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jueves, 20 de octubre de 2011

INDIGNADOS



"¡Democracia Real, YA!" (Lema de los Indignados)

“No somos antisistema, el sistema es antinosotros” (Otro Lema de los Indignados)

"Convoquemos una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos." (Stéphane Hessel, autor del libro Indignaos, que funge de manifiesto de los Indignados)

“Ha llegado la hora de reinventar la política y de reencantar el mundo.” (Ignacio Ramonet)

Al principio parecían unos pocos loquitos sueltos pegados a sus pantallas. He estado leyendo el artículo “Cuando ganan los indignados”, de Ocram - Marco Sifuentes - en su blog, así como algunos otros, y pretendo ver cómo podemos hacer para integrarnos a la Indignación global, entenderla y darle contenido nacional. Porque de haber motivos para indignarse, hay motivos. Pero como lo cortés no quita lo caliente, podemos ser indignados informados.

Qué es indignarse

Indignación viene, según RAE, del latín indignatĭo, -ōnis, y solo posee una acepción: Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos. Vale decir, hay dos aspectos: El enojo, la ira, el enfado, que son sentimientos, y la causa que los produce. El RAE aquí no nos ayuda gran cosa, porque si estar indignado es simplemente tener un gran enfado, pues debería decir enfado en vez de indignación. Me puedo enfadar porque mi hija derramó la gaseosa, pero no me indigno por ello. La indignación parece más profunda que decir que estoy enfadado o enojado contra una persona o sus actos. En especial cuando lo que vemos es que estos Indignados parecen tener objetivos más generales. Desvincular el enojo de la causa que lo produce no nos ayuda. Así que busqué algo más, encontré The Free Dictionary (http://es.thefreedictionary.com/) y hallé esto: sentimiento grande de enojo que genera un acto ofensivo o injusto, y ahora sí parece que nos estamos acercando un poco más a lo que queremos saber. Ya no es solamente enojarse o enfadarse, sino enfadarse en gran medida, debido a la comisión de actos ofensivos o injustos que despiertan en mí la ira, el enfado, el enojo. Porque si no vivimos en una burbuja, lo que está pasando en el mundo es que esa gente está bien, pero bien enfadada. Y aunque los medios responden acallando o ridiculizando, el rumor del asunto atraviesa el bloqueo informativo a través de los medios alternativos de información, y llega a nosotros. Vale la pena entonces mirar con atención las causas, esto es los actos ofensivos o injustos que producen estos rudos y desatados sentimientos.

Quiénes son los Indignados

Como ellos mismos dicen, son el 99 %. Es decir, representan a todos los que no son el 1 % que controla la economía, la política, los medios de comunicación y todo lo demás. Es un movimiento desde abajo cuya columna vertebral son los jóvenes NINI (Que Ni estudian Ni trabajan), que nada deben a las tradicionales formas de organización heredadas de la Cuestión Social del Siglo XIX, como Sindicatos y Partidos de Clase. Para ponerlo en parodia de lenguaje marxista-leninista, podríamos decir que en las actuales circunstancias globalizadas de la lucha de clases, la clase revolucionaria ya no es la obrera, en la medida que va reduciendo de tamaño y se ha hipotecado al sistema hasta la aristocracia obrera. Parece que para ellos la clase revolucionaria, definida como la más desposeída, son los excluidos de toda especie que al organizarse nada tienen que perder y sí un mundo que ganar. Como suele ocurrir en las situaciones prerrevolucionarias, las clases medias se integran en la medida que se asustan, en este caso porque el modelo neoliberal las ha dejado abandonadas y llenas de deudas.

El origen de la Indignación

Hoy, Internet vehicula el cambio. Casi todas las crisis económicas yfinancieras recientes tienen alguna relación con las TICs. Internet es un actor de la crisis, dada la velocidad de las transacciones financieras y la concomitante lentitud de las reacciones políticas. La tremenda crisis de gobernabilidad y gobernanza que sacude al mundo se expresa en la incapacidad de las clases políticas para prever las crisis o siquiera paliarlas. La sensación de general indefensión se agrava con la percepción de que los acontecimientos irrumpen y destrozan las vidas de millones de personas, mientras otros se llenan los bolsillos con ello. El poder político no controla al poder económico y financiero, que hace lo que quiere. El Estado no se interesa en proteger a los ciudadanos, y la democracia enfrenta una tremenda crisis de representación, que los Indignados perciben, y reclaman que la autoridad democrática asuma la conducción de la sociedad arrancándosela a la “mano invisible”. Las continuas crisis económicas caen sobre las gentes: 23 millones de desempleados en la Unión Europea y más de 80 millones de pobres, con la Generación NINI se suman a las víctimas estadounidenses y de los países emergentes. Desde una perspectiva quizá más humana, la inseguridad se traduce en miedo y resentimiento, en estrés e incertidumbre. El Miedo difuso se expresa frente a amenazas reales o imaginarias, como perder el trabajo, el schock de las nuevas tecnologías, las deudas bancarias, el calentamiento global y otras catástrofes naturales, la inseguridad ciudadana, el temor al terrorismo.

Qué quieren los Indignados

Los indignados no tienen una agenda común ni parecen haberse preocupado de tenerla. Tampoco parecen ser un movimiento dirigido por el comunismo internacional, la CIA, Al-Qaeda, Hugo Chávez, Ahmadinejad, Corea del Norte o los Mulatos del Caribe, como seguramente creen diversas gentes representantes de varias maneras de estar despistados y muertos de miedo. Movimientos de esta clase, masivos en la protesta, no pueden ser “manipulados”, excusa que se buscan algunos para explicar por qué la gente protesta y les perfora la burbuja en que viven. La manipulación implicaría que las gentes son engañadas para reaccionar contra algo que no existe. Pero si algo existe, es visible y afecta la propia vida, no se puede pretender que la gente no lo vea ni que no reaccione.

La protesta tiene, sí, una anchísima base. Son, a vuelo de pájaro, antitodo, alpinchistas, antisistema. Mirando más de cerca se observa un cierto método en la protesta que impide la dispersión de los esfuerzos, y refuerza más que debilita el movimiento. Parecen ser muy precisos en señalar que lo que quieren es cambiar el sistema. El método parece ser el “modelo egipcio”, estrenado precisamente en este país con ocasión de la revolución que acabó con décadas de gobierno de Hosni Mubaraq: “Una Demanda a la vez”. Como cada uno de los grupos que protestan lo hacen por razones propias, esta técnica implica presentar su principal demanda, y solamente una, y entonces – suponemos que en discusión virtual o analógica – integrarla, maximizarla y hacerla no negociable. En Egipto esta Demanda Única fue “Un nuevo Egipto”, que implicaba un no a la permanencia de Mubaraq. En Chile las maximalistas demandas de los estudiantes parecen seguir este patrón, que el sistema no consigue absorber. El lenguaje de los Indignados posee una sintaxis cibernética, le debe más al hipertexto que al diccionario, más a youtube que a los panfletos, más a los memes que a las reuniones de coordinación. Todo esto parece estar configurando no solamente un esquema de programa, sino además una racionalidad particular, muy postmoderna.

La receta para la revolución

La receta más simple para la Revolución tiene dos ingredientes básicos: Descontento y Programa. Descontento significa masas, y programa significa ideas. Masas con ideas dan cuerpo al sueño de Voltaire: Pobres pensando y actuando. En el escenario inmediatamente previo a la Revolución Francesa de 1789 las jacqueries, o “revueltas de hambre” eran muy comunes, pero su potencial revolucionario resultaba bajo, precisamente por la carencia de ideas –fuerza, que permitía manejar la represión o la negociación para dividir y mediatizar el movimiento. A la hora de la hora, una revuelta de hambre se resuelve con pan o con palo, respuesta clásica de la repre. No es así cuando los Jacques tienen programa y objetivos por alcanzar, y por ende estrategia y táctica. No hay buen viento si no se sabe a dónde se va, y el programa liberal de 1789, desde muchos años antes, partía del descontento y deseo general de cambiar las cosas. Así el sistema se queda sin argumentos, pierde rápidamente credibilidad y legitimidad, y el nuevo programa termina por instaurarse. Y así arrancó la Revolución Francesa, de manera más o menos espontánea, cuando las nuevas ideas-fuerza habían penetrado la sociedad de tal modo que las gentes se reconocían en su lenguaje, conquistando una sintaxis propia que oponer al lenguaje dominante. Por ello es que espontáneamente apoyaron a Girondinos y Jacobinos. Sabemos qué pasó después y nos preguntamos si será lo mismo ahora. Pareciera que los Indignados están llegando a la fase de encontrar su propio lenguaje en una narrativa global, donde el medio es el mensaje. La capacidad global para conectar a las personas a través de las redes sociales y otros medios cibernéticos han proporcionado un discurso-programa común a millones de personas en todo el mundo.

Cómo actúan los indignados

No se diferencian tanto de otros movimientos anteriores. El movimiento anti-globalización de los 90 y principios del siglo XXI parece subsumido dentro del actual. La diferencia es que los dirigentes de hoy no son nostálgicos veteranos de la preglobalización. Por otra parte, su internacionalización y diseminación rememorarían las oleadas revolucionarias de 1780-1825, 1830-1831 y 1848-1852; quizá porque desde entonces no se han producido otras oleadas revolucionarias del mismo signo. Los Indignados han aprendido de sus antecesores, y emplean técnicas de resistencia civil ya probadas y exitosas en diferentes contextos, tales como demostraciones pacíficas, huelgas, marchas, sentadas y manifestaciones. Conocen el poder de la movilización, y su gran logro es haber conseguido resolver creativamente el problema de saltar de la virtualidad a la realidad. Emplean los medios alternativos como estructura de organización, comunicación, difusión y propaganda, lo que resulta más exitoso aún mientras más represivo es el entorno. La represión potencia enormemente el poder comunicativo y la legitimidad de las redes sociales, particularmente Facebook como manera de articular grupos de acción – cosa que hemos visto ocurrir en nuestro país en las últimas elecciones, en especial con la página NoaKeiko -, mientras Twitter es un eficaz y rápido medio de comunicación a través de los celulares que permite la coordinación inmediata. Parece que la represión gubernamental de la libertad de prensa no les arredra, y parece igual o mejor de efectivo cuando los medios de comunicación están agrupados en oligopolios que en la práctica ejercen una censura de prensa tan dura como la de los regímenes dictatoriales. Fuera de Estados Unidos se ignora que Occupy Wall Street no es un movimiento circunscrito a Nueva York, sino que contaba al 4 de Octubre con casi 220,000 personas operando en 147 puntos a lo largo de todos los Estados Unidos. Las redes sociales y youtube resultan a estas alturas más confiables que los medios tradicionales para saber qué pasa. La novísima estrategia de los memes y otros artilugios digitales permiten enviar mensajes a profundidad a largas distancias, y la información termina por abrirse paso. La manera de hacer política ya nunca más será igual.

Una Historia de los Indignados

Según parece todo esto de la Indignación comienza por una confluencia entre Wikileaks y redes sociales que reventó en el mundo musulmán. Los Wikileaks, minimizados por los afectados por ellos y sus asalariados, parece que tuvieron gran efecto en la aparentemente encallecida opinión pública árabe. Cuando Julian Assange entregó los wikileaks a los medios, parecía como si de alguna manera se hubiera rendido. Si el medio también es el mensaje, McLuhan dixit, se pasmaba en algo la cosa si se dejaba en manos de los mismos afectados o sus asalariados. Pero como ha sido el caso con todos los revolucionarios desde Espartaco en adelante, se emplean las armas del enemigo para alcanzar los propios objetivos.

En las insurrecciones de la llamada “Primavera Árabe” la juventud grita Allah Akbar (Alá es Grande) blandiendo en vez de cimitarras sus iphones, androids, blackberries y nokias. Fue el preludio principal y el primer golpe de la Indignación global digital. La Internet no puede ser otra cosa que libre, y la información fluye a través de Facebook, Google+, Twitter, Youtube, Live, Yahoo y toda suerte de redes que comunican a millones, derribando las barreras del tiempo y la distancia y rompiendo el bloqueo informativo de los medios tradicionales. El efecto fue telúrico, los gobiernos caen y los conflictos se agudizan. Los rebotes remecieron, si bien de diferente manera, a Túnez, Egipto, Libia, Siria, Bahrein, Yemén, Argelia, Israel, Irak, Jordania, Marruecos, Omán, Kuwait, Líbano, Mauritania, Arabia Saudí, Sudán y el Sahara Occidental. Así los Indignados se ganaron su primera página en los libros de historia. Como las rutas de la Historia se repiten, la invasión llegó a España e Italia, y el 15-M dio partida a la Indignación contra todo el sistema, en especial su clase política, pero también contra el desempleo y la crisis económica. Anonymous, esa suerte de anarquismo revolucionario cuyos fines, medios y militantes figuran una misteriosa y anacrónica combinación de logia secreta con orden de caballería, habían ya emprendido su propia ofensiva digital, mientras apoyan a los Indignados bajo la consigna evangélica de “Quien no está contra nosotros, está con nosotros”. No parece haber distancia entre Anonymous e Indignados, y unos y otros se confunden.

Era lógico que el siguiente punto álgido fueran los Estados Unidos. Occupy Wall Street empezó el 17 de setiembre con unas pocas docenas de personas con carteles, que tuvieron el cuajo de llamarse a sí mismos el 99%, en contraste con el 1% de privilegiados. Su apoyo principal fueron las redes sociales, mientras que eran invisibilizados y ridiculizados, como no, por los medios de comunicación tradicionales. Según parece lo obtuso no está solamente de este lado del continente. Los Occupy crecieron y se expandieron, y el 15 de octubre de 2011 expandieron la protesta hacia el resto del mundo. Así están las cosas por ahora, y es un misterio como se desenvolverán en lo sucesivo.

¿Y en el Perú?

Ocram atribuye la falta de rebote en el Perú del movimiento a que los Indignados ya ganaron las elecciones con Ollanta Humala. Creo que es necesario pensar que la sintaxis en que se expresan los Indignados globales es digital, y no es la misma que la de los Indignados analógicos, por más que usen computadoras y estén metidos hasta el tuétano en las redes sociales. Si se computan – nunca mejor empleada esta palabra – el 99 %, no importaría cuántos hayan estado físicamente en la Plaza San Martín. Ya estuvieron y dejaron establecido su punto. La asistencia virtual y la fortaleza de sus organizaciones virtuales parecerían tal vez mejores elementos de análisis.

Asociar la Indignación contra el sistema, así en general, con el actual Gobierno tiene algún sentido, pero es una Indignación aún Analógica. Pocos conocen y se expresan en la sintaxis digital que da lenguaje a los Indignados globales, dada la relativamente pequeña profundidad, amplitud y calidad de la participación virtual en nuestro país. Cuántos serán los Indignados digitales peruanos, nadie sabe, pero sí sabemos que hay muchos analógicos. En la campaña electoral muchos superestimaron el poder de las redes sociales y su representatividad.

Colofón

Para poder canalizar la Indignación el gobierno necesita ajustar sus líneas internas y licuar las propias contradicciones, so pena que la gente se le voltee, se pierda maniobra, y se termine presionado desde ambas direcciones. Necesita apoyarse con mayor agresividad e innovación en los medios alternativos, hoy escépticos. Los remanentes del pasado gobierno están dedicados a un entusiasta torpedeo, al que los medios tradicionales le dan presencia, incluso negando el evidente bloqueo y ofensiva mediática. La manifestación de apoyo al gobierno registró una asistencia muy superior a la de los Indignados, pero su cobertura fue muy diferente. La agenda política peruana está siendo forzada en contra del Gobierno, y hay lecciones que aprender de los Indignados digitales. Esperamos verlo.

Peru Blogs

martes, 22 de febrero de 2011

LA DANZA DE LOS WIKILEAKS


Muchos no lo notan, pues tras años de gritarnos la porquería que es la Política, se ha logrado el objetivo de que mucha gente simplemente no piense lo importante que es una campaña electoral como la que existe hoy en día. Se trata del Gobierno, de la Administración del Estado, del presupuesto del Estado, muchachos. Se rifa el Premio Mayor, que en cifras bien, pero que bien redondas, resulta en una capacidad para hacer plata que así nomás nadie tiene, y que así nomás no se logra a través del trabajo honrado. Así que la lucha por entrar al reparto a ver quien tiene la hegemonía en esta ocasión resulta de lo más interesante.

Tal vez haya por ahí alguna pobre alma que todavía crea que no se trata del premio mayor de la lotería. Busquemos qué expresidente pobre existe hoy en día. Tal vez Lula. De entre los peruanos, todos parecen disfrutar de posiciones económicas desahogadas, y a nadie eso parece inmutarle. Igual ocurre con los del cogollo de la Corte que rodea al exmandatario. De donde peccata mea si no es de la Sacrestea decimos en el Perú, y decimos bien. En resumen, que el temita este de la Corrupción sigue ahí como si tal cosa. Y que el temita del engaño y la manipulación va ahí juntito, por supuesto. La Plata no viene solita así nomás, sino que aparece con el engaño, la corrupción y el narcotráfico. Y si de algo adolecen la mayoría de los contendientes es de ideas organizadas contra la corrupción. Y como no creemos que falten ideas ni experiencias, pues que creemos que la cosa es algo más interesante, pues fuera de las banalidades que se repiten como si fueran serias, hay pocos candidatos que hayan levantado el tema.

Puestas así las cosas, y habiendo un premio mayor qué ganarse, podríamos preguntarnos con toda justicia qué pito tocan los medios de comunicación. Y la respuesta más cínica deviene la única que parece real: Obvio, pues, muchacho. Pues para engañar. Para manipular. Para desinformar. Todo depende quien pague, y suponemos que también depende de cuánto, en especial a nivel de las promesas que en estos casos se suelen hacer. Cinco años de contratos y apoyo desde el Estado no es moco de pavo. Y desde Fujimori parece haberse afiatado una red de relaciones y un aparatejo de comunicaciones sumamente interesante, y con vínculos sumamente significativos, medibles en plata, claro.

Los wikileaks aparecieron en este panorama de cielos azules para meter algo de rayos, truenos y granizos. Nuestra campaña electoral, que parecía que iba a ser más aburrida que circo de provincia, resultó empezando algo a moverse, porque la verdad que le falta algo de pimienta y ají. En este caso, marca Assange.

Ahora que hay wikileaks para obsequiar y cotejar, resulta que nos empezamos a enterar que mucho de lo que nos habían dicho había sido mentira, y que la danza de la plata que llega sola no era tan solitaria como se nos dijo. Por ejemplo, por wikileaks sabemos ahora que sí hubo acuerdo entre el Apra y el Fujimorismo durante todo el período de gobierno. Imaginamos que tenía como objetivo estratégico el viabilizar el reparto de la torta y defenderla del amenazante, aunque bien modesto, chorreo. Aunque todo esto es apenas una confirmación, porque habría que haber sido muy sonso para no haberse imaginado la cohabitación considerando que el Ministro de Defensa del Apra resulta ahora ser el candidato a la vicepresidencia del Fujimorismo. Y eso sin contar con la mancomunidad de intereses evidenciada a cada momento los últimos cinco años. Pero se la pasaron negándolo cinco años. Es decir, nos mintieron con descaro, y aún están muertos de risa … de aquellos que se la creyeron, por supuesto, y que no fueron pocos.

Siguiendo en esta línea de ingenuidad política habría que ver qué hace una parte del Fujimorismo en las filas del Castañedismo. Es decir, un vínculo claro entre unos y otros, y con esta ya van tres. Porque además sonaron algo rastreras esas mil disculpas que le envió Castañeda a Alan por decir que era un “vendedor de sebo de culebra” – trapito - wikileak sacado al fresco –, y que suenan a una suerte de “disculpa, compadrito, me se escapó”. Es decir, si no tapamos el sol con un dedo, parece que la cosa estaría dada como un paquetito Apra – Fujimorismo – Solidaridad Nacional. Y con esta, como decíamos, ya van tres. Y que la Virgen nos coja confesados, porque según parece hay más tiburones en la danza.

Al pobre PPK, a quien no le sacan ni un wikileak, debe estar triste, porque eso de ser el outsider de la derecha no parece serle tan maravilloso. Y por ahí hay más de uno que desearía tener, a estas alturas del partido, un wikileak más que sea para compensarle la falta de trámite mediático. Porque lo de las encuestas ya es papel para envolver pescado, y a estas alturas ya no hay bicho con cabeza que les crea.

Los casos de Toledo y Humala son más interesantes aquí. Porque después de todo, durante su gobierno, Toledo y su grupo tuvieron harto tiempo de armar su propia red, aunque hay que decir que no con la misma eficacia del Montesinismo de la época de Fujimori, aunque sí más o menos con las mismas ideas, las mismas estructuras y las mismas intenciones. Y en eso parece estaban más o menos enfrentados con las estructuras remanentes montesinistas. Recuerdo que un amigo mío me decía que todo ello le sonaba como el enfrentamiento entre Al Capone y Frank Nitti. Es decir, entre el capo de todos los gangsters, con raterillos de poca monta. Graciosa la metáfora.

Recordemos que el gobierno de Alejandro Toledo no se caracterizó precisamente por la transparencia en una serie de aspectos. Ahora sabemos, Wikileak mediante, que “algo” se movió para darle vuelta a Humala en las elecciones del 2006. A pesar de que, según algunos dicen, Rospigliosi no estaba con Toledo y fue a hablar con la Embajada de USA de manera santa, sagrada y absolutamente espontánea, precisamente porque es un peruano a carta cabal que quería impedir como fuera que se le interrumpiera el suministro para la ONG. Este wikileak desató las santas iras democráticas y periodísticas del Canal 4 y los grupos mediáticos vinculados, aunque curiosamente no a favor de la vejada Democracia Peruana, ofendida por la búsqueda por parte de ciudadanos peruanos de una injerencia extranjera en nuestra política interna, sino, más curiosamente todavía, contra el blanco de la intriga, Ollanta Humala. Mira qué lisura. Ví el otro día en el canal 4 a Sol y al Muñequito de Torta repetir lo ensayado para justificar lo injustificable, y para decir que no dijo el que dijo que si dijo lo que dijo cuando no lo dijo … bueno, se ve la desesperación por esconder de la mayor cantidad de segmentos posibles del mercado electoral las travesuritas sin hiel del expresidente Toledo. O por lo menos meter cuanta bruma sea posible. Verlos actuando así francamente ya levanta un bostezo. Después de todo, es lo que han venido haciendo durante cinco años largos.

La del Canal 2 fue más interesante aún. En cualquier caso, son bastante más solventes que el Muñequito de Torta. Como siempre, entraron con la pata levantada, y marcaron los temas de agenda como sólo ellos saben hacerlo, tratando de especulación lo que decía Humala, en tanto que en apariencia se tragaban los otros camellos levantados por los adversarios de Ollanta. Y cuando Humala les dejaba el asunto bien claro, le interrumpían y le cambiaban el tema, hasta el extremo del maltrato. Más solventes definitivamente que el Muñequito de Torta, pero con intenciones exactamente iguales. Y sin embargo, y a diferencia de lo ocurrido durante años, en esta ocasión Ollanta, le guste a quien le guste o le disguste a quien le disguste, cortó oreja. Porque el problema del bloqueo informativo y la demonización es que no puede operar para siempre bajo los mismos conceptos, porque la vida sigue su curso. Y en esto hay que decir que es muy probable que tanto Aldo como Mónica probablemente se estén jugando el puesto. Pues a Aldo le complican la vida sus anteojeras ideológicas, el abuelo le ayuda y le estorba a la vez, y se le nota demasiado. Y Mónica ya se está cansando de sacarle las castañas del fuego. Y también eso se nota demasiado. El esquema no les funcionó tan bacán en esta ocasión, dado que Ollanta apareció humano, Dios nos libre, y además tuvo cancha para explicar cosas. Y se lo permitieron, Dios de Israel. Y de paso le permitieron aclarar los temas de Nadine y de Locumba, y hasta incluso una parte de su programa político. Qué escándalo. Definitivamente están demostrando que el esquema táctico empleado ya empieza a sonar a hueco.

Sin embargo, y sin detenernos más en pequeñeces, tal vez lo más interesante de todo esto es la ausencia total de Toledo en el escenario. Total, es la otra parte de este menjunje, y algo tendrá que decir. El guante blanco con que es tratado ya es demasiado notable. Pero suponemos que deben de estarle tratando de explicar las cosas, ver qué flancos no debe presentar, y de pasadita dejar pasar el tiempo suficiente para que el trato que le den los medios de comunicación aparente en algo ser semejante al que le dieron a Ollanta. Ahora que las encuestas van a continuar puede recuperarse algo manteniendo un incómodo silencio. Pero algún día tendrá que salir al fresco. Por ahora, todo esto se lo podemos adjudicar a táctica, si queremos ser amables. O de repente al hecho simple de que en una confrontación más o menos justa entre ambos candidatos, lo probable es que Ollanta le gane por varios cuerpos. Nos imaginamos, con algo de gracia, qué respuesta él podría dar si en un debate con cualquier candidato se le preguntara “Oe cholo, ¿qué has fumado?”

Y ahora hay otro Wikileak de lo más interesante. Es uno que dice que dicen que dijo Toledo que Humala recibió no sé si 6 o 100 millones de Hugo Chávez la vez pasada. Levantar a estas alturas el desfalleciente fantasma del chavismo, ya indica que, para variar, los amigos mediáticos de Toledo hacen su tarea, aunque según parece desde que Rendón ya no está bajo contrato, no se les ocurren grandes ideas. Porque que alguien diga algo de alguien sí que es realmente levantar un chisme. No sabemos si eso resistiría alguna prueba periodística seria, en el supuesto negado que alguien la hiciera. Y con seguridad nadie se meterá a solicitarle pruebas, ni se le preguntará si los 100 millones se entregaron con un pagaré, en moneda rusa, en piedras preciosas, en whisky etiqueta azul, o en cheques de viajero, y que si es en cheques de viajero entonces es cosa privada, y no significa que el gobierno de Toledo haya estado involucrado. Con seguridad no veremos nada de eso. Y sin embargo, esto sirve para algo en lo sí que hay expertisse, que es la capacidad de banalizar las noticias. Es decir, aguar lo importante en un lago de intrascendencias. Total, así es como se trata con la información que es peligrosa para los intereses de ya sabemos quiénes. Y como la banalización sale de manera espontánea, no resulta tan complicado. Y también viene “Al Fondo al Sitio”.

En la historia, sin embargo, encontramos casos curiosos que nos muestran lo contraproducente que puede ser para los medios de comunicación y los grupos de poder demonizar a alguien. Quizá uno de los casos más interesantes haya sido el de Franklin D. Roosevelt, en los Estados Unidos. Invariablemente, el 80 % de la prensa estadounidense estuvo en su contra, y sin embargo ganó por cuatro veces consecutivas la Presidencia de los Estados Unidos. Y con un programa que para esos tiempos resultaba de lo más radical. En América Latina no nos quedamos muy atrás, porque el esquema se repitió con Hugo Chávez, Lula, Evo Morales, los Kirchner, el Frente Amplio uruguayo, etc. Y sin wikileaks de por medio. Y Ollanta Humala demostró la vez pasada que sabe ser buen gallo de tapada. La vez pasada subió como un jet en las últimas semanas. Me parece que sus adversarios no deberían olvidar ese detallito, que OH subió precisamente cuando más lo estaban atacando. Los wikileaks pueden dar aún más sorpresitas, de esas que El Comercio no publicará, pero sí El País de España. Y si Ollanta las sabe aprovechar, levantando sus aspectos positivos, pues aún puede dar un batacazo que le pondrá la carne de gallina a menos gente que la vez pasada … Vivir para ver, y el que tenga oídos, que vea.