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jueves, 24 de octubre de 2013

BILL GATES Y LA UTOPÍA


Peru Blogs



BILL GATES Y LA UTOPÍA



No hace muchos días la Fundación GATES redescubrió la pólvora:



Dijo que el sistema de contratación de trabajadores que emplea papeles que "certifican" la posesión de ciertas habilidades no es funcional, implica un desperdicio de recursos y es necesario ir directamente a buscar las habilidades requeridas a fin de encontrar el mejor candidato para el puesto a llenar en las instituciones.  



¿Podemos hacerlo en el Perú?

Es posible que haya países donde esto se pueda hacer. ¿Pero en el Perú? Eso es extremadamente difícil porque el criterio que prima en el Perú NO es colocar el mejor hombre (o mujer) en el mejor puesto.

Hagamos un somerísimo análisis:
  ¿Cuál es la habilidad natural de los que mandan en las instituciones privadas y públicas del Perú, desde APDAYC y la Federación Peruana de Fútbol hasta el Poder Legislativo y el Poder Judicial, pasando por empresas, unidades ejecutoras, gobiernos regionales, municipalidades y medios de comunicación?

Fácil:
Es ser familia de…, ser amigo de…., pertenecer a la argolla "X", "Y" o "Z"….,


Es decir, habilidades que no se adquieren por el conocimiento, el talento o el esfuerzo, sino que son:

  • Heredadas, es decir porque naciste en el sitio adecuado en el momento oportuno, dentro del reducido número de familias interrelacionadas entre sí que corta el jamón y aparece en Ellos & Ellas. Por analogía con el Tahuantinsuyo, los podríamos llamar La Nobleza de Sangre.
  • Adquiridas por relación con los miembros de las familias del punto anterior, y manejadas a través de una estructura social que en el Perú se llama argolla, que valora la obsecuencia, el clientelaje y el amiguismo. Por analogía con el Tahuantinsuyo, los podríamos llamar La Nobleza de Privilegio.

Esto quiere decir que los que reclutan personal en las Instituciones no se pueden basar en las habilidades del candidato. En primer lugar porque ellos mismos no han sido seleccionados de ese modo.

El papel donde consta el título, como se sabe, se compra en establecimientos al efecto denominados en nuestro país Universidades, y son accesibles básicamente a la Nobleza de Sangre mencionada arriba, que es la que posee el Dinero:y a la Nobleza de Privilegio, que es la que tiene las relaciones..

El talento, las habilidades y las competencias para un puesto son consideradas innatas a los apellidos que se lucen y/o a la pertenencia a determinadas argollas. El que toma las decisiones de reclutamiento está en ese puesto porque es quién es y no por lo que sabe hacer. El papel donde consta el título se emplea como condición necesaria; y según el candidato y sus vínculos sociales, suficiente.


Lo utópico del asunto
Como la mayoría de los que están en determinados puestos están en ellos no por sus habilidades sino por sus privilegios, es una utopía creer que serán ellos los que cambien esta política por otra que considere las habilidades reales. Ellos ven en el candidato talentoso un enemigo en potencia y un peligro real para su estatus. El objetivo dorado de enquistarse se dificultaría, no se podría armar un organigrama a la medida con los amigos de confianza.
Examínese si no el organigrama político del Perú y la red de contrataciones basada en las dos o tres leyes fundamentales que las rigen, y que se han generado a lo largo de varios lustros como resultado de las negociaciones y enquistamientos producidos a lo largo de los diversos gobiernos, en especial los dos gobiernos apristas, constituidos fundamentalmente en agencias de empleo donde se intercambian sueldos del estado por impunidades; y donde se diseñan los procedimientos y protocolos no para servir al interés público, sino para hacer crecer y multiplicar la propia argolla a todo costo.

Lo que las argollas necesitan no es gente con habilidades ni capacidades, excepto las necesarias para siervos y yanaconas con la ductilidad necesaria para ser manejables, no conflictivos, conocer su lugar y ser funcionales a la necesidad de la argolla.


Colofón
Para que la propuesta de Bill Gates funcionara en el Perú se requeriría que la sociedad en su conjunto se regenere. Eso es algo que no pasa por el amor de Dios ni sentándose a lamentarse porque no ocurre. Se necesita una voluntad clara de conformar organización política que dé guerra y combata el fuego con fuego. Que no es imposible puede observarse en dos factores: El impulso de la juventud que hoy NI trabaja Ni estudia, pero que podría eventualmente asumir el ideario de los estudiantes de Chile (el terror que le quita el sueño a los privatizadores de la educación peruana) que dan el ejemplo; y lo que pasa con los emigrantes peruanos, los más talentosos y audaces de nuestros compatriotas (Son Tres millones en el extranjero) que escaparon de las argollas e hicieron sus vidas en sociedades donde sí hay espacio para las habilidades. 

La utopía es posible.

Nota .- La caricatura, de Carlín.

lunes, 19 de agosto de 2013

HABILIDADES VERSUS TITULACIONES o La Pirámide del Mercado Laboral

HABILIDADES VERSUS TITULACIONES, o 
La Pirámide del Mercado laboral


Y ya está saltando la liebre en los países civilizados. La carrera de ratas de ganar plata para comprarse titulaciones - maestrías, diplomaturas y otros - que sirvan para ganar más plata empieza a derrumbarse como lo haría cualquier Pirámide Financiera que se respete. La diferencia con lo financiero de corto plazo, por supuesto, es que es una Pirámide de Mediano plazo, y tan Global como la del burbujeante mercado inmobiliario. La Fundación Bill y Melinda Gates alerta sobre el fenómeno que está ocurriendo en el mercado laboral (Ver el link:  http://www.xarxatic.com/habilidades-vs-titulaciones/):

Papeles versus realidades

El reino del papel que certifica habilidades está entrando en una crisis completamente análoga a la de los papeles que representan deuda hipotecaria, y exactamente por las mismas razones: Cuando la burbuja inmobiliaria reventó en los Estados Unidos y arrastró consigo a medio mundo, fue porque lo que el papel mostraba contrastado con la realidad resultaba ser penosamente distante. Digamos que si el papel marcaba un millón lo real era 100,000. Claro que el problema le terminó cayendo a los tenedores de papeles, que no consiguieron encajárselos a otros, y debidoen buena cuenta a que esos otros no aceptaron que se los encajaran, vulgo, no los compraron. Y algo análogo podría ocurrir en el mercado del empleo.

Si la certificación que se anuncia en los papeles no se corresponde con las habilidades reales de los postulantes a los diversos empleos, ello - como es lo más natural - se reflejará en los estándares de productividad de las empresas y en la alta rotación de empleos, con los costos consiguientes para las empresas y el público.   

La lógica del empleo

Despojada de los elementos ideológicos que suelen rodearla, la lógica del empleo es simple en su concepto, por más compleja que sea su aplicación: Ceteris paribus, se trata de empatar los requerimientos de un determinado puesto de trabajo - es decir un set de tareas determinado con mayor o menor precisión en condiciones predeterminadas - con las habilidades que las personas presentan y que se proyectan a su más óptimo cumplimiento. Es decir, tenemos dos listas frente a frente (REQUERIMIENTOS VERSUS HABILIDADES), y donde hallemos mayor número de empates R - H, pues ahí encontraremos a nuestro cuerpo caliente útil para llenar el puesto requerido, y por ende, gracias a la racionalidad del sistema - base fundamental del sistema capitalista y de hecho de cualquier sistema - se obtendrían mayores y mejores utilidades, que de eso se trata la lógica del asunto. 

Que la lógica ceteris paribus sea fácil de entender no quiere decir que la tarea sea fácil, como sabe todo gerente de personal con medio dedo de frente. Un primer factor esencial para empatar el máximo set de H´s a los R´s, es la compensación ofrecida por la empresa para ello, es decir los sueldos, salarios y demás beneficios diseñados para atraer a los mejores para el puesto. La tendencia a minimizar costos hace por lo general que se busque el máximo de rentabilidad con el mínimo desembolso, y esto indudablemente afecta la calidad del servicio ofrecido a la empresa, y a la larga sus ventas y utilidades. Esto, por supuesto, es relativo a la elasticidad de la demanda del producto / servicio que se vende.

En pocas palabras, no se puede esperar que alguien que gana una miseria ofrezca un superservicio, eso es de ilusos. Y esto es más válido conforme los productos o servicios son de demanda más inelástica. Y más agudo cuando hablamos de servicios en vez de productos. El servicio - la presencia del ser humano que hace cosas reputadas como reembolsables - es uno de los grandes problemas filosóficos de la ciencia económica porque como no es igual que un producto no puede ser tratado igual, aunque sea esto lo que pasa, básicamente por pereza mental.

Cholo Barato

Por el otro lado (el del mercado de factores), como la necesidad tiene cara de hereje, hallaremos mucha gente dispuesta a trabajar por poco, esta Ley de Bronce se cumple más notablemente en los mercados laborales oligopólicos, donde la Oferta tiende a estrecharse progresivamente. Esto se compensa  (o eso se dice) con la Libre Concurrencia y la Libre Competencia, lo que es verdad solo en sentido general, porque las pequeñas y medianas Empresas no tienen  las mismas ventajas que las grandes.

En el Perú la actividad económica preponderante y que genera la mayor cantidad de ingresos es la minera, aunque en fuerte dependencia con los precios determinados en los mercados internacionales. Pero la mayoría de los empleos en el Perú no los genera la Minería, en realidad genera poquísimos. Es la actividad agrícola la que genera empleos, y es ahí donde deberían centrarse los esfuerzos de cambio en la matriz productiva, aprovechando para ello los ingresos mineros, lo que es cosa de sentido común y esto es lo que en realidad significa guardar pan para mayo. Porque el único sector donde se pagan sueldos y salarios interesantes es el minero, dado el alto nivel de utilidades, que determina a la vez que ahí se concentre la tecnología de punta, en donde los "mejor preparados" tienen ventaja.

El sector servicios, en cambio, es donde se concentra en la realidad más de la mitad de toda la Población Económicamente Activa (PEA), y su principal tecnología de punta es el empleo masivo del "cholo barato". Por ello en el Perú la Burbuja de Títulos añade candela a este sector que es tradicionalmente donde existe la mayor competencia y los menores salarios, y deja casi sin tocar los sectores que requieren Tecnología de Punta en serio. 

Rentabilidad Social

Hasta donde entonces puede ser verdad que se trata de darle valor agregado a la oferta laboral. Aparentemente y más bien encontramos que el pago que se realiza a Universidades y otros centros educativos se hace básicamente a través del sistema financiero, el único verdadero ganancioso de este esquema, donde el ejemplo más interesante por lo cercano es Chile, tanto por las tasas de depósitos y utilidades generados por la Educación como por las protestas de estudiantes, profesores y padres de familia que han hecho puré a la derecha chilena y amenazan las utilidades de ésta.

Rentabilidad Individual

Si miramos el asunto desde la oferta de empleo, hay una ley de rendimiento decreciente en la inversión que se necesita hacer para poder ubicarse en el mercado de trabajo con cierta solvencia. Sería sumamente interesante que alguien se ocupara de investigar cuánto le cuesta en el Perú a una persona alcanzar un determinado status laboral, y qué rentabilidad ofrece, es decir cuál es la TIR y la VAN de esta actividad, a ver si es cierto eso que nos cuentan que "el que estudia triunfa". Pero dejemos estas provocadoras ideas y miremos el asunto un poco más como quisiera Bill Gates, el cual ve que hay muy poca correlación y consistencia entre lo que el papel mostrado por un postulante a un puesto dice, y la habilidad que debe cumplimentar.

Es decir, que la titulación no solamente no garantiza la existencia de determinadas habilidades en el postulante, sino que más bien parece arrojar una cortina de humo sobre éstas.    

Crisis del sistema de educación formal

El sistema de educación formal ya no está al día con los requerimientos de las empresas ni de la sociedad, debido básicamente a que sus currículas son obsoletas, sus métodos vetustos y guiados por la tradición, sus precios altos y sus utilidades artificialmente elevadas dados los bajos costos de las carreras que ofrece, la sobreexplotación de los profesores y el sistema feudal aplicado a su organización. Los sistemas de evaluación se debaten entre lo obsoleto y lo inútil, y no pueden por ende predecir con un mínimo de probabilidad el desempeño futuro de sus egresados. Toda publicidad respecto a los "Tigres" o "Monstruos" es nada más que eso, publicidad para hacer impresión en las mentes juveniles a fin de que saliven y se inscriban en la institución de moda. La educación formal se limita a impartir conocimientos sin cuidarse de su relevancia, pero eso lo hacen también los libros, la experiencia laboral y la autoeducación. Se abren maestrías y diplomados sin tener profesionales idóneos para dictarlas, basando la venta únicamente en el prestigio de la Institución, y así es como surge una burbuja precisamente, cuando no hay correlación entre las capacidades y habilidades requeridas en el empleo, y el certificado que acredita que se poseen.

El callejón sin salida de la empresa

No hace mucho se dio al aire la noticia de que los empleadores en el Perú se fijaban básicamente en la pertenencia a dos o tres universidades de prestigio, lo que no es nada raro, tiene una lógica. Pero también se detectó que había un sesgo muy importante en el aspecto étnico del postulante a un puesto, prefiriéndose los de procedencia criolla antes que los de procedencia andina. Analicemos esto con frialdad y sin moralinos gritos en el cielo.

Obviamente la empresa trata de ganar plata y elevar sus utilidades, y todo el mundo sabe que es a través del mercado laboral por donde se produce movilidad social, pues la habilidad y la capacidad no tienen correlación con la etnia. Y el que se entere más rápido de ello tendrá ventaja sobre aquél que no, ganará más plata, y ese darwinismo empresarial estará detrás de toda política de equidad social. Y si esto es así ¿Por qué no ocurre en el Perú que la empresa sea entonces un igualador social, como en cualquier otra parte del mundo? Pues suena obvio, porque la distinción social no está en relación con la etnia sino con la plata, y más bien la etnia sirve para disfrazar un feroz clasismo instalado en la lógica de la sociedad.

Vale decir que puedes ser completamente antirracista en tu pensamiento y no tener sino criollos en planilla porque solamente ellos cuentan con la formación necesaria para cubrir los puestos. Y será una elección racional. Si en el Perú los que obtienen educación adecuada pertenecen a un determinado grupo étnico, pues resulta lógico buscar en él. Pero como no es de buen tono ni políticamente correcto decir que así es como haces, pues harás la finta y  dirás que no aunque en la práctica sí lo hagas. Claro que es una lógica perversa, pero lógica al fin y al cabo, considerando que los empleadores no son románticos buscadores de la igualdad social, sino prácticos emprendedores y empresarios que tratan de colocar productos y servicios y para eso necesitan "the right man (or woman in this times) in the right place". 

Qué hacer contra El Arte de Hacer la Finta

Lo que la Fundación Bill y Melinda Gates plantean es alentar a las empresas a que dejen de lado el tema de la papelería y se concentren en formas de selección de personal basadas en competencias y habilidades. Dado que la Educación Formal y sus rigideces dejan fuera a la mayoría - entre los que pasan por ella y los que nunca llegan a ella, los NINI -, parece lógico abrir la cancha y mirar fuera del limitado campo de los que consiguen pagar el cupo, y que en realidad han aprendido a cabalidad una habilidad que por desgracia forma parte fundamental de nuestro currículum oculto, y que suele pasmar nuestra capacidad empresarial y aumentar los costos de transacción: EL ARTE DE HACER LA FINTA. 

Estas ideas propenden en consecuencia a incrementar el universo de mentes involucradas en la sociedad, el mercado y la economía en general. Nos viene a la mente lo que los gurús del crecimiento asiáticos señalan en todo idioma: Asia crece porque involucra a su gente. Es obvio que si encuentras un Einstein en un millón de jóvenes, podrías encontrar dos en dos millones. Pero no hallarás ninguno si te limitas a cien mil, que es en la práctica lo que ocurre. Ahora bien, quién se ocupa de ésto desde la Educación Formal, ese es el tema álgido en nuestra sociedad, porque como vemos, parece que ni la Asamblea Nacional de Rectores, ni el Ministerio de Educación, ni el de Cultura, ni nadie, se ocupa de ello.

Innovación + Educación 

Traduzco a castellano llano las propuestas de Bill Gates, esperando a ver si alguien les da bola:

1. Lo que cuenta a la hora de optar un trabajo es la habilidad, no el papel que dice que se tiene. En consecuencia, las gerencias de personal deben encontrar las habilidades contrastables y asumir el costo de contrastarlas. 

2. La posesión de determinadas habilidades cognitivas, según estudios, resulta cinco veces más efectiva que el título universitario, o inclusive que la experiencia. Y me lo creo, dado que es Bill Gates quien me lo cuenta.

3. El talento no tiene relación con la titulación. Se puede tener el talento requerido por la empresa y no poseer ni siquiera título universitario. Contrario sensu, puedes tener el título y no tener el talento. Por supuesto, y para ser justos, es posible tener el talento y además el título. Es evidente que el reto para la empresa será encontrar el talento, no el título que cualquier chimpancé puede encontrar. 

4. El problema de fondo es la cuestión de la titulación, es decir de la certificación de un set de determinadas habilidades. Es necesaria una reingeniería de todo el sistema de Educación Formal. Y parece que la única manera de llevarla a cabo será desde la empresa.

Colofón

El colofón es triste, y compartimos al efecto la reflexión de Gates:

¿Es lógico apostar por un modelo de habilidades frente a un modelo de titulaciones? 
¿Alguien cree posible que romper el modelo educativo actual, plagado de intereses poco educativos, sería fácil?


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lunes, 21 de noviembre de 2011

NI ESTUDIA NI TRABAJA NI NADA: GENERACIÓN FRUSTRADA


NI ESTUDIA NI TRABAJA NI NADA: GENERACIÓN FRUSTRADA

"Los jóvenes tienen que trabajar de manera tan competitiva, que se acaban rompiendo (...) No están sólo desorientados, es que, en realidad, no hay pistas, no hay camino, no hay derecha, izquierda, adelante, detrás". (Alain Touraine)

“Si seguimos confundiendo lo que es el éxito para una persona, si queremos pensar que alguien exitoso es aquel que en menos tiempo hace más dinero, estamos equivocándonos, y eso tiene que ver con el crimen organizado y con la búsqueda de salidas falsas que no llevan a ninguna parte” (José Narro López, Rector de la UNAM de México)

“No son chicos que la que estén pasando genial a expensas de los padres. Son chicos, chichas, grandotes, grandotas y asustados.” (Alejandro Schujman)

"Lo que pasa es que rechazan el menú laboral que les ofrecemos. El fallo es nuestro, de nuestra educación y nuestros medios de comunicación (…) Se está produciendo una gran quiebra cultural. Los componentes identitarios de los jóvenes no son ya las ideas, el trabajo, la clase social, la religión o la familia, sino los gustos y aficiones y la pertenencia a la misma generación y al mismo género; es decir elementos microespaciales, laxos y efímeros" (Federico Jabaloy)

Empecemos con algunos testimonios recogidos en red. Son jóvenes Ni-Ni y adultos preocupados que hablan de su experiencia en posts anónimos sobre el problema. En algún caso he intervenido la ortografía para hacer legible el post:
“(…) hace tres meses terminé mis estudios (…) la empresa que me había prometió contratarme no me contrató. (…) después del enorme esfuerzo que supuso para mí, estudiar (…) ya pasaron 4 meses desde que terminé la escuela (…). Ahora que me entero de los NINI, me siento fatal, porque (soy) de esa generación, y por más que ayude a las tareas domésticas y trate de ser útil en mi hogar, (…) no estoy haciendo lo que a mis 21 años debo hacer. Me siento muy mal y con mucho miedo, (…) tengo pánico de ponerme a trabajar. Lo que estudié no es (…) lo que más me gusta, (…) lo estudié para (…) conseguir trabajo (…), pero no contaba con que la empresa retiraría su inversión e interés en mi, dejándome sin nada. Ahora me siento insegura porque (…) tengo que buscar trabajo (en) lo que estudié, pero es terrible buscar trabajo (en lo) que no te gusta y no puedo (en lo) que no estoy capacitada. (…) queda la opción de (…) estudiar, pero no hay (lugar) en las escuelas públicas, (…) y mis padres no me pueden pagar una escuela privada. No sé qué hacer, no quiero trabajar por pánico a tener un trabajo (que) no me gusta (ni) motiva, no puedo (entrar) en la universidad pública porque tiene un cupo super-extra limitado, (…) y no estoy dispuesta a trabajar (…) donde me paguen una miseria (…). No sé qué hacer, estoy bloqueada y ese bloqueo me hace ser parte de la nueva generación (…) de los NINI. (…) me la paso leyendo libros y estudiando Italiano en línea, pero sé que pronto eso no va ser suficiente y siento que una enorme depresión se avecina....”

“Hola, no soy bienbenido aqui, estoy pidiendo ayuda, aqui estoy en mi casa sin aser nada pero no por huevon, yo quiero estudiar y trabajar para darme mis lujos, pero no puedo, mi problema es que soy flaco, feo con lentes, un poco chaparro, tengo 15 años, cada ves que salgo la mayoria de la gente se burla y se rie, no quiero salir, ademas me jusgan sin siquiera conoserme, que me creo mucho, que tengo cara de pendejo, entre muchas cosas mas. Me sacó mi madre por que hiba a reprobar, trabaje en un restaurante en donde casi todos me trataron mal, me tuve que salir de ai y a mi si me gustaba mi trabajo, mi ermana me trata mal pero no la culpo soy un parasito, haora aveses estoy tratando de buscar como estudiar y trabajar pero aun no encuentro nada. “

“ .. usted sabe que cuando encontró empleo fue sin experiencia, igual que toda la gente grande que comenta aquí. No nos hagamos tontos, la verdad yo ahorita trabajo de chalan, aunque soy ingeniero de software y tuve que pasarme por empleado por que pedía trabajo como ingeniero y no me daban, según los empresarios por que no tiene uno mucha experiencia. Que se vayan al carajo esos vejetes, ellos mismos entraron sin experiencia y con conocimientos nulos”

“Hace días explotó mi relación con mi pareja en parte por este problema, yo nunca vi justo (que sus) dos hijos (…) (de) 24 y 22 años -no soy el padre biológico- no estudien no trabajen, exijan comodidades y lujos y hasta vehículo último modelo, no ayudan a levantar ni un papel del suelo, ah, pero sí beben alcohol y fuman. Ellos dicen porque es obligación de la madre hacerlo …”

“Yo tengo un sobrino de 21 años y no hace nada, ni trabaja ni estudia ni da golpe como dicen en mi tierra, no sabemos qué hacer, cuando dejó de estudiar mi esposo y yo lo intentamos motivar con apoyo económico como "premio", pero nada ha funcionado, al principio pensamos que por haber "salido del closet" tenía choques emocionales pero ahora ya no sé qué es lo que tiene. Sacarlo de casa y quitarle el apoyo no creo que ayude mucho, su papás nunca han tenido mucho así que mi pregunta es ¿tienen algún reportaje guía, comentarios, o algo que nos pueda guiar a sacarlo de esa actitud? Es un desperdicio de vida, capacidades y tiempo la actitud que toman.”

"Miramos con descrédito la vida que nos ofrece la sociedad. Nuestros padres trabajaron mucho y se hipotecaron de por vida, pero tampoco les hemos visto muy felices. No es eso lo que queremos. La gente tiene pocas prisas para hacerse mayor"

En este Blog hemos tocado reiteradamente el problema de los Ni-Nís, centrándonos en advertir la existencia de este grupo generacional, que abarca gran número, y algunos de sus rasgos, aunque en realidad sobre los Ni-Nís los estudios no abundan y poco sabemos fuera de hipótesis más o menos astutas y testimonios como los que muestro líneas arriba. El fenómeno, por cierto, no es privativo de los países subdesarrollados o emergentes, en verdad pasa en todos lados, aunque con diferentes modalidades e intensidades. Lo único de lo que podemos en verdad estar seguros es que el problema social ya está aquí, pero no lo vemos.

Agendas Políticas

En general a los problemas sociales en nuestro medio se los invisibiliza. Esto en parte refleja un conflicto entre Agendas políticas. Las agendas periodísticas están sesgadas hacia intereses ajenos a los grandes problemas de la sociedad. Existe un lenguaje que oculta, así como hay un lenguaje que muestra, y parece que la agenda periodística oculta muchísimo más de lo que muestra, y cuando muestra lo hace muchas veces para ocultar. La Agenda Pública la establecen los gobernantes, que tienden a ver los problemas según los criterios de lo que se puede hacer, la legalidad disponible para hacerlo y la posibilidad real de lograrlo. A su vez, hay una Agenda Ciudadana con muy limitados medios de expresión, pues la Agenda Periodística muestra poco interés en ella, y la Agenda Pública está limitada por las leyes, los presupuestos y las inercias institucionales.

Estereotipos Públicos

Hay temas que el discurso de los medios solamente toca desde sus estereotipos, que a su vez articulan un lenguaje y una visión de la realidad destinadas a lograr objetivos políticos dictados desde las alturas de los poderes fácticos. En apariencia se trata de fomentar el temor difuso y mantener lo más aislado posible en compartimentos estancos a ciertos grupos sociales. En el discurso de los medios los niños y jóvenes Ni-Ní se representan en sus estereotipos de vagos, pandilleros, delincuentes juveniles y mendigos de la calle; las Personas con Discapacidad como cieguitos, cojitos y niños Down objetos de lástima y requeridos de asistencia; los Excluidos sociales como pobretones, vagos, cholos, indios y nativos amazónicos protestones, informales, invasores y perros del hortelano; los alumnos y profesores que necesitan educación como senderistas y sindicalistas, resentidos, culpables de la decadencia de la educación, revoltosos y manipulados. Es una visión infantil de la realidad.

En el discurso de los medios así como hay los Malos de la película no pueden faltar los Buenos, tan estereotipados como los Malos, pero con estereotipos cuyos rasgos se consideran deseables en la republiqueta de fantasía que alguien por ahí pretende vender: Los emprendedores y empresarios que dan trabajo y hacen que El Perú Avance por puro patriotismo; los peruanos pobres pero honrados que sobreviven felices con unos cientos de soles al mes y no se quejan porque quejarse es de resentidos; los buenos trabajadores que son buenos precisamente porque no protestan nunca, ya que entienden los problemas de la empresa y no necesitan más que el sueldo mínimo e incluso menos; los buenos alumnos que estudian calladitos la boca, chancando sus cursos, rezando sus oraciones y obedeciendo a sus superiores; y los deportistas que sacrificada y ocultamente le dan lauros al Perú sin pedir nada a cambio. Los problemas sociales los tienen estas personas, y son presentados en los medios como, sin ironía, “casos humanos”.

El estereotipo Ni-Ní

Los adultos tenemos grandes prejuicios hacia los jóvenes, como si los adultos fuéramos lo máximo. Es así que construimos una serie de estereotipos, porque la vaca se olvida de cuando fue ternera, y los estereotipos a veces hablan más de los propios temores que de las reales características de a quienes se refiere. Los adultos ven – vemos - a los jóvenes como eventuales competidores laborales, y saben – sabemos - que se viene una avalancha de muchachos y muchachas pertrechados de montones de papeles a nombre de la Nación que dicen que son esto y lo otro, aunque sabemos que muchos de ellos son, por desgracia, analfabetos funcionales pobremente formados en universidades públicas y privadas que los han procesado como latas llenas de caballa, pero que dice atún en la etiqueta.

En lo laboral los jóvenes son repudiados, minimizados, odiados y manipulados por adultos atrincherados detrás de un escritorio y una suficiencia que ostenta supuestos conocimiento y experiencia. Olvida la vaca que un día fue ternera y el adulto que un día fue joven. Me he cansado de escuchar a muchos cuánto trabajo les costó llegar a donde están, cuando en su realidad de jóvenes consiguieron la chamba en la empresa de papi, o de un amigo de papi, o encaramándose sobre el apellido, la plata y/o las relaciones sociales de papi, mami o el abuelito, y por ende con un ingreso laboral de alfombra roja, pues menos no se mereció el hijo, sobrino o nieto de Fulano de Tal. Hoy en día se mantienen muchos rasgos del pasado, pero las estructuras sociales han colapsado por el crecimiento demográfico, y los tarjetazos y posibilidades laborales se han reducido y hecho más caras, y si no has marcado el paso, ya fuiste. Es sabido que un profesional recién salido en realidad sabe muy poco de la profesión que ejerce. Los noveles ingenieros civiles - anécdota escuchada a un ingeniero que heredó una de las fábricas más importantes del Perú – saben menos que los maestros de obra, pero tienen que aprender el arte de disimularlo, no vaya a perder valor el cartón colgado en la pared. Pero la pregunta es cómo los trabajadores jóvenes o que recién entran en el mercado laboral van a obtener la experiencia que todas las empresas solicitan de sus nuevos trabajadores, pero que ninguna está dispuesta a dar. Nadie nació sabiendo y la experiencia laboral es como el sexo, que no sabes lo que es hasta que no lo experimentas por ti mismo.  

Los Ni-Nís del Perú

El Latinobarómetro 2011 registra un porcentaje de alrededor del 18 % de los jóvenes peruanos entre los 14 y los 29 que ni trabaja ni estudia, lo que está aproximadamente dentro de los parámetros para toda América Latina. En términos sociales implica que varios millones de jóvenes están desencuadrados de los mecanismos de ubicación social y laboral.

Ser parte de la Generación Ni-Ni en el Perú significa muy probablemente que vives en una ciudad; que estás fuera del sistema educativo sea porque desertaste de él porque no te llegó a absorber (pobres rurales, personas con discapacidad), o porque desertaste antes de terminar el colegio, o si lo culminaste no te encuadraste en una chamba o en la educación formal superior. También significa que es muy probable que tu situación familiar sea vulnerable y precaria en lo económico, lo emocional, lo social o varias. Hay Ni-Nís en todas las clases sociales y en todos los niveles de remuneración de las familias, aunque es obvio que debe haber muchos más en los sectores pobres y entre las familias colapsadas o altamente disfuncionales.

Las válvulas de escape por fuera del sistema que se le ofrecen a los Ni-Nís pueden ser la migración - forma de encajarle el problema social a otro país-; el ingreso al lumpenproletariado por las vías de la mendicidad organizada, la prostitución, el bricherismo, la informalidad, las redes de narcotraficante e incluso los remanentes de sendero luminoso; combinado con distintos niveles de vagancia y permanencia en casa en una interminable adolescencia que los hace eternamente dependientes, compartiendo con la Tercera Edad el ser una carga económica para el resto de la familia, no producir y por lo tanto carecer de decisión dentro de la familia. Por ello, tampoco cuentan con decisión en su vida personal, como en la formación de pareja. Resulta ser, pues, la escuela más difundida de formación de sociópatas.

¿Qué se siente ser Ni-Ní?

Los problemas de los estereotipados Ni-Nís en el caso del Perú son invisibles para las gentes, y la preformación a través de medios tiende a aislarlos y hacerles sentir que su problema es individual y responsabilidad absoluta de ellos mismos. Se sienten en crisis permanente, estagnados, paralizados; sensación que se extiende al resto del grupo familiar, aumentando su disfuncionalidad y añadiendo presión y estrés a los productores de la familia. Pero los Ni-Nís no son vagos que tratan de pasarla bien, excepto tal vez en los casos en que la situación económica familiar es razonablemente buena.

Un tema psicológico social se vincula a la angustia de ser Ni-Ní: La tendencia social generalizada a buscar logros inmediatos que centra los objetivos en los resultados y no en los procesos. Si algo no se obtiene de inmediato es desechado con la misma inmediatez, medida del valor del logro, reforzado por la inmediatez de las necesidades, que al estar en creciente aumento requieren de mayor y más rápido financiamiento. El abuso de los medios tecnológicos que la realidad ofrece – un clic permite obtener productos intelectuales terminados – abstrae el esfuerzo que costaron dichos productos intelectuales y no se es consciente que detrás del producto hay muchísimas horas-hombre. Si los propios objetivos no son obtenidos por el joven de manera automática, o casi, entonces se frustra, se estanca y entra en estado de eterna adolescencia, de la que no sabe cómo salir. No hay cultura instalada de esfuerzo ni concepto de que las cosas cuestan tiempo, trabajo y esfuerzo físico e intelectual. El esfuerzo no es valorado ni posee sentido, y al no lograr el objetivo planteado inmediatamente la frustración se convierte en costumbre. Aunque no lo sabemos de cierto, podemos suponer con solidez que la sobreprotección y la ausencia de límites familiares desde la infancia contribuye a este hecho, con el efecto de que el joven no sabe controlar ni manejar sus estados de frustración, que se van instalando permanentemente en la psique.

Como nuestra sociedad se ha inestabilizado profundamente en lo económico y en lo emocional, y eso es percibido por todos, los jóvenes no ven emocionalmente rentable comprometerse en un proyecto de vida definido por estar casi definido su fracaso o relativización. Como los beneficios de hacer algo no son seguros, por lo tanto mejor no embarcarse y no comprometerse. Se instala el presentismo y se aprovecha el momento en una suerte de “carpe diem” hedonista que deriva en un pragmatismo neutro axiológicamente, es decir sin valores involucrados. Total, sólo el momento cuenta, pues el mundo, se dice, se acaba el año 2012.

La virtualidad de las redes sociales juega en contra de los Ni-Nís. El mundo artificial de la pantalla es vehículo de las relaciones interpersonales, y cuando el computador se apaga el joven se halla en la más absoluta de las soledades existenciales, con la que no saben cómo lidiar, ante el desconcierto de los padres y docentes. Los psicólogos ya hablan del Síndrome Ni-Ní, dada la generalización en grandes sectores de jóvenes de rasgos de apatía, astenia, pragmatismo, indefinición, presentismo, nihilismo, regresiones a la adolescencia, la pubertad e incluso la niñez, observada en jóvenes en diversas latitudes. Quizá estos caracteres tengan más tiempo instalándose de lo que creemos, y posiblemente formen la estructura psíquica básica de los miembros del movimiento de los Indignados. Es un hecho que la juventud chilena está reaccionando contra la sociedad gracias a una mayor madurez política de su sociedad. Se ha dicho abiertamente que la columna vertebral de la rebelión árabe han sido los Ni-Nís. Del alpinchismo a la protesta y el rechazo hay un pasito corto de dar. Parafraseando la maldición china, si no hacemos algo al respecto, pero ya, se nos vienen tiempos interesantes.

¿Conclusiones?

Los Ni-Nís están, en consecuencia, en la condición social de marginación, discriminación y exclusión social; obligados a mantener una situación forzada de ocio frustrante, obligatorio, impuesto, incómodo, improductivo y, por supuesto, angustiante y doloroso. Son jóvenes desocupados que buscan acomodo, que tratan de encontrar un lugar en el mundo, que luchan para obtener alguna migaja pero que no lo logran, simple y sencillo. Se les encuentra por manadas en busca de trabajos, maestrías y diplomados, fantasmas con sus currículum vitaes bajo el brazo, haciendo eternas colas, llenando montones de formularios, entrando a entrevistas y dando exámenes, para sólo recibir en la inmensa mayoría de los casos la negativa más absoluta. La frustración acumulada es clara, el desencanto sobrecogedor, el temor creciente y la situación cada vez más crítica. La autoestima se hace puré y la confianza en sí mismo desaparece. El maltrato social es evidente, y es más grave porque ocurre en la etapa más delicada de la vida, al inicio del desarrollo profesional y la inserción social, cuando se fabrican los primeros proyectos personales y se chambea en función de los sueños. La dura realidad envía a los Ni-Nís al despeñadero emocional y quedan a la deriva, sin rutas abiertas ni posibilidades a la vista, y en esto están acompañados por sus núcleos familiares, que a los problemas de la supervivencia añaden la propia angustia y ansiedad del no saber qué hacer.

La condición del joven es por naturaleza vital, combativa y llena de capacidades para la superación. Pero esta especie de desánimo general visible desde hace muchos años pero invisibilizado por la incapacidad de la sociedad de percibir y observar sus propios problemas, hace que uno se pregunte por el futuro. Las soluciones que se plantean parecen pequeñas y desarticuladas, sin impacto profundo. Los efectos del desánimo generalizado pueden ser duraderos e instalarse en la sociedad como un pesimismo generalizado y el pasmo de las posibilidades de cambio. A no ser que se tome el toro por las astas. El que tenga ojos, que vea.




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jueves, 6 de octubre de 2011

LOS DIEZ MANDAMIENTOS (VERDADEROS) DEL DOCENTE EN EL PERÚ - Reflexión sobre el Día Mundial de los Docentes



“Cuando estás sin trabajo, no estás de vacaciones” (Anónimo)

“en países como el nuestro, (…) cuanto mejor haces tu trabajo, más rápido te despiden. Cuando logras la excelencia, has llegado a la inempleabilidad.” (Gustavo Gorritti, referido a otra cosa, la cancelación-despido de Rosa María Palacios)

“El apostolado no se come.” (Un maestro)

A todos nos preocupa el empleo. Ganarse la vida es importante. Muchos pasamos por largos períodos de desempleo abierto, o en esa malsana parodia de empleo que son los mil oficios o el trabajo a destajo. Y lo que se gana apenas suele alcanzar para malamente cubrir algo de lo mucho que se tiene que gastar en el país de tarifas más altas de América Latina, a más de precios oligopolizados a la mala. Puede verse como una expresión más de lo deformado que está el mercado laboral, y lo hipócrita que es el discurso sobre la labor del maestro en nuestra sociedad. Somos un país donde los precios suben por el ascensor y las remuneraciones por la escalera, eso si es que suben. Los que sobrevivimos a la experiencia del primer gobierno de Alan García y el primero de Fujimori, agasajados con shocks e hiperinflaciones, recordamos los primeros usos del verbo “reajustar” como un eufemismo para bajar las remuneraciones hasta límites inverosímiles de creer, y lo cierto es que tras un cuarto de siglo no se recuperan los niveles de entonces. Acaso tampoco sea ya posible. Para los maestros, el crecimiento económico nunca ha sido más que una finta.

A despecho del crecimiento acelerado de la economía, lo que ocurre hoy en día es que mientras más abajo estás en la escala salarial menos aumentan tus remuneraciones, como lo prueba el hecho que el famoso sueldo mínimo, ajustado a la inflación, registra un crecimiento tan absolutamente nimio en el transcurso de los años, que bien podemos considerarlo estacionario en el mejor de los casos. Hace mucho, además, que perdió toda relación con la canasta básica, que a estas alturas no es más que otra cifra para la finta. Y, en realidad, más del 95 % de los peruanos seguimos estando más abajo de los 2000 solifacios mensuales.

Sin embargo, se dice que el futuro de la nación depende de la Educación. Otra Finta, por supuesto. Basta ver cómo son tratados los maestros en general en nuestro país. El 5 de octubre se celebró el Día Mundial de los Docentes, que por acá pasó sin pena ni gloria, parece que este tema para lo deprimente que es, es preferible soltarlo ahora que en nuestro Día del Maestro. Siempre conviene que recordemos algunas de esas cositas tan reales que giran alrededor, no la fantasía que se nos vende. Tomé la idea de estos mandamientos del blog del colega Wilfredo Pérez Ruiz, y me apresuro a declarar que he tratado de no copiarlo`.

Los Diez Mandamientos del Docente en el Perú

Primero: No estudies Educación. No tiene sentido. Estudia cualquier otra cosa, igual terminarás enseñando, y te respetarán más que si eres solamente un educador. Si te creíste el cuento del apostolado, cómprate una Maestría en cualquier otra carrera, no importa cual, pero que no sea Educación. Ahora bien, si ya no te queda más remedio, pon una bodega, una fotocopiadora o un bar, para que puedas ganarte la vida.

Segundo: Si te da por ser honesto intelectualmente, olvídalo, no rinde. La Institución te dirá qué debes pensar y decir a tus alumnos. No te creas eso de la Libertad de Cátedra, no existe. Tus opiniones no son valoradas, y tu influencia social es nula, así que no le discutas a los mandamases, no te hagas problemas y limítate a pasar por caja a fin de mes, rogando que haya plata.

Tercero: Respeta a tus jefes más que a tu padre y a tu madre. Ellos únicamente te dieron la vida. Los otros te pagan por ella, y si no quieres estar en la siguiente lista de desempleados, toma aire y diles a todo que sí, aunque sea una barbaridad. Elógialos con ganas y pon por lo alto su ingente aporte a la Educación Nacional. Si no lo haces, te sacarán a ti y pondrán al recomendado.

Cuarto: Santifica las fiestas a las que te inviten por el Día del Maestro y otros motivos, aunque abarquen tus períodos de descanso y malditas las ganas de asistir que tienes. Que te vean participar, pero nunca, jamás, se te ocurra tomarte por ahí una chelita, porque la Fiesta no es para ti, sino parte de tu chamba.

Quinto: No desapruebes demasiados alumnos por la mal entendida idea de que los alumnos están ahí para aprender. Los alumnos están ahí porque pagan y/o porque quieren sus papeles a fin de año, y si los jalas mucho en la encuesta te harán cisco. Te evitarás molestos padres de familia y llamadas de atención de la superioridad si astutamente te evitas problemas tan nimios como la evaluación.

Sexto: No entregues demasiados materiales propios. Tus syllabus, planes de clase, separatas, evaluaciones, material audiovisual y demás dejarán de ser tuyos, otros los utilizarán y se ganarán con el producto de la quemazón de tus pestañas. La propiedad intelectual es un cuentos para cazar pajaritos, porque se supone que te la compran con tu remuneración.

Séptimo: No pretendas hacer que tus alumnos piensen con su cabeza. Dirán que eres muy exigente y hablarán mal de ti con sus padres y con los coordinadores y directores. Ellos te acusarán de la deserción escolar y de la disminución de los ingresos, o peor, te acusarán de comunista, antisistema o infiltrado senderista. Y con eso irás a calentar la banca del parque y a preguntarte por qué elegiste este oficio.

Octavo: No esperes nada parecido a la coherencia en este oficio de enseñar. Siempre te dirán que el alumno es lo más importante, que se preocupan por su formación integral y que tu trabajo está realmente muy bien. Al concluir el ciclo de estudios igual no serás reprogramado, y tu curso se lo darán a otro. Y cuando preguntes por qué te dirán que estás sobrecalificado, o cualquier sandez de esas. La evaluación normalmente es la encuesta de los alumnos, es esa en la que tienes que fijarte. Pero si quieren realmente sacarte, la encuesta no importará tampoco.

Noveno: No te creas el cuento de la evaluación. Se hace para justificar los despidos y reducir costos poniendo a un recién egresado que cobre la mitad que tú. También la hacen para hacerle a los padres de familia la finta de que se está en la vanguardia de la Educación Nacional.

Décimo: No olvides que tú eres un simple proveedor. Si te retrasan tu mensualidad, es porque hay serios problemas económicos y todos tienen que poner el hombro, aunque los dueños de la pelota estén de vacaciones en el Caribe. Y no reclames, porque dirán que eres “conflictivo”, e igual te pondrán en la lista negra.

Colofón

Ser educador en el Perú no da grandes satisfacciones que no sean internas y personales. Peleamos sin embargo la mejor batalla de todas. Somos la vanguardia de la nacionalidad y de la cultura, aunque nos menosprecien y nos hambreen. Por eso precisamente es que ocurre. Así que cuando tengamos un salón de clase, no nos amarguemos, porque sigue siendo una oportunidad para cuando menos de hacer aquello para lo que nacimos. Hay que tener fe, pero no olvidar la realidad de las cosas. Nunca.

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martes, 4 de octubre de 2011

CONTRA LA EDUCACIÓN FORMAL


“(…) recibimos tres educaciones distintas, si no contrarias: la de nuestros padres, la de nuestros maestros y la del mundo. Lo que nos dicen en la última da al traste con todas las ideas adquiridas anteriormente.” 
(Montesquieu, en “Del espíritu de las Leyes”)

“Un día nos dijeron / Jueguen a estudiar / los hombres son hermanos / y juntos deben trabajar. / Oía los consejos / los ojos sobre el profesor / Había tanto sol / sobre las cabezas / Y no fue tan verdad / porque esos juegos al final / terminaron para otros con laureles y futuro / y dejaron a mis amigos pateando piedras. 
(Los Prisioneros, canción “El baile de los que sobran”)

“(…) la mayor parte de la enseñanza tiene lugar fuera de la escuela. La cantidad de información comunicada por la prensa, las revistas, las películas, la televisión y la radio, exceden en gran medida a la cantidad de información comunicada por la instrucción y los textos en la escuela.” 
(Marshall McLuhan, en “El aula sin muros”)


Para Montesquieu la Educación Formal se contrapone a la educación posterior que se recibe por la experiencia en el mundo. Para él, como para muchos, decir de lo que existe que existe es verdad, y en consecuencia la realidad concreta del mundo equivale a la verdad, es decir que la educación formal impartida por los maestros nos miente. La música contestataria de los años 80 del conjunto chileno Los Prisioneros proporciona una visión análoga y más dramática desde la perspectiva del alumno inmerso en la educación de la época de Pinochet, con lo que orquesta una suerte de Ante Prólogo de la tremenda conmoción social que sacude Chile en estos días, y que los medios de comunicación peruanos hacen hasta lo imposible por esconder. El epígrafe de McLuhan, profeta y gurú de las Comunicaciones, nos da una perspectiva cuantitativa: Por cualquier método de medición que empleemos, el número de bits de información proporcionada por los medios de comunicación excede inmensamente a la recibida en la Educación Formal.



Lo formal, lo no formal y lo informal

La Universidad de la Vida le llaman algunos a la educación obtenida por la experiencia. Justamente la experiencia habla de lo complejo que es adquirir un verdadero conocimiento del mundo que nos permita transitar en él con cierto éxito. Probablemente encontremos aquí el origen de la sensación de estafa y fracaso que sienten muchos cuando de educación formal se trata. Las críticas aparecen desde el principio del establecimiento de los sistemas de Educación Formal, y se ha mantenido durante dos siglos y medio. Vale hacerse la pregunta de por qué se ha mantenido esta situación, y además lo que la sociedad ha hecho para sacarle la vuelta. Parece incontrovertible que, así como se siente la sensación de estafa frente a la educación formal, existe la sensación opuesta frente a la educación no formal e informal, tan convencida está la gente de su utilidad, se percibe que la educación parece ser más efectiva cuando es no formal o informal.o

Conviene aclarar a qué nos referimos con Educación Formal, no Formal e Informal. La Educación Informal se imparte fuera de las instituciones educativas. Por el contrario, la Educación Formal se imparte sistemáticamente dentro de las instituciones educativas. La confusión conceptual es extrema entre lo No Formal y lo Informal, pues no es lo mismo hacer el sudoku del periódico que seguir un curso de italiano on-line, donde ambos están fuera de los procesos de las instituciones educativas, aunque estirándolos un tanto pueden incorporarse en algún nivel de diversificación curricular. Las fronteras entre unos y otros están poco definidas.


La experiencia cotidiana es una de las mayores fuentes de aprendizaje. De hecho, las personas en nuestro ciclo vital arrancamos por ahí y alcanzamos complejísimas competencias vitales, como la del lenguaje, sin pasar por la educación formal. Muchísimas personas no van a la escuela y consiguen ganarse la vida con solvencia. Los grandes millonarios, a veces tomados como paradigmas, por lo general carecen de estudios formales, y obtienen grandes logros económicos. El aprendizaje del juego y el deporte son casi siempre espontáneos, aunque puedan ser fácilmente trabados por papis y mamis sobreprotectores. Los grupos sociales que los niños forman espontáneamente en su proceso de socialización son también una fuente notabilísima de aprendizaje, de hecho la escuela aprovecha esta característica de la socialización para introducir su propia agenda educativa.

La sobreprotección es gran enemigo del aprendizaje, y fomenta la obesidad infantil. Como lo prueban todas las sociedades primarias basadas en la caza, pesca y recolección; así como las rurales basadas en la actividad agropecuaria, la instrucción paternal-maternal-familiar es de todo punto de vista esencial para la formación de los niños, y es difícil calificarla de informal o no formal.


Ventajas de la Educación no Formal e Informal

Dados los problemas yo costos de la Educación Formal, muchísimas familias asumen estrategias de enseñanza/aprendizaje basadas en la formación en casa y otros procesos fuera de la escuela. El estado emplea estrategias de educación no formal e informal para cubrir brechas educativas notables. No soy tan contestatario al ponerme contra la educación formal, muchos ya lo hacen. Simplemente pasará tiempo antes que se note la mejoría producida por cualquier proceso de cambios que mejore la calidad educativa en la educación formal. Creemos que para adelantar en este aspecto y mostrar algunos logros no es mala idea incorporar las estrategias más exitosas de la educación informal y no formal a la escuela y demás instituciones educativas. Se supone que la educación debe ser útil, y  debería formar en capacidades y competencias específicas y necesarias para el desenvolvimiento de las personas en la sociedad y el trabajo.

Qué se puede incorporar a la Educación Formal

Aunque en nuestro país no hay dirección clara y los cambios se producen a la deriva guiados por la mano invisible del mercado, hay experiencias importantes. Las informales Academias Preuniversitarias en nuestro país, que respondían a un problema institucional y de calidad educativa resultaron en una manera de hacer plata rápida, proporcionando por un precio lo que la educación formal debía dar y no daba: El ingreso a la Universidad. Al final, las Academias aterrizaron, con bemoles y enormes dudas, en Colegios Preuniversitarios y Centros Preuniversitarios patrocinados por las Universidades. Pero hay otras experiencias que pueden aportar a la Educación Formal:


  • La Alfabetización de Adultos, si se conducen bien y no como se hace en el Perú. Pero como  las habilidades de lectura y escritura son imprescindibles, se pueden recoger muchas lecciones para incorporar a la escuela.
  • Los Procesos de Reconversión Laboral y Profesional conducidos por los Ministerios o programas del estado dirigen a la PEA hacia las actividades productivas. La necesidad de tecnicaturas masivas para encuadrar a la generación NINI (que NI trabaja NI estudia) desde la secundaria puede alimentarse de las experiencias de estos programas.
  •  La Orientación vocacional y profesional, proporcionada por psicólogos y maestros ayuda a los adolescentes a encontrar su lugar en el mundo. La Tutoría existe y está regulada, pero necesita ser masiva e incorporaroooo lo que hacen los psicólogos y maestros individuales.
  • Formación para el primer empleo, o empleo juvenil. En nuestro país la experiencia de PROJOVEN tiene muchos años, se requiere replicarla y hacerla crecer. Su principal activo es reunir formación y práctica profesional, no parece imposible incorporarla a la formación en Secundaria y Técnico-Productiva.
  •  Programas complementarios y de apoyo a la Educación Formal, donde encontramos instituciones, como Museos, Granjas interactivas, Bibliotecas, Filmotecas, Centros de Información, Medios de Comunicación, etc. Hay que destrabar la burocracia para que estos programas aporten a la educación pública.
  • Programas abiertos al público de carácter cultural, deportivo y recreativo podrían incorporarse a las escuelas como actividades propias de la formación escolar. Los clubes profesionales de fútbol, por ejemplo, podrían hacerse perdonar sus muchas faltas y demostrar que sirven para algo si fomentaran programas deportivos dirigidos a escolares.
  • La Educación a Distancia cuenta con una enorme experiencia acumulada en el ámbito privado y público; y las posibilidades que ofrece la interconexión a través de la www son inmensas. Es tan obvio esto que ya se fomenta la interconexión y entrega de computadoras a las instituciones educativas. Ahora lo que hace falta es recoger las experiencias de la Educación a Distancia para construir modelos educativos integrados entre lo presencial y lo no-presencial.
  • La acción de los medios de comunicación resulta esencial, y no puede soslayarse, pues en nuestro medio no se trata solamente de incorporarlos a un esfuerzo nacional por la educación, sino además de impedir que continúen haciendo el daño que cotidianamente hacen.
Colofón

Hay, como siempre, mucho qué decir. Pero si tratamos de hacer de la educación Formal algo diferente de la estafa que es, tenemos que pensar estrategias para ello, este es un pequeño aporte. A otras mentes más capaces dejo el tema y hago mutis por el foro. Punto por hoy.

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viernes, 23 de septiembre de 2011

CONTRA LOS PARADIGMAS DE LA EDUCACIÓN PERUANA




CONTRA LOS PARADIGMAS DE LA EDUCACIÓN PERUANA


“¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe ser fruto de la educación.” (Alejandro Dumas)

“Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela.”
(Albert Einstein)

“Al término de mi mandato de cinco años quisiera haber hecho una gran revolución transformando la educación en el Perú” (Ollanta Humala, presidente de la república)




¿Revolución Educativa?

Parece que estamos en el contexto de una revolución Educativa y sabemos aún poco de ella. Ello puede ser una desventaja, pero también constituye una oportunidad. Se sabe que se necesita “revolucionar” la educación, es decir mover radicalmente sus paradigmas, y está en manos de las actuales autoridades educativas el qué hacer al respecto, los cómos, cuándos y dóndes. Hay bases para iniciarla, porque nunca se parte de cero, para bien o para mal, y hay ideas y situaciones que vienen dadas. La exigencia de resultados “aquí y ahora” que exhiben ciertos voceros y operadores políticos de la oposición en Educación como en muchos otros aspectos, pasa por alto y trata de disculpar frente a la ciudadanía la increíble complacencia con la que se ha tratado el tema en los últimos años, y el guante blanco reservado a los gobiernos anteriores, y negado a éste. Como no se pueden hacer las cosas antes de hacerlas, aún estamos en ese período indefinido de gobernar en que se trata de aprender a velocidad de crucero a mantener andando el aparato a la vez que se le transforma. Y este aprendizaje, como todo aprendizaje que se respete, toma tiempo.

Romper Paradigmas

Atrapados aún en la pre-modernidad educativa tendremos que saltar a la post-modernidad, o cuando menos intentarlo con solvencia. Los paradigmas educativos deletéreos suelen romperse de dos maneras: Una es parcialmente, introduciendo mayor o menor cantidad de cambios en algunos lugares, los que producen tensiones y tiranteces en un entorno de alta inercia, muchos cambios terminan eliminados si eran demasiado extraños a los paradigmas imperantes, o malamente adaptados a éstos, con lo que perdían su filo innovador. La Otra es el cambio de estructuras, intentado en nuestro país con la Reforma educativa de los 70, que siguió los avatares políticos de los cambios de gobierno, y se diluyó en parte frente a la contraofensiva conservadora, aunque dejó fuertemente instalados notables gérmenes de cambio en los que hoy nos apoyamos, como la educación inicial y la importancia de la educación productiva. Tal vez este gobierno consiga instalar nuevos gérmenes que resistan a las contrapresiones políticas, y que sobrevivan a los avatares del poder político. La lógica de la cuestión es donde se logran mayores cambios con menores esfuerzos y empleo de recursos.

Todo proceso de cambio es la resultante entre dos fuerzas: La inercia sistémica de la estructura a cambiar versus la potencia de la nueva estructura de cambio introducida. La resistencia de las estructuras establecidas pasma, retarda o relativiza los cambios, porque representa intereses, más o menos vigentes, en los que se han acomodado ciertos grupos. Por eso los cambios conllevan pisar callos y se necesita mucha audacia. Una política educativa sana ofrece alternativas al choque entre lo que es posible y lo que no lo es; así como entre lo que es moralmente necesario y la estructura legal que lo permite parcialmente o no lo permite. El liderazgo político es arriesgado, pues asume los riesgos del cambio. Y en una revolución educativa hay necesariamente cambios y riesgos.

La mejora de la Calidad de la Educación es un tema de alto riesgo, porque no es solo capacitar Docentes, crear nuevos y mejores materiales o una currícula mejor estructurada. De poco sirven los cambios si no poseen energía propia y no transforman su entorno. Su sostenibilidad se mide en cuánto consigue modificar la estructura anterior en la dirección prevista, y en cuánto consigue impermeabilizarse frente a la influencia negativa de la inercia institucional del entorno. Se ha lanzado un proceso de debate de la currícula nacional, y hay consenso alrededor de la necesidad de capacitar a los docentes, pero los diversos paradigmas que ofrecen resistencias a los procesos de cambio no verían afectada su inercia únicamente por más y mejor capacitación, materiales o currícula.

La organización escolar

Un paradigma importante se presenta en la organización escolar. Las instituciones educativas  encuadran a alumnos, docentes, autoridades y padres y madres de familia en una estructura determinada cuyo objetivo es el aprendizaje. Sus inercias estructurales se presentan en la forma de un constante conflicto entre los actores, su dinámica circula entre el relajo irresponsable y el autoritarismo jerárquico. El centro real de las actividades escolares no es el aprendizaje sino los conflictos de poder, que se resuelven por la fuerza sostenida en una cultura vertical, de obediencia sin chistar, de uniformidad de ritos y ceremonias que mal disfrazan la olla de grillos. Los docentes enfrentan a la Dirección y tratan de contener a los alumnos, los padres y madres de familia enfrentan a los docentes y la Dirección. Hay enfrentamientos y alianzas entre los actores por el control de la Institución, la matonería – bullying se inscribe en el proceso, alimentada por la cultura institucional. Resolver el problema de la autoridad y los mecanismos para alcanzar consensos entre los actores parece ser un elemento esencial para atacar este problema, reducir las pugnas internas, y hacer el espacio educativo algo menos tenso y más capaz de educar.

Los docentes

Otro paradigma se expresa en la pedagogía aplicada por los docentes que intermedian la Cultura social que pretende trasladarse a los alumnos. En la mentalidad de las gentes y de muchos líderes y operadores políticos sobrevive el viejo concepto de la Ilustración, que sobrevalora el conocimiento, la buena preparación y el orden de la clase – reflejado en el silencio, considerado como indicador de un buen desempeño docente - por sobre la capacidad de llegar a sus alumnos y motivarlos y cohesionarlos para que aprendan. La principal cualidad valorada en el docente será su capacidad para mantener el orden en el aula, lo que se consigue apelando a la verticalidad autoritaria. Mientras se siga formando y evaluando a los maestros de acuerdo con estos criterios nos mantendremos en la premodernidad, y para soltar el ancla tendremos que resolver el problema de la formación de maestros en pre y post grado, así como con una actualización y capacitación constantes y sostenidas; y con una evaluación en serio de los maestros en el contexto de una Carrera Pública sólida, que ofrezca oportunidades laborales y de desarrollo personal.

El aprendizaje

El paradigma instalado en el aprendizaje se refiere a los procesos que se emplean para lograr en el alumno el resultado esperado, es decir, el dominio de ciertos contenidos, procedimientos y actitudes considerados importantes. Nos guste o no, aún creemos que “saber” es memorizar, registrar y repetir cierta información dada, y no se evalúa en los alumnos si pueden ejecutar procedimientos motor-intelectuales, sino si han memorizado lo que el profesor les dijo en clase. Se valora al profesor que logra más memorización con menor gasto del recurso tiempo, y se relegan la comprensión y el dominio de los procedimientos intelectuales, porque el tiempo es esencial en la cadena de producción que arroja alumnos a la calle. En un entorno así no hay espacio ni para la curiosidad del alumno – que distrae y molesta – ni para la indagación intelectual y científica – que insume tiempo – ni para la producción autónoma de ideas – que ya están en el texto y en el profe – ni para construir respuestas a las preguntas que, por cierto, raramente se fomentan. Luego nos preguntamos por qué los muchachos “no entienden” la clase y en cambio se las ven muy bien con la computadora. Necesitamos implementar un cambio de paradigma en los maestros, dirigido a la formación de los alumnos en capacidades reales y útiles para ellos mismos y la sociedad.

El Centralismo

El paradigma del Centralismo es perverso por donde se le vea, porque se alimenta de arriba abajo como de abajo arriba, en un círculo vicioso de relaciones de dominación y sumisión de unos grupos respecto a otros: Del Ministerio a las Direcciones Departamentales, de éstas a las UGELES, de las UGELES a las Instituciones Educativas, de éstas a los docentes, alumnos y padres y madres de familia. Para remate el Sindicato impregna todos los sectores. El centralismo sirve básicamente para uniformizar el sistema, para mantener bien aceitadas las relaciones de poder. La Diversificación Curricular, buena en sí misma, se pasma en el control de los procesos de abajo hacia arriba que se ejerce desde los centros de autoridad. La dinámica es controlar desde arriba cada movimiento posible de todos los actores. Se ha dicho que lo único que ha logrado la Regionalización es que en vez de mirar a Lima, docentes y autoridades de las Instituciones Educativas miren a la capital de la Región con la misma actitud con que antes miraban a Lima. Años y gasto para descentralizar el centralismo. Es palmario que diversificar la currícula no basta. Se ha sostenido que una de las dificultades de la Regionalización es la ausencia o deficiencia de capacidades en las regiones, pero sin negar este hecho, se pretende que las regiones aprendan antes de aprender, que sepan antes de saber, absurdo considerando que se aprende a montar caballo  encima de él, no con una descripción acuciosa de la silla de montar. Así se ha perpetuado la transferencia de funciones a las Regiones. Quizá una de las muestras del criterio seguido, diseñado para fracasar, ha sido la malhadada y felizmente fenecida “municipalización educativa”, que para evitar entregar un poder que podía salirse del esquema centralista, transfera funciones consideradas como “papas calientes” a las instituciones con más necesidad de formación de capacidades, las municipalidades.

Colofón

¿Bastará entonces con considerar la prioridad del aprendizaje de la Comprensión Lectora, las Matemáticas y las Ciencias, y/o capacitar profesores y/o mejorar materiales y/o reestructurar la currícula? Ayudará, por supuesto, pero contra la corriente, cuando de lo que se trata es de cambiar la dirección de la corriente. No sirve meter más plata a un sistema que no funciona, a no ser haya una dinámica clara de mantener el aparato en funcionamiento mientras se le cambia hacia direcciones concretas y posibles. La gradualidad es útil cuando se sabe qué se quiere y a dónde se va, pero con garantías de sostenibilidad del nuevo modelo. Deseamos que las autoridades educativas piensen en esto, si no lo han hecho ya. Y deseamos ver resultados, pero habrá que tener paciencia. Vivir para ver.

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