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martes, 10 de noviembre de 2015

HUMANOS - 2


HUMANOS - 2


Soy hombre: nada de lo que es humano me es indiferente. 
(Terencio)

Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. 
Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma. 
(Pierre Teilhard De Chardin)


En el post anterior encontramos al cineasta Yann Arthus-Bertrand (cuya página web, por cierto, es http://www.yannarthusbertrand.org/es) en una primera y fundamental aproximación a los elementos más primigenios de nuestra condición humana. Acá la segunda de sus tres películas de libre distribución,  los temas ahora son la guerra, el perdón, la homosexualidad, la familia y la vida después de la muerte. Y como dijimos la otra vez, que aproveche:



La primera película la encuentras en este enlace:


La tercera película la encuentras en este enlace:

http://memoriasdeorfeo.blogspot.co.uk/2015/11/humanos-3.html

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miércoles, 15 de octubre de 2014

EDUCACIÓN EN VALORES EN SOCIEDADES CORROMPIDAS, POR NIVELES - LEÑA PARA LA HOGUERA EDUCATIVA - VI


EDUCACIÓN EN VALORES EN SOCIEDADES CORROMPIDAS, POR NIVELES
LEÑA PARA LA HOGUERA EDUCATIVA VI 



Introducción

A estas alturas ya puedo decir que estoy verdaderamente cansado de oir hablar de valores y de falta de valores en nuestras sociedades. A no ser que esté el alma encallecida y/o el razonamiento embotado, ya sabemos que los que hablan de valores muestran casi siempre o la más candorosa de las ingenuidades o la más cínica de las hipocresías. No veo a la franca por donde habrá una salida para eludir el bulto o salvar la responsabilidad de las gentes, salvo la hegeliana y útil distinción entre Necesidad y Libertad, aunque la tal no puede levantarse sin decir las cosas como son. El autoengaño, por ende, no es una opción.

El Problema

El problema de fondo en esta ocasión es cómo hacemos para enseñar Valores a nuestros hijos y alumnos en sociedades que en la práctica rechazan estos Valores. No es tema nuevo, hay nostálgicos cuyo solaz está en contemplar su propio pasado y endilgarnos discursos autoritarios dedicados a convencernos que la felicidad y el equilibrio político y social que sostiene los Valores está en los fusiles de los militares que deberían patrullar las calles. O también que la culpa de todo la tienen los pobres precisamente por serlo. Por supuesto, no trataremos de resolver las contradicciones de sus mentes porque acá nos dedicamos a cosas serias.

Un planteo medianamente sensato del Problema nos lleva a distinguir diversos niveles en los que se desenvuelve el tema. Esto porque el problema de la Corrupción y los Valores, al revés de lo que plantean constantemente los interesados en enrarecerlo, es bastante sencillo de entender, si se es lo suficientemente radical - es decir, si se va a la raíz del asunto. Por ello nos permitiremos hoy día un simplísimo y sucinto análisis de los Niveles del problema de Educar en Valores en una sociedad corrompida.

Creo que no es necesario plantear una Discusión acerca de si nuestra sociedad está corrompida, espero, así que empezaremos por lo que ocurre cuando la Corrupción como Sistema y Basamento Fundamental del tejido social se muestra en toda su Gloria de manera tan evidente que resulta imposible soslayarla so pena de pertenecer a una categoría de alienados.

Los Niveles del Problema 

Para efectos descriptivos atacamos el tema de los niveles en  la forma de círculos concéntricos que van de dentro afuera, desde el sacrosanto santuario interior del individuo hasta la sociedad nacional completa.

NIVELES
IMPACTO DE LA EVIDENCIA DE LA CORRUPCIÓN

PERSONAL

Referido al individuo al interior de su personalidad, que lidia consigo mismo para alcanzar la felicidad, el equilibrio y la consistencia necesarias para poder al menos entenderse y ser entendido como más o menos sano.

Cuando la Corrupción se evidencia en una sociedad hasta extremos imposibles de ser soslayados, se pueden hacer por lo menos dos cosas:

Una es actuar y hablar como si la Corrupción no estuviera ahí, y negar su existencia de modo que uno pueda más o menos creer que no le afecta, no le toca, no es cómplice de ella, y que se cultiva en silencio ciertos valores. Una variante interesante es la Doble Negación: Niego la Sociedad en todo o en parte, me vuelvo individualista a ultranza y así pongo una barrera psicológica más para aceptar que la sociedad existe y está corrompida.

La Otra manera entra en juego cuando la primera se colapsa.  Se actúa y habla como si la corrupción no existiera, pero la consideramos un hecho social para obtener beneficios. Poco a poco el individuo se va volviendo parte activa de la Corrupción. Parte pasiva ya era de antes, pero la negaba para tratar de escapar. Ahora ya no escapa sino que se adapta, se integra a la jerarquía y empieza a "ascender" en ella.  


FAMILIAR

Referido a los conjuntos familiares de todo tipo realmente existentes. Por supuesto no nos preocupa acá la mendaz y boba distinción entre "familias" tradicionales (cada vez menos en número y más en crisis) y los nuevos tipos a los que autoritarios laicos y religiosos pretenden desaparecer negándole ser "familia" o "matrimonio" a los diversos y variados tipos de uniones con las que las gentes tratan de afrontar la realidad.

Al interior de las familias sin importar su tipo, por lo general se identifican dos grupos marcados: Los que poseen la autoridad y los que no. Los primeros son adultos y los segundos menores, en teoría. En la práctica el mayor poder está en los que toman las decisiones y definen qué se va a hacer. y estos no siempre son los adultos, como es notorio en las decisiones de compra - la publicidad no actúa sobre los niños por las puras. Pero para no entrar en mayores distinciones, ocurre que cuando la Sociedad está demasiado evidentemente corrompida lo que existe es la percepción por los menores de la Contradicción flagrante entre los Valores que los adultos tratan de enseñar con los se aprenden en la práctica social. 

El problema se evidencia con la mayor o menor ausencia física y emocional de los padres y su sustitución temprana por los medios de comunicación y la sociedad escolar. Como sabemos, el bullying es la base de las relaciones sociales escolares realmente existentes, con pocas excepciones, y sus códigos son los que efectivamente se enseñan (currículum oculto). A la vez, los valores y estereotipos que los medios transmiten están enfrentados a los que se plantean en el hogar, pues están orientados por el mercado y no por la sociedad. Los menores adquieren cada vez mayor autonomía y adaptación al medio en la medida que van aceptando para sí los antivalores sociales y de los medios en sustitución de los valores impartidos en el hogar. 


                             ESCOLAR

Por motivos estrictamente prácticos separamos aquí de todo el resto al sistema teóricamente encargado de servir de correa de transmisión de los Valores Sociales deseables. 


Es muy visible que la gran mayoría de las escuelas peruanas se organiza en una jerarquía basada en el ejercicio del bullying entre sus estamentos y los integrantes de éstos. Es evidente que en este caso la Escuela simplemente refleja los Valores realmente predominantes en la Sociedad y los transmite a las siguientes generaciones. Por supuesto acá no estamos hablando de buenos deseos, abstracciones metafísicas, excepciones asumidas como generales, o wishful thinking, sino simplemente de la realidad. 

Los resultados de la Educación como realmente es quedan patentes en la Corrupción predominante en una sociedad de  estamentos, mafias y argollas. El discurso manifiesto suele mostrarse democrático y bien pensante, pero en la realidad que late por debajo los códigos que se enseñan  efectivamente son los del currículum oculto que reproduce la estructura corrompida de la sociedad. Una consecuencia interesante or lo instructiva es la principal operación moral enseñada, la de la Doble Moral apoyada en un Doble Discurso. 


                       INSTITUCIONAL 
                 (PRIVADO Y PÚBLICO)

Acá acumulamos a casi todas las demás Instituciones de todos tipos realmente existentes. 

Un grupo de instituciones especialmente relevante son los MEDIOS DE COMUNICACIÓN, su importancia deviene de ser los verdaderos e imbatibles transmisores de Valores. Sin embargo, no son ellos solos, si bien su importancia deviene de influir con inmensa efectividad en la conducta de muchas más personas que las demás instituciones.



Las Instituciones nacen como organizaciones que instauran un orden basado en Valores específicos. Las Democracias construyen Instituciones como la Policía Nacional, el Poder Judicial, los Gobiernos Locales en sus diversas formas, las Fiscalías, los Parlamentos, etcétera. Creo que es bien sabido lo profundamente corrompidas que han devenido dichas Instituciones, y lo iluso de esperar que un árbol de este tipo dé frutos distintos.

Al igual que las escuelas, las Instituciones "enseñan" con el ejemplo el Doble Discurso que instrumenta la Doble Moral. Como somos suspicaces y no creemos en pajaritos, no creemos que los delincuentes más poderosos, en especial los infiltrados en dichas instituciones sean apresados, juzgados y condenados, es más probable que se salgan con la suya y acosen a los que los combatan. El sistema político se corrompe así en progresión ascendente, los más funcionales a este estado de cosas obtienen más beneficios mientras a las personas honradas se les deja en el papel de idiotas. Por ende, integrarse a las argollas de dichas Instituciones deviene en legítima estrategia de supervivencia, lo que explica muchas conductas aparentemente contradictorias. 

Los Medios de Comunicación se establecen en este contexto como la Correa de Transmisión Espacial y Temporal de los Valores que los grupos dominantes consideran deseables para la mayoría.


                           NACIONAL

La suma de todas las partes que constituyen  la sociedad la juntamos aquí para abarcar un Todo Nacional.  




En este contexto se elevan desmesuradamente los Costos de Transacción, el Nivel de Desconfianza, la Delincuencia, la Desigualdad, la Inseguridad y el porcentaje del PBI sustraído por mafias y argollas, entre otras bellezas. En compensación se reducen la Gobernabilidad, la Gobernanza, la Democracia y muy particularmente la Legitimidad de un sistema social y el Estado que le da soporte. Se instaura así lo que Norberto Bobbio llama una kakistocracia. El Gobierno de los Peores. 

¿Es posible enseñar Valores en este contexto? La ausencia casi total de modelos sociales positivos y la presencia masiva de modelos sociales negativos no se compensa con figuras históricas planteadas como receptáculo de los Valores Nacionales. Una miniserie no es un programa educativo, apenas un mal parche con saborcito a Operativo Psicosocial. El problemas deviene así en masivo y el tejido social empieza a descoserse ante la vista y paciencia de las mayorías.


No soy psicólogo y mucho ignoro de esta Ciencia, pero es obvio que las profundas contradicciones señaladas dejan huella en las personas. Si los mismos procesos se aplican a muchas personas, los resultados en cada caso serán forzosamente parecidos, y estas estadísticas razones nos llevan a creer que hay problemas sociales en marcha. Dejamos de tarea identificar y describir las principales distorsiones psicológicas y sociales que todo esto deja en el Individuo y la Sociedad. No vemos que mucho se hable de ello y ya es hora. Así agregamos más Leña a esta Hoguera Educativa.
J




Colofón


El primer paso para enfrentar un Problema es conocerlo: Definirlo como tal e identificarlo, y dar cuenta de sus rasgos y orígenes para así discernir cómo resolverlo. La hipocresía es un problema no tanto por la debacle moral que muestra cuanto por la estupidez cognitiva que fomenta y nos aleja de las soluciones. Esta carretada de Leña será una de las muchas que espero se arrojen sobre la hoguera sobre este tema, porque el fuego no solamente quema sino que también alumbra. Que el que tenga Oídos, que vea.

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martes, 12 de agosto de 2014

DERECHO DEL NIÑO A ESCUCHAR CUENTOS: DECÁLOGO


DECÁLOGO DEL DERECHO DE LOS NIÑOS
A ESCUCHAR CUENTOS

Hace algunos años lo encontré y por supuesto se lo leí a mi hija, porque ella tiene derecho a saber que tiene Derechos, y que entre esos Derechos está el acceso a la Belleza y a la Sabiduría  Desde entonces, y lo digo con íntima satisfacción, no me deja en paz con eso. Acá el Decálogo:

I.  Todo niño, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica. 

II. Todo niño tiene derecho a exigir que sus padres le cuenten cuentos a cualquier hora del día. 

III. Todo niño que por una u otra razón no tenga a nadie que le cuente cuentos, tiene absoluto derecho a pedir al adulto de su preferencia que se los cuente, siempre y cuando este demuestre que lo hace con amor y ternura, que es como se cuentan los cuentos.

IV. Todo niño tiene derecho a escuchar cuentos sentado en las rodillas de sus abuelos. Aquellos que tengan vivos a sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños que por diversas razones no tengan abuelos que les cuenten cuentos. Del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques y otros lugares de concentración infantil donde podrán contar cuantos cuentos quieran.

V. Todo niño está en el derecho de saber quiénes son los principales autores de cuentos. Las personas adultas están en la obligación de poner sus historias al alcance de los niños.

VI. Todo niño goza a plenitud del derecho de conocer las fábulas, los mitos y leyendas de la tradición oral de su país.

VII. El niño también tiene derecho a inventar y contar sus propios cuentos, así como a modificar los ya existentes, creando su propia versión. 

VIII. El niño tiene derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos están en la obligación de nutrirse permanentemente de nuevos e imaginativos relatos, propios o no, con o sin reyes, largos o cortos. Lo único obligatorio es que estos sean hermosos e interesantes.

IX. El niño siempre tiene derecho a pedir otro cuento y a pedir que le cuenten un millón de veces el mismo cuento.

X. Todo niño tiene derecho a crecer acompañado de Alicia y el lobo, los músicos de Bremen y el pirata Garrapata, Caperucita y Mini, y del inmortal "Había una vez...", palabras mágicas que abren las puertas de la imaginación en la ruta hacia los sueños más hermosos de la niñez.
COMUNÍQUESE Y DIFÚNDASE

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martes, 16 de julio de 2013

CRÓNICAS DE LECTURAS 45 - LIBRERÍAS Y BIBLIOTECAS: PRIMERAS EXPERIENCIAS

CRÓNICAS DE LECTURAS – 45
Librerías y Bibliotecas; Primeras Experiencias

I
Como se vuelve uno un Ratón de Librerías

Hacia mis ocho años de edad el material de lectura que había en casa no era suficiente para cubrir mis necesidades. Yo era lector rápido, indiscriminado y sujeto a delirium tremens por síndrome de abstinencia. Pudiera ser que hubiera algo de cálculo familiar en la falta de material lector, parece que yo no salía a la calle tanto como otros, trataban de fomentarme algo más de calletano, el mocoso les salía pálido por falta de luz solar y en aquellas épocas los rayos ultravioleta eran saludables. Mi barrio (Barboncito) era bacán, no me sentía mal solo, y aún eso era relativo pues a los cinco segundos de salir a la calle me cruzaba con Fico, Liana, el hijo de Cuzman, Oswaldo, Alonsito, el chino japonés, Chichi Uno y Dos, Alejandro, Ricardo, los ocho hermanitos Mavila, Celia, Amparito, Rolo, Willy y/o María del Carmen, solos o en grupos de diversos tamaños y formatos y eso sin contar los galifardos de mi edad de los que jamás supe como se llamaban y viceversa. Supongo que la pasaba entre el barrio, el cole, la incipiente tele y los libros. Me perecía por los soldaditos, especialmente los medievales, creo que tenía que ver con el Ivanhoe de Walter Scott, como con el Ivanhoe de Roger Moore en blanco y negro de la tele. Para las mamis de la época parece que a cierta edad la presencia de los hijos en casa era menos tolerada, el paisaje hogareño te botaba, habías dejado de estar en el centro, no eras especial, más bien parecías un objeto sobrante. No trataré de decir más, después de todo qué les importa a ustedes, pero en términos lectores llega el momento en que ya no te ven ni a ti ni a tus necesidades porque suponen que tú te estás haciendo cargo. Es decir los libros de casa dejan de tener que ver contigo. Los libros de los adultos pueden hacer el gasto, pero eso significa que dependes de las aficiones de casa, y a mí no me gustaban ni Corín Tellado ni el estafador británico Lobsang Rampa. Los libros interesantes estaban bajo llave, y no hay como las prohibiciones para aprender a violarlas.

En todo caso, tenía mi Biblioteca personal, precursora de la actual y posible causa de ciertas obsesiones de hoy. A los siete años mis libros cabían en una jaba de madera; pero a los ocho ya no, y era imperioso tener mis libros reunidos y accesibles al lado de mi cama, en el dormitorio que compartía con mi hermano. Percibía que había más libros en el mundo, era raro no tenerlos. Con mis padres separados había nuevas parejas, nuevos parajes y nuevos desconciertos. Mi padrastro resultó hombre de inmensa cultura, pero un tanto angurriento y muy celoso de sus libros, los que mantenía bajo llave, algunas otras de mis obsesiones tienen relación con ello. En los ratos que no trataba de romper la cerradura, salía a la calle, al centro de Miraflores, a no muchas cuadras. Me volví Ratón de Librerías sin que en casa ni se enteraran. En aquellos remotos días las Librerías prolongaban el estereotipo de la Biblioteca: Sitios semioscuros con un ligero olor a papel guardado, sospecho que entonces se leía menos que hoy. Aprendí con rapidez a tomar un libro desde un estante o una mesa, mantenerlo firme en la mano, hojearlo… y leerlo a todo vapor. Era una exquisitez leerme todo un libro ahí parado sin que el empleado de la Librería hiciera otra cosa que levantar la vista cada cierto rato del libro que él mismo leía. Pero aún entonces las Librerías eran negocios, en algún momento se esperaba que yo hiciera algo más que leer. Lo descubrí cuando un empleado de la librería que había al lado del cine Pacífico – cuyo nombre está borradísimo de mi memoria – me recomendó de mal humor que me fuera a la mismísima Biblioteca. Ahí me enteré de dos cosas: Que los libros costaban. Que había donde se podía leer GRATIS.

II
Cómo se vuelve uno un Ratón de Biblioteca

Recuerdo mi primera vez: La Biblioteca Municipal Ricardo Palma de Miraflores está donde hoy sigue, en el Centro Cultural de la Municipalidad de Miraflores. No fue un día especial, más bien vulgar, nublado, lluvioso. Fue la primera vez que pisé una Biblioteca Pública, y fue un shock darme cuenta de cuántos libros habían, del permiso teórico de leerlos, de lo imposible de leerlos todos. Quedé petrificado en el sentido más literal, una dama muy atenta y cortés a la que le interrumpía el paso me tomó de los hombros por atrás y con delicadeza me retiró del camino que estaba bloqueando. Paralizado, a la izquierda de la puerta, veía millones de libros, pues todo entra por los ojos y a veces hay embotellamientos. No había leído a Borges hablando del Paraíso como Biblioteca, pero cuando la leí se me vino el dejá-vu de esta imagen, en Tres Dimensiones, Technicolor y Cinemascope, y trato de narrarla. Viví esa ocasional y extraña sensación de saberlo todo a la perfección y a la vez no tener ni idea de qué hacer. Había más gente, yo era un muchachito tímido y desorientado, el asunto no se veía tan simple como ir al estante y tomar un libro. Ví algo que conocía: José Espasa andaba por ahí, yo tenía en casa unos tomos, no tan cuidados ni tan brillantes. Eso me ayudó a romper el chivato: caminé al mostrador de la biblioteca, pregunté cómo se hacía para leer un libro. Fue la primera vez que tomé un papelito y llené una ficha de solicitud. Miré los ficheros por horas, llené cuatro o cinco fichas para que luego me pidieran un carnet de lector que no tenía. La vergüenza es mi eterna enemiga, me sentí ridículo parado allí con mis fichas llenas, sin carnet, con la sensación de que todos estaban en la vaina menos yo, y que todos se reían de mi ingenuidad: Tierra, por favor, trágame, pero rápido. Quería correr, cerrar los ojos para siempre y a la vez llorar. Para tener carnet tenía que venir mamá o papá, se necesitaba un trámite con requisitos tales como fotos que costaban plata. No podía ir a casa y decir necesito una foto para la Biblioteca, porque habia ido clandestinamente y no quería que se enteraran, me resondrarían por salir a la calle a leer y no a ser activo. Me retiré contrito, no dejé a la bibliotecaria terminar, pasaron años antes que osara entrar a otra Biblioteca Pública.

Moraleja: Aunque si a estas alturas no la saben es que necesitan leer más: Una Biblioteca tiene que tener las puertas más abiertas del mundo y ser totalmente acogedora, como sabe bien mi amiga Miriam, la mejor Bibliotecaria que conozco, la que siempre te recibe con una sonrisa de oreja a oreja y a la que ningún niño ni joven le puede tener miedo. Volver a una Biblioteca Pública significó procesar todos mis miedos en medio de una pubertad y adolescencia muy turbulentas y complicadas, cuyos detalles no son del caso. A mis catorce años había vivido ya ciertas experiencias que no tengo por qué contar y que no cuento. Tenía mis amigos, Dios los bendiga, y con ellos descubrí que no necesitaba tenerle miedo a nada. Nunca agradeceré demasiado a la vida tener tales amigos, el haber sido parte de un grupo disconforme e iconoclasta, crítico y antisistema; que iba a las Cantinas con el mismo entusiasmo que a los Conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional, y a veces a la Cantina después del Concierto. A los 14 años me apersoné en total soledad a la Biblioteca Nacional del Perú en su local de la Avenida Abancay, en el centro de Lima. Fue, cómo decirlo, mayestático. Se respiraba una modesta y republicana solemnidad en el silencio de las grandes habitaciones donde la gente leía, con sus paredes decascaradas y despintadas, impregnadas del invisible olor a trementina. Oscuramente sentí que eso estaba mal, una Biblioteca Nacional no debería tener paredes descascaradas y despintadas, ni olor a trementina. Me sorprendió qué fácil fue sacar carnet, qué usados estaban los libros, cuánta gente leía en silencio. Percibí que había más gente queriendo leer que libros para leer: De mis cinco fichas primeras ninguna estaba disponible, los libros estaban en préstamo. Y cuando me llegó el libro que busqué, el Tomo Uno de la Historia de la República de Jorge Basadre (Antiguo Director de esta Biblioteca Nacional del Perú), lo traté con cuidado para dañarlo lo menos posible, entendía que alguien detrás de mí lo leería, y probablemente lo necesitara más que yo. Así, entre otras realidades, empecé a aprender en tiempo real lo que era y es la Patria.  

III
Bibliotecas Escolares y Familiares

Por lo demás me pasaba más tiempo en el cole que en casa, hasta que por razones que no son del caso – que creo ya conté -  mis huesos fueron a dar en un internado. Eso hace dos bibliotecas escolares en total, algo ya comenté sobre su inexistencia en los ambientes escolares. No creo que yo llegara a pensar que había Biblioteca en el colegio precisamente por ser colegio, no asociaba ambas instituciones. En mi primer colegio no entré a ella, y si lo hice ni me acuerdo si saqué algún libro de ahí. En mi segundo cole sí había Biblioteca, que nadie fomentaba y no tenía Bibliotecario, se le empujaba tal atribución (más exactamente se le arrimaba el piano) a algún X, profe joven que hacía méritos para quedarse en la chamba. Perdónenme la letra X pero la verdad es que, a pesar de que yo era el único usuario escolar espontáneo de la Biblioteca – y tal vez por eso –, nunca me enteré quien estaba a cargo. Pero como el Director conocía mi afición por leer, yo tenía libre acceso a los libros sin llenar fichas ni demás bobadas. Sólo entraba y sacaba lo que quería. Por otra parte, no había tantos libros para justificar un fichero. El Director del Cole me ponía de ejemplo por lo de lector, recuerdo sus palabras exactas y lo odiaba a muerte por ello, pues ser el nativo lector en una tribu donde la función lectora era más bien escasa, hace que el resto te estereotipe de extraño, friki, sobón, imbécil y otras lindezas. Y créanme gente que eso en un internado no es bonito, desde entonces se me incorporó a la personalidad una definida vocación por el anonimato autodefensivo. Por cierto, una de las cosas en las que me fijo en los colegios son las Bibliotecas: Si no son lugares donde se pueda estar y donde guste estar lo digo en voz alta, porque en ese caso están educando fuera del recipiente. Los chicos necesitan leer como necesitan jugar, y la función hace al órgano. ¿No quieres que tu hijo lea? No lo expongas a los libros. Pero si ya lo hiciste, te conviene adquirir la costumbre francesa de la Biblioteca familiar.

En mi muy larga historia como Preceptor al que han puesto a cargo de niños – no creo que exista puesto de responsabilidad peor pagado - he diagnosticado hogares y familias por la explícita y por la implícita, y muchas veces no he dicho esta boca es mía porque hay que vivir, y como Jardiel Poncela hace decir a su personaje: Yo creo que la Señora está bien, pero no haga la Señora caso de mi opinión, que yo cobro sueldo en esta casa. He observado la existencia – o inexistencia – y rasgos de las Bibliotecas Familiares, y cuando las he encontrado, he analizado su ubicación, composición, disposición y cuidado: Si hay una sola Biblioteca de Todos, o si cada cual tiene la suya. Qué lugares de la casa se emplean. Cuánto se usan, qué accesibilidad tienen. Qué tipos de libros hay y en donde se colocan: Los libros para niños, los de los padres, los de los jóvenes, los de uso profesional, en donde se ubican los textos escolares. Si hay material de escritura y cuál es, dónde se ubican los escritorios y qué equipo tienen. Qué sitio le corresponde a la Computadora, cuántas hay, para qué se usan. Y de esa información relevante extraigo las características cognitivas de la familia, reflejada claramente en la existencia y disposición de sus libros, qué libros son, dónde los tienen, qué hacen con ellos. No tengo reglas a las que recurrir para definir una tipología, pero creo que sí puedo hablar sin rebozo de una clasificación personal consistente grosso modo en gente ignorantona, burros con plata, burros sin plata, plata sin burros, y gente simplemente culta. He pisado casas de gran lujo en zonas muy exclusivas donde he visto menos libros y material de lectura que en pueblos jóvenes o casitas rurales: Hay palacios del saber con paredes de estera, como muros de mármol que sirven básicamente para guarecer de los elementos a los Pobres Ignorantes que los habitan.

IV
El Deber-Ser de las Bibliotecas

Conté en otra crónica mis aventuras lectoras en Provincias, incluso el Delirium Tremens de los sitios aislados; las no-devoluciones de Libros, como en la Biblioteca del Cusco. Lo cierto es que habiendo sido y siendo tan ratón de biblioteca como siempre, no he encontrado Biblioteca que me haya satisfecho, y como diría el gran Bibliotecólogo y Filósofo de la Lectura Mick Jagger, no encuentro Satisfacción. Lo que en verdad me molesta de las Bibliotecas es lo mismo que me molesta de las Instituciones Educativas y en general de casi cualquier organización humana con la que me cruzo: El burocratismo ese que pasma que la institución haga lo que está pensada para hacer. Si por razones burocráticas un colegio no enseña o lo hace pésimo, una biblioteca no tiene lectores, una comisaría no cuida de las gentes o lo hace pésimo, y un hospital no atiende pacientes o lo hace pésimo, pues el carro está delante del caballo y esa Institución no existe para servir al público. Si la cosa es así pues yo no juego, la razón de ser de la tal institución es proporcionar sueldos y salarios a un conjunto de zánganos y parásitos. Entonces no se le llame Escuela, Biblioteca, Comisaría u Hospital; sino “centro de beneficencia para pagar favores políticos y construir clientelajes, especializado en hacer la finta en Educación” (CEBE - Sector Educación), o en Salud, Seguridad Ciudadana o el sector que corresponda.  Yo quisiera saber, y quisiera en realidad que alguien me responda, por qué habiendo tan tremenda emergencia lectora, y lo importante que es todo esto, por qué miéchica se hace tan poco o nada al respecto, considerando que según nos dicen a cada rato hay plata suficiente para hacerlo. Es decir, yo sé que el Ministro de Economía quiere ahorrarse harta plata por si hay que eventualmente rescatar Bancos, y ello no me parece necesariamente mal, el ahorro no es mala costumbre, gana su interés y después de todo es su chamba. Pero también es cierto que hay que gastar cuando hay que gastar. Y gastar en Libros, Bibliotecas, Maestros, Escuelas, Ciencia y Cultura, vamos Ministro Doctor Castilla, eso no es gastar sino invertir. Claro que cuando se tienen ideas limitadas acerca de todo lo que no sea la propia especialidad, se corre el riesgo de meter las cuatro, y en estos días de interdisciplinariedad eso no es permisible, se castiga en utilidades. Ni empresas ni gobiernos ni otras organizaciones pueden permitirse hoy en día el lujo de la ineficacia por límites ideológicos, y aunque el pragmatismo tenga sus límites, éstos son, como los proverbiales brazos del Cardenal Landázuri, muy amplios. Hasta para robarle al estado hay que evolucionar y volverse moderno, cosa que algunos partidos políticos sí saben a la perfección, mientras que a otros les cuesta mucho trabajo salir de nuestras estamentarias y coloniales costumbres.

¿Cuánto costaría tener un Sistema de Bibliotecas Ambulantes? ¿Cuánto poner en cada dependencia pública un “Cuenta Historias”? No puede ser mucho, de hecho, si así fuera no se haría en muchísimas otras partes del mundo, y no olvidemos que tampoco en este aspecto nuestro país es paradigma de nada, porque no hacemos nada útil aún, no hemos aprendido a hacerlo. Pero vamos, sorpréndanme y cuéntenme algo que estén haciendo. Como decía no sé qué sociólogo francés que conocía muy bien el Perú, un estado que se respete debe aprender a hacer cosas, empezando por cobrar los impuestos, y luego gastarlos con un algo de sentido común si no tienen criterios más técnicos, que no basta solamente ponerlos a disposición en forma de coimas, comisiones, sueldos y salarios. Y además ya sabemos que para nuestro muy amado Ministro de Economía, la Educación no es inversión y los Sueldos son gasto. Y es que cuando se trata de implementar una política educativa o cultural no se puede asumir una única cosa qué hacer en este terreno, pues en pocas cosas como en Educación, Ciencia y Cultura convienen los enfoques holísticos, tanto que no me explico por qué tenemos Ministerio de Cultura cuando debíamos tener un Súper-Ministerio de Educación, Ciencia y Cultura. Pero claro, en esto hay opiniones encontradas y realpolitik involucrada, así que mejor malo conocido que bueno por conocer. Pero insisto: Necesitamos Bibliotecas polivalentes y modernas, que salgan a la calle a donde está la gente, y no esperar pasiva y elitistamente que la gente vaya a ellas. Hay que superar de una buena vez por todas el síndrome de la Biblioteca como armario donde se guardan los libros, no los vayan a leer y se gasten ... .

V
Colofón

Es tan fundamental el tema de las Bibliotecas que nunca se le puede ser exagerar. Comparto este dato para escandalizar más aún si cabe: Colombia tiene menos Bibliotecas que el Perú, y tiene menos libros … pero nos gana en lo que importa: TIENE MAS LECTORES, QUE LEEN MÁS LIBROS QUE LOS PERUANOS, PER CÁPITA. Ahí está el quid del asunto, en tener una Política de Lectura, porque una de libros solamente sirve a los intereses de ciertos oligopolios. El que tenga Oídos, que Oiga. Y que lea.
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viernes, 12 de julio de 2013

¿QUIÉN DIABLOS SOY? (10) - EL EJERCICIO DE VINCULARME CON MIS ANCESTROS - por javier lizarzaburu

¿QUIÉN DIABLOS SOY? - 
EL EJERCICIO DE VINCULARME CON MIS ANCESTROS - 
Por Javier Lizarzaburu 

Última entrega de Javier, que termina en aparente anticlímax, con los resultados de National Geographic que no llegan, a pesar de indudables esfuerzos en conseguir empatar cronogramas. Pero la verdad a mí no me molesta, porque hace rato que esto no trata del ADN, sino de la Identidad de nosotros los Peruanos.

El ADN no nos hará libres. Tampoco parece importante saber o no saber el porcentaje de europeos, americanos, africanos y asiáticos que hay en nuestro ADN. Lo que nos hará libres es la Verdad: Al final todos descendemos de la misma Madre Eva Africana, negra como el ébano, negrísima. Tenemos sus mismas glándulas de melanina, las que compartimos con todos nuestros hermanos humanos, con nuestros padres y tíos, nuestros abuelos y choznos; y que heredarán nuestros hijos y sobrinos, nuestros nietos y más allá, hasta el fin de los siglos. 

Resulta que algunos grupos que se adaptaron a diferentes medio ambientes tienen un porcentaje mayor o menor de funcionamiento de dichas glándulas. Me cuesta creer que ese porcentaje me haga mejor o peor que Otros. Pero parece que a algunos sí les gusta agarrarse de ésto. Allá ellos. 

El artículo con su link:
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/07/130712_serie_adn_quien_diablos_soy_10_mi_perspectiva.shtml

EL EJERCICIO DE VINCULARME CON MIS ANCESTROS

Por suerte ayer dije que los resultados de National Geograhic me importaban menos, porque no llegaron. Los han prometido para la próxima semana. Pero en realidad, los resultados que ahora me importan son los que yo encontré a lo largo de estas semanas.

Cuando los editores de BBC Mundo aceptaron este proyecto, lo hicieron sobre la convicción de que la discriminación racial seguía siendo un tema en América Latina, y queríamos ver hasta qué punto esto nos seguía movilizando
Los comentarios de ustedes, personales e intensos algunos de ellos y desde muchas partes del continente, nos demostraron que así era.
Así que esa sencilla prueba de ADN sirvió de primer eslabón para explorar los ángulos que hemos visto estos días, y para establecer un diálogo que sacó el tema de la experiencia individual, para entenderlo como parte de un proceso histórico que continúa vigente.


Nación frágil


Algo que para mí fue importante fue someterme a este ejercicio hablando en primera persona.
Lo hacía por un interés personal pero también por otra razón: siento que vivo en una ciudad enferma, en un país enfermo. Sospecho que los síntomas tienen que ver con este rechazo a una parte de nuestros orígenes.
Como escribió el antropólogo peruano, Carlos Iván Degregori: "Tal como fue soñada por los criollos, la 'comunidad imaginada' llamada Perú incorporó desde muy temprano en su historia las glorias del Imperio Inca, pero negó tener algo que ver con los indios contemporáneos... De esta forma, la nación peruana se construyó sobre bases muy frágiles, como una pirámide recostada sobre su vértice".
Como periodista, en los últimos tres años me he dedicado a trabajar en dos áreas: ciudad y patrimonio.
Mi interés en los temas de ciudad va más allá de exigir un mejor transporte público y bajos niveles de delincuencia. Tiene que ver con una ciudad que funcione para todos sus ciudadanos.


Empoderamiento


Que en mi ciudad haya jóvenes que no entran a un café por temor al rechazo. O que haya madres de familia que no entran a una tienda porque se avergüenzan de no ser como las mujeres de la publicidad de esa tienda, es inaceptable
Esa no es la ciudad en la que quiero vivir. Esa no es una ciudad que puede avanzar.
Tampoco se puede crecer si no hablamos de estos problemas. Y aquí veo una resistencia muy fuerte a enfrentarnos con este fantasma. Le tenemos miedo, y al tenerle miedo lo hacemos grande.
Incluso la misma discusión sobre el racismo en mi país se hace, es mi opinión personal, desde una plataforma paternalista.
Se habla del pobre indio rechazado. Se defiende al desvalido. Pero no se habla de lo que pasa en las clases medias y altas, donde también es prevalente.
Al no plantearlo en su transversalidad social, se termina manteniendo el mismo orden que decimos cuestionar.
El asunto es que aquí, ser clase media, profesional y admitir racismo a ese nivel, es reconocer esa mancha en uno mismo. Y eso da mucha vergüenza.
Por eso hablar en primera persona era importante.
Tampoco necesitaba hacer esto por mí mismo. Pude haber seguido como antes, desde una comodidad de clase donde solo se habla de los ancestros europeos, y uno se siente un poquito más que los demás.
Pero qué sentido habría tenido eso, cuando uno se interesa en la ciudad.


Alianzas invisibles


Además, creo haber identificado un pequeño y potente mecanismo en el ADN social que lo describo como alianza de clase. Una alianza que se produce en algún momento de nuestra educación, y que en muchos casos es automática, inconsciente.
¿Cuál es su característica? Que se da un instante cuando tomamos partido por un tipo de identidad, y por lo general asumimos la memoria del vencedor, simbolizado por la figura del europeo, en exclusión de cualquier otra
Pude darme cuenta entonces, de que todavía existen fuertes estructuras de pensamiento que no han cambiado desde la Colonia.
Hemos conseguido la Independencia política. Pero subsisten esquemas mentales atados a una corona que hace tiempo desapareció.
Es cierto que entre las nuevas generaciones este fenómeno se va reduciendo. Tiene que ver con la demografía y con la nueva actitud con la que crecen los jóvenes de hoy. Felizmente es un proceso que está sucediendo.
El profesor Peter Wade, de la universidad de Manchester, y un experto en temas de racismo en América Latina, me decía en intercambio vía correo electrónico que "aunque ese lenguaje explícito de las diferencias raciales ya no se use mucho, los conceptos de raza (apariencia física, linajes, conductas enraizadas) todavía son prevalentes y se usan para legitimar posiciones de privilegio…"
Creo que nos hace falta un gran acto simbólico que rompa con ese pasado y con esas actitudes. Una declaración de independencia mental.


Ancestros


Finalmente, para mí no se trata de odios. Se trata de un gran trabajo de reconciliación pendiente. De meterme a trabajar otro tema sería ese: 2021, el Bicentenario de la reconciliación.
Tengo que decir que me siento como se siente uno después de haber hecho una limpieza a fondo. Se desempolvaron los cajones y quedaron listos para nuevas historias. Pero esta vez las mías, que no quedarán selladas.
A nivel más personal, fue un buen ejercicio el vincularme con mis ancestros. Con todos. Los conocidos, los desconocidos y por conocer. Los he honrado y creo que han quedado libres de mentiras y leyendas. A cambio me han dado un tipo de tranquilidad desconocida hasta hoy.
Sobre los otros resultados, National Geographic se comprometió a tenerlos la próxima semana. Así que en cualquier momento los estaré publicando. Muchas gracias por haberme acompañado.


Un proyecto de la revista estadounidense National Geographic busca las rutas que siguieron nuestros ancestros desde que salieron de África hace 60.000 años, a través de muestras del ADN de voluntarios.
El periodista peruano Javier Lizarzaburu es uno de ellos y durante dos semanas nos contó su experiencia. ¡Muchas gracias a todos los que han sido parte de esta serie a través de su lectura y comentarios!


"…el individuo sano vive porque tiene memoria, porque sabe cómo se llama, cómo fue su vida anterior. Si no, caería en la locura, en la inconsciencia "
Jorge Basadre, historiador peruano



PROYECTO DE NATIONAL GEOGRAPHIC:  https://genographic.nationalgeographic.com/

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¿QUIÉN DIABLOS SOY? (9) EL CÓCTEL GENÉTICO DE MI SANGRE INDÍGENA por javier lizarzaburu

¿QUIÉN DIABLOS SOY? -
EL CÓCTEL GENÉTICO DE MI SANGRE INDÍGENA - 
por Javier Lizarzaburu

Suele pasar en casi cualquier investigación emprendida con solidez y honestidad que las respuestas a la pregunta no eran tan importantes, interesantes o decisivas como el camino que se empleó para llegar a ellas.

Al final de toda la ruta parece que lo verdaderamente importante, más que la eventual respuesta, era la Pregunta misma:


El artículo y su correspondiente link:


EL CÓCTEL GENÉTICO DE MI SANGRE INDÍGENA 


Este proyecto del ADN tuvo su origen en el interés en conocer mi cóctel genético y de dónde viene mi sangre indígena. Pero sucede que en las últimas semanas muchos de esos cajones de secretos y silencios familiares que creía cerrados se empezaron a abrir. Es ahí cuando esta curiosidad dio un giro.

Esos cajones se abrieron de manera inesperada, revelando información desconocida por mí hasta entonces.

Junto con estas sorpresivas verdades también quedaron al descubierto las estructuras de pensamiento que les dieron vida.

Quizás no deba extrañarme. Pero lo primero que pude constatar fue que en ambos lados de mi familia la memoria que había quedado, y sobre la cual se habían armado narrativas de sobrevivencia y prestigio, era la que simbolizaba al vencedor, al europeo.

La memoria indígena era la que se había lanzado al olvido. Veamos qué pasó

CAJÓN LIZARZABURU

Nunca viví con mi padre, así que las únicas imágenes que llegaron a mí de mis abuelos paternos fueron las que aparecían en los portarretratos, en sus álbumes familiares, en las conversaciones de domingo.

Resulta que en todos esos espacios solo aparecía el abuelo Carlos (en la foto es el que aparece de pie, a la izquierda, con dos de sus hermanos) y su elegante y antigua familia trujillana.

A mí tampoco nunca se me ocurrió preguntar por la madre de mi padre. Será que mis mecanismos inconscientes entendían que esa era una pregunta que no se debía hacer.

Hasta hace un par de semanas, cuando pregunté por la abuela Victoria. Y como si la respuesta hubiera estado siempre ahí, mi padre me dijo "fue una señora humilde".

Cuando quise ver si había alguna foto de ella apareció una, poco clara, donde se la ve, pequeña, de mirada disciplinada, algo incómoda ante la cámara y con los rasgos de mestizaje que nunca pude advertir en las fotos de mi abuelo

CAJÓN MONTANI

El otro cajón que se abrió llevaba el sello materno. Y la verdad también salió recientemente, durante un almuerzo de familia, cuando me puse a hablar de este proyecto y lo que quería conseguir. Ahí estaban mi madre, sus hermanas (todas mayores de 75 años) y el esposo de una de ellas.
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Primero hubo como un murmullo. Me pareció entender que decían que no sabían de dónde podía provenir un origen indígena "porque tu abuelo era moreno, pero por la sangre italiana pues". Yo nunca conocí al abuelo Gustavo porque había muerto antes que yo naciera.

En ese repentino desorden quise ser específico y pregunté: "a ver, un momentito, una cosa es ser moreno, como puede ser efectivamente un italiano, y otra mestizo". "Moreno, moreno por lo italiano" empezaron a repetir.

Pensé dejar ahí el cuestionamiento cuando de pronto el tío (yerno del abuelo), decidió zanjar de una vez por todas el misterio.

Alzó algo la voz y con una seriedad que solo podía augurar un fallo inapelable sentenció: "Javier, tu abuelo era mestizo".

Parecería que estoy relatando una escena del siglo XIX. Y sin embargo, sucedió hace dos o tres semanas.

No bien el tío hizo esta revelación hubo un silencio. Mi madre y sus hermanas giraron las cabezas en distintas direcciones, sin mirar a ningún lugar en particular, y después siguieron conversando de otros temas. No se tocó más el asunto

EL CUENTO PROPIO

Y así, casi sin querer, aparecieron los cajones que creía perdidos.

No deja de sorprenderme cómo un dato tan sencillo como decir que alguien tiene sangre india, dio pie a toda una serie de historias y secretos que lo único que hicieron fue desconectarnos de manera muy profunda de nuestras raíces.

Lo mismo había sucedido con mi ciudad, que al negar su memoria prehispánica terminó por enterrar una vasta herencia arquitectónica de 4.000 años de antigüedad.

O la actitud de mi país, que dice sentirse orgulloso de los Incas, pero donde los grupos indígenas son los más pobres y los menos educados.

En este triturador de memorias aparecieron también mis propios mecanismos racistas.

Pude observarlos, escondidos y vigilantes, ubicados ahí para no permitir que se violentara el orden, silencioso, inconsciente, poderoso.

Hoy tengo menos interés en los porcentajes que me dará National Geographic.

Saber si soy más de lo uno o de lo otro ya no me moviliza de la misma manera. Hoy sé mucho más sobre mí mismo y sobre el lugar en el que vivo. Y de repente esto solo es lo que le da sentido a esta experiencia.

¿Qué es lo que nos ofrece Lima? Una porquería, y el hombre no es una porquería. Quizá sea este el momento cuando la juventud debe tener fe en este país. ¿Por qué? Porque nosotros nacimos en un país dividido: indios, mestizos, blancos, divididos por vallas casi infranqueables. ¡Jóvenes, esas barreras se están rompiendo, las hemos roto! Yo he contribuido, como han contribuido todos a romper esas vallas"
José María Arguedas, escritor peruano



CONTINÚA EN: ¿QUIÉN DIABLOS SOY? - DÉCIMA Y ÚLTIMA ENTREGA: 

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