejamos estas preguntas abiertas para los Pacientes Lectores: 

¿Qué les parece, hay Valores, existen esas “cosas”? ¿Qué deberíamos hacer para que haya Valores? ¿Clasificará el Perú al Mundial de Brasil, o a algún otro, aunque sea el de yan-ken-pó? ¿No hay faltas y delitos si no te atrapan? ¿Fue la revocatoria honesta y decente? ¿Son el apra y el fujimorismo grupos de gentes honestas y decentes? ¿Recapturarán La Parada los comunicores? ¿Fueron ilusos y manipulados los que votaron por el Sí y creyeron que no tratarían de recuperar La Parada, o era que no les importaba? ¿Qué son las argollas y las mafias, cómo se organizan, cómo se organiza la corrupción?

Habrá una segunda parte de este artículo, y si Dios y mis lectores quieren, una tercera y una cuarta, y quién sabe si más. Trataremos de avanzar a responder tan profundas interrogantes. Hasta entonces. Esta vez fueron el Coyote y el Correcaminos. Viene ahora Scott McCloud, el Ángel del Espacio. Que el que tenga Oídos, que Vea.  

domingo, 24 de marzo de 2013

CRÓNICAS DE LECTURAS 21: BIBLIA (II)


CRÓNICAS DE LECTURAS – 21
 LEER LA BIBLIA (II)

I
Leer desde diversos ángulos

Es inevitable ver la Biblia como texto sagrado, pero ella no es sólo la histórica depositaria de una Verdad Trascendente para diversas confesiones religiosas. Posee otras dimensiones, y desde el Concilio Vaticano II nadie se irá al Infierno por leer la Biblia desde lo histórico, historiográfico, sociológico o literario, así que podemos adoptar estos ángulos sin riesgo. En anterior Crónica nos referimos a Moisés, el Hagiógrafo por excelencia, a quien la tradición le encaja la improbable autoría de todo el Pentateuco o Torah. Pero vimos que había más hagiógrafos en la danza. Y tras el ingreso del pueblo de los hebreos en la gran Historia, más aún. En el Antiguo Testamento, el elohista del Génesis, el Rey David de los Salmos, el Qohelet o Predicador del Eclesiastés pueden equipararse con Homero, Dante o Shakespeare, por oficio literario y por la universalidad de sus mensajes. Los hagiógrafos hacen épica para narrar la Creación del Mundo, lírica en la lamentación y la deprecación, reflexionan sobre el mal en el mundo y la brevedad de la vida. A estos temas universales que todos enfrentamos la religión les aporta su visión, los libros sagrados tratan de responder a las necesidades humanas espirituales más básicas, incluso si no se arrogan ser la palabra certificada de un Dios personal. Para efectos de guía en la peripecia de la Vida, y por su atención a la múltiple condición humana, la Biblia le resulta esencial, directa o indirectamente, a vastas cantidades de personas. A pesar de todos los esfuerzos por ocultarla y volverla arcano, durante siglos la Biblia, como el Qurán y los poemas homéricos, se usó como libro de texto, con el que se aprendía a leer y escribir, y hoy en varias confesiones religiosas se tiene en mucho conocerla al detalle y citarla con exactitud y precisión. Se podrá estar a favor de ella o en contra de ella, pero según parece, no sin ella.

En cuanto a la universalidad de los mensajes que construyen nuestra humanidad, no se puede encontrar actualmente en Occidente algo comparable a la Biblia. Desde una muy distinta perspectiva los poemas homéricos aún representan ciertos valores universales más o menos contrapuestos a los bíblicos, pero en la actualidad La Ilíada y la Odisea son obras irremediablemente anacrónicas, no nos dicen lo mismo que le dijeron a los ilustrados griegos y romanos de la Antigüedad, y si bien gozan de un sólido prestigio en el núcleo de la tradición Occidental, los valores que los presiden conservan su validez solo relativamente. Han perdido el aura sagrada de cuando fueron recitados y escritos. Desde hace siglos los valores homéricos se han subsumido en los cristianos, que los transmuta y subordina a los valores supremos expresados en la Biblia. Para hallar algo parecido tendríamos que bucear en los libros sagrados de otras confesiones. Y, por cierto, hay épocas en la vida en la que esta búsqueda se impone, cuando tratamos de conocer mejor para fijar nuestras creencias. Buscamos entonces esos libros, a ver qué nos dicen. Mi búsqueda personal me llevó a pasearme por el Corán o Qurán; el Libro de Mormón;  el Bhavagad-Gita, centro mismo de la gran epopeya hindú Mahabharata; el Tao-Te-King; e información suelta sobre el Budismo, el Taoísmo, el Baha´ísmo y otras religiones. Cuando me tocó vivir la curiosidad al respecto no existía aún la Internet, esa cosa que en un click nos da lo que busquemos, y así esta búsqueda y reflexión se prolongó en mi caso durante varios años, lo que en sí no fue tan malo. En un tema tan espinoso como el de las propias creencias morales y religiosas, conviene detenerse cuanto sea necesario y usar lo más masivamente posible de las neuronas que Dios nos ha dado. Y, como decía un sacerdote amigo mío, darle su tiempo y su espacio al Espíritu Santo para que actúe.

II
Multiplicidad ético-moral y el problema del Monoteísmo

La Biblia presenta múltiples puntos de vista ético-morales, a veces opuestos entre sí. En parte ello explica las divisiones e interpretaciones que produjeron cismas del tronco original cristiano casi desde el principio, y explica también el intento de mantener una ortodoxia más o menos permanente a través de los tiempos. Es un tema delicado: Basta asumir explícita o implícitamente una parte del Libro Sagrado como más importante que otra, para privilegiar un punto de vista sobre otro y muy probablemente entrar en conflicto con los que sostienen la mayor importancia de otras partes. Según parece esto fue lo que pasó con la Iglesia Cristiana durante unos dos siglos y medio, justo antes que el Emperador Constantino pusiera orden y resolviera ciertos impases en el Concilio de Nicea con unos cuantos puñetazos en la mesa. Y eso que este es solamente uno de los muchos problemas de las Ortodoxias que se apoyan en Textos. En dos mil años de experiencia de tratar con la Biblia – y para los Judíos mucho más – la sensatez no ha sido la norma en un texto que es igualmente sagrado en todas sus partes. La diversidad de interpretaciones ético-morales ha servido para justificar la defensa de los coyunturales intereses nacionales, sociales y económicos del momento, en verdad muy poco o nada vinculados con el problema de la Salvación Eterna. Parece que una parte indisoluble de la Fe de ciertas personas es considerar sin matices a la Biblia como Palabra de Dios, y así es que terminamos enfrentados a diversos Yo-Soy. Y de éstos, el más peliagudo, complicado y fastidioso es el Yahvé Sebaot – Dios de los Ejércitos – que los hagiógrafos presentan prepotente, terminante y horriblemente vengativo, que ordena cometer matanzas, genocidios y anatemas, llevado de una ira a la que nuestra mentalidad de hoy se resiste. Se le encuentra sin disfraz alguno en el Pentateuco: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio; pero de uno u otro modo le seguiremos encontrando a lo largo de todos los Libros de la Biblia mostrando el difícil tránsito de los hebreos hacia el monoteísmo. Una de sus últimas menciones está en el Nuevo Testamento, en la Epístola de Santiago: El salario de los trabajadores que cosecharon sus campos se ha puesto a gritar, pues ustedes no les pagaron; las quejas de los segadores ya habían llegado a los oídos del Dios de los Ejércitos (Santiago, 5, 4), y así distinguimos como los siglos transmutaron al Vengativo Dios del Pentateuco en un Dios Justiciero en Este Mundo y en el Otro; de modo que si antes era un Dios de Unidad Nacional, ahora resulta poco menos que Dios Universal de la Lucha de Clases: ¿Creéis que estoy aquí para traer paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos tres contra dos, y dos contra tres … (Lucas, 12, 51-52).  

Es posible que las contradicciones que se nos patentizan en la Biblia obedezcan a los contactos y choques entre principios contrapuestos, en el tratar de expresar la Contradicción como un solo Concepto. Desde el racionalismo tratamos en gran medida con conceptos unívocos, cuando lo universal ha sido y es “separar uniendo” dualmente las cosas, tal vez es un error considerar como Unidad lo que siempre es Dos: Las dicotomías Bien – Mal, Ser – No Ser, Día – Noche, Bien – Mal, Varón – Mujer, Vida – Muerte, Padre – Hijo, etcétera, son patentes a todos los humanos y con ellas entendemos y ordenamos nuestro mundo. La expresión de estas dualidades evoluciona a lo largo de los Libros de la Biblia: Al principio, como en el Evangelio de Juan, está el Verbo, la Palabra, (En el Principio era la Palabra, y la Palabra estaba ante Dios, y la Palabra era Dios. / Ella estaba ante Dios en el principio. Por Ella se hizo todo, y nada llegó a ser sin Ella. - Juan, 1, 1-2); y en el Génesis, Dijo Dios: Haya Luz, y hubo luz. (Gén. 1, 2). El Verbo es una Palabra que se hace Acción, y así se plantea el problema: Los hagiógrafos nos ofrecen desde el mismo inicio del Génesis el final de su proceso hacia el Monoteísmo, porque el Yahvé / Elohim / Adonai Omnipotente y Creador del Cielo y la Tierra, el del Diluvio, el que confundió las Lenguas en Babel, el Libertador de las Cadenas de Egipto, el que separa el Mar Rojo, el Incomparable, el Celoso, el Único (Shemá Israel, Adonai Eloheinu Adonai Ejad = Oye, Oh Israel, El Señor es Nuestro Dios, el Señor es Uno – Deuteronomio, 6, 4); no parece ser el mismo Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, Dios de agricultores de secano, de pastores y cazadores que de a poquitos se impone a los de otros pueblos conforme los hebreos toman control de Canaán (¿No tienes ya todo lo que tu dios Camos te ha dado? Igualmente nosotros tenemos todo lo que Yavé, nuestro Dios, nos ha dado en posesión – Jueces, 11, 24); ni parece de hecho el Padre Amoroso de la predicación del Cristo, en el Nuevo Testamento. Desde el principio hay idas y tornas: Para fijar un primer canon de la Biblia utilizable para el culto, hubo que esperar que hubiera un estado hebreo, y ello tuvo sus bemoles: El Rey Salomón, hijo de David, no era muy ortodoxo y aceptó otros dioses aparte de Yahvé, pero como era el Rey no le pidieron pasaporte, y tras su muerte la crisis estalló y Judá e Israel se separaron por el problema de si Uno o Muchos Dioses, lo que en la práctica era la lucha entre diversas facciones y sacerdocios.

El Monoteísmo no te deja claro el grave problema de Quién es el Malo de la Película. El Dualismo lo resuelve fácil en la zoroástrica contradicción Ormuz / Ahrimán, en el universal conflicto donde Hombres, animales y plantas toman partido: Si tú eres buen súbdito y soldado leal del legítimo Rey, agricultor que paga sus impuestos, eres de Ormuz; si en cambio eres extranjero, idólatra, nómade, eres de Ahrimán; y el mundo así es simple de entender. Pero viene el Monoteísmo y, ay, todo lo complica al tener que lidiar con un Dios que Todo lo Puede, pero que admite, permite o atraca lo Malo en el mundo. La asociación Dios-Bien no queda clara, ni tampoco el rol del espíritu maligno (Diablo, Demonio, Satanás, Luzbel, Mefistófeles, Belcebú = Baal Zebub = Señor de las Moscas, título de una novela de William Golding), porque este espíritu maligno debe desplegar un gran poder, ma non troppo, pues de otro modo ni se entiende la Omnipotencia Divina, ni se establece el Principio del Libre Albedrío. Así que no la tenemos tan fácil como los zoroastras en lo ético-moral: No basta con trazar una raya diciendo: Aquí lo Bueno, allá lo Malo. Como dice la gran filósofa Mafalda de Quino: el problema es cómo apechugamos con lo malo que tiene lo bueno, y lo bueno que tiene lo malo. El Dualismo y el Monoteísmo tienen sus límites para explicar el mundo, y así va la vaina desde varios milenios.

III
El Libro de Job, y el Qohelet o Predicador: 
Vanidad de Vanidades

En el Libro de Job, Dios hace apuestas con el Enemigo, el mismísimo Diablo, nada menos. Y parece que se regodean harto en el asunto, con los seres humanos en el desastrado papel de carne de cañón. Cuán fuerte se instaló esta visión en el inconsciente occidental, lo demuestra el prólogo del Fausto de Goethe, así como innumerables historias: Job, sin saber leer ni escribir, es reducido a la abyección y se le destroza la vida, por una apuesta. Se justifica sin lugar a dudas que el atribulado se pregunte ¿Por qué no morí en el seno y no nací ya muerto? (Job, 3, 12), pero como en el Féisbuk, no le faltan bien pensantes que le presentan diversas opciones más o menos tibionas, pero Job defiende la pertinencia de su pregunta y la justicia de su causa (Ojalá se escuchara mi ruego y Dios me concediera lo que espero, / que por fin se decida a aplastarme, que deje caer su mano y me suprima. / Al menos tendría consuelo … - Job, 6, 8-10). Si te gusta la Biblia, no puedes dejar de leer como Job aborda una cuestión tan esencial en el devenir humano como el ¿por qué recuernos a mí me tiene que pasar esto? Al final la cosa se pone color de hormiga cuando se aparece el mismo Dios a poner orden, y de hecho ni se molesta en contestarle a Job, sino que de frente lo cuadra y lo ridiculiza: Amárrate los pantalones como hombre: voy a preguntarte, y tú me enseñarás. / ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? ¡Habla si es que sabes tanto! – Job, 38, 3-4. No hay respuesta alguna al ¿Por qué a mí? y la vaina queda en un incómodo veremos, envuelto en un Misterio que no comprendemos, con lo que nos dejan en Pindinga, lugar cercano a Babia. Tal vez haya sido hasta considerado de parte del hagiógrafo dejarlo así, porque quizá, como Job, lo sabio sea sufrir el azar con paciencia, aceptar lo que no entendemos ni podemos cambiar, inclinarnos ante lo inevitable … Reconozco que lo puedes todo, y que eres capaz de realizar todos tus proyectos. / Hablé sin inteligencia de cosas que no conocía, de cosas extraordinarias, superiores a mí. / Yo te conocía solo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos. / Por esto, retiro mis palabras y hago penitencia… – Job, 42, 2-6 … ¿O no? 
    
Pero el asunto no acaba aquí. De hecho no ha hecho sino empezar: En el Eclesiastés sangra la misma herida abierta en Job: No hay Razón, dice el Qohelet, el Predicador, no hay razón, y todo es absurdo – Ecl. 1, 2, como se traduce en la Biblia Latinoamericana de 1972. La de 1995 dice ¡Esto no tiene sentido! Decía Qohelet, ¡esto no tiene sentido, nada a qué aferrarse! Y ambas traducciones tratan de transmitir en castellano el sentido de lo que la Biblia de Jerusalén traduce como ¡Vanidad de Vanidades! – dice Qohelet - ¡vanidad de vanidades, todo vanidad!. El Eclesiastés es mi libro preferido de toda la Biblia, quizá por su visión pesimista de la vida y del hombre: ¿Qué le queda al hombre de todas sus fatigas cuando trabaja tanto bajo el Sol? – Ecl. 1, 3; constatando una verdad que atraviesa también la gran poesía de los Rubaiyat, del persa Omar Khayyam, de contexto cultural parecido: Si la vida es breve y absurda y no tiene sentido, entonces … ¿qué hacemos en el tiempo de vivir que tenemos, en esta vida que no sabemos bien qué es, pero que es tan dulce y no queremos que se acabe? Después de todo Me dije: Si la suerte del insensato es también la mía, ¿qué he ganado con mi sabiduría? Y también en esto he visto que uno se afana por nada (Ecl. 2, 15). Las peripecias de la vida hacen sabio al Qohelet o Predicador, en buena cuenta alguien que decide no esperar nada. El Libro de Job empieza con una apuesta y termina en la entrega del Yo al Dios que no entendemos; el Eclesiastés empieza y acaba constatando el absurdo de que el último y amargo destino de los humanos sea la muerte que debe ser aceptada sin más. Pero allá atrás hay una velada esperanza: Acuérdate de tu creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos, y los años que se acercan, de los cuales dirás: `No espero más de ellos` / antes que se oscurezcan el sol, la luz, la luna y las estrellas, y que vuelvan las nubes apenas haya llovido (Ecl. 12, 1-2). La muerte se vuelve una parte de la vida, un descanso de este servicio militar, una amiga que nos libera del absurdo: El hilo de plata no llegará más lejos: dejaron de hilarlo; la lámpara de oro se rompió, se quebró el cántaro en la fuente, y cedió la polea del pozo. / El polvo vuelve a la tierra de donde vino, y el espíritu sube a Dios que lo dio (Ecl. 12, 6-7). Y así el Qohelet aconseja mesura y equilibrio, a diferencia de Khayyam, que quiere la orgía, el vino y el amor: Sin amor y sin vino la vida es nada. Nada / es sin el dulce canto de la flauta de Irán. / Sólo dos cosas valen en ella, según veo: / la fiesta y el placer, y lo demás es nada (Rubaiyat 113). Ascetismo y Desenfreno responden a la misma pregunta, son más cercanos de lo que parece, aunque donde el uno se resigna a no saber, el otro trata de avanzar. Como que el Qohelet no quiere dejar la cosa en veremos, y deja sembrada la idea de la Resurrección, única solución a la vista de la sangrante contradicción mostrada en Job. El Qohelet y Khayyam se parecen también, donde uno dice Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de tu vida fugaz (Ecl. 9, 9); el otro Olvida la sapiencia de los sabios, y enrédate / en el sedoso pelo de una mujer bonita (Rubaiyat 121). Pero si me preguntan, prefiero un Qohelet que se adentra en el vacío con coraje a un Khayyam que no se atreve a rozarlo, escondido tras una copa de buen vino. O ambos tienen razón, porque hay un tiempo para cada cosa, y un momento para hacerla bajo el cielo. (Ecl. 3,1). 

IV
Rey, Guerrero y Poeta: David y los Salmos

David fue Rey de Israel en Jerusalén, poeta y místico de primer orden. Su vida se narra en los Libros de Samuel, de Reyes y en las Crónicas o Paralipómenos., que repiten la misma Historia de los Reinos de Israel y Judá, pero desde distintas perspectivas. Las Crónicas son relato oficial disfrazado de registro objetivo; en cambio el elohista – hagiógrafo probable de Samuel y Reyes – es un crítico que cuenta lo que el oficialismo calla, y juzga y valora desde la Religión, no desde la Política, al modo de un historiador independiente. En Segundo de Samuel y en Primero de Reyes hay la mejor biografía del poderoso David, Rey de Israel en Hebrón y en Jerusalén, en sus triunfos como en sus debilidades: Lo vemos así permitiendo al intrigante Joab – Montesinos de la época, poder detrás del trono - que asesine al leal Abner; mandando matar a Urías por satisfacer su lujuria con la guapa Betsabé; dejando sin castigo la violación de su hija Tamar por su hijito consentido Amnón; derrotado por último por otro consentido, Absalón. David como Gobernante muestra astucia y ausencia de escrúpulos, lo que el elohista refleja en el amargo Discurso de Semeí dirigido al propio David en huida: Vete, vete, hombre sanguinario y perverso. / Yavé hace recaer sobre tu cabeza toda la sangre de la familia de Saúl, que masacraste. Así como tú le quitaste el trono a Saúl, así también Yavé se lo ha dado a tu hijo Absalón. Tú eres un criminal, por eso te persigue la desgracia (2 Samuel, 16, 7-8). David acepta el designio de Yavé, y cuando los cortesanos quieren cortarle la cabeza al incómodo Semeí, David apunta: Déjenlo que me maldiga si Yavé se lo ha mandado (2 Samuel 16, 11). El elohista presenta así no a un David oficial, héroe de cartón, sino al ser humano en sus complejidades y circunstancias. David, juzgado por los parámetros actuales, es un político marrullero y veleta, con un evidente interés por el poder y un maquiavelismo que roza la traición. Pero ahí lo tenemos igual de paradigma, porque son los vencedores los que escriben la historia.

Pero yo se lo perdono, porque el poeta David es magnífico en lo épico, lo místico y lo lírico. Su poesía se alimenta de su experiencia, es un poeta natural, que recita sin saberlo, empezando por su magnífica respuesta al reto del gigante filisteo Goliat: ¿Quién es ese filisteo incircunciso que insulta así a los batallones del Dios Vivo?  (1 Samuel, 17, 26). Tras vencer a los filisteos, David se mete de costado en la familia real al casar con Micol, hija del Rey Saúl, pero su afecto se dirige más bien a su cuñado Jonatán. El Rey Saúl le envidia y le odia, mas David y Jonatán son hermanos de armas y comparten espíritu y temple: Vete en paz (David), ya que nos hemos comprometido en nombre de Yavé, que Yavé esté entre tú y yo, entre mi descendencia y la tuya, para siempre. (1 Samuel 20, 42). David escapa así del odio de Saúl y se interna en la precaria existencia del guerrillero y soldado de fortuna. Pero cuando Saúl y Jonatán mueren en Gelboé a manos filisteas, David recita su doloroso Canto Fúnebre: Ay, la gloria de Israel pereció en los montes / ¿Cómo cayeron los héroes? / (…) / El arco de Jonatán no retrocedió jamás ni la espada de Saúl se blandía en vano / (…) / Eran más ligeros que águilas, más fuertes que leones / Por ti estoy apenado, Jonatán, hermano mío, por ti, a quien tanto yo quería. Tu amistad era para mí más maravillosa que el amor de las mujeres …  (2 Samuel 1, 19-26). Se ha especulado homosexualidad, olvidando la hipérbole tan común en Oriente, y el contexto fúnebre. Algunas interpretaciones se acercan más a nuestras ideas preconcebidas que a los hechos. Otros poemas de David son de tema religioso, como el de 2 Samuel, 22, 2-51: Yavé es mi roca y mi fortaleza, mi libertador y mi Dios, e inspiran los hermosos y sentidos Salmos. La experiencia de vivir a salto de mata se refleja en las súplicas a Yavé en el peligro, al ruego de su fortaleza y guía en medio de la tribulación, en la confianza que está con nosotros: Los cielos cuentan la gloria de Dios, / la obra de su mano anuncia el firmamento (Salmo 19, 1); Dios mío, de día clamo, y no respondes, / también de noche, no hay silencio para mí / Más tú eres el Santo, / que mora en los laúdes de Israel / En Ti esperaron nuestros padres, / esperaron y tú los liberaste …  (Salmo 22, 3-4); El Salmo 23 es popular en los países anglosajones: Yavé es mi pastor, nada me falta / (…) /Aunque pase por valle tenebroso, / ningún mal temeré, porque Tú vas conmigo / tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan (Sal 23, 1, 4). El Salmo 51, el Miserere, lamenta el peso de los pecados, ruega el perdón en la última hora (Ténme piedad, oh Dios, según tu Amor, / por tu inmensa ternura borra mi delito, / lávame a fondo de mi culpa, de mi pecado purifícame. – Sal 51, 3-4) y se ha rezado innúmeras veces a lo largo de los siglos por todos los que sólo a Dios pueden recurrir en su desesperanza, en especial los moribundos (Retira tu faz de mis pecados / borra todas mis culpas / (…) / El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; / un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. Sal 51, 17, 19). David no fue el único Salmista, están Asaf, los hijos de Coré – posiblemente un Coro permanente -, y el Maestro de Coro, aunque muchos Salmos aparecen sin autor y serían creación colectiva, como el Salmo 137, de la Deportación a Babilonia, la famosa Balada del Desterrado: A orillas de los ríos de Babilonia / estábamos sentados y llorábamos, / acordándonos de Sión. / (…) / ¿Cómo podríamos cantar / un canto de Yahveh / en una tierra extraña? / ¡Jerusalén, si yo de ti me olvido, / que se seque mi diestra! / ¡mi lengua se pegue al paladar / si de ti no me acuerdo!  (Sal 137, 1, 4-6). En la larga historia de desarraigos y persecuciones del Pueblo Elegido, este Salmo debe haberse cantado en Sinagogas y hogares, musitado con fervor por los rabís, exultado por aquellos que retornaron a la Tierra Prometida y vieron nuevamente la Colina de Sión. La historia del Sionismo que ocurrió después, disculpen, no tiene demasiado que ver con la Biblia.   

IV
Colofón

Termino así esta segunda Crónica sobre Leer la Biblia. En las siguientes seguiremos en el mismo estilo, picando de aquí y allá. Como decimos siempre: Lee lo que quieras, como quieras, donde quieras. No te prives.