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miércoles, 7 de enero de 2015

AÑO DE LA CORRUPCIÓN


Peru Blogs

AÑO DE LA CORRUPCIÓN, 
o Las Tribulaciones de Sor Simplicia, 
o La Superioridad Moral de la Izquierda

En un país colonial las oligarquías son dueñas de los diccionarios 
(John William Cooke)


Con este Título no me refiero al 2014 que acaba de terminar sino al 2015 que acaba de empezar. El 2014 en el Perú puede decirse fue el Año de la Embarrada Generalizada, dada la acción de la Prensa de Derechas, Parametrada, Concentrada al 85 % y Parapetada en una Posición de Dominio casi absoluto del mercado de las noticias. Dicho Plan se orienta a vestir a todo el mundo con el sambenito de la Corrupción, sin dejar títere con cabeza, incluyendo a mi buena amiga Sor Simplicia, monjita de clausura que de vez en cuando extrae una velita del altar de San Cándido para alumbrarse en casa, y que se siente últimamente de lo más culpable por ello.

La sacrificada labor de los oligopolios de la Derecha Mediática (La Bruta y la Otra - que es pequeña, pero es) esconde los árboles frondosos de la Corrupción en un artificial bosque, para instalarla como parte de un paisaje general que no sorprenda ni escandalice a nadie. Así se despeja la cancha a lo más granado de la Selección de la Corrupción Nacional para las elecciones de 2016. Desde el paraíso perdido de los años ´90 no se presentaba una situación de tan efectiva infiltración, cooptación y control desde fuera del Estado, tanto que la mayor parte del tiempo no se distingue el Gobierno de la Oposición de Derecha. Claro que más faenones y "obras" se hacen desde dentro que desde fuera, por eso ahora se cuadra a toda la Indiada dejando claro quiénes deben ser Corregidores y Encomenderos (Mil disculpas, quise decir Ministros y Congresistas) en nuestra República.   

Contradicciones 

Los que "Hacen Obra para Robar" han vuelto a la Municipalidad Metropolitana de Lima, y se nota el revanchismo y la complacencia con que la prensa lo trata. Se patea al extremo a las peligrosas izquierdas que arriesgan el ambiente de negocios, utilidades y coimas. Para ello se retuerce la realidad y se ve sólo con el ojo derecho. Es curioso que, pese al aprendizaje producto de las constantes metidas de pata, no hayan aprendido la lección, pues caen en la contradicción de instalar en las mentes la superioridad moral y ética de la Izquierda.

Como acá tratamos de esclarecer y no de oscurecer, nos explicamos: Una posición ética es moralmente superior a otra cuando consigue colocarse por encima de la condición humana, que es precisamente lo que significa explicar el ser individual por el ser social. Por más que se camufle, la Derecha no consigue hacerlo porque el egoísmo es la base de la idea del Libre Mercado, y negarlo ni Sor Simplicia se la cree.

Esto no implica que creamos que la Izquierda es el paraíso político donde anidan todas las virtudes, nuestra utópica candidez es grande, pero no llega tan lejos. El asunto es más simple, dentro del menú a escoger nos negamos a aceptar la elección de Sor Simplicia, cuya autoestima es tan baja que se siente moralmente igual a los miembros de las diversas bandas que han gobernado las últimas décadas.


Derecha, Izquierda y Corrupción 

Un argumento clave de la Derecha en general, y de la peruana en particular, es el "realismo" opuesto a la "utopía" y "buenas intenciones" de la izquierda; "realismo" que conduce al Lema Realmente Existente "Roba pero hace obra". Convencen así a Sor Simplicia que lo moralmente bueno es lo que me conviene, que la bondad es relativa a las situaciones y que cuando tiras al piso una botella de plástico eres tan culpable de contaminar como las grandes empresas que las fabrican por millones. Además te dicen que esperar otra cosa es iluso, y que las elecciones son para escoger qué Banda de Rateros nos gobernará por cuatro o cinco años.

Sor Simplicia se sentía cerca a Lula y Dilma, pero desde que se enteró de la corrupción de Petrobrás, ya no está tan segura, porque se supone que el gobernante es Dios y lo sabe todo. Ella le cree a la prensa concentrada, que implica que como hay corrupción en Brasil se justifica acá el robo organizado a gran escala. Sor Simplicia está convencida - como toda la Indiada - que todos somos iguales en la corrupción, y por lo tanto que tiene base el argumento de que somos más "eficientes", "matamos menos", "robamos pero hacemos obra", así debamos votar tapándonos la nariz y tratando de no vomitar.


Una cosa es una cosa, y Otra cosa es otra cosa

¿Significa todo esto que la Izquierda gobierna mejor que la Derecha? No, porque una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. La honestidad puede significar sólo que eres sonso e ingenuo. La capacidad política, que no hay que confundir con capacidad técnica como nuestro actual gobierno, no es prerrogativa de un grupo. Claro que no hay razón para que el ciudadano no pueda exigir Honestidad, Capacidad Política y Capacidad Técnica a la vez en los grupos políticos y en los candidatos, pero la Derecha excluye que puedan unirse Capacidad y Honestidad, no otra cosa significa el Lema Roba pero hace Obra.

La Política se define de modos diversos pero, discrepancias aparte, podemos concurrir en que no es lugar para monses, sonsos, cándidos, ingenuotes y demás caídos del palto. Esto toda la Izquierda Peruana necesita aclarárselo urgente: Un Grupo Político no es el convento de monjitas de clausura de Sor Simplicia, diga lo que diga la Derecha. No tenemos por qué creernos la falacia de definirnos a nosotros mismos por lo que digan ellos.

Distintos raseros

Es que los raseros son diferentes: Si eres de izquierda y te ampayan robando, lo mínimo debe ser la expulsión del Partido o Grupo y devenir en apestado que sólo pueda encontrar sitio ... en la Derecha. No quiere decir que no haya corrupción de izquierdas, pero la corrupción no es "con-natural" y no tratamos de disculparla, perdonarla, justificarla, disimularla, institucionalizarla ni esconderla bajo la alfombra. Lo único que nos interesa es extirparla, porque la Izquierda no puede separarse de la ética, como no se puede separar la Derecha de los negocios.

Pero la Corrupción es un fenómeno social objetivo y no cuestión de buenos deseos. Poner por delante el deber-ser al ser es una trampa del idealismo liberal que no nos lleva a ninguna parte, y que siempre acaba en los valores de Sor Simplicia. El asunto es al revés, y signo de madurez de Izquierda dejarse de pajaritos en la mitra y ver las cosas como son.


Distintas escalas 

Por ello es igualmente falaz decir que la Corrupción es connatural a la Derecha, y confundir determinismo con proclividad. La corrupción pertenece a la naturaleza de las cosas y no a la condición de las personas. Desde el individuo es una Toma de Decisiones Políticas basada en una escala de valores que a su vez procede de los usos y costumbres de la sociedad y sus conceptos de Ser y Deber Ser. Vale decir, decides en función de lo que Sor Simplicia y tú ponen por delante en su valoración del mundo, o si se quiere en la clase de mundo en que les gustaría vivir, o que quisieran ver plasmado en la realidad.

Hay dos extremos - entre varios posibles - en el Deber-Ser de esta toma de decisiones: El del egoísmo individual y el del altruismo social. Si te importa el bienestar general, la gente y el servicio público; o si te importa tu confort y consumo individual. Ambas posibilidades se resumen en cómo haces para vivir plenamente y disfrutar de tu paso por este mundo. Naturalmente no es igual Chana que Juana, pues si quieres ser Scrooge o un J.P. Morgan, no te conviene la Izquierda y es normal que te ubiques a la Derecha. Es tu decisión ética, y tú responderás por ella ante quien corresponda.

Tendencias

Salgamos ahora del individuo. Los regímenes de izquierda parecen tender a no tolerar la delincuencia, las mafias o el narcotráfico. Cuando se encuentra un narcotraficante en China se le fusila sin demasiados tiquis miquis y sin que nadie parezca ofenderse demasiado, como también en Cuba. Que el entorno no parece muy seguro para los narcotraficantes se ve en que los cárteles no se pirran por visas chinas o cubanas, y no me digan que los narcos no obtienen todas las visas que les da su gana. Claro, la Derecha sostiene que es porque el narcotráfico es negocio del apparat del Partido, pero a pesar de ello nunca se han aportado pruebas contundentes. Pero ya hemos visto que la Corrupción no depende de la moral de nadie, sino de estructuras sociales, económicas y políticas, así que no nos endulzaremos la píldora.

Estando inseguros, veamos la tendencia en la otra esquina: En países que se dicen democráticos como el nuestro los capos del narcotráfico alcanzan un elevado estándar de vida, son altamente respetados por la sociedad y parte de su élite. Manejan con bastante libertad circuitos comerciales aéreos, terrestres y navales, se insertan en la economía y finanzas formales, y de ser descubiertos alcanzan indultos y sentencias por tarifas relativamente módicas. Consiguen también gobernar por la directa o la indirecta, y castigan a los que los denuncian, incluso asesinándolos como en México y Colombia. La represión - si la hay - se ceba en los chiquitos, los burrieres y los campesinos cocaleros, que no afectan gravemente la marcha del negocio. No es novedad que haya gobiernos corrompidos por el narcotráfico, más bien hace décadas que se corrompe a la sociedad para perpetuarse en el poder.

Piedra de Toque

De aquí que la verdadera piedra de toque entre Izquierda y Derecha no sea la ética ni la moral, como se ha pretendido, sino lo racional de una moral apoyada en hechos y no en la kantiana buena intención. Cualquiera tiene la ética de Sor Simplicia; pero no es de Izquierda no razonar moral y políticamente. En Política se ve el mundo como es y no como nos gustaría que fuese. Es decir, toda decisión política y moral se sostiene en una visión del mundo ni mágica ni metafísica.


Colofón

Oponerse a la Corrupción no es, por ende, tema moral y ético. Se apoya en una alternativa política y económica, pues el pragmatismo y la flexibilidad política no son prerrogativa de la Derecha anquilosada, estamentaria y semimedieval que nos gobierna. El temor que vive hoy la Derecha Inteligente (Hay poca, pero hay) es que al copar tanto el espacio político e instaurar una Timocracia Corrompida (kakistocracia), aparezca desde el fondo de la escala social el outsider desconocido que reventará el esquema a patadas. Hasta ahora han podido contener las insurgencias pasadas, pero a costa de reventarse toda legitimidad en la ruta.

Una democracia en forma tendría que recibir a los outsiders y ubicarlos en la estructura política, pero la falencia democrática de nuestra Derecha sólo le da para el canibalismo producto del miedo a perder sus privilegios, tal como se está viendo estos días en la Municipalidad de Lima.

Salvo Error u Omisión.



POSTDATA: Nos enteramos del asesinato de los caricaturistas franceses de Charlie Hebdo. Nuestro repudio al fundamentalismo venga de donde venga, y nuestra solidaridad con las víctimas. #jesuischarlie


martes, 9 de septiembre de 2014

CONTRA LA POLÍTICA DE LAS MAFIAS

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CONTRA LA POLÍTICA DE LAS MAFIAS 

Asistimos a un espectáculo útil y necesario, aunque cínico y nauseabundo: todos los hombres públicos, valiéndose de documentos fehacientes, se arrojan a la cara el lodo que amasaron en su camino. Parece la sacada al Sol de todas las inmundicias almacenadas en un hospital de sifilíticos y leprosos. Sólo falta que la nación arroje una buena dosis de ácido fénico.  
(Manuel González Prada – Horas de Lucha – Nuestros Beduinos - 1889)

Los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz   (Lucas 16:8)


Mafia y Política

Las elecciones a gobiernos locales y regionales en todo el Perú hacen saltar chispas políticas que normalmente se esconden. Es momento para deconstruir discursos falaces o mentirosos, y tal vez elevar el debate. En el Perú los términos Mafia y Política devienen sinónimos, abundan cuestionamientos por Corrupción de Presidentes y Consejeros Regionales, Alcaldes y Regidores Provinciales y Distritales, Congresistas de la República, Ministros de Estado, Jueces y Fiscales, Policías y Militares, y demás instituciones. La cosa no mejora en el sector privado, la Derecha Económica busca frontalmente lobistas expertos y hábiles que gobiernen directamente para ellos – no parece haber más que los chapuceros de siempre – y las estructuras de la corruptela se desinforman en los medios de comunicación concentrados y parametrados. Leo los ensayos de Horas de Lucha de Manuel González Prada, y me sorprende la similitud de las  situaciones, las que salvo dos o tres nombres propios son tan aplicables a la situación de hoy que de hecho me pregunto si en verdad algo ha cambiado en los últimos cien años.

Estructuras mafiosas

Incuestionable es que en la política peruana hay Capos y Dones, e incluso capi di tutti di capi, lo que sugiere estructuras largamente establecidas del tipo famiglias y argollas. No diré nombres por motivos de supervivencia y flotamiento, pero son tan obvios, tan conocidos y tan protegidos que son capaces – ya ha ocurrido en México – de acallar incluso aparentemente inofensivos Blogs con mandatos judiciales debidamente remunerados. A tales Capos se les reconoce rápido, acaparan titulares y acumulan medios defensivos. Y, hay que decirlo, actúan con mayor habilidad que los hijos de la luz. Pero entendámonos, acá no creemos en una moral de dibujos animados, con los buenos de un lado y los malos del otro, menos aún en una sociedad donde la sotana esconde la alianza con los aparatos de corrupción más documentados de toda la Historia peruana (Ver al respecto mi Crónica de Lecturas 47 – Historia de la Corrupción en el Perú: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/08/cronicas-de-lecturas-47-historia-de-la.html). Por ello siempre me ha parecido que amarrar el tema de la Corrupción con el de Valores es un truco barato para esconder los árboles dentro del bosque.

El aceite que lubrica

Por si alguien en el Perú aún es tan caído del palto que duda de la procedencia del aceite que lubrica el asunto, éste se reparte entre la delincuencia directa y el empleo de la caja fiscal. Entre sus formatos está la mayor o menor permisividad con que se saben conectar. Dentro de las industrias ilegales destaca el Narcotráfico por los montos que maneja, su internacionalización y el silencio que lo recubre, que también tiene su costo. Hablamos acá más o menos de unos 6,000 millones de dólares anuales, que requieren una economía en crecimiento para lavarlos bien lavados. El sistema de la Corrupción no es, pues, un conjuntito de aisladas argollas sin contactos entre sí y con islas de “Bondad” y “Honradez” entre ellas en donde se puedan esconder los ciudadanos que no quieren hacerse problemas. La complicidad asume muchas formas, entre ellas la de votar por los candidatos de la Corrupción que todo el mundo conoce, y por lo tanto ya no es posible a estas alturas aducir ignorancia. Hoy no quedan más que dos alternativas en ese respecto: O se es imbécil o se es cómplice.

Un Sistema Corrompido

No hay, pues, donde esconderse, la realidad nos alcanza. Por más mentolátum que le echemos al cáncer sigue siendo cáncer. Un sistema de Corrupción implica organizaciones (unificadas o no), modus operandi, protocolos de acción, funding, dispersión tentacular y códigos como la ley del silencio, entre otras características. Usar la ley con fines de corruptela es más conocido que los agujeros de las orejas, e incluso su lenguaje retorcido rememora la Camorra siciliana y calabresa: No hay mafioso que no se reclame “honorable” y “cavaliere” como Berlusconi. Son, por supuesto, hombres (y mujeres) que defienden su honor, a los que en Sicilia recibirían ni más ni menos que como mafiosos. Manuel González Prada les llamó hace más de un siglo Los Beduinos, en memoria de los asaltantes de Caravanas.         

Cómo se combate la Corrupción

No nos interesa acá ser específicos y detallistas. También es verdad que es facilísimo hablar, pero si se tiene cierta claridad en ver los problemas, se tiene cierta claridad en ver las soluciones. El problema más grave de la Corrupción es su enquistamiento en el Estado, la Empresa y la Sociedad Civil. Un Sistema corrompido desde la médula solo puede atacarse de dos modos: Desde Dentro o Desde Fuera. La solución “Desde Fuera” se ha probado muchas veces, y ha chocado con poderosas resistencias, y aunque parece más efectiva y tentadora, hoy ya no está de moda. La solución “Desde Dentro” es condenadamente fácil, pero lo fácil es difícil: Es tratar a los delincuentes como delincuentes y combatir al fuego con fuego, y esto no se consigue de la noche a la mañana. Como en todo, hay que comenzar por el principio, y el principio es una cuestión política: que la gente señale a los delincuentes con el dedo y diga: Estos son delincuentes.

Condena Política   

La Corrupción carece de sentido del Humor, salvo ciertos cavalieres. Por ello no sabe ni puede defenderse de la vergüenza pública, responderá primero con el silencio y el acallamiento, que para eso controlan los medios. Sólo en segunda instancia serán agresivos con el sarcasmo, la ironía, la burla y la superioridad intelectual. Recurren ahí a “argumentos”: Falacias, calumnias y mentiras. Crecer en un ambiente de silencio es más fácil que crecer a la luz del día, la gente ve juntarse tipos cada vez más impresentables, y las reputaciones se erosionan y derrumban. Las redes clientelares mafioso-delincuenciales-periodísticas son cada vez menos capaces de engañar a una cantidad respetable de la población, a no ser convenzan que todos son lo mismo a punta de machaconas insistencias y de llevar la gente al hartazgo. La Condena Política empieza por decir del pan que es pan y del vino que no es aceite: Si una encuesta dice que para un 40, 50 o 60 % de la población el “Hacer Obra” es tan valioso como “Robar”, pues dejémonos de tonterías y digamos directamente que hay gente que es o Estúpida o Cómplice, y que si esa población es coherente que se deje de bobadas y le enseñe a sus hijitos lo importante que es ROBAR, y les envíe a colegios donde se enseñen estas habilidades. Total, lo que importa son los Valores.

Colofón

En realidad, si fuéramos coherentes, deberíamos dejarnos de lo que en México ya llaman “diatribas semánticas” y lanzarnos de frente a una Operación Manos Limpias de desmantelamiento de argollas y mafias. Pero parece que aun no estamos preparados para semejante grado de desarrollo social, y que la situación deberá empeorar antes de mejorar,  y llegar primero a un punto de crisis insoportable. Que el que tenga Oídos, Vea. Que el que tenga Ojos, Oiga. Y después, que no se quejen.

viernes, 21 de junio de 2013

ERA CIERTO EL SICOSOCIAL o Periodismo en caída libre

ERA CIERTO EL SICOSOCIAL o Periodismo en caída libre

La información es demasiado importante como para dejarla
en manos de los periodistas.
(Pierre Bourdieu)


Acaba de publicarse algo de lo más interesante. Según acaba de escribir en el diario La República el periodista Augusto Álvarez Rodrich, había sido cierto que entre el 2006 y el 2011 se planeó y ejecutó un sicosocial consistente en una Campaña Mediática de Demolición dirigida contra Ollanta Humala Tasso, actual presidente de la República. 


Dicha campaña habría tenido como parte de sus objetivos el deshumanizar a Ollanta Humala, o si este no era un objetivo específico a conseguir, pues resultaba entonces un medio para lograr que no accediera a la presidencia de la república, objetivo general del Operativo Sicosocial. Vale decir habría en este caso una intromisión sumamente interesante de los Propietarios de los Medios de Comunicación, los Empresarios que los financiaron y sus empleados en planilla, entre los que uno de los más inteligentes indudablemente es Álvarez Rodrich. Añadamos a esto los evidentes intereses políticos del apra entonces en el gobierno, y del fujimorismo experto en estos temas de manipulación mediática, que no son inocentes palomitas invitadas al banquete, y tenemos entonces el Sicosocial completo.

Añadamos a esto la ramplonería cada vez más evidente del periodismo nacional, la incapacidad para hilvanar ideas sin permiso del editor, la evidente manipulación mediática, las muy notables dificultades semánticas y de sindéresis con las que luchan denodadamente (y sin éxito) la gran mayoría de los llamados periodistas, en su calidad de carne de cañón que los grupos de poder envían al frente cuando quieren tumbarse a los que les estorban. Estos hechos denotan que los Medios de Comunicación están cuidando su presupuesto, contratando chibolos baratos que no saben, y especialmente con dificultades a la hora de ejercer las habilidades del pensamiento y la crítica, que es a lo que verdaderamente sí le tienen miedo los que la mueven.   

Sicosocial, el hijo negado hasta ayer

Este Sicosocial fue negado en todos los idiomas y se dijo hasta la náusea que no existía, que estaba en la imaginación, que cómo se les ocurría, que era montesinismo, que Ollanta no era importante y que lo tenían - perdón ... estaba - bajo en las encuestas. Es decir se le mintió con descaro y planificadamente a toda la ciudadanía que preguntó. Y se dieron los mismos argumentos que se dan hoy en día, sin mayores cambios, cuando se les pregunta lo mismo o parecido: Yo no Fui, los Políticos no establecen la Agenda Periodística, Ollanta no es noticia, eso es atentado contra la Libertad de Prensa.

Obsérvese que el Sicosocial tiene un notable planeamiento y ejecución, y en él participó toda la DBA, incluyendo hueleguisos y espontáneos lanzados al ataque y que buscaban ganarse alguito de la nada escueta financiación cuya procedencia no conocemos, pero como nacimos ayer tampoco nos imaginamos. El asunto no solamente fue titulares de periódicos y noticias de radio y TV. Al ninguneo y satanización digitados se sumó la persecución judicial, a fin de atarle las manos al candidato y retenerlo en Lima con febles acusaciones que al final - oh, qué raro - se cayeron solas. Es que ya sabemos a quien obedece el Poder Judicial, de dónde proceden los Narcoindultos y adónde se envían las investigaciones al respecto. Interesante fue observar a los sicarios mediáticos del extranjero (los de acá eran muy ignorantes e incapaces), incluyendo el aporte egregio del fujimorismo: un Vidente Brasilero que se encontró el pasaje a Lima en la calle, y vino "espontáneamente" a predecir el triunfo de Keiko. Claro que dicen que entre Fujimori y Montesinos no hay vínculo alguno. Sólo guiñitos de ojos.

Manipulación mediática

Como es obvio para los usuarios de sus neuronas, el sicosocial duró desde 2006 hasta el 2011, en que repentinamente Ollanta Humala adquirió Calidad Humana gracias a que ganó las elecciones abriéndose paso en medio del cerco mediático que hoy en día se le quiere imponer nuevamente. En todo caso, el que esto escribe y muchísimos peruanos votamos por Ollanta Humala, y no por ningún editor periodístico. Los contenidos.basura de la TV Ídem están allí hace años y reflejan una intencionalidad política, aquí en el Perú y en toda América Latina. Cansa escucharlos hablar solos y decir monsergas con pose de intelectual. Como  padres y madres de familia conscientes nos preocupa que los que Ponen la Agenda Periodística sean Alan García, Gisela, Cacho, Aldo, Laura, Bayly, Federico, Combate, Guerra, Aurelio Pastor, Rafael Rey y demás personajes de cuestionable calaña. En mi casa NO se prende la TV en la mañana, rezuma mucho cadáver, mucha sangre, mucha tripa sanguinolenta; mucho sicosocial, demasiada autocomplaciente ignorancia de gentes que se dicen a sí mismos periodistas. Trato de cuidar el cerebro de mis hijos, no vayan a creer que esa es manera de expresarse y esos los pensamientos que deben tenerse. Yo no voté por esos editores que dizque ahora hacen la Agenda-Setting, que ponen ignorantes a digitar noticias, a redactarlas y mal leerlas. Si los periodistas quieren defender a sus colegas, sus jefes y sus sueldos, por favor por lo menos háganlo de manera que parezca inteligente, o cuando menos - ya que todo no se puede - sin faltas de ortografía y sindéresis. Tal vez entonces les prestemos algo de credibilidad.  

En consecuencia

Considerando ... 

... que no existen cifras confiables sobre la Delincuencia en el Perú. Ni sobre la mayoría de cosas que importan

... que lo único que realmente sabemos es que MILES DE DELINCUENTES FUERON INDULTADOS y puestos en la calle en el Gobierno de Alan García, aparentemente después de pasar por Caja. 

..., que a todos los corruptos y delincuentes la prensa los trata con guante blanco - excepto si son pobres - y les hace constantes lavados (de cara).

... que las Toneladas de Clorhidrato de Cocaína en casa de Kenji no merecen titulares periodísticos.

... que los discursos de Alan García - el principal acusado de corrupción en nuestro país - son televisados para solaz y esparcimiento de la DBA y efectos de lavado de cara 

... que todos los días y desde hace varios años TODOS los noticieros incluyen noticias policiales con abundancia de sangre y tripas y sicosociales donde se muestra un discurso ambivalente sobre la Policía Nacional.

... que esto ocurre en varios países latinoamericanos, lo que demuestra que el asunto está planeado, digitado y ejecutado por fases ... y por ende financiado..

... que la Prensa constituye un grupo de poder con vínculos políticos y financieros de alto nivel, y que existe no para informar sino que tiene como preocupación fundamental que ellos y sus socios lucren y ganen plata.

... que el espectro electromagnético no les pertenece a las empresas sino al pueblo que le delega al estado para su concesión para el cumplimiento de fines sociales.

... que todos los medios de comunicación gritan al unísono que el principal problema es la Inseguridad Ciudadana, pero no dicen nada sobre la corrupción y os narcoindultos y más bien le dan cátedra al principal responsable.

... que no existe la más mínima autocrítica ni autorregulación, lo que quiere decir que seguirán sirviendo sangre coagulada para el Desayuno todas las mañanas, que continuarán con os sicosociales, y que además defenderán ese vampiresco menú con su característica petulancia y pedantería..

... que existen evidentes vínculos entre ciertos grupos políticos con la Corrupción, la Delincuencia, el Narcotráfico y el Crimen Organizado, y que la Prensa es cómplice al no denunciarlos y usufructuar de sus ventajas.

... que en ejercicio del uso del cerebro que nos quieren expropiar, y puesto que hubo un sicosocial  de cinco años de duración, procedemos a sumar Uno más Uno y ...

QUEREMOS SABER:

¿Es dable pensar que hay un Sicosocial para aumentar la Sensación de Inseguridad Ciudadana con fines políticos?

Colofón

El que tenga Ojos, que Oiga. 
El que tenga Oídos, que Vea. 
El que tenga cerebro, úselo.
Apaga la TV.  

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lunes, 13 de febrero de 2012

NARCOTRÁFICO Y TERRORISMO



“Decir de lo que es, que es, es verdad. Decir de lo que no es, que es, es mentira” (Aristóteles)

Sendero es ahora un Huachimán de los narcotraficantes” (Anónimo)

Ahora que ha caído el camarada Artemio, último miembro del Comité Central histórico de Sendero Luminoso, tratemos de ver las cosas con cierta objetividad, sin tratar de forzar las percepciones con falsos triunfalismos o escepticismos interesados. Las gafas ideológicas que los medios de comunicación le clavan a la ciudadanía no son inocentes. Echemos al fresco nuestro punto de vista, y tratemos que sea lo más esclarecedor y equilibrado posible.

Narcotráfico y Terrorismo

Impuesto desde instancias de mayor poder, el término “narcoterrorismo” fue machacado sin piedad desde los medios de comunicación. Como las palabras significan algo, emplearlas no es casual. Combinar los términos “Narcotráfico” con “Terrorismo” tenía y tiene un sentido determinado. Significa vincular uno y otro de manera más o menos indisoluble, de manera que no sea posible pensar el uno sin pensar el otro. Y ello sería objetivo si es que en la realidad eso hubiera estado ocurriendo. Que la gente piense subjetivamente que las cosas son relativas y que todo depende del punto de vista no implica que necesariamente así sea. Si me pegan un balazo o me ponen un coche bomba, ahí no hay nada de “relativo” ni “subjetivo”, no es que me he muerto para mí y no para el resto. Como la cosa es clarísimamente real, el resto son especulaciones vacías y retorcimientos de palabras y conceptos. No hay nada de relativo ni de subjetivo en un cadáver. Si el término “narcoterrorismo” hace fortuna es debido seguramente a que algo describe. Vale decir que la percepción social de ese grupo de gentes armadas trata de encontrar una palabra que dé razón de ellos, de quienes son y por qué hacen lo que hacen.  Por ejemplo, que el prefijo “Narco” esté delante de “terrorista” denota que lo “narco” está primero. Es decir, que el Narcotráfico domina y controla al Terrorismo, de uno u otro modo. Tratemos de analizar el asunto desde aquí.

Terrorismo

El Terrorismo es el empleo del Terror con fines políticos. Es un método de hacer política con violencia, que se emplea tanto en la guerra convencional como en los conflictos armados no convencionales. Los actores del Terror importan relativamente poco para determinar si es que hay Terror o no. Es un tema de método. Los estados, las organizaciones políticas y militares, cualquier grupo que aterrorice a la población para obtener réditos políticos, es Terrorista. Sendero Luminoso era un grupo que pretendía tomar el poder político para ejecutar su muy particular visión del mundo actuando desde el estado, y orientaba todas sus acciones en esa dirección. En ello no se diferenciaba de ningún partido político, aunque sí en sus métodos.

El método fundamental que Sendero Luminoso consideró adecuado para alcanzar el poder fue la Violencia. Hay por desgracia, demasiadas formas de Violencia. Una de estas modalidades de Violencia aplicada a la Política es el establecimiento del Terror, y Sendero Luminoso privilegió esta modalidad hasta el punto que resultaba verdaderamente descriptivo llamarle Grupo Terrorista. Podríamos decir en abstracto que en este caso el medio es el mensaje. Por eso es que Movadef no puede engañar a la gente avisada, porque no hay modo de pasar por agua tibia las decenas y centenares de miles de víctimas que la acción de Sendero Luminoso desató. Y eso no quiere decir que el Terror sea exclusivo de Sendero. Que se le quiera hacer exclusivo para limpiarse con disimulo la sangre, es otra cosa.

La condena absoluta e incondicional del Terror y de toda violencia como método de acción política es algo que nadie, absolutamente nadie, debería pasar por alto. Es hipocresía aceptar el Terror “en determinadas circunstancias” o aceptar un “ContraTerror”, o creer que el “Terror Blanco” es más mejor que el “Terror Rojo”.  Organización terrorista es la que usa el Terror, sea cual sea, venga de donde venga, no importa en nombre de qué. Sea de la entidad que sea, debe ser combatida con absoluta firmeza y sin ninguna duda ni murmuración. Terror es Terror. Que a Sendero Luminoso le haya divertido tener la casi exclusiva del método en nuestro país no quiere decir que no haya quien no se haya metido por los palos. Terror, lo repito, es Terror, lo haga quien lo haga, y lo que el Grupo Colina y malos elementos de las Fuerzas Armadas hicieron en esas épocas no fue agüita para chocolate. Esa es mi posición, puede que a algunos les guste, puede que a algunos no les guste.
      
Narcotráfico

El Narcotráfico es una actividad económica ilícita. Consiste en la obtención de ganancias a través de la comercialización de drogas psicotrópicas, es decir, de sustancias que alteran las funciones corporales – esta es la definición de Droga. Se realiza no para obtener el poder político ni el control del Estado, sino para llenarse obscenamente los bolsillos. Le interesa el poder político, por supuesto, pero no la guía una ideología más allá que la del Mercado Libre absolutamente irrestricto. Esto es, su poder económico transforma al narcotráfico en un Grupo de Poder. No tiene un interés acusado en capturar el aparato del estado, más bien de utilizarlo para su beneficio. Le vacila la Libertad de Empresa en abstracto, no las leyes ni las restricciones que la sociedad establece para defender a los ciudadanos del poder desmedido de las empresas y grandes corporaciones. Es aliado natural del extremismo de derechas, y seguramente le interesa financiar a aquellos cuya acción desreguladora les favorezca.

El Narcotráfico existía desde antes del Terrorismo. A diferencia de éste, ha estado creciendo, desarrollándose e internacionalizándose. Controla territorios, tiene zonas de producción, redes internacionales de distribución, abultadas cuentas en Bancos en algunos paraísos financieros, y una organización vertical y jerárquica. Puede poner en jaque la autoridad de los gobiernos, e incluso eventualmente capturarlos en parte o en todo, aunque como hemos dicho, prefiera actuar en la zona crepuscular entre lo legal y lo ilegal. En ese sentido es un enemigo mucho más poderoso e insidioso. Si no me creen, pregúntenle a los colombianos y los mexicanos.

Relaciones

Cuando la Sociedad Peruana destrozó el aparato de Sendero Luminoso a través de la acción combinada, aunque descoordinada, de las fuerzas armadas, policiales y civiles de nuestra patria, lo que quedaba de Sendero se encontró en serios problemas y trató de dirigirse a zonas donde no se les pudiera encontrar con facilidad. Habían tenido relaciones encontradas anteriores con el Narcotráfico, pero la necesidad tiene cara de hereje, y al final los débiles – el Sendero golpeado – terminaron en las manos de los fuertes – el Narcotráfico. Manos relativas, por cierto. Las columnas supervivientes de Sendero estaban en posesión de sus armas, y los narcotraficantes tampoco usaban pistolitas de papel. Eran dos fuerzas armadas, una frente a la otra, y al final la razón instrumental se impuso, y la forzada convivencia se probó provechosa para ambos. Así se produjo un extraño matrimonio de conveniencia.

Artemio y los remanentes de Sendero trataron de mantener cierta autonomía y algún control de sus propias decisiones, y a la vez ser objetivamente útiles a sus patrones y financistas. Su objetivo, obviamente, era apostar a durar, solamente a durar, y ser huachimán del narcotráfico no es tan desdoroso. Los objetivos mayores – tomar el poder político y el estado – no podían ser cumplimentados con los restos de un aparato político hecho trizas en la cúpula y en la base. Así que decidieron durar, y eso ya era bastante. Por el otro lado, los Cárteles y organizaciones narcotraficantes podían utilizar y utilizaron a Sendero Luminoso para invisibilizarse, en las formas de cortina de humo, pantalla, pararrayos y escudo protector. Muchos políticos se llenaron la boca hablando contra el Terrorismo y pasando cómodamente por alto el Prefijo. Las fuerzas policiales y militares se dedicaron a combatir a Artemio, y dejaron en segundo plano durante mucho tiempo al Narcotráfico.

Política práctica

En todo análisis político, lo que se hace o deja de hacer puede explicarse por dos buenas razones: O porque no se puede, o porque no se quiere. Si no se capturó antes a Artemio la pregunta es por qué. Si había medios – nos han dicho hasta la saciedad que el Perú está maravillosamente bien en plata – pues no acabo de explicarme porque se han tomado diez años en capturar a Artemio. Puede ser que suelto resultara más conveniente que preso. Una idea, no más, que suelto por lo que pueda valer. Es muy cómodo tener a quien demonizar y a quien echarle la culpa de una serie de cosas. ¿Miopía política, simple complicidad, indiferencia ideológica? Quién sabe. Cuesta pensar que hayamos tenido que esperar hasta que llegara un Presidente y un Gobierno que tratan de actuar en serio y no hacer sainete de la política para lograr una captura que según parece pudo haberse logrado hace mucho. Los medios siempre estuvieron ahí durante diez años. Quizá lo que faltaba era la voluntad política.

Colofón

Es importante por varias razones que el camarada Artemio haya caído. No solamente por el golpe que se le ha dado a lo que queda de Sendero, sino al desmantelamiento de la cortina que esconde al Narcotráfico y otras formas de violencia. También se satisface a la opinión pública, pues caen los responsables de la Violencia política. Artemio en particular parece cargar más de 1000 cadáveres sobre su conciencia, suponiendo que tenga alguna.  Naturalmente hay que seguir escrupulosamente la legalidad, respetar los Derechos Humanos, y condenar con absolutamente todo el peso de la Ley al culpable. De eso se trata ser civilizado. Siempre se puede ser bestia, pero eso sería igualarse con los violentos. En cambio hacer las cosas bien puede ser algo más molesto, pero en el mediano y largo plazo es mucho más rendidor. Y punto por hoy.  


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jueves, 18 de agosto de 2011

CONTRA LOS COSTOS DE LA CORRUPCIÓN -Parte 2


“Todos somos un poco ladrones.” (Álvaro Obregón, Presidente de México)

Hay diversas maneras en que las personas reaccionan ante el entorno social. En nuestra sociedad el delito y la corrupción están tan profundamente instalados, que nos podríamos preguntar a la iconoclasta, como en la primera parte de este artículo, hasta dónde la corrupción es tan realmente conveniente para la sociedad que en realidad toda lucha contra ella termina por ser una Finta más dirigida a la platea. Experiencia tenemos del despliegue fintero del gobierno próximo pasado alrededor de la “lucha frontal y sin atenuantes, con tolerancia cero” contra la corrupción, con el resultado de devaluarla, de repente adrede. Ciertas conductas están tan instaladas que resulta extraordinariamente difícil desprenderse de ellas, y la complicidad de los chiquitos con los grandazos es palmaria. Es que nadie quiere perderse los posibles beneficios de los actos corruptos. Si no me creéis, que cualquiera que haya trabajado en una dependencia pública o privada y no se haya tirado un lápiz levante la mano. La Corrupción no solamente se organiza como actividad económica en escala, sino también, muy al estilo nacional, a la informal, y aunque desde un punto de vista ético-moral tirarse diez millones de dólares o un lápiz son actos equivalentes, desde el punto de vista político no es igual. Si castigas el robo del lápiz y no el de los diez millones de dólares, mandas un mensaje clarísimo a la sociedad: “La pita se rompe por lo más delgado”, y no solamente no resuelves nada, sino que refuerzas las conductas y empeoras las cosas.

Vimos ya que hay relación entre delito/corrupción con la necesidad y su percepción, que esta relación ni es mecánica, ni se debe exclusivamente a la naturaleza humana, sino que las circunstancias, en especial las sociales, tienen una directa relación con la comisión de delitos. No hemos caído en la simpleza de creer que basta crecer en lo económico para que la corrupción y el delito disminuyan a niveles soportables. En esta segunda parte pretendo aplicar algunas de estas ideas a un par de sectores emblemáticos, sin pretender agotar el tema, que da para muchos tomos.

Corrupción, Pisco 7.9 y “Actos de Dios”

Hace cuatro años un terremoto de grado 7,9 en la escala de Richter sacudió Pisco y buena parte de la costa peruana. Fue un “acto de Dios”, es decir, una ocurrencia que no depende de los seres humanos. Ante estas ocurrencias las gentes solamente pueden soportarlos, resignarse, reconstruir y aprender de la experiencia, para hacerlo mejor la próxima vez que se caiga el techo encima, y a eso le llamamos Prevención. Sin embargo, los hechos posteriores desafían toda lógica. Los damnificados por el sismo han manifestado que por cuatro años los dejaron abandonados a sus propios recursos. La chamba de la reconstrucción se le empujó a las autoridades municipales y regionales, que parece respondieron lo mejor que pudieron con sus escasos recursos. En cambio, la acción del estado central fue equívoca, hasta el extremo de requerirse cambio de gobierno para reconocer el problema e iniciar los trabajos de reconstrucción.

La lógica elemental indica que un proceso de reconstrucción trata de poner las cosas en la situación que estaban antes de la emergencia, con mejoras y añadidos guiados tanto por el instinto de conservación – hacer antisísmico lo que no lo era -, como por la conveniencia – aprovechar para mejorar, sistematizar o reformar los servicios. Es decir, es una buena oportunidad para hacer las cosas mejor, o por lo menos para que la próxima vez la zamaqueada nos encuentre en mejor pie. Pero esto no pasó. Y cuando se pregunta por qué no pasó, la respuesta es inmediata: Corrupción. Cabe preguntarse por qué los principales problemas que indican los pobladores no se afrontaron en cuatro años Tratemos de ser imparciales. Para poder reparar lo destruido por un terremoto hay que hacer licitaciones. Lejos estoy de suponer que todas las licitaciones sean amañadas, pero es obvio que un porcentaje importante de ellas lo está. Ello genera costos evidentes. Cómo dice el refrán, quien mal concibe, mal pare. Cuando las licitaciones se hacen como sabemos, pasan cuando menos dos cosas: Se paga de más, y al final hay que volverlo a hacer. Vale decir, se gasta plata escasa en reparaciones que no se realizan, o si se hacen se malogran al poco tiempo. No es necesario un terremoto para que esto ocurra, es evidente para todos que los parchados de pistas no duran mucho, o que un departamento de estreno empiece a caerse al poco tiempo. Es que alguien puso menos asfalto, cemento o cualquier material caro, o sea alguien se ahorró ciertos “sobrecostos”. Si en circunstancias relativamente normales no se nota la cosa es porque los damnificados no tienen contactos con los medios, o los automovilistas toman otras rutas; pero en circunstancias como las de las secuelas de un terremoto, la cosa es tan evidente y tanta gente es afectada que debería ser más publicitado. Pero durante años esto no ha pasado, y los medios tienen responsabilidad en ello. Una pregunta legítima sería a cambio de qué se callaron la boca hasta el día en que el nuevo gobierno inició la reconstrucción de Pisco. Pregunta maliciosa: ¿Cuánto costó la corrupción en este caso?

Hubo en el gobierno pasado ciertas acciones, como la formación de un ente reconstructor, FORSUR, muy publicitado. El Partido Nacionalista en la oposición se opuso al enfoque dado al tema, y se le respondió – y a esto sí le dieron amplia publicidad – con insultos personales a la persona de Ollanta Humala de la persona a cargo de FORSUR, la que por cierto renunció al poco tiempo. En apariencia los objetivos de FORSUR fueron tanto “organizar” licitaciones que no funcionaron, como crear una planilla de remuneraciones para no sabemos quienes, aunque podemos especularlo. Entretanto, y muy empresarialmente, un Ministro de Estado del gobierno aprista, y candidato por el fujimorismo, presentó una nueva marca de Pisco: 7,9, percibido por muchos como una burla sanguinaria hacia los damnificados, o cuando menos como una penosa pérdida de contacto con la realidad. Una pregunta maliciosa: ¿Y para qué sirvió en los hechos la plata de FORSUR durante cuatro años? Pues para recuperar parte del centro de la ciudad y ciertos hoteles, diseñar un bonito plan nunca puesto en acción, y tratar de privatizar el puerto. Ah, verdad, me olvidaba del Hospital inaugurado por Alan García, sin funcionar por supuesto. Otra pregunta maliciosa: ¿Y las postas médicas, comisarías, tendido de agua y desagüe, pistas y veredas, viviendas? Bien, gracias. Y más preguntas maliciosas: ¿Calificarán estos actos como Corrupción? ¿Cuánto le han costado y le cuestan al país?

Corrupción y Seguridad Ciudadana

“Hay temas en los que cada vez que aumenta el ruido, la razón retrocede. Uno es el de la seguridad ciudadana; y el otro es el de la llamada ‘guerra contra las drogas’. No son iguales, porque la discusión del primero se asemeja a una asamblea de médicos medievales discutiendo remedios para una peste. En el segundo, antes que la ignorancia impera el prejuicio y, con frecuencia, la deshonestidad intelectual.” (Gustavo Gorritti, artículo)

Uno de mis programas de TV preferidos es “La Ley y el Orden UVE”. Algo que siempre me sorprende es la narrativa del principio, en la que se dice que hay dos grupos, uno que representa la Ley, la Policía, y otro el Orden, que son los Fiscales, lo que me sonó un tanto al revés de como en general nosotros asumimos el tema. Pareciera que entender a la Policía como imponedores del Orden es indicativo de la manera como entendemos el grave problema de la convivencia civilizada. Y es que quien pone Orden es o debiera ser, efectivamente, el Poder Judicial, la Policía solamente está ahí para aplicar la Ley. Y aquí empezamos a percatarnos de las dificultades, porque nuestra militarizada Policía no aplica la Ley, sino el Orden y para ello emplea la fuerza de las armas que la Nación le confía. La lógica militar no es la lógica ciudadana, y ello parece provenir del paternalista concepto implícito que nuestra sociedad debe ser “dirigida” por una autoridad que sabe lo que nos conviene. Ello presupone un grupo social que da las órdenes, mientras la indiada solamente está ahí para obedecer, y si no lo hace entonces debe ser castigada por la Fuerza Armada y la Policía, y se justifica ideológicamente diciendo que los reprimidos son “indios ignorantes”. Ello incluso podría haber funcionado si el grupo dirigente hubiera sido lo suficientemente ilustrado, o cuando menos que hubiera probado que tenía un proyecto de país, pero Basadre demuestra la deserción de las élites, y al final el grupo dominante no dirige, sino que maneja las cosas para sostenerse en el poder, y así se convierten en el mejor de los casos en peso muerto, y en el peor, en rémora para la Nación, en vez de un impulso hacia arriba para todos. Y así se le abrió la puerta a la corrupción, a su denuncia por parte de los pocos valientes que nuestra nación ha producido, y a la percepción del abuso por parte de muchos.

Una noticia muy reciente menciona el hecho de dos jóvenes mujeres Policías que se tomaron unas fotos picarescas, por decir lo menos, y que fueron difundidas, parece que sin su autorización. La condena provocada por la desmesurada cobertura de los medios es tan evidentemente exagerada, si la comparamos con la cobertura que se le da a actos de corrupción y delito descarado muchísimo más reñidos con la moral. Que unas señoritas se quiten la ropa y muestren sus dotes corporales a estas alturas no escandaliza ni al Arzobispo de Lima, pues ya lo vemos todos los días en los medios. Que una connotada congresista del fujimorismo se desgañite en nombre de una bien problemática moral pública me parece extremadamente gracioso. Pregunta maliciosa: ¿Qué bellezas corruptas se ocultan al “descubrir” que unas policías se quitaron la ropa? El extraño asalto a la niña Ariana Reggiardo, condenable por donde se lo vea, no hubiera merecido cobertura de los medios si su honorable señor padre no fuera un Congresista de la República. Probablemente este hecho determinó la fulminante acción de la Policía, a la que vemos actuar con rapidez y eficiencia en casos como éste. Algo así ocurrió también con el expresidente del Congreso, el honorable Javier Velásquez Quesquén, que tras ser pasteado por marcas, terminó asaltado en la vía de Evitamiento, ante su, suponemos, tremenda sorpresa. Ahí también la Policía se apuró. Dos días después aparecía un evidente “cherry” periodístico, reconocible porque la Policía entraba con violencia en un sitio donde los supuestos sorprendidos asaltantes y delincuentes estaban arrodillados esperándolos. Por lo menos nos gustaría que los cherrys los hagan bien. Pero es mucho pedir, parece. Los servicios policiales, por los que todos los ciudadanos pagamos, se le dan a algunos y a otros no. Pregunta maliciosa: ¿Cuánto cuesta esto diariamente al país? ¿Qué pasaría, si como fue el caso de Fonavi, promovemos un referéndum para que nos devuelvan esa plata que gastamos en una Seguridad que no recibimos?

Otra perlita. Desde los años 90 se le proporcionó a la Banca y grandes empresas seguridad a bajo costo, gracias al sistema “Uno por Uno”, que se disfrazó de penuria fiscal, y que en estos últimos años se ha mantenido a pesar del crecimiento económico. En cualquier parte esto se entiende como una extracción de remuneraciones para convertirlo en utilidades, pero aquí le llamamos “una manera de mejorar las remuneraciones de los sufridos policías”. Tal vez también haya servido para sustituir el muy costoso sistema de la coima – que no por ello ha desaparecido, cualquier automovilista lo sabe – por uno de cupo. Pregunta maliciosa: ¿Quiénes ganan con el sistema de cupo?

Ojo que no me estoy metiendo con los ascensos, las asignaciones de personal, la caja militar-policial y otras lindezas que configuran una corrupción institucionalizada. Ni tampoco con los Jueces y Fiscales, que se merecen su capitulito aparte. En un contexto como éste, y considerando que los sueldos policiales son risibles, la corrupción informal de la coima ejercida por los policías de a pie es casi, casi, casi disculpable. Pregunta maliciosa: ¿Cuánto ha costado y cuesta la corrupción institucionalizada?

Narcotráfico y cómo la plata llega sola

Que hay vínculo entre la Corrupción y el Narcotráfico es tan evidente como que la noche sigue al día, así que ni trataré de demostrarlo. Lo que no queda muy claro es la relación del actual Sendero Luminoso con ella, pues nos han vendido ideología en vez de realidad, y cuando esto ocurre lo esencial se escapa tanto en los hechos como en las interpretaciones. Muchas personas que tratan objetivamente de llegar a la verdad son acalladas con irrelevantes argumentos ideológicos, cuando no con insultos. Aunque despojarse de lo ideológico es complejo, en especial al interpretar hechos, lo es más cuando se trata de esconderlos. A algunos les gusta el discurso conservador – felizmente en vías de extinción – de que el problema básico es el comunismo y Sendero Luminoso, pues proporciona posibilidades interesantes de financiamiento y distracción de la opinión pública. Pero la realidad viene en nuestra ayuda cuando vemos el tema desapasionadamente y sin anteojeras ideológicas. El problema básico es el Narcotráfico y la corrupción concomitante. Sin minimizar el problema del Terrorismo de las bandas sobrevivientes de Sendero Luminoso, es obvio que la mejor solución para el tema de Sendero es acabar con el Narcotráfico, lo que haría que lo que quede de Sendero tendría que dedicarse al cultivo de violetas africanas o a la meditación Zen. Los jirones ideológicos de un grupo cuya única trascendencia es su expertisse en proporcionar sicarios al narcotráfico no parece que puedan sobrevivir sin el financiamiento narco.

Es obvio que entre los costos que el narcotráfico le propina a la sociedad peruana están los de la corrupción. Aunque este es también un problema policial y de seguridad, tiene aristas en muchas direcciones. La erosión del sistema político llegó a niveles paradigmáticos en Colombia, cuando los cárteles estuvieron a punto de sustituir a los gobiernos locales. En un contexto de retraso económico y social, las oportunidades laborales que el narcotráfico brinda son un señuelo para muchísimos jóvenes que se encuadran en sus filas. En nuestro país se sabe, aunque no se dice, que hay regiones enteras que dependen económicamente de las ganancias del narcotráfico insufladas en la economías locales. Las empresas no preguntan de dónde viene la plata que ingresa en sus arcas, y es sabido que hay un flujo de moneda extranjera más o menos notable que ingresa al país por concepto de “sobreganancias” de la cocaína y otros productos análogos. Hay evidentes vínculos entre la actividad del narcotráfico y otras actividades ilegales, como el contrabando y el régimen de esclavitud de niños, o semi-legales, como la Minería Informal. Es posible que exista una bancada en el Congreso financiada en todo o en parte por narcotraficantes. Es posible que uno de los principales ingresos de muchos jueces y abogados, y tal vez secciones enteras del Poder Judicial, provenga de la actividad del narcotráfico. Las Fuerzas Armadas y Policiales, mal armadas y mal pagadas, han sido y son objeto de corrupción, bajo diversas formas. La práctica del cupo está difundida, y la Lucha contra el Narcotráfico parece tener por finalidad el mantenerla para siempre. Demasiada gente gana demasiada plata con ello. La prensa puede ser, dado el caso, comprada, y su capacidad de manipulación de la opinión pública puesta en venta al mejor postor para tender cortinas de humo. La opinión pública convive con el consumo de drogas de todo calibre, y no parece haber una política de protección de los niños y adolescentes. Si fuéramos más suspicaces podríamos ver en el origen de todo esto un reparto de bienes y servicios que compensa la falta de un estado y una sociedad comprometidos con la Nación. Y no es solamente, como dijimos antes, un tema ético-moral, como algunos gustan de vender, aunque tiene esas aristas. Es demasiado obvio que las agendas de las instituciones que tratan con el problema parecen estar influidas fuertemente por la circulación de efectivo proveniente de esta actividad claramente ilícita, ilegal y dañosa por donde se le mire.

Para colmo, no hemos sido capaces, como en el tema minero, ni siquiera de añadir valor agregado a nuestro producto de exportación, limitándonos a poner la materia prima mientras otros se llevaban las grandes ganancias. Y todo esto significa una sola cosa: Corrupción. Como dice Shakespeare, conocedor profundo de la naturaleza humana, la culpa de que estemos como estamos no es de nuestro destino, es nuestra. Nos guste o no nos guste, como señala con claridad Gustavo Gorritti – uno de los pocos periodistas de nuestro medio con la hombría de no tapar el sol con un dedo -, en este tema impera el prejuicio y la deshonestidad intelectual. Y se entiende, cuando se defiende la plata. Si sumamos los costos de la corrupción que fomenta el narcotráfico, ¿a cuántos centenares o miles de millones de dólares llegaríamos cada año?

Otra Conclusión

El problema de la Corrupción es que es un tema con más brazos que un pulpo y más aristas que un cubo pentadimensional. Confieso que cuando uno mete la cuchara en esto, no hay cuando terminar. No sé si haré una tercera parte, o una cuarta o quinta, sobre este tema. Pero lo que sí es seguro es que seguiremos mirando. Punto, por hoy.
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VIENE DE: CONTRA LOS COSTOS DE LA CORRUPCIÓN - PARTE UNO - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/08/contra-los-costos-de-la-corrupcion.html

miércoles, 17 de agosto de 2011

CONTRA LOS COSTOS DE LA CORRUPCIÓN -Parte 1


"No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!" (Groucho Marx)

Introducción

La Corrupción es una lacra social. Es bueno siempre empezar por esta constatación. Mucho se ha dicho y escrito sobre la Corrupción, y se justifica por lo difundida que está en nuestra sociedad, aunque se corre el riesgo de caer en percepciones puramente morales, lo que por desgracia casi siempre es una puerta abierta hacia la banalidad. Cuando se habla de corrupción puramente a partir de un “deber-ser” se corre el riesgo de perderse la realidad, lo que no lleva a ninguna parte, si no es a simples declaraciones plenas de lirismo pero vacías de contenido. Una aproximación menos solemne y más suelta de huesos tal vez sea más pertinente. Empezamos por una definición, entonces, y encontramos ésta, que funciona bien para lo que queremos decir: Corrupción es la obtención y acumulación de capital u otro tipo de beneficios por medios ilegítimos. Nótese que no nos referimos únicamente a los medios ilegales, pues en nuestro hermoso país, muchas prácticas corruptas han sido cubiertas, ocultas o protegidas desde el poder por medios perfectamente legales. Por cierto, esta definición, y harto de lo que diremos en este artículo muchas veces sin comillas, proviene de Ordóñez y Sousa, “El Capital Ausente”, Club de Inversión, Lima, 2003, Volumen V, página 1382 y ss.

Corrupción y Sociedad

La corrupción es un hecho que escapa a la esfera estrictamente política, y se encuadra en la vida social. Como la delincuencia en general, la hay en todas partes, la hubo en todos los tiempos, y probablemente a pesar de todo lo que se haga contra ella la seguirá habiendo. ¿Por qué? Por la razón más sencilla del universo, la simple constatación empírica que nos muestra que la corrupción es una constante social, presente aún en las sociedades más opulentas y ordenadas, en todos los sistemas socio-económicos y en todos los tiempos. Ello no significa que no podamos y debamos luchar contra ella, simplemente significa tipificar al enemigo para combatirlo con mayor eficacia. Una primera constatación sería entonces que la Corrupción – como la forma de delincuencia que es - no tiene carácter digital, sino más bien analógico. Con esto pretendemos decir que las acciones anti-corrupción no tendrían como conclusión su erradicación completa, sino su reducción a niveles “tolerables”. Una buena pregunta sería qué significa un “nivel tolerable”, tema espinoso, pero en el que podemos adentrarnos con alguna solvencia pensando en términos de incidencia. Como hipótesis podríamos decir que las conductas de corrupción “socialmente admitidas”, como las conductas delictivas “socialmente admitidas”, deberían ser excepcionales en la conducta social general, y no “la regla” de conducta social. Le dejo a los científicos sociales y a los políticos especializados en el tema la determinación de las causas, características y consecuencias, y la elaboración de medidas e indicadores que puedan medir su incidencia en la conducta social. Me limitaré a señalar en adelante algunas aproximaciones que puedan contribuir a una comprensión más cabal del problema. Por lo demás no podemos dejar de preguntarnos si la persistencia del fenómeno de la corrupción no será convenientemente manejado y difundido para consumo de las masas, para fomentar una resignación social y justificar una frustración social, que desde hace décadas si no siglos sufrimos los peruanos, y que ha conllevado a la reducción de los estándares éticos y morales. La percepción de la Corrupción como un monstruo invencible desmoviliza a las gentes y las acostumbra a convivir con ella. Muy conveniente.

Los Costos de la Corrupción

¿Por qué la corrupción es “mala” para la sociedad? No tratamos de hacer una aproximación desde una ética, sino desde una perspectiva instrumental. Cabe en consecuencia preguntarnos por los “costos” de la corrupción. Es decir acudir a un cierto tipo de análisis costo-beneficio de la actividad de lucha contra la corrupción, y ver si en verdad es conveniente hacerlo, o de repente es mejor dejar las cosas como están. En una perspectiva científico-especulativa, podríamos abordar el tema con una pregunta provocadora e iconoclasta: ¿Hasta qué punto la Corrupción puede ser un hecho correcto o conveniente? No vivimos en un mundo perfecto, las necesidades de la supervivencia colocan a las personas en un dilema imposible de soslayar: ¿Caeríamos en hechos corruptos si nuestra supervivencia estuviera amenazada? Y la respuesta obvia es que sí, dado que el valor de la vida es superior a todos los demás, excepto tal vez para algunas personas. La experiencia terrible de los Campos de Concentración, por ejemplo, muestra que la corrupción florece en la escasez de recursos, percibida como atentatoria contra la supervivencia, lo que nos da como pista de análisis una doble vinculación de la Corrupción con la escasez y con la necesidad de sobrevivir.

Un supuesto de partida

Partamos de un supuesto: Las personas no caen en actos delictivos o corruptos a no ser que carezcan de recursos para su supervivencia. Podemos suponer un estado “A” en el que las personas partirían de la necesidad de la supervivencia, y una determinada posesión de medios para superarla. Si creyéramos en la bondad fundamental del ser humano – suposición arbitraria y sumamente discutible – la comisión de actos de corrupción o delictivos se produciría cuando la gente perciba un estado de necesidad que solamente podría resolverse a través de medios “corruptos” o “delictivos”. La percepción es cosa subjetiva, no realidad objetiva, lo que haría depender la comisión de actos delincuenciales o corruptos de la “sensación” de indefensión que las personas sientan en un determinado entorno social, y la percepción palmaria, adjunta e inmediata de que la única manera de resolver esa indefensión es cometiendo actos corruptos o delincuenciales. Se transitaría entonces del estado “A” no-corrupto a un estado “B” corrupto. Algunos creen que este tránsito se produce debido a la pérdida de la base axiológica “A”, lo que a veces se le llama “perder los valores” o “no tener valores”. Es obvio que no es esa nuestra creencia.

Corrupción y Escasez

Por sentido común sabemos que existe relación entre escasez de recursos y corrupción. Desde la construcción de las Pirámides los administradores de los recursos comunes chequean su uso al milímetro, porque es bastante obvio que los recursos, por más abundantes que sean, no son repartidos de manera que resuelvan plenamente las necesidades de las personas, y su misma escasez plantea el problema de quién se merece la mayor y mejor parte de la torta. ¿Basta tener hambre para merecer que te den de comer? Supuestamente sí, es la idea de los Derechos Humanos y demás grandes avances sociales producidos desde la rebelión de Espartaco en adelante. Pero lo cierto es que mi derecho a la Vida es bastante menos útil que un salvavidas si me estoy ahogando en medio del Océano. La posesión del recurso salvavidas me será disputada si lo que está en juego es la vida como se enteraron, y no del mejor modo, los náufragos del Titanic. En un entorno de riesgo absoluto para la supervivencia los actos delictivos, corruptos o simplemente opuestos a la ética, aparecen espontáneamente. Si el último tigre de Siberia amenaza la vida del más ambientalista de los ambientalistas, y éste contara con un rifle, sospecho que la consideración de la extinción de una especie sería ampliamente superada por la consideración de la supervivencia propia de este particular espécimen de la especie humana, y no creo que podamos culpar al ambientalista en cuestión. Vale decir, sí hay una relación entre delito y pobreza, aunque no es mecánica ni se puede resolver con consideraciones absolutistas ni con principios previos. Ser pobre no te hace delincuente o corrupto, aunque algunos parecen hacer esa asociación. Parafraseando a Borges, yo soy yo, claro, pero mis circunstancias tienen mucho qué decir, tanto que pueden modificar mi yo. De otro modo, no habría conflictos éticos.

Corrupción y percepción de necesidad

En las circunstancias sociales, fuera de lo que los anglosajones llaman “actos de Dios”, la percepción de mi necesidad difiere de la percepción de la escasez. Se puede de alguna manera comprender que en el trance de la supervivencia física la ley del más fuerte se haya impuesto durante el hundimiento del Titanic entre los náufragos, pero la cifra de los rescatados mostró otro hecho más dramático: Se salvaron más varones de primera clase que niños de tercera clase. En lo cotidiano, se supone que los recursos están ahí y que hay que repartirlos adecuadamente para evitar la muerte de las personas. Ha sido así desde que las sociedades superaran la condición de manada. Las manadas poseen un sistema jerárquico, basado primariamente en la fuerza y secundariamente en un cierto determinismo conductual, definido por los conceptos de Darwin y Wallace sobre la evolución de las especies. El fuerte puede deshacerse del débil, pero lo necesita para hacer manada, y la manada sobrevivirá donde el individuo no puede hacerlo. Cuando los seres humanos crearon culturas, sociedades y estados, básicamente crearon sistemas para repartir recursos más o menos presidido por cierta racionalidad, y así nació la Economía. No nos metamos en intríngulis históricos. En las actuales sociedades de mercado el reparto es más o menos eficiente dado que relaciona la productividad social de la persona con su remuneración, colocando bienes y servicios a su alcance para emplearlos en subvenir sus necesidades. La primera clase de un Curso de Economía lo muestra al relacionar el mercado de productos y servicios con el mercado de factores. Las personas en la sociedad somos a la vez productores y consumidores, lo que implica un orden social, que las gentes perciben como garante de la supervivencia individual. Las gentes apuntalan con su aceptación una sociedad que asegure la supervivencia, y luego la justicia, en el reparto de los recursos, y la sensación de necesidad queda paliada o incluso eliminada. En cualquier sociedad la comisión de delitos o actos corruptos es mal vista y socialmente rechazada, no por cuestión moral – que se estructura a posteriori – sino por la percepción de que cuando llueve, todos se mojan, es decir que la delincuencia o la corrupción “no se justifican” en circunstancias sociales “normales”. La condena social que da soporte a la Lucha contra la Corrupción no se debe a la percepción de la escasez o de la propia pobreza, sino por la percepción de distorsiones en los mecanismos de asignación de recursos sociales que afectan la necesidad de supervivencia o de resolución de las necesidades. Si se distingue la Injusticia como criterio de reparto de recursos, la gente pitea. Mientras mayor sea la percepción de que los actos delictivos o corruptos son tolerados y quedan sin castigo o sanción social, mayor es la anomia social, más limitada la noción de bien común, más generalizada la Ley de la Selva.

Un ejemplo viene a cuento: Un amigo viajero que atravesó la India me comentaba que en dicho país la fuerza policial es bastante inoperante y corrupta. No sé hasta donde sea verdad, pero mi amigo es acucioso: El nivel del delito aparentaba ser bastante bajo, y la tranquilidad social aparentemente muy alta, en especial considerando la cantidad de población involucrada y la comparativa pequeñez del sistema policial. Nuestro amigo hizo preguntas y metió la nariz en el tema, y se le dijo que la eventual comisión de un delito en Mumbai, Kerala o Benarés era inmediatamente castigada por súbitas multitudes furiosas y enardecidas que vejaban al faltoso hasta el extremo de matarlo. Es obvio que la fuerza policial aquí es, si no prescindible, cuando menos orientada a objetivos diferentes del de la represión del delito, que a creer a mi amigo, era una necesidad social de la que la misma población se preocupaba. Atribuimos este fenómeno a que la cohesión social existente era muy fuerte, y se había convertido con los siglos en una ideología ético-moral integrada en la conducta social. Las gentes se toman la justicia por su mano cuando en su ser social perciben “permiso” ético-moral para ello, y cuando la circunstancia lo amerita. Esto, que ocurre también en muchas comunidades en nuestro país, parece ser una forma primaria de “administrar justicia” y “reprimir el delito”, aunque entre nosotros pareciera originarse más que por una ética social previa, por una contrarrespuesta a la inanidad del discurso oficial del “deber-ser”, tanto como a la ausencia de jueces, fiscales y policía eficientes y limpias de corrupción.

Corrupción y economía

Cuando Adam Smith conceptuó los principios fundamentales del mercado y el tema de la “mano invisible” ordenadora de la economía, constataba los hechos tal como los entendía, pero además los acompañaba de ciertos principios ético-morales que les daban sustento. Los especialistas nos dirán cuanto entraba el uno en la otra, pero lo cierto es que en el actual desarrollo de la Ciencia Económica el hecho ético-moral es puesto de lado por los economistas, lo que refuerza las posiciones duras de una economía positiva sin rostro humano, dejando sin solución lo que pasa con los que no están en el mercado de factores, es decir poseen poco, o no poseen, medios de pago: Niños, ancianos, personas con discapacidad, desempleados y excluidos de todo género y especie. Pensadores como Malthus y moralistas como De Foe, autor del Gulliver y de un inquietante opúsculo sobre qué hacer con los niños pobres ingleses del siglo XVIII, observaron desde puntos opuestos y complementarios la contradicción: Todo suena muy bonito, pero si los recursos crecen menos que la cantidad de bocas a consumirlos, entonces sí que estamos en problemas. Y de ahí que la justicia no baste, se necesita el crecimiento económico también.

Esta contradicción la podemos encontrar en los discursos de las diversas posiciones políticas. Los seres humanos asumimos, parece, dos posiciones filosóficas básicas sobre la naturaleza humana: Una presupone que los seres humanos somos bestias instintivas, y deja el asunto al recurso de la fuerza, y los que no la tengan que se fastidien; mientras que otra presupone al ser humano como producto de la cultura y la civilización, que enfrenta el problema racionalmente, buscando algún tipo de solución para las personas que por las razones que fuera no están en el reparto de la torta, o lo están de manera palmariamente desigual. Como contradicción es dramática, por el simple hecho que los seres humanos probablemente no seamos una cosa o la otra, sino más bien una combinación desigual de ambos, dependiente tanto del ser como de la circunstancia, y por ende la línea entre una conducta social “salvaje” y una “civilizada” resulta difícil de trazar desde cualquier punto de vista.

La supervivencia en la jungla

La diferencia entre asumir que nuestra naturaleza humana corresponde a nuestro pasado genético “salvaje” o a nuestro “civilizado” y “racional” presente cultural sería, por ende, una contradicción de base en la acción política. Desde una economía positiva y éticamente vacía dejar que los ancianos sin pensión de más de 65 años se mueran es un simple hecho estadístico e incluso conveniente, desde que no produjeron lo suficiente para agenciarse alguna suerte de jubilación. He notado que los que sostienen esta posición nunca lo hacen frontalmente y más bien colocan el hecho bajo la alfombra del bien común, manifestando que alguien tiene que pagarlo. Se asume este hecho y otros derivados de las diferencias sociales como “actos de Dios”, equiparable a desaparecer la pobreza desapareciendo a los pobres por vía del fusilamiento, por ejemplo. Un tema económico positivo(a) y éticamente vacío podría ser considerar el costo de las balas empleadas para desaparecer pobres como una importante inversión para combatir la pobreza. Fuera del evidente sarcasmo de la frase, estoy seguro que pocos economistas, por más positivos que sean, apoyarían esta posición en la realidad. Aunque a veces no parezca muchos economistas son buenos muchachos, pero la contradicción no desaparece con los buenos deseos. Y también es cierto que sus positivas preocupaciones son atendibles, pues es más que obvio que Pensión 65, el aumento del sueldo mínimo, Cuna Más, etc. tienen costos, y de alguna parte tienen que salir los recursos, tampoco se trata de ponerse anteojeras. El riesgo no es, como se piensa, que la economía no crezca, es caer en la ley de la jungla.

Una primera conclusión

El delito y la corrupción parece que siempre estarán con nosotros, a no ser un poco probable cambio en la condición humana. Pero eso no nos exceptúa de la tarea de combatirlas, considerando precisamente por esto que dicho combate debiera ser no una golondrina, sino un verano completo, es decir, una acción política permanente, sostenida y constante. La seguridad ciudadana y la corrupción son problemas álgidos en la agenda nacional, y es claro que el delito y la corrupción son hechos sociales cuyo conocimiento y análisis no depende únicamente de consideraciones filosóficas, ético-morales, económicas o políticas. Hay que conocer al enemigo para derrotarlo. En nuestra próxima entrega sobre este tema continuaremos reflexionando.
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CONTINÚA EN:  CONTRA LOS COSTOS DE LA CORRUPCIÓN - PARTE DOS - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/08/contra-los-costos-de-la-corrupcion_18.html

viernes, 24 de junio de 2011

GENERACIÓN NINI - LA SOLUCIÓN DEL EMPLEO


Las soluciones visualizadas al problema de la Generación NINI – Jóvenes que Ni estudian Ni trabajan – parecen estar en su misma formulación, es decir que este gran grupo de jóvenes que están en nada, más o menos uno de cada cuatro en el Perú, deberían por ende o estar encuadrados en el sistema educativo, o insertos en el mercado laboral. Veamos qué podemos aportar al respecto.

Una advertencia

Al cruzar datos no es difícil señalar un serio riesgo existente: Hemos superado a Colombia en el número de hectáreas dedicadas a la Hoja de Coca, la que, guste o no, es materia prima para la Cocaína, a su vez objeto de Narcotráfico. La experiencia centroamericana de los Maras demuestra que la existencia de montones de jóvenes NINI es el perfecto caldo de cultivo para proporcionar cuadros para las organizaciones de Narcotraficantes y otros delincuentes. Un encuadre de esta clase no es socialmente deseable, es de hecho extremadamente peligroso, en especial por la debilidad de las instituciones que deberían prevenir este problema, como el sistema educativo peruano; o enfrentarlo, como la Policía Nacional del Perú.

Centrados en el planteo del problema, el mantener a los jóvenes en el sistema educativo es interesante e importante, pero de hecho es un paliativo, considerando que tarde o temprano las gentes, educadas o no, crecen y deben trabajar para vivir. Además estar en el Sistema Educativo tiene un costo a pagar, sea por los interesados, o por el Estado vía Impuestos. La solución de fondo del tema pasa por una efectiva inserción laboral. No pretendo con esta idea despreciar ni echar por la borda experiencias como la de los subsidios para estudiantes en la Argentina, únicamente digo que tarde o temprano todos los niños crecen, y tarde o temprano habrá que complementar la solución educativa con estrategias efectivas de inserción laboral.

El problema del empleo juvenil

El Empleo adecuado de los jóvenes es parte del problema más amplio del empleo en general. Existe el desempleo abierto, así como el subempleo, forma paliada de desempleo. Esto se debe a tendencias globales generalizadas, a las que debemos prestar mayor atención, y que son muy estudiadas. El desempleo afecta más a los jóvenes, carentes de estrategias para emplearse con un mínimo de decencia, o incluso sin ella. Según la Ley 27802, que creó el poco efectivo Consejo Nacional para la Juventud, jóvenes son las personas entre los 15 y los 29 años. Para el año 2008 se registraron unos 8 millones de jóvenes en el Perú. De éstos, estaban en la PEA alrededor de 5,4 millones, y fuera de ella unos 2,6 millones. De los que estaban en la PEA, 432,000 eran desempleados abiertos, mientras que cerca de 4,3 millones tenían empleos precarios, definidos como carentes de Seguridad Social.

El caso es que algunos jóvenes peruanos sólo trabajan, otros sólo estudian, y otros trabajan y estudian. El Sistema Educativo peruano encuadra a unos 2,3 millones de jóvenes. Cruzando las cifras, llegamos a que los NINIS – que NI Estudian NI Trabajan - en el Perú serían algo así como 1,6 millones. Y ahí tenemos configurados algunos de los problemas a dilucidar, con sus soluciones de sentido común: ¿Qué hacemos con los desempleados? Pues crear oportunidades de empleo para ellos. ¿Qué hacemos con los subempleados? Pues crear oportunidades de empleo decente. ¿Qué hacemos con los NINIS? Pues encuadrarlos en el sistema educativo o insertarlos laboralmente en empleos decentes. Vimos ya que el problema aterriza en el empleo, incluso cuando hablamos del encuadre en el sistema educativo, del que conocemos sus taras en eso de preparar para el trabajo, a pesar de los ingentes esfuerzos al respecto. De hecho, aún encuadrando o re-encuadrando a estos jóvenes en el Sistema Educativo, necesitamos programar estrategias efectivas que les permitan acceder a un empleo decente a mediano plazo. Ello implica, a más de estabilidad macroeconómica y políticas de promoción de las actividades económicas, y sin darle tantas vueltas, entrenar a nuestros jóvenes en competencias laborales específicas y concretas que respondan a la realidad laboral presente o previsible en el mediano plazo.

Dificultades desde el lado de la promoción de las actividades económicas

El Perú es un exportador minero neto. La Minería en general crea pocos empleos directos, cuando menos en relación con la riqueza que extrae. Más interesante es la creación de empleos indirectos. Sin embargo, depende fuertemente de los precios internacionales, contamina, y no es sostenible en el tiempo. Se acaba el mineral o se hace antieconómico extraerlo, la empresa minera hace maletas, y la falaz prosperidad se hace humo. Sin embargo, la actividad minera así como es proporciona enormes ingresos, y políticas inteligentes deberían poder derivar parte de estos ingresos al cuidado del medio ambiente, a la creación de actividades económicas sostenibles, a la investigación científica y tecnológica, y a formar a nuestros jóvenes para desarrollar actividades alternas. El Valor agregado de los productos mineros es una alternativa importante, pero también depende de la rentabilidad minera, por lo que consideramos que la solución que puede aportar al empleo es relativa. La Minería Artesanal, a no ser que cambie notablemente, es muy contaminante, con el agravante que está oligopolizada en su comercialización, y es fuente importante de Trabajo infantil.

Hay otras actividades productivas. La agricultura y ganadería poseen gran potencial, y en la actualidad son la principal fuente de empleo productivo. Se resienten de la falta de solución en el tema de la propiedad de la tierra, los métodos arcaicos, la baja productividad, y la concentración oligopólica en la comercialización de productos en el mercado interno. A favor está el hecho del Perú como Centro Vavilov de Biodiversidad, lo que se está empezando a aprovechar al posicionarnos como líderes en agricultura orgánica, gracias a la labor de audaces empresarios. La pesca está en situación análoga, aunque con problemas de depredación de recursos y contaminación. A favor está tener nada menos que el mar más rico del mundo. En la Agricultura, Ganadería y Pesca nos beneficiamos además de una extraordinaria tradición proveniente de nuestros antepasados. Añadamos a esto la explotación de recursos maderables de nuestra Selva, que debe ser protegida y racionalizada.

El sector de Servicios concentra con holgura la mayor cantidad de empleo en el Perú. Los servicios no son directamente productivos, aunque el Turismo puede ser una excepción. Aún así, el empleo en el sector resulta ser de baja calidad, mal pagado, y poco productivo. Además concentra el subempleo, pues ahí se sitúan la mayor parte de pequeñas y medianas empresas, que proporcionan mayor número de empleos. Las actividades turística y cultural presentan importantes potencialidades, requiriendo de tecnificación y promoción. También tiene problemas de oligopolización, lo que determina por ejemplo la no puesta en valor de destinos turísticos alternos a los tradicionales. El resto de las actividades de Servicios, hablando muy generalmente, no serían estricto sensu adecuadas para proporcionar empleo decente.

Una política eficiente de creación de empleos potenciaría las áreas estratégicas de producción de recursos sostenibles con recursos humanos motivados, capaces y entrenados para su explotación racional; así como orientaría a las medianas y pequeñas empresas hacia actividades productivas, turísticas y culturales; así como fomentar el emprendimiento juvenil.

Dificultades desde el lado de la empresa

Las empresas y los empresarios en general se quejan de la falta de idoneidad de los recursos humanos que el sistema educativo proporciona. Les parece, y creemos que tienen razón, que los jóvenes carecen de las competencias laborales requeridas para el desempeño de tareas específicas, amén de carecer de competencias laborales generales. En todo caso, las grandes empresas no captan gran cantidad de trabajadores, y éstos por lo general son los mejor entrenados y pagados. Las Medianas y Pequeñas Empresas proporcionan más empleo, pero dependen muchísimo más que las grandes de la idoneidad de los trabajadores, y sufren el mismo problema, pero agravado. La precariedad del empleo en los niveles de las Pequeñas y Medianas Empresas está en directa relación con los problemas de ventas y costos. Por una parte el mercado interno es pequeño y no está en capacidad de resistir un aumento general de precios, sueldos y salarios, a no ser que se compense con monetización por un problemático aumento general de productividad. Por otra parte, hacer empresa en el Perú es caro, complejo y difícil, y la capacidad para bajar costos se produce casi exclusivamente ahorrando en el factor trabajo, lo que determina bajos salarios y empleo precario. Un factor compensatorio de los bajos salarios del Sector de Servicios sería poseer servicios estatales o privados baratos y eficaces de Salud, Educación, Seguridad Ciudadana y Seguridad Social, pues éstos se limitan al pequeño sector de la población que puede financiarlos. De hecho, en el Sector de Servicios se percibe un círculo vicioso, en que la baja productividad no aumenta porque los salarios son bajos, y los salarios se mantienen bajos porque la productividad no aumenta.

Dificultades desde el lado del Sistema Educativo

Nuestro sistema educativo cuenta con una Educación Básica escolar, dividida en Primaria y Secundaria; y una Superior, dividida a su vez en Profesional o Universitaria, y Técnica. En cuanto a la formación en competencias laborales nuestro sistema escolar es inútil, prescindible y oneroso. Su clamorosa incapacidad para enseñar a comprender lo que se lee, o para hacer cálculos matemáticos sencillos conspira directamente contra la idoneidad laboral. Añadamos una currícula especialmente recargada y no adecuadamente diversificada; las falencias en la formación inicial de los docentes, los bajos sueldos, la alta rotación, el control político y la baja estimación social de éstos; la precaria institucionalización de las escuelas; la evaluación obsoleta y rentabilizada; los vaivenes políticos; las brechas de calidad; la falta de políticas efectivas en formación laboral; y otras lindezas para demostrar que el sistema escolar es, como se ha dicho por gente más enterada que el suscrito, una estafa para el alumno. Hay islas de calidad educativa, por supuesto, y buenos intentos públicos y privados, pero estas islas conforman un magro archipiélago.

La Educación Superior no es mejor que la escolar. Un primer factor es la falta de idoneidad en los egresados escolares, que obliga en muchos casos a iniciar desde casi cero la formación laboral, alargando las exigencias académicas y los períodos requeridos para certificar. La alternativa de la Educación Técnica, que certifica en tres años, posee una bajísima estima social, siendo percibida como de menor importancia que la universitaria, y su mercado es mucho más pequeño. La Educación Universitaria es mediocre, requiriendo de formación ulterior en posgrados para poder acceder a alguna mejora laboral, a cambio de un cupo, y aún así la formación que dan las maestrías es pobre, con contadas excepciones. En general, las universidades están pauperizadas, son masivas, plantean carreras baratas en implementación con poca o ninguna relación con la demanda laboral o con la real estructura económica, sus títulos tienen poco valor, y en la práctica se constituyen en refugio de grupos de poder. Hay islas, por supuesto, que a todo costo ofrecen una educación de calidad, aunque limitadas por la incompetencia de los alumnos procedentes del sistema escolar, y limitadas básicamente a los sectores de élite capaces de pagar sus altos costos.

Es conocido que la Educación en el Perú es un negocio. La tendencia a su privatización y la introducción del concepto de lucro han inficionado todas sus estructuras, se ha adaptado a las tendencias mercantiles, y en buena medida su calidad depende de la capacidad económica de los padres de familia. Las inversiones en Educación se rentabilizan en el corto plazo, con lo que se producen fuertes sesgos en la formación de competencias laborales, dado que resulta más rentable seguir las líneas de menor resistencia. Asimismo, las inversiones de mediano plazo en Ciencia y Tecnología no se consideran importantes. La emigración juvenil en busca de posibilidades educativas y laborales es la forma en que los alumnos más astutos y capaces consiguen romper el círculo de hierro de la mediocridad educativa y la precariedad laboral.

Una Dificultad Sistémica

El desarrollo científico y tecnológico ha sido un instrumento multiuso para cerrar las brechas de calidad educativa, mejorar la productividad empresarial, potenciar las actividades económicas en las que poseemos ventajas comparativas, y repotenciarnos como foco cultural. Pero la inversión que el Perú realiza en R&D es irrisoria, lo que denota la real importancia que le damos. Es esencial darle peso y presupuesto. Los jóvenes, por la propia naturaleza de las cosas, tienden a saltarse las etapas tecnológicas, por lo que poseemos una ingente potencialidad a este respecto, que debería ser aprovechada creativamente.

¿Hay soluciones al problema del empleo juvenil?

Parece que sí. Y en apariencia son de sentido común. Es facilismo pensar que es solamente cosa de introducir algunas políticas generales, educativas y laborales a implementar, sea de sopetón, o por aplicación gradual. Lo sencillo es más difícil que lo complejo, y no pretendemos tener la varita mágica, pero creemos que hay ciertas ideas-fuerza a seguir. Precisemos algunas.

Políticas de Fomento de Actividades Económicas

1. Orientar la economía hacia actividades productivas racionales, sostenibles y de valor agregado en lo agropecuario, pesquero, maderable, turístico y cultural.
2. Atacar los oligopolios productivos, a través de una democrática apertura del mercado.
3. Cerrar la brecha financiera entre el aumento de la productividad por la vía de una revolución educativa y decentización del empleo, a través de Impuestos a las actividades extractivas no sostenibles. Esta idea se complementaría con un esquema de crecimiento por la demanda que financiaría el lapso que necesariamente hay entre la formación de recursos humanos idóneos, su inserción laboral y su efecto en la productividad.
4. Introducir la Ciencia y la Tecnología como elementos a investigar y emplear en el aumento de productividad, añadiendo valor a nuestros productos tradicionales y creando nuevos productos y servicios para mercado interno y exportación.

Políticas de fomento empresarial

1. Facilitar el proceso de formación de empresas y emprendimientos, en especial juveniles.
2. Disminuir la precariedad del empleo.
3. Mejorar la productividad y la eficiencia, en especial fomentando decididamente el empleo de Ciencia y Tecnología de punta.
4. Recoger los requerimientos laborales de las empresas e introducirlos en la formación laboral.
5. Crear asociaciones al estilo del programa PROJOVEN – que debiera generalizarse con alguna que otra modificación para hacerlo más flexible – que asocien empresas con entidades educativas.

Políticas educativas de formación laboral

1. Priorizar el aprendizaje de la lectura, las matemáticas, las ciencias y la tecnología a través de la integración de los procedimientos en las diversas áreas, en Primaria y Secundaria.
2. Formar a los niños de Primaria decidida y masivamente en los valores del Trabajo y el Emprendimiento.
3. Formar en la Secundaria, decidida y masivamente, competencias laborales generales, así como elementos del emprendimiento.
4. Introducir decidida y masivamente Programas de Formación Laboral en oficios por lo menos desde 4to de Secundaria, ajustados a la realidad laboral de las localidades donde se ubican las IIEE.
5. Potenciar decididamente a los Institutos Superiores Tecnológicos. Esto debe pasar por establecer carreras certificadas en las especialidades que realmente las empresas necesitan, en especial para las actividades económicas productivas.
6. Reformar las mallas currículares y los syllabii de las universidades, racionalizando contenidos, orientando las carreras hacia las actividades económicas productivas y sostenibles, y certificando en menos tiempo a los estudiantes, hasta alcanzar los niveles internacionales.

Colofón

Estas ideas, naturalmente, están en estado larvario. Lo importante, me parece, no es tanto si estamos de acuerdo o en desacuerdo sino como se pueden mejorar o sustituir por otras mejores. Cuando poseemos algo sobre lo cual pelearnos, podemos cuando menos empezar a avanzar en alguna dirección. Y dirección nos sigue faltando para poder atacar de una buena vez el problema. Ahí lo dejo, pero solamente por hoy.


VIENE DE NI ESTUDIAN NI TRABAJAN, SEGUNDA PARTE DE LA GENERACIÓN NNI - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/06/ni-estudian-ni-trabajan-segunda-parte.html

CONTINÚA EN: CONTRA EL LUCRO EN EDUCACIÓN: LA GENERACIÓN NINI PASA A LA OFENSIVA - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/08/contra-el-lucro-en-educacion-o-la.html