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miércoles, 26 de agosto de 2015

CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO - Parte 2: Recursos y Diagnósticos


CONTRA LOS PLANES DE GOBIERNO 
Parte 2: Recursos y Diagnósticos

Introducción

Hemos visto en el artículo anterior para qué deberían servir realmente los Planes de Gobierno. En la práctica se reducen al rol de evidenciar ante sus verdaderos electores de qué irá su eventual gobierno. Creo que todos sabemos que los verdaderos electores son los que ponen la plata de las campañas y aseguran así secciones completas de sus argollas y mafias.  Pero aquí trataremos de señalar algunos rasgos que definan un Plan de Gobierno que en verdad merezca ese nombre.

¿Qué rasgos debiera tener un Plan de Gobierno efectivo?

Los Recursos

No es posible un buen Plan de Gobierno sin los medios para ello. Los recursos físicos son relativamente sencillos de obtener, lo realmente complicado son los recursos humanos – por cierto, detesto el término “recursos” asociado a lo humano, me parece una pérdida de perspectiva -, pues es esencial disponer de personal adecuado para elaborar un Plan de Gobierno. Pero la realidad no siempre es favorable, y es necesario ser realista sobre qué es un Plan de Gobierno en la política concreta.

La cultura política tradicional no da peso a los Planes de Gobierno, y una consecuencia es que los grupos políticos o no disponen de los especialistas adecuados para determinadas áreas, o se carece del interés por hacerlo. Ello deriva en la cultura del Plan de Gobierno cerrado, que se reserva a los llamados "técnicos" y "expertos", lo que excluye de la toma de decisiones tanto a los ciudadanos "de a pie" como a los elementos políticos del partido o agrupación.

Esta situación ha hecho crisis debido a la generalizada mediocridad de la gestión de recursos humanos por los partidos políticos, tanto los propios procedentes de la agrupación política como los adheridos posteriormente. El problema del consenso político explícito es obviado: Los aspectos que se pueden consensuar no se plantean, en vez se negocian bajo la mesa o quedan en la nebulosa. Pasa como con el currículum oculto escolar, en que se sabe que los compromisos y consensos son "para la platea" y no se espera de ellos que se cumplan sino que sirvan al fin de acumular poder.

Y dado que lo que se oferta políticamente es el estilo y no el programa, las relaciones de poder entre "técnicos", "políticos" y "ciudadanos" no se plantean, y es el caudillo el que se eleva al estatus de árbitro y establece las reglas de juego.

Espacios, Tiempos y Funciones

Un Plan de Gobierno debería regirse por criterios sencillos de ESPACIO Y TIEMPO: En el Tiempo, debe representar la perspectiva de los plazos corto, mediano y largo para lo que cualquier partido político entiende estar en la obligación de hacer. En el Espacio, se asume no solamente en el nivel nacional, sino también en lo regional, provincial, distrital según criterio demográfico, la perspectiva de jurisdicción geográfica es aquí de importancia capital. 

Además, se necesita vincular Tiempo y Espacio con el tema funcional. Si bien los problemas que se trata de enfrentar se extienden en más o menos amplios ámbitos poblacionales y geográficos, la tendencia ha sido ser funcionalista, es decir dividir el Plan de Gobierno en secciones por pliego de presupuesto: Economía, Salud, Defensa, Relaciones Exteriores, etc. 

Las camisas de fuerza a las que este concepto somete a las ideas parecen evidentes.

Diagnóstico

La solidez de un grupo político se refleja en la solidez de su plan, y no hay solidez alguna si se pierde la perspectiva holística. Los planes de gobierno no se refieren a secciones del estado reunidas aleatoriamente cual piezas de rompecabezas o legos, sino a grupos de población de diferentes pesos y rasgos, que padecen ciertos problemas que requieren solución. Por ello la parte de DIAGNÓSTICO o de HISTORIA es importante, siempre y cuando no se asuma como una camisa de fuerza. 

Un diagnóstico amplio proviene de una descripción y visión de país a su vez producto del contraste del ideario político con las perspectivas de los "Técnicos Independientes" y los "Ciudadanos de a pie". La amplitud de la consulta y elaboración del plan lo legitima y da la sensación de organicidad y estructura, que permite además atraer mayor número de personalidades e instituciones, lo que a su vez  fortalece la estructura partidaria.


Así un Plan de Gobierno resulta cuando menos de la conjunción de tres factores: El Ideario Político que el Partido sostiene, la Lectura correcta de la realidad que se pretende transformar, y la Percepción de los ciudadanos. 

La armonía con que se combinen esos ingredientes se traduce en perspectivas sostenibles, con variables grados de ideología y pragmatismo, que determinarán las diferencias entre Planes Máximos y Mínimos. 

El Plan Máximo, en nuestra opinión, debería quedarse en el ideario Político, mientras que el Plan de Gobierno propiamente dicho se piensa en perspectiva cruzada con lo que realmente es posible hacer. Ello asegura un elevado nivel de real-politik.

Evolución del plan

Un Plan de Gobierno está en constante evolución, junto con la realidad. Por eso es necesario asegurar una acción permanente de planeación en los partidos y grupos políticos. Las soluciones de continuidad entre uno y otro Plan representan trabajo y tiempo perdidos, porque siempre hay la tentación de empezar desde cero y pasar por alto la experiencia acumulada. La mala costumbre de preparar el Plan de Gobierno exclusivamente en función de la campaña electoral se paga en incoherencias, pastiches y contradicciones internas y externas que los adversarios políticos explotarán. Una Secretaría Permanente de Plan de Gobierno no le vendría mal a los grupos políticos, con bifurcaciones a los comités territoriales y a las organizaciones funcionales. Y dada la Internet, se puede incorporar aportes constantemente, útiles además para tomarle el pulso a la ciudadanía.

Colofón

Dejamos aquí esta segunda parte. Ya viene, ya llega, la Tercera y última, con la que pongo a prueba la paciencia de mis corresponsales.

Viene de la Parte 1:

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martes, 4 de agosto de 2015

CONTRA LA ESTUPIDEZ, o El Síndrome de Estocolmo - Parte 1


CONTRA LA ESTUPIDEZ
o El Síndrome de Estocolmo – Parte 1

Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano
(Goethe) 

Un medio informativo no debería pedirle a la gente que opine si es verdad o es mentira un dato de la realidad: debería investigar y presentarle las cifras a la gente. Simple. Se llama periodismo. O se llamaba.
(Gustavo Faverón) 


En postmodernos y neoliberales tiempos, a los valores, la ética, la moral y los principios se les vacía de contenido y se les esfuma en discursos gaseosos sin dirección ni sentido, vacuos pero pletóricos de buenas intenciones. Los medios de comunicación, como galán de pueblo, fingen amor para cumplir a cabalidad su verdadera labor: ocultar los hechos, y las protestas de amor también, a no ser favorezcan a fines adecuadamente facturados. Y si nadie paga, no importa pues se carga el costo a Ventas e igual se embarra a todo el mundo, para que a la indiada de todos colores – que vota por obligación - todo le dé igual. Como no soy un caído del palto, discúlpenme por no repetir las alucinantes simplezas que los medios concentrados y parametrados usan para ocultar estos hechos.  

Valores, Verdades, y Opiniones

Si usted, amigo lector, aún cree que los Valores como la Verdad y la Honestidad existen en la realidad, desengáñese. Los Valores – o mejor, su idea que usted tiene de ellos, paciente amigo – se fabrican por encargo en los medios de comunicación y las empresas de “marketing político”, muchas veces la misma razón social. Y para que usted empiece a hacer trompos ético-morales, lo primero es des - objetivarlos, es decir, quitarles existencia y convertirlos en gas.

Supóngase, paciente lector, que usa su tutuma en cosas positivas y útiles – los que te jedi no quieren eso ni a martillazos, pues así usted sabría que Verdad y Opinión son distintos, que no se decide por voto cuanto se gastó en algo, por donde sale el Sol, si tenemos fiebre o a qué velocidad va un tren. Pero nuestros plumíferos y fauna del vil oficio no quieren que consulte cifras, brújulas, termómetros o velocímetros, quieren que usted les pregunte a ellos qué hora es, en vez de a un reloj. Así llegan a líderes de opinión y venden audiencia al mejor postor.

Des-Objetivando

Se usa el censo, voto o encuesta (mejor si televisiva o radial, y en directo) para determinar quién es culpable o inocente de un crimen, quién dice la verdad, quién es honesto o corrupto, quién detenta más poder o si se gastó la plata que se dice haber gastado. Y se toma la encuesta de empresa de opinión tras disparar una campaña de “periodicazos” y haber aireado mañana, tarde y noche por radio y TV por semanas y meses las consignas establecidas en las redacciones con los que te jedi. Los lectores de otras latitudes no me lo creerán, pero mis paisanos creen que una encuesta informa de quién tiene poder efectivo, cuando de lo que en verdad informa es de la efectividad de las campañas mediáticas. Así se opera por acumulación insistente hasta la hipertrofia, pues como la gente no es tan bestia como parece, no hay que dar oportunidad de pensar, para eso se supone sirve la concentración mediática.

La saturación por acumulación (la letra con sangre entra) es desde hace siglos el principal método del sistema educativo real en el Perú - siento decir que no me refiero al sistema escolar por más que nos duela, colegas. El mejor indicador "real" de aprendizaje es el grado de confusión cognitiva y emocional de los peruanos, que nos mantiene desconcertadas gentes para las que es complicadísimo  discernir semejanzas y diferencias entre tubérculos, paradigmas y crecimiento del PBI. El fomento de la pérdida de contacto con la realidad trata de dar verosimilitud a los cuentazos fabricados por los asalariados de delincuentes y narcotraficantes, y que se nos pase por alto la cotidiana realidad de la corrupción y el sostenido pourrisement (empudrecimiento) de las instituciones.

Síndrome de Estocolmo

Delincuentes y Narcos mueren de risa de los millones de idiotas (electarados, llamas y vicuñas, gente color puerta, cholos inmundos según algunos de sus más elegantes voceros) que viven de su trabajo, y con cuyos cupos se mantienen. Para mantenernos quietecitos les pagan a los medios de comunicación y empresas de “marketing político” para que pinten la realidad que les convenga. El premio mayor llegará tras un reparto tan duro y parejo a nuestra autoestima, que nos convenza de que sólo progresaremos si nos sumamos a la espiral de corrupción, cuando nos identifiquemos con nuestros opresores y contra nuestros intereses.

Y se nos concederá como migaja emocional creernos muy vivos y superiores a los tontos útiles, caviares, soñadores, frikis, lentejas, perros del hortelano, etcétera que no han transado ni se han corrompido del todo, que creen merecer trato de seres humanos y ciudadanos con derechos. Es curioso y contradictorio – la lógica no es el fuerte de los que te jedi – que a la vez traten de convencernos que somos tan brutos e ignorantes para no saber qué nos conviene, y nos lleven de la nariz al paraíso cuando cumplamos 110 años y podamos acceder a nuestra plata del fondo de pensión. Si es que tienes pensión, pues la calle está dura y no hay para ahorrar en minucias.  

En pocas palabras, nos meten en la cabeza por las buenas o las malas que debemos ser emprendedores “Pepe el Vivo” para medrar en la jerarquía del corrompido sistema de los que te jedi, por sobre los “Juan Sonsos” que creen en la Verdad, la Honestidad y otras estupideces. Tal identificación con el agresor configura el llamado Síndrome de Estocolmo, conjunto de síntomas que presentan los rehenes durante un secuestro, que les lleva a simpatizar y aún a querer y enamorarse de sus secuestradores. Así los que te jedi y sus cómplices de la prensa concentrada y parametrada te convencen de que lo mejor es “Trabaja y no Envidies”, y si eres pobre es que te lo mereces, porque el tráfico de drogas con narcoindulto incluido abre ventanas de oportunidad a los que no son “Sonsos”.

Estupidiza e impera

Todo esto se explica en sociedades por tradición mantenidas  en la ignorancia. En los Sudamericanos, Bolivarianos, Panamericanos, Olimpiadas y Mundiales de Lectura, ostentamos con orgullo el título del país más iletrado: La acción sacrificada de los que te jedi, que gastan algunos milloncejos de dólares en chauchillas, consigue que apenas uno de cada cinco ciudadanos del Perú entienda lo que lee, si es que lee ... porque tampoco lee. En paralelo logramos una enorme "cobertura educativa" que así nomás no se consigue. Concluimos legítimamente que todo el sistema dizque escolar es una inmensa finta para que la inmensa mayoría de la gente crea que educarse es mirar la pizarra y obedecer a la autoridad durante una decena de años, y luego recabar un papel que diga que sabes tal y cual cosa. Aunque no la sepas.

Y no es falta de libros o infraestructura, como dicen algunos poniendo los ojos en blanco mientras ubican el carro delante del caballo: Tenemos más Libros y Bibliotecas que nuestros vecinos colochos, claro que ellos los leen, mientras nosotros, muy neoliberales, los usamos para hacer la finta mientras sintonizamos realities para aprender qué los archipiélagos y arrecifes son animalitos muy monos. 

En México se siente una encomiable vergüenza nacional (el que sabe que no sabe, aprende) porque cada buey lee una media de cuatro libros al año, mientras que España lee docena y media, y Alemania como 30, y en alemán encima. En mi Perú a nadie escandaliza que cada uno deletree un libro al año, para la mayoría la Biblia. Y lo dudo, a tenor de la bajísima incidencia de los preceptos de la ética y moral evangélica en la conducta de los peruanos.

Impera y estupidiza

En lo que en verdad destacamos es en el arte de hacer la finta: Es de pésimo gusto evidenciar que se prefiere un buen reality a Madame Bovary, El Capital en el Siglo XXI, los Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, Paco Yunque, o la Historia de la Corrupción en el Perú. Si quitamos los libros (sic) de autoayuda de Paulo Coelho, y apartamos a Marco Aurelio Denegri, María Rostworowski, y un par de docenas más de desubicados intelectualones caviaroides y desfibrados, nuestro promedio de lectura se desploma bajo cero. 

Como aztecas y colochos saben, porque investigan, leer y entender lo leído es un indicador directamente proporcional a la emigración juvenil a países menos agresivos con el mérito. Dicho de otro modo: Si lees y entiendes lo que lees, ello indica haber suficientes neuronas en la tutuma para distinguir que tu futuro es más negro que Nelson Mandela. Y como a pesar de la concentración mediática idiota no eres, entonces te vas pa´afuera, no importa a donde pues peor que esto no se va a poner. Hay excepciones, claro, atribuibles a ciertas nacionales tendencias  masoquistas. Así los esfuerzos para que la gente lea redundan en mejorar ... las tasas de emigración.

Es obvia la correlación entre comprensión lectora y la posesión de atributos de inteligencia, habilidad y audacia, propia de los que emigran en busca de mejores horizontes. Hoy algo más de uno de cada diez peruanos vive fuera y no se interesa en retornar, un hecho barrido bajo la alfombra de la finta de un crecimiento económico que plumíferos y marqueteros políticos tratan en vano de hacernos creer que favorece a alguien más que a los hijos de los que te jedi.

Colofón


Hasta aquí la primera parte de este post. Es posible que escriba la segunda pronto, aún no sé. Porque los peruanos, dejándonos de vainas y otras verrugas, nos merecemos más, mucho más, que esta debacle. El que tenga oídos, que lea.
 
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martes, 9 de septiembre de 2014

CONTRA LA POLÍTICA DE LAS MAFIAS

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CONTRA LA POLÍTICA DE LAS MAFIAS 

Asistimos a un espectáculo útil y necesario, aunque cínico y nauseabundo: todos los hombres públicos, valiéndose de documentos fehacientes, se arrojan a la cara el lodo que amasaron en su camino. Parece la sacada al Sol de todas las inmundicias almacenadas en un hospital de sifilíticos y leprosos. Sólo falta que la nación arroje una buena dosis de ácido fénico.  
(Manuel González Prada – Horas de Lucha – Nuestros Beduinos - 1889)

Los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz   (Lucas 16:8)


Mafia y Política

Las elecciones a gobiernos locales y regionales en todo el Perú hacen saltar chispas políticas que normalmente se esconden. Es momento para deconstruir discursos falaces o mentirosos, y tal vez elevar el debate. En el Perú los términos Mafia y Política devienen sinónimos, abundan cuestionamientos por Corrupción de Presidentes y Consejeros Regionales, Alcaldes y Regidores Provinciales y Distritales, Congresistas de la República, Ministros de Estado, Jueces y Fiscales, Policías y Militares, y demás instituciones. La cosa no mejora en el sector privado, la Derecha Económica busca frontalmente lobistas expertos y hábiles que gobiernen directamente para ellos – no parece haber más que los chapuceros de siempre – y las estructuras de la corruptela se desinforman en los medios de comunicación concentrados y parametrados. Leo los ensayos de Horas de Lucha de Manuel González Prada, y me sorprende la similitud de las  situaciones, las que salvo dos o tres nombres propios son tan aplicables a la situación de hoy que de hecho me pregunto si en verdad algo ha cambiado en los últimos cien años.

Estructuras mafiosas

Incuestionable es que en la política peruana hay Capos y Dones, e incluso capi di tutti di capi, lo que sugiere estructuras largamente establecidas del tipo famiglias y argollas. No diré nombres por motivos de supervivencia y flotamiento, pero son tan obvios, tan conocidos y tan protegidos que son capaces – ya ha ocurrido en México – de acallar incluso aparentemente inofensivos Blogs con mandatos judiciales debidamente remunerados. A tales Capos se les reconoce rápido, acaparan titulares y acumulan medios defensivos. Y, hay que decirlo, actúan con mayor habilidad que los hijos de la luz. Pero entendámonos, acá no creemos en una moral de dibujos animados, con los buenos de un lado y los malos del otro, menos aún en una sociedad donde la sotana esconde la alianza con los aparatos de corrupción más documentados de toda la Historia peruana (Ver al respecto mi Crónica de Lecturas 47 – Historia de la Corrupción en el Perú: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/08/cronicas-de-lecturas-47-historia-de-la.html). Por ello siempre me ha parecido que amarrar el tema de la Corrupción con el de Valores es un truco barato para esconder los árboles dentro del bosque.

El aceite que lubrica

Por si alguien en el Perú aún es tan caído del palto que duda de la procedencia del aceite que lubrica el asunto, éste se reparte entre la delincuencia directa y el empleo de la caja fiscal. Entre sus formatos está la mayor o menor permisividad con que se saben conectar. Dentro de las industrias ilegales destaca el Narcotráfico por los montos que maneja, su internacionalización y el silencio que lo recubre, que también tiene su costo. Hablamos acá más o menos de unos 6,000 millones de dólares anuales, que requieren una economía en crecimiento para lavarlos bien lavados. El sistema de la Corrupción no es, pues, un conjuntito de aisladas argollas sin contactos entre sí y con islas de “Bondad” y “Honradez” entre ellas en donde se puedan esconder los ciudadanos que no quieren hacerse problemas. La complicidad asume muchas formas, entre ellas la de votar por los candidatos de la Corrupción que todo el mundo conoce, y por lo tanto ya no es posible a estas alturas aducir ignorancia. Hoy no quedan más que dos alternativas en ese respecto: O se es imbécil o se es cómplice.

Un Sistema Corrompido

No hay, pues, donde esconderse, la realidad nos alcanza. Por más mentolátum que le echemos al cáncer sigue siendo cáncer. Un sistema de Corrupción implica organizaciones (unificadas o no), modus operandi, protocolos de acción, funding, dispersión tentacular y códigos como la ley del silencio, entre otras características. Usar la ley con fines de corruptela es más conocido que los agujeros de las orejas, e incluso su lenguaje retorcido rememora la Camorra siciliana y calabresa: No hay mafioso que no se reclame “honorable” y “cavaliere” como Berlusconi. Son, por supuesto, hombres (y mujeres) que defienden su honor, a los que en Sicilia recibirían ni más ni menos que como mafiosos. Manuel González Prada les llamó hace más de un siglo Los Beduinos, en memoria de los asaltantes de Caravanas.         

Cómo se combate la Corrupción

No nos interesa acá ser específicos y detallistas. También es verdad que es facilísimo hablar, pero si se tiene cierta claridad en ver los problemas, se tiene cierta claridad en ver las soluciones. El problema más grave de la Corrupción es su enquistamiento en el Estado, la Empresa y la Sociedad Civil. Un Sistema corrompido desde la médula solo puede atacarse de dos modos: Desde Dentro o Desde Fuera. La solución “Desde Fuera” se ha probado muchas veces, y ha chocado con poderosas resistencias, y aunque parece más efectiva y tentadora, hoy ya no está de moda. La solución “Desde Dentro” es condenadamente fácil, pero lo fácil es difícil: Es tratar a los delincuentes como delincuentes y combatir al fuego con fuego, y esto no se consigue de la noche a la mañana. Como en todo, hay que comenzar por el principio, y el principio es una cuestión política: que la gente señale a los delincuentes con el dedo y diga: Estos son delincuentes.

Condena Política   

La Corrupción carece de sentido del Humor, salvo ciertos cavalieres. Por ello no sabe ni puede defenderse de la vergüenza pública, responderá primero con el silencio y el acallamiento, que para eso controlan los medios. Sólo en segunda instancia serán agresivos con el sarcasmo, la ironía, la burla y la superioridad intelectual. Recurren ahí a “argumentos”: Falacias, calumnias y mentiras. Crecer en un ambiente de silencio es más fácil que crecer a la luz del día, la gente ve juntarse tipos cada vez más impresentables, y las reputaciones se erosionan y derrumban. Las redes clientelares mafioso-delincuenciales-periodísticas son cada vez menos capaces de engañar a una cantidad respetable de la población, a no ser convenzan que todos son lo mismo a punta de machaconas insistencias y de llevar la gente al hartazgo. La Condena Política empieza por decir del pan que es pan y del vino que no es aceite: Si una encuesta dice que para un 40, 50 o 60 % de la población el “Hacer Obra” es tan valioso como “Robar”, pues dejémonos de tonterías y digamos directamente que hay gente que es o Estúpida o Cómplice, y que si esa población es coherente que se deje de bobadas y le enseñe a sus hijitos lo importante que es ROBAR, y les envíe a colegios donde se enseñen estas habilidades. Total, lo que importa son los Valores.

Colofón

En realidad, si fuéramos coherentes, deberíamos dejarnos de lo que en México ya llaman “diatribas semánticas” y lanzarnos de frente a una Operación Manos Limpias de desmantelamiento de argollas y mafias. Pero parece que aun no estamos preparados para semejante grado de desarrollo social, y que la situación deberá empeorar antes de mejorar,  y llegar primero a un punto de crisis insoportable. Que el que tenga Oídos, Vea. Que el que tenga Ojos, Oiga. Y después, que no se quejen.

lunes, 5 de mayo de 2014

300,000

300,000


El hombre no es ignorante porque es pobre, todo lo contrario. 
(Simón Rodríguez)



Nunca he entendido muy bien las cifras de Google. Entiendo que es posible que signifique algo más que el accidental "clic" cometido cuando se ingresa a Internet. El caso es que este humilde Blog llegó a los 300,000 "clics", y posiblemente eso signifique algo. ¿Qué? No la tengo clara. Es obvio que solamente una fracción lee los post, muchos llegan a los gráficos y otros probablemente en sus búsquedas creen que encontrarán lo que buscan y no es así y abandonan la lectura. O a veces se quedan.

Sin embargo, persisto. 

Tal persistencia me parece se empata con la de muchos blogueros y ciudadanos realmente existentes, los que sienten que pueden decir su palabra de manera global. Hay tanta necesidad de canales para decir una palabra propia, como necesidad de intervenir en el tramado y el movimiento de nuestro mundo.   

Así, parece buen momento de reafirmarse en las ideas y objetivos que hace 300,000 clics me hicieron embarcarme en esta aventura virtual, y de las que ahora, con casi 280 posts publicados, puedo hablar mucho mejor: Hacer fácil lo difícil en lo posible y lo más posible; fomentar la Educación y Cultura Ciudadana y Política; participar y apoyar la acción política consciente y la lucha contra la corrupción; compartir y aportar en la Lectura y la Comprensión Lectora; incidir en la Cultura y los Maestros y los Museos. 

En suma, combatir la ignorancia en todas las formas y en todas sus variantes, en especial en estas épocas en las que como nunca se le está fomentando.

Por eso, llegar a los 300,000 "clics" únicamente con el apoyo de mis sagaces y sufridos lectores lo entiendo como una suerte de logro, como la manera en que un maestro derrota a la frustración y trata de llegar más, y a más. Creo que entre muchos lo estamos logrando, en los grupos de interés de yahoo, en los de facebook, en las comunidades de google plus y en las otras muchas redes sociales desde donde tratamos de influir. En este sentido me alegra mucho que mis Crónicas de Lecturas (ya vamos por las Ochenta), centro y corazón de este humilde Blog, sean seguidas por algunos a los que agradan las correrías de este humilde servidor. Creo que tenemos derecho a un nivel modesto de orgullo. 

Trescientas mil Gracias.    

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miércoles, 25 de septiembre de 2013

CRÓNICAS DE LECTURAS 57 - LECTURAS POLÍTICAS (II)

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CRÓNICAS DE LECTURAS – 57
Lecturas Políticas (II)

I
Cómo se ve a la Política

Una cosa es la Política como ciencia, filosofía y hermenéutica; otra cosa es en la Práctica. Hay libros sobre Política que no son para estudiarse en Ciencia Política, pero que se consideran de Política. Evidencié la peculiaridad de cómo se ve la actividad política en mi país con una mini encuesta que apliqué a algunos allegados. Tres preguntas: Si leía sobre política, cuál fue el último libro que leyó, y cuándo. Pretendía usar los resultados en mis crónicas, pero no fueron en la dirección prevista: La gente lee política todo el tiempo, pero no identifica lo que lee como política, sino como Sociología; Historia; actualidad internacional o nacional; Periodismo de opinión; Derechos Humanos; Enfoque de Desarrollo, Género o Derechos; psicología social o estudios de mercado. Queda claro que no quieren relación alguna con el concepto “política”. Cuando por casualidad tropiezan con él usan eufemismos: Promoción y Defensa, Alta Política, Cabildeo, Ciencia Política, Ciudadanía, Derecho, etcétera. La Ciencia Política es una disciplina intelectual, pero el ejercicio de la Política es vergonzoso y hasta repugnante. Por cierto, los libros y autores que escogí para esta segunda crónica de lecturas políticas son definitivamente sobre Política, y ninguno fue mencionado por mis encuestados, y ello porque son tan definidamente políticos que no había donde esconderse si es que los mencionabas.  

A esta visión apocalíptica y de condena moral absoluta de la actividad política, oponemos un concepto político: No existen vacíos de poder, la percepción del vacío es seguida ipso facto por el llenado del vacío por un actor en capacidad para ello. La condena moral asociada a la actividad política no parece nunca haber disuadido a algún grupo o individuo de  asumir y usar del Poder. Quejarse de ello parece abdicación de la propia responsabilidad y pertinaz negativa a ver las cosas como son: Yo digo que si no te gusta como están las cosas, pues mete las manos en ellas y trata de arreglarlas a tu gusto. La actitud quejosa y lamentosa que registro diariamente en las redes sociales la siento francamente patética. En las últimas décadas se ha tratado de sacar a cuánta gente se pueda de la Política, y obtener dicho resultado no fue fácil para la DBA, pues supuso el harakiri intelectual de imponer en los imaginarios falacias, prejuicios, estereotipos e ideas burdas y  esquemáticas. Para decirlo en corto se trató de mantener a la gente el nivel infantil del Pensamiento Concreto, es decir trataron de que no pasaran de la edad mental de siete años. Un indicador del hecho es que el nivel de la comprensión lectora en promedio se estaciona en esa etapa; y un problema colateral es que ello lo termina pagando la Derecha Económica en productividad del trabajador, y por eso hay tanta demanda de coaching y educación por competencias. También escasea el pensamiento independiente, abunda el bovino gregarismo intelectual, se renuncia a la crítica por ser inconveniente de decir, difícil de elaborar, y por no rendir dividendos inmediatos. Por comparación con la vida intelectual de los años ´60 y ´70 hoy vivimos en una suerte de páramo postmoderno.

Que en política no hay que ser ingenuos (Alan García dixit) ni caídos del palto (Alberto Fujimori dixit) lo han dicho sabios y egregios varones duchos en el ejercicio de la política real. Se necesita de la actividad política para dar espacio a la vocación del servicio público. Y no es eso lo que nuestros jóvenes captan, ellos hacen caso a los hechos y no de las lindas palabras. La práctica confirma diariamente que la política es un medio para enriquecerse, pero también es verdad que como en cualquier actividad humana hay espacios para desarrollar la ética y la inteligencia, bien que con riesgos. El Servicio Público implica capacidad política, es decir la posesión de ciertas condiciones ético – morales y cognitivas, parte de las cuales pueden formarse en el sistema educativo, siempre y cuando eso interese. En el Perú hay paradigmas políticos positivos: Luis Bedoya Reyes, Víctor Raúl Haya de la Torre, José Carlos Mariátegui, Alberto Andrade Carmona, Javier Díez Canseco. ¿Por qué entonces nuestra mejor gente no participa en Política? Hay varios motivos, pero aventuraré a modo de hipótesis solamente uno: La mejor gente estorba a la Corrupción organizada. La Corrupción estructural – argollas superpuestas a las estructuras institucionales – atraviesa de manera tan profunda y amplia a la sociedad peruana, que no hay grupo político que no vea pasar esta línea por el mismo meollo de su estructura, aunque haya partidos que representan la estructura de argolla y/o la corrupción más que otros, según quién y cómo controle la estructura. Se hace política hasta dentro de las familias. Remito a mis lectores a la Crónica 47, del libro Historia de la Corrupción en el Perú de Alfonso Quiroz (link: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/08/cronicas-de-lecturas-47-historia-de-la.html ). Me quedo mucho en el tintero, pero no nos perderemos si revisamos ciertos textos políticos.
  
II
Niccoló Maquiavelo: 
El Príncipe y Discursos sobre Tito Livio
(O Contra los pajaritos en la cabeza)

Nicolás Maquiavelo (Niccoló di Bernardo di Machiavelli;  Florencia, 1469 – 1527) comparte con Francis Fukuyama, Carlos Marx y otros autores polémicos en ideas la característica de ser muy citado, aunque pocos que lo hacen los han leído. Tout le monde “sabe” que Maquiavelo dijo que el fin justifica los medios en su presunta obra capital, El Príncipe. Las tres cosas son tan falsas como el elemental, mi querido Watson de Sherlock Holmes. No es El Príncipe la obra capital de Maquiavelo sino la que más se conoce, que no es lo mismo. Ni la frase se estampó jamás en negro sobre blanco, es más bien la quintaesencia de una percepción deformada sobre la obra y su autor. Maquiavelo y maquiavélico suenan raro, como Lucifer o Satanás o Voldemort o los nombres de reyes y magos que no se nombran. Así lo sentía yo de adolescente, que tropecé con El Príncipe que por todos lados andaba gracias a la editorial Peisa y a que es de Dominio Público. Me gustó, corroboraba lo que una mente joven y curiosa veía pasar en noticieros y periódicos, hacía posible las opciones. Tiempo después vi que se combatía a Maquiavelo desde un Deber-Ser religioso o ético-moral, lo que para mí es una reversión lógica de los términos y/o un retorcimiento argumental. Lo que cuenta de Maquiavelo no son los consejos a César Borgia o al Confaloniero Soderini, sino la realidad de los actos humanos que hace necesario aconsejar. Realidad: La modestia no aplaca a un enemigo jamás; le hace por el contrario, más insolente. Y de la realidad cae el consejo como pera madura: Vale quizá más verse quitar algo por la fuerza que por el temor de la fuerza. Las prescripciones políticas de Maquiavelo funcionan al prescindir de la ética y la moral. Algunos hallan contradicción entre el Maquiavelo de El Príncipe con el de los Discursos sobre Tito Livio, donde hay un republicano que concilia y equilibra la resultante de dos fuerzas - Los Grandes y el Pueblo - en una sola y armónica comunidad política. No veo la contradicción, más bien confusión entre el Ser y del Deber-Ser. Es que este astuto florentino solo se muestra a los que le leen. Pero la flojera en leer – y la insolencia de hablar sin saber – es proverbial en el Perú. Parece que Maquiavelo no fue maquiavélico del modo que se le imputa, que viene de sus enemigos de la Iglesia Católica, que no le perdona el despojarla para bien o para mal del ejercicio político. Los jacobinos franceses, que no eran extremistas descerebrados, veían en Maquiavelo a uno de los suyos, consejero del popolo grosso. Y Jean Jacques Rousseau habla clarísimo: Maquiavelo era un hombre bueno y un buen ciudadano, más, estando ligado al patio de los Medici, él no podría ayudar a velar su amor de libertad, en medio de la opresión de su país. (…) la contradicción entre la enseñanza de El Príncipe y la de los Discursos sobre Tito Lívio (…) muestra que el pensador político hasta ahora ha sido estudiado solo por lectores superficiales o corruptos. El Tribunal de Roma severamente prohibía ese libro. Yo puedo muy bien creer en ello, porque es al Tribunal a quien más claramente retrata.

Maquiavelo era hombre decente para los parámetros de su época y hasta para los de la nuestra. Nadie es tan revolucionario que no le deba casi todo a su pasado. Lo máximo que podemos esperar es lo que Maquiavelo logra sin atenuantes: Separar lo de aquí, aquí; y lo de allá, allá; poner los nenes con los nenes y las nenas con las nenas. En su hacer y decir el astuto florentino persigue un último fin humanista y decoroso: evitar que los hombres se destrocen entre sí. Como bien dice Hugo Neira, sin Maquiavelo no hay Rousseau, Tocqueville, Hannah Arendt ni Ciencias Sociales, y - añado yo – si no hubiera habido Maquiavelo habría que haberlo inventado. Sin sus ideas seguiríamos discutiendo bobadas sobre cómo somos en verdad los seres humanos. Y este hombre sin pajaritos en la cabeza dice clarísimo lo que debe decir: … he tenido por más conducente decir la verdad real de la materia que los desvaríos de la imaginación en lo relativo a ella; porque muchos imaginaron repúblicas y principados que no se vieron ni existieron nunca. Hay tanta distancia entre saber cómo viven los hombres y saber cómo deberían vivir … .  Hasta acá todo esto parece teoría de gabinete, pero en política la amarga realidad antecede a las dulzuras de la vida intelectual. El hombre Nicolás Maquiavelo ejerce función pública y tiene un secreto amor: Su Florencia bien amada ha de sobrevivir a la enmarañada realidad política italiana; y su Italia bien amada alcanzar la unidad, rechazar a los bárbaros, ser de una vez por todas ella misma, deseo con que finaliza El Príncipe, citando a Petrarca: El valor tomará las armas contra el furor; y el combate no será largo, porque la antigua valentía no está extinguida todavía en el corazón de los italianos.

Qué poco maquiavélico parece ahora Maquiavelo. Como sabe todo ser humano decente, hay algo en el corazón que nos hace decir frases de amor y de locura, que supedita el poder de nuestras mentes e incluso la razón instrumental. Los hombres somos una combinación desigual de maldades y bondades, y es así que tenemos que aprender a convivir y a mandar y a obedecer, y cuando mandamos a sobrellevar la responsabilidad del mando, cargando al final con los inevitables pecados que cometeremos en su ejercicio, y pagando por ellos. Y esto es Maquiavelo en estado prístino.

III
Más de Nicolás Maquiavelo 
(Y más contra los pajaritos en la cabeza)

Maquiavelo irrumpe en el pensamiento político con el tema heurístico del sentido común y del rechazo a las anteojeras mentales, que en su época fue enfrentar a la Iglesia Católica. Pero el mundo es lo que es, y no otra cosa: El Príncipe no puede ser “bueno”, la raison d´etat le obliga a reestructurar no sus conceptos sobre el bien y el mal, esa es la parte fácil; sino toda la integridad de su sistema de creencias. Desde entonces donde había Uno ahora habrán Dos: El ser humano y … el político, el príncipe. Y entre ellos habrá un incomodísimo modus vivendi, de necesidad uno le hará cometer al otro cosas terribles. ¿Estaré paranoico? ¿Lo estaré lo suficiente? dice el viejo chiste del que Maquiavelo hubiera reído de buena gana. Llamemos las cosas por su nombre: El Príncipe tendrá que tomar decisiones desde el primer minuto en que lo sea, o no tomarlas, lo que es decidir no decidir; espiará a sus amigos y a sus rivales, a los miembros de su partido y a los de otros; chantajeará o comprará a sus adversarios (y no habrá dinero mejor gastado); mediará en las repartijas entre sus partidarios; tratará a sus aliados como enemigos y a sus enemigos como aliados; usará de las armas cuando lo vea necesario y cederá solamente si le parece oportuno; estará atento ante los eventos de la fortuna, del azar, al que buscará sacarle partido o minimizar sus efectos (de acá viene la teoría del manejo de crisis y control de daños); tendrá - y esto le arderá a sus partidarios –  que mover su atención de los principios a las posibilidades (Me recuerda esto una frase de John Paul Jones: Por muy ciertos que sean los principios políticos por los que luchamos, nuestras naves de guerra serán comandadas por el sistema del despotismo absoluto). En resumen, tendrá que ser a la vez Zorro y León, astuto, fuerte y valiente. Aunque no quiera.

(Paréntesis: Nuestros gobernantes no tomaron nota de Maquiavelo: ningún principado puede estar seguro cuando no tiene armas que le pertenezcan en propiedad. El Presidente de la República del Perú puede tomar en cuenta este principio ahora que “dialoga” buscando fuerzas auxiliares o mercenarias. Puede que aprenda en cabeza ajena – la de la Señora Alcaldesa de Lima, que perdió sus tropas en la Revocatoria, y vive las consecuencias de ganar y perder a la vez: … si pierdes la batalla, quedas derrotado, y si la ganas, te haces prisionero suyo. Es siempre mejor perder con ellas (las propias armas) que vencer con las ajenas.)

Si la Política es hoy un medio eficiente para convertir la simple y brutal Fuerza en fecundo Poder que puede literalmente mover montañas, en buena medida se lo debemos a este florentino. Tan importante es gobernar de acuerdo a sus principios, que hasta sus adversarios de la Iglesia Católica se mimetizaron. Tras siglos de inciertas respuestas ideológicas, pasó lo que tenía que pasar y más temprano que tarde surgió un maquiavelismo eclesial a la par del maquiavelismo social-popular que escuchamos cada vez que se dice Hacer lo que hay que hacer, que denota el poder de la necesidad sobre la libertad y los principios. Si es cierto que un cristiano perfecto es antítesis de Maquiavelo - aunque ya vimos haber menos de maquiavélico en Maquiavelo de lo que creíamos - sin embargo es cierto que se yuxtapone una segunda personalidad sobre la cristiana, y tal vez esta sea la enfermedad de la curia romana. Pero los que mejor leyeron a Maquiavelo fueron los jesuitas (de paso también prohibieron leerlo), por ende los que mejor han aplicado sus principios. Hoy que tenemos Papa jesuita no deberíamos perder de vista este hecho, que aunque se llame Francisco, como el Poverello de Asís, no carece de astucia ni de medios políticos de acción. Mucho de lo que hace este nuevo Papa parece dictado por un Maquiavelo diferente del que estamos acostumbrados a leer: el que estando al frente de un principado no descubre el mal en su raíz, ni lo conoce hasta que él se manifiesta, no es verdaderamente sabio.

No es fácil encontrar libros que se dejen abrir por cualquier parte y sean interesantes, pero seguro que tanto los Discursos sobre Tito Livio  como El Príncipe responden a esa categoría. Lea y Difunda. Discuta, no dé nada por sentado. No me crean a mí, aprendan política, jóvenes. Acá los links:
          
IV
Alexis de Tocqueville y La democracia en América

Hay libros y autores que se conocen de oídas, citados todo el santo rato, y que jamás uno en su sano juicio trataría de leer, a no ser que perciba su necesidad agudamente. Aunque no se puede saber cómo es un libro o su autor hasta leerlo, los que suenan modernos suelen estar pasados, y los que suenan antiguos suelen ser muy actuales. Esto vale en todas las áreas, desde la literatura hasta la Lógica Formal, pasando por la Filosofía y/o la Ciencia Política. Pero hay un factor frente al cual no hay tu mamá ni tu tía: el costo. Según la Oferta y Demanda hay libros que no comprarías por más interesantes que puedan ser, dadas otras prioridades. Si eres profesor, una parte de tu presupuesto de libros (Suena a Ciencia Ficción ¿de cuándo acá un profe tiene un presupuesto para libros? Que agradezca si tiene para comer) será sobre pedagogía, y sólo si enseñas Política - y nadie enseña Política, apenas Ciudadanía o Cívica - te interesarás por La democracia en América de Alexis de Tocqueville. A no ser que venga en una de esas colecciones como Los grandes pensadores de Sarpe, que tienen la virtud inestimable de ser ba-ra-tas. Y que tengas referencias previas: El filósofo Wilhelm Dilthey consideraba a Tocqueville el mejor analista político desde Aristóteles y Maquiavelo, nada menos, considerando la obra El Antiguo Régimen y la Revolución de Francia, que yo no he leído pero que tengo en mi lista. Alexis de Tocqueville (1805 – 1859) era un moderado, tal vez debiéramos decir un equilibrado por la fuerza de los hechos, pues varios de sus familiares, incluyendo su padre, se salvaron por un pelo de la guillotina de Robespierre. Con ese antecedente sería antinatural simpatizar con un radicalismo tan entusiasta en separar cabezas de sus respectivos cuellos. Se calibra entonces la inteligencia, porque bien podría haber terminado en el otro extremo como un burro cualquiera. Pero no, hay ahí un equilibrio del tipo que necesita para sostenerse que se le aplique una fuerza intelectual, porque es inestable de por sí. La Psicología Política, ciencia que debería desarrollarse, tiene acá un formidable campo de estudio. 

Tocqueville era de familia aristócrata y es fácil colegir que su adhesión a la Democracia fue más bien decisión racional, presidida por su lóbulo frontal más que por su cerebro reptiliano. Precisamente la característica más fundamental de la Lucidez en Política (y en lo demás) es la claridad conceptual asociada a la rapidez intelectual, que denota un empleo constante y retroalimentado de ciertas operaciones intelectivas. Lo que llamamos Conclusiones son proposiciones móviles, que se alcanzan, afirman y facetan conforme nuevos datos son añadidos y otros dejados de lado, y enlazados en relaciones jerárquicas y lógicas. Por ello Alexis de Tocqueville puede sostener que lo que moviliza a los hombres hacia el cambio social es la aspiración a la Igualdad, y que la preferirá por principio a la Libertad, por proporcionar seguridad. Las observaciones y razonamientos de Tocqueville tienden a ser lo que yo llamo blindados, es decir, sólidos y generales: Las leyes civiles no son familiares sino a los legistas, es decir a aquellos que tienen un interés directo en mantenerlas tal como están. O esta joya de lucidez, que nuestros políticos actuales deberían encuadrar y leer diario antes de tomarse su café: (…) los hombres que viven en un bienestar tan distante de la opulencia como de la miseria, otorgan a sus bienes un valor inmenso. Como aún están cerca de la pobreza, conocen sus rigores y los temen; entre ella y ellos no hay más que un pequeño patrimonio en el que se concentran sus temores y esperanzas. Parece Tocqueville un Psicólogo Social que analiza en profundidad las motivaciones sociales de las gentes en Democracia. Y ojo, escribe en 1832. Cabe en este punto contar que la escuela de política y cuadros más importante del mundo es, sin duda, el Partido Comunista de la República Popular China, y leerse a Tocqueville completito y sin atenuantes ni yonofuis tarea obligatoria para todos los que aspiran a ser alguien políticamente en el PCCh. La democracia en América y El Antiguo Régimen y la Revolución son los best-seller para los millares de Cuadros Políticos y funcionarios de todo nivel del PCCh, que le pese a quien le pese es la organización política más exitosa del mundo, y cuya historia, desarrollo, pedagogía política y paradigmas cualquier organización política que crea ser tal debería conocer amplísimamente para aplicarla en lo posible. Así que si ellos se comen La democracia en América de Tocqueville con zapatos y todo, pues yo me creo que pediré el mismo plato en mi próximo menú de lectura política.

Para leer La democracia en América no hay hoy que tener plata, basta con ir a este link y bajarse el libro: http://archivosociologico.files.wordpress.com/2009/08/tocqueville-alexis-de-la-democracia-en-america.pdf

V
Colofón

Concluyo esta segunda parte de las Crónicas de Lecturas – Lecturas Políticas, y como me ha pasado antes, no sé a dónde me llevará. Tratamos de hacer potable la Política y además de que la gente lea. Por supuesto estamos contra las kakistocracias (gobierno de los peores) que se han instaurado en muchos de nuestros países, y creemos que podemos combatirlas con lucidez. Todavía hay mucho qué decir y mucho qué leer, trataremos de decirlo y presentarlo. Por hoy, punto y coma.   

La Crónica de Lecturas Número 56 - Lecturas Políticas (I) tiene este link: