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lunes, 13 de enero de 2014

POR QUÉ LA EDUCACIÓN NO VA A MEJORAR - Entre la realidad y la Finta del Poder

POR QUÉ LA EDUCACIÓN 
NO VA A MEJORAR -
entre la realidad y la Finta del Poder

la única verdadera obligación que tenemos en la vida es la de no ser imbéciles.
(Fernando Savater 
- Ética para Amador)


Lo dice la gente, es rica y suavecita.
(Publicidad de una margarina)


Leo en la revista PODER 360 grados del 10 de Enero de 2014 un artículo referido a los actores con Poder suficiente para cambiar la Educación. Y siento mucho tener que sonreírme con tristeza pero muy molesto. Y lo hago porque no sé si por postmodernidad, intención o simple ausencia de neuronas operativas en número suficiente, se toma el rábano por las hojas y se confunde la velocidad con el tocino, que es como si dijéramos por acá confundir los pallares con la Autonomía Universitaria. Y como hay "rectores" que confunden la autonomía universitaria con su lonchera, mejor congélenme la sonrisa por ahora.


Actores con poder para transformar la educación en  el Perú


Para averiguar quiénes son los Actores con poder para transformar la Educación en el Perú (Véase el gráfico adjunto) no se les ocurrió mejor idea a los de la revista y la ONG Enseña Perú que encargar una Encuesta a IPSOS APOYO. Si no me creen véanlo, acá está el link:  http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=7658


Los resultados son interesantes, pues Ipsos Apoyo, aunque con claro sesgo político y más que dudosa credibilidad, sin embargo conserva en sus activos algo de profesionalismo. Que esta encuesta tuviera fines políticos no parece tan evidente, así que podemos atribuir verosimilitud a sus resultados, pero ese no es el problema, sino el concepto de Poder empleado, básicamente el mismo que se emplea para la encuesta anual del Poder en el Perú, y que no es otro que la Opinión de la Gente.  

Entre los Hechos y las Opiniones

No sé si debería explicar esto, pero trataré, porque confundir Hechos y Opiniones ya es un problema nacional producto de nuestra muy mediocre Educación. Imagínese, querido lector, que queremos llegar a la ciudad de Iquitos. Usted y yo sabemos que lo lograremos buscando una fuente de información fiable y válida que nos informe donde está esa hermosa ciudad, es decir en qué dirección y distancia dadas con respecto al punto que ocupamos ahora. Pero como somos muy originales hemos decidido averiguar esos datos a través de una Encuesta. 

El resultado de dicha encuesta resultará de la tabulación de las respuestas a ciertos reactivos construidos para resolver Variables como Dirección y Distancia respecto al punto donde se toma la encuesta, datos que nos proporcionarán indicadores para determinar la dirección y distancia a Iquitos, si es que queremos llegar allá, se entiende. Ahora bien, en el actual estado de los conocimientos geográficos en nuestro país, una encuesta no nos dará una respuesta concluyente sobre ello, y no servirá para llegar a Iquitos. 

Hechos y Opiniones sobre el Poder  


Apliquemos ahora a nuestro tema: Queremos saber quiénes son los actores que poseen Poder para transformar la Educación. Como en el caso de la Ubicación de Iquitos debemos establecer Variables que refieran al Poder de Transformar, para ver si hay actores que las posean. Eso requiere una Definición Operacional de Poder, que tome en cuenta sus partes y facetas y que se aplique a diferentes actores sociales para ver si los dichos actores los tienen o no. Si los tienen podrán  Transformar la Educación. Si no los tienen, no podrán hacerlo, y serán impotentes (carentes de potencial) para ello. 

Luego, hay que encontrar fuentes fiables y válidas que nos permitan identificar puedan quiénes podrían conducir un esfuerzo para Transformar la Educación, esto es quiénes poseen Poder para hacerlo. Preguntárselo a la gente es como preguntar por donde sale el Sol en las mañanas y considerar la respuesta estadística como Verdad. Si la gente opina que la Tierra es plana o que el Sol sale por Occidente, y eso se considera la Verdad, pues entonces la realidad exterior no existe fuera de la percepción subjetiva, con consecuencias más que curiosas.


Objetividad y Subjetividad


Espero no tener que explicar que así TODO EL MUNDO diga y opine en referéndum que el Planeta Tierra es Plano y el Sol sale por Occidente, tales creencias no modificarán un centésimo de milímetro el carácter esférico geoidal de nuestro Planeta, y menos la dirección de giro sobre su eje. La Forma y el Movimiento son datos Objetivos que no dependen de la Opinión de la gente. Dichos datos suelen obtenerse de la corroboración empírica por vía de la Observación.


Ahora bien, cuando hablamos de Política y de Poder - y el Poder sin posibilidad de Cambiar o Transformar una situación A en una B, no es Poder -  no hablamos de algo subjetivo sobre la que puedo opinar como me dé mi regalada gana. Si en mi ingenuo autoengaño relativista y postmoderno lo hago, me quedaré en Babia sobre lo que pasa objetivamente. 

La pondré simple: Si la Educación peruana está hasta el queso y tal situación no cambia, ello puede ocurrir por una de dos buenas razones, o por una combinación de ambas: 

Porque no se puede
o
porque no se quiere 



Opinión y Hecho


Notemos que la Encuesta de marras NO INFORMA QUIÉNES TIENEN PODER PARA TRANSFORMAR LA EDUCACIÓN. Lo único que dice, y eso lo hace con mucha corrección, aunque con absoluta inutilidad, es QUIÉNES CREEN LOS ENCUESTADOS QUE TIENEN PODER PARA TRANSFORMAR LA EDUCACIÓN. 

Ambas cosas son asaz diferentes, amables lectores, pero suena lindo y pomposo llamar a la Encuesta Anual "Encuesta Nacional del Poder", aunque no informe absolutamente nada útil sobre el Poder en el Perú, ni para Transformar la Educación, ni para nada. Pero echar al fresco harto jarabe de pico sobre la Educación está de moda, y el haberla percibido como Problema Nacional permite que cualquier pelandusco diga cualquier bobada sobre ella. Para remate, es de muy mal tono desnudar la verdadera importancia de la cuestión usando de criterios objetivos, pues resulta más bonito y rendidor ir a la percepción subjetiva de la gente, tan cómoda y manipulable ella. Y así se habla de Educación en forma análoga a la vieja y efectiva publicidad de la margarina Manty: Lo dice la gente, Manty es rica y suavecita, y eso aunque el producto fuera un ladrillo incomible. 


El Poder de Transformar la Educación


No le voy a hacer su chamba a la Revista Poder 360, a Enseña Perú ni a Ipsos Apoyo, me limitaré a un par de cosas sensatas, ya si quieren más ese es otro precio. Porque si de algo estoy seguro es que alguien pagó por esa Encuesta y que otro cobró por hacerla. La chamba más elemental que nadie se tomó la molestia de hacer, por no poder o por no querer, era objetivar el concepto fundamental del Poder para poderlo convertir en variables y Valores que permitieran hacer una investigación más o menos coherente. No soy ningún genio, pero me sé que necesito manejar un buen concepto de poder, y para eso debo ver sus definiciones. Busco entonces para empezar en Word Reference el significado del término PODER y desde aquí razono.


  1. m. Dominio,facultad y jurisdicción que uno tiene para mandar o ejecutar una cosa:
    poder para contratar personal.
  2. Fuerza,vigor,capacidad:
    poder de convicción.
  3. Posesión actual o tenencia de una cosa:
    tiene las llaves en su poder.
  4. Suprema potestad rectora y coactiva del Estado:
    los monarcas absolutos acumulaban todo el poder.
  5. Facultad que alguien da a otra persona para que,en lugar suyo y representándole,pueda ejecutar una cosa. Más en pl.:
    le dio poderes para acceder a su cuenta bancaria.
  6. pl. Facultades, autorización para hacer una cosa:
    dio a su administrador poderes para gestionar su hacienda.
  7. poder absoluto Despotismo.
  8. poder adquisitivo Posibilidades económicas de una persona,capacidad que tiene para adquirir bienes o servicios.


Las acepciones pertinentes al efecto son la (1), la (2) y la (6), por referirse a las condiciones necesarias para ejercer la Tarea prescrita al PODER, que es Transformar la Educación Peruana. Dicha Nota agregada al termino PODER le limita el significado. En consecuencia, aunque UNESCO es una Institución reconocida en Educación y Cultura, y posee muchos y buenos profesionales, carece de la facultad y jurisdicción para intervenir en el Perú y de hecho nadie la ha autorizado. La Universidad de Harvard posee también grandes capacidades, y tampoco tiene jurisdicción ni autoridad. Así que por muy grandes y bacanes que sean, NO PUEDEN, es decir NO TIENEN PODER efectivo para hacer cualquier cosa en el Perú, no digamos Transformar la Educación Peruana. Y eso digan lo que digan quienes lo digan, y opinen lo que opinen quienes lo opinen. 



Estas consideraciones se extienden a casi todas las Instituciones que según la Encuesta de Marras la gente cree que Tienen Poder Para Transformar la Educación en el Perú: La Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Universidad del Pacífico, Fe y Alegría, GRADE, Empresarios por la Educación, IPAE, APOYO, CONFIEP, Foro Educativo, el Instituto de Estudios Peruanos, el Consejo Nacional de Educación (CNE), la Fundación Telefónica del Perú, etcétera, todos suenan lindos y pertinentes, pero ninguno posee la Capacidad para Transformar la Educación por sí sola, ni presupuesto ni personal al efecto, ni organización para ello. Para empezar, ninguna de ellas tiene entre sus objetivos la Transformación de la Educación Peruana. Es decir NO QUIEREN. Y aun en el caso de que quisieran, carecen de jurisdicción sobre la Educación Peruana más allá de sus muros. Necesitarían una autorización de quienes sí poseen el Poder nominal y/o real para Transformar la Educación, y solamente allí podrían intervenir.  

Es decir, aunque la gente diga lo que diga y se pase la Manty opinando lo que opine, estas Instituciones NO TIENEN PODER. E igual es con los muy respetables personajes que se mencionan en la dicha Encuesta, cuya intervención en Transformar la Educación Peruana sería más que bienvenida. Pero ídem, NO TIENEN PODER por las mismas razones que no lo tienen las Instituciones mencionadas.



Tratemos con el Sector Público, que en el Perú centraliza el Poder del Estado y tiene la RESPONSABILIDAD de la Educación, que debiera incluir el Poder Transformarla. Sin embargo, al revés de lo que se cree habitualmente, el NO PODER caracteriza al sector público por falta de liderazgo, recursos y capacidades, así como por la abdicación de sus responsabilidades por reducción de su jurisdicción, dada por la acelerada privatización de la Educación. Así pierde la Autoridad - que es, en buena cuenta, a lo que se reduce la autorización. Vale decir que opine la gente lo que opine, y digan lo que digan, NO TIENE PODER porque NO QUIERE.   


Wishful Thinking


El wishful thinking (o pensamiento sesgado hacia los propios deseos) y análogos pajaritos en la cabeza plagan el razonamiento de las gentes no solamente sobre la Educación sino casi sobre cualquier cosa en nuestro país. La mayoría cree que la opinión es un argumento válido per se, a veces incluso se defiende con el relativismo de "mi verdad" y "tu verdad". 

Damas y Caballeros, una opinión es respetable, pero el hecho al que se refiere debe poderse verificar contrastándolo con la realidad. Que una Institución tenga Poder de Transformar la Educación o no lo tenga se puede verificar empleando variables, valores e indicadores empíricos. La opinión ni es pertinente ni sirve. Hay datos objetivos para averiguar lo que se quiere averiguar, no necesitamos caer en el fundamentalismo de las opiniones y en un relativismo soso, sonso e ingenuo.


Coacción y Coerción

Una tortuga más se le ha escapado al respetable conjunto de Instituciones que emplea encuestas para averiguar quien tiene el Poder: El Poder no es una sabrosa entelequia conceptual que puede tratarse como Idea, tiene otras aristas más allá de su simple definición en Word Reference.

Como el personaje de Ficción He-Man anuncia bien clarito cada vez que blande su potente espada: ¡¡Ahora sí tengo el Poder!!. Así He-Man muestra que el Poder puede adoptar la dimensión positiva de obligar a otros a determinadas Acciones (Coaccionar), o la dimensión negativa de prohibir u obliterar en otros ciertas Acciones (Coercionar). Lo demás es entelequia y metafísica.

Aplicando estas dimensiones al Poder para Transformar la Educación podemos entender un poco mejor la cosa:

1. Coacción, es lograr que se ejecuten Acciones para Transformar la Educación y dirigirla a los objetivos que nos proponemos.

2. Coerción, es impedir las Acciones que estorbarían o impedirían el logro de esos objetivos.

Si las Instituciones o Personas no tienen capacidad para Coaccionar y Coercionar, simplemente no tienen Poder y no pueden Transformar Nada, aunque el mundo opine lo contrario.

Los ausentes

Algo podemos sacarle a la Encuesta, sin embargo. Podemos observar y sorprendernos de la ambivalencia de los opinantes con ciertas Instituciones en cuanto a su capacidad de coacción - coerción. Así también sorprende que no se hayan mencionado instituciones que ejercen clara coacción y/o coerción:

Los Medios de Comunicación influyen en la Educación de modo tan evidente y documentado que sorprende su ausencia.

Que no se haya mencionado a los órganos intermedios del Ministerio de Educación - DRES y UGELES - casi autónomos en la práctica, parece falta de información. Bien pueden considerarse estas instituciones como parte del problema, pero para averiguarlo una encuesta no parece muy pertinente que digamos.

Creo que todos sabemos que el Sindicato de Profesores (SUTEP) ejerce un notable PODER, y no se le ha mencionado siquiera en la encuesta.

Asimismo, se le otorga categoría de Actor que Transformaría la Educación a la Asamblea Nacional de Rectores, que sabemos realmente para qué sirve y a qué, y en qué dirección continuaría transformando la Educación peruana.

Primera Conclusión   

Es feo decirlo, pero digámoslo: La encuesta en cuestión no tiene ninguna utilidad fuera de confirmar los prejuicios de quienes la encargaron, administraron, tabularon y publicaron. El gasto realizado en ella no está justificado si se quería averiguar los hechos. Puede que lo esté si su intención es levantar ciertos actores en desmedro de otros. Pero para eso no se necesita la finta de la objetividad a través de una Encuesta.

Segunda Conclusión

Un análisis mínimo que no parecen haberse molestado en hacer ninguna de las Instituciones vinculadas implica tres aspectos a considerar cuando menos: Uno es adónde se dirige la Educación, es decir a qué fines empujarán las Instituciones que supuestamente van a Transformar la Educación. El Segundo es el análisis de fuerzas y actores que favorecen el Cambio, y el tercero el análisis de fuerzas y actores opuestos al Cambio. Dichos actores deben analizarse en función a sus motivaciones y peso específico, entre otros elementos, a fin de tomar decisiones de apoyo, neutralización o enfrentamiento.

Tercera Conclusión

Algo sí nos sugiere la Encuesta de marras: Los métodos para Transformar la Educación no son solamente positivos ni propios de un mundo éticamente neutro donde todos están de acuerdo, ni propios de un Mundo dividido maniqueamente entre los Malos y los Buenos. El mundo que nos plantea la Encuesta es uno monocorde, donde todos los actores sociales están de acuerdo en la necesidad de mejorar la calidad de la educación, aclarar sus fines y corregir su ética.

Esto, claro, es una finta más falsa que un billete de doce soles, porque hay hartos intereses de por medio, de los legítimos y de los otros, y porque nadie dirá que está contra mejorar la Educación, sino que disfrazará sus intereses definiendo de modo diferente qué significa Transformar la Educación, y qué medidas, actores y definiciones requiere.

Colofón

Como lo cortés no quita lo caliente, podemos también reír para tener claras las cosas. Tenemos nuestra hipótesis de base para definir qué hacen los poderes fácticos -. es decir, los poderes de hecho, verdaderos, reales, existentes, concretos. Los que cuentan con el Poder, los Medios, la Plata y los Recursos para Transformar la Educación creemos saber quiénes son, y con Humor se dice y se soporta mejor. No me crean a mí; el comediante George Carlin resuelve la pregunta con que iniciamos este artículo en el siguiente video. Disfrútenlo:

https://youtu.be/QVk_jeLyIGY


Salvo Error u Opinión

Peru Blogs

miércoles, 13 de marzo de 2013

CRÓNICAS DE LECTURAS 19: FILOSOFÍA (i)


CRÓNICAS DE LECTURAS – 19
Leer Filosofía (1)

I

Qué tan útil es la Filosofía: Contenidos y propedéuticas

La Filosofía tiene mala prensa. Me equivoco, no tiene mala prensa, la tiene realmente muy mala. Llegas a la sílaba “Fi…” y ya te cansaste de leer, te quieres ir. Pese al esfuerzo de divulgadores ciertamente muy capaces, como los que presento aquí (parece el siglo de los divulgadores), para la gran mayoría de las personas la Filosofía se asocia sin remedio a farragosas y eternas discusiones, clases obligatorias y aburridísimas, nombres kilométricos de tipos cuyas ideas nadie sabe a qué cuernos se refieren, impronunciables títulos en alemán de libros que todos mencionan y nadie abre, palabras en cursiva con un significado que nadie tiene claro y a nadie le interesa, ancianos con anteojos que hablan y hablan (los ancianos, no los anteojos), abstrusas disquisiciones y disertaciones con abundantes palabras en griego a las que asisten entre tres y cuatro personas. Es decir, pura carnecita para nerds y frikis de todo calibre. Desde el punto de vista editorial la Filosofía es veneno, entre Yo me comunico con los extraterrestres por telepatía cuando estoy en el baño y el Tractatus Logico-Philosophicus; entre Sixto Paz y Ludwig Wittgenstein, la elección no es dudosa. Todo esto es caricatura pero la realidad no le queda tan lejos. La Filosofía parece una disciplina poco útil y de dificultad completamente injustificada. Es difícil, claro, si te metes a fondo, si te dedicas a ella, cosa que no recomiendo tampoco así como así, porque si lo que quieres es ganar plata, más útiles son la Ingeniería o el Narcotráfico. No es que sea inútil hacer Filosofía, pero no es demasiado adecuada si tu objetivo vital es ganar plata. Imagino que cuando sobre la plata gracias al desarrollo económico, se contratará a Filósofos para que filosofen. La verdad, no lo creo. Lejos de mí dorar píldoras, pero tampoco la Filosofía es tan terrible como se dice. En cualquier caso se cree suficientemente importante como para “enseñarla”. Es cierto que no se “necesita” de “toda” la Filosofía, como no necesitamos “todo” el tiempo de “toda” la Ingeniería, “toda” la bisutería, o “todo” el repujado en cuero. En realidad sí necesitamos, y es discutible, de ciertas dosis de Filosofía. Y como no todo el mundo va a ser Filósofo, lo que de la Filosofía necesitamos son ciertas destrezas y actitudes. Cuando yo enseñaba Lógica y Filosofía en la Universidad, mis colegas esperaban de mí que “enseñara a pensar” a mis alumnos, y creían que eso se hacía trabajando contenidos. Me chantaban así la responsabilidad si en sus cursos un alumno resultaba una nulidad en el ejercicio del pensamiento: Bellina tenía la culpa de las barrabasadas dichas o escritas por los estudiantes. Son cosas del Orinoco, que tú no sabes ni yo tampoco. En todo caso, se me hace curioso asociar la Lógica y la Filosofía con la destreza en el pensamiento. Por el lado de la Lógica parece claro, pues esta disciplina trata de formalizar el lenguaje, véanse y léanse la Introducción a la Lógica de Irving Copi, texto excelente en esto de operar con enunciados y proposiciones, fórmulas moleculares, equivalencias y demás fauna heredada de Boole, Frege, Cantor y Lukasiewicz.

Pero con la Filosofía no se ve tan claro eso de “enseñar a pensar”. Para empezar, me pregunto si se puede. Enseñar tiene su contraparte en aprender, supone una acción con un agente (el docente) y un paciente (el discente, estudiante o alumno), de ida y vuelta: El agente hace cosas que producirán un cierto cambio en la mente del paciente, cuyo resultado debiera ser una mejora en la capacidad de entender la realidad y accionar sobre ella. Es decir: “pensar”, lo que en lenguaje universitario no es un conjunto de operaciones mentales que aprendemos espontáneamente a no ser que nos hayan extirpado el cerebro, sino la capacidad de razonar disciplinada, ordenada y creativamente sobre los contenidos de los distintos cursos universitarios. Se otorga así a la Filosofía un gran valor propedéutico (Propedéutica: Conjunto de saberes y disciplinas que se requiere conocer para preparar el estudio de otra materia, ciencia o disciplina), que es que parece útil estudiarla como una suerte de prolegómeno cuando estás estudiando otra cosa. Podemos decir sin error que se justifica la Filosofía en la escuela y la universidad – más en la segunda que en la primera – por las habilidades que se adquieren al estudiarla, creo que acertamos. Pero así podríamos preguntarnos con justicia por qué en vez de Filosofía no estudiamos Genética de Poblaciones, Psicología del Lenguaje o Mecánica Cuántica, para el caso igualmente propedéuticos. Ahí todos ponen los ojos en blanco y dicen que los conceptos y proposiciones de la Filosofía poseen utilidad “por sí mismos”, y así podemos discutir unos añitos sin agotar el tema. Ahora bien, mi perspectiva es pedagógica y así la despacho: No se puede separar el pensar de lo pensado, sólo se puede “pensar filosóficamente” sobre conceptos y proposiciones de carácter filosófico. Y esto porque el “pensar” tal como lo entiende la Filosofía es diferente de “pensar” en ciencia o de “pensar” en cotidiano, y es importante saberlo y circular entre esos modos de pensar. Parece que así se alcanza la sensación de “tener la mente abierta”, de vivir en horizontes mentales más amplios, y así se justifica aprender a reflexionar en filosófico. Y he dicho, parafraseando a  Emanuel Kant, “aprender a reflexionar en filosófico”, no “aprender filosofía”. No aprendemos filosofía, aprendemos a filosofar. Y a no ser que quieras ser Filósofo con licencia, lo que necesitas es el reflexionar más que el objeto al que le aplicas la reflexión. Vas a hacer cosas con la mente, no a paporretear. No sé a otros, pero esto a mí me cambia la perspectiva: La Historia de la Filosofía es bacán, pero no me es rentable para reflexionar en filosófico memorizar qué dijeron las auctoritas. La disciplina Historia no es la disciplina Filosofía. Prefiero ver a mis alumnos resolviendo dilemas éticos, epistemológicos o metafísicos como los que hallarán en su desempeño como profesionales y seres humanos.   

II

La Filosofía – Una invitación a pensar (Jaime Barylko)

Considero este libro muy adecuado para introducir a las gentes comunes y silvestres en la reflexión filosófica, y eso que sigue la tradicional estructura de la Historia de la Filosofía, probablemente porque innovar editorialmente era arriesgado, y hacerlo a la tradicional aseguraba cierta previsible lectoría. Más, al revés de muchos autores, el filósofo Jaime Barylko no se confunde, es pedagógico cuando piensa en filosófico, no se enreda en los datos, no trata de impresionarte, sino que emplea la información para presentar diferentes formas de pensar, no para memorizar, sino para emplearlas en lo concreto. Esta obra parte de que la reflexión filosófica no puede envejecer ni pasar de moda, porque las preguntas que uno se hace en los momentos de crisis son más o menos las mismas en todas las épocas. Es, por cierto, un abordaje clásico, pero no menos cierto en nuestro tiempo que en otros. Lo que algunas mentes bien ordenadas dijeron tratando de enfrentar sus propios períodos críticos, sus desconciertos y desazones tuvo y tiene importancia, pues en esta época del desencanto pueden proporcionar si no guía, cuando menos un paradigma. Y así no tenemos que partir de cero todas las veces, aunque también esa pueda ser, como con René Descartes, una posibilidad. Las crisis existenciales, tan parecidas y a veces presupuestas por las económicas, nos caen siempre de sopetón porque nadie la espera ni las quiere, y nadie se lanza a reflexionar a profundidad a no ser que las circunstancias lo obliguen. A mí me salva haber vivido varias crisis, y si bien el pensar en cuanto actividad no me ha rendido dividendos en plata, sí sería retrechero no reconocer cuánto me ha dado sub specie aeternatis (que se puede traducir como desde la perspectiva de la eternidad perdonadme el latinajo, culpa de Baruch Spinoza): Capacidad para mirar más allá y más ampliamente, recurso a la resignación cuando no queda otro remedio, reformulación de la propia persona cuando empiezas a resolver problemas desde la posibilidad de ubicarte en terreno alto y amplio. Las opciones que se visualizan así resultan por lo general mucho más viables y de mayor calidad que lanzarse hacia la realidad como un pelotón de búfalos mojados y desconcertados, mal aconsejados por gente o por libros de autoayuda que plantean minimalismos referidos a la voluntad y la actitud. No, mi amigo, creer que eres un jet no te hará volar. No, mi amiga, no puedes detener la corrupción solamente con tu buena voluntad. Ya lo dijo Fito Páez: No se puede vivir del amor / le dijo un soldado romano a Dios. Si bien es cierto que la actitud que tengas y la voluntad que pongas sí influyen, también cuenta la realidad, que no es un tema puramente subjetivo ni solipsista. Porque es verdad que no hay tal cosa como una solución desde fuera, pues que toda solución a todo problema parte de adentro de uno mismo, pero eso es porque no existe problema que no te venga desde fuera. La dinámica entre uno mismo y el mundo es total y gestáltica: No es solamente la cosa económica, o la afectiva, o la religiosa. Pero hay que decir que tampoco es tonto tomarse un día a la vez y resolver las cosas una por una, las reglas clásicas del buen pensar suelen orientar muy bien en esto. Por ende, lo que requerimos son modelos, ejemplos, paradigmas; no recetas. Así, la manera en que Barylko aborda la Filosofía de la Religión, por ejemplo – terreno minado, porque muchos intereses hay de por medio – no puede ser más equilibrada y aplicable, tal como sus aproximaciones a la Filosofía Analítica y la Filosofía del Lenguaje nos dan buena pista para el despegue. Nada mejor podemos pedirle.

La Filosofía – Una invitación a pensar, llegó a mí a través de mi amigo el filósofo Gonzalo Cobo, en la dichosa época en que junto con brillantes colegas llegados de todas partes de nuestro Perú, tratábamos de enseñarle a enseñar filosofía a nuestros profes de colegio, muchos de ellos legos a la perfección en dicha materia. Se nos imponía a nosotros mismos contar con materiales adecuados, y así la aportación de Gonzalo resultó esencial. La labor del maestro no es saberse Filosofía como un Filósofo, pues para eso son los Filósofos. Por desgracia vivimos en medio del renacentista malentendido de que todos debemos saber todo, y eso no solamente en Filosofía: El maestro debe pensar la disciplina en su perspectiva de guía y facilitador, no es que debe saberse de paporreta los contenidos. Claro que no estorba sabérselos, y hay contenidos mínimos que deben saberse, por eso de que no se puede separar el pensar de lo pensado. Pero presumir de erudito es bobada, cuando lo que hay que hacer es enseñar a “reflexionar en filosófico”. Como nadie da lo que no tiene, y nadie aprende en cabeza ajena, por lo tanto debíamos cubrir la doble exigencia de por una, reflexionar en filosófico, y por otra, plantearse la didáctica de cómo hacerlo. Y así La Filosofía – una invitación a pensar nos presentaba la posibilidad de un mejor material de trabajo que casi todo lo que he visto, antes o después (Con una clamorísima excepción: El texto del Bachillerato español, no pensado para el gran público, Aprender filosofía es aprender a razonar, de Boldiú, Bría, Lasterra, López, Manjón, Marías y Serrano). Es curioso que los mejores libros que he visto para poder lograr esto, pues no estén a la venta. Yo mismo los poseo en fotocopia, y pocas fotocopias cuido más que estas, no creo que se den muchas ediciones. Otros libros que hay en el mercado son muy difíciles de aplicar porque carecen de la intencionalidad pedagógica: El Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora, o la Historia de la Filosofía de Johannes Hirchsberger son muy buenos como Diccionario y como Historia, pero no son para docentes sino para Filósofos, o para consulta de alto vuelo. Nuestro gran filósofo peruano Francisco Miró Quesada se disparó Para iniciarse en la filosofía, libro que pese a arrancar magnífico, a partir del Capítulo 2 se engolosina y regodea en el pensamiento abstracto, y no consigue del todo plasmar su intención divulgadora. Se entusiasmó Don Paco y se le salió el Indio Filósofo, y no va a ser. Pero se le pasmó la didáctica.    

III
El hombre rebelde (Albert Camus)

Quería hablar de Unas lecciones de metafísica de Ortega y Gasset, pero veo que me he referido en otras Crónicas ya a este libro, una y otra vez. Claro, lo tengo asociado a la primera vez que armé mi Curso de Metodología del Estudio y la Investigación, y eso así nomás no se olvida. Pero hay más libros, menos mal, y además, la vida te termina por aclarar los libros. Hoy que escribo esta Crónica ha fallecido Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, y en medio del duelo por la pérdida de un ser humano que no estaba en el común de las gentes, el acontecimiento mismo me genera el libro para comentar: El Hombre Rebelde, de Albert Camus. Porque en esta Latinoamérica, continente concreto donde la personalidad cuenta muchas veces más allá de las fuerzas impersonales y colectivas de la Historia, la Revolución puede que sea algo muy marxista leninista, pero más latinoamericana parece la Rebeldía a lo Albert Camus. La opción vital de Albert Camus, ese “pie cochino” (pied-noir) francoargelino, era ubicarse, como hubiera dicho Karl Jaspers, en el mero centro de la cisura de la experiencia humana, y por ende elegir cotidianamente no cometer seppuku, sin dramatismo pero con pasión, cada día y cada hora. Esto lo decía Camus – entre muchísimas otras cosas - en El mito de Sísifo, y lo mostró descarnado y desnudo en El extranjero. Y qué nos queda en el entre tanto (ese feroz entretanto que es el entretanto existencialista) si no es la rebeldía. Y la rebeldía no se da solamente en lo abstracto. Empieza así El hombre rebelde recordándonos que estamos en el mundo y no en una perfumería ni un convento trapense, escupiéndonos que hay crímenes de pasión y crímenes de lógica, y que desde el instante que el crimen se razona, prolifera como la razón misma, toma todas las formas del silogismo (….) Ayer juzgado, ahora dicta leyes. Y dado el hecho: El propósito de este ensayo es, una vez más, aceptar la realidad del momento, que es el crimen lógico, y examinar precisamente sus justificaciones: esto es, un esfuerzo para comprender mi tiempo. (…) es necesario que se comprenda su culpabilidad. En tiempos de gelatina postmoderna, de fórmulas tipo sopita de enfermo para estómagos metafísicos y débiles, en tiempos donde un hombre que se juega es básicamente un hombre que se quema; reconforta el recuperar textos como éstos, hechos por y para gentes con la mente y el corazón de los maquis. Es que la realidad está ahí, exigiendo, y la rebeldía constituye una ineludible respuesta para un ser humano que se considere vivo.  

El gravísimo problema de la obligatoria lucidez a que esto te obliga es que suele convertirse en un callejón sin salida. El punto desde el cual se ubica uno – entre la ideología y un prudente pragmatismo, entre la pasión y la lógica, tratando de no caerse nunca en ninguna dirección, guardando algún equilibrio – determina y a la vez es determinado y no es posible escaparse de alguna vez no tener razón o no haber sido suficientemente apasionado. La revolución, entonces, se extrema, se nihiliza, y el origen rebelde, suerte de virtud original del movimiento, se pierde, porque vienen el desencanto y el alpinchismo, y el intento desesperado de aterrizar en algún sentido: El tiempo apremia entonces, la persuasión exige el ocio, la amistad una construcción sin fin; el terror sigue siendo, por lo tanto, el camino más corto hacia la inmortalidad. Pero estas perversiones extremas gritan, al mismo tiempo, la nostalgia del  valor rebelde primitivo. El espíritu de la rebelión, jamás satisfecho, siempre exigente, contiene su propia elección moral, su propia y libre ética y su correr particular, su propia manera de empujar la roca de Sísifo. En el choque y conflicto entre la rebeldía individual y la revolución colectiva, más aún con lo colecticio en que termina lo revolucionario, es que empieza a conocerse el asesinato organizado, el nihilismo absurdizado de la reacción y el alpinchismo que esconde la cabeza en el caparazón y capaz acaba con el mundo sólo para que lo dejen en paz. Que hay alpinchismos para adelante como el estalinista, y para atrás como el reaccionario; avances y retrocesos. Y así como puede decirse esto, también podría cuestionarse si se avanza, hacia dónde y desde dónde, y si hay algo así como unas coordenadas no dependientes de la subjetividad. Cómo le hizo Albert Camus para llegar hace tres cuartos de siglo hasta esta preocupación mayor de las mentes auténticamente postmodernas de la actualidad, es para mí un misterio. Pero parece que solamente trataba de comprender la culpa de nuestro tiempo. Y no era inmune a la esperanza: Más allá del nihilismo todos nosotros, desde las ruinas, preparamos un renacimiento. Pero muy pocos lo saben. (…) La rebelión, sin pretender resolverlo todo, puede ya, por lo menos, hacer frente. Misma primavera árabe, mismo Anonymous, mismo Evo, Correa, Lula; mismo Hugo Chávez.

Un link donde encontrar este libro, y bajarlo, es:
http://www.enxarxa.com/biblioteca/CAMUS%20El_hombre_rebelde.pdf

IV

Ética para Amador (Fernando Savater)

Fernando Savater es autor de moda, lo que basa en vivir en esa especie de ecotono entre el ecosistema académico y el de los medios de comunicación. Saber comunicarse no es fácil, tiene mérito hacerlo bien, como vimos con Barylko y con los divulgadores en Ciencia. La divulgación humanística, de la que la filosófica es sólo una parte, presenta más dificultad todavía, porque se necesitan habilidades para guiar a la gente a las ideas en las disciplinas humanísticas, o a la mente de pensadores que tratan de ser sólidos – lo que les puede llevar a ser abstrusos y complejos en la expresión del pensamiento. Estas habilidades las posee Savater, incluso para la Televisión. El problema de la divulgación en Humanidades es que su utilidad no es inmediatamente evidente. El público, y más todavía los superdotados de la televisión, no la ven “entretenida”. Trato de imaginarme como presentaría un canal nacional de televisión basura un programa de Savater, y no lo consigo, sus parámetros son reducidos, parten de muy abajo, sólo compran y venden. Y sin embargo resulta esencial aprender a transmitir habilidades, pues no es tanto el objeto o concepto lo que se aprende, cuanto el modo en que se piensa. Y resulta más fácil de lo que parece. Pero vender a gentes brutas es más fácil que vender a gentes sensatas, entonces para qué hacerse harakiri manejando un sobrecosto inaceptable, si la competencia me come. Y así, a nosotros, sufridos receptores de todo esto, no nos queda más que ir al libro: Fernando Savater tiene el mérito de lograr una obrita sabrosa y sencilla, dedicada a una cuestión actual e importante, la Ética, presentada en una reflexión dirigida a su propio hijo Amador. Ello empata con la preocupación de los papis de entender a su prole – en especial la adolescente, e insuflarle más que sea un simulacro de Valores. Claro que para eso se necesitaría que papis y mamis tuvieran ellos mismos Valores, o por lo menos se planteen el problema, y mucho me temo que nuestro medio no nos prepara para ejercitar la libertad, y menos aún para ejercitar la ética. Basta ver el bajísimo nivel de la discusión política en la última Revocatoria en Lima. Creo a la franca que los adolescentes y jóvenes la tienen mejor que nosotros en esto de la ética, porque ellos honestamente “no saben” y prefieren por ende aislarse del contagio; en cambio nosotros creemos saber, con toda petulancia. En el actual proceso de revocatoria en Lima, se observa en muchísimas personas supuestamente capaces de razonamiento moral una aceptación consciente de las conductas delincuenciales y mafiosas en función del mantenimiento de un determinado orden al que están acostumbrados y que les proporciona seguridad. Los temores y angustias sociales se manejan desde bambalinas, y las decisiones políticas se digitan desde los temores insuflados. No es ética solamente, es también cognición: Nuestra ética social realmente existente se basa en la idea de que "lo bueno" proviene de la opinión de una autoridad – auctoritas iluminada, y que "la verdad” baja de los cielos. Lo curioso para mí es ver cómo ello es tan fácilmente manipulado hacia una chata lógica utilitarista, que hubiera avergonzado a Bentham. Estos nuestros rasgos éticos me llevan a aconsejar a los papis que se lean el libro, y traten de no hacer el ridículo ético-moral con sus pequeños monstruos, en especial cuando empiecen a pedirles cuentas de sus creencias, lo que siempre pasa.   

Decíamos que la Ética para Amador está escrita de modo coloquial, el de un padre que trata de explicarle a su hijo de qué va la ética. Y la lectura atrapa, gracias a una estructura sólida, un lenguaje simple, ejemplos cotidianos, el hecho que Savater sabe de lo que habla, y algunas frases memorables como ¿Sabes cuál es la única obligación que tenemos en esta vida? Pues no ser imbéciles. De ahí que pueda emplearse incluso en el nivel escolar, aunque de eso no estoy tan seguro, si a PISA nos remitimos. La obra es fiel al desarrollo histórico de la Ética, a la que entiende a la manera clásica como arte del buen vivir (La ética no es más que el intento racional de averiguar cómo vivir mejor. Si merece la pena interesarse por la Ética es porque nos gusta la buena vida. Sólo quien ha nacido para esclavo (…) vive de cualquier manera.). Su principal valor a mi ver es que no se arredra en presentar la realidad tal como es, y su reflexión sobre la libertad es digna de ser repetida: Si deseas saber en qué puedes emplear mejor tu libertad, no la pierdas poniéndote ya desde el principio al servicio de otro o de otros, por buenos, sabios y respetables que sean: interroga sobre el uso de la libertad … a la libertad misma. El problema es que estoy casi seguro que debe haber muy pocas personas e instituciones en mi país que puedan firmar esta declaración, que no estén en la desesperación de buscar auctoritas a las que amarrarse y pagarle cupo, que no estén demasiado comprometidos con la contención, el autoritarismo, la manipulación, el poder. Pero es bueno que los que lean usen de este libro para autoeducarse, y educar a sus hijos. Por ello lo recomiendo con tanto calor que ya quema, y espero que todos mis lectores emprenderán eventualmente su lectura, si no lo han hecho ya. Encima, es barato y está difundido, no hay excusa para no leerlo. Y qué tristeza me da que todos estos conceptos favorables a la Ética para Amador no sea posible repetirlos para la Política para Amador, del mismo Fernando Savater. La Política es la continuación social de la Ética, y se imponía un libro sobre ella dirigido a jóvenes, y lo esperábamos. Por desgracia para Savater se cumplió la norma cervantina de nunca segundas partes fueron buenas. Y no porque Savater no haya hecho su tarea o sea menos brillante. La Política para Amador resulta particularmente limitada porque se centra en el desconcierto político europeo, poco vinculado a nuestra realidad. Como texto para introducir a los jóvenes en la Política con mayúscula, es inferior. Puede que en esto yo peque de ver la Política más Ciencia y Arte que Filosofía. Pero estoy seguro que hay mejores textos para introducir a los jóvenes en Política.

(Nota: Acabo de enterarme que Savater acaba de publicar un libro que continuaría la Ética para Amador, la Ética de lo Urgente, o algo así. No lo he leído, no puedo decir nada propio aún, pero las críticas son buenas, aunque no sé de cierto si justificadas, imagino que si el libro es malo o no demasiado bueno, tampoco los críticos lo dirán, Savater se impone demasiado, la mayoría de los críticos no están a su altura y temen faltarle el respeto, como si eso importara. Habrá que leerlo, para uno la única crítica que cuenta es la propia.)

Un link para bajar este libro es:   http://www.educa2.madrid.org/web/educamadrid/principal/files/19bbca30-c7e7-4079-a251-772b5b4e3e6a/Savater+Etica+para+Amador.pdf 

V
Colofón

Solemos confundir la actividad con el corpus del conocimiento. La Ingeniería, la Medicina, la Antropología, dominar el saxofón o manejar un Caza de Combate son cosas tan difíciles como la Filosofía. Pero son entendidas cómo… ahí va … útiles. En ese sentido, la Filosofía no es para ganar plata y consumir a lo bestia. Sin embargo, la reflexión a la filosófica es necesaria, y que la Filosofía esté en las mallas curriculares de las universidades es adecuado. Lee lo que quieras, como quieras, donde quieras. Y reflexiona, es difícil, pero funciona.

La posterior Crónica de Lectura sobre FILOSOFÍA es la siguiente: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/06/cronicas-de-lecturas-41-filosofia-2.html

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