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martes, 2 de abril de 2013

EL TREMENDO JUEZ DE LA TREMENDA CORTE VA A RESOLVER UN TREMENDO CASO

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EL TREMENDO JUEZ DE LA TREMENDA CORTE VA A RESOLVER UN TREMENDO CASO

Tráigame a los complicados en ese La Paradicidio
(Aníbal De Mar)

Acaba de sacar su fallo el Juez Urbina y, como era absoluta, completa y totalmente previsible, en especial en el Día del Abogado, falló a favor de los ex comerciantes de la parada, premunidos según se dice de la justicia de su causa, y de 70,000 otros argumentos fundamentadores, de esos que no los para ni Mandinga, por si a la Señora Ley le daba por la Justicia. No hay que olvidar que la antigua Alianza por el Sí abarcaba intereses grandes y pequeños, miembros de número, miembros más o menos vergonzosos, miembros avergonzados, y miembros vergonzantes, es decir gentes de diversas calañas y con diverso grado de irrigación en la cara; que iban desde el pastor Lay hasta los delincuentes del cerro. Es natural que nos encontremos en el medio de todo esto a un tremendo juez, de hecho el poder judicial estaba empezando a brillar por su ausencia, y por ende imagino que los demás miembros de la Alianza respirarán un poco más tranquilitos, porque por ejemplo no se notará tanto, por decir lo primero que se me viene a la mente, que se encontraron toneladas de cocaína, o que se indultó en su momento a narcotraficantes y delincuentes comunes, y ojo que no sabemos ni conseguimos imaginarnos a cambio de qué, pero sabemos que las conferencias no dan tanta plata.  

Una resolución judicial

He tratado de leer la resolución S/N del Tremendo Juez. Se puede, sí, pero el Señor Juez – en esto contó con el apoyo de su digno secretario - se ha esforzado en enseñarnos nuevas cotas de perfección lingüística. Voy a citar algunos ejemplos de la rocambolesca redacción, tan solo por gusto y por preguntarme si esto es en serio o nos han adelantado el día de los Inocentes. Conste que por desdicha conozco el poder Judicial y la verdad nada a estas alturas me debería sorprender, pero leer esto hace que uno se pregunte si es racional poner nuestros litigios en manos de gentes tan absolutamente irresponsables  en el empleo del idioma de Cervantes y Borges, y de la Lógica de Aristóteles y Russell. Y quiero hacer constar lo siguiente, no me ha costado absolutamente ningún esfuerzo encontrar estas bellezas. Saltan solitas a la cara. Y luego se preguntan por qué son tan mal considerados.

Por ejemplo: Las verdades totalmente falsas / el modo como se ha circunspecto /  el código constitucional procesal / y lanzar, una, a todas luces, irreprimible amenaza / la claridad conceptual del siempre consultado Guillermo Cabanelas / un grupo de vándalos causó lesiones en la pata delantera de la yegua llamada “La Mar” No. 69, Inutilizando su accionar de ocho años / frente a le veracidad de la afirmación positiva ya la falsedad de la hipótesis negativa no existe la posibilidad de una tercera hipótesis valedera. / Conformándose así la elocuencia fotográfica de fojas doce / abvinículos defensoriales …  y un larguísimo etcétera.

Miremos con un poquito más de atención esta de acá, interesante porque es parte de los considerandos:
es un hecho comprobado que ante el golpe psicológico que significó el pronunciamiento del JNE por parte del Dr. Hugo Sivina de que la consulta popular procedía frente a un escenario desde ya desestabilizado por los revocadores dirigidos por marco Tulio Gutiérrez, lo que provocó que la Alcaldesa perdiera los papeles por el sereno autocontrol que debe tener una autoridad municipal de su nivel y desesperadamente recurrió a la irresponsable medida de desalojar la Parada utilizando la fuerza policial bruta.  

Renuncio por supuesto a la burla fácil, porque esto no es un tema nada risueño, sino la verdadera alianza de la ignorancia con la corrupción y las mafias. Hoy el Poder Judicial ha decretado que la empresa de Alexis Humala ya no podrá hacer negocios con el estado, esperamos a ver si es que piensan tocar con el pétalo de una rosa la empresa del joven Kenji, donde se encontró 1000 kilogramos de la blanca, de la buena, señores, de la buenísima. También queremos ver si se indulta al señor Alberto de la misma manera que se indultó y se redujo pena a narcotraficantes y barones de la droga, no sabemos a cambio de qué, aunque no es imaginación lo que nos falta.

Una miradita ahora a lo escrito en la resolución – parece mentira que eso sea un documento oficial – ya en la parte resolutiva:
  
Debemos renunciar a la indecencia de seguir a Machiavello, de pretender alcanzar los fines sin importaron los medios a como de lugar pisoteando honras por doquiera, hipotecando cínicamente lo que nos queda de personas decentes, en definitiva, enm tanto y en cuento, hagamos todos los deméritos posibles para inmortalizar aun mas la lacerante frase VargasPradina de que donde se ponga el dedo brota la pus, vamos a testimoniar hasta el fin de los tiempos que en efecto como lo testimoniara Arias Schereiber Pedro la fecundidad de los litigantes de mala fe es pasmosa: hasta cuando y seguiremos escuchando al procurador de la Municipalidad de Lima, quien al interior de la singular impenetrabilidad que de su rostro expreso que si la sentencia sale en contra de la municipalidad el juez habrá probado que no es verdad “las voladas” (sic) de que hay una bolsa de setenta mil soles en su provecho

Y, para terminar, aunque toda la resolución está llena de estos “contenidos”:

... envueltos en la vorágine política de conservadores y revocadores, aquellos que a la sazón se encontraban huérfanos de apoyo popular y que desde luego no contaban aún – fines de octubre del dos mil doce -  con las esplendidas personalidades que en desmedro de la rusticidad de estos – los revocadores -, determinaron el vuelco del resultado electoral a favor de la alcaldesa de Lima    

Conclusiones

He visto y leído como se le ha comparado al Tremendo Juez con el Chavo del Ocho, con Cantinflas, con personajes de ficción y con gente ignorante de diverso calibre. Y yo estoy en la obligación de protestar contra el maltrato que esa acusación injusta significa contra esos dignos comediantes, contra la ficción de los personajes, y contra la ignorancia en general, que será ignorancia, pero no tiene por qué ser deshonestidad. Porque la ignorancia tiene solución, pero la deshonestidad, a esa edad, la verdad, no lo sabemos. Debo decir que siento una vergüenza como nunca sentí que podría sentir tanto al leer este increíble “documento”, como por saber que el enredo conceptual se hace a propósito. Trato de licuar esa vergüenza con humor y sarcasmo e ironía – que para algo deben servir. La sensación que nos deja todo esto es de solidaridad con aquellos que piensan que el Perú es un Burdel. Pero más solidarios nos sentimos de aquellos que lo niegan, porque los burdeles son espacios organizados, y una afirmación de esta clase resulta ofensiva para las esforzadas administraciones y trabajadores y trabajadoras de tan necesarios establecimientos.

Ahora: ¿Veremos al Presidente del Poder Judicial señalando que las sentencias hay que respetarlas? ¿Se hablará de la dignidad de los jueces? ¿De la importancia de las resoluciones y sentencias? ¿De lo necesario de los hábeas corpus? ¿Seguirá habiendo espíritu de cuerpo? ¿Los que votaron por el Sí seguirán pensando que esta es una excepción, y que esa gente que la impulsaba era honesta, decente y capaz? ¿Clasificará Perú al Mundial de Brasil? ¿Seguirán algunos creyendo en pajaritos? ¿Qué clase de cuentazo se atreverán a contarnos ahora, que saben que tienen a un poco menos del 50 % de la población de Lima que apoya sus robos y cutras, que volteará la cabeza y tratará de agacharse, los que votaron por el Sí?

Y una última cosa: Estimado amigo que votó por el Sí … si, Usted, no se me haga el sueco. Esto que está pasando es SU responsabilidad, porque el que apoya a la cutra termina cutreado, acuérdese de la fábula del escorpión, y cuando se la hagan a usted no se queje del diámetro del dedo. O reconozca que se equivocó y compórtese como ciudadano, que será mejor para todos. Errar es humano. Punto. 

sábado, 21 de mayo de 2011

CÓMO SE DERROTÓ AL TERRORISMO – Algo de Historia Reciente




























CÓMO SE DERROTÓ AL TERRORISMO 
Algo de Historia Reciente


“ … a lo largo de ese conflicto, 
el más violento de la historia de la República,
 el PCP-SL cometió gravísimos crímenes
 que constituyen delitos de lesa humanidad (...)
 la CVR estima que la cifra total de víctimas fatales
 provocadas por el PCP-SL asciende a 31,331 personas.”

(Comisión de la Verdad y la Reconciliación)


Introducción

Me atrevo a meter la cuchara en terreno histórico cercano sabiendo que está minado. En momentos electorales en los que se discute sobre tantos y tantos problemas que tuvo y tiene el Perú, el tema del cómo se derrotó al Terrorismo cobra actualidad, dado que además de relacionar Defensa Nacional y Seguridad Ciudadana, se le supone vinculado a una opción de gobierno. Las visiones históricas suelen tener peso político, más si se refieren al pasado reciente y aún no resuelto. Pretendo plantear algunas ideas al respecto como simple ciudadano y no más, para tratar de proporcionar una visión panorámica centrada en sus protagonistas sociales.

La Guerra de Sendero Luminoso y su secuela de muertes marcaron a fuego la escena de los 80 y  90. Los que vivimos esa época tan difícil, a más del Terrorismo, vivimos el mediocre gobierno del segundo Belaúndismo y el desastrosísimo primer gobierno de Alan García, lo que de alguna manera nos hace sentir como supervivientes de cuando menos dos desastres y medio. En aquellos años se sentía al Estado peruano pintado en la pared, Sendero Luminoso hacía lo que quería y mataba generales, almirantes, soldados, policías, dirigentes barriales, alcaldes de pueblo, campesinos y toda suerte de gentes sin que se le supiera detener. No cabía duda de que le había declarado la guerra a la sociedad peruana al modo de Pol Pot en Camboya, incluyendo sus espantosos experimentos sociales.

El estado peruano era como el de hoy: covacha de impresentables que vivían en las nubes, ocupados en faenones mientras el pueblo era agredido tanto por Sendero Luminoso como por malos elementos de las Fuerzas Armadas y Policiales. El que estas líneas escribe padeció, como los demás en este país entre 1980 y fin de siglo, su parte de la Guerra de Sendero, y pretende dejar sentado un punto de vista personal. Después de todo la historia le pertenece a todos los peruanos, y cada 18 de Mayo se cumplen dos aniversarios, más o menos comparables o más o menos incomparables, según las diversas opiniones: La ejecución de José Gabriel Condorcanqui - Túpac Amaru II, Micaela Bastidas y otros miembros de su familia; y la fecha que Sendero Luminoso eligió para iniciar su “Guerra Popular”.

Algunos aún sienten a Sendero Luminoso y al Terrorismo como peligros agazapados que esperan un momento de crisis para apoderarse del estado y la sociedad, fue así un buen tiempo, pero tal peligro ya no existe hoy en día. De Sendero Luminoso sólo quedan precarios jirones de pequeños grupos que han conservado sus armas, y cuya mayor trascendencia es proporcionar sicarios al narcotráfico. Otros pretenden que la Guerra de Sendero nunca existió, los más ni se hacen la pregunta. Algunos desearíamos poner un telón de acero en nuestras mentes que impidan el recuerdo de qué hicimos, pensamos o sentimos en esos años, a fin de creernos que eso no pasó, que fue un mal sueño. Otros virtualizan la realidad, y se la fabrican igualándola a una contienda entre buenos y malos para fines de política subalterna. Pero la realidad real es real y no se puede pasar por alto, mas no culpemos a nadie por querer dejar atrás esos años, no fue una gran época para nadie, yo los siento los años que viví en peligro, mismo título de película, creo que así fue para muchos. Tratemos de mirar atrás a vuelo de pájaro para distinguir el panorama, aunque se nos pierdan detalles, sentimos necesitar una versión común para todos, que aún no tenemos.



Terrorismo y Lenguaje oficial

Es curioso que según ciertos actores políticos, Sendero Luminoso haya sido derrotado y a la vez no. El lenguaje oficial no habla de narcotraficantes sino de narcoterroristas. Vale decir, algo existe de Sendero Luminoso que debe combatirse, por lo menos si le creemos al ex Ministro de Defensa aprista, y excandidato fujimorista a vicepresidente, Rafael Rey. El fujimorismo sostiene que Alberto Fujimori erradicó el Terrorismo, sin embargo es obvio que lo que sobrevive no está derrotado, que lo muerto no está vivo. Ambos enunciados contradictorios se le hacen aceptar a un pueblo acostumbrado a los psicosociales y ansioso de olvidar los malos momentos, como falacia para manipular opinión. Trataré por lo tanto de ver este período y la derrota del Terrorismo y de Sendero Luminoso a través de un hecho que veo indiscutible: Sendero Luminoso fue derrotado por la Sociedad Peruana a pesar de la clase política y económica en el Poder. Afirmo además que esta victoria se le ha retrecheado a la sociedad peruana, y espero con ello plantear un proceso para reivindicar a la Nación Vencedora de esta guerra.

Nuestra tesis es que varios sectores de nuestra sociedad peruana ganaron la Guerra. Intentemos ver entonces lo que cada protagonista hizo en su momento en un sentido amplio. Naturalmente, seguramente corro el riesgo de no decir la Verdad al no decirla toda. Si cometo algunos errores, espero serán corregidos por otros más inteligentes y mejor enterados.

Las Fuerzas Armadas

So pena de ser más miopes que un topo, no se puede quitar un ápice a la labor de las Fuerzas Armadas y Policiales. Los militares y policías pusieron el pecho demasiadas veces en condiciones muy complicadas; los responsables políticos de entonces –  Fernando Belaúnde de 1980 al 85, y Alan García de 1985 al 90 –, como suele decirse, les encajaron el asunto, les empujaron el pato, les arrimaron el piano. La incapaz clase política abdicó sus responsabilidades al entregar el control político absoluto de las zonas de emergencia a los jefes militares.

Debemos rendir el debido homenaje a los soldados, marinos, aviadores y policías que se fajaron sobre el terreno con pobrísimos recursos, que obedecieron órdenes y combatieron a un enemigo complejo, retorcido y difícil. Es una terrible verdad que se cometieron crímenes espantosos contra importantes sectores de la población que nada tenían que ver con Sendero, algunos pretendían responder al Terror con el Terror. Pero los perpetradores no fueron las Fuerzas Armadas de Grau, Bolognesi y Quiñones, sino sus peores elementos, algunos de ellos de alta graduación.

Mirando con ojos de ver, las Fuerzas Armadas y Policiales fueron abandonadas a su suerte por una clase política ciega y dedicada a gobernar para sí misma. El sentido de las Fuerzas Armadas y Policiales es el cumplir órdenes, y por eso la responsabilidad de los crímenes de lesa humanidad está en las órdenes de los mandos, y/o en los individuos que actuaron contra las órdenes o por fuera de la institucionalidad militar y policial, transformados en banda armada o paramilitar. Las Fuerzas Armadas no son sutiles, no hacen lo que los instrumentos más delicados del aparato civil pueden hacer, aprendieron sobre la marcha una forma de guerra para la que no estaban preparados, y en el proceso sufrieron bajas. Pero fue la Fuerza Armada la que arbitró el principal recurso para derrotar a Sendero: La población misma.

¿Qué debería enseñarnos esto? Que las Fuerzas Armadas no deben renunciar nunca a su vocación de proteger a la Nación. Es su razón de ser por más que algunos la perviertan y tratan que olvidemos que el pueblo de uniforme no está ahí para matar al pueblo, sino para defenderlo. Y para defenderlo necesita tecnificación, presupuesto, respeto de la ciudadanía, liderazgo civil.


Los Ronderos y Comités de Autodefensa 

Sendero Luminoso actuaba contra el pueblo. El Terrorismo consiste en sembrar el Terror para lograr la parálisis de las voluntades y la obediencia de las gentes. Sendero era particularmente brutal y sanguinario con las comunidades rurales campesinas y selváticas, que sufrieron su presencia durante más tiempo y con mayor dureza que los pobladores urbanos. Sendero ingresaba en las comunidades campesinas y, so capa de justicia popular, cometió toda suerte de crímenes. La moral es algo muy bueno, pero no detiene una bala o machetazo. Aún así, la resistencia campesina fue durísima, inerme y mal orientada por las Fuerzas Armadas, recordemos la matanza de Uchuraccay. Tras algún tiempo de dar manotazos en varias direcciones y aplicar sin éxito las estrategias contrasubversivas de la Escuela de las Américas, se estructuró una estrategia militar coherente: Armar al pueblo para que se defienda a sí mismo. Ello arrojó como resultado la derrota de Sendero en el campo. Cuando los senderistas se percataron que los antes indefensos campesinos, hombres, mujeres y niños que habían vejado y asesinado tenían dientes para morder, y mordían fuerte, huyeron a escape a las ciudades de la costa y a la ceja de selva. No se ha escrito la historia de esa resistencia de rejones, machetes, fusiles artesanales, cerbatanas, arcos y flechas.


Los Ejércitos de las etnias selváticas


Cuando Sendero se desplazó a la selva alta encontró dos cosas: la hoja de coca y las comunidades étnicas. Derrotados en la sierra por las Rondas Campesinas y Comités de Autodefensa, pensarían tal vez que las etnias selváticas serían más fáciles de dominar. Pero los abusos de Sendero llevaron a los indígenas de la selva a sumarse a la resistencia, tales los ejércitos asháninkas, que se las vieron por sí solos contra Sendero Luminoso. Venían a Lima las delegaciones asháninkas a pedir al Estado retrocargas y municiones, pues el corto alcance de arcos y cerbatanas les permitía resistir pero no enfrentar a Sendero en campo abierto, la moral del hombre desarmado se hunde frente al abuso. Las etnias de la selva con sus armas tradicionales y las que las Fuerzas Armadas les proporcionaron vencieron a Sendero y recuperaron a sus niños raptados para adoctrinamiento. Sin embargo, este episodio de la guerra aún no termina en las zonas del VRAEM y el Huallaga, donde jirones de Sendero se vinculan al narcotráfico como brazo armado a sueldo o a cupo, pero su capacidad de amenazar al Estado y a la Sociedad se ha evaporado.

Lección a extraer: Por más autoridad y gobierno que seas, no ten metas con veteranos de la Guerra contra Sendero. El Baguazo se dio porque los hombres y mujeres que defienden su tierra y su cultura de la ideología del perro del hortelano no son idiotas. Sorprende que tras la experiencia de Sendero Luminoso nuestros más connotados politicastros no hayan entendido tan sencilla verdad. Lo seguimos viendo estos días, en las acostumbradas mecidas de la tecnocracia, que estos veteranos toman como un insulto a su inteligencia.

Si nos libramos de Sendero Luminoso, no fue que los habitantes de las ciudades nos levantáramos a pelear, se levantaron los indios y cholos que algunos que se creen superiores desprecian estos días. Sendero y el MRTA fueron vencidos por los guanacos y chunchos de la sierra y selva del Perú. Me alegra que volvamos a la buena costumbre de Rondas y Comités que desfilan el 29 de Julio con sus ojotas, ponchos, sombreros alones y retrocargas, al lado de las Fuerzas Armadas de uniforme. Pero no hay reconocimiento social a esos cholos e indios que dieron la pelea: ¿Dónde está el Monumento a las Rondas Campesinas y los Comités de Auto Defensa? ¿Dónde la Plaza de los ejércitos asháninkas y demás etnias selváticas? Lima y su petulante ignorancia siguen, como vio tan claro Bolívar, a cien leguas del Perú, y la Nación sigue siendo muy superior al Estado.

La Policía Nacional del Perú

La Policía Nacional del Perú tiene muchos defectos, pero ahí también hubo luz en esos oscuros años. La Policía estuvo en la primera línea de combate contra Sendero, y su lógica fue apabullada por los acontecimientos. Pusieron las primeras víctimas, pues Sendero atacaba como primer objetivo a las comisarías, pues erradicarlas desaparecía la presencia del estado y eliminaban la defensa social frente a la delincuencia. Desterrada así la Policía, Sendero se hacía garante del orden dentro de su peculiar concepción, y trataba de alcanzar legitimidad social.

La entrada de las Fuerzas Armadas en la lucha contra Sendero puso a la Policía en un rol secundario. Para 1990 las zonas rurales estaban casi libres de Sendero Luminoso pero en las ciudades menudeaban las acciones terroristas. Las había habido antes, pero comon demostraciones de poder: perros colgados, pintas, apagones y feroces pero limitadas ejecuciones selectivas. Las intervenciones armadas eran más importantes en las zonas urbano-marginales, pero a fines de los 80 y principios de los 90, coches-bomba y apagones eran cotidianos en los cascos urbanos, pues Sendero traslada sus cuadros sobrevivientes a las ciudades y ceja de selva. Estos cuadros se unieron a la plana mayor, que nunca se fue de Lima, dirigida por el llamado Presidente Gonzalo, Abimael Guzmán Reynoso. Las ciudades sufrieron así ofensivas directas, de las que el atentado de la calle Tarata en Miraflores fue uno de los más representativos.

La población urbana, aislada del resto del Perú, creía que el mundo se acababa, y millones emigraron fuera del Perú gracias al esfuerzo combinado de Sendero Luminoso y Alan García. El supuesto crecimiento de Sendero era parte del espejismo con el que siempre nos hemos engañado, se cree que lo que ocurre a la vuelta de mi casa le pasa a todo el país. En 1990, Sendero ya estaba vencido estratégicamente cuando inició campaña en las ciudades de la costa. Sus feroces manotazos de ahogado buscaban ganar alguna hegemonía en la ciudad, pues en el campo le había ido mal. La toma de la comisaría de Villa El Salvador y el bombazo de Tarata fueron medios para manipular a la población, no otra cosa es el terrorismo.

La Captura de Abimael


Bastó la captura de Abimael Guzmán para que el castillo de naipes del senderismo se viniera abajo. La labor de la Fuerza Policial dirigida por Antonio Ketín Vidal y otros hábiles policías no puede retacearse. Abimael cayó un día en que el Presidente Alberto Fujimori estaba de pesca y volvió precipitadamente a Lima a buscar la popularidad que se le escapaba, agenciada entonces como hoy,  por el control de los medios de comunicación. Abimael Guzmán cayó en los cubileteos políticos de Vladimiro Montesinos – no retaceemos su parte, importante aunque no tan esencial como se le ha pintado - que llevaron a una suerte de Acuerdo de Paz con entrega de armas de muchos elementos senderistas. Se dice que hasta el 60 o 70 % del aparato fue desactivado así, y no es poco. A cambio, Abimael Guzmán y su facción apoyaron desde la cárcel la reelección de Fujimori de 1995, como se recuerda. Sin embargo, los senderistas de la ceja de selva no aceptaron el hecho y pese a algunos precarios éxitos, terminaron en el triste papel subalterno de sicarios del narcotráfico. Como tantas veces ha ocurrido, los incendiarios terminaron de bomberos, y apuntalan el corrompido sistema de cosas.


La resistencia popular urbana

La resistencia popular urbana ha sido tan ignorada como la decisiva intervención de los campesinos quechuas y aymaras, y los grupos étnicos selváticos. Sendero Luminoso había estado en las universidades nacionales y en el magisterio desde muchos años antes de declarar la Guerra a la sociedad peruana, pero su hegemonía era duramente cuestionada por grupos como Patria Roja. No vamos a retrechear a nadie su participación, Patria Roja operaba como frontera ideológica de la democracia, probablemente sin saberlo ellos mismos, muy pocos opusieron resistencia ideológica a Sendero Luminoso. Las radicales discusiones políticas en las universidades nacionales las resolvían las habilidades políticas más desarrolladas de otros grupos de izquierda, que le arrebataban audiencia a las pobremente formadas huestes senderistas.

Universidades Nacionales

Cuando Sendero declaró la guerra, produjéronse cismas profundos en los grupos de jóvenes radicales de la época, varios se integraron a Sendero, pero no la mayoría. Como forma radical de ganar las discusiones políticas, Sendero  introduce el tiro en la nuca del polemista que le derrotara. Esta amenaza de muerte obligó a profesores y estudiantes a callarse para proteger sus vidas, hay. En casos en que la única resistencia posible es seguir vivo. A diferencia de los campesinos, los estudiantes no eran adecuados a ojos de los militares para armarlos contra Sendero, su radicalismo les asustaba, y no los sabían diferenciar. Sendero los usaba para camuflarse detrás, provocando la represión policial - militar para radicalizar estudiantes y reclutar nuevos cuadros. La intervención militar en las Universidades fue así más bien contraproducente a efectos de la guerra contra Sendero.

Magisterio y Sindicato

La penetración senderista en el magisterio peruano fue muy temprana, el tremendo deterioro económico y social del magisterio fue un caldo de cultivo que aprovecharon a conciencia, importantes dirigentes y núcleos de militantes eran profesores, algo lógico pues la masificación educativa puso escuelas en todo el Perú, y Sendero parasitó la estructura educativa basado en el discurso ideológico de los estudiantes de pedagogía, proclive al cambio social, y la crecientemente popular extracción social de los profesores. El simplón y acrítico marxismo de manual, parte de la muy deficiente formación inicial de los maestros, dio lugar a que el magisterio fuera el sector social más importante para Sendero Luminoso, que centró su acción en los órganos intermedios, escuelas, universidades, institutos pedagógicos, sindicato, incluso las academias preuniversitarias.

A la vez, la organización que mejor resistió la creciente infiltración fue el SUTEP, que aguantó el vendaval a pie firme durante décadas. Sólo se registra una victoria sindical de Sendero Luminoso en el SUTE-Huamanga. Sin embargo, el estado consideró al SUTEP como subversivo, obviamente un grave error.

Cinturones urbanos marginales

En las poblaciones urbano-marginales se producía una sostenida penetración senderista, la crisis económica y social era perfecto caldo de cultivo para ello, precisamente ahí se marcaba parte importante de la escisión social que vivía el Perú, por donde Sendero se colaba. La intervención policial y militar no era suficiente, Sendero destruía el tejido social existente atacando las organizaciones populares, matando o cooptando dirigentes para que les dejaran hacer, y liquidaban la resistencia antes que se produjera. Como habían aprendido antes los estudiantes, no se discute con una bala. Sin embargo hubo hombres y mujeres valerosos que alzaron su voz contra Sendero Luminoso, y lo pagaron con su vida. A ellos se debe que Sendero no penetrara más en las ciudades. Pascuala Rosado en Huaycán y María Elena Moyano en Villa El Salvador dieron testimonio de coraje y vocación por la paz con sus propias vidas. Y no fueron los únicos.

En resumen, la derrota de Sendero Luminoso fue también obra de maestros sindicalistas, pobladores organizados y estudiantes universitarios. Su intervención no tan decisiva se constituyó como resistencia sorda, que hay que revalorar y comparar con las de la clase política de entonces.


Terrorismo, Narcotráfico, Fujimontesinismo

Lo que queda de Sendero Luminoso hoy en día son grupos de sicarios que por cupo o salario se vinculan al narcotráfico en algunas partes de la ceja de selva peruana. No se registran acciones senderistas fuera de estas zonas. La penetración del narcotráfico en la política no es nada nuevo, ni se limita a Sendero Luminoso. Desde los ´80 y ´90 hay congresistas y otras autoridades claramente conchabados con el tráfico de drogas. En aquel momento los peruanos nos limitábamos a colocar la hoja de coca en Colombia, que hegemonizaba la elaboración de cocaína a través de sus cárteles, aún los mexicanos no entraban en la colada. En Estados Unidos decir colombiano era sinónimo de narcotraficante. Y parece ser nuestro destino que pongamos la materia prima y otros se lleven las ganancias, como la minería hoy en día. Todo esto significa Corrupción. En el empobrecido y estamentario Perú de aquellos días, las opciones que muchos ciudadanos teníamos al frente eran la emigración o el narcotráfico. 

Cuando Sendero fue vencido y su moral destruida, sus motivos para luchar se pasmaron, quedó eliminado como amenaza y estorbo, y por ello muy conveniente tenerlo lo más “vivo” posible como arma política. La dupla Fujimori-Montesinos actuó en este sentido con una inteligencia y eficacia poco conocidas en la mediocre política peruana. Tras el golpe del 5 de abril de 1992, esta dupla capeó el medio internacional tranquilizando a Estados Unidos la lucha contra el narcotráfico. Luego convocó a un Congreso Constituyente para lavarse la cara, aprobó una Constitución – que nos rige hoy en día con cambios de poca monta – que reestructurara las cosas en su beneficio, e incluso se permitió derrotar por goleada a los remanentes de la clase política en debacle nucleados alrededor de Pérez de Cuéllar. De paso resolvió temas de verdadera importancia como el eterno conflicto con el Ecuador, y acabó con lo que quedaba del MRTA. Por otra parte, la dupla construyó el más afiatado aparato de corrupción que se haya visto en nuestro país: Echenique, Balta, Leguía, Odría y otros quedaron por comparación como niños de teta. La clase política tradicional, desplazada del papel principal en el reparto de la torta, se enojó con Fujimori, si bien hizo alianza con él en determinados puntos fijos. El resto es historia.

Colofón

Notarán mis lectores que no tengo interés alguno en relevar desacuerdos, como por ejemplo si los muertos en la Guerra de Sendero fueron 70,000 o 25,000. Me basta por el momento con que hubo muertos en un conflicto que enfrentó a peruanos contra peruanos. La victoria en esta Guerra ha querido ser “privatizada” como  mérito político exclusivo de un pequeño grupo (nosotros matamos menos). Creemos que esta gesta nacional fue mucho más compleja y difícil.

Todos los sectores, sin excepción, que participaron en esta Guerra tienen derecho a un proceso de paz y reconciliación nacional, a reconocerse a sí mismos y ser reconocidos por la sociedad en su conjunto, para que nunca más vuelva a haber una Guerra como ésta. He tratado de resumir lo más posible una visión de esta época que tal vez, solo tal vez, podamos compartir todos los peruanos. Si lo he conseguido, me alegro. Si no, seguiremos haciendo el esfuerzo.