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viernes, 14 de marzo de 2014

EL PODER DE LOS NÚMEROS o Una apología de las matemáticas

El Poder de los Números
o Una apología de las Matemáticas 

Por extraño que parezca, la fuerza de la Matemática reside en pasar por alto todos los pensamientos innecesarios y en la maravillosa frugalidad de las operaciones mentales. (Ernst Mach)

No es verdad que las llamadas 'matemáticas abstractas' sean tan difíciles. (...) No creo que haya por un lado un pequeño número de personas extrañas capaces de comprender las matemáticas y por el otro personas normales. Las matemáticas son uno de los descubrimientos de la humanidad. Por lo tanto no pueden ser más complicadas de lo que los hombres son capaces de comprender.  
(Richard Feynman)

Existe una opinión (…) según la cual la matemática es la ciencia más difícil cuando en realidad es la más simple de todas. La causa de esta paradoja reside en el hecho de que, precisamente por su simplicidad, los razonamientos matemáticos equivocados quedan a la vista. En una compleja cuestión de política o arte, hay tantos factores en juego y tantos desconocidos o inaparentes, que es muy difícil distinguir lo verdadero de lo falso. El resultado es que cualquier tonto se cree en condiciones de discutir sobre política y arte (…) mientras que mira la matemática desde una respetuosa distancia. 
(Ernesto Sábato)



Hoy, 14 de Marzo, es cumpleaños del hombrecillo de mirada bondadosa y mente aguda, Albert Einstein, cuya imagen preside este artículo. Y  hemos de decir que, al total margen de su existencia física, su salud anda mejor que nunca. No vamos a hacerle su hagiografía, preparamos algo para una Crónica de Lecturas, así que nos limitaremos a unas cortas reflexiones alrededor de las matemáticas y de cómo éstas cambian el mundo todo el tiempo. Y además de cómo nosotros en el Perú bregamos y luchamos para NO estar allí. Me motiva haber llegado al conocimiento de una bonita tabla de diecisiete (17) ecuaciones que cambiaron – y cambian - el mundo todo el tiempo. Por cierto, es ésta:


La tabla procede del libro de Ian Stewart, In Pursuit of the unknown: 17 equations that changed the world. Qué suerte para Mr. Stewart no ser peruano, se hubiera muerto de hambre y su libro no se lo hubiera comprado ni su mamita. Es más, le hubieran hecho bullying en el colegio, le hubieran pensado y dicho bicho raro, friki, monse, imbécil, y sabe Dios en qué medida le hubieran retorcido el inconsciente que se hubiera tenido que gastar un fortunón en el psicoanalista que le ayudara a desenredar esa trompeadera de pulpos. Estoy seguro que todos conocemos mucha gente que prometía que rayó así. Y resulta obvio si uno piensa que nuestro sistema educativo logra la proeza de conseguir que  apenas uno de cada siete alumnos sienta algún tipo de gusto – o cuando menos no un disgusto militante – por los números y las matemáticas. Probablemente si elimináramos de plano todo el sistema educativo habría más gusto por los números y no menos; porque la mente humana, y particularmente la de los niños, no tiene prejuicios estúpidos, y para relacionar nuestra mente y corazón con la realidad que nos rodea usamos esa inconmensurable herramienta que tenemos embutida en el cráneo, ese cerebro que entre muchas otras cosas se ocupa de medir la realidad.

Medir la realidad

Es que medir la realidad es fácil. Lo que complica la cosa no son las operaciones sino la complejidad de los sistemas en que se insertan, y la manía de tratar de encajar esa complejidad dentro de la mente infantil, cuando lo que niñas y niños quieren y necesitan es jaranearse a lo loco con los números y con el Poder inmenso que proporcionan. Probablemente eso es lo que oscuramente le da miedo a los operadores del Sistema, pues qué sería de sus constructos metafísicos si los muchachos ejercieran cualquier clase de Poder. Y entonces tratamos no de enseñar matemáticas – Dios nos libre de semejante acechanza del Demonio - sino de formatearle la mente a los chibolos de tal manera que aunque sepas algo de matemáticas sigas siendo un tarado y le rindas pleitesía a la Autoridad.


Ojo que “saber matemáticas” no es ser un erudito en números. Cualquier chimpancé y cualquier calculadora pueden operar, se sabe eso desde la res cogitans de Descartes y los telares de Babbage. La erudición tiene su sitio, y no es éste. Las matemáticas son un lenguaje y un conjunto de métodos de operación, y más de un personaje insospechable de matemático ha percibido más de lo que se ve a primera vista: Paul Valéry encontraba un poema en el análisis del número áureo, Napoleón el estadista asociaba la prosperidad de Francia al desarrollo de las matemáticas. Los que le han perdido el miedo, como Russell, Descartes, Hilbert, Villarreal, Dirac y tantos otros, ven una austera belleza en sus procedimientos. No es posible admirar la obra material de nuestros antepasados andinos sin apreciar la obra intelectual: Tenían que saber matemáticas y manejar números, los ignorantes no calculan el paso exacto del agua, la resistencia del material, el grosor de la pared, la altura de la roca, el ancho del camino, la distancia que el puente atravesará, la ubicación de estrellas y constelaciones para construir el calendario ritual. Los peruanos de ahora somos increíblemente inferiores a los Indios de nuestros Andes, hablamos y actuamos como si las mates fueran arcanas, aburridas e innecesarias en una sociedad estamentaria que sirve solamente para sostener la alicaída autoestima de una elite ignorante y achorada.  
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Medir la Cultura General Matemática: Lo Obvio


Ahora bien, en matemáticas como en todo, el dominio de la disciplina implica inspiración y transpiración, el uso inteligente y sutil de las neuronas, la pasión de sentirse vivo y circulando entre el álgebra de los árabes y la geometría de los griegos, el compartir con Newton la sensación del cómo la realidad se te ensancha cuando "la miras” con el Cálculo Diferencial e Integral. Y como no todos somos matemáticos, pero todos necesitamos de la herramienta para hacer lo que tenemos que hacer en la vida, una buena “cultura general” matemática podría medirse – arriesguemos un indicador – por entender por qué unos ocho o nueve de estas diecisiete ecuaciones de míster Stewart son importantes y entenderlas con alguna aproximación. El teorema de Pitágoras, primero en la lista, es la base de la Trigonometría, la Geodesia y los GPS, y probablemente todos o la mayoría sepamos en qué consiste como no seamos descerebrados.

La Ecuación Básica del Cálculo (número 3) de Newton y Leibniz, y los logaritmos(número 2) de Napier han permitido describir lo que hacen ciertos fenómenos de la realidad, y en el caso del Cálculo, toda solución cuidadosa de cualquier problema matemático pasa obligado por ahí. Lo diremos de manera efectista: Si tras tu educación formal básica no sabes Cálculo y Logaritmos, aunque seas un erudito de primera y me repitas de paporreta y sin respirar la lista de los valles de la Selva y sus producciones por pisos altitudinales, NO SABES NADA. Punto. Memorizar no es saber, apenas es adornar la ignorancia. Llego aquí a mi ecuación favorita, la número 4, que define la Ley de la Gravedad, producto de lo que le pasó por las neuronas al Isaac Newton viendo caer la célebre manzana, que me encanta explicar junto con el famosísimo Binomio del mismo autor. Así que cada vez que veas TV por cable o hables por tu celular, agradécele al gringo. 

Los números complejos se basan en la raíz cuadrada de menos uno (número 5). Recuerdo cómo me intrigó la raíz de un número negativo, eso se escapa de la mente, se lleva las neuronas consigo y te obliga a ver más allá de lo evidente. Tras un número de estos se escondía la realidad de la antimateria, es decir, un Universo entero que se nos escapaba. Reconozco que es la primera vez que veo la Fórmula Poliédrica de Euler (número 6). Pero parece obvio para qué sirve: Es una herramienta topográfica, y por cierto empleada para describir los objetos muy pequeños, de orden molecular, como el ADN.


Medir la Cultura General Matemática: Lo No tan Obvio

Rindamos debido homenaje en estas líneas a la Ecuación de la Distribución Normal (número 7). Es decir la ecuación que describe en un plano cartesiano el comportamiento de casi cualquier conjunto al interior de una variable determinada: La curva normal, la famosísima Campana de Gauss, aunque la ecuación en verdad fue desarrollada por Pascal y mejorada por Bernouilli. La Distribución Normal trae a la mente la famosa Estadística, terror del 90 % de los estudiantes de “letras”, 90 % de los cuales se metió a estudiar “Letras” porque “Ciencias era demasiado difícil”. Y pensar que en la Investigación Social es fundamental el uso de la herramienta Estadística y que profesionales destacados teorizan en su especialidad sin emplearla para nada. Un minuto de silencio por el ingente número de neuronas fallecidas prematuramente por falta de uso, a centavo por unidad cuántas centenas de millones y millones de dólares desperdiciados que pudieron emplearse en un Desarrollo inteligente de nuestro país.

La Ecuación diferencial de las Ondas (Ecuación número 8) describe el comportamiento de  las ídem. Suena teórico, pero las cuerdas de la guitarra de Óscar Avilés, las ondas s y p del terremoto de Pisco y las olas cabalgadas por los surfistas se comportan disciplinadamente de acuerdo a las predicciones de esta ecuación, que es básica para la prospección minera y petrolera. La Ecuación número 9 es la Transformación de Fourier, y sé poco de ella, excepto que se emplea para describir como funca el tiempo en relación con la frecuencia de las ondas, lo que parece tener gran importancia tanto en comprimir información cibernética como en el análisis de la estructura molecular. De la ecuación número 10 no supe nada hasta hoy, la Ecuación Navier-Stokes indica las fuerzas que actúan en pequeñas cantidades de fluidos como el aire y el agua, y se emplea en la tecnología de jets y submarinos.


Las Ecuaciones de Maxwell (número 11) son uno de los ejemplos más claros de cómo una sencilla operación matemática consigue darle forma al mundo: La electricidad y los campos magnéticos se entendieron siempre como dos conjuntos separados de fuerzas distintas entre sí, cada cual con sus propias leyes. Pero gracias a Faraday y Maxwell se sabe hoy en día que no es electricidad ni magnetismo sino … voilà … electromagnetismo. Y esto, que suena un tanto obvio y hasta un poco sonso, ha permitido entender el comportamiento de las ondas electromagnéticas, y entre otras aplicaciones registra la Televisión (Ni Maxwell ni Faraday, por si acaso, tienen culpa en la basura de la programación de la TV), el radar y las comunicaciones modernas. 

Medir la Cultura General Matemática: Cruzándose con la Filosofía

Dice Bertrand Russell, y en esto concordaba con Platón, que para hacer Filosofía había que necesariamente ser un buen matemático. Ya veremos a qué viene a cuento esta afirmación: La ecuación número 12 es la en apariencia inocente Segunda Ley de la Termodinámica, que predice con sencillez que la energía y el calor se disipan con el tiempo. Eso que suena tan obvio es la base de nuestro actual concepto de la Entropía, el mecanismo que hace funcionar el Universo en que vivimos. Se daba por sentado que los procesos en la realidad eran reversibles, lo que grosso modo se expresa en el conocido aforismo Todo lo que sube tiene que bajar. Pero esta Segunda Ley establece lo contrario: Hierve agua y apaga el fuego, se enfriará y esperarás sentado a que se caliente de nuevo sola los próximos dos millones de años. Vale decir, hay unidimensionalidad en el tiempo, un reloj natural. La cosa empezó cuando Sadi Carnot asertó que en la Naturaleza hay procesos no reversibles, y entre Ludwig Boltzmann y William Thomson la cosa se formalizó y gracias a esta ley sabemos hoy positivamente que el Universo es una cosa de locos.      

La ecuación 13 es la celebérrima Teoría de la Relatividad enunciada por nuestro viejo conocido Albert Einstein, el famoso e = mc2 que describe la relación entre las dos formas alternas de la realidad denominadas energía y materia. Probablemente la ecuación más conocida de todos los tiempos, no abundaré más en su importancia, todo el mundo sabe que todo es relativo. La Ecuación de Schrödinger es la número 14, es posible que algunos estén familiarizados con el célebre gato de Schrödinger, ese que para metido en una caja negra. La cosa es que gracias a Einstein sabemos que materia y energía son intercambiables (ecuación 13), y gracias a Maxwell, que la energía se expresa en ondas electromagnéticas (ecuación 11); y vino Erwin Schrödinger en 1927 a construir sobre el trabajo de Heisenberg la descripción de la física de lo muy pequeño, la física de las partículas esas chiquititas, tan pero tan chiquititas que verlas las puede mover. Y es más, esas particulitas no son particulitas sino ondas. O mejor onditas. ¿O mejor ondículas, ondiculititas tal vez? En todo caso su existencia (su ser) es meramente probabilística. Para qué necesita uno la magia, con las matemáticas basta y sobra para fabricar Universos alternos. Harry Potter y su varita por comparación son puros efectos especiales.

La ecuación 15 me la encontré en un sesudo trabajo sobre Información hace ya muchos años. Sorprende saber que todas estas ecuaciones han estado a disposición del público durante decenios, siglos en algunos casos. Pero ni hablar, la gente parece preferir sus horóscopos sencillitos y su vulgar astrología. Hacia finales de los años ´40 los Laboratorios Bell eran pioneros en responsabilidad Social invirtiendo en Investigación Básica, y entre otros logros registran este: La ecuación de la entropía de la información de Shannon. Ya nos encontramos con la entropía con ocasión de la Segunda Ley de la Termodinámica, pero ahora la cosa es más sutil: Esta ecuación marca el inicio de la era de la información al estimar combinatoriamente la cantidad de información en bits en un conjunto de signos del mismo código por la probabilidad estadística de la presencia de sus componentes, y está en la mismísima base de la Internet.

La ecuación 16, que no conocía, el 
modelo Black-Scholes, se refiere a las matemáticas financieras, verdadera especialidad a veces tildada de mágica, pero la verdad es que los modelos matemáticos no tienen la culpa de lo que sus creadores asumen como cierto. Algunos trillones de dólares y un Nobel de Economía se han ganado empleando este modelo, y otros tantos se han perdido, y hay incluso quien le echa la culpa de la crisis de la burbuja inmobiliaria. Por último, la ecuación 17, que me era también hasta hoy desconocida: El modelo logístico de incremento de la población. Relacionada con la Teoría del Caos, predice a éste (el Caos) como resultado de la aplicación de las ecuaciones diferenciales. Qué signifique esto en términos del mundo real al final del día, francamente … no sabo. Pero suena lo suficientemente ominoso para preocuparse.  

Colofón

No he tratado de erudizar o presumir de matemático, no lo soy para nada, apenas sé lo necesario para mi carrera, mis objetivos y algunas cosas que he aprendido después un poco por casualidad y otro por necesidad. Como todos, ni más ni menos.  Pero en una época en la que  el relativismo y la postmodernidad ingenua hacen estragos en las ciencias, y en el que vemos como vamos quedando cada vez más atrás en nuestro provincianismo, vamos que eso saca roncha. Espero que al tratar de hacer fácil lo difícil – objetivo de toda una vida – no haya caído en banalidades. A mis amigos metidos en la difícil labor de hacer Ciencia en el Perú les cargo con la tarea adicional de corregirme y aumentarme. El que tenga Ojos, que Resuelva Ecuaciones.

NOTA: Para cumplir con los mínimos estándares de decencia señalemos como fuente principal de este artículo el siguiente:  http://www.businessinsider.com/17-equations-that-changed-the-world-2013-1?op=1


lunes, 31 de octubre de 2011

PARTE TRES DE INCLUSIÓN SOCIAL o Contra la pobretología



“Un país donde podamos vivir con alegría.” (Perú 2021)

Como decía John “Hannibal” Smith, el líder de los paladines de la serie “The A-Team”, conocido en nuestro medio como “Los Magníficos”, nos gusta cuando un plan se concreta. Por lo general esto quiere decir que cada vez que lanzamos al aire un artículo deseamos que éste arroje luz sobre un tema determinado, y además genere discusión y bronca de la buena, vale decir que nos arrojemos ideas a la cabeza y nos rompamos la crisma a conceptualizaciones, en busca de una comprensión común y una verdad construida entre todos.

Si algo parece desprenderse de las dos partes anteriores de este artículo Contra la Pobretología es precisamente el cansancio frente a un tema sobre el que siempre sentimos que mucho se habla, pero que siempre se queda en el mismo sitio. Esta fue también la opinión de Don Michel Azcueta, que tuvo a bien dirigirnos unas líneas mostrando su acuerdo con lo escrito y manifestando la necesidad de seguir dándole con todo, y además y en particular tratar del MODELO DE DESARROLLO, con sus objetivos, metodologías y consecuencias. Trataré de hacerlo lo mejor que sepa.

En Agosto pasado y sobre la ola del triunfo electoral de Ollanta Humala, Don Michel Azcueta publicó un artículo al respecto, que me permito copiar para conocimiento de mis lectores.

INCLUSION SOCIAL: ¿HACIA DONDE? - Michel Azcueta.
Suelen decir que son los franceses o algún sociólogo perdido los que inventan nuevos nombres para antiguos conceptos cambiando, anulando o disimulando  muchas veces el significado original de las palabras que pretenden sustituir, y logrando difundirlas de tal manera que se ponen de moda…Esto ha ocurrido y sigue ocurriendo especialmente en el campo de la práctica social y de las políticas sociales donde las palabras y conceptos de justicia, igualdad se fueron dejando de lado al ser invadidos por la “concientización”, la “participación”,  el “empoderamiento” y, desde hace unos años, por la “inclusión social”...
De tal manera se han metido las dos palabritas en nuestro medio que todos las utilizamos aunque no sé si con el mismo contenido y en el mismo sentido: políticos, gobernantes, empresarios, periodistas, intelectuales, dirigentes sociales y populares. Por lo menos, parece que hay algo en común: el reconocimiento que existen “excluidos” y la necesidad de que hay que “incluirlos” en algún lugar…Y esta es la discusión central y urgente, dado que el Presidente Ollanta ha declarado a la “inclusión social” como prioridad de su gobierno (escuchemos a todos los ministros con qué temor añaden las palabritas en todo momento…) y dado que hasta se habla de la creación, en enero, de un Ministerio de Inclusión Social (¡!)…
Parece que sobre quiénes son los “excluidos” en la sociedad peruana hay mucha (no total) coincidencia: los más pobres, los de las zonas alejadas de las capitales, los marginados, especialmente niños y mujeres de municipios andinos y amazónicos. Sin embargo, no creo que haya tanta coincidencia entre unos y otros de los arriba mencionados cuándo se trata de la famosa “inclusión”: ¿Quién incluye a quién? ¿Por qué? ¿Adónde hay que incluirles? ¿En el territorio? ¿En la producción? ¿En la alimentación? ¿En la cultura? ¿En los procesos dirigidos por los “no excluidos”? ¿Incluirlos en “otro lugar” distinto al existente? ¿Dónde?
Por encima de diferencias ideológicas, pienso que lo principal es que consideremos al Perú como la auténtica casa de todos, donde todos nos sintamos dueños, donde nos sintamos a gusto en cada uno de los rincones de nuestra casa común, donde podamos repartirnos responsabilidades mutuas, donde todos nos podamos sentar a la mesa a la hora de comer y donde todos podamos educarnos y desarrollar nuestras propias potencialidades en beneficio propio y en beneficio de los demás., y, con todo ello, ampliando la casa, haciéndola más grande y más hermosa. Ahí no habría necesidad de “incluir” a nadie en otro sitio.
Al empezar un nuevo gobierno deseamos sinceramente que se hagan las cosas bien y que, en lo que a programas sociales se refiere, no se caiga en lo de siempre que lleva a los mismos resultados que tenemos, desde hace varias décadas y desde diferentes gobiernos. Se me ocurre una propuesta: ¿por qué, en lugar de incorporar la política social al Ministerio de la Producción o al Ministerio de la Mujer, en lugar de crear el nuevo Ministerio de la Inclusión Social, por qué no la incluimos en el Ministerio de Justicia, de la auténtica, de una vez por todas? - Agosto 2011. - Michel Azcueta, Ex Alcalde de Villa El Salvador, Presidente de la Escuela Mayor de Gestión Municipal.

Termino con la larga cita, y de hecho comparto la preocupación de Don Michel, que en su caso se abona por su larga y fructífera experiencia en gestión municipal, así como por su innegable y probada experiencia y vocación de servicio.

Algo avanzamos en el capítulo anterior al respecto de dónde surgía el concepto de Inclusión Social, qué significados, denotaciones y connotaciones posee, y qué proyecciones manifiesta. Lo veíamos y lo vemos como un avance conceptual positivo, que se dirige a destrozar esa pobretología basada en un concepto de Pobreza que da la sensación que se hace algo cuando en realidad lo único que hacemos es dar saltitos sobre el mismo sitio. Y es que concentrarnos en la pobreza me suena a algo así como concentrarnos en la enfermedad, y aunque eso no está mal - de hecho es lo que los médicos hacen - también nuestros amigos matasanos saben que lo mejor que se puede hacer contra la enfermedad es prevenirla, y gracias a ello la Prevención se ha convertido en un paradigma de las políticas de salud. Del mismo modo, y salvando las distancias, luchar contra la pobreza siempre ha sonado a tratar de salvar al moribundo, con lo que nos deslizamos a la caridad. Pero la gente no necesita caridad, necesita empleo. El concepto Pobreza nos desconcentra del tema real, dándonos la sensación que avanzamos mucho si conversamos bastante sobre repartir alimentos cuando de lo que se trata es de crear empleo que le permita a las gentes ganarse la vida y obtener sus propios alimentos. Comparto en toda la línea la idea de Don Michel, no se trata ya de construir Políticas Contra Algo, por más que este algo sea la Pobreza, sino de avanzar a una Política Por la Inclusión. Y eso implica saber a dónde vamos, es decir cuál es el Modelo de Desarrollo.

El Modelo de Desarrollo – Sus objetivos

En nuestro artículo anterior avanzamos un pequeño análisis centrado en los factores de la economía, basados en la idea de que estar excluidos de las bondades del sistema democrático es un problema de pertenencia, que pasa por la producción social de la riqueza, y por ello vimos a vuelo de avecilla cómo podría establecerse políticas de inclusión que incorporen a todos aquellos que no gozan del producto del trabajo social. Preguntarnos quienes son los beneficiarios del proceso de desarrollo, pregunta legítima de Don Michel, implica saber si llegaremos al disfrute pleno de la condición humana en el tiempo que la vida nos concede.

Ello implica en primer lugar mantener la vigencia social de la Democracia. Un sistema democrático que excluye a grandes sectores de su sociedad es un contrasentido en sí mismo. Excluir potencia las fuerzas centrípetas que pueden destrozar la sociedad. Estas fuerzas son la excesiva concentración de la renta nacional, el excesivo poder de los oligopolios que controlan buena parte de la producción, la corrupción, la delincuencia, el narcotráfico, y toda una serie de lacras sociales que son consecuencia de la exclusión. La pobreza vista como condición humana es un accidente, y cualquier sociedad que se respete trata de reducirla hasta la eliminación total. Y la herramienta conceptual y democrática más afiatada al momento pareciera ser la Inclusión Social.

Concretemos. Nuestro país necesita cambiar progresivamente la matriz exportadora de productos tradicionales, en particular mineros, que ha tenido desde la Colonia. Necesitamos reencontrarnos con la ruralidad de nuestra patria. Necesitamos volver al Perú Agrícola y Experto en Biotecnología de antes de la Invasión española. Naturalmente, si tenemos Minería, deberemos explotarla porque necesitamos la palanca financiera para recuperar una matriz productiva basada en la producción de alimentos. Por supuesto seríamos idiotas si renunciáramos abruptamente a la actividad minera, lo que tenemos que hacer es administrarla de acuerdo a los objetivos nacionales. No llegaremos a una matriz agrícola tecnológica y económicamente viable en el mediano plazo si no aprovechamos nuestros inmensos recursos, la biodiversidad de nuestro territorio, y la capacidad de nuestra población. Y eso significa tanto resolver el problema de la propiedad de la tierra, como inyectar capital en el agro, desarrollar las capacidades de la población, y equiparnos con un arsenal tecnológico y científico ultramoderno e integrado con la milenaria sabiduría de nuestro pueblo.

La plata, qué obvio, debe salir de la actividad minera. Ya sé que esto duele a algunos, pero los recursos minerales no solamente se agotarán algún día, sino que los mismos avances científicos y tecnológicos tienden a bajar sus precios, en especial las tecnologías sobre nuevos materiales. Y mañana o pasado de repente a algún genio israelí – como el último Premio Nobel que trabajó precisamente sobre los cuasicristales - pakistaní o nigeriano se le ocurre cómo sustituir el cobre de manera definitiva, y adiós entonces a nuestras reservas. Si alguien cree que exagero ahí está el caso de la plata (el metal), cuyo precio cayó a la mitad en dólares constantes hace dos o tres décadas debido a que a un nerd japonés se le ocurrió un método para revelar películas que no utilizaba el nitrato de plata.

El cómo usar los recursos financieros parece ser claro: Reformular el sistema educativo para mejorar las capacidades de la población para el trabajo y la innovación, potenciar la investigación científica y tecnológica en los aspectos en los que somos fuertes y tenemos ventajas comparativas, inyectar capital a un sistema financiero más orientado al riesgo agrícola, poner en acción más y mejores tierras de cultivo, resolver los problemas de tierras y aguas. Todo esto tiene múltiples aristas de diversos tipos. Para ejemplo un botón nomás: una inteligente división del territorio nacional basado en las cuencas y no en los ríos como límites está aún por hacerse. Nuestra organización territorial tradicional es muy simple: De Corregimientos coloniales a provincias republicanas, y de Intendencias a Departamentos. Pero las Intendencias se crearon para cobrar Impuestos y los Corregimientos para explotar la mano de obra indígena. Es decir, nuestro orden territorial heredado de la Colonia y simplemente descuartizado durante la República no se creó para que fuera funcional económicamente, y es así entonces como podemos entender las macrorregiones que se están planteando como una reorganización del territorio orientado racionalmente a la actividad agropecuaria.

El Modelo de Desarrollo – Sus métodos

Hemos optado no por una transformación revolucionaria, a la que nuestro pueblo le teme, sino por un modelo gradualista. Los resultados electorales mostraron que los intereses de los poderes fácticos y la pesada inercia social hacen de cualquier proceso de Inclusión Social un problema grave. La base política del cambio se amplió, y eso tuvo y tiene un costo, pero también muestra oportunidades importantes. Se distingue una voluntad de cambio, pero también se ve que estos cambios se desarrollarán en el contexto del sistema democrático. Una sabia dosis de realismo permitió ganar las elecciones, pero a la vez determina que, como ocurre en cualquier democracia, habrá que hilar fino. No se puede cambiar todo a un tiempo, así que habrá que avanzar, como quiere el esquema político, de la mano de la opinión pública. Por ende las capacidades de negociación se vuelven esenciales. A este gobierno no se le ha dado ni luna de miel ni tregua alguna. Los miedos instilados en la población por ciertos poderes fácticos, aunque están mostrándose vacíos y sin contenido, siguen siendo agitados, aunque con cada vez menos fuerza, por los sectores más recalcitrantes, apoyados en un aparato mediático oligopólico cada vez más desprestigiado. Sin embargo, la racionalidad económica y la recuperación de ciertos valores republicanos de buen gobierno están empezando a surtir efecto. La derecha política dictatorial está cada vez más arrinconada y parecen surgir nuevas derechas más comprometidas con la Democracia, mientras que los Poderes Fácticos, pragmáticamente, se suman al nuevo estado de cosas, dispuestos a pagar más para seguir manteniendo las utilidades en azul y empezando a entender que no se puede crecer sin redistribuir. La pelota está entonces en la capacidad del gobierno de incluir a nuevos actores sociales arrancándolos de la mera supervivencia hacia la participación política y la integración social. En esta cancha se jugará la pelota política los próximos años. La mística del servicio público está en ascenso, aunque lenta y trabajosamente. La realpolitik se impone, y a nuestro ver se impone bien y correctamente, desde que está orientada por claros valores republicanos. Los remanentes del clientelaje político que nos gobernaron hasta ahora dan coletazos y se felicitan de encontrar que algunos miembros del gobierno son como ellos, pero la voluntad política de no blindar y de andar derechos como Dios manda está entrando poco a poco en la mente de la gente. Esperamos y deseamos que siga así, por el bien del proceso de cambios en nuestro país.

El Modelo de Desarrollo – Sus consecuencias

Las consecuencias de un cambio en el Modelo de Desarrollo no son tan claras como quisiéramos. Podríamos pintar el mejor de los mundos, al estilo triunfalista que nos gusta, pero ni tengo vocación de Nostradamus, ni prefiero el optimismo al pesimismo. Además, como en la famosa anécdota de Herodoto y el Caballo, muchas cosas pueden pasar en el intermedio. Veamos a nuestro vecino Chile, tan estable creíamos, y a su seguramente bienintencionado Presidente, y veremos que sus planes se han visto trastocados por terremotos y hartazgos sociales muy evidentes. Nadie tiene la espada del augurio. Sin embargo, me gustaría pensar que las consecuencias de este proceso no deberían medirse en términos del programa político de un partido, por más importante que éste sea. Nuestro país cumplirá el año 2021 doscientos años de vida independiente y republicana. La asociación civil Perú 2021 posee una visión de país que no me parece negativa, y que me parece perfectamente aplicable como gran objetivo de este proceso de cambio:

Un Perú próspero, pacífico, democrático y justo donde todos seamos educados con valores y conocimientos necesarios para hacer realidad nuestras aspiraciones a través de un trabajo estimulante y digno.
Un país con instituciones sólidas y transparentes que garanticen los derechos de la persona, el cumplimiento de la ley y la iniciativa privada
Un país hospitalario y solidario, orgulloso de su inmensa diversidad natural, cultural y social
Un país donde podamos vivir con alegría.

Vivir para ver. Seguiremos. Hasta la próxima.

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VIENE DE: INCLUSIÓN SOCIAL O CONTRA LA POBRETOLOGÍA (II) - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/10/inclusion-social-o-contra-la_28.html

viernes, 28 de octubre de 2011

INCLUSIÓN SOCIAL o Contra la Pobretología (II)



"Allí donde domina el derecho a la propiedad, donde todo se mide con dinero, no puede hablarse de equidad y bienestar social." (Santo Tomás Moro)

Retomo el punto donde lo dejé. En el artículo I toqué el tema de la pobreza, así que ahora nos toca el tema Inclusión.

¿Inclusión o Exclusión?

Definir Inclusión parece algo extremadamente difícil y hay poca literatura sobre el tema. Parece productivo darle la vuelta e ir al concepto opuesto: Exclusión. El término fue acuñado en Francia en los años 60 y 70 por René Lenoir, Secretario de Estado para la Acción Social del gobierno francés, en su libro Los Excluidos: Un francés de cada diez. El libro alcanzó resonancia entre los pensadores galos y europeos, y expresaba el tema de la marginación de diversos sectores del progreso y desarrollo económicos. La idea apuntaba a un ideal republicano de cohesión social y reparto adecuado de los frutos del crecimiento, so pena de que el tejido social se debilite y se ponga en riesgo el sentido de pertenencia a la comunidad política mayor. Si hay sectores de la población que se perciben excluidos de los beneficios que una sociedad produce, dichos sectores no tendrán interés en sostenerla, sino más bien en cambiarla o en secesionarse de ella. Es interesante relevar que esta idea de exclusión no se relaciona a la dependencia, concepto económico, sino a la pertenencia, concepto político. Los excluidos no se quieren ir necesariamente, lo que quieren es participar de sus beneficios sociales, pero si no lo logran, su reacción sería de protesta política, en diversas formas: Migración individual, secesión, autonomismo u otras.

Jacques Delors y sus colaboradores metieron el concepto de Exclusión en el pensamiento de la Unión Europea, que lo adopta oficialmente en 1989. Desde aquí la idea y su contraparte la Inclusión, se expande a través de organismos internacionales como Naciones Unidas, OIT y el Banco Mundial. Los laboristas británicos crean una oficina gubernamental denominada Social Exclusion Unit (Unidad contra la Exclusión Social) integrada a la Secretaría del Gabinete del Primer Ministro, con un sesgo más práctico, dirigido a lo económico. Según parece nosotros hemos hecho algo semejante en nuestro orden republicano, dedicándole un novísimo Ministerio.

¿Exclusión o Pobreza?

El tema de la Exclusión, y su contraparte la Inclusión, está traslapado con el tema de la Pobreza, y en cierto modo se le opone. Aún cuando en estos primeros meses de gobierno se haya creado una primera síntesis, aún debemos diseminarla para transformarla en Políticas Públicas. Seguimos aferrados a un concepto de pobreza que, como hemos visto en el anterior artículo, tiende al economicismo, y no considera una serie de circunstancias sociales con valor propio, como la participación política, la integración social, la redistribución de los beneficios sociales y la pertenencia. Lo opuesto a la Pobreza es la Riqueza, pero no es la Pobreza un determinante de la pertenencia a una determinada Sociedad, por lo menos no en el sentido extremo. Pero parece claro que la Pobreza es una de las principales causas o factores de la Exclusión. Una ventaja de emplear Exclusión es que abarca un énfasis mayor en el tema democrático, al centrarse en el ejercer los derechos sociales, culturales y económicos de las personas para lograr estándares de vida más adecuados a la condición humana. Convierte la solución del problema de la pobreza en una cuestión de derechos y obligaciones sociales, reformula la función del Estado y permite ampliar la mirada en función del tema primigenio de cohesión social y refundación de una sociedad que integre a todos sus miembros respetando la diversidad. Y ello abarca temas como la Inversión Pública, es decir complementar la capacidad de gasto de las familias con la posibilidad de acceder a la infraestructura y servicios necesarios, como escuelas, hospitales y demás.

La dinámica social de la Inclusión

Si dejáramos a la sociedad a su suerte, sin nadie que planifique y dirija, tal vez llegáramos a la sociedad perfecta del neoliberalismo, pero creemos más bien que la entropía sería cada vez mayor. Cuando el Estado y la Sociedad permiten la Exclusión, las posibilidades de mantener integrada la sociedad disminuyen y se produce el riesgo del colapso, a manos precisamente de los grupos de excluidos. La recurrencia de conflictos sociales es un indicador fiable, nos parece, de este hecho. La inclusión social se enfatiza en la medida que trata de aumentar sensatamente la riqueza, mientras a la vez la distribuye de modo que el factor trabajo obtiene una parte más sustancial del ingreso nacional, rompiendo las barreras sociales que han determinado una distribución demasiado desigual de la riqueza. Una legislación laboral sólida traslada recursos desde las utilidades a los bolsillos de los trabajadores, potenciando los mercados internos y eliminando exclusiones sociales. Los programas para balancear la distribución del producto social en dirección a ciertos grupos maltratados tradicionalmente, como jóvenes NINI, madres solteras y ancianos, potencian los mercados internos y elimina ciertos factores de exclusión. Así también lo hacen el cumplimiento de las leyes a favor de las personas con discapacidad, el impulso a la educación inclusiva y la consideración de los derechos de los grupos étnicos y lingüísticos tradicionales. Se reconoce en todos estos grupos de Excluidos su contribución a la nacionalidad, se eleva su autoestima, se les incorpora a la Nación y de paso se cambian los paradigmas acerca de la Pertenencia.

Visto desde estas perspectivas políticas, sociales y económicas, la Inclusión Social se orientaría entonces a reformular la concurrencia a los mercados de factores económicos para repartir adecuadamente el producto nacional y hacer así participar a todos de los frutos del crecimiento.

Inclusión y economía

La política de Inclusión y sus determinantes parecerían en consecuencia un modo de reconciliar las necesidades de la economía con las de la sociedad, integrando la respuesta económica con la social, en una apuesta de mediano plazo por la reformulación de nuestro país, coordinada y fomentada desde el poder democrático. Dado que el acceso al capital ha sido dificultado tradicionalmente por la presencia de oligopolios y alianzas espurias entre éstos y administraciones estatales febles y no distributivas, se ha mantenido fuera del reparto de la torta a grandes sectores de la población. Estos sectores han tenido tradicionalmente grandes dificultades para crear, acumular y/o acceder al Capital dadas ciertas condiciones de vida que determinan precisamente su exclusión; como la oligopolización del sistema financiero, la inoperancia de los sistemas de Salud, la educación de baja calidad y carencia de formación para el emprendimiento de los jóvenes, personas con discapacidad, mujeres, agricultores, etcétera; la dificultad de patentar y desarrollar ciencia y tecnología en nuestro país, y otros. El ascenso social meritocrático se ha visto así bloqueado. La respuesta de la sociedad desorganizada fue capitalizar basándose en la Informalidad social y económica, subordinada a la capitalización formal y alimentada de sus migajas o por evasión fiscal. Incluir implica por lo tanto formalizar el capital, de manera que se puedan integrar los sectores excluidos de la nación a su dinámica económica.

El acceso al trabajo ha sido tradicionalmente bloqueado también por la hegemonía de actividades económicas extractivas, como la Minería, intensivas en capital, pero muy pobres en empleo de mano de obra. La educación de mala calidad y su estructura excluyente, no proporcionan oportunidades para que las personas puedan responder a las necesidades reales de la sociedad, y por lo tanto fomenta la emigración, pasa por alto la tecnologización de la sociedad y prepara para puestos escasos y mal pagados en el sector de servicios, siguiendo el modelo chileno de mercado, como se sabe en colapso hoy en día por el lado más insospechado. El trabajo por ende, también es informal, y como el Capital y la Tierra, y de hecho todo bien escaso, es objeto de corrupción.

El acceso a la Tierra es doblemente importante para nosotros desde que la agricultura no solamente es una actividad productiva, sostenible y con amplias ventajas comparativas, sino que es tradicional en nuestro país, internacionalmente estratégica, y creadora de puestos de trabajo. La ciudad abusa del campo en el ámbito de los precios y la comercialización, en desmedro de grandes grupos de excluidos en nuestro país. La propiedad agraria es muy insegura, y además difícil de ser rentabilizada por grandes sectores sociales. La agenda inclusiva en este caso es tan importante como en el caso del capital y el trabajo.

Pasar de la Exclusión a la Inclusión

Hay dos aspectos en los que resulta importante establecer políticas de Inclusión: La distribución social de los recursos existentes, y la producción de mayor y mejor cantidad y calidad de recursos. El aumento de la presión tributaria permitiría aumentar la parte del estado en la Renta Nacional y redirigirla en función de reducir la exclusión social. Presupone una situación de crecimiento económico sostenido que no se base solamente en el precio de determinados commodities. Presupone también el criterio de equidad, lo que implica que la focalización debe ser más eficaz para atender a las poblaciones más vulnerables e incorporarlas a la economía. Presupone sobre todo una inyección de fondos hacia la sociedad en su conjunto que debería dinamizar la inversión pública y privada, y el fortalecimiento de la economía nacional de mercado, sobre una creciente demanda de bienes y servicios en el interior, de la mano con una inserción más diversificada, amplia, profunda y generadora de capitalización en los mercados internacionales.

La idea de la Inclusión Social parecería ser, por lo tanto, eliminar las tradicionales distorsiones en la concurrencia de las gentes a los beneficios del mercado, aumentando la productividad del factor trabajo en base al aumento de los estándares de calidad de la Educación, la Cultura, la Ciencia y la Tecnología, para así aprovechar con eficiencia las ventajas comparativas diferenciales que nuestro país posee. No parece imposible de lograr, si se tiene una ruta específica, los medios y el equilibrio político suficiente para poder tratar con los actores políticos, tanto los desplazados como los emergentes.

Segundo Colofón

Da la impresión que es posible lograr mayores niveles de Inclusión Social. No queremos caer en un optimismo desaforado. Por otra parte, parece que la población presenta más bien una tendencia a un optimismo moderado y una cierta confianza en lo que la labor gubernamental pueda hacer. Qué tan funcional sea un modelo de desarrollo que no se centre tanto en la dualidad pobreza / riqueza, sino en la de exclusión / inclusión está por verse. Si bien no todo es plata, mucho es plata. Veremos. 

VIENE DE: INCLUSIÓN SOCIAL O CONTRA LA POBRETOLOGÍA (I) - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/10/inclusion-social-o-contra-la.html

CONTINÚA EN: PARTE TRES DE INCLUSIÓN SOCIAL O CONTRA LA POBRETOLOGÍA - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/10/parte-tres-de-inclusion-social-o-contra.html
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jueves, 27 de octubre de 2011

INCLUSIÓN SOCIAL o Contra la Pobretología (I)


INCLUSIÓN SOCIAL o Contra la Pobretología (I)

“Hay tres formas de mentir: Las mentiras descaradas, las medias verdades, y las estadísticas” (Anónimo)

Pensé titular este artículo “Contra la Estadística”, pero la Estadística es una ciencia respetable y extremadamente útil, cuando se la sabe usar. Como toda herramienta debe ser utilizada de acuerdo a sus propias reglas. Si tomo un martillo por la cabeza en vez de por el mango, mi capacidad de colocar un clavo en su lugar queda por lo menos obliterada. Si trato de usar una computadora para que piense por mí, me encuentro con esa famosa frasecita sobre las computadoras: Confiables, Exactas, Estúpidas e Imbéciles, o el conocido SISO: “shit in, shit out”. Para transportar una aspirina puedo emplear un portaaviones, y la aspirina será transportada, aunque de manera bien poco eficiente. En la Estadística hay deformaciones que no proceden de sí misma, sino de su empleo para apuntalar objetivos políticos. En diversas ocasiones hemos señalado los grandes problemas que hay alrededor de las Estadísticas aplicadas en el Perú. Como arma política es sumamente interesante, de cara a la opinión pública de la ciudadanía. Creemos, por ejemplo, que la pobreza ha disminuido, aunque cada gobierno ha añadido su batiburrillo a las labores de recolección de información, su interpretación y difusión de acuerdo a sus muy particulares intereses. Es muy bacán si como gobierno podemos decir que se redujo la pobreza, o que el analfabetismo ha sido erradicado. Sin embargo, si rascamos un poco debajo de la superficie encontramos algunos hechos poco felices, que atemperan cuando menos el optimismo.

Medir Pobreza y medir Inclusión

La Inclusión Social y la Pobreza son temas complejos. Que hay relación entre ellos, es obvio, pero cuál pueda ser ésta no está claro. Empecemos por la Pobreza: Su medición es uno de esos hechos poco felices en los que se toman decisiones sobre la base de la publicidad de indicadores confundidos con Valores y Variables, y Variables confundidas con las Definiciones Operativas, Nominales y Reales, y éstas últimas a su vez confundidas con Conceptos. Así si resulta que este mes gastaste 50 céntimos más que el anterior, saliste de la Pobreza. Ello linda con el absurdo, y proviene de confundir un indicador con un concepto, y éste con una situación. No sabemos quién determinó una cifra y no otra como límite, ni por qué ni cómo, aunque supongo que debe haber muy buenas razones. Además está la cuestión de la foto y la película: Yo puedo tomar un momento determinado justo antes de que suban precios, y decir abusivamente que la pobreza bajó porque el indicador tal bajó, y atención, no es que eso sea necesariamente falso, es apenas falaz. Si al día siguiente de que anuncié con bombos y platillos la reducción de la pobreza resulta que suben los alimentos y combustibles, tendría que rehacer toda mi ecuación, y corregir lo dicho, porque el gasto de 50 céntimos, uno, dos o cinco soles de más ya no corresponde al nivel de precios con el que se hizo el primer cálculo. De hecho, los cambios en los niveles de precios modifican los valores del indicador de un año para otro, de un mes para otro, e incluso de una semana o día para otro/a. Si yo anuncio hoy que la pobreza bajó porque bajó el indicador de gasto, y mañana suben los precios de subsistencias o combustibles, y no modifico la información, pues digo la verdad cuando digo que el gasto es mayor, pero con los precios de ayer, no los de hoy. Tengo entre manos un dato real, pero manipulado e interpretado de manera sesgada para dar la impresión que avanzamos. Y eso linda con el engaño.

El 16 de Octubre fue el día internacional de las personas con discapacidad, y además es día nacional de la educación inclusiva. Como quiera que estas efemérides nos importan y están en relación directa con el tema que nos ocupa, debiéramos tratar de ellas a la luz de lo mencionado. ¿Cómo medimos la Inclusión Social? ¿Qué relación tiene la Pobreza con la Inclusión? He aquí un debate que seguramente es muy académico, pero que debería interesarnos, pues de lo que saquemos en limpio determinaremos acciones a tomar.

De donde salen los Indicadores

Los Indicadores salen de determinadas Variables a través de las cuales se determina la presencia o no de una determinada situación. Decimos que el nivel de gasto mensual que las personas realizan es un indicador razonablemente confiable de su nivel socioeconómico. No es descaminado. Es obvio que cuando hacemos un gasto priorizamos ciertas cosas antes que otras, salvo que estemos medio chiflados. Por lo general comemos antes de comprarnos una casa, y entonces de la variación de ese nivel de gasto se puede deducir la situación de los pobres. Si gastas más – precios ceteris paribus, es decir, si gastas más con precios iguales – es porque sin duda mejoras tu calidad de vida, eso es bastante obvio. El dato puede asumirse con moderado optimismo, sobre todo si ese aumento es constante en el tiempo y no sufre decrecimientos notables. El indicador mide un valor en dinero, que si aumenta indica que el número de pobres baja, y si disminuye indica que el número de pobres sube. Y de ahí sacamos los porcentajes a los que tan aficionados somos.

La Variable del Gasto es entonces importante para medir, y seguramente se eligió porque hay mucha economía informal y subterránea, y medir los ingresos resulta muy difícil. Pero ¿qué es la Pobreza, o qué es ser pobre? ¿Y qué relación tiene con la Inclusión Social? Normalmente para llegar a los Indicadores hemos tenido que pasar por todo un proceso que empezando desde el Concepto, "baja" a la Definición, llega a una Definición Operacional, de ahí se determinan Variables para culminar, ahí recién, en los indicadores.

Concepto de Pobreza

INEI, cuya página consultamos, reconoce que medir la pobreza es un tema complejo. Se relaciona con diversos conceptos opuestos, como la riqueza; o con conceptos complementarios y traslapados, como por ejemplo el “estatus” o la “insatisfacción”, que se relaciona con la percepción de las propias necesidades. Las necesidades humanas son extraordinariamente complejas, con rasgos objetivos y subjetivos, no es solamente que yo sea pobre si no tengo plata, también la sensación manda. Una persona se puede sentir más pobre porque no puede resolver la necesidad de llenar la piscina por ejemplo, y esa sensación lo puede llevar a percibir que “desciende de nivel”, pues no puede efectivamente satisfacer la necesidad de bañarse cuando hace calor. La sensación de carencia es, pues, importante. Pero hay también el aspecto objetivo, sobre todo si se vive en un clima muy caluroso, y la ausencia de bañera, poza o piscina puede implicar la muerte por deshidratación. Y los muertos no gastan. El 89 % de la población sobreviviente del Perú se computa a sí misma como Pobre, según la Encuesta Nacional de Hogares. Es una interesante discusión académica, si bien soslaya las situaciones reales, como todos los conceptos. Pues ser pobre es una cosa, y otra cosa la Pobreza en cuanto idea o concepto. Aterrizar el concepto para los estadísticos resulta muy complejo, porque prefieren tratar con generalidades, y no es que esté mal, es que simplemente en medio del tráfago intelectual y matemático se les escapa la perspectiva humana.

Comprender el concepto "Pobreza" se dificulta cuando tratamos de describirlo: Si hablamos de necesidades básicas, entonces cuáles son las no-básicas. La alimentación es definitivamente importante, pero el mantenimiento de la Salud, la calidad de la vivienda, la posesión de vestido y abrigo, el acceso a la educación, la capacidad de ejercer ciudadanía, el acceso a los derechos humanos, etcétera pueden ser considerados en sí mismos o en relación con la ingesta de alimentos o cualquier otra idea. Es que según las condiciones te puedes morir o enfermar tanto si no comes como si comes mal, o hace demasiado frío y estás a la intemperie o sin ropas adecuadas, o sin las vacunas correspondientes. Las condiciones de vida presentan facetas interrelacionadas: Si gozo de salud, es porque mis requerimientos nutricionales están más o menos cubiertos, pero si no puedo solventar el costo de las vacunas o el tratamiento de accidentes o enfermedades me muero igual. Vivienda es toda cosa con techo, pero si no tengo desagüe mi posibilidad de enfermar aumenta, y si gasto en sanarme limito la compra de alimentos. La vulnerabilidad es, por ende, un concepto muy presente. Se puede vivir al borde de la pobreza de modo más o menos permanente, según  mi grado de vulnerabilidad.

No es demasiado difícil catalogar a una persona pobre. El problema es clasificar a grandes cantidades de personas como tales, lo que es necesario si tratamos de tomar decisiones con recursos escasos. Hay que cuantificar para saber cuánta gente es pobre. Y por eso tenemos que discutir qué significa ser pobre. INEI detiene aquí su preocupación, en sus documentos públicos salta directo a los métodos de cuantificación. Es como si nos dijeran que, bueno, el problema es complejo, no nos corresponde a nosotros más que las malas noticias, así que lo que necesitamos es un método simple, pasar por alto la discusión sobre la Definición Real, que es medio filosófica, e irnos de frente a una definición nominal, que entendemos mejor y nos permite avanzar. Ahí es que nos dicen que la premisa es: hay pobreza cuando una o más personas muestran un nivel de bienestar inferior al mínimo necesario para la sobrevivencia. 

Qué sea eso de la sobrevivencia queda una vez más en el aire, como concepto es lindo. Parece que cuando de estadísticas se trata nos apuramos en pasar a la tranquila superioridad de los números, porque para qué vamos a explicarles a alpacas y vicuñas cosas intelectuales. Los números sirven para medir algo, y si ese algo lo dejamos en la nebulosa pues entonces nos faltará precisión y focalización. Definir la pobreza por la sobrevivencia (y sus mínimos) no parece que sea adelantar algo. También los presos de los campos de concentración Nazis sobrevivían. Pero por ahorrar saliva y palabreo ahí lo dejan.

Definición Nominal de Pobreza

Ya que eres pobre si no sobrevives, que es lo que se nos dice, podríamos jocosamente decir que eres pobre si ya estás muerto, pero que si no te has muerto todavía es probable que no seas pobre, y eso significaría que estás en un nivel de bienestar superior al de la línea de sobrevivencia. A la vez podríamos decir que puede que no estés muerto pero sí en proceso de morirte, precisamente porque estás por bajo la línea de supervivencia. Yo me sospecho que eso se puede medir usando esa cosa estadística denominada “expectativa de vida”: cuánto tiempo vivirías si las condiciones que presidieron tu nacimiento se mantienen. Lo interesante de esta definición nominal es que nos proporciona una línea de pobreza, es decir una línea que puede medirse considerando las condiciones en las que saldrás de la situación de candidato a la fosa, hacia una situación de bienestar, signifique eso lo que signifique.

En consecuencia - no creo que lo hayan pensado - el bienestar se mide en la medida que puedes sobrevivir o no, entendido como que alcanzas una cierta edad. Si sobrevives posees un nivel de bienestar y no eres pobre. Y si te mueres, es porque no tienes el nivel de bienestar requerido para la sobrevivencia y te mueres antes de lo que debes, y por eso eres pobre. Tengo la penosa sensación de que están razonando en círculos. No soy estadístico, pero me parece un tanto circular y simplón considerar que si te estás muriendo es porque estás por debajo de los niveles de bienestar. Los conceptos de bienestar, sobrevivencia y pobreza en apariencia no han sido estudiados ni profundizados cabalmente, puede que por la urgencia de dar una cifra con la que se puedan hacer cosas. Los estadísticos no son malos chicos, solamente es que ven las cosas en términos de escalas y números. Atraquemos con esto provisionalmente.

Cuantos pobres hay

Se trata entonces de hallar Variables, de preferencia solamente una o dos, significativas y manejables, de modo que trabajemos menos para llegar a lo que queremos. Hay tres métodos de medición internacionalmente reconocidos: Línea de pobreza (LP), Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) y el integrado (I), que combina las dos anteriores. Hagamos el análisis correspondiente. En 1997, en América Latina, doce países empleaban el LP, ocho el NBI, y siete el Integrado. El indicador de marras que se ha publicitado hasta el extremo para decir que somos menos pobres proviene obviamente del método de Línea de Pobreza.

El empleo de uno u otro método depende de la definición de pobreza, que ya hemos visto presenta algunas falencias conceptuales. LP se basa en el consumo privado, en tanto que NBI se orienta hacia la inversión pública y privada, y el consumo público. Así, a vuelo de pajarraco, parece que integrar ambos resulta ser más informativo, desde que las personas no se mueren solamente por no tener plata, sino porque puedes tener toda la plata que quieras y no haber hospital a 100 millas a la redonda; o no hay carreteras para transportar alimentos y producir una oferta nutricional equilibrada; o no hay iluminación y caes en un agujero y te mueres.

Se elige un método por razones prácticas metodológicas y de proyección demográfica y económica. Veamos qué pasa con el método Integrado al clasificar a los pobres: Pobres crónicos - grupo más vulnerable con al menos una NBI e ingresos o gastos por debajo de la línea de pobreza; Pobres recientes - los que tienen sus NB satisfechas pero sus ingresos por debajo de la línea de pobreza; Pobres inerciales - los que tienen al menos una NBI, pero con ingresos o gastos por encima de la línea de pobreza; y por último los Integrados socialmente, - no tienen necesidades básicas insatisfechas y sus gastos están por arriba de la línea de pobreza.

Aunque en teoría en el Perú empleamos el método Integrado, solamente escuchamos hablar de Pobres y Pobres Extremos, lo que sugiere una especie de conspiración de silencio para no mencionar ese tema lisuriento de Pobres Crónicos, Estructurales, Recientes o Inerciales. El dato de reducción de la pobreza que todos manejamos proviene de un indicador del método LP, y así pasamos olímpicamente por alto problemas conceptuales graves, como el de la separación entre políticas económicas y sociales. Según parece, optamos en el pasado por mantener “cuerdas separadas” en tal sentido, con el efecto perverso de la estigmatización de la pobreza, y el contenido ideológico anexo de que si el pobre es pobre es porque se lo merece. Además, privilegiar la LP pasa por agüita caliente la estructura económica, e introduce coyunturas como el tipo de cambio. Otro problema más, bastante práctico, es que el Método Integrado siempre registra mayor cantidad de pobres que si solamente trazamos una raya en el piso, pues en buena cuenta y con un par de trucos, elegimos de acuerdo a nuestra conveniencia por donde la hacemos pasar. Un indicador basado en una Línea de Pobreza rinde más réditos políticos, o sea permite administrar más jarabe de pico a la población y hacerle creer que la pobreza disminuye, aunque tengamos un déficit de infraestructura enorme. De hecho, es el caso del Perú.

Ah, las definiciones

Maquillar es fácil si se sabe cómo, y aprovecha tanto de la ignorancia estadística de la población como de la candorosa confianza que se tiene en los liderazgos políticos. Ir de la definición nominal a la operacional de manera “conveniente” es uno de los tantos procedimientos de hacer la finta que existen en nuestra patria.

Para que no crean que me mando sin saber, tomemos el caso del concepto “hacinamiento”, que indica cuántas personas viven en una habitación. En Bolivia la cifra es 2.5 personas, y eso significa que tres personas viviendo en una habitación de un tamaño determinado es hacinamiento. Pero en el Perú para que una habitación esté hacinada, requieres de cuatro personas. Es decir lo que en Bolivia es hacinamiento, NO es hacinamiento en el Perú.

La cantidad de indicadores también cuenta. Bolivia considera la salud un NBI, por ejemplo, pero el Perú no lo hace. Es decir, gastas al mes 300 soles y en consecuencia NO eres pobre. Claro que igual te morirás porque el Hospital más cercano está a 30 kilómetros de distancia a campo traviesa. Y así le "ganamos" a Bolivia cuando "comparamos" cifras. Claro que con el árbitro a favor, con más jugadores en la cancha y con canchas y arcos de diferente tamaño. Pero qué importa eso si ganamos. Pero el orgullo nacional ni se come ni cura enfermedades, y con tres personas estamos hacinados aunque digamos que es con cuatro, y en el Perú se dice que la Salud es una necesidad Básica SATISFECHA. Y Bolivia puede seguir siendo el premio consuelo del Perú, pero ello ya suena a hueco, porque nos ganan. Bueno, siempre nos queda Haití.

Los organismos internacionales

Ya hemos visto que los países miden como les da la gana, y por eso nuestras cifras no pueden compararse impunemente. Los organismos internacionales emplean sus propios modelos por sus propias e inescrutables razones, pero parece que algunas de ellas se ajustan a sus necesidades, que no a las nuestras. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por ejemplo, emplea la LP, que divide a los Pobres en Pobres Extremos, Pobres No Extremos, y No Pobres. Para hacerlo compara el ingreso con la LP para definir la magnitud de la pobreza, determina el costo per cápita diario expresado en dólares, define el valor de la LP, y el valor de la LP total, y luego califica a los hogares. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) emplea también una variante de la LP. Parten de una línea de pobreza extrema metropolitana que corresponde al valor de una canasta básica de alimentos metropolitana. La línea de pobreza extrema del resto urbano es asumida como el 95% de la línea de pobreza extrema metropolitana y la línea de pobreza extrema rural equivalente al 75% de la misma. La línea de pobreza total urbana es asumida como el doble de la línea de pobreza extrema, y la línea de pobreza extrema total rural es igual a la línea de pobreza extrema aumentada en 75%. Los hogares son calificados con los mismos criterios que sigue el BID. Quizá esto tenga algunas ventajas, al emplearse un criterio objetivo de cierto interés, el valor de una Canasta Básica. Por otra parte es obvio el sesgo urbano. El Banco Mundial (BM) compara el consumo con las líneas de pobreza. Para poder hacer comparaciones válidas, ajusta los datos de los países a dólares per cápita diarios en términos de precios internacionales, según la paridad del poder adquisitivo. Así define una línea de pobreza internacional, considerando pobres a los que viven con ingresos por debajo de dicha LP. Esto tiene la virtud de normalizar la data y poder comparar a los diversos países, cosa que ya vimos no se puede hacer con las cifras de cada Institución nacional.

Primer Colofón

Esto hace que nos preguntemos por qué, si existe la información para comparar, y las diversas cifras obtenidas por diversas metodologías, tenemos que asumir como criterio de reducción de pobreza uno y solamente uno, y además aquel que posee menos elementos de objetividad. No decimos tampoco que sea negativo, pero lo cierto es que su empleo ha tenido dos efectos en la Opinión Pública: Uno, dar la sensación de que estamos realmente superando la pobreza, y que por ende las políticas económicas establecidas desde los tiempos del fujimorismo tienen sentido, y Dos, el de invisibilizar el tema de la Inversión Pública en Necesidades Básicas Insatisfechas, con lo que se le encaja el problema de ser pobre a la población. Es decir, si eres pobre, es tu culpa. 
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CONTINÚA EN: INCLUSIÓN SOCIAL O CONTRA LA POBRETOLOGÍA (II) - http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/10/inclusion-social-o-contra-la_28.html

martes, 28 de junio de 2011

¿LIBRES DEL ANALFABETISMO? … UN MOMENTO, POR FAVOR


“Todo Acto Educativo es un Acto Político” (Paulo Freire)

El Señor Presidente en Funciones de la República del Perú declaró el 13 de Junio próximo pasado lo siguiente: “El Perú, después de 500 años, por fin es libre del analfabetismo”. También declaró a todos los 13 de Junio de todos los Años hasta el fin de los Siglos, “Día del Perú Libre de Analfabetismo”. En alguna parte dijimos antes que no nos importa quien haga trizas el analfabetismo, con tal que lograra tal objetivo nacional, así que debo reconocer para mi vergüenza que me alborocé con la mandada de Alan. Hasta dije para mis adentros, oh desdichado de mí, esa frase-eslogan popularizada por este gobierno y metida por los ojos y las orejas, con la nuestra claro: El Perú Avanza. Wishful Thinking que le dicen los anglosajones. Sin embargo tuve suficiente presencia de ánimo para ponerme en posición de Firmes y esperar a ver qué decían los colegas especialistas al respecto, en parte porque eso de celebrar lo que no existe o está por existir en un indeterminado futuro ha sido una costumbre de nuestro amado Mandatario en Funciones; y porque lo menos que deberíamos hacer en caso de efectivamente desterrar esa lacra es una Fiesta Nacional, con fuegos artificiales, condecoraciones de la Orden del Sol y Palmas Magisteriales a los alfabetizadores más señalados, albazos, procesión del Señor de los Milagros, felicitaciones a las autoridades educativas, jolgorio popular criollo-andino-amazónico, padrino sebo y harta chicha de jora, pisco puro y chela heladita. Así que esperé la Fiesta tanto como las opiniones de los especialistas, y lo que razoné al no ver fiesta alguna, más lo que me encontré tras alguna búsqueda, fue lo siguiente:

¿Tendrá base el Triunfalismo del Gobierno Saliente? Nos sobran los motivos para la duda. Se nos dijo hace algún tiempo que la pobreza se redujo en montones de puntos, y lo que en resumen eso significa en la realidad real, que tiende a escapársele a las estadísticas, es que si antes eras pobre por gastar 100 soles – cifra cualquiera que elijo al azar por no recordar la otra – ahora gastas 100 con 50 céntimos, y SALISTE DE LA POBREZA. De repente consideran que dejas de ser analfabeto si logras decodificar 15 de las 28 letras del alfabeto latino. Me costaría mucho pensar que el Ministerio de Educación pudiera siquiera cohonestar esto, pero puestos en la duda tras los trasiegos y los mejunjes que se armaron en las estadísticas y censos nacionales, que han sido puestos en cuestión por connotados especialistas, había y hay motivos muy fundados para la duda, así que haremos bien si tomamos el asunto con pinzas. Ilustra el caso el siguiente link de Farid Matuk: http://29x55.wordpress.com/2009/01/25/sin-analfabetos-ni-desempleados-la-republica-23-ii-07/

(Paréntesis: Según parece hay un problema muy grave en el Perú con los censos y estadísticas, aunque las encuestas de campaña ya deberían habernos familiarizado con ello. Nadie parece saber con certeza cuántos adultos mayores, jóvenes, pensionistas, desempleados, subempleados, pobres, personas con discapacidad, analfabetos, analfabetos funcionales, etc, etc, etc, etc, hay en el Perú. La duda en la estadística es un tema de enorme gravedad. ¿Cómo sabemos si un programa, proyecto o cualquier otra cosa tiene efectos reales si no podemos confiar en las estadísticas?)

Dentro de la duda razonable: ¿Ha hecho este Gobierno algo de provecho en Educación? La Municipalización, según piensan tirios y troyanos, se percibe como una cosa que es mejor desactivar y hacer otra cosa y de otra manera. Hay consenso en que los Colegios Mayores siembran más desigualdad educativa. Muchos estamos de acuerdo con la Carrera Pública Magisterial, pero su aplicación en el terreno de la realidad está tan rodeada de errores e irregularidades de tono mayor, que habrá que lavarla, secarla, despercudirla y remendarla en forma. La actualización y capacitación de maestros es una broma, según muchos. Hmmm …. Quizá sea preferible mirar esto de la Alfabetización con lupa.

Si dudamos de lo que el Gobierno nos pueda decir, acudamos a otras instancias. UNESCO es quien tradicionalmente ha refrendado a los países que destierran el Analfabetismo ¿Habrá la necesaria corroboración de UNESCO, como sí la hubo en Cuba, Venezuela y Bolivia cuando obtuvieron sus respectivos logros? Hmmm …. No. O si la hay no la hemos visto. Y sospechamos que si la hubiera la publicitarían. O tal vez estará en proceso. Imaginamos que puede que se obtenga, pero el anuncio de “Perú, Libre de Analfabetismo” aparentemente se ha hecho antes de disponer de esta corroboración, y eso, ad portas del fin del mandato, produce la sensación de cierta desesperación por mostrar logros.

Bueno, está bien. Si UNESCO no está, algo habrá, no creemos que se mostrará un logro de este calibre sin que esté refrendado. ¿Hay una evaluación del MED o de algún otro organismo que avale la afirmación hecha por el Señor Presidente en Funciones? Pues sí. Existe una evaluación realizada a través de una Consultoría Internacional ejecutada por el Instituto Internacional de Investigaciones Educativas del Convenio Andrés Bello, y que el Ministerio de Educación describe en un Resumen Ejecutivo, el que encontramos tras poca búsqueda en alfa.minedu.gob.pe/alfa/templates/the_path_less...2/.../21-07-09.pdf y donde se dice textualmente: “se exploró y se recogió información a través de encuestas y entrevistas a unos 16,016 participantes de 26 regiones del país, 104 provincias y 170 distritos en lo que constituye uno de las evaluaciones más serias y amplias sobre un programa de alfabetización a nivel mundial, con un rigor científico(SIC)”. Se añade en el referido documento que se “ha comprobado que más de un millón están debidamente alfabetizadas y además adiestradas en operaciones matemáticas básicas y concluye que en el año 2011 el Perú podrá ser declarado territorio libre de analfabetismo”. Esto suena mejor, pero un momento por favor … esta redacción es a futuro, no en presente. ¿Cuándo se realizó esta Consultoría? Por lo que parece a mediados del 2009, es decir hace dos años más o menos. Es interesante el hecho que se pueda prever un logro de esta clase con dos años de antelación. Algo así como decir que en el 2030 llegamos a Marte, con la diferencia que corroborar la llegada o no llegada a Marte es mucho más fácil. Y el documento completo no parece estar disponible en ninguna parte. Gugleando y gugleando solamente encontramos publicado en la red el dicho Resumen Ejecutivo del Ministerio de Educación que lo menciona. Nos da que pensar un tanto.

Bueno, lo cierto es que también sabemos que todo gobierno que sale tiende a ser vilipendiado, muchas veces injustamente, y si de repente tienen razón tenemos la obligación moral de decirlo. Sigamos nuestro ejercicio de buena fe. Veamos qué nos dicen algunos especialistas:

Gloria Helfer, ex Ministra de Educación: “Esperamos que no ocurra, pero si se declara a un país libre de analfabetismo, entonces el próximo presidente puede decir para qué vamos a invertir en alfabetización si ya el Perú está libre de este problema, esperemos que las evaluaciones sobre el tema se realicen de manera independiente para que nos den la verdadera realidad de este problema.”
Conclusión: Se reclama evaluaciones independientes para corroborar el logro.

Madeleine Zúñiga, Coordinadora Nacional de la campaña peruana por el derecho a la educación: “Por investigación y experiencia sabemos que no se puede alfabetizar a una persona en cuatro meses, que es lo que dura este programa, es un proceso que requiere entre uno y dos años por lo menos y si hablamos de habitantes de lengua indígena el proceso es mayor porque no vamos a pretender que el saber leer en lengua indígena lo va a insertar en el ejercicio ciudadano (…) En realidad no ha habido ninguna evaluación seria de por medio.”
Conclusiones: Se plantea de nuevo el problema de la evaluación del logro. Además se cuestiona el proceso de alfabetización en sus medios, y se plantea el problema de las lenguas vernaculares originarias, aparentemente no tomado en cuenta.

Jesús Herrero, presidente del Consejo Nacional de Educación (CNE), “el proceso de alfabetización va más allá de aprender a firmar o escribir, es un trabajo continuo para evitar caer en el analfabetismo funcional (…) la tarea es más complicada y amplia que el haber recibido un número de clases. Además hay que asegurar que estas personas puedan continuar su educación, y si tienen acceso a libros que los apoyen en eso (…) Tiene que continuar siendo una prioridad para la nueva gestión, comenzando por determinar bien cuántos analfabetos hay realmente en el país”.
Conclusión: Se cuestiona el proceso de alfabetización en sus fines, se añade el tema del analfabetismo funcional, y el de sostenibilidad, es decir, el riesgo de recaída en el analfabetismo. Y, nuevamente, el problema estadístico.

Hasta ahora hay sombras y dudas que no debería haber, pues no habría sido tan difícil despejarlas haciendo las cosas con un mínimo de eficiencia, potencialidad que no dudamos existe. Veamos el otro lado. Los medios de comunicación se han limitado a reproducir las declaraciones de las autoridades educativas y del Señor Presidente en Funciones, y no han cuestionado las cifras ni el logro, aunque ya sabemos que reservan el cuestionamiento a otras cosas, y están ocupados defendiendo los intereses de los grupos de poder, a los que les conviene decir que su aliado en el gobierno ha tenido logros, con lo que evitan las salpicaduras que les pudieran caer. Así que por acá nada nuevo.

Vaya, pero esto suena a mencionar la soga en la casa del ahorcado. ¿Es que acaso, cuál perros del hortelano, se critica a destiempo y no se come ni se deja comer? ¿Acaso nadie, en su momento, habló? Miremos.

Sí, se habló. Hace dos años – 2009 - el Consejo Nacional de Educación, que es a quien le toca decir las cosas, las dijo. En un pronunciamiento se había planteado varios problemas en el Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización - PRONAMA, tales como la ausencia de un censo nacional de analfabetos, debido a la diversidad de definiciones en cuanto a lo que es ser analfabeto. Esto derivó en diferencias notabilísimas en las estadísticas que registraban dicha población: el Censo de Población y Vivienda 2007 registró 1´360,663 analfabetos, la ENAHO 2005 llega a casi 2 millones; y la cifra del Ministerio los ubica entre 2 y 2,5 millones. Vaya, en qué quedamos. No había una Línea de Base única y concreta sobre la cual trabajar. Otro problema puesto en evidencia fue el de la baja eficiencia del programa por factores como el reclutamiento de estudiantes de 5to año de secundaria como alfabetizadores, las dificultades en el pago oportuno de los facilitadores, la supervisión de éstos, y la distribución oportuna de los materiales de enseñanza. Los programas de post-alfabetización además registraban reducción de matrícula y no incremento, lo que también se veía curioso, por decir lo menos. Es decir, el CNE cumplió con su deber haciendo ver a los ejecutores de las políticas los errores que podrían estarse cometiendo para su corrección.

Por cierto, también el educador José Rivero hizo un pequeño aunque enjundioso estudio crítico donde señaló éstos y otros problemas de PRONAMA y del proceso de alfabetización en el Perú. El link es el siguiente: http://es.scribd.com/doc/58099852/Estudio-Jose-Rivero-Pronama

Aunque estas advertencias para enmendar rumbo debieron haber bastado, hubo más. Pero el resultado es que hoy en día sumamos una estadística falaz más a las muchas falacias que este gobierno nos ha endilgado en el transcurso de su paso por la historia nacional. Según parece, en Educación deberemos tipificar este quinquenio como perdido. Urge una reformulación de las estadísticas y censos en nuestro país, porque en realidad ya no sabemos si hemos tenido algún logro o no en este quinquenio que felizmente acaba. Eso ya es tarea del gobierno entrante, y no es ni tan difícil ni tan caro.

Estos hechos más otros más nos dan bastantes motivos más que fundados para creer que el principal argumento del gobierno de Alan García para justificar su política ha sido la Finta. En cierto modo es más que natural que ahora, cuando en el realineamiento de los actores políticos resulta que el gobierno saliente tiene una categoría bastante menor que la que solía tener, ya que la vaina corre por otra parte, se quiera levantar logros tal vez con la intención de no cerrarse la puerta a una eventual vuelta de tortilla a posteriori. Pero así como el Señor Presidente en Funciones tiene el derecho de levantar sus logros, nosotros el pueblo tenemos el derecho de compulsar sus afirmaciones y ver si obedecen a la realidad por alguna parte. En cuanto a la comedia en que se convirtió la Alfabetización Nacional, no es lo mismo que si inaugurara el Cristo del Pacífico al caballazo, esto es mucho más grave. Los juramentos que los Presidentes toman dicen con toda claridad, en caso de incumplimiento, “que la Patria se lo demande”. Sería importante que efectivamente, se le demandara el tema de la “erradicación” del Analfabetismo. Y punto.