Mostrando entradas con la etiqueta Plan de Gobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Plan de Gobierno. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de septiembre de 2015

CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO - Parte 3: Quiénes y Cómo lo hacen


CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO
Parte 3: Quiénes y Cómo lo hacen

Introducción

La calidad de un Plan de Gobierno depende de la calidad de los métodos y procedimientos con los que se elabora. Las personas son importantes, pero es común que sin un método institucionalizado las comisiones de Plan de Gobierno sean ollas de grillos análogas a los comités de base de cualquier organización política. Todo acto humano debe contar con el factor humano, pasemos a ver algunos caracteres de con quiénes y cómo seo hace un Plan de Gobierno.

¿Quiénes hacen un Plan de Gobierno?

La respuesta clásica a quiénes lo hacen es los EXPERTOS. Sin embargo, hay corrientes que dan valor a la PARTICIPACIÓN CIUDADANA por sí misma  o, y reconocen la importancia de recoger la opinión de los CIUDADANOS. En la Sociedad Civil y ciertos organismos del estado, en especial a nivel del diagnóstico de situaciones, las percepciones ciudadanas se incluyen,  empleando para ello técnicas participativas.

Aquí se impone una consideración ideológica: El  pensamiento conservador ubica la participación ciudadana entre lo despreciable y lo prescindible. Mi opinión personal es libertaria, si se quiere: En una democracia no se trata únicamente de recabar la opinión de los expertos, por muy autorizada que sea. Es preciso considerar la visión, percepciones y opiniones de los afectados por las decisiones políticas. Para los que aspiramos a que la sociedad  crezca hacia mejores y mayores niveles de participación política, los Planes son un medio para construir opciones políticas más cohesionadas. 

Sin embargo, en la actualidad predomina la elaboración del Plan de Gobierno a puerta cerrada, con muy poca, si acaso existente, apertura al exterior.

La Comisión de Plan de Gobierno y su Secretaría Técnica

El papel de los Expertos es, por cierto, necesario e imprescindible. Pero también lo es el de los ciudadanos de a pie. Determinar la relación y proporción entre los aportes de unos y otros es labor, precisamente, de una Comisión de Plan de Gobierno

Aunque haya aspectos que no deben someterse necesariamente a la consideración de los ciudadanos en general, por ejemplo en cuanto a ciertas consideraciones de Defensa Nacional, o aspectos técnicos de Investigación en Ciencia y Tecnología, creemos imprescindibles que haya canales entre la Comisión de Plan y la ciudadanía, sea parte o no del grupo político,  y/o esté organizada en conjuntos o sea meramente un conjunto de individuos. El papel de una Secretaría Técnica de Plan de Gobierno es en consecuencia fundamental para mantener un constante juego político de equidistancia entre las perspectivas “tecnicista” y “popular” de construcción de Plan de Gobierno, a fin de alcanzar un equilibrio adecuado y representativo.

¿Cómo se hace un Plan de Gobierno?

Principio de Complejidad

El problema clásico del cómo se hace se percibe en las muy famosas e inoperantes comisiones de Plan de Gobierno, organizadas por sectores gubernamentales. Los ciudadanos que desean aportar al Plan se agrupan en Comisiones, así se ha hecho siempre, pero el principio de complejidad no se considera lo suficiente, se pospone la coordinación entre sectores para después, para nunca. La experiencia de las discusiones y conflictos intersectoriales, la dificultad para llegar a coordinaciones, convenios y acuerdos, y las ingentes pérdidas concomitantes de tiempo y recursos son causa y consecuencia del entrampe de los Planes en la inoperante estructura de la administración del Estado.

Naturalmente, si el tema se resuelve antes no hay que volver a planteárselo. El modo tradicional de resolver, o no, estas incoherencias es a través de la función coordinadora del Primer Ministro y/o del Presidente del la República, ambos grandes decisores, con las desventajas que ello supone. Otra manera es establecer una jerarquía de grandes Temas desde el Plan, donde cada Comisión elabora sus propias ideas, pero que recombina “en rejilla” o “en matriz” para contactar a los diferentes sectores alrededor de los grandes temas de importancia, a fin de facilitar la coordinación y lograr las sinergias necesarias. Así se puede determinar a priori ciertas Políticas que requieran de una amplia base de intervención de organismos del estado, como Infancia o Narcotráfico, por ejemplo.

Colofón

Con seguridad hay mucho más que decir. Dejémoslo aquí, a la espera de algún  efecto. Es todo por hoy, y ahí nos vemos.  

Peru Blogs

miércoles, 26 de agosto de 2015

CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO - Parte 2: Recursos y Diagnósticos


CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO 
Parte 2: Recursos y Diagnósticos

Introducción

Hemos visto en el artículo anterior para qué deberían servir realmente los Planes de Gobierno. En la práctica se reducen al rol de evidenciar ante sus verdaderos electores de qué irá su eventual gobierno. Creo que todos sabemos que los verdaderos electores son los que ponen la plata de las campañas y aseguran así secciones completas de sus argollas y mafias.  Pero aquí trataremos de señalar algunos rasgos que definan un Plan de Gobierno que en verdad merezca ese nombre.

¿Qué rasgos debiera tener un Plan de Gobierno efectivo?

Los Recursos

No es posible un buen Plan de Gobierno sin los medios para ello. Los recursos físicos son relativamente sencillos de obtener, lo realmente complicado son los recursos humanos – por cierto, detesto el término “recursos” asociado a lo humano, me parece una pérdida de perspectiva -, pues es esencial disponer de personal adecuado para elaborar un Plan de Gobierno. Pero la realidad no siempre es favorable, y es necesario ser realista sobre qué es un Plan de Gobierno en la política concreta.

La cultura política tradicional no da peso a los Planes de Gobierno, y una consecuencia es que los grupos políticos o no disponen de los especialistas adecuados para determinadas áreas, o se carece del interés por hacerlo. Ello deriva en la cultura del Plan de Gobierno cerrado, que se reserva a los llamados "técnicos" y "expertos", lo que excluye de la toma de decisiones tanto a los ciudadanos "de a pie" como a los elementos políticos del partido o agrupación.

Esta situación ha hecho crisis debido a la generalizada mediocridad de la gestión de recursos humanos por los partidos políticos, tanto los propios procedentes de la agrupación política como los adheridos posteriormente. El problema del consenso político explícito es obviado: Los aspectos que se pueden consensuar no se plantean, en vez se negocian bajo la mesa o quedan en la nebulosa. Pasa como con el currículum oculto escolar, en que se sabe que los compromisos y consensos son "para la platea" y no se espera de ellos que se cumplan sino que sirvan al fin de acumular poder.

Y dado que lo que se oferta políticamente es el estilo y no el programa, las relaciones de poder entre "técnicos", "políticos" y "ciudadanos" no se plantean, y es el caudillo el que se eleva al estatus de árbitro y establece las reglas de juego.

Espacios, Tiempos y Funciones

Un Plan de Gobierno debería regirse por criterios sencillos de ESPACIO Y TIEMPO: En el Tiempo, debe representar la perspectiva de los plazos corto, mediano y largo para lo que cualquier partido político entiende estar en la obligación de hacer. En el Espacio, se asume no solamente en el nivel nacional, sino también en lo regional, provincial, distrital según criterio demográfico, la perspectiva de jurisdicción geográfica es aquí de importancia capital. 

Además, se necesita vincular Tiempo y Espacio con el tema funcional. Si bien los problemas que se trata de enfrentar se extienden en más o menos amplios ámbitos poblacionales y geográficos, la tendencia ha sido ser funcionalista, es decir dividir el Plan de Gobierno en secciones por pliego de presupuesto: Economía, Salud, Defensa, Relaciones Exteriores, etc. 

Las camisas de fuerza a las que este concepto somete a las ideas parecen evidentes.

Diagnóstico

La solidez de un grupo político se refleja en la solidez de su plan, y no hay solidez alguna si se pierde la perspectiva holística. Los planes de gobierno no se refieren a secciones del estado reunidas aleatoriamente cual piezas de rompecabezas o legos, sino a grupos de población de diferentes pesos y rasgos, que padecen ciertos problemas que requieren solución. Por ello la parte de DIAGNÓSTICO o de HISTORIA es importante, siempre y cuando no se asuma como una camisa de fuerza. 

Un diagnóstico amplio proviene de una descripción y visión de país a su vez producto del contraste del ideario político con las perspectivas de los "Técnicos Independientes" y los "Ciudadanos de a pie". La amplitud de la consulta y elaboración del plan lo legitima y da la sensación de organicidad y estructura, que permite además atraer mayor número de personalidades e instituciones, lo que a su vez  fortalece la estructura partidaria.


Así un Plan de Gobierno resulta cuando menos de la conjunción de tres factores: El Ideario Político que el Partido sostiene, la Lectura correcta de la realidad que se pretende transformar, y la Percepción de los ciudadanos

La armonía con que se combinen esos ingredientes se traduce en perspectivas sostenibles, con variables grados de ideología y pragmatismo, que determinarán las diferencias entre Planes Máximos y Mínimos. 

El Plan Máximo, en nuestra opinión, debería quedarse en el ideario Político, mientras que el Plan de Gobierno propiamente dicho se piensa en perspectiva cruzada con lo que realmente es posible hacer. Ello asegura un elevado nivel de real-politik.

Evolución del plan

Un Plan de Gobierno está en constante evolución, junto con la realidad. Por eso es necesario asegurar una acción permanente de planeación en los partidos y grupos políticos. Las soluciones de continuidad entre uno y otro Plan representan trabajo y tiempo perdidos, porque siempre hay la tentación de empezar desde cero y pasar por alto la experiencia acumulada. La mala costumbre de preparar el Plan de Gobierno exclusivamente en función de la campaña electoral se paga en incoherencias, pastiches y contradicciones internas y externas que los adversarios políticos explotarán. Una Secretaría Permanente de Plan de Gobierno no le vendría mal a los grupos políticos, con bifurcaciones a los comités territoriales y a las organizaciones funcionales. Y dada la Internet, se puede incorporar aportes constantemente, útiles además para tomarle el pulso a la ciudadanía.

Colofón

Dejamos aquí esta segunda parte. Ya viene, ya llega, la Tercera y última, con la que pongo a prueba la paciencia de mis corresponsales.

Viene de la Parte 1:

Peru Blogs

miércoles, 19 de agosto de 2015

CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO - Parte 1: Para qué sirven


CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO
Parte 1: Para qué sirven

Ningún gobierno es mejor que los hombres que lo integran.
(John Kennedy)

Introducción

Cuando se es realista se parte de lo que existe, y así decimos que los Planes de Gobierno en el Perú casi siempre son trampas para cazar pajaritos, es decir ferias de promesas vacías de contenido. Como escuché alguna vez decir al educador León Trahtemberg, terminan por ser una licuadora donde se meten cosas más o menos heterogéneas destinadas a agradar a ciertos segmentos de la ciudadanía para obtener sus votos. Estoy seguro que se necesita aquí, como en otros rasgos de la política, hacer en lo posible de esta actividad algo útil, razonable y realista.

Es así que los elementos más interesantes de un Plan de Gobierno debieran partir del estudio permanente de la problemática nacional y su transformación en propuestas. En tiempos formé parte de un equipo muy creativo, cuya labor dio lugar a varios tomos de estudio de la realidad nacional, y cuyo último tomo se me encargó con el sustancioso título de Solucionática. Posteriormente intervine en los planes de gobierno de tres agrupaciones políticas, tratando de mantener una línea técnica sólida. Así que algo me sé de qué es y cómo se hace un Plancito de esos. Armado de tales experiencias, y con mi mucho o poco conocimiento, me atreveré a decir ciertas cuestiones sobre y contra los Planes de Gobierno.

¿Para qué sirve un Plan de Gobierno?

(1) Para generar CREDIBILIDAD, es decir para producir la suficiente Confianza Política en el partido o agrupación que lo sostiene. Esto es complejo porque la confianza no se gana solo con un Plan de Gobierno, pero un buen Plan refleja la relación entre la teoría sostenida y la práctica política del grupo que aspira al poder. Un Plan arranca siempre con la exposición explícita o implícita de un conjunto de ideas que le da solidez y coherencia. De esa manera muestra los rasgos de la organización política y la posiciona en el escenario electoral.
  
Es decir, si no generas Credibilidad, tu Plan no sirve. En el escenario del 2011, pese a la caricatura que se hizo del Plan de Gobierno de GANA PERÚ, su flexibilidad permitió la negociación. La reformulación de los aspectos económicos de acuerdo a la situación política marcada por la Primera Vuelta electoral, sumó al plan Original sin cambiar su idea fuerza fundamental: La Inclusión. Súmese la oportuna firma del Acuerdo Nacional, que dio peso a esta iniciativa. Ello no le era posible al fujimorismo, cuyo Plan adolecía de credibilidad, pese a tratar de remediarlo incorporando nombres ilustres no fujimoristas a última hora. Su principal problema era que nadie creía que aquél fuera el real y efectivo Plan de Gobierno. La poca atención brindada al tema del manejo económico, dejado a la imaginación de las gentes, y la endeblez de las ideas en Derechos Humanos y Lucha contra la Corrupción pasaron factura, y se supuso a estos respectos haber un Plan oculto al que la ciudadanía no tenía acceso. El referente político fue el gobierno de Alberto Fujimori 1992 - 2000, reiteradamente valorado como “el mejor”, para justificar del "cheque en blanco" que se le pidió a la población votante, y claramente no fue suficiente.

(2) Para DISEÑAR Y PROFUNDIZAR LOS TEMAS POLÍTICOS en los que un grupo político que aspira a ejercer el poder del Estado debe tener opinión. Es normal que haya temas muy visibles en la agenda pública, y otros sean invisibilizados o en vías de visibilización. Un buen Plan de Gobierno visibiliza sus temas fuertes y dispone de opiniones y propuestas políticas para la mayor parte de los demás temas previsibles, o cuando menos de un staff permanente a los que recurrir en emergencias.

El gobierno de GANA PERÚ se olvidó de esta sencilla verdad cuando las realidades del Poder le cayeron encima. Los principales operadores políticos, la mayor parte de los expertos y la casi totalidad de los cuadros que habían diseñado el Plan quedaron fuera y no estaban disponibles cuando fueron necesarios. Quienes se quedaron carecían de capacidad y reflejos para confrontar y resolver las exigencias programáticas de la lucha política. Esto derivó en la entrega de la Decisión política a aliados e incluso a adversarios, con lo que el sentido de las acciones de gobierno en Inclusión y Lucha contra la Corrupción fue claramente mediatizado.

(3) Para proporcionar los TEMAS FUERTES de Agenda en los que se basa una campaña política. Según la coyuntura política, hay temas más o menos visibles, o que se visibilizan en la lucha política, en especial durante una campaña electoral. El Plan de Gobierno debe proporcionar insumos sobre ellos a los comandos de campaña y difusión, que se puedan convertir en eslogans y ser convenientemente divulgados. Así se establecen agendas sólidas en determinados temas a discutir (Agenda-Setting).

La gran ventaja del Programa de la Gran Transformación de GANA PERÚ el 2011 era su radicalismo, pues los temas fuertes de un Plan de Gobierno tienden a ser estructurales: La Lucha contra la Corrupción y la Inclusión Social le dieron identidad a este Plan. El ataque generalizado al que fue sometido por los grupos de poder y sus medios de comunicación evidenciaron la confrontación y sus actores, así como su impopular perspectiva economicista. Asimismo, las respuestas políticas sobre los temas débiles del programa de gobierno del fujimorismo (Continuidad del modelo económico, asistencialismo y clientelismo de los programas sociales para los pobres, Derechos Humanos, Corrupción) le hicieron mella.


(4) Para DIRIGIR eficaz y eficientemente la ACCIÓN DE GOBIERNO o la ACCIÓN DE OPOSICIÓN. En los espacios públicos se tratan temas políticos específicos, objeto de acción política desde oficialismo y oposición. Los equipos de Plan de Gobierno son los llamados al ejercicio del gobierno si se ganan las elecciones, o a fiscalizar si no. Los Cabinet-Shadow de la cultura política anglosajona, por ejemplo, son importantes tanto para una sensata crítica política como para disponer de cuadros de gobierno listos para asumir responsabilidades en el corto plazo. Esto es más importante si recordamos las circunstancias del derrumbe del gobierno de Fujimori el 2000, y la general inestabilidad de nuestras instituciones.


Los notables vacíos y escaso desarrollo del Plan de Gobierno del fujimorismo el 2011 fueron probablemente el principal factor individual que les hizo perder las elecciones. Dado que lo único que prometían era un estilo de gobierno coherente con las supuestas bondades del estilo autoritario de los años 90, la fortaleza que provenía de este fue en la práctica una debilidad cuando hubo que enfrentar un Plan de mejor factura. Un Programa de Gobierno no se puede basar solamente en apoyos mediáticos.


Dejamos aquí esta primera parte. Ya viene la Segunda.

Continúa en:

http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2015/08/contra-los-planes-de-gobierno-parte-2.html

Peru Blogs