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miércoles, 13 de mayo de 2015

CONTRA LAS PARADOJAS


Peru Blogs

CONTRA LAS PARADOJAS

Hace falta mucho, mucho tiempo,
 para ser joven 
(Pablo Picasso)

Todo hay que reducirlo a su máxima simplicidad, pero no a más, 
(Albert Einstein)

Me molesta la gente que no da la cara 
(Anónimo)

Esta frase es falsa.
(Yo, cuando quiero reventar  la Lógica)



Tiempo ha que no me doy mi vuelta por la Lógica, dado que parece haber cosas más urgentes: La Política y la Lectura y la Educación y hasta esa extraña sección de la Filosofía que llamamos Ética, a la que todos dicen venerar excepto cuando choca con los propios temores e intereses, porque es muy difícil chocar con Chocano, eso da miedo.

Hace buen tiempo una de mis más ágiles y brillantes corresponsales me planteó el tema de las Paradojas, sacándome como ejemplo algunas de las que están en el epígrafe. Las paradojas tienen el efecto de hacernos reír porque comparten con el Humor la interrupción repentina de un mecanismo de defensa que produce un supersónico efecto de vergüenza que nos pone en evidencia, más que no sea frente a nosotros mismos. Pero más allá del inmediato animus jocandi, en realidad lo ignoramos casi todo de ellas y nos quedarnos en babia de porqué nos reímos, aunque lo hagamos.

Para decirlo en corto y sin enredarnos: Una paradoja es una afirmación que puede considerarse a la vez verdadera y falsa. Claro que decir "a la vez" puede ser abusivo. Hay una suerte de operación de palíndromo percepto-conceptual, que sí, ya sé que suena complicado como el diablo, pero que en realidad es más simple: Te doy una proposición aparente, un enunciado en el que concentras sucesiva y muy rápidamente tu atención en una de sus dos o más facetas: Si yo te digo, pongamos por caso, la paradoja más famosa de todas - la del mentiroso - lo veremos con cierta claridad:

TODOS LOS CRETENSES SON MENTIROSOS
(firma) Un Cretense

Cuando te enteras que el enunciado te dice A es B (forma general de todo enunciado) te percatas de que tiene un Valor de Verdad, es decir que el enunciado es, o bien Verdadero, o bien Falso.

Pero al leer la firma te percatas que cuando la afirmación es Verdadera, tal valor V se invalida por haber sido dicho por un Cretense, es decir, si la afirmación era V, resulta F gracias a que el Cretense al que se refiere el enunciado es el que lo dice, y dice de sí mismo ser mentiroso.

El Valor de Verdad de la Paradoja pasa en consecuencia por dos facetas cuasi simultáneas, y esto es que va de una a otra secuencialmente según concentras tu atención en uno u otro Valor de Verdad.

Es obvio por lo tanto que el valor de Verdad de una proposición queda afectado por el contexto, por el quien lo dice, por lo menos en el caso de esta paradojas, y por ende el lenguaje no se bastaría a sí sólo, necesitaría de la situación en que se da.

Una Paradoja

Digo todo esto porque encontré una afirmación que me ha gustado y aprovecho para transcribir, cortesía de nuestra corresponsal Paloma Ruiz:



Un corto recorrido al respecto:

Primera Constatación:

El filósofo en cuestión debe haber sido griego o romano: Griego por lo de la ética como modo de vivir bien; y puede que romano pues ellos se concentraban en lo práctico del asunto, es decir en la aplicación del conocimiento a la vida cotidiana. De ahí la contraposición entre los bienes mismos y las apreciaciones acerca de éstos.

La Lógica, aplicada a estas afirmaciones, sería una suerte de Lógica de la Moral o los Valores.  

Segunda Constatación:

La cuestión de la "sorpresa". Imagino que esta es una afirmación retórica, un filósofo no debería dejarse sorprender por tan poco. Pese a la idea popular, el filósofo no es un bobo: La historia de Tales de Mileto cayendo al hoyo por tener la mirada en el firmamento no puede ser cierta para quien se hizo millonario monopolizando todas las prensas de aceite de oliva de Mileto. Más bien al revés.

Volviendo a la "sorpresa", esta viene de encontrar rasgos o caracteres esenciales opuestos entre sí en el mismo sujeto, cuando no se espera su presencia. Es decir, califica como sorpresa verificar que el ser humano - "animal racional" desde Aristóteles - tome decisiones irracionales.

Sin embargo nada nos autoriza a suponer que la racionalidad como differentia specifica elimine el genus proximum. Es decir, nada autoriza a suponer que el ser humano se define por "una sola cosa" y que esa sola cosa sea la racionalidad.

Es decir, el hombre también es emocional y/o llevado de sus instintos animales; y/o estúpido o capaz de cometer estupideces. En todo caso, lo primero - lo instintivo - es más evidente que lo segundo - la estupidez. Así que eso de la sorpresa me suena a un arcaísmo sorprendente, y no me la creo.

Tercera Constatación:

Primera paradoja: Pierdes tu Salud para Ganar un Dinero que usarás para recuperar la Salud.

Es decir, la Salud es a todas luces un bien precioso, y procedes a perderla para ganar - o cambiarla por - Dinero, otro bien precioso; el que a su vez vuelves a cambiar posteriormente por Salud.

La falla obvia en el razonamiento es que la "Salud", o el estado de la "Salud" no se conserva igual - no tiene el mismo valor - en todos los momentos de la vida.

Cuarta Constatación:

Metámosle Tiempo a la Paradoja: Por pensar en el Futuro olvidas el Presente (y el Pasado, ya que estamos en ello). Distinguimos aquí un entimema, es decir, un razonamiento compuesto del que varias de sus premisas - conclusiones, a su vez, de otras premisas - no se mencionan, sea por espacio o para impresionar al lector, al ir de las primeras a las últimas sin evidencia visible:

Dado que te angustias por el futuro (Premisa 1), 
te olvidas del presente (Conclusión 1 - Premisa 2);

por ende:

no vives ni el presente ni el futuro 
(uno por angustia, el otro por olvido)
(Conclusión 2 - Premisa 3)

Por consiguiente:

Vives como si nunca fueras a morir (Conclusión 3 - a)
Mueres como si nunca hubieras vivido. (Conclusión 3 - b)

Algunas Ideas:

A primera vista, no hay Paradoja acá y el Filósofo está equivocado: Cambiar Dinero por Salud es cambiar un bien por otro, lo que te deja donde estabas antes,  ni mejor ni peor.

Una segunda mirada introduce la cuestión del Valor relativo: Uno de ambos bienes es más valioso que el otro. Si lo es la Salud, cambiarla por Dinero no parece inteligente, mejor será no hacer Dinero si con ello pierdes la Salud.

Pero la inversa no es falsa: Si el Dinero es más Valioso que la Salud, perder la Salud por ganar Dinero no es irracional, sobre todo si hay una necesidad por medio, si necesitas del Dinero para comer o para contratar un médico o para comprar medicinas, porque la Salud no es un Valor Constante. También por la presencia de un Valor Superior: Vendes un riñón para salvarle la vida a tu hijo pagándole con eso a los secuestradores que se lo han llevado.

Pero a equivalencia de Valores, tener Dinero es un requisito para tener Salud, y perder un poco de Salud para tener Dinero _ por ejemplo, trabajando horas extras o cambiando trabajo por sueño - para ganar más y con eso garantizar más Salud en el futuro, es en apariencia una inversión sensata, ceteris paribus.

Así, tener Dinero es un requisito para tener Salud.

CONCLUSIÓN

La paradoja presentada funciona como tal si y sólo si se entiende que SALUD y DINERO son bienes intercambiables, que poseen el mismo valor.

Si son intercambiables, entonces son axiológicamente lo mismo, y no hay paradoja.

Si no son intercambiables pero tienen el mismo valor, tampoco hay paradoja, porque se requieren los dos, no uno solo, para la vida. Salvo Error u Omisión.

Al decir de Víctor Hugo en Los Miserables: Si tienes dinero, vendrá el Doctor, y te curarás. Si no, te morirás. Y no hay más. 

miércoles, 20 de abril de 2011

FALACIAS POLITICAS - Cuatro


Una pequeña cuestión previa, atendiendo a que algunos me han escrito confundiendo mentira y falacia. Como dijimos antes, una cosa es la mentira o la ignorancia, que afectan a las proposiciones en sí mismas, una por una; y otra distinta es la estructura del razonamiento, que afecta a todo el conjunto. En el primer caso, una proposición puede adquirir valor de verdad o valor de falsedad. Ejemplo: “Lucharé contra la corrupción con todas mis fuerzas” (Vladimiro Montesinos). En el segundo hablamos de una forma más elaborada de manipulación, la falacia, que afecta a todo el proceso de razonamiento, donde puede que las proposiciones sean verdaderas, pero el razonamiento es falaz, es decir, inválido.

Por cierto, hay una forma de proposición sutil y medio diabólica, la paradoja, donde la verdad y la mentira se encuentran equilibradas. La ilustra muy bien la conocida paradoja del mentiroso: Todos los cretenses son mentirosos (Un cretense). También la hemos visto en acción últimamente.

Pero sigamos con las Falacias. Todo razonamiento posee premisas y conclusiones. Las primeras son las suposiciones de las que se extraen las segundas, siguiendo ciertas reglas específicas. En las tres primeras partes hemos tratado de las Falacias de las Premisas. En esta cuarta entrega nos concentraremos en las Falacias en las Conclusiones.

4) Falacias de coherencia

Para que el razonamiento sea válido, la conclusión alcanzada debe desprenderse lógicamente de las premisas. Si hay una falla en esta conexión, se cae en un error de coherencia lógica.

a) Primera variante: “No distinguir entre casualidad y causalidad”

Si vemos un fenómeno A (una crisis, una quiebra, un terremoto, una devaluación, lo que sea), y luego otro fenómeno B (desempleo, hambruna, inflación, etc.) podemos pensar que A es la causa de B. Eso no es siempre tan evidente como quisiéramos. En el mundo de las ciencias físicas las causas son mucho más evidentes, pero en las ciencias sociales las relaciones no son tan sencillas, y los “expertos” pueden discutir sobre el “origen” o “causa” de algo durante años. Y no digamos en Política.

Debemos analizar otras explicaciones: por ejemplo, que los acontecimientos simplemente sucedieron a la vez, o uno detrás de otro, pero no están relacionados entre sí. También es una falacia común querer ver relaciones donde no las hay.

• Se dice que los programas de dibujos animados o caricaturas se deberían prohibir por el gran contenido de violencia que tienen, y que series como Los Simpson, Pokémon, etc., representan un gran deterioro para la niñez y la juventud… La falacia consiste en este caso en dar por hecho que las caricaturas causan el “deterioro” de la niñez y la juventud. Si hay un “deterioro”, podría deberse a otras causas, no necesaria ni solamente a las caricaturas. ¿Será por la falta de educación? ¿Tema de Valores o Consumismo? ¿Violencia doméstica? ¿Será por una sola causa, o serán muchas?

.. El día siguiente a las elecciones del 10 de abril bajaron los índices de la Bolsa de Valores de Lima. Se atribuyó este hecho a los resultados electorales, con rapidez y harta ligereza e irresponsabilidad, en una muestra del razonamiento falaz Post hoc, ergo propter hoc (Paso después de esto, entonces lo anterior es la causa). Luego nos enteramos que esta baja había reflejado la baja producida a la vez en los principales mercados mundiales, pero la falacia ya quedaba instalada.

b) Segunda variante: “Selección de casos”. En otras palabras: “Recordar los aciertos, ocultar los fallos”.

• Un ejemplo clásico, de libro de texto: mucha gente cree que algunos acontecimientos (muerte de celebridades, accidentes de aviación, etc.) se dan en rachas de tres en tres… pero como siempre hay acontecimientos de ese tipo – es decir, la gente se seguirá muriendo porque así funciona la naturaleza; los aviones son de fabricación humana, piloteados por humanos, falibles desde cualquier perspectiva, etc. -, es matemáticamente posible que ocurran eventos cercanos entre sí, o “en rachas”, por simple estadística… pero la falacia prevalece, a todos los niveles.

• Otro caso típico: los sueños “premonitorios”. Algunos sueños se convierten en realidad… pero nadie recuerda los muchos sueños que no se cumplen.

• Lo mismo vale para los “adivinos”, que son tan populares al inicio de cada año, así como en época electoral. Vaticinan tantas cosas y con tal vaguedad, que algunas terminan por cumplirse… pero nadie recuerda al año siguiente todas las profecías fallidas. Por cierto, ¿Por qué nadie dice nada de las profecías de Nostradamus… pero las que no se cumplieron?

c) Tercera variante: “Petición de principio”.

La falacia es suponer que algo está demostrado o es cierto cuando no lo es, o considerarlo “probable”, aun cuando hay muchos indicios que apuntan a lo opuesto, y a partir de ahí razonar. Es decir: no se puede, desde un punto de vista lógico, asumir algo como cierto para luego pretender demostrarlo.

En el Perú hay una variante muy conocida, empleada por los periodistas de prensa escrita y hablada: “el beneficio de la duda”: “Concedamos el beneficio de la duda”.

Un concepto como “beneficio de la duda” es aplicable al derecho (“todos se consideran inocentes hasta que se demuestre lo contrario”), pero en otros ámbitos es totalmente ilógico. Por lo general, se usa como escape ante una realidad incómoda, asumiendo una actitud de avestruz, sabiendo de antemano que algo va a fracasar pero sin decirlo abiertamente, conservando la última esperanza, siendo “educado”, otorgando “el beneficio de la duda”.

• Un ejemplo interesante puede ser lo que ocurre con las ofertas electorales. Keiko Fujimori ofrece que no liberará a Alberto y que personalmente liderará la lucha contra la corrupción. Ollanta Humala señala que no tocará los fondos de pensiones para financiar Pensión 65. Si desde los titulares periodísticos se dice se niega directamente la posibilidad y se dice que esto no será así, de sopetón y sin vaselina, entonces estamos ante una falacia de petición de principio. Naturalmente, al margen de los intereses en juego, podemos o no asumir que se dice la verdad en ambos casos o en uno de ellos o en ninguno, con lo que el tema se traslada a la credibilidad de uno y otro, que es el tema real a debatir. A no ser, claro, que o que se desee es minar dicha credibilidad, que parece ser la intención.

d) Cuarta variante: “No hay otra explicación”.

Es una variante de la “falsa disyuntiva”. Si no se puede demostrar que algo es verdadero, se concluye que es falso. O viceversa: si no se puede demostrar la falsedad, se concluye que es verdadero. En ambos casos, se “olvidan” otras explicaciones posibles.

• Un caso típico: mucha gente atribuye a fantasmas cualquier ruido, sombra, etc., que se sale de lo común… simplemente porque no puede encontrar otra explicación. Como decía Tácito: Todo lo desconocido lo reputamos magnífico.

• Un sacerdote mexicano, vía internet, habla del santo mexicano Juan Diego, “…cuya existencia está probada históricamente (debido a que no hay) ninguna prueba fidedigna de su no-existencia. Si se trata de negar existencias sin dar pruebas, yo también puedo negar que existió Colón” Dicho sea de paso, usó esta sintaxis, Dios nos guarde. Pero aparte de la forma, se observa una falta absoluta de coherencia lógica.

e) Quinta variante: “Ver el árbol y olvidarse del bosque”.

Está muy relacionada con el tipo de falacia anterior. Aquí el error es fijar la atención en una muestra del universo y concentrar todas las energías en él, olvidándose de todo lo demás. Es muy común que se use esta falacia para defender intereses específicos.

• Por ejemplo, la manera en que INEI mide el desempleo. No considera desempleados a los sub-empleados o a los que trabajan en la economía informal. Con ello, se fija en un fragmento de la realidad y la presenta como la pintura completa, “mejorándola” o “empeorándola” según la circunstancia o la conveniencia del momento.

• Las estadísticas de los índices delictivos en Lima en algunos casos parece que estuvieran bajando… pero se mide la delincuencia total tomando en cuenta solamente dos tipos de delitos: robos de autos y homicidios. Luego se asume, haciendo trampa, que todos los demás delitos se comportan como esos dos… ¿Es lógico que los robos a casa habitación, a transeúntes, fraudes, lesiones y violaciones se comporten como los robos a autos y homicidios? Evidentemente no. Es un agujero lógico inmenso, que encubre evidentemente la inoperancia policial.

- Los organismos internacionales y nacionales cuando miden la pobreza se fijan en indicadores, lo que siendo correcto metodológicamente puede llegar al ridículo si consideramos que puede haber discrepancias en el número de pobres en el Perú de varios millones de personas, por ejemplo si asumimos que una persona que gasta 50 céntimos por encima de la línea establecida por los expertos, ya no es pobre ...

Si nos tomáramos esto como una tarea, podríamos coleccionar algunas afirmaciones de este tipo de entre los medios de comunicación, para poder ilustrar esto. Les propongo este ejercicio, y hasta la próxima.

martes, 19 de abril de 2011

FALACIAS POLITICAS - Tres

Continuando con nuestro estudio, pasaremos a otro tipo de Falacias Políticas.

Algunas falacias no pretenden atacar ni distraer, sino confundir, mediante la distorsión de una parte del razonamiento. A veces, se recurre a la distorsión por mala fe; a veces, por ignorancia.

3) Falacias de distorsión

Aquí se cae en el error de deformar la tesis o sus consecuencias, para convencernos de una u otra postura, en general la contraria.

a) Primera variante: “Falsa disyuntiva” o “falsa dicotomía”.

Es pariente cercana de un tipo de falacia de distracción, la de consecuencias adversas. Aquí se trata de presentar dos o tres posibles alternativas, como si el universo de opciones se redujera solamente a ellas. Cuando son dos hablamos de “falsa dicotomía”. Es la favorita de los dictadores y populistas.

Con ella hay que tener muchísimo cuidado: A veces se pretende justificar esta falacia con el siguiente argumento, a todas luces fuera de contexto: “O estás embarazada, o no lo estás. No puedes estar medio embarazada”. Pero el estar embarazada es una dicotomía verdadera, como los binomios blanco/no blanco, vivo/muerto o gobierno/oposición (no hay tercera opción). La vida real es mucho más complicada que estos simples esquemas, que aunque existen son mucho menos importantes que lo que parecen.

• La famosa frase o eslogan tan popular en los setentas: “Patria o Muerte”. La realidad es reducida a dos opciones: ser patriota o morir… no hay medias tintas, dando por hecho que todos los críticos de quien sostuviera estas posiciones eran antipatriotas. Dicho sea de paso, una anécdota curiosa con la frase: Un grupo de campesinos bolivianos escuchan la frase en cuestión ¡Patria o Muerte! Tras mirarse entre sí y tomar una rápido decisión contestaron a una sola voz, muy lógicamente: ¡Patria!

• George Bush, cuando anunciaba su guerra contra el terrorismo: "O están con nosotros, o están con los terroristas". Naturalmente, con esto pretendía tener carta blanca con la mal llamada “ley patriota”, que conculcó muchas de esas libertades de los que los estadounidenses se sienten, con justicia, tan orgullosos.

.. Mario Vargas Llosa popularizó la famosa frase “Elegir entre el Cáncer y el SIDA”. No sé si habrá algún asidero en lo dicho, pero que es falacia, es falacia.

b) Segunda variante: “Falsa analogía”

A veces se recurre a analogías para ilustrar una tesis. Y puede ser. Pero a veces la analogía no es válida.

• Un ejemplo que ilustra dos tipos de falacia a la vez: Algunos izquierdistas autoritarios y nostálgicos del pasado llevan años y años diciendo lo siguiente: “O estás a la derecha (capitalismo) o estás a la izquierda (socialismo), en política no hay centros, es como una carretera: no puedes ir por en medio”… En primera, es un ejemplo de “falsa disyuntiva”, porque se olvida (o se ignora) que existen otras alternativas políticas, como la Social Democracia, la Tercera Vía o la Democracia Cristiana. Además, es una “falsa analogía” porque la derecha/izquierda de una carretera no se parece en nada a la derecha/izquierda de la política.

.. Hay ocasiones donde el empleo de esta analogía ilustra la profunda ignorancia de quien la emplea. Un ministro del régimen aprista dijo en una ocasión, muy suelto de huesos: “Renació de sus cenizas, como el Gato Félix”. Naturalmente, si no se sabe, lo mejor es quedarse callado, lo que en este caso, como vemos, no ocurrió.

c) Tercera variante: “Generalización”

Se argumenta falsamente que toda la realidad puede ser explicada a partir de un solo caso, o bien de una muestra no significativa de casos.

• Un preso por problemas de homonimia, saliendo de la cárcel: “ahora ya podemos confiar en el sistema judicial peruano”… pasando por alto que a diario se comenten muchas injusticias, que no cambian por la liberación de una persona. Pero lo que la persona desea es expresar su agradecimiento al Juez que lo liberó.

.. Una forma común es cuando el Presidente o los Ministros inauguran una obra, indicando que ésta es la prueba de una política dirigida a tal o cual objetivo … pero una golondrina no hace el verano. Los colegios mayores, por ejemplo, se han publicitado como una solución al problema de la calidad educativa, cuando lo cierto es que solamente ayudarían a una fracción mínima de los estudiantes peruanos.

d) Cuarta variante: “Exageración hasta la ridiculización”

El argumento que se quiere combatir es deformado hasta el ridículo, con la idea de quitarle validez.

• En el plan de gobierno de un partido – no digo cual, pero mis lectores pueden fácilmente reconocerlo - no se habla de estatización ni en una sola ocasión. Sin embargo se le busca significados ocultos a la palabra “nacionalización” para hacerle creer a la gente que eso significa estatización.

.. Cuando se dice de determinada persona que es un genuflexo y que se arrodilla frente a los intereses de los Estados Unidos, Venezuela, u otro país, es evidente que esa persona no necesariamente está “arrodillándose”. Naturalmente se emplea el término para ilustrar ridiculizando.

e) Quinta variante: “Lenguaje prejuiciado”

La idea es salpicar el discurso con palabras que conllevan cierta carga emotiva, que dicen una cosa pero sugieren otra. En terminología nacional: “hacer la finta”.

• Cuando se emplea términos para referirse a nuestro vecino del sur como “el Caín de América”.

• Este anuncio de George Bush fue muy ilustrativo: “EE. UU. ha iniciado una cruzada contra los malhechores...”. La palabra “"cruzada" conlleva la idea de guerra religiosa, involucrando sentimientos religiosos muy profundos.

f) Sexta variante: “Maniqueísmo radical”

Se trata de atribuirse a sí mismo todo lo bueno, y de achacar al otro todo lo malo, sin tonalidades intermedias.

• Otra frase de Bush: "Es la lucha del bien contra el mal"... parafraseando: nosotros somos los buenos y merecemos vivir; ustedes son los malos y merecen ser destruidos.

• El discurso actual que separa las opciones “democráticas” de las “no-democráticas”, atribuyéndose el periodista o político la propiedad del concepto democracia, negándoselo a su adversario.

g) Séptima variante: “Deshumanizar”.

La idea es negarle al otro el estatuto humano, denigrarlo de tal forma que cualquier defensa sea insostenible. Abrumarlo con calificativos y epítetos hasta ahogarlo. Esto también se puede hacer contra instituciones. Lo usan también los dictadores y extremistas. Y por desgracia demasiados peruanos al referirse a los miembros de las clases sociales bajas.

• Los discursos políticos en general tienden a ser bastante maniqueos, pero el experto nacional al respecto indudablemente es el APRA con su SEASAP: “Sólo el Apra salvará al Perú” … de entrada, todos los defectos posibles son atribuidos a sus rivales políticos. Esto impide un mínimo razonamiento y dificulta la negociación, porque se cae en el fanatismo.

• Cuando se emplea sistemáticamente contra un pueblo, es presagio de guerra y genocidio: los militares estadounidenses se referían a los vietnamitas como “monos amarillos”, negándoles la condición de seres humanos y justificando así las masacres contra civiles.

..Una variante es denostar a un grupo humano como ignorante, malvado o con malas intenciones per se, como por ejemplo los homosexuales, indígenas o ecuatorianos, para justificar sentimientos de homofobia, racismo, patrioterismo o exclusión.

h) Octava variante: “Pregunta maliciosa”.

En términos comunes: “todo o nada”. Es una variante de la “falsa disyuntiva”. Se pide definir la postura propia ante un argumento (o un bloque de ellos)… pero resulta que es falso o lleva implícita una acusación.

• Durante el gobierno de Alejandro Toledo se le planteó vacarlo como amenaza, o que renunciara. Esta disyuntiva, planteada por sus rivales políticos, lo dejaba sin opciones: Si daba un “paso al costado” es porque él mismo se sentía incapaz de gobernar, y si no ... es porque es altanero, inconsciente y está alejado del pueblo.

.. “¿Está usted a favor o en contra de negociar?” Si se dice que Sí, se le tildará de débil, mequetrefe y falto de carácter, si dice que No, de antidemocrático, dictador y chavista. ¿De quiénes estamos hablando?

.. En estos días en los que GANA PERÚ plantea una reforma de su Plan de Gobierno, algunos lo acusan de débil y sumiso por aceptar el cambio, y son los mismos que lo acusarían de prepotente y autoritario si no lo hace.

Con esta entrega completaríamos – incompletamente, qué paradoja – las Falacias que se refieren a las Premisas. A partir de la próxima entrega hablaremos de las Falacias que se refieren a las Conclusiones.

Si nos tomáramos esto como una tarea, podríamos coleccionar algunas afirmaciones de este tipo de entre nuestra clase política, para poder ilustrar esto. Les propongo este ejercicio, y hasta la próxima.

Viene de FALACIAS POLÍTICAS - dos: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/04/falacias-politicas-dos.html

lunes, 18 de abril de 2011

FALACIAS POLÍTICAS - Dos

Continuando con nuestro pequeño estudio, pasaremos a mirar otros tipos de Falacias Políticas. Ahora nos concentraremos en las falacias que suelen usarse no sólo para lanzar ataques personales contra un adversario, como en el caso de las falacias ad-hóminem que ya vimos, sino también como forma de defensa.

2) Falacias de distracción

El mecanismo de este segundo tipo de falacias es simple: se alega algo que no tiene relación directa con el tema que se discute, para distraer la atención, no tocar los temas importantes, y llevar la discusión a otro campo.

a. Primera variante: “Consecuencias adversas”

Este tipo de falacia es muy simple: se trata de crear miedo o mejor aún, jugar con el pánico, presentando las consecuencias adversas que se podrían presentar, para con ello lograr convencer. Tales consecuencias adversas nunca son demostradas, simplemente se les menciona para asustar, para jugar con los temores ocultos.

Ejemplos:


  • Cuando una opción política es vista como peligrosa para el statu quo de los grupos dominantes. Se le llama a veces satanización, pero ella se dirige más bien hacia las personas. En las presentes elecciones presidenciales se emplea contra un candidato - adivinen ustedes quien - señalándose “lo que podría ser su gobierno”.
  • Cuando el Ministerio de Economía decide acelerar una reforma fiscal que aporte fondos para cubrir los gastos corrientes del Estado … el gobierno amenaza con el desastre si no hay reforma fiscal. No se exploran otras opciones, simplemente se amenaza con el caos, con que no habrá con qué pagar a policías, maestros, médicos, enfermeras, etc.
  • Un buen ejemplo es lo ocurrido con el Impuesto a las Transferencias Financieras. Los grupos de poder financieros aseguraron en su momento que causará el retraimiento de la actividad económica, la corrida de capitales y un “pánico” financiero ... no se analiza ni se discute, simplemente se asusta. El quid de la cuestión estaba en que ese Impuesto permitía controlar las operaciones financieras de las grandes empresas y ver si eran cierto lo que ellos decían en sus estados financieros.


b. Segunda variante: “Victimización”

Aquí se trata de despertar compasión, respeto, misericordia, etc. Cualquier emoción, siempre se considera mejores que el razonamiento, pues una emoción no necesita demostrarse y sirve para impresionar a los demás. Es la inversa exacta de la falacia ad-hóminem: se trata de involucrar a la persona que emite el argumento. Es uno de las falacias favoritas de los políticos tradicionales para manipular a la opinión pública.

Ejemplos:


  • Durante el gobierno de Alejandro Toledo, Eliane Karp fue acusada de aprovechar de su puesto público para pagar planillas de más a sus amigos. Ella alega que sus acusadores son “machistas” y que la atacan “por ser mujer”… pero no habla de los gastos en planillas.
  • Otra de las defensas de Eliane era: “son unos pituquitos de Miraflores que están contra mí porque defiendo a los indígenas y afroperuanos”… pero sigue sin explicar el asunto de las planillas.
  • Cuando el Presidente de Aerocontinente fue apresado como sospechoso de estar involucrado en narcotráfico, lavado de dinero y corrupción, se defendió diciendo que era “un preso político” y un “chivo expiatorio”… pero nada dijo de las pruebas en su contra.
  • Cuando se le preguntó a Kouri - sí, ese del videíto - de dónde salió el dinero que Montesinos le entregó, alegó que “es dinero para comprar un camioncito que servirá para entregar alimentos a los pobres”… pero no explicó el origen del dinero.

c. Tercera variante: “Populismo”

La falacia consiste en desechar un argumento simplemente porque no le gustaría a la mayoría. O decidir algo, no con razones, sino atendiendo a la popularidad.

Ejemplos:


  • Imaginemos que en el tema de Transgénicos se diga - y se dirá, no se preocupen - que los cultivos transgénicos permitirán una mayor producción de alimentos para las grandes mayorías ... pero el problema no es ese sino la conservación de los ecosistemas.
  • Otra variante es subirse al carro emocional en el que se ubica la mayoría de la gente, "exigiendo" la pena de muerte para los violadores de niños ... aunque está claro que no se puede hacer, pero resulta eficaz para distraer a la opinión pública y hacer creer que algo se hace.
  • Hacer "encuestas" en la calle y presentarlas como si fueran la opinión popular. Esto solamente puede ser real cuando la población está bien informada, y sabe de lo que se trata. Decía el teórico Ikram Antaki: no me digas qué opinas, dime qué sabes… por lo tanto, pedir la opinión de gente no informada es un mero truco para sostener una opinión y hacerla pasar por verdadera. El periodismo recurre a esto constantemente a fin de crear un “paisaje de fondo” a favor de una corriente que se desee defender, o atacar a otra. Las encuestas de calle y ciertas encuestas publicadas en medios escritos también cumplen con estas características.

d. Cuarta variante: “Señalar a otras personas”.

El objetivo es hablar de otras personas y demostrar que ellas hacen lo mismo que nosotros, y sin embargo no son señaladas. Hay una expresión nacional al respecto: Todos tenemos rabo de paja. Y en términos bíblicos: Fijarse en la paja en el ojo ajeno, y no en la viga del propio.

Ejemplos:

  • Un ejemplo antiguo y muy burdo, pero efectivo, fue la culpabilización del incendio de Roma hecha por Nerón a los cristianos, que tuvo el efecto de distraer la atención y evitar el levantamiento de los ciudadanos romanos contra el emperador.
  • El Presidente de turno por lo general emplea esta falacia, culpabilizando al anterior gobierno de no hacer lo mismo que él no hace. Toledo lo dijo de Fujimori, Alan de Toledo, y patatín. … pero siguen sin hablar de los problemas que ellos tienen.

e. Quinta variante: “Ocultar información”.

El método es defender una postura, pero sin mencionar todos los elementos, “olvidando” información comprometedora que invalida la postura.

Ejemplos:


  • • Hace unos años, el ex-Presidente de la Región Lima, Jorge Mufarech señaló que sufrió abuso por parte de una policía, pero no mencionó nunca que su vehículo estaba mal estacionado. Ello, que contradice su declaración, es cómodamente olvidado y no mencionado.
  • Los Tratados de Libre Comercio con diversos países son publicitados únicamente en función de sus ventajas, olvidando cómodamente sus desventajas en Salud, Medicamentos, Biodiversidad y Agricultura. No es que se discutan esos temas, es que simplemente no se publicitan.

f. Sexta variante: “Dogma o argumento de fe”.

El argumento favorito de los papás que no saben lo suficiente para responder las preguntas de los niños, o que no quieren hacerlo: “eres muy pequeño para entender” / “cuando crezcas entenderás” / “no lo entenderías”. En el fondo, siempre se trata de lo mismo: considerar al interlocutor como una persona incapaz de razonar. Es propio de ciertas jerarquías no demasiado inteligentes de las diversas Iglesias o Partidos Políticos.

Ejemplos:


  • Alan García decía que es inocente porque el Poder Judicial no lo había condenado … pero el Poder Judicial no lo condenó porque sus delitos - reales o supuestos - prescribieron, así que en realidad no ha sido declarado inocente.
  • Los sucesivos ministros de Economía han recurrido constantemente a las cifras para decir que la economía está así o asá .... pero luego “sinceran las cifras”.
  • Diversos Ministros de Salud dijeron en su momento que la píldora del día siguiente es abortiva ... porque la Iglesia Católica así lo dice.

g. Séptima variante: “Argumento de autoridad”

La idea es argumentar algo desde una posición de experto o autoridad, o de colocarse a la sombra de una. El experto puede serlo o no. Incluso puede que tenga autoridad en otro campo. Lo que se olvida es que el prestigio en un campo no se pasa automáticamente a otro. Y que los expertos son humanos y pueden equivocarse.

Ejemplos:


  • • El laureado escritor y Premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa opina sobre política y democracia y se pronuncia a favor de la Invasión de Irak por Estados unidos y la Gran Bretaña … un escritor de novelas - calificado de “laureado”, para que se note que es intelectual - habla con gran ligereza de política internacional.
  • Se dice que la homosexualidad es malvada y un pecado contra natura porque así lo señala la Iglesia Católica - y otras Iglesias también, hay que decirlo -, a pesar de la evidencia científica en contrario. La única base es lo que dice la Iglesia.
  • Cuando los pueblos amazónicos se levantaron contra las concesiones de tierras que habían poblado desde tiempos inmemoriales, se les negó el derecho aduciendo que eran ignorantes y que estaban contra el interés nacional. Tras las muertes de Bagua, el gobierno señaló que se había equivocado en su estrategia de comunicación, partiendo del supuesto que la autoridad siempre tiene la razón.

h. Octava variante: “Argumento cronológico” o “respeto a la tradición”.

Se alega que algo es muy antiguo y que eso lo hace verdadero automáticamente. Lo cual es falso, desde luego.

Ejemplos:


  • • Cuando se planteó el tema de la Ley 20530, o “cédula viva”, la clase política tradicional y ciertos estamentos se rasgaron las vestiduras señalando que era un tema constitucional (combinado con la variante de argumento de autoridad).
  • El gobierno de Estados Unidos ha admitido públicamente que tuvo indicios, antes de los atentados de septiembre del 2001, de que algo se traían los terroristas de Al-Qaeda. Tomaron muchas precauciones en sus embajadas y consulados en el extranjero, pero hicieron muy poco en suelo estadounidense. ¿Por qué? Porque cayeron en la falacia de “Argumento cronológico”. Razonaron que si nunca antes habían sido atacados en su propio territorio, no lo serían esta vez … pero, como todos sabemos, se equivocaron.

i. Novena variante: “Somos especiales”.

Se presenta a una comunidad (incluso a un país) como “muy especial”, de tal modo que ninguna experiencia previa es válida para ese grupo, a veces ni la ley es aplicable. Es pariente cercano de la falacia tipo “Argumento de fe”.

Ejemplos:

  • Cuando las encuestas preelectorales no los favorecen, los políticos tradicionales argumentan, con ligeras variantes: “En el Perú no son válidas las encuestas preelectorales, porque somos muy especiales y no le decimos la verdad a un entrevistador”… pero nunca explican por qué sí son válidas en otros países, o por qué sí fueron válidas cuando pronosticaron triunfos de ellos. Se entiende que hablamos de encuestas bien hechas.
  • Los habitantes de un pueblo joven atrapan a un presunto ladrón y lo golpean hasta matarlo. El comisario de la policía declara sencillamente: “Con las costumbres del pueblo, más vale no meterse”… pero no dice nada del asesinato, evadiendo su responsabilidad con la idea de que somos tan especiales, que ciertos usos y costumbres del pueblo están por encima de la ley.
  • Desde luego, esto está generalizado en nuestro país con el asunto de los impuestos y tasas en general, por ejemplo el “medio pasaje” para los estudiantes universitarios. Traducción: “Somos una casta aparte”. Esto por cierto funciona también en el caso de la autonomía universitaria, los choferes de combi, los militares, los congresistas, etc.

j. Décima variante: "Critican, pero no aportan soluciones"

Este argumento sería válido si el que cuestiona algo tuviera la obligación de aportar soluciones. Pero no siempre es así, y en ese caso estamos frente a otra falacia de distracción.

Ejemplos:

  • Diversos grupos protestaron pidiendo que no se usen impuestos para pagar el rescate bancario del Banco Latino (O el que sea). Los funcionarios de economía y finanzas los acusan de "criticar, pero no aportar ideas de cómo resolver la crisis bancaria"... pero los “protestantes” no tienen por qué ser expertos en economía y política para sugerir soluciones… para eso están precisamente los funcionarios públicos. Si no pueden, entonces los botamos, revocamos, o cambiamos. El tema es que algunos incautos pisan el palito, usan su tiempo en estudios para encontrar soluciones, y estos sesudos y probablemente útiles estudios terminan usándose para acomodar la pata de la silla rota en alguna dependencia del estado.
  • Es un argumento muy usado en el Perú para efectos de descalificación. Una forma común es “reducir” el problema a una o dos proposiciones con las que se tiene que estar de acuerdo.

Por supuesto, los "buenos" políticos y los expertos en el arte del engaño a las masas, emplean más de una falacia para entrampar el asunto y no llegar a ninguna parte, así que las falacias resultan más efectivas cuando vienen de a pares o tríos. Es fácil encontrar más de una falacia en muchas afirmaciones.

No confundamos la falacia con la mentira. Si bien emplear falacias puede ser indicio de mentira, y seguramente lo es en muchos casos, a veces lo único que muestra es que quien las dice necesita urgentemente volver a la escuela.

Si nos tomáramos esto como una tarea, podríamos coleccionar algunas afirmaciones de este tipo de entre nuestra clase política. Les propongo este ejercicio, y hasta la próxima. Hay más falacias en cartera.



viernes, 15 de abril de 2011

FALACIAS POLÍTICAS - Uno


Un buen amigo mío me acusa, con toda razón, de hacer artículos demasiado largos. Le creo. Y por eso lo que voy a hacer es acortarlos lo mejor que pueda a fin de hacerlos más leíbles. Entiendo que ciertos estilos cansan, y me lo tomo como un reto alegre.


Hace unos años escribí y publiqué en redes un conjunto de articulitos sobre FALACIAS POLÍTICAS, como una contribución para la educación ciudadana y política. A algunos les gustaron y le sparecieron útiles. Procedo a republicarlos, con una que otra enmienda, con la idea siempre presente de ayudar a mejorar el discernimiento político de mis lectores. Y ahí voy:

FALACIAS POLÍTICAS

Iniciamos hoy día un pequeño estudio sobre la verdad política. Como sabemos, se acusa a la política de ser el “reino de las mentiras”, o quizá más bien “el reino de los mentirosos”. Diremos más que ello, la política es, desde la remota época de los sofistas, el “reino de las falacias”.

Voltaire decía que La ignorancia afirma o niega rotundamente: la ciencia duda. También decía festivamente que si los pobres aprenden a pensar, estamos perdidos. Las mañas de los políticos tradicionales deberían ser siempre deconstruidas y combatidas, y el primer paso debería ser poder identificarlas.

Se ha dicho que, en política, pensar mal es pensar bien, y aunque ello puede ser cierto en términos éticos, hace falta desarrollar mejor el tema argumentativo, más aún en una época como la actual, donde el sistema de poder excluye sistemáticamente a las inmensas mayorías por la vía de no enseñarles a pensar, ni siquiera a leer correctamente. Y no digamos la exclusión en términos de formación valorativa política. Si las personas no pensamos políticamente, nos costará diferenciar entre las propuestas serias y la demagogia pura y simple.

Duda y confianza política

Desde una perspectiva de prescripción argumentativa podríamos decir que lo primero que se debe hacer es DUDAR: dudar siempre, dudar de todo, dudar de todos. Pero atención: La actitud de dudar no es una finalidad en sí misma, sino un medio para aproximarse a un conocimiento válido. Si dudamos de modo absoluto caemos en el inmovilismo, y no se podría hacer nada útil. Y de hecho esto nos pasa todo el tiempo. La duda como fin en sí misma no nos es útil políticamente, y el inmovilismo deja hacer a los corruptos y sinvergüenzas. Añado que la duda es importante incluso dirigida a aquellos a quienes apoyamos. No es política seria apoyar únicamente con las ganas o con el hígado, las neuronas tienen su parte.

Esto nos lleva a preguntarnos sobre el tema de la “confianza política”, porque si efectivamente debo dudar, no puedo ni debo dudar a fortiori todo el tiempo, es decir, debo asumir que debo poder confiar racionalmente en que lo que me dicen puede ser verdad, a veces dando el beneficio de la duda, incluso al adversario político. El fanatismo no nos conduce a ninguna parte. Y los políticos pueden construir confianza política a través de la credibilidad, las estrategias de diálogo y las diferentes técnicas para poder trabajar en conjunto y resolver los conflictos. Si no conseguimos una confianza medida y racional, simplemente nos condenamos a no alcanzar nunca un equilibrio, es decir, a ahogarnos en nuestras propias dudas. Y los partidos políticos que aspiran a ser alternativa de gobierno tiene que tener estrategias para trabajar la confianza de los ciudadanos.

Por ello lo segundo que se debe hacer, es INVESTIGAR. Si la duda no sirve para incrementar nuestros conocimientos y hacer valoraciones políticas correctas, entonces no pasa de ser pura huachafería intelectual. Es decir, en última instancia, una máscara sin contenidos adentro.

Quedamos entonces en la importancia del dudar, pero sin dejarnos manejar por la duda como fin, sino como método, como medio para llegar a ciertos niveles de confianza política.

Lógica y argumentos políticos

¿De qué herramientas intelectuales disponemos las personas para dudar? ¿Cómo se puede comprobar que un argumento político es fruto de un razonamiento correcto, y no de un error, o pero aún, de un engaño deliberado?

La lógica es la ciencia de pensar bien y saber extraer conclusiones de enunciados, verdaderos o falsos, llamados premisas. No trata de la verdad o falsedad de dichas premisas, sino del mecanismo de obtención de conclusiones. No todos los razonamientos pasan esta formalidad, y a los razonamientos que no pasan los llamamos "falacias". Algunas “falacias” aparecen como simples errores de razonamiento, otras resultan ser puramente especulaciones, y otras son simplemente engaños y mentiras, y llevan la intención de engañar o confundir, y de éstas nos tememos hay a montones.

La Lógica es, en ese sentido, una ciencia implacable que ha descubierto ciertos patrones y características que comparten las falacias lógicas. Sonará curioso, pero la mayor parte de lo que se sabe sobre las falacias fue investigado y descubierto por los pacientes y estudiosos monjes de las abadías europeas de la Edad Media.

La Falacia ad-hóminem, o Contra la Persona.

Esta es la reina de las falacias. La más empleada, la más presente. Su fundamento es muy simple: atacar a quien sostiene una opinión, evitando argumentar contra ella. Si alguien emite un juicio y yo no estoy de acuerdo, la argumentación debería girar en torno a dicho juicio, no en torno a la persona que la emite. Y por eso se llama "ad-hóminem", "contra el hombre". Yo puedo, y debo, respetar a mi antagonista como persona e incluso como adversario, aunque no esté de acuerdo con sus ideas y argumentos.

a) Primera variante: "Descalificación"

Cuando un personaje usa un argumento "ad-hóminem" contra otro, los periodistas dicen que "lo descalificó". Esto es muy común en América Latina y el Perú.

Algunos ejemplos nos serán útiles, y procuraremos que no sean demasiado actuales, para evitar suspicacias. Por cierto cualquier semejanza con actuales o cercanos candidatos a la Presidencia de la República son, lo prometo, pura coincidencia:

• Un alcalde, sospechoso de hacer realizado gastos excesivos, afirma que su acusador es un alcohólico y drogadicto, con lo cual lo “descalifica” (aunque nunca demuestra la veracidad de sus aseveraciones)... pero no dice nada acerca de los gastos.

• El exPresidente de México, Vicente Fox, señalado por incumplir muchas promesas de su campaña, afirma que sus críticos son perros que ladran porque él avanza... pero no dice nada acerca de las promesas.

• Diversas organizaciones se pronuncian a favor del aborto para proteger la salud de las mujeres que lo practican clandestinamente. El político XXX los ataca diciendo que son "fanáticos de la cultura de la muerte" y "asesinos de inocentes"... pero nada dice de la salud de las mujeres.

b) Segunda variante: "Autoridad moral"

Otra forma de argumentar "ad-hóminem" es poner en duda la "autoridad moral" de la otra persona. Nunca ha quedado claro qué es o debería ser la "autoridad moral" o la "calidad moral", pero de todos modos se le menciona, entre otras cosas porque suena bonito.

En algunos casos tenemos la vaga sensación de que este argumento tiene cierta justificación, pero la lógica es inflexible: se trata de una variante del argumento "ad-hóminem".

• Un grupo de parlamentarios señala las dificultades económicas que atraviesa el pueblo con el actual gobierno. El Primer Ministro los acusa de no tener "calidad moral" para criticarlos... pero no dice nada de las dificultades económicas.

c) Tercera variante: “Intereses ocultos”

Es pariente muy cercano de la variante de “autoridad moral”. El supuesto es que alguien tiene ciertos intereses “inconfensables”, lo cual anularía de alguna manera, nunca especificada, sus argumentaciones.

• Un alcalde habla de una nueva carretera y dice que la mejor opción es hacerla pasar por un lugar determinado. Sus adversarios políticos, sin molestarse en analizar sus argumentos, dicen o sugieren que el alcalde tiene “intereses inconfesables” (presuntamente especulación de terrenos) y por tanto su opinión está sesgada de antemano.

• Un periodista expresa su postura ante los recientes escándalos por abusos sexuales de sacerdotes católicos. De inmediato, otro le responde que “no debe opinar, porque es bien conocida su afiliación católica”.

Podríamos coleccionar algunas afirmaciones de este tipo de entre nuestra clase política. Les propongo este ejercicio, les recuerdo que esto está listo para señalar más falacias en próximas entregas, y hasta la próxima.