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viernes, 20 de noviembre de 2015

HUMANOS - 3


                                                                
                           HUMANOS - 3

Soy hombre: nada de lo que es humano me es indiferente. 
(Terencio)

Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. 
Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma. 
(Pierre Teilhard De Chardin)


Tras las dos significativas experiencias con las dos obras cinematográficas de Yann Arthus-Bertrand (página web: http://www.yannarthusbertrand.org/es), nos vamos por la tercera y última, dedicada a la lucha contra la pobreza, la guerra, la homofobia y el futuro de nuestro planeta. Que nos aproveche más:


La primera película la encuentras en este enlace:

http://memoriasdeorfeo.blogspot.pe/2015/10/humanos-1.html

La segunda película la encuentras en este enlace:

http://memoriasdeorfeo.blogspot.pe/2015/11/humanos-2.html

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martes, 10 de noviembre de 2015

HUMANOS - 2


HUMANOS - 2


Soy hombre: nada de lo que es humano me es indiferente. 
(Terencio)

Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. 
Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma. 
(Pierre Teilhard De Chardin)


En el post anterior encontramos al cineasta Yann Arthus-Bertrand (cuya página web, por cierto, es http://www.yannarthusbertrand.org/es) en una primera y fundamental aproximación a los elementos más primigenios de nuestra condición humana. Acá la segunda de sus tres películas de libre distribución,  los temas ahora son la guerra, el perdón, la homosexualidad, la familia y la vida después de la muerte. Y como dijimos la otra vez, que aproveche:



La primera película la encuentras en este enlace:


La tercera película la encuentras en este enlace:

http://memoriasdeorfeo.blogspot.co.uk/2015/11/humanos-3.html

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miércoles, 28 de octubre de 2015

HUMANOS - 1


HUMANOS - 1

Soy hombre: nada de lo que es humano me es indiferente. 
(Terencio)

Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma. 
(Pierre Teilhard De Chardin)


¿Qué nos hace humanos? El cineasta y artista Yann Arthus-Bertrand trata de responder esa interrogante a su manera y desde su arte, con resultados que me atrevo a calificar de muy humanos, en el buen y mejor sentido del término. Menos palabras: Son tres películas de libre distribución, acá va la primera,  que aproveche (aparece el Presidente Mujica en un segmento):


La película que sigue a ésta, que tiene el mismo formato, está en el siguiente enlace:


jueves, 15 de enero de 2015

CRÓNICAS DE LECTURAS 96 - LOS LIBROS DE MARILYN MONROE


Crónicas de Lecturas - 96
Los Libros de Marilyn Monroe










Me dicen que sos una rubia tonta / 
pero eso no es cierto / 
no sos rubia en realidad

(Canción pop de un grupo argentino)

I

Marilyn Monroe / Norma Jean Baker (1926 – 1962)

Encontré en la Revista Virtual Arcadia un artículo titulado Así era la Biblioteca de Marilyn Monroe (http://www.revistaarcadia.com/libros/articulo/libros-de-marilyn-monroe/39237), y tras leerlo me provocó escribir esta Crónica, así que ahí voy. Después de todo, aunque mi adolescencia no coincidió con la época alciónica de Marilyn Monroe, ella era un ícono en los ´60 y habría que ser marciano para no identificarla. Y de paso, dudo que los marcianos no hayan tenido noticias de ella, y si los marcianos no existen pues peor para ellos. Tuvo una niñez movida, con una madre poco aparente para el puesto, y un padre que se esfumó antes que ella naciera, lo que la hizo pasearse por varios hogares adoptivos. Casó joven en época de guerra, y luego se decidió por el sueño de Hollywood, el modelaje y la actuación. Desde 1944 pagó derecho de piso en aquel difícil ambiente, actuó en varias películas en el papel de rubia tonta, pero seductora, femenina y “vulnerable”. Este tipo no lo fijó del todo hasta 1952, y según parece expresó el problema de encasillamiento que Hollywood plantea a los actores, al exigir por contrato acomodar toda presentación pública a la “casilla” de personalidad, para maximizar la ganancia de los Estudios. Pero la Rubia no era Tonta, en 1951 se inscribió en la Nocturna de Arte y Literatura de la Universidad de California. Hacia 1953 le llega la consagración y el estrellato, marcado por su amarga y poco publicitada frase sobre los favores sexuales para conseguir un papel. Sigue estudios con Lee Strasberg, crece notablemente como actriz y funda una Productora, pero su vida emocional es un desastre. Hacia 1956 las tensiones acumuladas le pasan factura en la forma de adicción al alcohol y a los barbitúricos, y es que diez años en el Hollywood de entonces requerían un equilibrio emocional poco común. Los ataques de pánico y de negación que sufría constantemente revelan una voluntad tensa demasiado tiempo en un medio ambiente hostil y asesino, y a pesar de sus notables éxitos en diversas direcciones no logra estabilizarse, y es así que una noche cualquiera ingiere demasiados barbitúricos y ya no despertó más, tenía apenas 36 años de edad. Su muerte inspiró el bello poema de Ernesto Cardenal, Oración por Marilyn Monroe (Señor / recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe, / aunque ése no era su verdadero nombre / (pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años / y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar) / y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje / sin su Agente de Prensa  / sin fotógrafos y sin firmar autógrafos / sola como un astronauta frente a la noche espacial.) que puedes encontrar completo acá: http://www.poesi.as/ec0001.htm .

Se pregunta uno cómo una confesa amante de la lectura y la buena literatura podía terminar hundida en la evasión por alcohol y barbitúricos. Quizá ciertas lecturas la llevaban de nuevo a lo que no podía remediar, no siempre leer es tan bacán como los fanáticos de la lectura quisiéramos creer, hay lecturas que hacen disonancia con el alma. Lo que sí sabemos es que era mucho más de lo que aparentaba, como debieron haberlo sabido los obsesos y ventajistas buitres de la prensa, pues si a alguien le preguntan qué se pone para dormir, y pergeña a la velocidad de la luz la respuesta Chanel Número Cinco, discúlpenme, es para fijarse dos veces en ella. Sabemos que trató de poner por escrito lo que sentía, lo que la hermana con todos los que tratan, tratamos, de expresar nuestra verdad interior sobre el papel. Ya se le ha editado lo que se pudo rescatar, les comento, con el muy adecuado nombre de Fragmentos, en edición facsimilar que tuve la suerte de tener entre manos. El libro vio la luz gracias a Ann Strassberg, del Actor´s Studio de Nueva York, quien sabiamente reúne el testimonio gráfico con el escrito, porque a veces se necesita que haya editores que complementen lo que el autor ya no está en condiciones de poder decir, y la imagen completa lo escrito con un lenguaje igual de potente. Los textos van desde 1943 a 1962, y sus intenciones y formas van desde notas de cocina, cartas a sus amigos y otros textos casuales, hasta intentos de poetizar su interior más o menos al modo de los “cadáveres exquisitos” que nuestro amigo Claudio Basschuk solía fabricar en vida, puede incluso que por razones análogas. Mas se desprende de estos Fragmentos la lucha perenne por reunir los pedazos en que la despedazaban, la guerra por demostrarse una y mil veces que era diferente del estereotipo en que se le encerraba por contrato: es mi feminidad la que exige satisfacción. Nada menos, nada más. No hay nada de glamour en saberse una derrotada de la vida. Quisiera yo, como Ernesto Cardenal, que hubiera un Señor en el Cielo que le hiciera justicia, alguien que la invitara a bailar en la fiesta donde ha acudido sola.     

II

Marilyn Monroe: Arte, Ensayo y Política

La Revista Arcadia registra 70 títulos de los aproximadamente 450 que había en la Biblioteca de la “rubia tonta”. Mirando los títulos de una Biblioteca podemos conocer algo del carácter de los habitantes de la casa, y seguro la Biblioteca de Marilyn no es excepcional al respecto. Clasificar siempre es complicado y lo hago sabiendo que es mi clasificación y no la suya. Me imagino que ella no clasificaba, se me hace que los libros estaban en un ambiente iluminado de su departamento, en libreros de madera de cedro, sin más orden que el del momento de la adquisición. Así La Democracia en América, de Alexis de Tocqueville, se codearía con Ian Fleming (Desde Rusia con Amor) y con Sigmund Freud, en abigarrada y ecléctica combinación. Por cierto, en otra Crónica traté del libro de Tocqueville, y a ella remito a mis lectores (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/09/cronicas-de-lecturas-57-lecturas.html), pero no puedo dejar de pensar que la “rubia tonta”, vinculada sentimentalmente con John y Robert Kennedy, debía tener preocupaciones ciudadanas. Puestos a especular, quizá el libro llegó a su Biblioteca precisamente obsequiado por alguno de estos políticos, no me imagino a Marilyn haciendo librerías, era demasiado conocida. A ese respecto algunos títulos resultan especiales, por ejemplo dentro de lo que puede llamarse el aspecto práctico de la vida encontramos Cómo viajar incognito, de Ludwig Bemelmans, que obviamente le debe haber resultado de alguna utilidad en más de un momento, quizá para las compras en la Librería.

Que le interesara el Arte es bastante obvio, era parte sustancial de su chamba, y está claro que nunca se conformó con ser el proverbial prototipo cinematográfico de la Rubia Tonta que un periodismo idiota trataba de imprimir en un imaginario popular acomodado a las exigencias y necesidades de la Industria del Cine. En lo literario hallamos en la Biblioteca un estudio filológico como la Antología de la literatura afroamericana, de Sylvestre Watkins. Desde el punto de vista del arte de la música está Beethoven: Su desarrollo espiritual, de J.W.N. Sullivan, lo que hace que nos preguntemos si realmente ella escuchaba a Beethoven y si realmente estaba interesada en su desarrollo espiritual. Reconozco que acá no tengo clave alguna que me sugiera alguna razón para leer este libro. El Maestro de la Sospecha Sigmund Freud está representado en los tres ensayos publicados en Moisés y la religión monoteísta, y se me da que Marilyn no debe haber leído mucha psicología, ni tampoco se han encontrado libros de autoayuda en la Biblioteca. Por otra parte, los Fragmentos no lo sugieren así. Por último, parece que se interesaba por la mitología griega (Mitología griega, de Edith Hamilton, un clásico del género).

Para los interesados en lo que leía Marilyn Monroe, acá Freud y el Moisés:
http://www.uruguaypiensa.org.uy/imgnoticias/684.pdf;
así como el principio del Libro 1 de Edith Hamilton y Mitología Griega:
http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/obras/mitologia_princpio_del_libro_1.pdf

III

Marilyn Monroe: Literatura

En realidad no me sorprende que Marilyn leyera mucha y buena literatura, tenía un motivo de lo más profesional: Muchas historias procedentes de la Literatura recalan en el cine, son contadas y recontadas una y otra vez, y ello para una actriz constituye un aliciente para la lectura. Parece que Marilyn era centrada en la Toma de Decisiones, y si algo tiene que saber sí o sí un actor, es leer. No es improbable que las lecturas literarias de Marilyn se centraran en profundizar en ciertos personajes, y que cuando leyera se identificara con algunos más que con otros, exactamente como todos hacemos. Esto debe haber sido más ostensible en las obras teatrales que poseía en su Biblioteca, los actores suelen memorizarlas; y debió soñar con las performances de un Largo viaje hacia la noche, de Eugene O'Neill, de quien había representado con notable éxito Anna Christie; como de El innombrable, de Samuel Beckett, Tartufo de Moliére, Un tranvía llamado Deseo de Tennessee Williams o El precio, de su ex marido Arthur Miller, quien puede que le obsequiara el libro. Parece indudable que Miller encontró que ese alguien increíblemente sexy con quien se había casado tenía refinados gustos lectores, y debe haber contribuido en alguna medida a refinarlos aún más, fuera del fracaso matrimonial. Sin embargo, la relación entre la Monroe y Miller no fue emocionalmente tan comprometida como la que sostuvo con el beisbolista Joe DiMaggio, a quien continuó viendo después del divorcio, pues parece era más amable, humano y sencillo que el intelectual.

En la Literatura hace parte la narrativa. Todos los grandes narradores estadounidenses están en la Biblioteca de la rubia: Howard Fast (Espartaco), Mark Twain (Aventuras de Huckleberry Finn, El conde americano y otras historias), F. Scott Fitzgerald (El Gran Gatsby), William Faulkner (El sonido y la furia), Ernest Hemingway (Fiesta). Entre los británicos está en la Biblioteca Lewis Carroll y sus dos obras Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, libros que comenté (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2014/06/cronica-de-lecturas-83-literatura.html) y que de seguro le dieron buenos ratos. Anda por ahí también Lawrence Durrell y su cuarteto de Alejandría y Thomas Wolfe y La historia de una novela. Hay obras en otras lenguas traducidos al inglés, como Camille de Alexander Dumas; Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov, de Fedor Dostoievsky; La caída, de Albert Camus; La fugitiva, Sodoma y Gomorra y Por el camino de Swann, de Marcel Proust; La última tentación de Cristo, de Nikos Kazantzakis; Madame Bovary, de Gustave Flaubert; Resurrección, de León Tolstói. Parece que la novela de largo aliento no la asustaba, puede que en ella se cumpliera aquello de que uno lee lo que quiere y/o lo que necesita. Pero la pregunta se impone: ¿De verdad se habrá leído el Ulises de James Joyce, o lo estaba guardando para las próximas vacaciones, esas que nunca llegaron? Yo lo tengo en mi Biblioteca y no lo he leído aún, no completo, no consigo llegar a la página 100, y eso que el libro es interesante, pero aturrulla tanto que me cuesta pensar que Marilyn lo haya leído. Debe haber algo de prejuicio en esto que digo. Sin embargo esto no explica su ecléctico gusto, o cuando menos curiosidad, por la poesía: Incluye en su selección a Jack Kerouac, Rainer Maria Rilke, Alexander Pope, D.H. Lawrence, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Edgar Allan Poe, Louis Aragon, Oscar Wilde,  Walt Whitman, W.B. Yeats y William Blake, por supuesto en inglés, que sepamos no conocía otro idioma que el propio.

IV

Marilyn Monroe: Filosofía

¿Marilyn Monroe filosofando? La misma chica que le canta a los Diamantes ponderándolos como el mejor amigo posee en su Biblioteca los Diálogos de Platón.  Y la gran pregunta que uno se hace es si verdaderamente Marilyn se los leería. Después de todo vive sola y no tiene que rendirle cuentas a nadie, no sabemos sus lecturas de cabecera. Hay varias posibilidades dadas por las características particulares de los Diálogos. Puede que se los leyera una vez y los dejó tras completar el libro, paró de leerlo antes de terminarlo, suele pasar. Puede que las consultaba de cuando en vez, como hacemos algunos. También es posible que no los haya abierto, así de simple. Como posibilidad más posible se me ocurre que los Diálogos de Platón, como la Metafísica de Aristóteles también encontrada en su Biblioteca, podrían haber sido libros de lectura obligatoria en algún curso de la Nocturna de la Universidad de California. El destino de estos libros de lectura obligatoria es que se consulten para lo que se les necesita para luego arrumbarlos en algún estante. Pero en ese caso sorprende no encontrar en la lista la Poética de Aristóteles, digamos que muy adecuada tanto para la Filosofía de la Estética como para el Arte y la Retórica, y difícil de suponer que no se haya estudiado en una Universidad. La incursión a los clásicos de la Antigüedad se completa con De la naturaleza, de Lucrecio, el desencantado vividor.  

Sorprendentemente, Bertrand Russell es uno de los autores con más de un libro en la Biblioteca Monroe. Es verdad que Russell es un excelente escritor, y que los escándalos en que se vio envuelto en los Estados Unidos – y que le impidieron enseñar en las Universidades de dicho país - lo debieron hacer puesto en el candelero muy aparte su merecida fama como pensador, pacifista, educador y filósofo. El Por qué no soy cristiano y otros ensayos relacionados con la Religión es un best – seller, de seguro Marilyn trató de estudiarlo y quizá trató de resolver sus dudas filosóficas en materia religiosa a través de los criterios del filósofo británico. Por cierto que de este libro traté en otra Crónica (http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2013/06/cronicas-de-lecturas-41-filosofia-2.html), y hay ahí el enlace a una página para bajar el libro, para los que lo quieran leer. Tenía la rubia un segundo libro de Russell sobre la Filosofía del Conocimiento: Nuestro conocimiento del mundo exterior. Cuando estás solo, estás solo y eso siempre es dramático. Pero por lo menos te posees a ti mismo y puedes hacer cosas que de otro modo no harías, como construir tu identidad a tu modo, eso hace tus lecturas importantes, quizá hasta ponerte en una perspectiva contestataria, tal vez por eso se encuentre en la Biblioteca La alienación del hombre moderno, de Fritz Pappenheim, cuya lectura podrá haberle dado pautas sobre la enajenación de la sociedad y de las personas en aquellos años ´50 y ´60. Posiblemente, pienso, trató de encontrar explicaciones para las relaciones humanas que le rodeaban, y este libro bien puede haber sido un intento para lograr alguna explicación. Nunca lo sabremos de cierto.   

Para los interesados, un bonito enlace a las Obras Completas de Platón:  http://www.filosofia.org/cla/pla/img/azf09007.pdf, y otro para De la Naturaleza de las Cosas de Lucrecio:  http://www.biblioteca.org.ar/libros/89401.pdf

V

Colofón

Marilyn era una mujer extremadamente realista, más culta que la mayoría de los tipos que la obligaron a pasarse la noche con ellos por una oportunidad o por el estelar de una película. Posiblemente el cuerpo de Marilyn Monroe les perteneció, pero no el de Norma Jean Baker, que sólo se perteneció a sí misma. Eso se puede distinguir en una Biblioteca, tal como se puede ver en el cómo se ordena la propia habitación o cómo se camina. Es una parte esencial del mundo interior, allí donde no hay cadenas ni mazmorras que te esclavicen. Y cuando la presión es tan ruda que ello no basta, la contradicción se hace tan aguda que tratamos de escapar de ella como sea, y a veces no volvemos. Lee lo que quieras.




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miércoles, 30 de julio de 2014

CRÓNICA DE LECTURAS 90 - PAULA


CRÓNICAS DE LECTURAS – 90

LAS LECTURAS DE PAULA

Para Paula, mi hija

I

Paula

Para los que no lo saben ni tienen por qué saberlo, les comentaré que Paula es mi hija. Tiene ocho años de edad y es la mejor y más consecuente lectora y crítica de estas Crónicas de Lecturas. Y la cuestión del porqué de esta Crónica se reduce sencillamente a que el otro día agarró y me dijo sin advertencia alguna, y sin anestesia: Papi, ¿por qué no me haces una Crónica a mí? Yo lo pensé y aunque a veces es posible que dude de ciertas pertinencias, si mi hija me pide que le haga una Crónica, pues a mí no me queda más que rezongar un rato y preguntarme quién diablos me manda tener una hija, y luego obedecer sin dudas ni murmuraciones. Y ahí dejaríamos la cosa, porque después de todo para eso es que estamos los papis en este mundo, para obedecer los caprichos de nuestras vástagas. Claro que podría aprovechar para reclamar – ya sé que inútilmente - por la descarada manipulación que las hijas que se saben queridas ejercen sobre los padres. Es éste un abuso que clama al cielo, y que es preciso denunciar. Pruebas al canto, véase a modo de demostración el siguiente y esclarecedor diálogo, que arrojará luz sobre una situación invisibilizada de abuso familiar frente al cual las autoridades no pueden ni deben mantenerse indiferentes:

- Papi, ¿me compras una…?
- No.
- Ya pueeeessssss papi….
- Paula, yo te quiero mucho, pero tú – e – res – u –na – ma –ni –pu – la – do - ra.
- Eso no es cierto, Papi… - se enfurruña conmigo, frunce el ceño, se le colorean de rojo los cachetes, aprieta los labios en semisonrisa, entrecierra sus ojos para mostrarme su molestia, y se vuelve ipso facto hacia su madre, cambiando la expresión de su rostro mientras se vuelve para mostrar la más angelical de las sonrisas:
– Mami… ¿verdad que no soy manipuladora?
- No, Paulita, como se te puede ocurrir eso… - de ahí la jefa se vuelve a mí, con cara de Toma de La Bastilla y de cómo abusas de tu hija, mal padre - y tú deberías comprarle a Tu Hija (no me pregunten cómo, pero se distinguen las mayúsculas cuando ella las pronuncia) esa cosa que ella quiere, que ni que fuera tan importante, y total, qué te cuesta.
- Gracias, mami…. ¿ves, papi? Mami dice que sí. 

Así es, en apretado resumen, mi vida. Informo, pues, a mis pocos o muchos lectores, que los libros, fascículos y demás material escrito mencionado en la presente Crónica se determinaron en el transcurso de una complejísima negociación que sostuve con la susodicha Paula, y en la que el chantaje emocional y el bullying tuvieron parte principal. Sintiéndome por ello (y por muchos otros motivos) dañado en mis prerrogativas y derechos como Padre de Familia, acudí en consecuencia a la DEMUPANE (Defensoría Municipal de Papás Abusados por Niñas Engreídas) más cercana, con el único resultado positivo de constatar su inexistencia. Dada la futilidad de una resistencia que en el mejor de los casos solamente seria preludio de una derrota aún más vergonzosa, cedí a la violencia y decidí libremente escribir esta Crónica. Claro que esta decisión se vio reforzada por el hecho que mi hija es mejor lectora que la mayoría de personas que conozco, y que ya he hecho sobre ella múltiples referencias en estas Crónicas. Así que, Paulita, ahí se manda tu viejo con esta Crónica, esperando que te guste y te proporcione tanto gusto leerla como a mí escribirla.

II

Olivia, de Ian Woodward Falconer (Ridgefield, Connecticut, 1959)

Paula se familiarizó con esta deliciosa cerdita británica de seis años de edad no a través de sus dibujos animados (Welcome to the World of the Pig Olivia, emitida en su momento en los canales Nick y Disney), sino de sus libros, que fueron la base de la serie de animación, que duró en pantalla dos temporadas y treinta y tres episodios o capítulos, de los que no vimos ninguno sino mucho después de la lectura de dos o tres de ellos empleados para la compleja tarea de soporte para hacer dormir a la señorita. ¿Te has dado cuenta, Paula, que las voces de los personajes se hacen en nuestras cabezas cuando leemos los libros? Cuando las vemos en la tele no suenan igual, ¿no te parece? Piénsalo, cada vez que leemos un libro – ilustrado o no – la voz de Olivia u otros personajes como la Reina Roja, la Señora más mala del mundo o el Superzorro se escuchan en nuestras cabezas. Yo sé decirte que cuando vi Mafalda por TV hace años, las voces de ella y las de Libertad, Manolito, Felipe y Susanita no cuadraban para nada con los personajes de la Historieta de Joaquín Lavado (a) Quino. Y ni me preguntes por qué porque no tengo la más mínima idea. Pero sí me he dado cuenta que pasa más cuando conocemos la apariencia física del personaje, sea este Tin Tin, Astérix y Obélix, o Iron Man. Esto tú no lo sabes, pero para los que veíamos series como Los Picapiedra o la Familia Addams hace muchos años, la voz de los personajes era la de los actores mexicanos que los doblaban al castellano. Creo que por eso la Olivia de la pantalla (con voz de la actriz Emily Gray) no tuvo tanto éxito en casa como la Olivia de los libros de Ian Falconer.

Olivia vive en un mundo donde las personas son cerdos. Sus libros se parecen a las Fábulas que hemos leído de Esopo y otros, ¿te acuerdas?, en que los animales hablan como los seres humanos. Claro que en Olivia los sustituyen y viven en un mundo porcino, parecido al de Peppa y muy diferente al del cerdito Babe, en que animales y hombres coexisten pero no consiguen hablarse, como en el excelente cuento La Feria de los Animales, de Alfred Bester, que leerás dentro de poco. Los argumentos de los libros de Olivia giran en torno a situaciones cotidianas con las que la cerdita crece y se educa a sí misma al tratar con ellas. Los sueños de Olivia son llevados a la realidad en parte, en la medida que sus padres y hermanos viven sus propias vidas en la familia. La visita a la galería de arte genera en Olivia el sueño de ser una artista, por ejemplo, o el de organizar una banda con ella sola como integrante pues no puede haber celebración sin banda, o en el dulce sueño en el que Olivia hace ballet tras los fuegos artificiales, o en la impaciente espera de Santa Claus en Navidad. En este proceso nos enseña comportamientos adecuados y a compartir con amigos y familiares, así como a emplear nuestra imaginación, a mantenernos activos físicamente, y a estar seguros de nosotros mismos. Yo creo que no nos equivocamos contigo cuando decidimos que era mejor leer contigo que irnos a contemplar pantallas. Es mejor leer, nos hace más inteligentes y nos divertimos más. Tú ya sabes lo que siempre digo: Mucha pantalla vuelve a la gente brutita. Y yo no quiero que mi hija se ponga así. Ya te habrás dado cuenta que no tenemos todos los libros de Olivia, ya tú me dirás si quieres los que faltan, aunque el tiempo pasa y puede que ya no nos interesen tanto como antes ¿no?. En fin, los libros son éstos:
   
· Olivia, 2000 – ganó el Premio Caldecott Honor del 2001 / · Olivia Saves the Circus, 2001 - 2002 Este fue el Libro Infantil Ilustrado del Año de Booksense Illustrated / · Olivia's Opposites, 2002 / ·  Olivia Counts, 2002 / ·  Olivia...and the Missing Toy, 2003 / ·  Teatro Olivia, 2004 / ·  Olivia Forms a Band, 2006 - 2006 Premio del Mejor Libro para Niños de Child Magazine / ·  Dream Big (starring Olivia), 2006 / · Olivia Helps with Christmas, 2007 - 2008 Con este Ian Falconer ganó el Premio de Ilustrador del Año en el Children's Choice Book Awards / ·  Olivia Goes to Venice, 2010 / · Olivia and the Fairy Princesses, 2012. Fíjate cuáles tenemos y cuáles no. Y por cierto, si hay más libros de Olivia aparte de éstos, yo no sabo.

III

Princesas Olvidadas o Desconocidas, de Phillip Lechermeier (Strasbourg, 1968), y Rébecca Dautremer (Gap, 1972)

Déjame, Paulita, que te cuente algunas cosas sobre las princesas y lo que papá y mamá piensan sobre ello. A mí las princesas Disney nunca me gustaron, en esto somos iguales papá y mamá, aunque a mamá más le molesta Barbie, producto de la Corporación Mattel, que desde 1959 vende muñecas de figura física adulta, buscando que las niñas la imiten. El “nombre completo” de la muñeca es Barbara Millicent Roberts, y tanto ella como Ken se inspiraron en la hija (y su novio) de Ruth Handler, esposa del dueño de Mattel, creadora de Barbie. El concepto de venta era colocar la muñeca y luego la ropa diseñada especialmente para ella, y se han vendido así más de mil millones de muñecas, cuyos modelos se van modernizando. En 1968 aparecen Francie y Christie, Barbies afroamericanas; en 1971 se cambió la mirada lateral propia de una modelo, a una mirada frontal más natural; en 1997 aparece una Barbie con discapacidad. Tú dirás que somos muy críticos, después de todo heredaste las Barbies de tus primas y no parece que te hayan hecho daño. Pero tampoco vivimos en un mundo perfecto, y lo que en verdad nos disgusta es que para ser Barbie hay que ser un poco brutita, y como te dije antes, a mí no me gusta que las niñas piensen sólo en ser flacuchentas, en vestidos y maquillajes. Algunas niñas se esfuerzan tanto en parecerse a la Barbie que dejan de comer y se enferman de Bulimia y Anorexia Nervosa. Hay países que han prohibido la muñeca, imagínate: En 2003 Arabia Saudita prohibió la Barbie por razones de cultura y religión, pero en este país y sus vecinos se venden muñecas más modosas como Fulla, Dara y Sara. La Barbie, además de bonita y flaca llega, no sé cómo, a ser “princesa”. Desde 1980 se producen películas en 3D cuyas princesas son los distintos modelos de Barbie, que incluso aparecen en “papeles” menores en Toy Story 2 y 3. Tú conoces bien esas películas: Las tienes todas.

Ahora te cuento de las Princesas Disney, que son caso aparte: Los personajes femeninos clásicos de Disney se crearon, uf, en los años ´30 a ´50 (yo ni había nacido), y los cambios sociales de entonces acá les afectaron tanto como a otros personajes de otras empresas (Popeye y Olive Oil, Superman y Lois Lane). Por ejemplo, Minnie, Daisy y Clarabella tratan de ser chicas del siglo XXI en las series de hoy con cintitas en la cabeza e incómodos zapatitos de tacón. Las Princesas Disney son una franquicia (un contrato) para un mercado de niñas y adolescentes, muy distinto al de Mickey y su banda. Estas princesas se adaptaron de cuentos infantiles universales: Blancanieves, Tiana y Rapunzel (Hermanos Grimm), Cenicienta y Aurora (Perrault y Grimm), Ariel, Elsa y Anna (Andersen), Bella (Leprince de Beaumont), aparte de Jasmín, Mulán, Mérida y Pocahontas, cuyos referentes son difusos o abiertamente inexistentes. Las películas (a veces las series de TV) tratan de presentarlas en un entorno monárquico pero centrado en las obligaciones que la realeza tiene con el pueblo, que se muestra poco, dando la ilusión de un mundo rosa que se basta a sí mismo. Incluso el discurso Todas las niñas son princesas es coherente con ello. Por otra parte, los guiones de cine se basan en obras de calidad, adaptadas por competentes guionistas, en lo que se diferencian notablemente de las producciones 3D de las Barbies como de seguro te has dado cuenta. Estas películas también las conoces, varias las has visto en el cine, y algunas las tienes en casa.

Y tras esta larguísima y algo aburrida explicación, entramos en materia: Cuando tu mamá apareció con este libro, Princesas Olvidadas o Desconocidas, lo miré con alguna prevención, pese a que era muy bonito de ver: ¿Más princesas, todavía? Ya pues. Pero me equivoqué: el joven y talentoso narrador francés Lechermeier y la excelente ilustradora Dautremer unen sus talentos en esta obrita encantadora, publicada en 2004: Princesses oubliées ou inconnues (En inglés es The Secret Lives of Princesses y en castellano ya sabes). Lechermeier habla simple, como tantos papás inventores de cuentos, y no es raro, porque relataba los cuentos a sus dos hijitas para dormir, y de ahí los pasó al libro, que imaginó como una enciclopedia informal sobre el mundo de las princesas, sobre los diferentes aspectos de su vida y sus rasgos de personalidad, y con profusa información concreta sobre muchísimas Princesas efectiva, injusta y decididamente olvidadas o desconocidas. Entre ellas están Tragaldabas del Peloponeso, Rayo de Luna, Zulú Zazú, o las muchas y exóticas Princesas Efímera de China, y sobre todo mi preferida, por varias semejanzas de personalidad contigo: La Princesa Mirameh. Ahora espero que no pretenderás que te narre ese libro que ya te conoces de memoria, lo he hecho ya incontables veces para hacerte dormir – y me he quedado dormido a veces yo mismo – que espero me ahorrarás ese trabajo… ¿cómo…? ¿Otra vez…? ¿más tarde…? Está bien. Por ahora déjame terminar diciéndote a ti y a nuestros lectores que este libro cuenta con una bonita página web interactiva: http://secretlivesofprincesses.com/

IV

Érase una vez el hombre, de Albert Barillé

Como no todo ha de ser contar cuentos, Paula, y como de alguna manera has de empezar a aprender Historia, la palabra mágica es “aprestamiento”. Y aprestarte es como llevar el curso, pero más fácil y sin exigencias. Me temo, hija, que la Educación en general no es como la ves en casa y en tu colegio, que elegimos por ser amable y acogedor y cercano a tu hogar. Pero ya tendremos tiempo de hablar de estas y otras cosas desagradables, entretanto metámonos en la Historia de los seres y de las cosas. Como en todo hay una historia atrás, veamos la de Albert Barillé (1920 – 2009), creador de Érase una vez… el Hombre, en cuyo mismo título Il était une fois... l'Homme (ya te enseñaré a pronunciarlo) se distingue la intención de tratar a la Historia como lo hubiera hecho el gran sabio francés Voltaire, como un cuento bien contado. Es que Barillé era una buena persona, Paula, de esas que hablamos siempre, que quería mucho a los niños y se esforzaba siempre por hacer las cosas bien. Originalmente era dibujante y se dio a conocer en los dibujos animados con un personaje llamado Colargol, un osito bailarín que viajaba alrededor del mundo enseñándole cosas a su hijo. Luego Don Albert creó la empresa Procidis para llevar a la realidad su gran idea: Il était une fois (Érase una vez). Y empezó creando los personajes que ya conoces: El Maestro, Pedro (Pierre), el Gordo (que te gusta tanto cuando resuelve las cosas con sus puños y una gran sonrisa), Flor, Pedrito (Pierrette), Florcita y el Gordito, protagonistas en todas las aventuras, con el Canijo (Nabot) y el Tiñoso como antagonistas. Y así Don Albert empezó con Érase una vez … el Hombre (1978), y siguió con Érase una vez … el espacio (1982), Érase una vez … el cuerpo humano (1987), Érase una vez … las Américas (1991), Érase una vez … los inventores (1994), Érase una vez … los exploradores (1996), Érase una vez … la ciencia (2000 – aquí combinó las dos anteriores en una sola serie), Érase una vez … la Música (2007 – Colección de 13 libros, producidos y distribuidos solamente en España) y Érase una vez … nuestra Tierra (2008).

Bastante, ¿no? Es bonito saber enseñar y a la vez entretener, Barillé no era de los que creen tontamente que Saber más y Entretenerse son cosas diferentes. Cada serie animada tenía 26 episodios, cada uno de unos 25 minutos, y tú te conoces varios de los de Érase una vez… el Hombre porque están en YouTube y se encuentran con gran facilidad. El éxito de la idea de esta serie francesa hizo que otros países como España, Italia, Canadá, Noruega, Japón, Bélgica, Países Bajos, Suecia y Suiza colaboraran en hacerla para pasarla a sus niños. Apareció en nuestra América Latina hacia 1980, y yo coleccioné sus fascículos, los que te regalé hace ya algún tiempo, y que desde entonces te encanta tanto leer, o mejor aún, que te los lea. Los fascículos son los siguientes:  1. Nace la Tierra / 2. El Hombre de Neanderthal / 3. El Hombre de Cromañón / 4. Los Valles Fértiles / 5. Los Primeros Imperios / 6. El Siglo de Pericles / 7. La Pax Romana / 8. Las Conquistas del Islam / 9. Los Carolingios / 10. Los Vikingos / 11. Los Constructores de Catedrales / 12. Los Viajes de Marco Polo / 13. La Guerra de los 100 Años / 14. El Hombre del Renacimiento / 15. El Siglo de Oro Español / 16. Isabel y el Gran Siglo Inglés / 17. El Esplendor de las Provincias / 18. El Gran Siglo de Luis XIV / 19. Pedro el Grande de Rusia / 20. El Siglo de las Luces / 21. América del Norte / 22. La Revolución Francesa / 23. La Primavera de los Pueblos / 24. La Belle Epoque / 25. Los Años de la Locura / 26. Erase una vez la Tierra y me parece gracioso que los leas sin seguir su orden cronológico. Los personajes muestran de modo didáctico y divertido las diversas épocas: El Maestro hace de inventor en todos los capítulos, así como de eminente genio de todas las artes y ciencias en ciertos momentos, como en el Renacimiento donde se le ve como Leonardo Da Vinci de viejo; así como de inventor de la guillotina en la Revolución Francesa. Pedro y el Gordo son guerreros y soldados en los capítulos en los que aparecen guerras y combates, y en todos se enfrentan con sus antagonistas el Tiñoso y su eterno ayudante el Canijo dentro de las diferentes etapas históricas. Creo que a estas alturas me podrías decir cuáles te gustan más y por qué.

V

Colofón


Me ha encantado cumplir con tu deseo, Paulita, y por ello te estoy agradecido, me ha encantado escribirte esta Crónica y espero que, como decía el buen Tradicionista peruano Don Ricardo Palma, te aproveche como si fuera leche. Hasta otra. 

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martes, 30 de julio de 2013

CRÓNICAS DE LECTURAS 46: FANTASÍA - J. R. R. TOLKIEN

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Crónicas de Lecturas - 46
Leer Fantasía: J. R. R. Tolkien
                          
I
Por qué leer a Tolkien

¡Ilúvatar me valga!. Probablemente Tolkien sea el más efectivo y eficiente fabricante de mundos alternos que jamás haya agarrado pluma. Él y su compadre espiritual C.S. Lewis con sus Crónicas de Narnia, por supuesto. Es que eran patas y se reunían en el club literario The Inklings, domiciliado en el pub (public house) de Oxford, donde entre abundantes pintas de cerveza y pipas repletas de nauseabundo tabaco ellos y otros individuos de su calaña intercambiaban las frustraciones propias de los profesores universitarios de literatura, que seguramente se preguntarían por la importancia y trascendencia de los cursos que trataban de enseñar, y a la vez intentaban construir sus mundos alternos en colaboración. Que el asunto pareció funcionar bien está patentizado en el hecho que dos de los miembros del dicho club alcanzaron a estar entre los veinte escritores más vendidos y leídos de todos los tiempos. Entre ambos dieron forma a los clásicos de un género literario, el de la Fantasía. Me imagino a las señoras Lewis y Tolkien diciéndole a sus respectivos maridos ¿Para qué te juntas con esos fracasados? ¡Deja de gastarte el dinero con que creen pagarte en chupar y fumar! ¿Acaso te va a servir de algo tomar cerveza y fumar con esos buenos para nada? En fin, la ceguera es más común de lo que se cree, aunque las mujeres tengo la sensación no se sentirán felices con esta afirmación.

El género literario de Fantasía fue bien definido por Tzvetan Todorov en su obra Introducción a la Literatura Fantástica como el resultado de un cruce de creencias aceptadas entre autor y lector, una suerte de pacto basado en la empatía entre ambos: El autor propone descartar ciertas reglas racionales del cómo funciona el mundo, y el lector atraca con la manera como el autor te explica lo “extraño” o “fantástico”. Por ejemplo, en El Hobbit y El Señor de los Anillos la explicación que se da a los eventos es mágica o metafísica: Gandalf vuelve de la muerte porque es un enviado de los Ainur, las espadas élficas derivan su poder tanto del material con qué se elaboran como de las runas que se escriben en ellas. En fin, la Fantasía es más amplia que sus sumos gurús Tolkien y Lewis, y el género de la Fantasía y su primo hermano la Ciencia Ficción viven una etapa de florecimiento, como se puede ver en la literatura televisiva, con series como Grimm y Game of Thrones y otras que corresponden claramente al género de Fantasía, mientras que otras califican como Ciencia Ficción (Galáctica, Stargate SG-1, Babilonia 5, Star Trek, Doctor Who). En la Literatura escrita tradicional, el éxito de Lewis y Tolkien fue antecedido por los de personajes fantásticos como Conan el Bárbaro, de Robert Howard, llevada al cine con Arnold Schwarzenegger en el rol. O el caso de Fafhrd y el Ratonero Gris, del renombrado Fritz Leiber. No es casual que los escritores profesionales de Fantasía también escriban Ciencia Ficción. No recuerdo donde leí ni los protagonistas de la anécdota que narraré: Dos escritores de Ciencia Ficción discuten acerca de la diferencia entre ésta y la Fantasía, y uno de ellos le dice al otro que vea el enanito que está subiendo por la pared, con la capucha sobre la cabeza. El otro le interrumpe y le dice que la capucha debería caer hacia abajo según la Ley de la gravedad; y así el primero le retruca: ¿Ves? Yo escribo Fantasía, tú Ciencia Ficción. Todas estas consideraciones provienen de los años ´30 y ´40, donde aparecen en la forma de cuentos y novelas los argumentos que se emplean en muchas películas de hoy.    

John Ronald Reuel Tolkien (1892 – 1973) nació en Sudáfrica. Como muchos emigró a Inglaterra, y como pocos estudió Filología en Inglés Moderno y en Anglosajón. Sus argumentos y personajes nacen en las historias que les cuenta a sus hijos – incluyendo a Christopher, que es el que usufructúa hoy en día las ganancias del resurgimiento de la Tolkienmanía, las que a fuer de escritor pone en negro sobre blanco. Se le debe a Susan Dagnall el “descubrimiento” de El Hobbit, y su publicación a Stanley Unwin – presidente de la casa editorial Allen & Unwin. Asimismo, el éxito de El Hobbit derivó en la solicitud de Unwin de una continuación, que fue El Señor de los Anillos. Tomemos en cuenta que el Universo de El Señor de los Anillos, como el de Star Trek de Gene Roddenderry o el de la Fundación de Isaac Asímov, es un Universo coherente y autocontenido, detallado al extremo en su Historia y Geografía, incluso en la gramática, vocabulario y sintaxis de las lenguas que se hablan en la Tierra Media, particularmente la lengua común, el orco, el élfico, el éntico y otras más. Tras la muerte de Tolkien, su hijo emplea los papeles póstumos para publicar Secuelas y Precuelas (El Silmarillión, Los Hijos de Húrin).  

II
El Hobbit

En un agujero en el suelo, vivía un Hobbit. Esta primera frase de El Hobbit Tolkien confiesa habérsele ocurrido de manera espontánea un día que corregía exámenes. He leído El Hobbit – Historia de Una Ida y una Vuelta exactamente dos veces: Una antes de leer El Señor de los Anillos, la otra justo antes del estreno de la primera película del mismo nombre de Peter Jackson. No es muy agradable decirlo, porque uno le acuerda a El Señor de los Anillos un rango muy superior a El Hobbit. Y ello es injusto, porque aunque hay todo un mundo de diferencia en la manera de narrar uno y otro, hay que considerar el hecho de que el autor pensó originalmente El Hobbit como un Cuento para niños, en tanto que El Señor de los Anillos tiene todos los rasgos de una historia narrada para adultos, a solicitud precisamente de Stanley Unwin. Pero la impresión resulta engañosa, porque en verdad una de las cosas que uno primero aprende al leer a Tolkien es que no hay tanta diferencia entre los cuentos para niños y los cuentos para adultos.  Se narra en él las aventuras del Hobbit Bilbo Bolsón (Bilbo Baggins), perteneciente a una raza particular de seres humanos que habitan la Comarca (The Shire) en la Tierra Media. Bilbo viaja con el Mago Gandalf y un grupo de Enanos – otra raza de la Tierra Media – liderados por Thorin Escudo de Roble hacia la Montaña Solitaria, ubicada en la región llamada la Desolación de Smaug, en calidad de “Saqueador”. La idea es recuperar el Reino Enano de Erebor, que el Dragón Smaug destruyó. Tolkien, por supuesto, le pasó el libro a su pata del alma C.S. Lewis, y no sabemos qué participación habrá tenido en la obra de Tolkien. Por cierto la inversa también debe haber sido cierta. El Hobbit fue escrito entre los años ´20 y ´30 del siglo pasado, y fue publicado en el Reino Unido en 1937.

Si hay algo que marca las epopeyas en general son los procesos de Iniciación del joven héroe, en este caso Bilbo Bolsón. Luego veremos a su sobrino Frodo hacer lo mismo en El Señor de los Anillos. Parece natural y adecuado que un profesor de literatura inglesa antigua y anglosajón inventara viajes de iniciación para sus hijos. El éxito del libro en ventas y crítica llevó por un lado a su continuación, y por otro a una adaptación radiofónica  en 1968, una versión televisiva de BBC, así como a las adaptaciones cinematográficos en curso en la actualidad. Dichas adaptaciones, al revés de las hechas para El Señor de los Anillos, cuentan con mucho menos material literario, pues el libro es muchísimo más corto. De hecho, la primera película contiene escenas que no aparecen en El Hobbit sino en El Señor de los Anillos. Las primeras traducciones castellanas parece que fueron originalmente un tanto hechizas, vale decir hechas de manera informal en Buenos Aires. No extraña, traducir a Tolkien es verdaderamente complicado, debido al estilo arcaico del inglés que emplea. Recién en los años ´80 aparecen traducciones decentes en Buenos Aires y Madrid. Nótese por ejemplo el hecho de traducir los nombres propios de lugares y personajes: Bolsón, Sotomonte, Corneta, Brandivino, Tuk, Alforzada, etcétera, con la intención de reforzar el carácter de unidad entre los seres vivos inteligentes y la naturaleza viva del Universo de Tolkien. Por cierto, un rasgo esencial de este Universo es la difuminación de los límites que para nosotros son aristotélicamente claros: Para nosotros el mundo inanimado, las plantas, los animales y las personas son entidades separadas de modo taxativo; pero en los universos míticos en general no se dan estas separaciones, hay una unidad primordial del mundo de modo que todo comparte la condición de la vida en alguna medida, como ocurre por ejemplo con el Paso del Caradhras, los Caballos Mearas, los ríos y los árboles. En el Universo de Tolkien, los Anillos de Poder representan el empleo de las fuerzas de la magia para mantener ciertos rasgos del mundo: Hay Bondad en estado puro en los elfos (los primeros nacidos), y Maldad absoluta en los orcos, trasgos y otras criaturas. En el contexto de la Historia de las edades de este Universo, Bilbo Bolsón representa el ingreso de los Hobbits en la Gran Historia de la Tierra Media al obtener el Anillo de Sauron. 

Puedes descargar el libro desde:
http://www.druzhbanarodov.com.ua/downloads/El%20Hobbit.pdf         
  
III
El Señor de los Anillos

Este libro trata principalmente de los Hobbits, y el lector descubrirá en sus páginas mucho del carácter y algo de la historia de este pueblo. Este es un clásico sin atenuantes, altamente épico, y por ello podría tratárselo como una Epopeya, pero dado que se escribió en el Siglo XX y se popularizó en el mundo no anglosajón gracias a las magníficas películas de Peter Jackson, puede pasar como literatura contemporánea para los lectores de habla castellana. Muy conocido y muy citado en el mundo de habla inglesa, muestra un mundo totalmente alterno y nostálgico que rescata todos los códigos de la aventura humana en un contexto donde lo humano no es lo único que existe. De hecho hay versiones e inspiraciones confesas e inconfesas de El Señor de los Anillos hasta en video juegos de aventuras, que hacen figurar a hobbits, hombres, elfos y enanos, trasgos y orcos y  tratando de reproducir el fantásticamente bien ordenado mundo de Tolkien, y añadiendo argumentos y personajes de propia cosecha, obviamente por la necesidad de bajar costos y evitarse el tener que pagar derechos de autor. Sin embargo, la versión escrita es inmensamente mejor que la excelente versión filmada, que necesariamente reduce el mundo de Tolkien, a pesar de su extensión de diez horas en tres películas ampliadas, y a pesar de la potencia de la elipsis cinematográfica. Las películas suprimen de cuajo personajes y circunstancias muy importantes en los libros, como Tom Bombadil, Glorfindel, Celeborn, la presencia de los ucornos o los Dúnedain. Y tiene que ser así, porque la obra misma representa toda una visión del mundo y una totalidad universal de la que poquísimos libros pueden jactarse. Quizá solamente La Guerra y la Paz, de Tolstoi; o tal vez Las Mil y Una Noches puedan comparársele en esto de crear y mostrar mundos que se basten a sí mismos. Aunque sabemos que el mundo de Tolkien no existe, es tan completo y verosímil que muchos desearían que realmente existiese, lo que explica la calidad de culto que posee. Conseguir leerlo de cabo a rabo comprendiendo todos sus códigos implica una enorme cultura en muchos aspectos, aunque en castellano no represente una lectura especialmente difícil, a no ser por su extensión, y por eso puede ser releído todo el tiempo con gran provecho. El Señor de los Anillos trata principalmente sobre los Hobbits y cómo la pequeñez puede ser decisiva en un mundo de magia y poderes extraordinarios, donde conviven hombres, elfos, enanos, ents, dragones, orcos, trasgos, magos y toda suerte de criaturas. En el contexto de la secular lucha del Bien contra el Mal, simbolizado en la posesión de un mágico Anillo de Poder, algunos Hobbits – En especial Frodo y Sam, pero también Pippin y Merry – realizan un proceso de iniciación que los lleva al final, tras muchas y diversas aventuras, por buena parte de la Tierra Media hasta conseguir vencer el Mal que vive en el propio interior, expresado también exteriormente en Sauron y sus criaturas, quintaesencias de la maldad. Se ha dicho que los literatos juegan a ser Dios. Puede ser, y si así es, nos parece entonces que Tolkien podría figurar en la galería de buenos imitadores de Ilúvatar.

Hemos mencionado los procesos de iniciación, y creemos que si algo define esta obra, son precisamente los constantes y circulares procesos de iniciación que atraviesan los diversos personajes en las diversas etapas de la Historia de tan extraños pueblos. No se limitan a los Hobbits, de hecho todos están, todo el tiempo, pasando por ellos. Gandalf es un personaje esencial, mago de gran poder, pero solamente puede dejar de ser Gris para ser Blanco a través del enfrentamiento con el supremo mal encarnado en el Balrog, y debe pasar por la muerte y volver a vivir para incrementar su poder y aprender a utilizarlo para enfrentar con éxito a Saruman y dirigir la lucha en Minas Tirith como en Minas Morgul. El montaraz Aragorn no llegará a ser Rey de Gondor a no ser que se lo gane protegiendo a los Hobbits y combatiendo al lado de Théoden en el Abismo de Helm; y solo conquistará sus espuelas atravesando con coraje el Reino de los Muertos para exigirles en nombre de su ascendencia real el cumplimiento de sus violados juramentos.  Y todo ello pasa en el contexto de la retirada de los elfos de la Tierra Media, que van a contramano de los procesos de iniciación, porque ellos más bien están en retirada, se están des-iniciando, están terminándose. Los elfos, raza la más permanente de la Tierra Media, los “primeros nacidos”, ya están más acá de cualquier re-inicio. El telón de fondo de El Señor de los Anillos es mostrarnos cómo todo degenera para ser de alguna manera “menos” de lo que era. Cada Edad de la Tierra Media es así un reflejo de la anterior, pero menor, decadente, menos de lo que era. Todo se repite, cierto, pero nada es igual, y lo que fue la Edad de Oro llegará por siempre a ser una triste Edad de Hierro. La decadencia es, pues, el centro de esta Historia. 


IV
El Silmarillion y otras cosas
                              
El problema de construir mundos alternos sólidos es que hay que organizarlos. Esto es, darles una Historia, una Geografía, una Etnología, lenguas, tradiciones, tecnologías, literaturas y hasta vicios propios, como la buena hoja de tabaco de la Comarca. Quizá quien lo hizo mejor y más cortito, porque arrancó desde el mero principio, que es el de nombrar las cosas, fue Jorge Luis Borges en un cuento bastante más corto que  la obra de Tolkien: Tlön, Uqbar, Orbis Tertius. No necesitó más que plantearse el lenguaje de este mundo para poder darnos una perspectiva fundacional de éste. Ahora bien, Tolkien y su hijo Christopher hacen por establecer su mundo alterno y autosostenido. Parece que El Silmarillión existió mucho antes que El Señor de los Anillos, y de hecho influyó en El Hobbit, a creérle al propio Tolkien. La mitología de El Silmarillion adopta la forma de Libro Sagrado, algo más o menos intermedio entre la Biblia, el Corán y el Tao-Te-King: Lo conforman Libros, el Ainulindalë, la Valaquenta, el Quenta Silmarillión, el Akallabéth y De los Anillos del poder y la Tercera Edad. El más largo e importante es el Quenta Silmarillión, historia épica que Tolkien nunca pudo terminar. Es curioso que Allen & Unwin no le viera futuro editorial (“demasiado céltica” dijeron) y por ende no la publicará sino póstumamente, en 1977.  Narra entre muchas cosas la creación del Universo de Arda, y la aparición de las razas que habitan la Tierra Media, en particular elfos, hombres y enanos. El nombre proviene de los Silmarils, joyas cuya posesión es esencial por motivos mágicos. Entre sus partes más notable está La música de los Ainur, que narra una creación del mundo basada en el canto, la Historia de los amores de Beren y Lúthien, que prefiguran los de Arwen y Aragorn en la Tercera Edad, los diversos conflictos entre el Bien y el Mal, en donde Hombres, Elfos y Enanos toman partido, la caída del Reino Oculto de Gondolin, el viaje de Eärendil y la Guerra de la Cólera y la Batalla de las “Lágrimas Innumerables” (Nirnaeth Arnoediath), entre otras.  Incluye además un notable apéndice.

Otros escritos de J.R.R. Tolkien publicados póstumamente por Christopher Tolkien fueron Cuentos Inconclusos, Las aventuras de Tom Bombadil, Poemas del Libro Rojo, El camino sigue y sigue y Los Hijos de Húrin. Estos escritos podrían haberse incorporado o no al cuerpo de El Silmarillión, y según parece esa pudo ser la intención del autor, pues proporcionaban los marcos conceptuales de la relación autor - lector necesarios para explicarse verosímilmente los hechos de Magos, Hombres, Hobbits y Enanos en las obras posteriores y más conocidas. Los aspectos teológicos vinculados a la muerte, por ejemplo, se tratan con cierta profundidad. Los elfos son seres virtualmente inmortales, a no ser que mueran en batalla o por accidente, y a los hombres se les ha concedido el “don de la muerte” que les diferencia de los elfos. Pero este don es ambivalente, como se ve en la triste suerte de la inmortal elfa Arwen, esposa del rey Aragorn. Asimismo, hay aspectos relativos a la constante decadencia de Númenor y los hombres en general, temas metafísicos e incluso la explicación cosmológica de cómo el mundo plano del principio se transformó en un mundo redondo, y del cómo así los viajes de los elfos que salen de los Puertos Grises – y que se confunden con la muerte élfica – les hacen llegar a Arda. El punto de llegada del Universo de Tolkien es el nuestro, y la decadencia ha debido ser realmente brava para llegar a esto que hoy somos. Me encantaría abundar sobre lo último publicado: Los Hijos de Húrin, pero me temo que no la he leído aún.

                                              
V
Colofón

Gracias al Cine, la obra de Tolkien dejó de pertenecer en exclusiva al mundo literario anglosajón para universalizarse. Si bien para los códigos más realistas de la literatura castellana – que se patentiza en El Cid, por ejemplo – el despliegue desaforado de Fantasía es algo extraño, sin embargo se ha incorporado plenamente. Es una magnífica lectura, por lo consistente y por plantear temas universales. Se puede recomendar calurosamente su lectura. Pero, claro está, lee lo que quieras.  


viernes, 28 de junio de 2013

CRÓNICAS DE LECTURAS 43: LOS MISERABLES

CRÓNICAS DE LECTURAS –  43

Los Miserables

I

Literatura, Teatro, Cine, Música, Política

Tras ver la película musical Los Miserables de este año 2013 tenía que escribir esta Crónica. El musical ganó el Oscar a Mejor Película, y dio Mejor Actriz para Anne Hathaway por esos cuatro eternos minutos de ser Fantine en Los Miserables de Víctor Hugo. A Víctor y Anne responsabilizamos de las lágrimas innumerables derramadas. Los que alguna vez conocieron la desesperación de no ver salida alguna del Infierno; o tenemos imaginación y sentimientos – que los tenemos todos los seres humanos que no nos perdimos en la ruta – sabemos que se siente, y también qué se siente. Necesitamos sí del poeta, el tenor, el novelista, el actor que nos lo recite, nos lo cuente, nos lo cante y nos lo muestre para empatar los sentidos con el corazón, poner el cerebro de lado y mirar de frente y con valor a la Miseria. Víctor Hugo está entre la Docena Maldita de los mejores escritores del mundo, pues grandilocuente y verborreico como es, sabe el corazón humano y fabrica una epopeya de seres frágiles, no muñecos ni marionetas ni estereotipos, sino miserables de toda calaña y calibre. El musical parece halló la fórmula, fuera que en el principio corretea. Las adaptaciones cinematográficas tienen a favor la Elipsis y en contra el Tiempo, no se puede hacer películas de 24 horas de duración, pero se pueden elipsizar como hace Peter Jackson en El Señor de los Anillos: Tres Películas de seiscientos y pico minutos de duración que así y todo no consiguen ser el Libro. En cosas así se atascan los artistas de la pantalla: David Wark Griffith trató cuatro películas a la vez en Intolerancia, y su truco fue pasarlas “a la vez”, saltando de una a la otra y esperando que el espectador llenara los espacios. No lo entendieron, el fracaso fue estrepitoso, pero hay más cómo expresarse. El formato visual que mejor le queda a Los Miserables – como a todas las novelas por entregas, tal La Guerra y la Paz o David Copperfield -  es el de Miniserie, y ya recomendaré. Pero el musical logra una versión “exterior” que como todas las adaptaciones que salieron “bien”, obvia ciertas cosas y refuerza otras según la época en que anda y los medios de expresión que dispone, en este caso la voz humana modulada.

(James Lipton hace al respecto de todo esto una entrevista de antología a Hugh Jackman en Inside Actor s Studio, y como la Traducción de los subtítulos del lnglés es infame, empréndela si sabes inglés: http://www.youtube.com/watch?v=4QzeEaQQNv0)

La novela de Víctor Hugo Los Miserables, se publicó en 1862, inspirada en la aventura de Vidocq, fundador de la Policía Francesa (Sûrete). Hugo extrajo de Vidocq sus dos personajes principales y contrapuestos: Jean Valjean y Javert, con lo que mostró en dos personas lo que anda embutido por lo general en una. Genio literario y Político de Combate, Víctor Hugo se despacha Los Miserables en el destierro de Bruselas, pues es opositor al seudoimperio de Napoleón el Chico (Hay un verso de José Santos Chocano que hace al paradigma: Es el poeta altanero / quien debe romper el yugo. / Siempre, al cantar Victor Hugo, / Tembló Napoleón Tercero). Víctor Hugo en Los Miserables disecciona sin piedad la miseria de la Francia de la Restauración. De aquí el título, porque Miserables hay por pobreza e injusticia como el propio Valjean, Fantine, Gavroche, y los hay morales de calaña maldita (Tholomyés, Thenardier) y de la otra, no maldita pero sí de acero y concreto (Javert, Gillenormand). A la vez hay personajes luminosos como Monsieur Bienvenu Myriel, Marius, Cosette, Enjolras, Sor Simplice, a más de miserables que se redimen por el trabajo o la lucha, como Fauchelevent y la heroica Eponine. Frente al fondo mismo de Javert, su elemento, su centro respirable, (…) la veneración de toda autoridad alinea el perdón, el amor, la lucha revolucionaria contra la miseria y por la igualdad. Es narración profundamente humana y solidaria con el dolor, sus personajes circulan de la luz a la oscuridad, y esas son las historias que cuentan. El centro de todo es el hombre Valjean, cuya humanidad se le quedó atada a la cadena de la cárcel, y a quien todos tratan como no lo harían a un perro. Valjean roba la platería del obispo Myriel, único que le cobija la noche horrible que llega a Digne. Es apresado, no queda ya nada para él en este mundo, pero Bienvenu lo toma en sus manos, le enseña lo que es Ser un Hombre: Jean Valjean, hermano mío, usted no pertenece ya al mal sino al bien. Lo que yo le compro a usted es su alma; la aparto de las malas ideas, y del espíritu de perdición, y se la entrego a Dios.   

II

La Pobreza y la Miseria

Víctor Hugo participaba de lo que podríamos llamar prudentemente un optimismo explosivo basado en el Progreso y la Razón. A estas alturas desencantadas de la Historia resulta casi imposible entenderlo, nosotros que ya estamos de vuelta. Hugo vive entre el romance y la realidad, pone voz y color a los ideales republicanos, a la razón en el gobierno, a la destrucción y erradicación de la Miseria de Toda la redondez de la Tierra, operada por la Educación universal y gratuita, panacea universal. Hugo, como Milan Kundera, digresiona y reflexiona a cada momento, nos deja escudriñar el pensamiento de un hombre que es a la vez Cabeza y Corazón: El luchador social y talentoso escritor muestra la pobreza como un hecho divino del que no podemos sustraernos, ocasión para desplegar las virtudes heroicas y templar nuestra alma en el yunque de la adversidad. Este es un sueño hermoso del que Valjean, Enjolras y les amis de l´ ABC, Eponine, Marius, Bienvenu, Cosette, Fantine, Gavroche, Fauchelevent, Gillenormand y hasta Javert representan diferentes facetas. La pobreza está en la naturaleza divina de las cosas y se la bendice como Hermana, como hace el Poverello Francisco de Asís. Sin embargo, Víctor Hugo distingue Pobreza de Miseria, la que denuncia como responsabilidad absoluta del hombre, contra la que hay que oponer todas las fuerzas. La pobreza es don de Dios, la Miseria es castigo que el Hombre fabrica contra el Hombre, y destruirla justifica el hecho revolucionario, sobre el que reflexiona en toda la obra: … dígase lo que quiera, la Revolución Francesa es el paso más importante que ha dado el género humano desde el advenimiento de Cristo.  Y también Para que exista la revolución, no basta que Montesquieu la presienta, que Diderot la predique, que Beaumarchais la anuncie, que Condorcet la calcule, que Arouet la prepare, que Rousseau la premedite; es necesario que Dantón se atreva. En definitiva, Víctor Hugo nos convence todo el tiempo que para hacer tortilla hay que romper huevos. Conviene saber en consecuencia que en concepto de Víctor Hugo no es Miserable el andrajoso que guillotina reyes y canta La Marsellesa en la Plaza de la Revolución, ese es pobre pero no miserable. A diferencia de la Pobreza, en última instancia cosa de plata, la Miseria es una cuestión moral: Miserable es el humano sometido a la necesidad extrema (…) conducido hasta el límite de sus recursos, y al infortunio para todos los que transitan por este camino. Trabajo y salario, comida y cobijo, coraje y voluntad, para ellos todo está perdido. La luz del día se funde con la sombra y la oscuridad entra en sus corazones; y en medio de esta oscuridad el hombre se aprovecha de la debilidad de las mujeres y los niños y los fuerza a la ignominia. Luego de esto cabe todo el horror. La desesperación encerrada entre unas endebles paredes da cabida al vicio y al crimen (...) Ellos son "Los Miserables", los parias, los desamparados.

La Miseria se origina así en la desesperación, con tan hondo sentimiento mostrada por la Fantine de Anne Hathaway, y que la novela cuenta más bien con brutal fatalismo, en esas docenas de pequeñas cosas que cambian conforme te hundes progresivamente: Una saliva rojiza manchaba las extremidades de sus labios y tenía un agujero negro en su boca. (…) Los dos dientes habían sido arrancados. (… ) Fantina arrojó su espejo por la ventana. (…) El pobre no puede ir al fondo de su habitación como al fondo de su destino sino inclinándose cada vez más. Ya no tenía cama (…). Como había perdido la vergüenza, perdió también la coquetería. (…) ya no cosía nunca su ropa. (…) Las personas a quienes debía, venían a alborotar y a insultarla, sin dejarla nunca descansar. (…) Pasaba las noches llorando y soñando. Tenía los ojos muy brillantes y sentía un dolor fijo en la espalda (…) Cosía diecisiete horas por día; pero un contratista (…) bajó de repente los precios (a) cincuenta céntimos por día. Presionada y amenazada por Thenardier, Fantine es empujada a prostituirse, se habla a sí misma al modo que lo hacen los solitarios, en ese tono desesperanzadamente lógico que no es desaliento pero sí lo es: Vendamos lo que queda. Y cuando parece que ya llegó al fondo, aún había allí más abyección, aún hay más miseria: Un alma por un pedazo de pan (…) Le ha sucedido todo lo que le sucederá.(…) Pero es un error creer que se agota la suerte y que se toca el fondo …  Los que vivimos sabemos que las cosas siempre pueden ser peores, que el auxilio suele llegar póstumo. Y los que no saben, como Javert, meten el dedo en la herida para que ésta duela más. Y los que no sabían mentir, como Sor Simplice, aprenden, porque la vida es más complicada de lo que nos pintaron. Igual Fantine morirá en la Desesperación y la Miseria. Y en la ruta Valjean se descubre ante Javert,  evita que un inocente pague por él, y todo porque Monsieur Bienvenu le compró su alma y lo cargó con los intereses de la transacción. No deja uno de pensar que se tiene que ser muy idiota y muy simple para vivirlo. Pero ese Valjean que se entrega a la justicia injusta posee fuerzas hercúleas y voluntad de hierro, escapa definitivamente de la cárcel, escala a mano desnuda los muros de París con Cosette a cuestas, combate en las Barricadas de la República y carga con el cuerpo de Marius a través de kilómetros y kilómetros de subterráneas y rebosantes alcantarillas.       

III

Calaña de Miserables

Naturalmente no voy a contar toda la Novela o la película: Vean y lean. Miremos los personajes de Víctor Hugo, que como el mar alternan profundidad y superficie. Jean Valjean es un don Nadie, un ganapán taciturno, podador y cazador furtivo, ignorante, huraño e insociable; medio hombre y medio bestia salvaje. Cae preso al robar un pan para que coman sus sobrinos huérfanos, la ley lo manda a galeras, trata de escapar y acumula diecinueve años de condena, reducido a ser el número 24601. La desgracia tiene su claridad y Valjean condena la sociedad que le condena y la providencia que le abandona. Cuando nos cruzamos con él, está atravesado de odio, tiene seco el corazón y un vago, incesante y brutal deseo de hacer daño, sin reparar en quien, a un ser cualquiera. Por eso, es feroz hasta cuando se sacrifica, no es un manso cordero pero Bienvenu lo ha comprado y es bueno casi contra su voluntad: Yo no soy sino el más abyecto y el más abatido de los hombres (…) Yo estoy fuera de la vida, caballero. De Javert – el Otro Yo de Jean Valjean - sabemos lo que dice de sí: Nació en la cárcel, hijo de una echadora de cartas y de un presidiario. Sólo tiene apellido, como le cuadra a un hombre de una sola pieza: Puede ir indiferentemente Contra la Sociedad o Defenderla, y elige Defenderla. Es inflexible, el estrés lo mantiene tenso como cuerda de violín e implacable en la lucha contra el delito, e incluso salva a Valjean sin saberlo al desbaratar la banda de asaltantes en que andan los Thenardier. Sufrirá horriblemente al dejar de ser sencillo. Permanecer en la antigua honradez, no le bastaba ya. Cuando ve dos caminos igualmente rectos le aterra no que sean rectos sino que sean dos, que sean opuestos. Valjean salva su vida y se sorprende, pero que él perdone a Valjean le petrifica y deshonra: Entrega a tu salvador. En seguida haz que te traigan la jofaina de Poncio Pilatos, y lávate las garras. Confunde la bondad que en él apunta con debilidad y cobardía y no la soporta. Camina en la cuerda floja, al final caerá. Este es un conflicto que en nuestro país desconocemos, tan pegados somos a la letra de la ley y no a su espíritu; tan cercanos a la hipocresía inconsciente y tan lejos de la misericordia bien entendida. Ante un dilema moral como éste la cobardía nos gana y vivimos en una contradicción que no le hace ni cosquillas a nuestra piel de elefante. Prefiero a Javert: Obediente esclavo de la Ley, que con coherencia se da la muerte al no reconocer a la Justicia como Tribunal Más Alto, o quizá tratando oscuramente de acortar la ruta para llegar a él… .

Lo que en Jean Valjean es aguante y en Javert tensión, en Fantine es el dolor más agudo clavado en medio de su dignidad y sus sueños. Fantine no tiene absolutamente nada a que aferrarse más que a su Cosette, la que deja con los bandidos Thenardier por no poder hacer otra cosa. No tiene opciones ni posibilidades desde que Tholomyés, padre de Cosette, las abandonó por todo lo alto. Hugo presenta en ella la detallada crónica de la destrucción de un ser humano, y su muerte es amargada por un Javert que destruye con crueldad el porvenir de Cosette al arrestar a Valjean. Quizá las escenas más patéticas de la novela sean el encuentro entre Cosette y Jean Valjean y la confrontación de éste con el bandido Thenardier. Los Thenardier son la suma y compendio de la Miseria Humana, que Hugo la cuente: pertenecían a la clase bastarda  que (…) se halla entre la clase que llaman media y la llamada clase inferior, y suele combinar (…) algunos de los defectos de la segunda con casi todos los vicios de la primera, sin que tenga los generosos arranques del obrero ni la probidad ordenada de ciertos tipos de la clase media. (…) naturalezas mezquinas que si algún fuego sombrío las enardece (…) se hacen monstruosas. Había en la mujer el fondo de una bestia, y en el hombre las apariencias de un perdido. Y sin embargo, en el pantano nacen flores: Eponine y Gavroche Thenardier son los héroes de la Revolución: Gavroche es un gamin de París (que) tiene un hijo y el bosque un pájaro: el pájaro se llama gorrión, el hijo se llama pilluelo (….), y su padre no pensaba jamás en él, y su madre no le quería. Era uno de esos niños digno de compasión entre todos los que, teniendo padre y madre, son huérfanos. En ese mundo la calle es el mejor sitio para vivir, y la Barricada el mejor para morir: El pavimento era para él menos duro que el corazón de su madre. Eponine tiene más negro el corazón, ha sufrido y a nadie le ha importado un pepino. Como personaje gusta más que la etérea Cosette, y en un mundo más justo se ganaría el amor de Marius, al que salva la vida pidiendo a cambio le acompañe hasta el final y bese su frente cuando muera: ¿Sabe usted, Señor Marius? Yo andaba algo enamorada de usted. En boca de Enjolras, jefe de la barricada, pondrá Víctor Hugo la profesión de fe del Romanticismo Político, reflejo sin duda del discurso de la revolución de 1830: Ciudadanos, el diecinueve es un gran siglo, pero el siglo veinte será un siglo feliz. Nada será como en la vieja historia; no habrá nunca más que temer, como hoy, una conquista, una invasión, una usurpación, una rivalidad de naciones en armas, una interrupción de la civilización (…) No tendremos por qué temer la famina, la explotación, la prostitución por el desamparo, la miseria por el desempleo, el cadalso, la espada, las batallas, y todos los asaltos del azar en el bosque de los acontecimientos. Podremos incluso decir: no habrá ya acontecimientos. Seremos felices. Hermoso sueño que los que estamos de este lado, vencido el Siglo XX por el XXI, nos percatamos que este deseado “Fin de la Historia” (Fukuyama resultó ser un neoliberal copista) ni ha sido, ni es, ni probablemente sea. El Ángel de la Historia de Walter Benjamin no solamente no ha terminado su chamba, sino que se le ve bastante entusiasta…  

IV

Los Miserables hoy

Los  actores se disputan palmo a palmo los roles de Jean Valjean y de Javert, y por ello los interpretan los de talla: Jean Gabin, Fredric March, Jean Paul Belmondo (en film de Claude Lelouch ambientado en la Francia ocupada por los nazis), Liam Neeson, Gerard Depardieu y Hugh Jackman, éste último en el musical, para Jean Valjean. Javert ha sido actuado por John Malcovich, Geoffrey Rush, Anthony Hopkins, Charles Laughton y últimamente Russell Crowe. Fantine lo ha sido por Uma Thurman, Annie Girardot y en el Musical por Anne Hathaway; Claire Danes y Amanda Seyfert han dado vida a Cosette. La versión francesa en miniserie es excelente, búsquenla en YouTube, en especial si saben francés, no la he visto subtitulada al español. El musical nació en Broadway, y ha resultado en obra inspirada que ha alcanzado tremenda gravitación. El arte y la revolución parecen aterrizar en el mismo aeropuerto: La elipsis del cine es ventaja al contar una Historia larga y densa como Los Miserables. La novela está dotada de muchos personajes y digresiones de diverso carácter que hacen parte de la genialidad de la obra, y por ello en cada versión se trata que nada se escape. La penalidad es que referentes importantes queden fuera y se pierda la profundidad de la trama. Hay drama constante en la obra, en lo pequeño y lo grande, en lo individual y colectivo, y poderosas anáforas de arriba abajo, difíciles de plantear en medio distinto al lenguaje escrito. El Musical creemos que consigue expresar el sentido general de la obra, gracias tanto a los elementos de elipsis del teatro y del cine, como gracias a la potencia expresiva de la voz humana y de la música, con sus letras y el particular sentido de los Himnos, de resonancias tanto revolucionarias como místicas. Consigue así ser fiel al espíritu de la obra, por más que hagan cambios no tan menores en ella, que a esta altura ya no nos interesan tanto, pues no cometen la lesa majestad de modificar el sentido. Así, sí. Lo que subleva es ver como le enmiendan la plana al autor, lo que en este caso no ocurre. Y así lo que no es original de Hugo se merece serlo.  

La Bandera Roja y la Canción del Pueblo poseen grandes reminiscencias revolucionarias, me pregunto si por ahí algunos no estaremos tratando de recuperar la tradición revolucionaria occidental, algo se está moviendo ahí, me pregunto por qué en el Perú no se ha tratado de representar una obra cuyo éxito mundial lo justifica, el que la haga se llenará de guita. Pero me temo que no la montan porque posee una potencia revolucionaria incómoda en sociedades como la nuestra, donde aún no se han roto las cadenas ni se han ajustado seculares cuentas. Para la "Derecha Bruta y Achorada" es peligroso ver en acción a Gavroche, Enjolras y Marius; es peligroso el Himno del Pueblo. Veámoslo en acción en esta versión castellana cuyo link es:

La magnífica composición coral del musical: http://www.youtube.com/watch?v=6o5JeLsvkPs&list=PL67d4V6VTlB52m8iCBxdYReW_U_S8suZf, es un contrapunto que entrelaza las voces que representan las esperanzas y angustias de Jean Valjean, Eponine, Enjolras, Marius, Cosette, los Thenardier y Javert. Un contrapunto que expresa el sentido completo y el pináculo de la obra, que une y separa a la vez a los que van a morir para que triunfen la Justicia y la Libertad. En medio del gigantesco drama se quiebra el pecho de concreto armado de Javert, quítase su condecoración y la pone en el pecho de Gavroche muerto. Enjolras y Grantaire mueren abrazados a la bandera roja, como Santa Teresa de Ávila mueren porque no mueren. Valjean salva la vida de Marius y de Javert, se pospone a sí mismo, cumple su promesa a Monsieur Bienvenu. Marius cargará con ser feliz con Cosette en nombre de todos sus camaradas caídos. Eponine pagará con la muerte poder decir que ama. Javert cae del filo de la navaja. Al final de la obra se hace la última justicia, la justicia del lecho de muerte: Jean Valjean muere en brazos de Cosette y Marius, sus pecados le son perdonados, porque amó mucho: … todo eso ya es sombra, y nada más. Y yo me había imaginado que eso me pertenecía (…) Así distribuye Dios la gracia y la desgracia en el mundo. (…) Voy, pues, a dejaros, hijos míos. Amaos siempre mucho. No hay otra cosa en este mundo que amarse.  

V

Colofón


La supervivencia de Los Miserables en la memoria colectiva de la humanidad parece testimoniar los tiempos revolucionarios que dieron nacimiento a las repúblicas liberales, los estados americanos, los Derechos del Hombre, la democracia tal como la conocemos. Pero parece que aún oscilamos entre las barricadas y las cloacas, entre la ciudad y el campo, entre los Miserables y los Pobres. Algo se siente que cruje por ahí. El que tenga Oídos de seguro lo oirá: Si es rico, que haga llamar al médico. Si no es rico, que no le haga llamar. Si no tiene médico, morirá. El que tenga Oídos escuchará allá al fondo la misma Canción del Pueblo que últimamente ha estado sonando potente en Brasil, en Egipto, en Sudáfrica… 

Para los que quieran descargar la obra completa, está, entre otros sitios, en:  http://www.claseshistoria.com/general/pdf/miserables.pdf

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