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miércoles, 17 de junio de 2015

Addenda 4 a EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI de PIKETTY - EL LIBRO BULLDOZER - Crónica de Lecturas 87 - Un Video (Corto) de Paul Krugman


ADDENDA 4 a EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI, de PIKETTY: EL LIBRO BULLDOZER

(Crónica de Lecturas 87) 


(O de porqué el 1 % más rico de la población mundial
 no quiere que el otro 99 % lea El Capital en el Siglo XXI)

Cuando hace unos meses en mi artículo Efectos Piketty: Ideología y Política sobre la Creciente Desigualdad (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/05/efectos-piketty-ideologia-y-politica.html), di cuenta del economista francés Thomas Piketty, me hacía muchas preguntas. Cuando El Capital en el Siglo XXI cayó en mis manos, lo leí a la velocidad del rayo y lo comenté de modo creo más o menos adecuado en mi Crónica de Lecturas Número 87: El Capital en el Siglo XXI (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/07/cronicas-de-lecturas-87-thomas-piketty.html). Me preguntaba entonces si había aparecido lo que las Izquierdas necesitaban para establecer las bases de un discurso económico integrado, racional y científico, no autoritario ni sovietista, que diera soporte y despegue a una reflexión reformista - revolucionaria que diera esperanzas de ir más allá del simple individualismo de libre mercado que la Derecha vende.

En el ínterin, la importancia de Thomas Piketty y de su libro creció hasta considerársele El Libro de la Década, una suerte de Bulldozer cognitivo que todo lo arrasaba a su paso y nivelaba el terreno intelectual poniendo el marcador más o menos parejo. Esto es más patente conforme el modelo neoliberal evidencia progresivamente sus falencias en mayor proporción, pues es entonces que más se le adjudican a Piketty y a su libro acusaciones que sólo demuestran que no ha sido ni leído ni entendido. En mi país ello no tiene nada de raro, en el Perú se suele responder a los argumentos con insultos y diatribas, dadas las enormes dificultades cognitivas de los "intelectuales" que la Derecha utiliza para defender sus tesis en sus medios periodísticos concentrados y parametrados. 

En las Addendas 1, 2 y 3 a la Crónica 87http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/11/addenda-la-cronica-de-lecturas-87-el.htmlhttp://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/12/addenda-dos-cronica-de-lecturas-87.htmlhttp://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2015/06/addenda-3-la-cronica-de-lecturas-87-el.html, traté de poner al día a mis lectores sobre las vicisitudes del libro y su autor, que la Democrática Prensa de mi país ignora olímpicamente, incluso cuando Piketty va a México y Chile a dar conferencias.

En esta addenda 4 acudiré a un corto video donde hay una reciente y esclarecedora entrevista - subtitulada en español - a Paul Krugman, Premio Nobel de Economía y padrino intelectual de Piketty, espero que disfruten su explicación de por qué el 1 % de la población que acumula las riquezas del mundo no quiere que el otro 99 % lea El Capital en el Siglo XXI ... y se entere:


Gracias a todos por el visionado, y hasta otra.

martes, 9 de junio de 2015

ADDENDA 3 a la CRÓNICA DE LECTURAS 87 - EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI - THOMAS PIKETTY


ADDENDA 3 a la CRÓNICA DE LECTURAS 87 
EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI 
THOMAS PIKETTY


Tomando Nota

Más y más revuelo por estos lares. Ahora resulta que Tomasito Piketty, el Diablillo Inocente, fue a Chile a dar conferencias, con el debido revuelo por supuesto. Para ir a Chile, y por motivos de índole geográfica, es más que probable que Piketty debe haber pasado por acá, dado que después de todo estamos precisamente en la ruta, y es casi imposible ir pallá sin pasar antes por acá. Pero no contábamos con la astucia de la muy parametrada concentración mediática, para quien si ellos no dicen que Piketty pasó por aquí, pues no pasó por aquí, faltaba más. De hecho no le han dado más bola que si el dicho asteroide Piketty estaba orbitando el Planeta Neoliberal (en que ellos viven) más cerca que Marte, la Galaxia de Andrómeda, o el Cometa Ikeya-Seki.

Menos mal habemos aún alguna gente y medios alternativos en el Perú que no viven tratando desesperadamente de olvidarse y de hacer olvidar que existen los outsiders - que por cierto, nunca son de Derecha a pesar del wishful thinking de la susodicha- y que tratamos de mantener un poquito de cordura en esta Tierra del Inca que el Sol ilumina porque la CONFIEP lo manda.

Y dado que he escrito antes harto sobre Piketty y su libro El Capital en el Siglo XXI, y sus ideas y lo que pueden tener de interesante, dejo acá a los solventes David Rivera y La Mula con esa chamba, disfrútenla haciendo click sobre el siguiente enlace, que los llevará en línea recta pallá : 

La Mula, revista virtual independiente, uno de los recursos que los peruanos tenemos para burlar el Bloqueo Informativo

Nota: Este post se publica después de la Crónica número 100, que trata de ser el hito final de la primera serie de mis Crónicas de Lectura. Esto significa que este link no está incluido en dicha lista.

Pero el vínculo a la Crónica 87 sí anda por aquí:
http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/07/cronicas-de-lecturas-87-thomas-piketty.html

Adenda 1:
http://memoriasdeorfeo.blogspot.pe/2014/11/addenda-la-cronica-de-lecturas-87-el.html

Adenda 2:
http://memoriasdeorfeo.blogspot.pe/2014/12/addenda-dos-cronica-de-lecturas-87.html

Peru Blogs

miércoles, 10 de diciembre de 2014

ADDENDA DOS - Crónica de Lecturas 87 - Conversaciones a Fondo con THOMAS PIKETTY





ADDENDA DOS - CRONICA DE LECTURAS 87  
EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI
CONVERSACIONES A FONDO CON THOMAS PIKETTY


En esta addenda número dos a la Crónica de Lecturas número 87 me siento obligado a presentar lo último que aparezca al respecto en las noticias y sus ampliaciones, después de todo este libro es sumamente actual y la problemática de la Creciente Desigualdad es preocupante en América Latina, como señala el propio Thomas Piketty en el video que pongo a disposición y al alcance de mis lectores.

El Video CONVERSACIONES A FONDO CON THOMAS PIKETTY se lo debemos al Fondo de Cultura Económica y a la Feria del Libro de Guadalajara de 2014. Enviamos nuestro agradecimiento y adelante con ello. Para acceder al video haga click en el título de esta entrada.


Puede acceder, si gusta, a la Addenda Uno a la Crónica 87 aquí: 

Podría querer leer la Crónica de Lecturas 87, de ser el caso diríjase aquí: 

Ahora bien, si quiere leer cosas realmente vetustas, puede prestarle atención a esto: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/05/efectos-piketty-ideologia-y-politica.html


jueves, 27 de noviembre de 2014

ADDENDA UNO A LA CRÓNICA DE LECTURAS 87 - EL DIABLO THOMAS PIKETTY - UN VIDEO TED


ADDENDA UNO A LA CRÓNICA DE LECTURAS 87 
EL DIABLO THOMAS PIKETTY – UN VIDEO TED

I
Breve Introducción

Francamente el hacer esta addenda me da risa, pues evidencia una obligación personal autoasumida: La de hacer el trabajo que el Periodismo peruano y la Concentración Mediática no se atreven a hacer, es decir informar a la gente. Una reflexión personal – siempre las introduzco en mis personalísimas Crónicas de Lecturas – me lleva a pensar en los muchos dizque periodistas que cobran un sueldo y no se molestan ni de casualidad en informar a la gente de las cosas que importan. Todo en nombre del profesionalmente metafísico concepto de la Agenda, cuyo setting, según lo que nos cuentan, baja de los cielos en brazos de ángeles y arcángeles, y no de los whatsapps de ciertos lobbystas, ni tampoco de la merme, cutra y/o cherries tan abundantes en la Libre República Neoliberal de Perusalem que, como se sabe, solamente vive en las mentes de los comunistas. Allá ellos. Larga vida a la blogósfera y tratemos de subirle el nivel a esto.

II
Breves consideraciones sobre el Diablo

Como se sabe, Thomas Piketty es el Diablo desde que publicó el sesudo estudio El Capital en el Siglo XXI. No llegaba el libro a estas playas y su repercusión dejaba heridos, contusos y neuróticos de guerra, por lo que aventuré un primer y tímido artículo sobre los Efectos Piketty (Busque ese artículo aquí: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/05/efectos-piketty-ideologia-y-politica.html, si le apetece), dando cuenta del feliz reencuentro entre la racionalidad y la ética en la Izquierda, del desasosiego de la Derecha que pierde su monopolio, y de los huracanes de lucidez que El Capital en el Siglo XXI desataba. También prometí leer el libro y hacer su Crónica, promesa que cumplí  (La Crónica aquí: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/07/cronicas-de-lecturas-87-thomas-piketty.html, si le apetece). En Perusalem dicen que Thomas Piketty es el Diablo porque se atrevió a investigar la Creciente Desigualdad con solvencia académica. Juro haber leído comentarios de economistas profesionales en revistas económicas especializadas negando que Piketty tenga razón por ser marxista, evidentemente sin haberlo leído. No mencionaré nombres, me da vergüenza poner en evidencia la ignorancia ajena. No soy economista, pero tiendo a emplear eventualmente mis neuronas, y si alguien me dice que no es marxista, por lo general le creo, y tal resulta el caso con Tomasito.

El problema de fondo es que la Derecha Bruta y Achorada en nuestro país y su caja de resonancia la Concentración Mediática usan del Silencio no sólo como arma contra las Izquierdas, sino para mantener el orden en sus filas, evitando el pensar crítico (o el pensar a secas, funciona casi igual) a fin de conservar incólume el ghetto emocional que a su vez mantiene la paz de las almas de los ppkausas de todo pelaje. Turbada la paz llega la pesadilla del outsider, y así vemos que el Premio Nobel de Economía 2014, el francés Jean Tirole, es evaporado de los medios escritos, radiales y de la TV. El Diablo Piketty y el Diablo Tirole se sabe son yuntas y miembros de un grupete que estudia la Economía sin prejuicios, evitando anteojeras ideológicas porque eso es lo que hacen los hombres que intentan elaborar ciencia y no ideología. Para los que no sepan, Jean Tirole es Ingeniero, economista y matemático, doctor, investigador y profesor en el MIT y la Universidad de Toulouse, autor de libros y artículos académicos. Destaca entre otras su publicación Teoría de la Organización Industrial, que estudia la competencia empresarial en monopolio u oligopolio y los acuerdos de precios en perjuicio del consumidor. Y es el meollo del problema el que usted, amable lector y lectora, tenga que enterarse de ello en un Blog.

III
Breves consideraciones sobre la Economía, la Ideología y el Premio Nobel de Ídem

La Economía es el paraíso del neoliberalismo, pero no es tan claro que “esa” Economía tenga relación con eso llamado ciencia. Muy posmodernamente, parece más útil para sostener paradigmas de Dominación, Concentración y Exclusión, y se evidencia su uso como razón instrumental cuando tras vender ideas y conceptos falaces, se habla de “sinceramiento”.  La Economía es ciencia social, y así podemos dejar de insistir en cifras, curvas e indicadores macroeconómicos, cosa que disfrutan los neoliberales pues así no contactan la realidad. Nosotros no somos economistas, pero damos uso a nuestras neuronas, vamos al mercado y comparamos precios y marcas. Prestando atención a las etiquetas, vemos que si queremos un aceite que NO sea de soya transgénica eventualmente, hay que pagar más, si es que hay aceites alternos, que no hay. No digo marcas, hay muchas de esas, pero todas venden soya o combinados de soya en condiciones de oligopolio comercial. El café y otros productos son objeto de feroz especulación al alza, y las fluctuaciones del precio del pescado de crianza comparado con el pescado de mar registran que se pagan cada vez más caro los productos del mar más rico del mundo. Estos pequeños detalles que solamente afectan al 99 % de la población no se los contará la Prensa Concentrada, pero sí le dirán que los lobbystas visitaron 4723 veces el palco presidencial en el teatro Municipal entre 2006 y 2011, y no le dirán que el abastecimiento de alimentos es un oligopolio, más bien emitirán constantes loas ditirámbicas al “libre” mercado.

Y lo curioso es que los Diablos Tirole, Piketty y toda su banda son partidarios del mercado como regulador de precios, pero se oponen a la falta de control de las grandes empresas por el Estado, con criterios específicos para cada sector para evitar las anteojeras ideológicas contrarias expresadas en controles generales puestos porque sí. Las recientes crisis financieras vinieron de la falta de regulaciones, y si el Estado acude con los impuestos de todos a operaciones de salvataje bancario, bien puede imponer reglas de juego. Esto es lo que no les gusta a los críticos, y a eso llaman “marxismo”.


IV
Breve Charla con el Diablo sobre la Desigualdad

Pero no se trata de mofarse de las anteojeras ideológicas de la Derecha, que en la Izquierda también hay ropa tendida, aunque los dichos de la Derecha Bruta y Achorada sean de morir de risa y/o de vergüenza ajena, en especial cuando comentan lo que no entienden. En fin, enterémonos algo más sobre las ideas del Diablo Piketty, y nada mejor que la Conferencia TED de él mismo en Berlín, en Junio del 2014. Aquí el link, disfrútenla: 


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No repetiremos lo que Piketty ha dicho mejor que nosotros, pero parece importante hacer notar que las tendencias universales de largo plazo desde la Primera Guerra Mundial a la fecha han registrado mejora en la desequilibrio de la concentración de riqueza, aunque ésta y el nivel general de la desigualdad en ella son siempre mayores al nivel de concentración de ingresos. Haciendo una interpretación personal del proceso histórico del Siglo XX diríamos que la tendencia general que el neoliberalismo trata de revertir es el poderoso impulso igualitario y democrático reflejado en los Ingresos por sobre la Riqueza en el último siglo, y faltaría un análisis mucho más general sobre el tema. 
   
No sé, por otra parte, si llamar pragmatismo de izquierdas a este conjunto de ideas. Parece simplemente pragmatismo económico sin anteojeras, pues que toma en cuenta la mayor parte de los factores económicos. Incluso la solicitud de más transparencia financiera empata con el desarrollo de la democracia moderna, y la exigencia de un Impuesto Global al patrimonio de las multinacionales es preferible a otras formas más agresivas de reparto de la riqueza, como la Inflación, la Guerra o las expropiaciones.

V
Colofón


Superar el abismo entre la Izquierda política y la Economía es más fácil que superar el pensamiento retardatario de la Derecha, muy involucrada emocionalmente con la posibilidad de perder su liderazgo de instaurarse un igualitarismo “comunista”. Este es el cuco que no les deja dormir. Pero tal igualitarismo es una utopía remota, incluso en la vieja URSS. La tradición socialista defiende no el Igualitarismo sino la Equidad, que el que trabaja más y mejor gane más. Asimismo, el pragmatismo de la izquierda en América Latina deja sin base las acusaciones de extremismo económico, y más bien gobiernos como el de Chile son neoliberales en exceso a nuestro entender. El pragmatismo de la Izquierda latinoamericana empata con facilidad con un Piketty muy suelto de huesos en afirmar la necesidad de cierto nivel de desigualdad para propulsar la innovación y la productividad, y que el problema de fondo es de grado, es decir el exceso de desigualdad. Cuanto de ideología y cuanto de ciencia hallemos en esto requiere de más investigación, y como la realidad es mejor que la Ideología, aprendamos y que el que tenga Ojos, que vea.   

Enlace a la Crónica:

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martes, 8 de julio de 2014

CRÓNICAS DE LECTURAS 87 - EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI


Crónicas de Lecturas - 87

Thomas Piketty – El Capital en el Siglo XXI

(Esta Crónica está dedicada a mi amigo y colega Miguel Miní)


“¿Podemos estar seguros de que una economía basada en el "libre mercado" y la propiedad privada siempre y en todas partes conduce a una división óptima, como por arte de magia? En una sociedad ideal, ¿cómo se organiza la división entre capital y trabajo? ¿Cómo se debe pensar el problema?”
(Thomas Piketty)


“Lo realmente llamativo sobre el debate hasta ahora es que la derecha parece incapaz de montar cualquier tipo de contraataque sustantivo a la tesis del Señor Piketty. En cambio, las respuestas han sido sobre todo los insultos. En particular afirman que el Señor Piketty es un marxista, y también lo es cualquier persona que considere la desigualdad de la renta y de la riqueza una cuestión importante”.
(Paul Krugman)

I

Marxismo, Historia e Intenciones

El revuelo causado por el economista francés Thomas Piketty (Clichy, 1971) con El Capital en el Siglo XXI (Le Capital au XXIe Siécle, París, 2013) llegó al Perú, y el fantasma del Comunismo volvió a quitarle el sueño a muchos que lo creían muerto y enterrado, pues creían que Comunismo y Unión Soviética eran la misma vaina, y no, pues. Guste o no, la participación en la Historia de Charly Marx & Fico Engels – con sucesores y continuadores - ha sido decisiva y sus enemigos los han matado unas trescientas veces, y los tipos en cuestión no sólo se resisten a morirse, sino que sus ideas se han formateado para autorreplicarse generación tras generación. Esto debería preocupar a tirios y troyanos, la autorreplicación no es tanto racional como religiosa, y sabemos cuán peligroso es eso. Aunque la Unión de las repúblicas soviéticas se murió bien muerta y sin atenuante alguno, las ideas siguen allí y cambian sin desaparecer, en una dialéctica de desarrollo análoga a la de la religión. A mediados del siglo XX la mitad del mundo se montaba al marxismo de uno u otro modo, en los ´20 los socialistas y comunistas eran poderosos y alcanzaron un pico internacionalista con la Gran Huelga de los Docks de 1926. Nunca estuvo tan cerca el sueño de la Revolución Mundial y sabe Dios como hubiera sido la cosa. José Stalin trató de convertir el Socialismo en producto estandarizado ruso, y dedicó sus energías al frente interno hasta que Hitler le reajustó algunas ideas. Los teóricos se ahogaron en bizantinismos y divisionismos, que podemos llamar Herejías. La historia de las ideas del siglo XX d.C. se parecería a la Historia de las Ideas del siglo II d.C., con un pequeño cambio en el prefijo del –ismo.  

Mantener la unidad de pensamiento es problemático para organizaciones que se pretenden racionales. José Carlos Mariátegui en su moqueguana genialidad intuyó el mito en el Socialismo, probablemente por eso fue uno de sus profetas y mesías. Las Izquierdas devinieron en Iglesias y Capillas que reclamaban para sí la pureza ideológica y la ortodoxia. El monolitismo del Partido Comunista, cuco de tantos, parece haber estado sólo en las mentes de los que temían que ganara, lo que pudo pasar a mediados de los ´60, cuando la economía soviética crecía más rápido que la de Estados Unidos. El Capitalismo occidental trató a lo bestia de responder al reto y remontar la marea, el Complejo Industrial – Militar que denunció Dwight Eisenhower en 1961 controlaba, como hoy, los resortes del poder político, económico, financiero y mediático a través de un Combinado Empresarial – Tecnocrático – Gubernamental. Las crisis se superaron de modo pragmático y creativo haciendo lo necesario, fuera capitalista, liberal, keynesiano, socialdemócrata o francamente comunista. El colapso soviético no fue la victoria de un sistema sobre otro sino la del Complejo Militar – Industrial de Occidente sobre el Partido Comunista Soviético. Pero volvamos a Piketty, no se nos vaya a escapar. La victoria contra los Soviets dejó espinas sin resolver: Cuba, Corea del Norte, la República Popular China, Vietnam, el Socialismo del Siglo XXI, los nacionalismos izquierdosos árabes, los partidos socialistas, los eurocomunistas y terceras vías, los verdes y demás izquierdas y zurdas de todo tipo, asuntitos que aún están pendientes. Vale decir, la historia no se terminó, como los profetas tipo Fukuyama predijeron después y fallando encima.

Hoy en día los que nada tienen que perder excepto las cadenas (Manifiesto Comunista) se percatan con lentitud que la cosa no ha cambiado, y se están disgustando, otra vez. No se requirió Unión Soviética para que hubiera revoluciones en 1789, 1830, 1848, 1870, 1905, 1911 y 1917, eso sin contar las jacqueries o revueltas de hambre y las rebeliones post-soviéticas, cuestión menor que nuestra Derecha Bruta aún no capta. Y no es que Thomas Piketty tenga todo esto en la cabeza, pero tampoco es un pajarito inocente. Escribir un libro de título explosivo, referido a El Capital de Marx no es secundario ni lateral. El Capital en el Siglo XXI es un libro de Economía que trata de explicar la estructura y funcionalidad del Capital y el porqué de la Creciente Desigualdad. No es Política excepto para la Política Económica, no hay en él Programa Revolucionario alguno ni espeluznantes declaraciones ideológicas que levanten los pelos. Ello molesta aún más pues Piketty rechaza el Comunismo explícitamente, lo considera uno de los dos polos (Simon Kuznets y su optimismo desaforado es el otro) a rebatir y de los que hay que equidistar. Cualquier idiota puede agitar el cotarro, fabricar munición ideológica sólida es muy diferente. Ya que Piketty es tan explícita y conscientemente a-revolucionario, es raro que le acusen de criptomarxista. El Premio Nobel de Economía Paul Krugman lo dice bien claro en el epígrafe que hemos escogido: Para la Derecha, marxista es quien considere la desigualdad de la renta y de la riqueza una cuestión importante. Piketty lo dice así: Pertenezco a una generación que cumplió los dieciocho en 1989, (…) no sólo (…) bicentenario de la Revolución Francesa, sino (…) el año en que el Muro de Berlín cayó. (…) a una generación que alcanzó la mayoría de edad (con) la caída de las dictaduras comunistas y nunca sentí el más mínimo afecto o nostalgia por (…) la Unión Soviética. Fui vacunado de por vida contra la floja retórica convencional anti capitalista, (que) simplemente ignora el fracaso histórico del comunismo (…). No tengo ningún interés en la denuncia de la desigualdad o el capitalismo per se (…) desde que las desigualdades sociales no son en sí mismas un problema, siempre y cuando estén justificadas, es decir, "se funden únicamente en la utilidad común" (…). De qué se asustará entonces la Derecha, me pregunto. Tratemos de encontrarlo en esta Crónica.

II

Confesión de Parte, Lectura en Z, Traducción, Autor y Cómo se Reparte una Torta

No me alargaré innecesariamente: Recibí El Capital en el Siglo XXI tres meses ha, de mi amigo y colega Miguel Miní (que otorga amable e inmerecida atención a estas Crónicas), en su traducción del original francés al inglés por Arthur Goldhammer para Harvard University Press, Cambridge, UK. Mi inglés es bueno y mi francés presenta brechas, así que agradecí el alcance y decidí escribir la Crónica. La primera revisión produjo mi artículo EFECTOS PIKETTY: Ideología y Política sobre la Creciente Desigualdad, y hace cinco semanas me llegó la traducción al castellano de la traducción del inglés del original francés, y ello, tan malo en plan literario, en Ciencia y Economía no lo es tanto. El texto es francamente infame, por el uso del Traductor semiautomatizado on line de Google, y requiere correcciones que se reflejarán en las citas. El best-seller se publicará en castellano este Octubre, no es impertinente reseñarlo en Julio y todo será provisional hasta disponer de una adecuada traducción. Si hay errores ahora, los reivindico dados mis límites científicos e idiomáticos, y que Orfeo me proteja. La obra tiene casi mil páginas, de las que mucho es fuentes, cuadros, citas y bibliografía. Es lectura grande, pero sin especiales dificultades de comprensión lectora, que puede mejorarse sabiendo más matemáticas, incluso hay partes que Piketty reconoce pasibles de eventualmente ser pasadas por alto. A pesar del Traductor On-Line se reconoce una redacción correcta e incluso elegante, centrada en el lector, entre coloquial y científica. Hay un gran despliegue de información empleada para demostrar sus Tesis centrales, lo que justificaría matricularse en un seminario sobre el libro, pero el tiempo me obligó a una lectura en Z de las diversas secciones, deteniéndome acá y allá donde me parecía más interesante y novedoso y tratando de evitar prolijidades. Como toda lectura se justifica en su objetivo, y el mío no es la erudición –que me gustaría – no tengo pretensiones sino de resumir el texto para encajarlo en una Crónica del carácter que mis lectores conocen.       

Thomas Piketty es un profesor francés especializado en Distribución de la Renta y Desigualdad Económica. Desde el 2000 es Director de Estudios de EHESS (École des Hautes Études en Sciences Sociales), y en la actualidad es profesor asociado de la Escuela de Economía de París. En su Currículum Vitae no dice en qué Universidad estudió, pero terminó el Bachillerato en Matemáticas Superiores en 1987, y en 1993 se doctoró en Ulm (Programas  Doctorales Europeos). Posee respetable cantidad de Premios, Distinciones Académicas y cargos de enseñanza e investigación en sus áreas de desarrollo. El Capital en el Siglo XXI se basa explícitamente en muchos trabajos anteriores, donde se recabó una cantidad monumental de data. Su padrino en estas lides intelectuales es Paul Krugman (Albany, 1953), Premio Nobel de Economía 2008. Resuelto así Quién es el Autor y sus Pergaminos, veamos de qué va la obra que combina tres ciencias: Economía, Historia y Estadística. Como todo trabajo científico, posee un corpus de Datos y su interpretación respectiva, que en este libro se entrelazan con elegancia, dando una imagen mental de la evolución del Capital en la Historia. Decir Estadística es decir números o cifras, y para entender el tema del libro hay que entender el gran problema de la Política Económica: El Reparto de la Torta (la renta nacional) y sus dos encontradas posiciones: Uno, el Reparto equitativo; y Dos, el Reparto inequitativo basado en el Crecimiento, a fin que a cada cual le toque una parte sustancial pero no justa de necesidad. Esta Torta se divide en tres a cuatro porciones desiguales según los Factores de la Producción: la Renta del Trabajo (Salarios, sueldos, emolumentos, etc.), la Renta de la Tierra (Alquileres, se subsume en el Capital), la Renta del Capital (Utilidades) y la Renta del Estado (Impuestos, Tasas, Tributos). Tras los Factores están las familias, las empresas y el Estado. El Estado es un Igualador que previene estallidos sociales y mantiene estable el sistema, extrayendo parte de las Utilidades de las Empresas para redistribuir ingreso a las Familias. Piketty distingue del “Capital” el llamado Capital Humano, concepto que considera errado. El Capital en el Siglo XXI demuestra que el porcentaje de la Torta asignado al Capital crece progresivamente a lo largo de los últimos dos siglos y medio, y se lleva cada vez más la parte del León, propiciando una Creciente Desigualdad, pese a períodos contrarios. Aquí el Contenido del libro:

Renta y Patrimonio
1. Ingresos y Egresos
2 Crecimiento: Ilusiones y realidades
Dinámica de la relación capital / ingresos
3. Las metamorfosis de capital
4. Desde la vieja Europa al Nuevo Mundo
5. La relación capital / ingresos sobre el largo plazo
6. La división entre capital y trabajo en el siglo XXI
Estructura de la Desigualdad
7 La desigualdad y la concentración: Preliminar Rodamientos
8. Dos Mundos
9. La desigualdad de los ingresos laborales
10. Desigualdad del Capital Ownership
11. Mérito y Herencia en el largo plazo
12. La desigualdad de la riqueza mundial en el siglo XXI
Cuarta parte: La regulación de capital en el siglo XXI
13. Un Estado Social para el Siglo XXI
14. Repensando el impuesto sobre la renta progresivo
15. Un impuesto global sobre el Capital
16. La cuestión de la Deuda Pública
        
Thomas Piketty señala el carácter de El Capital en el Siglo XXI: Mi objetivo al escribir era hacer este libro accesible a personas sin ninguna formación técnica especial, mientras que el libro junto con el anexo técnico deberá satisfacer las demandas de los especialistas en el campo. Este procedimiento también me permitirá publicar versiones y actualizaciones en línea de las tablas, gráficas y (demás) aparato técnico. Doy la bienvenida a los aportes de los lectores del libro o página web, que pueden enviar sus comentarios y críticas a piketty@ens.fr. El link de acceso en scribd es este: http://es.scribd.com/doc/227491704/Thomas-Piketty-Capital-en-El-Vigesimo-Primer-Siglo-Espanol#download

III

Tesis Fundamentales, y la Primera Parte

Las preguntas que este libro trata de responder están ya en la Introducción: La distribución de la riqueza es uno de los temas más discutidos y controversiales de la actualidad. (…) ¿Qué es lo que realmente sabemos acerca de su evolución en el largo plazo? ¿La dinámica de la acumulación de capital privado conduce inevitablemente a la concentración de la riqueza en cada vez menos manos, como Karl Marx creía en el siglo XIX? ¿O es que las fuerzas de equilibrio de crecimiento, la competencia y el progreso tecnológico en las etapas posteriores del desarrollo llevan a la reducción de la desigualdad y a una mayor armonía entre las clases, como Simon Kuznets pensaba en el siglo XX? ¿Qué sabemos realmente acerca de cómo la riqueza y los ingresos han evolucionado desde el siglo XVIII, y qué lecciones podemos obtener de ese conocimiento para este siglo? Dentro de las varias tesis está que Cuando la tasa de rendimiento del capital supera la tasa de crecimiento de la producción y los ingresos, como lo hizo en el siglo XIX y parece muy probable que lo haga de nuevo en el siglo XXI, el capitalismo genera automáticamente las desigualdades arbitrarias e insostenibles que socavan radicalmente los valores meritocráticos en que se basan las sociedades democráticas. Si esto es posible de ser demostrado – parece que este libro tiene éxito en demostrar lo que se propone - el Capitalismo y la Democracia serían incompatibles. El automatismo determinista del capitalismo suena tanto a Marx que no sorprende que haya quienes se lleven el susto de sus vidas, pero Piketty no tiene nada de marxista ni de bolivariano, más bien parece un neokeynesiano tibiecito, partidario de la Democracia, los Derechos Humanos, y los Controles y Regulaciones: la distribución de la riqueza es una cuestión demasiado importante para dejarla en manos de los economistas, sociólogos, historiadores y filósofos. Es de interés para todos, y eso es una buena cosa. En todo caso, sus pertinentes disquisiciones sobre Thomas Malthus, Arthur Young, David Ricardo (teoría de la Escasez), Marx y Engels orientan el problema de los datos que levanta en la dirección que quiere. No duda el autor en usar datos cualitativos históricos y literarios de entre 1790 y 1830, en particular Dickens, Jane Austen, Balzac y Zolá, y Los Miserables de Víctor Hugo; así como las leyes de la época que investiga. Ni le hace ascos a la data cuantitativa: Balzac atestigua la renta de la tierra en Francia en el 5 %. Plantea el autor dos polos de los que desea igualmente alejarse: El catastrofismo apocalíptico de los marxistas, y el ”cuento de hadas” del crecimiento económico que en automático reduce la Desigualdad, que personifica en Simon Kuznets (1901 – 1985), según el cual la desigualdad de ingresos se reduciría automáticamente en las fases avanzadas de desarrollo capitalista, independientemente de las opciones de política económica u otras diferencias entre los países. Queda claro así que Piketty no cree ni en “pilotos automáticos” ni en el "sentido de la Historia".

Estas disquisiciones se apoyan en sólidos instrumentos matemáticos e ingente data sistematizada por un internacional equipo de investigación. Su ámbito es el mundo en el espacio cronológico desde fines del Siglo XVIII. Recurre a los métodos de la estadística y los modelos matemáticos tanto como a los de la Historia y otras disciplinas sociales. En ello Piketty es algo iconoclasta: la (…) economía aún tiene que superar su pasión infantil por las matemáticas y por la especulación puramente teórica y a menudo altamente ideológica, a expensas de la investigación histórica y la colaboración con las otras ciencias sociales. Los datos son más abundantes y precisos para Europa Occidental – Inglaterra y Francia – y Estados Unidos, es posible que ello influya en el sesgo de lo que llama Fuerzas de Divergencia (Creciente Desigualdad) y Convergencia (Decreciente Desigualdad). Los conceptos de Divergencia y Convergencia son centrales y aluden a la creciente / decreciente relación del Delta de la Tasa de Crecimiento Económico con el Delta de la Tasa de Rendimiento del Capital, que tienden a concentrar y difuminar los casos particulares. Es una dificultad menor para las grandes tendencias. Parece compartir un sesgo con Marx en la percepción del conflicto, enfrentamiento o división entre capital y trabajo, pero no trata de relacionarla con una explicación tipo Lucha de Clases, por ejemplo, que en capítulo posterior se pregunta si no será más bien Lucha de Deciles o Centiles. Parece que cada vez que se cruza con un concepto en potencia peligroso, por el que pudiera tildársele de marxista o izquierdoso, da un conceptual paso atrás y define heurísticamente, es decir para no hacerse problemas. Es posible  que allá esté la razón subyacente de lo cripto de la acusación de criptocomunista. Porque puede también ser bastante claro: Si la división entre capital y trabajo da lugar a tantos conflictos, se debe ante todo a la extrema concentración de la propiedad del capital. La desigualdad de la riqueza y de la consiguiente renta del capital de hecho es siempre mucho mayor que la desigualdad de los ingresos del trabajo.


La Primera Parte de la obra se considera puede pasarse por alto si se tiene ya la información. Presenta y desarrolla ciertos conceptos macroeconómicos y los procesos históricos que llevaron a la situación actual, con algunas, pocas, proyecciones al resto del siglo XXI. En el capítulo 1, Ingresos y Egresos, presenta los conceptos de renta nacional y capital, y examina la relación capital / ingresos. Luego describe con amplias pinceladas la evolución de la distribución mundial de los ingresos y la producción, con énfasis en la tendencia a separarse del ratio de ingresos del Capital en referencia a los del Trabajo. En el capítulo 2 (Crecimiento: Ilusiones y realidades) presenta un detallado análisis del Crecimiento Demográfico y sus proyecciones, en relación a la tasa de crecimiento de la producción desde la Revolución Industrial e incluso antes. En esta primera parte del libro no hay declaraciones especialmente espectaculares, pero siempre conviene recordar que el Crecimiento Económico per cápita – es decir la mejora específica de los niveles de vida individuales – está siempre en relación con la tasa de Crecimiento Demográfico. Esta verdad conviene recordarse pues el Reparto de la Torta per cápita está en relación directa al número de personas con las que se comparten los ingresos. Esta sencilla verdad (el índice de crecimiento demográfico)  la pasan por alto los entusiastas ministros de economía al hablar del crecimiento económico. 


IV

El concepto de Capital, y la Segunda y Tercera Partes

Entre muchos otros importantes conceptos que Thomas Piketty explica, probablemente el más flojo – y con seguridad más criticado – es el muy central concepto de Capital. La definición de algo tan importante que como concepto se incluye en el mismo título de la obra merecería a nuestro ver de todos los cuidados, y en vez vemos flojedad analítica (salvo error), probablemente por la razón antedicha de retroceso conceptual para disponer de un concepto manejable que a la vez le evite la polémica. Pero una consecuencia de habitar el punto medio es la recepción indiscriminada de proyectiles de ambas direcciones: La Izquierda ve contradicción en la ahistoricidad del concepto Capital, en tanto que a la Derecha le parece limitado en lo conceptual al no abarcar lo necesario. Piketty dice: El (…) "capital", incluye todas las formas de riqueza que los individuos (o grupos …) pueden poseer y que pueden ser transferidos o negociados a través del mercado de forma permanente. En la práctica, el capital puede ser propiedad de particulares (… "capital privado") o de los organismos gubernamentales (…) ( --- "capital público"). Por supuesto dice mucho más, pero ello parece más bien ser para acotar el concepto Capital junto a otros conceptos como Ingresos, Riqueza, Renta, lo Privado / Público, lo Nacional / Extranjero, el PBI, el PNB, etcétera. Acota, sí, pero no amplía y es posible que éste sea su talón más al descubierto. Me sorprende que la Derecha no lo haya usado más para atacarlo. Sin embargo el concepto de Capital crece a lo largo de toda la obra, aunque nunca escapa de su ahistoricidad, lo histórico más que ser una idea integrada es un carácter que se le añade. En la Segunda Parte (La dinámica de la relación Capital / Ingresos) de la obra se hace un recuento del desarrollo histórico de las perspectivas de la evolución a largo plazo de la relación entre el Capital y los Ingresos con la División Global del Ingreso Nacional entre Trabajo y Capital en el Siglo XX y de su proyección hacia el XXI, con todas las precauciones. En Las metamorfosis de capital (Capítulo 3) se analiza la evolución del capital en Inglaterra y Francia desde el Siglo XVIII, sobre los cuales posee buena cantidad de data. El capítulo 4 (Desde la Vieja Europa al Nuevo Mundo) reproduce el esquema del anterior, pero referido a Alemania y Estados Unidos. En los capítulos 5 (La relación Capital / Ingresos sobre el largo plazo) y 6 (La división entre Capital y Trabajo en el siglo XXI) el análisis se extiende a la totalidad del globo terráqueo, en la medida que las fuentes y data que posee se lo permiten, extrayéndose lecciones importantes al respecto, particularmente en la proyección al futuro. 

La Tercera Parte de la Obra (La estructura de la desigualdad) es la más larga, y dada la extensión que mi Crónica va alcanzando trataré de presentar sus temas sin detallarlos. El Capítulo 7 (La desigualdad y la concentración: Preliminares) nos familiariza con un concepto matemático fundamental en la Física y otras Ciencias Duras, que primera vez que veo usado en Economía: Los órdenes de magnitud, aplicados a la Desigualdad. Un concepto intuitivo de Orden de Magnitud conduce al número de ceros o cifras significativas en posiciones anteriores y posteriores a la coma decimal, que se explicitan en potencias: La cifra 200 (2 x 102) es un orden de magnitud superior a 20 (2 x 101) y dos órdenes de magnitud inferiores a 20,000 (2 x 104). Distinguir órdenes de magnitud permite comprender el impacto de la Desigualdad, pues las diferencias de distribución de la renta del Trabajo (Sueldos y Salarios) con las rentas del Capital (Utilidades) registran en el tiempo diferencias de varios órdenes de magnitud diferentes, lo que impacta negativamente en la percepción de la desigualdad: No es lo mismo tener el doble de plata que tener diez o cien veces más plata, y a los coeficientes GINI nos remitimos. El capítulo 8 (Dos Mundos) compara a Francia con los Estados Unidos en cuanto a la dinámica histórica de la Desigualdad, mientras que los capítulos 9 (La desigualdad en los ingresos laborales) y 10 (La desigualdad en la Propiedad del  Capital) amplían el análisis a los países para los que cuenta con información sobre las desigualdades entre  Trabajo y Capital. El Capítulo 11 (Mérito y Herencia en el largo plazo) se dedica al acucioso estudio de las diferencias de Capital producidas por la Herencia en comparación a la Meritocracia en el largo plazo. Es este un tema fundamental del liberalismo, por ser donde se muestra en mayor proporción la contradicción entre Capitalismo y Democracia, e importante para entender sociedades estamentarias como la nuestra. La riqueza heredada en el largo plazo – rasgo definido de nuestra sociedad - determina la agudez de los conflictos sociales. Es interesante en esta parte el análisis del llamado Dilema de Rastignac. El Capítulo 12 (La desigualdad de la riqueza mundial en el siglo XXI) analiza las perspectivas para la distribución mundial de la riqueza en las primeras décadas del siglo XXI.




V

Cuarta Parte, Conclusiones y Críticas

La Cuarta y última parte del libro (La regulación de capital en el siglo XXI) trata de obtener de las tres anteriores, de la data y sus interpretaciones desplegadas hasta acá ciertas conclusiones prescriptivas, normativas y de política. Se distinguen aquí preocupaciones no exclusivamente economicistas en el autor. Es notable la visión globalizada y preocupaciones humanistas de este matemático y economista: Hoy, en la segunda década del siglo XXI, las desigualdades de riqueza que supuestamente habían desaparecido están cerca de recuperar o incluso superar sus máximos históricos. La nueva economía mundial ha traído consigo inmensas esperanzas (tales como la erradicación de la pobreza) e igualmente inmensas desigualdades (algunas personas ahora son tan ricos como países enteros). ¿Podemos imaginar un siglo XXI en el que el capitalismo va a ser superado en una forma más pacífica y más duradera, o debe simplemente esperar a la próxima crisis o la guerra siguiente (esta vez verdaderamente global)? En el capítulo 13 (Un Estado Social para el Siglo XXI) se examinan las condiciones actuales – en especial las tributarias - de un “estado social” tanto en los países ricos como en los pobres y emergentes, considerado importante para llegar a lo que podríamos llamar el maximalismo idealista de Piketty, en donde se concentran las iras de los economistas que se niegan a salir de sus acogedores modelos e indicadores: la política ideal para evitar una espiral sin fin y no igualitaria (…) sería un impuesto progresivo y global del capital. Tal impuesto tendría también otra virtud: sería exponer la riqueza a un control democrático, que es una condición necesaria para una regulación efectiva del sistema bancario y los flujos internacionales de capital. Un impuesto sobre el capital promoverá el interés general sobre los intereses privados, la preservación de la apertura económica y de la competencia. Lo mismo no puede decirse de las diversas formas de retirada a las identidades nacionales o de otro tipo, (…) alternativa a esta política ideal. Pero un impuesto (…) global sobre el capital es sin duda un ideal utópico. ¿Impuesto, dijiste? ¿Y además, Global? Anda, báñate. Y sin embargo, hay experiencias como las de la Unión Europea que abonan al respecto, y donde comunes políticas monetarias pueden conducir a comunes políticas fiscales, conforme al concepto de Ideal útil que Piketty maneja.   

Los Capítulos 14 (Repensando el impuesto sobre la renta progresivo) y 15 (Un impuesto global sobre el Capital) abundan en los rasgos de este impuesto a la renta progresivo, en especial en relación con el Estado Social mencionado arriba, asumido por el autor no como sinónimo del Estado de Bienestar, sino más bien con base en las actuales prerrogativas del estado, las que Piketty considera, no sé si con razón o no, como más amplias e importantes que nunca. Creo que me voy a releer esta parte con más ahínco después. Por cierto, es probable que statements como este - que me interesa como Educador - sean los que indisponen a Piketty con la Derecha: El gasto en educación y salud consume un 10 al 15 % de la renta nacional en todos los países desarrollados en la actualidad. Existen diferencias significativas entre los países (…). La educación primaria y secundaria son casi totalmente libres para todos en los países ricos, pero la educación superior puede ser bastante cara, especialmente en Estados Unidos y en menor medida en Gran Bretaña. El Seguro de salud pública es universal (…) en la mayoría de países de Europa (…). En Estados Unidos, sin embargo, está reservado a los pobres y ancianos (lo que no impide que sea muy costoso). (…) El objetivo es dar igualdad de acceso a estos bienes básicos: todos los niños deberían tener acceso a la educación, independientemente de los ingresos de sus padres, y todo el mundo debería tener acceso a la atención médica, (…) sobre todo cuando las circunstancias son difíciles. Se evidencia que la visión de Thomas Piketty corresponde a un Enfoque de Derechos y lo desarrolla con amplitud. El capítulo 16 (La cuestión de la Deuda Pública) toca el candente aspecto de las crisis periódicas del Capitalismo, en particular la del 2008, y desarrolla y explica los patrones que el autor considera más óptimos para acumular capital público que disminuya los efectos del Capitalismo Patrimonial. 

Las Conclusiones sobre métodos parecen importantes. Antes de leer nos parecía todo esto una suerte de mamotreto, nos daba una especie de terror abordarla, más aún como lectura en pantalla; pero resultó que leerla fue agradable por el fondo y por el esquema lógico desplegado, más que por la data o la belleza en la expresión. Es importante en esta obra la “lógica subyacente de las cosas”, el “realismo tipo things as they are” e incluso la sindéresis monda y lironda que combina el respeto a los hechos y conceptos con la amplitud de los instrumentos para conceptuarlos y operarlos. Entiendo que este libro colma por ello la expectativa más exigente, y es posible que ello sea también pecado original para una Derecha que aspira a desentenderse de la realidad, que prefiere indicadores parciales. No hay en la obra tampoco una tremenda Innovación Metodológica (emplea los métodos conocidos, pero no se sesga a los modelos matemáticos) ni radicalismo político de nuevo o viejo cuño. El asunto es más simple: La Tasa de Acumulación de Capital en los últimos dos siglos y medio ha crecido, comiéndose la mayor parte de la remuneración de la Producción y dejando al Trabajo tirando cintura. Es decir una suerte de Plusvalía sin el nombre, que yo uso sólo para hacerme entender. Pero las críticas atacan poco lo metodológico. Semana Económica del Perú en Mayo de 2014 argumenta que el Perú demuestra lo contrario de la Tesis Central de Piketty, al disminuir a la vez la pobreza absoluta y la desigualdad relativa. La conclusión parece algo pedante y bastante falaz al pasar por alto las numerosas premisas que un libro como este presenta, y suena a wishful thinking tratar de matar al mensajero. Por supuesto, Piketty no me necesita, allá está su página web, vayan a ella y discutan estos asuntos si se atreven. Pero falacias e inexactitudes indican que las respuestas no son nada neutrales. Si Piketty atacara al Capitalismo per se se entiende el contraataque de la ortodoxia, pero el susodicho es un convencido del Libre Mercado, y señala incluso períodos en que la desigualdad decrece, cosa que Semana Económica no descubre También dice la Revista que el autor tiene por premisa moral que la Desigualdad sea un problema a resolver, cuando más bien dice lo contrario. Hay dos puntos más de interés en la Crítica: La artificial determinación de porcentajes de Pobreza y Desigualdad, que en el Perú se basa en una artificial y sobredimensionada Línea de pobreza; y la existencia patente de una economía sumergida, hecha de paraísos financieros, comercio ilegal de toda clase (metales preciosos, estupefacientes, armas, tráfico de personas, turismo sexual, etcétera), dinero de la corrupción masiva, trabajo no remunerado de amas de casa y niños, esclavitud escondida; que nunca son ejemplo de equidad. En suma, si Piketty equivoca las cifras, como se ha dicho, me parece más probable que sea por defecto.
   
VI
Un Colofón algo extenso

No sorprende que a Piketty no le hayan dado bola en el Perú sino a regañadientes. Soy afortunado por reseñarlo, pues piensa y habla claro, y no se refugia tras metafísicos pilotos automáticos. La crítica no es por lo que piensa sino por cómo lo piensa, sin dejar rendija por donde se pueda uno escapar, como si el acto mismo de pensar fuera agresivo. Piketty no usa de su potencia metodológica por solidaridad de clase o por algún tipo de ética social o política, su horizonte es el método científico. La solidaridad de clase se discute y la ética se relativiza. En cambio ¿qué haces con una verdad científica, excepto aceptarla?: Para que quede claro, mi propósito aquí no es defender la causa de los trabajadores contra los propietarios, sino ganar una visión de la realidad lo más clara posible. (…), la desigualdad de la capital y el trabajo es un tema que suscita emociones fuertes. Esto choca con las ideas muy extendidas de lo que es y no es justo, y no es de extrañar si esto lleva a veces a la violencia física. En nuestro artículo anterior nos preguntábamos: ¿Habrá tratado Piketty de ser Karl Marx (…) o simplemente de vender su libro como pan caliente (…)? ¿Es éste el principio de un neomarxismo? A estas alturas podríamos cultivar la ambivalencia y decir que ni no ni sí, sino todo lo contrario. Pero somos enemigos de falacias y paradojas, aunque me parezca que Piketty juega con Marx, ma non troppo, y también vende libros como pan caliente en parte gracias a Marx, un poco como los polos con la figura del Che Guevara.

Un cierto neomarxismo puede ser posible, a nivel de métodos más que de ideas, gracias al desapego frente a los modelos positivistas (que tampoco Piketty rechaza de plano), y a una cierta humanización desde las ciencias sociales. El Capitalismo es real, no una entelequia y llamar las cosas por su nombre no es prerrogativa de las izquierdas. Observemos el planteo de la interesante ley fundamental del capitalismo: La fórmula α = r × β es una identidad de contabilidad pura. Puede ser aplicada a todas las sociedades en todas las épocas de la historia, por definición. Aunque tautológica, no obstante, debe ser considerada como la primera ley fundamental del capitalismo, ya que expresa una relación simple y transparente entre los tres conceptos más importantes para el análisis del sistema capitalista: la relación capital / ingresos, la participación del capital en el ingreso, y la tasa de rendimiento del capital. Pero lo que en apariencia no se le perdonará de ningún modo a Piketty es ser heterodoxo y más inteligente que sus críticos. No teme llegar a conclusiones análogas a las de Marx sin ser él mismo marxista y sin siquiera haber leído El Capital. Ello habla de cierto desenfado que no nos es desagradable. Estaremos alerta para ver qué sigue después.


PD.- El set de Figuras y Tablas del libro lo pueden hallar en este link: 
http://piketty.pse.ens.fr/files/capital21c/en/Piketty2014FiguresTablesLinks.pdf 
los incluidos en este artículo son puramente referenciales.


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viernes, 30 de mayo de 2014

EFECTOS PIKETTY: Ideología y Política sobre la Creciente Desigualdad

EFECTOS PIKETTY: 
Ideología y Política sobre la Creciente Desigualdad


Lo realmente llamativo sobre el debate hasta ahora es que la derecha parece incapaz de montar cualquier tipo de contraataque sustantivo a la tesis del Señor Piketty. En cambio, las respuestas han sido sobre todo los insultos. En particular afirman que el Señor Piketty es un marxista, y también lo es cualquier persona que considere la desigualdad de la renta y de la riqueza una cuestión importante”.
(Paul Krugman)


Cuando la Derecha Bruta y Achorada (DBA) del Perú ataca a alguien, es por lo general porque le toca los bolsillos, la ideología o la tranquilidad emocional. Cuando se queda callada y trata de tapar el sol con un dedo es más bien para invisibilizar e invisibilizarse. Estamos acostumbrados a que se les pasen las noticias importantes: El Calentamiento Global no existe, los Cárteles no hegemonizan México, los Chinos no van al espacio, en Venezuela no hubo intento de Golpe de Estado, y en Chile no hay desmantelamiento del neoliberalismo en Educación y AFP s. Leer sus diarios - el 80 % del total -, escuchar sus radios y ver sus programas políticos en TV se ha convertido en soporífero, cuando no en evidentes atentados contra la sindéresis y muchas veces contra la redacción y ortografía. 

En resumen, para que se les mueva el cómodo piso intelectual en el que viven felices con sus anteojeras hay que remecerlos desde el Primer Mundo, porque como no se dignan mirar por estos lados, para descubrir lo que pasa a la vuelta de la esquina tienen que mirar a Nueva York, o no se percatan de lo que para el resto del Universo está claro. Probablemente esa es la razón por la que no dicen aún "esta boca es mía" cuando el fantasma de Piketty recorre impunemente Europa y ya llegó hasta la Libre América.

(Para los que no saben todavía, este paréntesis: Thomas Piketty es un profesor francés que se ha despachado últimamente un libro que ha  sacudido notablemente el polvo acumulado por falta de debate Izquierda - Derecha: El Capital en el Siglo XXI. La evidente connotación - continuación con la obra fundamental de Karl Marx - El Capital - le ha puesto los pelos de punta a medio mundo. Nosotros esperaremos que el libro llegue a nuestras costas, de preferencia traducido, antes de llegar a conclusiones definitivas, pero donde hay humo es porque hay fuego) 

Los Ricos también lloran, o tratan de convencernos de eso

Los aparatos de Control Ideológico - Cultural de la periferia en que vivimos poseen el defecto que pueden dinamitarse desde dentro, en aplicación del viejo principio de la Pulga y la Locomotora (Una pulga no detiene una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista). Los liberales e intelectuales de fuera parecen en cambio no temerle tanto a la polémica como los de acá, que apenas merecen el nombre de liberales y que sólo polemizan cuando tienen todas las ventajas. Y así en el hemisferio norte se le ha espulgado a Piketty para encontrarle sus defectos, y seguro le han encontrado algunos, porque toda obra humana es perfectible. El Financial Times le encargó a sus expertos que lo hicieran y le han encontrado algunos problemas en las cifras. Sin embargo, el contraataque pikettiano ha tenido como abanderado a Paul Krugman, premio Nobel de Economía y mentor del Tomasito, con lo que el remedio ha resultado peor que la enfermedad, porque según parece el argumento del ceteris paribus es como la proverbial pistola que puede disparar en las dos direcciones.   

Efectos sobre la Derecha, la Izquierda y el Sentido Común

No hemos leído aún la obra de Piketty - lo haremos cuando la tengamos a nuestro alcance, y espero que la reseñaremos cumplidamente - pero según parece a los que la han leído y digerido les ha producido un triple efecto:  

Uno: La corroboración científica (Si creemos que la Economía es una Ciencia) de las afirmaciones éticas de la Izquierda en general. Esto, de ser verdad, es extremadamente importante. La Izquierda siempre ha sido históricamente más que un buen deseo ético - moral, es la pretensión de estar en lo cierto en cuanto a sus afirmaciones fundamentales, es decir, se define no sólo por ser "buena" moralmente, sino por ser "cierta" cognitiva y epistemológicamente. Estas son las dos piernas de la Izquierda, doble componente perdido desde que la URSS reventó sus costuras en 1991, y que no pudo ser reemplazado desde una Cuba a la defensiva o una China Popular con Socialismo de Mercado. Esta Izquierda coja fregó las últimas dos décadas y media. Imagínensela caminando con las dos piernas.

Dos: La corroboración de que la Derecha Internacional preferiría no tratar el problema de la Desigualdad, por aquello de que mejor no tocar aspectos delicados, lo que los clásicos españoles dirían mejor no meneallo. Pero como nosotros no creemos ni en pajaritos ni en que los liberales de fuera son como los que dicen serlo acá, la crítica del Financial Times a las cifras de Piketty pareciera teledirigida a arrojar dudas sobre la lógica y la certeza de la afirmación central de la Desigualdad Creciente, y con ello por lo tanto eliminar una de las dos piernas en que se apoyan las Izquierdas. Astuto, por decir lo menos.

Tres: De ser cierta la corroboración científica de la Creciente Desigualdad, el efecto sobre el Sentido Común de la sociedad contemporánea puede ser devastador. Y la devastación se distingue en los repentinos y también devastadores huracanes de lucidez que las afirmaciones centrales de Piketty están desatando sobre la lógica del control ideológico - cultural de la Derecha por parte de medio mundo que andaba rondando por ahí, pero que no las traía todas consigo porque con la ética no basta. No puedes ser neorrealista y posmoderno a la vez.  

Preguntas

¿Habrá tratado Piketty de ser Karl Marx en serio, de ser más que Karl Marx, o simplemente de vender su libro como pan caliente (lo que de seguro está pasando)? ¿Es éste el principio de un neomarxismo? Para Lenin, el viejo marxismo tenía tres fuentes y tres partes integrantes: La Filosofía Alemana, la Economía Británica y el Socialismo Francés. Probablemente haya que invertir los términos, francamente no lo sabemos. Pero que el Fantasma sigue vivito y coleando y recorriendo el mundo, qué duda cabe: Tantas veces se ha machacado el fallecimiento de Marx y de todo lo que oliera a marxismo, que verlo de nuevo reencarnado produce la misma sensación que una película de zombis: El wishful thinking queda cada vez más al descubierto y la cosa se pone cada vez más interesante. Estaremos alerta para ver qué sigue.

La Crónica de Lecturas sobre EL CAPITAL EN EL SIGLO XXI se encuentra en el siguiente enlace:
http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/07/cronicas-de-lecturas-87-thomas-piketty.html

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